Reportajes
La policía teme a los chiflados
Prohibido llevar espadas láser y máscaras al estreno de "Star Wars: El despertar de la fuerza”
El lado oscuro de la fuerza de la saga galáctica podría aguar la fiesta a los millones de aficionados que aguardan el estreno del episodio VII. Así que la policía se ha adelantado dando instrucciones a los dueños de las salas de cine en Estados Unidos.
Nada va a impedir que los amantes del cine llenen las salas a partir del próximo 18 de diciembre, deseosos de ver Star Wars: El despertar de la fuerza. Pero la policía, que no es tonta, piensa que la ocasión podría atraer a chiflados armados que les dé por hacer de las suyas, de modo que antes de que algo de eso ocurra, ha tomado medias de seguridad, dando instrucciones a los exhibidores.
Llama la atención concretamente el mensaje dirigido a los espectadores desde la web de la cadena de salas AMC, donde se dice jovialmente: “AMC no permite las armas u otros artículos que hagan sentirse incómodos a nuestros invitados, o que alejen a los espectadores de las experiencia de acudir a la sala. Resultan bienvenidos los que acudan disfrazados, pero no se permiten máscaras. En pocas palabras, traed vuestras espadas láser, pero apagadlas durante la película, y dejad las pistolas y la máscara de Darth Vader en casa.” Más rigurosos parecen mostrarse en Cinemark, donde tampoco se permiten las caras pintadas y las armas simuladas, incluidas las espadas láser.
La fusión de Paramount y Warner es suspendida temporalmente
La multimillonaria fusión entre Paramount/Skydance y Warner Bros. Discovery ha sufrido un importante revés judicial. Una jueza federal ha ordenado la suspensión temporal de la operación durante 14 días, dando más tiempo a una coalición de doce estados de EE.UU. para defender su demanda por presuntas vulneraciones de las leyes antimonopolio. La decisión pone en duda el calendario previsto para cerrar una de las mayores operaciones de la historia de Hollywood.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.