La cosa rosa
Cuestión de delantera
Su jefe merecía el Oscar a la mejor película y a la mejor dirección por Avatar, pero se lo llevó su ex, Kathryn Bigelow. Sigourney Weaver tiene clarísimo que la Academia de cine fue sexista y que si En tierra hostil no hubiera sido dirigida por una mujer, no habría ganado.
“Jim no tenía pechos y creo que ésa fue la razón”. Más claro, agua. Sigourney Weaver ha aprovechado la presentación del DVD de Avatar en Brasil para mostrar su desacuerdo con el hecho de que James Cameron no ganara el Oscar al mejor director ni Avatar al de mejor película. Weaver ha dicho lo que muchos creen, que Kathryn Bigelow –ex de Cameron– se llevó el Oscar a la mejor dirección por En tierra hostil porque era mujer. Con la parte de verdad que esto conlleva, también hay que reconocer la gran labor que hizo la Bigelow con esta película bélica. Además, las críticas le llegan en esta ocasión desde la que ha sido durante el año su competencia más directa. Pero es que Weaver, en general, está descontenta con el resultado obtenido por Avatar en los Oscar. Al componente sexista de la Academia añade otro denominado moda. “En el pasado Avatar habría ganado porque los miembros de la Academia estaban encantados con premiar a grandes producciones como Ben-Hur (1959). Hoy está de moda dar el Oscar a películas pequeñas que nadie ha visto”, afirma Weaver no sin falta de razón en esta ocasión también. Pero los premios son así, es lo que hay.
Y es que las diferencias entre En tierra hostil y Avatar son abismales. Ahora, por ejemplo, Avatar continua su megacampaña para engrosar las arcas de la película. Así, Cameron y Weaver están en Brasil para promocionar el DVD. Han aprovechado su estancia para mostrase lo más “verdes” posibles, estilo Pandora, y han participado en un proyecto de reforestación y apoyado una protesta contra el gobierno de Lula da Silva que quiere construir una central hidroeléctrica.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.