La cosa rosa
En contra del ‘famoso-anuncio’
El protagonista de Gladiator no se siente cómodo utilizando su imagen para vender un producto. Russell Crowe se considera un actor, y lo de trabajar en publicidad no le parece muy ético.
Los ingresos por publicidad hacen que muchos deportistas, músicos, actores, etc., obtengan unos beneficios muy superiores a los que ganan con su propio trabajo. Para muchos es una auténtica mina de oro, que no están dispuestos a dejar de explotar. Por esto mismo, hoy en día hay se pueden ver infinidad de rostros conocidos en cualquier soporte publicitario. Al que parece que nunca veremos en un anuncio de la tele o en una valla –a no ser que sean de sus propias películas, claro está–, será a Russell Crowe.
El actor, en plena promoción de su última película, La sombra del poder, aprovechó la pregunta de un periodista para mostrar su falta de interés por este tema: “Me crié con la sensación de que hacer dinero anunciando productos no es correcto. No me quiero restringir, porque yo también tengo algún acuerdo de patrocinio por el que debo vestir determinado traje. Pero no creo que deba inducir a la gente a comprar nada sólo porque lo recomiende Máximo, mi personaje en Gladiator”. Muchos pensarán que el tipo es un completo idiota, mientras que otros considerarán sus palabras de lo más nobles. Para estos últimos su comportamiento resultará muy similar al de Robin Hood, el próximo personaje que interpretará Crowe a las órdenes de Ridley Scott.
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Stephen Grahan será la versión juvenil de Robert De Niro
Stephen Graham se incorpora oficialmente al reparto de “Heat 2”, la esperada continuación de “Heat” que volverá a dirigir Michael Mann. El actor británico interpretará previsiblemente a una versión joven de Neil McCauley, el legendario ladrón al que Robert De Niro dio vida en la película de 1995.
A la casa de Nicolas Cage le sale un enorme socavón
Nicolas Cage vuelve a tener problemas con una propiedad. Esta vez no se trata de vender una casa, perder una fortuna o descubrir que una de sus adquisiciones extravagantes ha salido regular: el enemigo es la propia tierra.