Reportajes
Malos tiempos para el audiovisual
Sony quita valor a su negocio en el cine, por el descenso de la venta de películas en formato físico
Pintan bastos para el negocio cinematográfico de Sony. Antaño una de las grandes majors hollywoodienses de toda la vida –antes conocida bajo el sello de Columbia, la inolvidable dama de la antorcha–, los propietarios japoneses han tomado la decisión de disminuir la valoración de la división audiovisual, que ahora estiman en poco más de mil millones de euros.
La compañía, al ser fuerte en el campo tecnológico (televisores, reproductores de Blu-ray y DVD, retroproyectores), ha apostado siempre por el formato físico, los discos de DVD, Blu-ray y últimamente el 4K Ultra-HD, pero la tendencia creciente es el consumo de películas y series en plataformas de streaming en internet, lo que ha tenido el efecto de disminuir la venta de películas en formato físico para el mercado doméstico, y por tanto el valor de mercado de la sección audiovisual.
También ha influido el fracaso en taquilla de algunas de sus apuestas más firmes en el campo de la producción, como la de la resurrección en clave femenina de la saga Ghostbusters, que no se ha saldado con el resultado apetecido. Tampoco títulos de prestigio como Billy Lynn, o la cinta animada Angry Birds han funcionado del modo esperado, y sólo la nominada al Oscar La llegada ha salvado un poco los muebles.
Michael Lynton, presidente y director ejecutivo de Sony Pictures Entertainment anunció recientemente que abandonaría la compañía el próximo mes de febrero.
Miki Nadal debuta como protagonista en el cine
La comedia española “Mi querida familia rusa” ha concluido su rodaje tras tres semanas de grabaciones en Tenerife. Dirigida por Jordi Calvet, la película supone el debut de Miki Nadal como protagonista en la gran pantalla y también el primer papel principal cinematográfico para Mikel Herzog Jr. y Nerea Rodríguez.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.