Blog de Hildy
Elizabeth Taylor: un lugar en el cielo
Cuando ayer se anunció la noticia de la muerte de Elizabeth Taylor , algunos cronistas titularon “Una estrella se apaga en el firmamento de
Cuando ayer se anunció la noticia de la muerte de Elizabeth Taylor, algunos cronistas titularon “Una estrella se apaga en el firmamento de Hollywood” o así. Yo pienso que es al revés, como ha declarado su amiga y también actriz Debbie Reynolds, ahora, “Dios la bendiga, está en un sitio mejor”. La estrella de La gata sobre el tejado de zinc ocupa su lugar en el cielo, podemos decir y desear parafraseando el título de una de sus películas más emblemáticas, Un lugar en el sol. Comparto el pensamiento de Reynolds, que ha comentado con mucho sentido común: “Me alegro de que haya terminado su dolor, porque ha sufrido mucho. Ha sido una bendición disfrazada, está en el cielo, en un lugar celestial, y es feliz.”
Lo cierto es que Taylor, más allá de sus amores turbulentos, que pilotó seguramente lo mejor que pudo, demostró ser una gran profesional de la pantalla, y alguien comprometida con mil iniciativas de caridad, siempre destacó por colaboración en la lucha contra el sida.
Sobre sus creencias religiosas, también su búsqueda fue movida, pero lo mínimo que se puede decir es que buscó, no se quedó quieta, lo que no es poco. Se educó como científica cristiana, se convirtió al judaísmo, y sus distintos maridos pertenecían a confesiones diversas. Lo que está claro es que creía en Dios, en una ocasión reciente declaró: “Creo que puedes estar cerca de Dios en cualquier sitio”.
Elon Musk promete una película de "La Odisea" hecha con IA antes de final de año
La guerra de las odiseas ha comenzado, y esta vez Odiseo no necesita barco: le basta con un ordenador. Elon Musk ha anunciado que su inteligencia artificial Grok será capaz de crear antes de final de año un largometraje completo inspirado en “La Odisea”, que, según él, será “históricamente preciso y fiel a Homero”.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.