Blog de Hildy
Triste primer vuelo del Alatriste televisivo y las fintas de Arturo Pérez-Reverte
Como muchos, albergaba ciertas esperanzas con Las aventuras del capitán Alatriste, después de la muy digna serie televisiva Isabel, esperaba algo del mismo nivel, no “tipo HBO”, el referente seriófilo equivalente a la culinaria estrella Michelin, incluido el mismo Arturo Pérez Reverte. Éste se lamenta en Twitter asegurando que “En la HBO, Alatriste sería distinto. Pero esto es España. Las serie de televisión que se hacen aquí, todas, nada tienen que ver con la HBO.”
Es un lamento bastante común. Sin embargo, yo pienso que el dinero ayuda a hacer una buena serie, o una buena película, pero no garantiza, para nada, el resultado final. Es más, cuanto más dinero hay en juego, más miedo hay a arriesgar. De todos modos, puestos a imitar a HBO, el Alatriste televisivo optó en su primer episodio por añadir picante, es decir, el sexo al que tan aficionado es el prestigioso canal de cable, con el rey Felipe IV en el prostíbulo, o damas en cueros pululando alrededor del protagonista, eso sí, con un aire bastante cutrecillo.
Pero en fin, yendo a la cosa, y admitiendo que un solo episodio puede resultar material escaso para dar un juicio definitivo, lo que vi me pareció un poco rancio y no demasiado bien trabado, quizá a Enrique Urbizu le falta estar curtido, no en las batallas de Flandes, sino en la velocidad con la que se rueda en tele, no sé. Hasta tengo la impresión de que hace buena a la película de Agustín Díaz-Yanes, si entramos en el siempre odioso juego de las comparaciones.
Vale, partimos del homenaje a Dumas, debe haber cierto aire de folletín, pero precisamente por esto, hay que tener cuidado, de lo emocionante a lo grotesco puede haber pocos pasos, y en algunos momentos, cuando se cuentan batallitas, el baño del héroe, los duelos de espada, los encargos misteriosos… la cosa suena a impostada. También me cargan el chavalín buscando a su capitán y prendado de una menina que pasaba por ahí, o las estancias en prisión. Sobre los actores, pienso que el muy televisivo Aitor Luna lo hace muy dignamente, con modales chulescos, tal vez teniendo en la cabeza a Viggo Mortensen.
Pérez-Reverte armó un buen revuelo en las redes sociales con sus comentarios sobre la serie, donde daba una de cal y otra de arena, o si acudimos a un simil de espadachines, demuestra ser un maestro de las fintas. El escritor y académido quiso hablar y opinar, decir lo que no le gustaba, y al tiempo salvar la cara, y así asegura que “acerca, con razonable dignidad, la historia para un público que nunca leería las novelas”, lo cual tiene doble filo, pues parece sobrentenderse su condición populachera, mientras que sus novelas tendrían otro nivel. En otros tuits dirá que “me divertí”, cosa que imagino se puede decir de cualquier blockbuster yanqui de esos que la gente culta suele poner a caldo. Y al final salió a la palestra de El País para alabar los guiones de la serie y criticar cosas como “presiones por parte de la cadena para que la historia no fuese tan oscura ni tan sombría y fuese más Telecinco: más luces, más sexo, más piruetas... Aun así, estoy agradecido tanto a José Manuel Lorenzo como a los actores porque dentro de lo que pudieron, resistieron las presiones y no convirtieron Alatriste en un “Sálvame” del siglo XVII”.
Imagino que en Telecinco habrá sentimientos encontrados a la reacción de Pérez-Reverte, aunque para mí que los chicos de Mediaset están encantados de que se hable de ellos, quizá la polémica ayude a remontar la audiencia y ganar espectadores que tal vez no vieron el arranque de la serie, pero que han recuperado el primer episodio en internet.
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