La cosa rosa
Cate Blanchett, a favor del impuesto ecológico
Ser ecológico está muy bien... hasta que afecta al bolsillo del ciudadano. Cate Blanchett lo acaba de aprender.
Cate Blanchett ha prestado su imagen a una campaña televisiva en Australia de grupos ecologistas que piden un impuesto ecológico para que las empresas reduzcan sus emisiones contaminantes; algo que al final acabará repercutiendo también en el ciudadano de a pie. El gobierno de Camberra tiene previsto presentar una iniciativa legislativa en este sentido al Parlamento, por lo que está en marcha una larga batalla.
El caso es que a nadie le agrada pagar impuestos, y Blanchett ha sido duramente criticada por empresarios, políticos y gente de la calle por tomar partido, su posición puede ser un duro golpe a su popularidad. Terri Kelleher, representante de la Asociación de Familias Australianas, ironizó sobre la postura de la actriz señalando que “es muy bonito ver a multimillonarios no afectados decir lo bueno que es [el impuesto]”. Ante estas reacciones, Blanchett ha explicado que “no puedo mirar a mis hijos a la cara si no intento hacer algo, aportar mi granito de arena, y urgir a otras personas”; pero comentó que a la hora de aplicar la tasa se debería hacer con generosidad en el caso de los hogares de ingresos bajos y medios.
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