La cosa rosa
La belleza es cuestión de gustos
La nota original de la noche la pusieron Tilda Swinton y Diablo Cody, ambas premiadas con el Oscar –mejor actriz secundaria y mejor guión–, quienes
La nota original de la noche la pusieron Tilda Swinton y Diablo Cody, ambas premiadas con el Oscar –mejor actriz secundaria y mejor guión–, quienes no gustaron a los eruditos de la moda. Valga decir a su favor, que ninguna de las dos se caracteriza por la conven-
cionalidad y como tales acudieron a la gala. Tilda llevó un modelo de Lanvin, algo peculiar, pero muy discreto teniendo en cuenta que la actriz acudió al estreno de Michael Clayton en Venecia montada en unos altísimos tacones, pues ella ya mide al natural 1,80, que convirtieron a George Clooney en un llavero.
Por su parte, Diablo Cody lució tatuaje y un vestido de Dior que a la par que poco favorecedor no estuvo a la altura de las circunstancias. La joven ex streaper puso de manifiesto que una gran inversión económica en vestuario no tiene por qué implicar elegancia.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.