In memoriam
Ideó al personaje con Ken Spears
Muere a los 87 años Joe Ruby, cocreador de "Scooby Doo"
El mundo de la animación está de luto. Casi se puede oír el aullido lastimero de Scooby Doo, el perro cazador de fantasmas que dio justa fama a Joe Ruby, fallecido a los 87 años según anunció su nieto Ben.
Joseph Clemens Ruby nació en Los Ángeles el 30 de marzo de 1933. Estudió en el instituto de Airfax y sirvió en la Armada en un destructor durante la Guerra de Corea. Siempre le encantaron los cómics, y Disney contó con él para su programa de animación. Como era una dedicación exigente, prefirió ser editor musical, pero no descuidó su afición por las viñetas. Una oportunidad surgirda de Hanna-Barbera le acercó de nuevo al mundo animado. Era 1959, y su tarea era escribir breves cortos que introducían o concluían los "cartoons" del oso Yogi. Ahí conoció a Ken Spears, y se harían inseparables, su asociación resultó muy fructífera.
Por supuesto, nació su personaje más conocido, Scooby Doo, como serie animada que luego daría pie a películas en la gran pantalla. Además la pareja estuvo detrás Josie y las Gatimelódicas, Alvin y las ardillas y Jabberjaw. Y crearon su propia compañía, donde contaron con artistas como Jack Kirby. Ruby ejerció además de consultor en la serie de El planeta de los simios.
Sobreviven a Joe Ruby su mujer de toda la vida Carole, cuatro hijos y diez nietos.
Lo último del mundo del cine
El Cerro de los Ángeles se convierte en cine por un día
El Cerro de los Ángeles, situado en Getafe (cerca de Madrid), uno de los lugares más emblemáticos de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús en España, se convertirá en una sala de cine al aire libre este jueves 10 de septiembre. Unas 1.200 personas asistirán a la proyección de “Sagrado Corazón”, docu-ficción francesa que ha superado ya los 500.000 espectadores en Francia y que llega ahora a los cines españoles de la mano de Bosco Films.
A la casa de Nicolas Cage le sale un enorme socavón
Nicolas Cage vuelve a tener problemas con una propiedad. Esta vez no se trata de vender una casa, perder una fortuna o descubrir que una de sus adquisiciones extravagantes ha salido regular: el enemigo es la propia tierra.