Han pasado años, varias crisis existenciales de Woody y alguna que otra revolución tecnológica en el mundo real, pero Pixar ha decidido que todavía no era suficiente: los juguetes siguen sin jubilarse y "Toy Story 5" vuelve a abrir la caja como si nadie hubiera aprendido nada sobre el valor de “cerrar sagas”. Es posible disfrutar del film sin recordar los anteriores, pero se disfruta más si el espectador tiene claro algún dato de cómo han evolucionado los personajes.
El cambio más importante de la franquicia se produjo realmente en Toy Story 3, cuando Andy entregó sus juguetes a Bonnie antes de marcharse a la universidad. En Toy Story 4, Woody ya no es el juguete favorito de ningún niño: vive en la habitación de Bonnie, pero ha perdido el liderazgo que tenía con Andy. Aunque sigue sintiéndose responsable del bienestar de la niña, Woody empieza a cuestionarse cuál es su función cuando ya no ocupa un lugar central en su vida.
El nuevo personaje clave de la película es Forky, un tenedor de plástico convertido en juguete por la imaginación de Bonnie. Forky está convencido de que es basura y trata constantemente de tirarse a la papelera. Woody asume la misión de protegerlo porque entiende que Bonnie lo necesita emocionalmente. Toda la aventura arranca a partir de esa responsabilidad.
La gran sorpresa de Toy Story 4 fue la recuperación de Bo Peep, desaparecida de la saga desde la segunda película. Bo ya no es la pastorcita delicada de los primeros filmes. Ahora vive como un "juguete perdido", independiente y libre, sin depender de pertenecer a ningún niño. Su nueva filosofía choca con la visión tradicional de Woody, que siempre había definido su existencia a través del servicio a un dueño.
Woody descubre un nuevo propósito
Durante la aventura, Woody comprende que un juguete puede tener una misión distinta a la de permanecer para siempre con el mismo niño. Inspirado por Bo Peep, empieza a ayudar a otros juguetes perdidos a encontrar nuevos dueños. Es una evolución enorme para un personaje cuya vida había estado marcada por la lealtad absoluta primero a Andy y después a Bonnie. El momento más importante de Toy Story 4 llega al final.
Woody decide quedarse con Bo Peep y convertirse en un juguete libre. Antes de separarse, se despide de Buzz Lightyear, Jessie y el resto de la pandilla. Buzz le dice que Bonnie estará bien y que ha llegado el momento de que piense en sí mismo. Es una de las escenas más emotivas de toda la franquicia y fue interpretada durante años como la despedida definitiva entre Woody y Buzz.
Por tanto, al comienzo de la quinta película, Woody ya no vive junto al resto del grupo, y ha pasado el liderazgo a Jessie, que obstenta el cargo de sheriff. El nuevo argumento gira alrededor de Bonnie, ahora más atraída por la tecnología y una tableta inteligente llamada Lilypad que por los juguetes tradicionales. Woody, Buzz y Jessie volverán a colaborar para afrontar esta nueva situación.
El director Andrew Stanton ha explicado que Woody y Buzz no han estado completamente separados desde el final de la cuarta entrega, sino que han mantenido el contacto durante este tiempo. Por otro lado, la nueva película concede un papel especialmente relevante a Jessie, que pasa a ocupar el centro emocional de la historia.
Si sólo recuerdas una cosa antes de entrar al cine, que sea ésta: al final de Toy Story 4, Woody abandonó voluntariamente a Bonnie y a sus amigos para quedarse con Bo Peep y ayudar a juguetes perdidos a encontrar niños que los quisieran. Todo lo que ocurra en Toy Story 5 parte de esa decisión.
