Netflix parece dispuesta a rebajar, aunque sea ligeramente, su histórica resistencia a hacer públicas las cifras de taquilla de sus películas estrenadas en cines. La plataforma tiene previsto informar de los ingresos obtenidos por seis de sus próximos títulos, entre ellos “Narnia: The Magician's Nephew”, la nueva película de Greta Gerwig, y “The Further Mis-Adventures of Cliff Booth”, de David Fincher.
Según informa Variety, Netflix publicará los datos de taquilla de seis películas: Narnia: The Magician's Nephew, Charlie and the Chocolate Factory, The Further Mis-Adventures of Cliff Booth, The Mosquito Bowl, Ink y otro título aún por concretar. La decisión supone un cambio significativo para una compañía que durante años se ha negado sistemáticamente a facilitar las cifras de sus estrenos cinematográficos.
El movimiento coincide con una progresiva ampliación de la presencia de Netflix en las salas. Narnia: The Magician's Nephew, adaptación de la novela de C. S. Lewis dirigida por Greta Gerwig, y Charlie and the Chocolate Factory tendrán estrenos cinematográficos amplios en 2027, mientras que The Further Mis-Adventures of Cliff Booth, continuación del universo de Érase una vez en... Hollywood, estará dirigida por David Fincher.
También resulta significativo el caso de La bola negra, que disfrutará de una ventana cinematográfica de 46 días, la más larga concedida hasta ahora por Netflix a una película. La compañía parece así cada vez más interesada en convertir determinados lanzamientos en acontecimientos cinematográficos, antes de trasladarlos a su plataforma.
Durante años, Netflix defendió un modelo centrado fundamentalmente en el estreno directo en streaming y consideró las ventanas cinematográficas tradicionales poco relevantes para su estrategia. La compañía llegó incluso a sostener que películas como Oppenheimer podrían haber tenido un impacto comparable si se hubieran estrenado directamente en su servicio.
Ahora, sin embargo, las circunstancias parecen estar cambiando. El intento de Netflix de hacerse con Warner Bros. puso de manifiesto hasta qué punto la compañía se encuentra ya integrada en el negocio audiovisual tradicional, mientras que su codirector ejecutivo, Ted Sarandos, ha dejado entrever que Netflix podría hacer con los cines cosas que hasta ahora no había hecho.
La decisión de comunicar las recaudaciones no significa necesariamente que Netflix vaya a abandonar su estrategia centrada en el streaming. Por ahora, todo apunta más a una serie de experimentos con determinados títulos de gran repercusión. Pero ventanas más largas, estrenos amplios y cifras de taquilla transparentes constituyen una combinación que habría resultado difícil de imaginar en la Netflix de hace unos años.
La cuestión es si la plataforma está descubriendo finalmente que una película puede tener más valor cuando primero se convierte en acontecimiento en una sala y después llega al sofá de casa. O si, simplemente, Netflix está comprobando hasta dónde puede estirar el modelo cinematográfico sin dejar de ser, ante todo, Netflix.
