La cosa rosa
En contra del ‘famoso-anuncio’
El protagonista de Gladiator no se siente cómodo utilizando su imagen para vender un producto. Russell Crowe se considera un actor, y lo de trabajar en publicidad no le parece muy ético.
Los ingresos por publicidad hacen que muchos deportistas, músicos, actores, etc., obtengan unos beneficios muy superiores a los que ganan con su propio trabajo. Para muchos es una auténtica mina de oro, que no están dispuestos a dejar de explotar. Por esto mismo, hoy en día hay se pueden ver infinidad de rostros conocidos en cualquier soporte publicitario. Al que parece que nunca veremos en un anuncio de la tele o en una valla –a no ser que sean de sus propias películas, claro está–, será a Russell Crowe.
El actor, en plena promoción de su última película, La sombra del poder, aprovechó la pregunta de un periodista para mostrar su falta de interés por este tema: “Me crié con la sensación de que hacer dinero anunciando productos no es correcto. No me quiero restringir, porque yo también tengo algún acuerdo de patrocinio por el que debo vestir determinado traje. Pero no creo que deba inducir a la gente a comprar nada sólo porque lo recomiende Máximo, mi personaje en Gladiator”. Muchos pensarán que el tipo es un completo idiota, mientras que otros considerarán sus palabras de lo más nobles. Para estos últimos su comportamiento resultará muy similar al de Robin Hood, el próximo personaje que interpretará Crowe a las órdenes de Ridley Scott.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.