Reportajes
La Escuela Universitaria TAI forma a profesionales integrales en todas las artes escénicas
Cine, teatro y técnica: la fórmula 360 que ha convertido a “Euphoria” en la ópera visual de 2026
Las nuevas producciones cinematográficas demuestran que el mundo del espectáculo visual está cambiando. Ahora los roles de los actores o de los técnicos no son unívocos sino complementarios y el set se ha convertido en una única y común experiencia en gran formato y no en una suma aptitudes técnicas o interpretativas. La Escuela TAI en Madrid aúna estos criterios para entender hoy la evolución del arte cinematográfico.
Que los rodajes se han convertido hoy en día en una coreografía en donde actores y técnicos vibran al unísono, donde cámara, luz y cuerpo están en completa sintonía, puede apreciarse en la tercera temporada de Euphoria, donde se ha transformado por completo su aspecto formal. En efecto, la decisión de rodar en formato de 70 mm dota al resultado de un drástico cambio visual, de manera que el cine y el teatro entremezclan sus elementos de épica y cercanía adquiriendo en la pantalla una entidad propia, con características de ópera visual.
Películas de fuerte impacto están cosechando éxitos gracias a este meticuloso modo de trabajar. Es el caso, por ejemplo, de dos recientes triunfadoras en la ceremonia de los Oscar, como Los pecadores y Oppenheimer. En ambas producciones el espectáculo grandioso corre en paralelo con el trabajo coreográfico de los actores, dotando al conjunto de una potencia arrolladora. En este sentido la tercera temporada de Euphoria ha roto barreras que parecían solo destinadas a la gran pantalla y constituye un grave toque de atención a los actores para no conformarse con trabajos rutinarios, una llamada a implicarse de lleno en los rodajes, aumentando su conocimiento en otras áreas hasta hora inexploradas, como el enfoque del director, la posición de la cámara o la óptica de los directores de fotografía, quienes a su vez son requeridos para comprender mejor la compleja fisicidad de los actores.
Hablamos así de que se han roto los muros departamentales y hemos entrado en una era de hibridación de los diferentes aspectos del oficio cinematográfico, no únicamente en cuanto a la obtención del resultado final y el impacto entre los espectadores, sino, y aquí está la clave, en el modo de estudiar cine, de trabajar en el oficio y de entender los nuevos retos por parte de directores, diseñadores de producción, cámaras y actores, por citar únicamente unos pocos sectores de la industria.
En TAI convive así el área de Cine con el de Artes Escénicas bajo el paraguas de Grados Oficiales, de manera que la ósmosis ocurre de modo natural antes de salir al mercado. Los futuros directores y directores de fotografía aprenden a dirigir actores desde el primer año, pero los actores tampoco actúan como islotes sueltos sino que ensayan sabiendo dónde está la luz. Gracias a sus más de 800 acuerdos, los alumnos de la TAI no se forman en burbujas o compartimentos estancos, sino que trabajan bajo los estándares de las grandes ligas.
Nadie negaría que el mundo del cine está en constante evolución. Pero está claro que el futuro de la ficción ya no pertenece a los especialistas aislados, sino a los creadores integrales. Y entender el cine desde el teatro y el teatro desde la cámara es lo que permite a un profesional formar parte de revoluciones visuales como Euphoria.
Javier Bardem ya tiene estrella y huella en el Paseo de la Fama en Hollywood
Hay estrellas en el Paseo de la Fama y luego están las huellas en el cemento del legendario Teatro Chino de Hollywood. Lo primero es un reconocimiento importante. Lo segundo es entrar en un club todavía más exclusivo. Y desde este martes, ese club tiene por primera vez acento español: Javier Bardem se ha convertido en el primer español que deja impresas sus manos y pies en el histórico recinto angelino.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.