La cosa rosa
Tony Curtis mira al pasado
Tony Curtis tiene 83 años y un libro recién estrenado. Se trata de “American Prince”, sus memorias, un repaso a su vida. El actor habla sin tapujos y no teme ensalzar sus virtudes al tiempo que reconoce alguno de los errores que ha cometido.
Tras el solemne y grandilocuente título de “American Prince”, se esconden las memorias de Tony Curtis. Como la gran estrella de Hollywood que es, no se corta un pelo al alabar sus virtudes, aunque hay que reconocer que el actor también ha hecho autocrítica de varios pasajes de su vida. De hecho, el libro recoge el testimonio de numerosos compañeros de profesión, donde se mezclan el reconocimiento y la crítica.
En el terreno personal, Tony se refiere a su infancia en un hogar humilde, educado por una madre totalmente abusiva y un padre que la dejaba hacer. También repasa –y se muestra crítico– sus cinco matrimonios fallidos y el distanciamiento de sus hijos, entre los que se encuentra la también actriz Jamie Lee Curtis. Y es que el protagonista de Trapecio era un mujeriego que coleccionó romances con actrices como Marilyn Monroe, Yvonne De Carlo o Natalie Wood. Esta mirada al pasado también incluye su adicción a la cocaína y sus reacciones ante la muerte de su hermano pequeño y de uno de sus hijos. El presente, sin embargo, aparece más sosegado. Vive junto a su mujer Jill, con la que se casó en 1998, y pasa los días dedicado a la pintura. No es que haya abandonado la interpretación, de hecho confiesa que le gustaría volver. Por lo que parece, como actor siempre le ha quedado una espinita clavada, pues en el libro afirma “no siento que me hayan ofrecido las películas que me deberían haber ofrecido”. Curtis piensa que le ha dado más a la industria que lo que ha recibido de ésta. “Sentí que debería haber sido mejor considerado, con un poco más de respeto, por parte del Sindicato de Actores. No creo que haya contribuido a las películas como me habría gustado”, declara el actor.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.