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Biografía

François Cluzet

François Cluzet

64 años

François Cluzet

Nació el 21 de Septiembre de 1955 en París, Francia
Filmografía
Pequeñas mentiras para estar juntos

2019 | Nous finirons ensemble

Casi diez años después de Pequeñas mentiras sin importancia, el grupo de amigos de antaño vuelve a reunirse, algo que no logran con facilidad. La ocasión de los 60 años de Max parece perfecta, y el resto de la pandilla decide darle una sorpresa y presentarse en su casa en la campiña. No parece una buena idea. Separado de su mujer, y con una nueva relación, se encuentra bastante deprimido, su situación económica no es boyante, y está buscando comprador para la casa, algo que no ha explicado a su ex ni a sus hijos, para quienes tal decisión sería sin duda un berrinche. Max tiene idea de echarlos a todos, pero se ablanda, además Eric, que viene acompañado de un bebé, su hija, y la niñera, anuncia que ha alquilado un casoplón en línea de playa donde lo van a pasar en grande. Y nos vamos poniendo al día acerca de Marie, con un niño, y que echa de menos al hombre de su vida, mientras desatiende los requerimientos de Eric, enamorado de ella. Guillaume Canet insiste en su celebración de la amistad –los amigos están para lo bueno y para lo malo, nunca deberían fallar, y menos en las horas malas–, ahora con un guión coescrito con Rodolphe Lauga, donde se ahonda en la idea de personas que han de hacerse cargo de su edad, aceptar sus limitaciones, dejarse ayudar, sentar la cabeza. De modo que se conjuga lo trágico y lo cómico, los vericuetos sentimentales, la nostalgia por el pasado simbolizada en la casa de Max, y los pequeños dramas que te ponen el corazón en un puño, la aventura de navegación de los hijos. A pesar de su largo metraje, superior a las dos horas, se trata de una película coral que no se hace larga, porque es conscientemente ligera a pesar de tratar los grandes temas de la vida y sus múltiples personajes, aunque podamos considerar a François Cluzet con su Max como protagonista. Está compuesta de pequeñas situaciones bien planteadas e hilvanadas, y con un magnífico reparto, que vuelve a encontrarse muy a gusto dirigido por el también actor –aquí detrás de la cámara– Canet.

6/10
Normandía al desnudo

2018 | Normandie nue

Los vecinos de Mêle-sur -Sarthe, pequeño pueblo de Normandía que vive de la ganadería, se han visto profundamente afectados por la crisis que vive el sector, y por la posición de dominio absoluto de la carne extranjera en el mercado nacional. Mientras buscan una forma de protestar que capte la atención, el alcalde recibe una curiosa propuesta de Blake Newman, artista estadounidense que se ha encaprichado de un prado del lugar, donde pretende captar una fotografía de los vecinos posando desnudos. El galo Philippe Le Guay se ha especializado en pequeñas comedias costumbristas, algunas realmente eficaces, como Las chicas de la sexta planta o Molière en bicicleta. Ahora sigue la estela de Full Monty y Las chicas del calendario, títulos corales de planteamiento ligero, con protagonistas corrientes que se desnudan por una buena causa, en el primer caso para denunciar el desempleo, en el segundo por la lucha contra el cáncer. A Le Guay le funciona la jugada a ratos, gracias a su descripción del estado de la Francia agraria, pero también por el buen hacer de actores como François Cluzet, estrella de Intocable, aquí el primer edil, o el todoterreno Toby Jones (Historia de un crimen), como el fotógrafo yanqui. Y también por algún momento ‘capriano’ conmovedor, como la resolución de un conflicto de propiedad. Pero pronto el rey se queda desnudo, por la sobredosis de personajes, algunos poco interesantes, o que poco aportan al conflicto central, o por algunos diálogos o situaciones con poco gancho.

5/10
El collar rojo

2018 | Le collier rouge

Se supone que el campesino Morlac es un héroe que ha demostrado su valor en el campo de batalla, pero terminada la Primera Guerra Mundial, permanece encerrado en el calabozo de un pueblecito de la campiña francesa, con su fiel perro fuera, aguardando, tal vez, la liberación de su dueño. Lantier, un juez militar, indaga sobre los hechos que motivaron el ingreso en prisión, lo que pasa por interrogar al propio Morlac, y a su esposa Valentine, una mujer de campo también, que le ha sabido aficionar a la lectura. Jean Becker es un cineasta que se caracteriza por la humanidad de sus películas, y en su filmografía se encuentran títulos notables, como la magnífica La fortuna de vivir. En esa línea de mimar a los personajes, y abordar conflictos de interés, se mueve El collar rojo –un título que alude al perro, un collier rojo, pero también al lazo rojo de la condecoración de la legión de honor,– que adapta una novela de Jean-Christophe Rufin. La idea es tomar un conflicto bélico célebre por la carnicería a que dio lugar la guerra de trincheras, y trazar un paralelismo comparativo entre animales y seres humanos, en que se viene a decir que los primeros actúan por instinto, pero los segundos carecen de esa disculpa; por eso deberían utilizar el raciocinio y el sentido común en todas sus acciones, lo que incluye la práctica de la justicia y no matarse unos a otros. Curiosamente otra cinta reciente, la animada Stubby, un héroe muy especial, también habla del papel de los perros en la Primera Guerra Mundial. Pero Becker se enreda con su enfoque. La investigación de Lantier ayuda a estructurar la narración e introducir un punto de intriga, pero al espectador se le escamotea de entrada la razón de por qué el protagonista está en la cárcel, algo que no deja de ser un poco artificioso. Lo mismo ocurre con el recurso del perro para reflexionar sobre cómo actúa Morlac, el modo de manifestar su rechazo a la guerra, o el enfando un tanto infantil con Valentine. De todos modos la película se ve con agrado, sobre todo en los intercambios dialécticos de Lantier (François Cluzet) con el preso (Nicolas Duvauchelle), Valentine (Sophie Verbeeck) y el gendarme local (Jean-Quentin Châtelain).

5/10
La escuela de la vida

2017 | L'école buissonnière

Finales de los años veinte del siglo pasado. El huérfano Paul vive en un orfanato de París. Será recogido por una mujer, Célestine, quien se lo llevará lejos, a los bosques de Sologne, en donde ella trabaja con su marido a las ordenes del Conde de la Fresnaye, dueño de esas tierras. El pequeño Paul descubrirá un mundo totalmente desconocido en medio de la naturaleza y se hará amigo de un cazador furtivo, Totoche. Agradable película francesa que cuenta con todos los alicientes para caer bien: bella ambientación natural, historia emotiva, drama familiar, comedia picaresca, amor y reencuentro, todo ello dentro de un guión que integra a unos cuantos personajes bastante entrañables, bien dibujados. El resultado emparenta con ese tipo de filmes galos tan amables y humanos que sacan gran partido a la campiña francesa, al estilo bucólico de las obras de Jean Becker, con La fortuna de vivir a la cabeza, con un guión que incluye también claras reminiscencias del Oliver Twist de Dickens. El director Nicolas Vanier (El último cazador) explota sobremanera su sensibilidad naturalista, no por casualidad sus anteriores obras versan sobre animales. Aquí por momentos parece que estamos ante un documental sobre la fauna de la orillas del Loira, lugar idílico donde los haya, fotografiado con exquisitez por Éric Guichard. Ciervos, conejos, zorros, jabalíes, garzas, salmones, culebras y todo tipo de pájaros campean en la pantalla como si la finca del conde fuera un verdadero vergel. Y es en ese ambiente en donde evolucionan los personajes de La escuela de la vida: el gruñón Totoche, el espabilado Paul, la dulce mamá Célestine, el bruto Borel, el apesadumbrado Conde de la Fresnaye, su casquivano hijo Bertrand, la gitanita Bella, etc. Todos ellos forman una amalgama familiar que, más allá de leves disputas, está llena de camaradería y que no desentona dentro de ese retrato magnificado de una época pasada que homenajea la sencillez de las gentes del campo, los pequeños placeres de la vida campestre y el amor a la naturaleza. El reparto coral está perfecto, especialmente el trío compuesto por François Cluzet, Valérie Karsenti y Eric Elmosnino.

6/10
Un doctor en la campiña

2016 | Médecin de campagne

Se suele decir que no hay peor enfermo que un médico. Algo de eso le ocurre a Jean-Pierre Werner, galeno rural, y excelente profesional muy querido por sus pacientes, porque se dan cuenta de que les trata como a personas, y siempre está disponible para atenderles. Pero la noticia de que padece cáncer, comunicada por el mismo médico que es su superior, la encaja de esas maneras. No tiene con quien compartir tan mala noticia –está separado, y no dirá nada a su hijo que está estudiando en la universidad–, y a regañadientes acepta que le envíen a una ayudante, Nathalie Delezia, licenciada recientemente en medicina, y que antes fue enfermera. Por supuesto, no le comunicará el mal que padece, pero es que además, al principio, le pone piedrecitas en el camino de su nuevo destino, como si tuviera celos de que le va a quitar el puesto. Thomas Lilti, director y coguionista, sigue abonado a las tramas que describen la profesión médica, por su formación profesional en este terreno, tras la estimable Hipócrates. Aquí cambia el entorno, de un hospital a la consulta de un médico de pueblo, pero persisten ideas semejantes, como la de la modernización, que influye en el modo de tratar a los pacientes, con el riesgo de que modernos centros de asistencia primaria sean simples proyectos urbanísticos para especular, antes que una meta sincera para facilitar y mejorar el trato de los enfermos. Además, clave en el cine de Lilti, está el factor humano. Y en tal sentido funciona bien la interacción entre los dos médicos, muy bien encarnados por François Cluzet y Marianne Denicourt, su relación funciona como trama principal, de la que penden pequeños casos de pacientes, como el del anciano que Jean-Pierre, por empeño personal, ha procurado que sea tratado en su domicilio, y no en un hospital donde se sentiría enseguida desubicado. El film refleja muy bien como algunos médicos no se limitan a curar un mal físico o a recetar unas pastillas, sino que su labor es más amplia, de psicólogo e incluso de confidente. Y señala con acierto que esto no debería perderse en aras a una eficiencia muy mal entendida.

6/10
Testigo

2016 | La mécanique de l'ombre

Tras perder su empleo en una situación de mucha exigencia y estrés, Duval es contratado por una misteriosa organización. Se le pide transcribir en un apartamento y trabajando en solitario, algunas conversaciones telefónicas grabadas en cinta magnetofónica. Utilizará para ello una máquina de escribir, y entregará los folios mecanografiados según un procedimiento previamente establecido. Al mismo tiempo, acude a unas reuniones de alcohólicos anónimos, donde los avances realizados hacen que se le invita a tutelar a una recién llegada. Digno debut en la dirección del también coguionista Thomas Kruithof, que arma una intriga tal vez no redonda pero entretenida, un ejercicio de estilo intrigante que se inspira claramente en títulos como La conversación y La vida de los otros, en que el gris trabajador que no se plantea el sentido de lo que hace se ve obligado a hacerlo, impelido por las circunstancias. No deja de resultar curioso, en tal sentido, que en los tiempos de internet y los móviles se acuda a tecnología retro, cintas de cassette y mecanografía. François Cluzet compone bien al protagonista sobrepasado por lo que ocurre a su alrededor, y al que tal vez le haya llegada la hora de madurar, el restablecimiento de su conexión con el mundo real.

6/10
Una semana en Córcega

2015 | Un moment d'égarement

Antoine y Laurent son dos grandes amigos de toda la vida, ambos ahora cuarentones y divorciados, que deciden pasar unos días de vacaciones en Córcega con sus respectivas hijas, Louna y Marie. Todo va bien hasta que Louna, a falta de poco para la mayoría de edad, se enamora de Laurent y usa todos sus encantos para seducirle. Tras explorar el drama en De l’amour, el thriller en Asalto al distrito 13 y el cine de gangsters en las dos entregas de Mesrine, Jean-François Richet y hasta la tragicomedia en su debut, État des lieux, se adentra por primera vez en el terreno de la comedia pura, con esta revisión del film escrito y dirigido en 1977 por Claude Berri con el que comparte el título original, Un moment d'égarement. Él mismo se ha ocupado del guión adaptado con Lisa Azuelos (LOL (Laughing Out Loud) ®). El cineasta cuenta a su favor con privilegiadas localizaciones corsas, y una buena pareja de protagonistas,François Cluzet y Vincent Cassel, con química, y bien acompañados por las atractivas jovencitas Lola Le Lann y Alice Isaaz. Pero al realizador le falta chispa para el género, no acaba de dar con el tono, y desde luego no tiene el talento del autor de El manantial de las colinas. Con algo más de elegancia al estilo de La tentación vive arriba quizás podría haber funcionado, pero claro la sutilidad ya está pasada de moda. El desenlace puede calificarse como "muy francés".

4/10
Reencontrar el amor

2014 | Une rencontre

Elsa y Pierre se conocen en la Feria del libro de Rennes, cuando un amigo común les presenta. Ambos andan cerca de la cincuentena. Ella es escritora de éxito, en proceso de divorcio y con varios hijos; y él un prestigioso abogado criminalista, felizmente casado y también con hijos. Con una celeridad poco común se establece entre ellos una irresistible conexión. Lisa Azuelos imagina una especie de fábula acerca del amor y de sus posibilidades, de sus sueños y sus renuncias. Con gran soltura nos presenta las vidas de dos personas adultas, cada una con sus rutinas, que de la noche a la mañana ven cómo su corazón da un vuelco tremendo. El flechazo del amor puede calar muy hondo por mucha edad que se tenga y convertir a personas de cincuenta años en felices adolescentes de quince. El amor tiene esas cosas, pero ojo con sus peligros. Como ya demostró con su anterior f¡lm –LOL (Laughing Out Loud) ® y su secuela americana–, Azuelos maneja bien los resortes de la comedia ligera, con aspectos modernos que aquí se trasladan especialmente al elemento visual, como en esos fondos imaginarios u oníricos o esas eficaces transiciones que quedan la mar de bien, jugando con las acciones paralelas de la narración. Pero, al margen de los aspectos técnicos, la directora (que en este film se reserva un interesante papel) incide en la “creación” en su más amplio sentido, de modo que esos elementos formales sirven en realidad a un propósito de fondo de mayor calado. A la postre, Azuelos declara que hay que evitar “jugar” al amor en ciertas circunstancias. De todas formas, aun con su interés, Reencontrar el amor es un film ligerito, servido con ritmo, frívolo en sus planteamientos y fácil de ver, que tiene su mayor aliciente en las dos composiciones de los protagonistas, unos estupendos François Cluzet y Sophie Marceau.

5/10
En solitario

2013 | En solitaire

Debut como director de Christophe Offenstein, director de fotografía de numerosos títulos, entre ellos algunos tan interesantes como la ingeniosa ¿Y ahora adónde vamos?, de Nadine Labaki, el sorprendente thriller No se lo digas a nadie y el excelente drama Pequeñas mentiras sin importancia, estas dos de Guillaume Canet. Le avala como protagonista François Cluzet, presente en estas dos últimas, mientras que Canet interviene brevemente. En solitario tiene como personaje central a Yann Kermadec, regatista viudo que deja a su hija y a su nueva pareja para participar por vez primera en la Vendée Globe, la vuelta al mundo a vela en solitario. Al iniciar una etapa desde Canarias, descubre que no está cumpliendo con las reglas, pues no está solo, se le ha colado a bordo de la embarcación un niño de Mauritania que sueña con emigrar a Francia... Esta vez François Cluzet ha escogido un personaje sencillo, sobre todo en comparación con el nivel interpretativo exhibido en Intocable, su mayor éxito, pero sin esfuerzo aparente el actor consigue hacer cercano a un cincuentón, algo cascarrabias, pero buenazo en el fondo. Además, en En solitario forma una pareja fílmica con el joven Samy Seghir, con cierta experiencia a pesar de su juventud. Aunque se trata de una producción francesa, entre los secundarios aparece muy brevemente José Coronado, mientras que dos de los productores ejecutivos, Manuel Monzón y Adolfo Blanco, son también españoles. En solitario logra enorme interés en su retrato de las competiciones de vela. En un tiempo en el que las acusaciones de dopaje y juego sucio están a la orden del día, aboga por la sana competitividad, que por supuesto pasa a un segundo plano si alguien tiene graves problemas, y que cobra una importancia relativa, en comparación con la necesidad de los vínculos afectivos y familiares.

6/10
El arte de amar

2011 | L'art d'aimer

Poco conocido fuera de su país, Emmanuel Mouret trata de ser una especie de Woody Allen francés, pues no sólo imita el tono del cineasta de Manhattan, sino que también suele escribir, dirigir e interpretar el papel principal de sus películas, tal y como demuestra en El arte de amar. En esta ocasión rueda una recopilación de historias cortas encadenadas y puntualmente entrecruzadas. Vanessa accede a la petición de su mejor amigo que se acostará con él, pero antes le pide permiso a su pareja; Emmanuelle, una mujer madura, está a punto de dejar a su marido porque empieza a sentirse atraída por otros hombres; Achille intenta conquistar a su atractiva nueva vecina;e Isabelle mantiene encuentros a oscuras en la habitación de un hotel con un conocido de su mejor amiga al que ni siquiera ha visto. A Mouret se le da bien escribir diálogos, con los que logra algún momento cómico eficaz, sobre todo en el último relato. También logra una enorme naturalidad en las interpretaciones del amplio reparto, que incluye a jóvenes como Gaspard Ulliel, pero también a veteranos del cine galo, como Ariane Ascaride y François Cluzet. Por desgracia, todas las tramas de El arte de amar son excesivamente sencillas, y ligeras. Aunque teóricamente tienen como nexo de unión la búsqueda del amor perfecto, en realidad el tema predominante es claramente el deseo sexual.

4/10
Intocable

2011 | Intouchables

Philippe, un millonario tetrapléjico, escoge contra pronóstico a Driss, un inmigrante negro de los suburbios parisinos que ha tenido problemas con la justicia, como asistente personal. El motivo de tan sorprendente elección reside en que Driss dice siempre lo que piensa, no se anda con tapujos ni se embosca en falsas compasiones, y su jefe piensa que alguien así es precisamente lo que necesita en esa etapa tan difícil de su vida. Olivier Nakache y Eric Toledano escriben y dirigen Intocable, una película basada en hechos reales, aunque tamizada por el humor, el tono de su trabajo es de comedia, aunque no falten los momentos dramáticos. Aciertan los autores en su dibujo de “la extraña pareja”, saben darnos en el momento justo la información que necesitamos de los personajes, la viudez de Philippe, su hija adolescente, su amor platónico, y la complicada familia de Driss y el modo en que llegó a Francia. Domina en la narración el tono ligero, estamos ante una película desengrasante. No es que se quite hierro a la difícil vida de alguien en el estado de Philippe, pero sí hay un intento de desdramatizar, con abundantes gags, donde la química entre François Cluzet y Omar Sy es perfecta, demostrando este último actor ser un auténtico “ganso”, algunos de los momentos que brinda son realmente desternillantes. Las bromas son en general elegantes, tienen estilo, aunque no falte alguna frivolidad acorde a la visión de la sexualidad dominante en la actualidad.

6/10
Pequeñas mentiras sin importancia

2010 | Les petits mouchoirs

Guillaume Canet es muy conocido, sobre todo en Francia, por su faceta de actor,  pues ha tenido papeles destacados en títulos como Feliz Navidad o Vidocq. Menos repercusión internacional han tenido hasta ahora sus películas como director y guionista. Éste es su tercer largometraje, tras Ne le dis à personne, Mon idole y varios cortos. El film tuvo un enorme éxito en el país galo, donde llegó a superar en recaudación a Los seductores, que hasta su estreno era la película más taquillera de 2010. Max, exitoso propietario de un restaurante, casado con una defensora a ultranza del ecologismo, invita cada año a su grupo de amigos a su lujosa casa de la playa. Por desgracia, un miembro del grupo, Luddo, sufre un serio accidente de moto justo antes de que dejen París. Aunque todos parecen muy preocupados, deciden seguir adelante con sus vacaciones mientras Luddo permanece en el hospital. Canet ha reunido a un privilegiado grupo de actores, entre los que destaca la oscarizada Marion Cotillard, su pareja en la vida real. Aunque todos están a un alto nivel, destaca François-Cluzet (conocido por su papel de padre en Olivier, Olivier), en un buen registro cómico-dramático como empresario desbordado y desquiciado lleno de contradicciones. El film se inscribe en el subgénero de grupo de amigos que se reúne para pasar unos días juntos, en la línea de Reencuentro, de Lawrence Kasdan, y Los amigos de Peter, de Kenneth Branagh. Con esta última tiene mucho en común, por su recopilación de temas musicales populares, y porque predomina un tono distendido que deriva hacia un final trágico. El film tiene también mucho de la acidez de Robert Altman, que en Vidas cruzadas mostraba en clave de humor negro a un grupo de pescadores, que postergaba la comunicación del hallazgo de un cadáver para disfrutar del fin de semana, pero cuando informan, el film da un giro hacia el drama y los personajes se dan cuenta de que la fallecida era un ser humano con familia. A Canet se le puede reprochar que se excede en metraje, pues le lleva 154 minutos desarrollar una historia que habría funcionado mejor en hora y media. Pero su principal acierto es que ha sabido retratar a un conjunto de personajes desorientados, muy representativos de la sociedad moderna, a los que mira con una enorme distancia crítica. El hombre de negocios que lo tiene todo, pero aún así está estresado y no consigue ser feliz, la treintañera incapaz de comprometerse, aunque aparezca el hombre absolutamente ideal, etc. son bastante reconocibles, y no sólo en Francia, sino en toda la sociedad occidental. En general es implacable con su cinismo, pues a pesar de la amistad incondicional del grupo, apenas parecen preocuparse por su amigo accidentado, a la hora de preocuparse unos de otros son tremendamente superficiales.

6/10
Crónica de una mentira

2009 | À l'origine

La historia de Paul, un auténtico estafador que se presentaba como constructor de una carretera que debía atravesar varios pueblos de la Francia rural. Su 'modus vivendi' sufre un shock cuando conoce a una alcaldesa, hacia la que empieza a verse atraído.Ingenioso film, quizá demasiado largo, que compitió en Cannes y logró 11 nominaciones a los César.

6/10
Le dernier pour la route

2009 | Le dernier pour la route

París

2008 | Paris

El director francés Cédric Klapisch encontró el éxito con el film Una casa de locos en 2002, y repitió buenas críticas con la segunda parte, Las muñecas rusas en 2005. Cuatro años después no ha podido emular la altura de esas obras con París, la película que nos ocupa. Por primera vez se aleja del aire tragicómico de sus otros guiones y entrega un drama coral, de resultado correcto pero falto de la emoción y la vitalidad de sus otros filmes. El planteamiento es atractivo: se trata de ofrecer una visión coral de las vidas de unas cuantas personas que confluyen en París. El nexo de unión es Pierre, un joven a quien han diagnosticado una grave enfermedad de corazón. Ante la perspectiva de la muerte comienza a ver con otros ojos a las personas que le rodean. Ese es el resorte que le sirve a Klapisch para introducirnos en las existencias de un grupo de personajes mínimamente conectados, que pasan su días normalmente, que trabajan, sufren, ríen y buscan el amor: la hermana de Pierre, trabajadora social; el vendedor de fruta y verdura; una guapa vecina que estudia en la universidad; el profesor de ésta, enamorado como un quinceañero; el hermano arquitecto; un emigrante africano; la dependienta de una panadería, etc. Quizá el mayor defecto de la película es haber querido abarcar demasiado. Hay dispersión en la historia y aunque los personajes resultan verosímiles, apenas avanzan e interesan poco. Es cierto que hay algunos momentos logrados, magníficamente ambientados con la escogida música (uno de los puntos fuertes del cine de Klapisch), pero al final sólo planea la idea algo manida de la dura realidad de la muerte, que tarde ayuda a darnos cuenta de la maravilla de estar vivo. Lo mejor son los actores, con especial mención al formidable y cómico Fabrice Luchini y a la sempiterna Juliette Binoche.

4/10
Détrompez-vous

2007 | Détrompez-vous

Entre cuatro, no va a ser fácil! Thomas y Carole, Lionel y Lisa: dos parejas oficiales y una tercera que se ama con pasión y en secreto… Y ¿qué hará la cuarta que inevitablemente se forma en discordia? ¿Vengarse ? Ni mucho menos… No son tan tontos y, además, están enamorados…

No se lo digas a nadie

2006 | Ne le dis à personne

Alex se quedó viudo tras el terrible asesinato de su esposa Margot. Ocho años después y con el recuerdo de ella siempre presente, el hombre recibe un correo electrónico que le avisa con el rótulo 'No le digas a nadie'. Al abrirlo sale la perturbadora imagen de Margot mirando de frente, en medio de una multitud que camina de un lado para otro en la calle. Guillaume Canet filma un interesante thriller mezclado con un tono romántico. El protagonista es un hombre obsesionado con la muerte de su esposa y la imagen de ella a través de un anónimo e-mail es el principio de una correcta intriga que se mantiene hasta el final. El ferviente deseo del protagonista por recuperar el amor perdido no hace más que añadir cotas de suspense a la historia. François Cluzet (El húsar en el tejado) protagoniza el film junto a Marie-Josée Croze (La escafandra y la mariposa) o Kristin Scott Thomas que, a pesar de ser británica y de haber triunfado en Hollywood, se afincó en Francia hace muchos años, país en el que ha participado en varias películas como Amour et confusions o Hace mucho que te quiero. El film ganó cuatro prenios César en 2007 y un premio de la academia británica al mejor film extranjero, entre otros galardones.

7/10
El libro extraviado

2005 | Le domaine perdu

En la época del golpe de Pinochet en 1973, Max recuerda al héroe de su infancia, Antoine, un piloto al que conoció durante los años de la Segunda Guerra Mundial. Lo que permite a Raúl Ruiz una conexión literaria con "El gran Meaulnes", de Alain Fournier, libro al que homenajea.

6/10
Soy un asesino

2004 | Je suis un assassin

El dinero es un motivo para muchas cosas. Un escritor de novelas policíacas asesina a la exmujer de otro escritor a cambio de una gran cantidad de dinero. Así se introduce en el crimen, pensando que puede salir cuando quiera, que solo es un paréntesis entre novelas. Historia de crimen y culpa narrada de una forma singular.  

5/10
Janis y John

2003 | Janis et John

Pipo Sterni necesita una gran suma de dinero. Su única solución consiste en pedírsela a un primo que ha heredado una fortuna. Pero éste tiene el cerebro destrozado por las drogas, y vive en espera del regreso de John Lennon y Janis Joplin, que se le aparecieron  treinta años atrás, bajo los efectos del LSD. Así que Pipo pide a su esposa que se vista de Janis Joplin, y contrata a un actor parecido a Lennon. Última película de Marie Trintignant, cuya muerte por malos tratos conmocionó a Francia. Se trata de una dinámica y amena comedia, sobre la soledad, donde también tiene un destacado papel Jean-Louis Trintignant, padre de la actriz.

4/10
El adversario

2002 | L'Adversaire

Una de las tres películas –entre ellas destaca la española La vida de nadie– basadas en la historia real de un tal Jean-Claude Roman, que simulaba ante su familia y amigos tener un empleo estupendo, cuando en realidad estaba en el paro y su vida entera era una enorme mentira. Lo que distingue la versión de Nicole Garcia, en teoría, es que se trata de la versión más fiel a los hechos reales. En el reparto tiene protagonismo absoluto Daniel Auteuil como el gran mentiroso.

4/10
Finales de agosto, principios de septiembre

1998 | Fin août, début septembre

El francés Olivier Assayas cuenta en este desigual film las relaciones de amistad entre unos cuantos hombres y mujeres que rondan la treintena. El desarrollo se centra en un suceso que aúna especialmente a todos ellos a lo largo de un año aproximadamente: los avatares de la enfermedad de Adrien, escritor de mediano éxito. Poco a poco, el espectador va conociendo las diversas circunstancias vitales del grupo de amigos, pero sobre todo de Gabriel, de su novia Anne, un tanto desequilibrada, y de su ex novia Jenny. Cine de personajes, con hombres y mujeres con pocos horizontes vitales y con las ideas muy poco claras respecto a lo que desean hacer en la vida. La historia no tiene demasiado interés y está narrada confusamente, pero los diálogos y aconteceres se siguen sin dificultad. Assayas rehoga la función con un rodaje algo nervioso, a menudo con cámara en mano y utilizando muchos primeros planos y película de grano gordo. La actriz Jeanne Balibar ganó merecidamente la Concha de Plata a la mejor actriz en el festival de cine de San Sebastián.

5/10
No va más

1997 | Rien ne va plus

Betty y Víctor forman una curiosa pareja de timadores. Ambos recorren Francia y los países contiguos buscando gente insensata a quien dar el golpe. Su plan es bien sencillo y no suele darles ningún problema: acuden a ciudades donde se organiza alguna convención o congreso, allí se fijan en algún asistente adinerado y tienden su trampa. Betty aprovecha sus encantos para seducirle, y el astuto Víctor hace valer su astucia para desplumarle. Todo les funciona a las mil maravillas hasta que cometen una terrible equivocación. No caen en la cuenta de que el último personaje timado tiene que ver con un grupo de criminales sin escrúpulos. De esta forma se involucran en una peligrosa trama mafiosa, y tendrán que echar toda la carne en el asador para salir ilesos. Un planteamiento atractivo ideado y escrito por el propio director, el prestigioso Claude Chabrol. Premio a la mejor película y al mejor director en el Festival de San Sebastián en 1997. La película despierta el interés desde el principio hasta el final, y tiene algunas escenas brillantes. Recomendable.

6/10
Los aprendices

1996 | Les apprentis

Antoine, periodista al que acaba de dejar su novia, se ve obligado a compartir piso con su amigo Fred. Ambos tienen en común ser unos inútiles, como los que daban título a aquel inolvidable film de Federico Fellini: no tienen trabajo, están agobiados por las deudas, etc. Pierre Salvadori articula una comedia con algunas situaciones divertidas; pero también cae en el mal gusto y en los lugares comunes.

4/10
El húsar en el tejado

1995 | Le hussard sur le toît

La acción nos sitúa en el siglo XIX, un agitado período para Europa. Angelo es un joven y ambicioso aristócrata, nacido en Piamonte. Es un brillante coronel de húsares, comprometido con el movimiento de los carbonarios, un grupo de liberales dispuestos a derrocar las monarquías europeas. Debido a una serie de circunstancias, mantiene un duelo, por lo que debe huir y exiliarse. Un tiempo después considera oportuno regresar a su país, y para ello debe atravesar la región francesa de la Provenza. Pero en el camino debe detenerse, ya que la región está siendo asolada por una epidemia de cólera. Las autoridades han impuesto una estricta cuarentena en todo el territorio, y obligan a los viajeros que atraviesen el lugar a detenerse hasta que la enfermedad desaparezca. De nuevo Angelo se mete en un lío, y es acusado de contaminar las aguas de un río que baña la provincia. Debe huir, pero esta vez lo hace acompañado de una bella joven provenzana, Pauline, de la que está enamorado. Basada en la célebre novela de Jean Giono. Atractiva adaptación que mezcla el turbulento estado de ánimo general del período revolucionario del siglo XIX en Europa, con una romántica historia de amor. Destaca la interpretación de Juliette Binoche, siempre deslumbrante. Cuenta con espectaculares escenas de acción y lucha, con una ambientación sugerente.

5/10
French Kiss

1995 | French Kiss

Kate tiene pánico a viajar en avión. Pero por recuperar a su novio... Estaba a punto de casarse. Pero, chica, no sé qué tienen las francesas, que Charlie, el novio de Kate, se enamora de una de ellas en un viaje de negocios. Kate acude a recuperarlo, pero conoce a Luc, un ladrón encantador. La reina del cine romántico, Meg Ryan, presta todo su encanto a esta deliciosa comedia de amor y enredo, dirigida con aplomo por Lawrence Kasdan (El turista accidental, Grand Canyon, el alma de la ciudad). Jean Reno hace uno de sus primeros papeles en EE.UU.

5/10
El infierno (1994)

1994 | L'enfer

En un hotel situado en un bello entorno natural muy tranquilo, vive el feliz matrimonio que atiende al público, formado por Nelly (Emmanuelle Béart), una mujer extremadamente presumida, y Paul (François Cluzet), un hombre estresado y locamente enamorado de su mujer. Pero un día la armonía se rompe cuando Paul pierde la cabeza. Los celos se han apoderado de su cerebro y de su personalidad. Los fantasmas no le dejan ver la realidad y cree firmemente que su mujer le está engañando. Se producirá una gran tensión en el matrimonio que les irá llevando a los dos hacia su autodestrucción. Cada vez que ella se acerca a un hombre, él se pone tan furioso que no puede controlarse. Su matrimonio se convierte en un auténtico infierno. Otra disección de esa pequeña burguesía siempre insatisfecha a la que tan aficionado es Claude Chabrol. Se basa para ello en el film homónimo inacabado que Henri-Georges Clouzot acometió en 1964, y que no pudo terminar por un ataque al corazón. El cineasta galo sabe atrapar ese estilo de vida anodino, escaso en alicientes, y lo subraya con una partitura musical algo irritante de piano y violín. Pero el tira y afloja entre la pareja resulta algo reiterativo. Está mejor Emmanuelle Béart como mujer frívola e ingenua, desconcertada ante la actitud del marido, que François Cluzet, algo envarado en el papel antipático de Paul, que arde por su ceguera en el particular infierno de una pasión inútil. El film concluyen con un "sin fin", señalando la sempiternidad de los celos de Paul. El veterano realizador Claude Chabrol (La mujer infiel, Nada, No va más) es uno de los más reputados realizadores franceses, pues formó parte del movimiento llamado Nouvelle Vague (Nueva ola) junto con Jean-Luc Godard, François Truffaut y Eric Rohmer entre otros. A pesar de su avanzada edad, aún continuaba en plena forma en 1993, cuando rodó este profundo drama de personajes sobre la obsesión descontrolada que provocan los celos. Béart gozaba de su etapa de mayor popularidad en el país galo tras el éxito de Nelly y el Señor Annaud. En este filme realizó una de sus mejores interpretaciones.

5/10
Olivier, Olivier

1992 | Olivier, Olivier

Olivier es un niño de nueve años que desaparece sin dejar rastro. Seis años más tarde, dan con él en París, pero hay dudas sobre su verdadera identidad. Drama basado en hechos reales cuyo protagonista, el joven Grégoire Colin fue nominado al premio César, (galardón similar a los Goya españoles). Dirige Agnieszka Holland autora de Europa, Europa o Copying Beethoven.

5/10
Fuerza mayor

1989 | Force majeure

Dos amigos franceses marchan desde París hasta un país del sur asiático para pasar unas exóticas vacaciones. Allí conocen a un tal Hans, un europeo que hará de guía en sus excursiones. Antes de regresar a París, los dos amigos le harán un regalito a Hans por su dedicación: un trozo de hachís. Más de un año después, los dos amigos se enteran de una noticia desoladora: según Amnistía Internacional, Hans ha sido condenado a muerte en el país asiático por posesión de drogas. La única solución que se les ocurre es decir que fueron ellos quienes se la dieron. Película tristona, con dilema moral y argumento algo deprimente, y que trae a la memoria películas similares como El expreso de medianoche o Sueños rotos. Aquí hay buenas actuaciones, gracias a un reparto francés muy apañado y al trabajo de la inglesa Kristin Scott Thomas.

4/10
Asunto de mujeres

1988 | Une affaire de femmes

Sórdida historia real, sobre una madre de familia que se corrompe y acepta ejecutar abortos en la Francia ocupada por los nazis. Isabelle Huppert encarna a la última mujer guillotinada en Francia.

5/10
Alrededor de la medianoche

1986 | 'Round Midnight

Título mítico de Tavernier sobre el jazz, y una de las grandes referencias de esta música en versión cinematográfica, junto a Bird de Eastwood, y Kansas City de Altman. En el París de los años 50, un intérprete de saxo, algo alcohólico y venido a menos, sobrevive como puede tocando cada noche en el célebre club Blue Note, junto con otros hermanos de raza negra. Un joven parisino enamorado del jazz le reconoce y queda prendado de sus veladas nocturnas, hasta que logra hacerse un gran amigo suyo. Esa relación ayuda a sacar al flote al veterano músico, y también a encontrar algo parecido a la felicidad lejos de su tierra, Nueva York. Dexter Gordon, auténtico músico de jazz y uno de los mejores saxos tenores de la historia, fue nominado al Oscar por su entrañable actuación. No se interpreta a sí mismo, sino que su personaje, Dale Turner, es una combinación de las vidas reales del pianista Bud Powell y del saxofonista Lester Young. En el film, de puesta en escena algo anquilosada, pero rebosante de música y con algunos momentos emotivos, intervienen también otros grandes del jazz como Wayne Shorter, Bobby Hutcherson, Ron Carter, Billy Higgins, Pierre Michelot o Herbie Hancock. La música que este último compuso para el film ganó merecidamente el Oscar a la mejor banda sonora.

7/10

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