Entrevistas
"Los actores son como los pacientes", asegura
Thomas Lilti, un médico de cine, nos habla de "Un doctor en la campiña"
Médico, fílmate a ti mismo. Eso es lo que parece hacer Thomas Lilti con sus películas, pues el cineasta, que presenta en Madrid su nueva película “Un doctor en la campiña”, estudió previamente medicina, y ha basado las tramas de sus filmes en su experiencia personal. El director me habló largamente de cómo llegó a este punto.
En sus películas, Un doctor en la campiña ahora y antes Hipócrates, muestra su preocupación por la deshumanización en el ejercicio de la medicina.¿Por qué decidió denunciar estos temas a través del cine, y no desde dentro, como profesional médico que es?
Bueno, en realidad antes yo he practicado la medicina antes, y ahí mostré esa inquietud ya. Hice muchas prácticas hospitalarias y también ejercí como médico rural. Aprendí mucho en ambas situaciones, que son muy distintas. En los hospitales existe esa deshumanización, mientras que en el campo la dedicación que exige la profesión es increíble. Me apetecía rendir homenaje a estas dos variantes de la profesión médica con estas dos películas.
El médico rural es mucho más que un médico con unas competencias médicas y técnicas, se espera mucho de él. Debe tener cualidades humanas fuera de lo común, es una mezcla también de confidente y asistente social, se comporta como amigo y como psiquiatra.
Y creo que el cine es perfecto para contar todo esto. Quería hacer películas que contaran cómo es la medicina, que yo conozco desde el interior. Tenía necesidad de hacerlo.
¿Hay quizá una inercia dentro de la profesión médica para mejorar las cosas, y hace falta una mirada desde fuera, como la que puede proporcionar el cine?
No, no creo que sea eso, en general siempre resulta difícil cambiar un determinado estado de las cosas. En la medicina o en cualquier otro terreno. En un momento dado el sistema es complejo y pesado, y más en concreto, en lo relativo a los médicos rurales, existe el problema de la desertificación del campo. No sólo desaparecen los médicos, sino que las tiendas cierran, se ven afectados todos los sectores laborales.
Quería hablar de todo esto, y por supuesto confío en que mis películas ayuden a abrir los ojos a los que tienen capacidad para tomar decisiones. No van a cambiar las cosas necesariamente, pero pienso que la gente puede conocer un poco mejor la situación, lo que funciona o lo que no.
¿Piensa Thomas Lilti que es inevitable la muerte del médico rural tal y como lo hemos conocido hasta ahora, con sus visitas a domicilio y el trato personalizado, o hay que recuperarlo a toda costa?
No creo que el médico rural esté muerto, es más, lo considero indispensable. Existen médicos jóvenes, formados hace poco, que quieren ejercer ese tipo de medicina. Es una medicina de proximidad, magnífica.
Por supuesto que están los hospitales, y que se puede atender a la gente de muchas maneras, y que el mundo evoluciona, pero el quid de la cuestión es cómo lo hacemos. Sobre todo a esas personas que están más aisladas y que tienen derecho a esa atención. Es un desafío para las sociedades modernas, sin ninguna duda, no sólo los que viven en la ciudad deben acceder a lo mejor de la medicina.
A mí me encanta también el cine con efectos especiales, no reniego de él. No hay una voluntad por mi parte de posicionarme de una manera, y en contra de ciertas películas más comerciales. Está claro que el cine que hacen otros autores y que hago yo sigue ciertas pautas, y es de desear que siga existiendo, a pesar del dominio del cine industrial, sobre todo norteamericano.
Pero por mi parte no hay una postura crítica a ese cine comercial. Pero es verdad que algunos me dicen que dirijo la película como si fuera un buen médico, éste se ocupa de los pacientes, y yo me ocupo de los personajes. Es una dinámica que he asumido. Cuando me preguntan qué estudios he realizado para aprender a dirigir cine suelo responder que estudié medicina. Mi formación para hacer cine fueron los estudios de medicina.
La película tiene actores bien conocidos como François Cluzet y Marianne Denicourt, pero luego hay muchos personajes con apenas un par de frases, que dan la sensación de no ser actores profesionales. ¿Cómo ha sido la dinámica con ellos? A veces, como le ocurre al médico protagonista, uno se cree irremplazable, se ve como una estrella, y alguien menos importante hace un gran trabajo...
Todos los actores de la película son profesionales. Han trabajado con gran esfuerzo. En ese sentido es cierto ese paralelismo. Pero la idea fue sobre todo trabajar todos juntos, cultivamos un espíritu de equipo. Todos influyeron, como el paciente mayor, que es también, como es lógico, una persona mayor en el mundo real. François Cluzet se vio afectado por el hecho de trabajar junto a un actor de casi 90 años, tuvo que prestarle mucha más atención. Las relaciones y el equilibrio que exige componer esa relación resulta muy interesante.
Tanto en Un doctor en la campiña como en Hipócrates existe un tema común la dificultad en la comunicación. Resulta paradójico que el médico ejerza de confidente, para luego tener muchas dificultades para contar sus problemas. El personaje de Cluzet no es capaz de comunicar su enfermedad a la nueva médico ni a su hijo...
Es verdad que en muchos médicos se da esta paradoja. Tienen empatía y se vuelcan de modo altruista en sus pacientes. El protagonista está volcado en los demás, muy abierto a lo que necesitan, pero su propia vida es muy cerrada y pequeña. Tiene una gran dificultad para confiarse y compartir con los demás, es como si toda su energía estuviera dirigida a los pacientes, a los enfermos. Es muy hermoso, pero al mismo tiempo es una limitación de muchos médicos, de modo especial en el medio rural.
Por eso creo que la película es muy optimista porque aparece Marianne, creo que se es más feliz haciendo las cosas en compañía, entre dos, que en soledad.
Se suele decir que el médico es el peor paciente. ¿Está de acuerdo con esta apreciación?
[se ríe] No, no estoy de acuerdo, pero me parece muy divertido. Es una broma muy buena.
¿Va a seguir su trayectoria de cineasta en este subgénero del drama médico?
No, la próxima será distinta.
¿Y algún adelanto sobre la trama?
Me temo que no.
O sea, que no me lo comunica...
No.
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