IMG-LOGO

Biografía

George Clooney

George Clooney

59 años

George Clooney

Nació el 06 de Mayo de 1961 en Lexington, Kentucky, EE.UU.

Premios: 1 Oscar

Granuja con encanto

01 Marzo 2004

Tiene el carisma de Clark Gable, un atractivo maduro a lo Gary Cooper y una imagen de caradura simpático similar a la de Errol Flynn. Y es que George Clooney posee el glamour de las viejas estrellas del Hollywood clásico, combinado con un porte irresistible y un talento innegable que le han llevado a colocarse en la cima en muy poco tiempo. Era “el novato mejor pagado de Hollywood”, según sus propias palabras. Estaba considerado un magnífico actor de la gran pantalla cuando todavía no había hecho ningún papel de entidad, y aunque ahora ha trabajado en algún título memorable, todavía se tiene la sensación de que puede dar más de sí. Jamás le han nominado al Óscar. “Me llaman todos los años para entregar alguno, pero siempre les digo que eso se suele hacer después de ser nominado, no antes”, declaró sobre el tema.

Nacido en 1961 en Lexington (Kentucky), en el seno de una familia de origen irlandés, George es hijo de Nick Clooney, presentador de televisión. También es sobrino del famoso actor Mel Ferrer, así como de Rosemary Clooney, cantante y actriz popular en los 50. “Mi apellido era famoso cuando nací, aunque siempre había querido triunfar por mis propios méritos”, comenta el actor. De pequeño, George intervenía con asiduidad en el programa que su padre dirigía en una emisora local, pero nunca pensó dedicarse al espectáculo, sino que sus inquietudes se dirigían más bien hacia el mundo del deporte. Hasta los 21 años aspiraba a ser una estrella del béisbol, pero cuando hizo una prueba para entrar en el equipo de los Cincinnatti Reds, se dio cuenta de que no era lo suyo. “Se rieron de mí”, recuerda. Así que se matriculó en Ciencias de la Comunicación, en la Universidad de Kentucky, pero nunca llegó a terminar.

Durante sus estudios, Clooney perteneció al grupo de teatro de la facultad, pero no se tomaba en serio su vocación artística. Todo cambió cuando su tío Mel Ferrer le consiguió un papel para And They’re Off, que aunque finalmente no llegó a rodarse, dejó al joven George fascinado por la interpretación. Decidido a convertirse en actor profesional, se pasó un verano trabajando en las plantaciones de tabaco, para reunir dinero e irse a Los Ángeles a probar suerte. Allí, su tía Rosemary le contrató como chófer, mientras se presentaba a todo tipo de castings y estudiaba en una escuela de interpretación. Aunque se le notaba su inexperiencia, era un tipo que caía bien. Por ejemplo, se presentó al casting de Reservoir Dogs, y aunque a Tarantino le pareció muy malo y no le contrató, se hizo amigo suyo. Se dice que consiguió su primer trabajo, un anuncio televisivo, porque acudió a las pruebas con seis latas de cerveza. Fue el inicio de una serie de pequeños papeles en diversas series televisivas y películas de serie B, como El retorno de los tomates asesinos. Al menos, reunió las tablas suficientes para hacerse con un papel de entidad, el pediatra Doug Ross, uno de los protagonistas de Urgencias, que comenzó a emitirse en 1993. Tanto éxito tuvo la serie y su personaje, que pronto le propusieron protagonizar largometrajes.

Quentin Tarantino se acordó de él para una película que había escrito y que él mismo iba a protagonizar, Abierto hasta el amanecer, por lo que le recomendó al director de la misma, Robert Rodríguez. Era una cinta de argumento sencillo y ligero, con reminiscencias del cine gore, pero lo cierto es que arrasó en las carteleras, y Clooney se convirtió en uno de los actores más solicitados de la gran pantalla. Tanto es así que en 1997 protagonizaba tres películas de gran presupuesto. En la comedia Un día inolvidable, era un padre divorciado al que le faltaba tiempo para cuidar a su hijo por su trabajo, y que se enamoraba de Michelle Pfeiffer, otra madre en la misma situación; en El Pacificador era un militar en busca de unos ladrones de armas, ayudado por Nicole Kidman; y en Batman y Robin, era el famoso hombre murciélago, en la última entrega de la saga hasta la fecha. Una de las mayores decepciones profesionales de Clooney se produjo en el alegato antibélico La delgada línea roja, pues en el montaje, el director Terrence Malick redujo su trabajada intervención a una sola escena. El actor llegó a pedir que se eliminara esa escena y que le quitaran de los títulos de crédito.

En 1999 decidió dejar su personaje de Urgencias, que le había lanzado a la fama, y concentrarse en su carrera cinematográfica. A continuación, además del gran éxito que obtuvo con La tormenta perfecta, y de la correcta Los tres reyes, interpretó su mejor trabajo, O Brother!, rodaje en el que se hizo muy amigo de los geniales hermanos Coen, que repetirían con él en Intolerable crueldad. Igualmente congenió con Steven Soderberg, pues aunque su primera colaboración juntos, Un romance muy peligroso, no es de los mejores títulos del autor de Traffic, Clooney repetiría en Solaris, Ocean’s Eleven, y en la secuela de ésta última, Ocean’s Twelve, de inminente estreno. Además, juntos formaron su propia productora, Section 8, con la que sacaron adelante una correcta comedia, Bienvenidos a Collinwood, en la que Clooney interpretaba un pequeño papel, y el debut del propio Clooney como director, Confesiones de una mente peligrosa. Con guión de Charlie Kaufman, el original escritor de Adaptation, es la historia de un presentador de televisión que escribió un libro explicando que había sido agente de la CIA. “Cuando rodé la película pensé que era mentira, pero después la CIA llegó a difundir un comunicado desmintiendo los hechos que se narran en el guión, así que al final he quedado convencido de que algo de cierto hay”, bromea Clooney.

En su vida personal no le ha acompañado el mismo éxito que en la pantalla. Poco se sabe de las múltiples relaciones sentimentales que ha mantenido, porque aunque parece que Clooney no ha tenido demasiada suerte, al menos es un hombre discreto. Contrajo matrimonio en 1989, con una tal Talia Balsam, de la que se divorció tres años más tarde, explicando que había sido una mala experiencia y que no lo volvería a intentar, ni que tampoco quería tener hijos. Aún así, Nicole Kidman, cuando trabajó con él, se apostó diez mil dólares a que el actor volvería a sentar la cabeza antes de cumplir los cuarenta. El día de su cuadragésimo cumpleaños, le envió un cheque por esa cantidad, aceptando su derrota. Clooney se lo devolvió con una nota que decía: “Doble o nada: esperemos diez años más”.

Oscar
2006

Ganador de 1 premio

Filmografía
Trampa 22

2019 | Catch-22 | Serie TV

¡Ave, César!

2016 | Hail, Caesar!

Los hermanos Joel y Ethan Coen vuelven a transitar el terreno del cine dentro del cine que les valió la Palma de Oro en Cannes gracias a Barton Fink, pero en esta ocasión lo hacen con un tono muy diferente, detrás de la ironía amable se trasluce un auténtico homenaje al viejo sistema de los estudios de Hollywood, una fábrica de sueños que pese a sus inevitables defectos entregaba películas capaces de inspirar, entretener y conmover. No deja de tener su miga que el protagonista sea el jefe de Capitol Pictures, estupendo Josh Brolin, que duda entre seguir en la locura de producir películas o aceptar la oferta de irse a regentar otro tipo de fábrica, una de aviones, que le supondría un horario más humano y unos emolumentos bastante mayores. La excusa argumental es mínima –la estrella de una película bíblica titulada precisamente ¡Ave, César!, estilo Ben-Hur es secuestrado por un equipo de artistas con simpatías comunistas–, y sirve para ilustrar con estupendo sentido del humor la casa de locos de aquella época, los años 50. De modo que vemos cómo es el rodaje en estudio, el montaje con la moviola, el visionado de un copión... Lo que parecía un desastre mientras se rodaba, con un actor que parecía un inútil, en la pantalla cobra inesperada magia... Se nos ofrecen sentidos homenajes al musical, a las figuras caleidoscópicas en el agua de Esther Williams, al western de tono ingenuo... Se apunta la competencia de la televisión... Pululan las gacetilleras en busca de cotilleos, y hay escándalos que resulta necesario tapar... Las películas ofrecen contenidos, y hay que contentar a los representantes de los credos religiosos... Hay guionistas que, tremenda osadía, quieren ofrecer mensajes, algunos representas del peligro “rojo”... Todo eso está ahí, servido por dos cineastas que creen en las películas, aunque sepan al mismo tiempo reírse de esa influencia que ejercen sin lugar a dudas en los espectadores, lo sepan estos o no. Lo que tiene un gran mérito es la unidad que logran con personajes muy diversos y situaciones variopintas, todo casa y sirve a la idea de celebrar a la fábrica de sueños.

8/10
Money Monster

2016 | Money Monster

La crisis económica golpea y el cine no es ajeno a esa realidad, como ha quedado suficientemente claro con películas oscarizadas como La gran apuesta o Margin Call. Pero las finanzas son algo más que un entramado de valores bursátiles, sobre todo cuando esos mercados afectan al ciudadano de a pie, a personas de carne y hueso, y no tanto a grandes corporaciones empresariales. Por eso Money Monster parte de una premisa que todos podemos comprender: la desesperación de una persona que ve cómo se esfuman todos sus ahorros de la noche a la mañana y que no tiene a quién acudir para pedir explicaciones. Sencillamente esas cosas pasan, se nos dice a menudo. Es el riesgo del juego económico, de la oferta y la demanda, de los algoritmos bursátiles, etc. Ante esta situación dramática, Kyle, un joven que ha perdido 60.000 dólares invertidos en una empresa llamada Ibis, se planta en medio del plató neoyorquino de un programa económico de gran éxito llamado Money Monster, presentado como si fuera un espectáculo de circo por el histriónico Lee Gates, quien pone al día de la situación económica, las cotizaciones, las alzas, las bajas, y da los consejos pertinentes a los espectadores. Pistola en mano, Kyle amenazará a Lee y tras ponerle un chaleco-bomba pide hablar con el presidente de Ibis. Tras el shock inicial, la directora del programa, Patty Fenn, junto con los técnicos y cámaras mantendrán en antena la emisión y tratarán de responder a las peticiones de Kyle. Nunca antes la actriz Jodie Foster había demostrado tanta madurez tras las cámaras. Cinco años después de rodar El castor entrega esta más que interesante película que vuelve a poner el dedo en la llaga del sistema económico de los países occidentales. Pero, al contrario que otras películas sobre el tema, aquí el metraje se pasa en un suspiro. Funciona la triple repartición de líneas narrativas ideada por el equipo de guionistas: mientras tiene lugar el asalto en el plató, seguimos a su vez los planes policiales y las investigaciones propiamente empresariales sobre las causas económicas del desastre. El modo en que Foster combina estas acciones paralelas es perfecto y logra insuflar intriga propia a cada subtrama. Además de la ambiental música televisiva de Dominic Lewis, el ritmo –la acción tiene lugar en tiempo real– se vale sabiamente además del recurso del pinganillo: la voz de la directora del programa va dando instrucciones ocultas a su presentador, al tiempo que va repartiendo tareas a diestro y siniestro como un director de orquesta. Por eso, ante este soberbio despliegue, podría achacársele al film un desenlace que quizá no está a la altura de los visto previamente. Tiene la película mucho de denuncia, y también aletea en su colofón cierto derrotismo. Algo falla en el sistema si el fraude, el robo, el engaño, pueden quedar impunes cuando hablamos de desfalcos económicos a gran escala. Algo, dice Money Monster, en donde los medios de comunicación tienen su parte de responsabilidad, aunque también puedan servir a la sociedad como altavoces de la injusticia. Por eso este film es también un espléndido homenaje a la profesión periodística, y especialmente al mundo de la televisión, también en su parte de espectáculo (es fácil ver conexiones con películas como Network o Mad City), con tantos operarios anónimos que logran que la información llegue a los televisores. Money Monster engancha también sin duda gracias al genial reparto. George Clooney tiene un carisma que se sale de la pantalla y borda su personaje del presentador Lee Gates, un caradura vanidoso para quien el mundo gira a su antojo. Igual de impresionante está Julia Roberts en su papel de la directora Patty Fenn, vulnerable pero firme. Ambos demuestran que la química entre ellos (ya les vimos en Ocean's Eleven) no ha disminuido un ápice. Y mientras Jack O'Connell (Invencible) da la talla como tipo corriente, la actriz Caitriona Balfe (Outlander), ofrece un soberbio y matizado personaje que habla a las claras de que no todo en el mundo de la empresa son intereses personales. 

7/10
A Very Murray Christmas

2015 | A Very Murray Christmas

Especial navideño, simpático pero no memorable, que supone la reunión de Sofia Coppola con Bill Murray doce años después de hacer juntos Lost in Translation. La trama es sencilla, se supone que Bill Murray está preparando un programa para la Navidad, y le están fallando los muchos famosos que iban a acudir, incluido por ejemplo el Papa Francisco. Encima, una tormenta de nieve sacude Nueva York, donde está grabando, y hasta se quedan sin luz, por lo que podrían suspender el programa, que se está haciendo en un hotel, donde también parece que se ha cancelado una boda. En fin, todo es una excusa para ofrecer algunos chistes de Murray, más diversas canciones, la más memorable el "Noche de paz" a cargo de Miley Cyrus, más comedida de lo que se muestra últimamente, como papá Noel minifaldera.

5/10
Monuments Men

2014 | The Monuments Men

Durante los años de la Segunda Guerra Mundial, y con el apoyo del presidente Roosevelt, se creó el Grupo de Monumentos, Bellas Artes y Archivos, con la misión de poner a salvo las obras de arte expoliadas por Adolf Hitler, quien planeaba crear en Linz, su ciudad natal, el Führermuseum; cuando las tornas de la guerra se torcieron, el tirano nazi firmó el conocido como Decreto Nerón, por el que se ordenaba la destrucción de este tesoro artístico antes de dejarlo caer en manos aliadas. Un grupo de sietes hombres liderado por Frank Stokes, conformado por directores de museos y marchantes de arte que no eran aptos para el combate debido a su edad, librarán otra guerra diferente tratando de poner a salvo unas piezas que mostraban los grandes logros de que es capaz el ser humano, por encima de su tendencia al enfrentamiento y la destrucción. Película dirigida, producida, coescrita y protagonizada por George Clooney, basada en apasionantes hechos reales, y que cuenta con un estilo muy clásico, deudor de películas bélicas corales como Doce del patíbulo y La gran evasión. Frente a trabajos anteriores del cineasta de mayor calado político -Los idus de marzo, Buenas noches, y buena suerte-, aquí hay una apuesta por el aliento épico en las acciones de unos héroes corrientes, donde conviven drama y sentido del humor en los momentos de riesgo y en la contraposición de caracteres. El tratamiento narrativo y el diseño de producción, junto al tratamiento visual de Phedon Papamichael y la partitura musical de Alexandre Desplat, apuntan eficazmente en esa dirección, que a algunos le podría parecer algo ligera, pero que resulta muy adecuada a la hora de evocar los títulos citados. Clooney tiene el mérito de contagiar al espectador el amor por las obras de arte, por cuya defensa merece la pena arriesgar la vida. Y hace muy atractiva la integridad y coherencia de vida, la posibilidad de redimirse de los errores del pasado, y la camaradería. El reparto es excelente, de modo que aunque los personajes están apenas esbozados con unos pocos trazos, Clooney, Matt Damon, Cate Blanchett, John Goodman, Bill Murray, Bob Balaban, Hugh Bonneville y compañía se las arreglan para darles la necesaria entidad.

7/10
Tomorrowland. El mundo del mañana

2014 | Tomorrowland

En la Feria Mundial de Nueva York, en los años 60, un niño, Frank Walker, presenta un invento muy personal, una mochila autopropulsada para volar individualmente por el aire. No funciona bien del todo, pero se va a convertir en su pasaporte a Tomorrowland, una realidad espaciotemporal paralela a la que le guía una niña robot, Athena, y donde gente sabia prepara un futuro para la humanidad lo mejor posible. Pero pasan los años, y el hombre muestra una capacidad autodestructiva bastante notable, y precisamente ése es el panorama nada halagüeño que ha provocado el exilio de Frank, adulto, al mundo de las personas normales. Aunque tal vez haya alguien capaz de cambiar las cosas: Casey, una adolescente de acusada personalidad, rebosante de sentido común y amante de la ciencia, gusto que ha heredado de su padre. O al menos eso piensa Athena, que confía en ella como lo hizo en Frank en el pasado. Entretenidísima cinta juvenil, que aúna lo viejo y lo nuevo, pues incluye aventuras de toda la vida y cierto aire nostálgico, subrayado por la añoranza de los parques de atracciones, combinadas con el planteamiento de un futuro distópico que hay que tratar de evitar a toda cosa, y una impresionante imaginería visual, parafernalia de efectos visuales que parte de la valenciana Ciudad de las Artes de y de las Ciencias de Calatrava en Valencia, uno de los lugares de rodaje de la cinta. Brad Bird (Los increíbles) sabe dotar a la cinta de un ritmo trepidante, y un magnífico sentido del humor, especialmente en la visita de Casey a una tienda de objetos "vintage" de películas como La guerra de las galaxias. De hecho Tomorrowland explota con claridad la idea de atraer no sólo a espectadores jóvenes, sino a los mayores que disfrutaron en el pasado con determinados filmes, lo que no es de extrañar en un estudio, Disney, que se mueve con esos mismos planteamientos a la hora de poner en marcha los nuevos episodios de Star Wars y las aventuras de superhéroes Marvel. El film evita ser demasiado sombrío, una opción inteligente que subraya la confianza en las personas para tomar decisiones libres en la dirección correcta, se nota que combinan bien en el guión las manos de Bird y Damon Lidenlof, unos de los creadores de Perdidos y The Leftovers. Y hay química entre los personajes, ya sea en esa especie de relación paternofilial que se establece entre los de George Clooney y Britt Robertson, o entre ambos y la encantadora niña robot Raffey Cassidy. También hay inteligencia en la sobria composición del personaje de Hugh Laurie, que se prestaba a un ridículo histrionismo.

6/10
Gravity

2013 | Gravity

Una expedición en el espacio exterior. La misión, comandada por el experimentado Matt Kowalski, debe incorporar un nuevo sistema de escaneado al telescopio Hubble, tarea de la que se ocupa la doctora Ryan Stone. Pero la destrucción en otra zona de un satélite obsoleto provoca una acumulación de “basura espacial”, auténticos proyectiles que provocan un accidente. Kowalski deberá idear un plan para volver con Stone sanos y salvos a la Tierra, y las posibilidades son francamente escasas. Asombrosa película dirigida por el mexicano Alfonso Cuarón, con guión coescrito junto a su hijo Jonás Cuarón. Gravity es de esos filmes que hacen buena la idea de que las películas permiten hacer vivir al espectador experiencias que nunca podrá tener en la vida real. Pues con un magnífico uso del 3D, y una recreación hiperrealista de las condiciones de los astronautas en el espacio, se tiene la auténtica sensación de estar en el espacio, contemplando la Tierra desde una óptica única, y la situación de riesgo extremo se hace propia. Cinematográficamente el film supone un verdadero alarde, momentos como el largo plano secuencia inicial que nos permite conocer el entorno de trabajo de los protagonistas resultan sencillamente alucinantes. Más allá de la pura situación de intriga y tensión -¿lograrán salvarse los protagonistas, estupendos George Clooney, y sobre todo, Sandra Bullock?-, desde la inmensidad del espacio, uno puede observar la belleza del universo, la pequeñez del ser humano, y a la vez su increíble grandeza. Quizá los problemas que uno arrastra desde la Tierra puedan cobrar entonces su verdadera dimensión, toca aceptar la existencia que nos ha tocado vivir, tejida entre la vida y la muerte, y plantearse pedir ayuda a Dios, aunque nunca se haya rezado, y confiar en esa mano que nos pueden echar desde fuera los otros.

8/10
Los idus de marzo

2011 | The Ides of March

Estados Unidos, elecciones presidenciales. En las primarias de los demócratas, sólo quedan dos aspirantes a candidato a presidente. Uno de ellos es el gobernador Mike Morris, para quien trabaja en la campaña con papel destacado el ambicioso joven Stephen Meyers. Un ligue con una becaria y una conversación inoportuna con el jefe de campaña del otro aspirante, en medio de la decisiva pugna por el estado de Ohio, van a colocar a Stephen en una situación muy delicada. Adaptación de la obra teatral de Beau Willimon “Farragut North”, en la que el propio autor ha participado en colaboración con George Clooney –también director y actor– y Grant Heslov. El libreto final ha logrado la única candidatura al Oscar del film. Willimon se inspiró en su experiencia durante la campaña de 2004 para el demócrata Howard Dean, y hay que reconocer que le película es todo un varapalo al cinismo que con frecuencia domina la escena política. Ritmo trepidante y diálogos bien escritos ayudan a hacer avanzar una narración que tiene un sostén fundamental en un reparto formidable, empezando por el protagonista indiscutible, Ryan Gosling, y siguiendo por los “satélites” George Clooney, Paul Giamatti, Philip Seymour Hoffman, Marisa Tomei y Evan Rachel Wood. En Los idus de marzo se pinta bien la hipocresía, el juego sucio, la “flexibilidad” de lo que se suponían unos sólidos principios, el desprecio de la vida ajena, la banalidad de ciertas relaciones amorosas... La metáfora a la que alude el título está bien traída, y permite intuir pero no desvelar por donde irá el film. Un gran acierto de Clooney es no haber hecho una película partidista. Para alguien más fácilmente identificable con los demócratas, resulta inteligente que conceda esta adscripción política a sus personajes, pues al final de lo que está hablando sobre todo es de principios en la actuación pública, para lo cual es necesario tenerlos, en primer lugar, en la vida personal, con independencia de los colores del espectro político al que uno se adscriba. En la óptica de la película no hay ingenuidad, pero tampoco se cae en el cinismo fustigado, sino que hay realismo, una constatación de cierto status quo generalizado que habría que cambiar. Lo que incluye, por supuesto, a los medios de comunicación.

7/10
Los descendientes

2011 | The Descendants

Hawai es algo más que un lugar de playas paradisíacas. Las desgracias ocurren como en cualquier otro sitio, y Matt King, abogado inmobiliario demasiado absorto en su trabajo, está sufriendo una de ellas. Padre de dos hijas –la jovencita Alex y la pequeña Scottie–, la esposa y madre, Elizabeth, está en coma irreversible tras un accidente acuático. No hay esperanzas de recuperación, sólo queda desenchufar la respiración asistida, y cuidarla hasta que muera. Si sobrellevar algo así ya es difícil, todavía lo es más cuando Matt se entera por Alex que Elizabeth le engañaba. Debe encajar y gestionar esta dolorosa noticia, con la asunción en serio de su responsabilidad de padre de familia y la culminación de la venta una importante propiedad familiar en una de las islas, de la que él es único depositario, y que le enraiza con la tierra y sus antepasados nativos. Magnífica traslación a la pantalla de la novela homónima de Kaui Hart Hemmings, con guión del director, Alexander Payne, respaldado por el dúo de actores reconvertidos a guionistas que conforman Nat Faxon y Jim Rash. Se trata de una historia profundamente humana, de personajes muy bien perfilados, interpretados por un reparto sensacional donde brilla con luz propia George Clooney, perfecto en su rol de hombre corriente sobrepasado por los acontecimientos, pero también Shailene Woodley como su hija mayor, que aguanta sin titubeos los planos compartidos con la popular estrella. La niña Amara Miller es muy natural, y Nick Krause atrapa la idea de su rol, de atolondrado medio novio de Alex. Hay otros personajes con menos minutos en pantalla, pero con peso específico en la historia, y actores como Robert Forster, Judy Greer y Beau Bridges los bordan. También sale airoso Matthew Lillard en un papel difícil, su existencia y relación con Elizabeth son las que encauzan la tragedia en una dirección determinada. A Alexander Payne (A propósito de Schmidt, Entre copas) parece que le gusta estructurar sus películas en torno a un viaje o desplazamiento que no sólo es físico sino también, y sobre todo, emocional. Y aquí se apoya bien en una selección musical exótica hawaiana, que da el “mood” adecuado a lo que se cuenta. El cineasta arranca su historia con una familia en descomposición, con un futuro no demasiado prometedor, para mostrar cómo de lo que parece y es malo –el accidente, la infidelidad...­– puede surgir algo bueno –de la aceptación de la situación se pasa al conocimiento, la comprensión, el perdón, el amor en suma...– que tal vez ayude a recomponer lo que parecía irremisiblemente perdido. Con un esquema inteligente –etapas en el camino que incluyen la visita a amigos y familiares, y el hurgar en las heridas recién descubiertas–, y una feliz imbricación de la cuestión inmobiliaria –que invita a pensar en la tierra como algo más que una oportunidad de convertirse en millonario–, entrega una película que roza la perfección, donde a los momentos propicios para las lágrimas sabe darles, cuando conviene, algunos desahogos humorísticos muy de agradecer.

8/10
El americano

2010 | The American

La “profesión” de Jack es la muerte. Puede que tenga que apretar el gatillo, o bien aplicar su talento artesanal en la fabricación de un arma letal. “Complicaciones” en su último “trabajo” le llevan a ocultarse en un recóndito pueblo de los Abruzzos italianos, donde debe aguardar instrucciones para su próxima misión. Y en efecto, recibe el encargo de poner a punto un sofisticado rifle desmontable. Lo que coincide con una evidente crisis vital, Jack no puede seguir ignorando las consecuencias de sus acciones, viene a recordárselo el contacto humano con una “profesional de la carne” –la prostituta Clara– y un “profesional del espíritu” –el anciano sacerdote Benedetto–. El fotógrafo holandés Anton Corbijn, responsable de numerosos cortos y videoclips, sorprendió con Control, su debut en el largo, un atinado biopic del vocalista de Joy Division Ian Curtis. Aquí el cambio de género es radical, pero no el punto de vista moral, el protagonista anda a la búsqueda de su personal camino a la redención. Resulta curioso y audaz el enfoque del film, pues algo tiene de western en entorno europeo la película, e incluso hay una mención explícita a Hasta que llegó su hora de Sergio Leone, un italiano. El personaje de George Clooney –también productor de la cinta–, como el de Henry Fonda, es lacónico, hay que adivinar sus pensamientos, el hastío vital que le consume, la felicidad que sin reconocerlo anhela; pero ahí terminan los puntos en común, donde en Leone abunda el efectismo operístico, en Corbijn hay una sobriedad de corte existencialista. Ello para apuntar los secretos que albergan todas las personas, su común condición de pecadoras. Una película como ésta exige un ‘tempo’, y que las relaciones humanas funcionen, aunque el intercambio verbal sea mínimo. A este respecto el film de Corbijn funciona, y sabe envolverlo todo en el paisaje severo de los Abruzzos, con una atinada partitura del alemán Herbert Grönemeyer. La pena es el desenlace. Quizá no había demasiadas opciones, pero sabe un poco a torpe el recurso a la procesión y el remate final en el río.

6/10
Los hombres que miraban fijamente a las cabras

2009 | The Men Who Stare at Goats

Debut en el largo del poco conocido actor Grant Heslov. Los hombres que miraban fijamente a las cabras es un film altamente desconcertante. Su muy particular humor surrealista se pone al servicio de una intención satírica, con la guerra de Irak como blanco de los afilados dardos. Respalda en la producción y con un papel coprotagonista George Clooney, y seguramente la película sin su presencia no existiría. La trama sigue a Bob (Ewan McGregor), periodista inmerso en una crisis por la infidelidad de su esposa, que decide ir a cubrir la guerra en Irak para ahogar las penas. Allí conoce a un tipo la mar de raro, Lyn (Clooney), que le habla de una unidad secreta del ejército estadounidense que desarrolla armas parapsicológicas de combate, o sea, el poder de la mente. Él, por ejemplo, es capaz de matar a una cabra, después de mirarla fijamente durante horas. Heslov tiene entre manos un guión de Peter Straughan –cuyo principal crédito, no demasiado estimulante, es Nueva York para principiantes–, que a su vez adapta un libro de Jon Ronson. Y su idea es jugar con ideas delirantes, llevar al extremo la paranoia de algunos militares en su deseo de estar a la altura de ejércitos rivales. Hay algún momento gracioso, pero en general el planteamiento de mezclar a un hippy –el personaje de Jeff Bridges–, que se suele asociar con los deseos de paz, con la cuestión armamentística, no da mucho de sí. Mientras que el egoísta Hooper al que da vida Kevin Spacey, presenta rasgos tan antipáticos que simplemente se hace odioso, y no ayuda a provocar risas.

4/10
Up in the Air

2009 | Up in the Air

La breve pero interesantísima carrera de Jason Reitman ha ido en línea ascendente hasta el punto de que rozó el cielo con la inolvidable Juno. Ahora demuestra que se va a quedar ahí, que no le ha “sonado la flauta” por casualidad, y que no todos los méritos de su anterior película son de la divinizada guionista Diablo Cody. Mientras los trabajos siguientes de Cody (Los Estados Unidos de Tara y Jennifer's Body) no han llegado a la altura, Reitman por su parte se consagra como un interesante cineasta que tiene mucho que aportar. Y deja bastante claro que tiene un estilo único de hacer tragicomedia para indagar en temas que importan. El punto de partida recuerda en cierta manera a Gracias por fumar, la prometedora opera prima del director. Aquí también tenemos a un protagonista carismático, que encara con entusiasmo un trabajo de lo más desagradable. Y es que Ryan Bingham (George Clooney) trabaja en una empresa especializada en recortes financieros y se dedica a despedir empleados. Bingham tiene respuesta para todas las reacciones posibles del individuo despedido, y es capaz de hacerle intuir un camino a seguir, de hacerle ver aspectos positivos. Como consecuencia de su trabajo, Bingham se ha pasado la vida tomando aviones para recorrer la totalidad del territorio estadounidense, lo que le ha impedido tener una vida, pues ni está casado, ni tiene hijos, y sus únicas familiares, sus dos hermanas, apenas le conocen. La vida de Ryan está a punto de cambiar por completo cuando una recién llegada a su empresa, la jovencísima Natalie, propone que a partir de ese momento despidan a la gente por videoconferencia, sin salir de la oficina. El propio Reitman es coguionista de esta adaptación de una desconocida novela de Walter Kirn. Los diálogos son brillantes, y acumula secuencias de altura –nunca mejor dicho–, como la conversación sobre tarjetas de crédito en el momento en que el protagonista conoce al personaje de Vera Farmiga, algunos de los despidos, la ayuda que presta Bingham en la boda de una de una de sus hermanas, etc. Aparte de todo eso, Reitman es especialista en sacar jugo a buenos actores colocados en papeles que les van al pelo, como a George Clooney, que con su gracia habitual logra que caiga bien su personaje, a pesar de sus miserias y elementos negativos. El actor de Urgencias se luce bastante mostrando su evolución interior. Le secundan una estupenda Vera Farmiga –el alma gemela que encuentra el personaje de Clooney en su periplo– y la desconocida Anna Kendrick (Crepúsculo) –la joven Natalie– que compone un personaje bastante sólido y no quedará relegada al olvido. También cuenta el director con secundarios de peso, como Jason Bateman –de nuevo a sus órdenes tras Juno–, y el últimamente de moda Zach Galifianakis, en un breve papel. Up in the Air arranca carcajadas, y también emociona, al mismo tiempo que hace pensar sobre la necesidad de las relaciones humanas. Y también es una crítica –no exenta de cierta acidez– de las dificultades para relacionarse en el mundo moderno, donde las comunicaciones se han desarrollado más que nunca, y sin embargo existe cierta incomunicación. Donde se da la paradoja de que te pueden despedir a través de las cámaras o se puede mantener una relación o cortarla a través de los mensajes del teléfono móvil.

8/10
Ella es el partido

2008 | Leatherheads

El actor George Clooney cambia radicalmente de registro en su tercera película detrás las cámaras, después de la vitriólica y oscura Confesiones de una mente peligrosa, y de la excelente Buenas noches, y buena suerte, de marcado contenido ideológico. Aquí todo es fresco y desopilante y da la sensación de que Clooney se lo ha pasado en grande rodando esta comedia romántico-deportivo-costumbrista, que ensalza los gloriosos y despreocupados años veinte en Estados Unidos, que coinciden con el nacimiento de la Liga Profesional de Fútbol americano. Estamos en 1925, una época de libertad, llena de oportunidades y donde apenas hay reglas en la sociedad, ni siquiera en el deporte. El fútbol profesional es muy minoritario y genera muy pocos ingresos, por lo que sus horas están contadas. El jugador Dodge Connolly es el líder de los Duluth Bulldogs, un equipillo de cuarentones, obligado a abandonar el deporte cuando el patrocinador decide retirar su inversión. Por el contrario, en la universidad el fútbol vive un momento de esplendor gracias a la aparición del joven y apuesto Carter “Bala” Rutherford, una gran estrella que además ha visto cómo su celebridad llegaba a lo más alto tras convertirse en héroe de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, la historia heroica del soldadito puede no ser tan heroica y la ambiciosa y atractiva periodista Lexie Littleton está dispuesta a descubrir la verdad mientras se camela a Rutherford. Entretanto, Dodge ve la oportunidad de hacer dinero y de salvar el fútbol profesional con la explosión mediática de una celebridad como Rutherford, pues se da cuanta de que la gente pagará mucho dinero para verle. Lo mejor de la película es la química que desprenden George Clooney y Renée Zellweger, que demuestran ser dos comediantes de altura. Ambos le sacan partido a esa gran complicidad, apoyados en unos excelentes diálogos, muy divertidos e inteligentes, llenos de réplicas agudas y ocurrentes, al estilo de la "screwball comedy" de los años 30 y 40. Clooney explota su lado más seductor y cómico, un tipo de personaje que verdaderamente borda y que bien podría ser deudor de los que ya ofreció en las "coenianas" Crueldad intolerable y O Brother!. Y la Zellweger demuestra que le sientan muy bien las damiselas de época y de los sombreritos de plumas, perfectas para dar rienda suelta a su colección de mohines picarones y su rostro de manzanita madura. Frente a ellos es inevitable que el tercero en discordia –Rutherford, interpretado por John Krasinski– quede un poco desamparado. De hecho, el film acusa que su personaje esté poco trabajado y que la rivalidad entre los dos jugadores de fútbol no acabe de funcionar del todo. En este sentido, la historia va de más a menos. La película sirve para ofrecer una idea de cómo surgieron las ligas profesionales en América y de cómo las estrellas se fueron convirtiendo en reclamos de algo que muy pronto dejaría de ser un entretenimiento deportivo ('no rules', sin reglas) para convertirse en una industria, con su publicidad, sus representantes y sus contratos millonarios, y todo supervisado directamente por el Estado. Clooney critica esta visión "regulada" del deporte con mucho humor, sobre todo en el partido final. En cuanto al aspecto formal, destaca la preciosa fotografía de Newton Thomas Sigel. Hay una visión idílica de la época, que Clooney acentúa con profusión de tonos ocres, otoñales, llenos de bucolismo. Por otro lado, la puesta en escena es excelente, en especial en las tomas de tono pastel en los bares nocturnos –estamos en plena prohibición–, con peleas al más puro estilo del Oeste. A la vez todo desprende un aire muy ligero, casi de vodevil, y por momentos uno puede creerse en un film de Woody Allen, con el jazz sonando por doquier. La despiporrante huida de la policía es un genial ejemplo de esta atmósfera cómica, que incluso puede llegar a recordar a los gags del cine mudo.

6/10
Urgencias (15ª temporada)

2008 | ER | Serie TV

Los médicos del hospital County General de Chicago deben atender a los supervivientes de una explosión. Un doctor ha quedado en estado grave. Entre otros casos, los médicos del centro deberán tratar a un gimnasta treintañero, que supuestamente se ha caído de un muro, una mujer que se rompió una pierna intentando escapar de un incendio en su domicilio. Además, Alex, el hijo de Sam ingresa en estado crítico después de que su coche sufra un accidente. Última temporada de la serie creada por Michael Crichton, considerada una de las más emblemáticas de la historia de la televisión. La serie resultaba bastante original, por su ritmo dinámico, la jerga médica que usaban los personajes y sus cuidados guiones. En todo este tiempo han aparecido invitados como Danny Glover, Zac Efron, Ray Liotta, Sally Field, William H. Macy...

6/10
Quemar después de leer

2008 | Burn After Reading

Farsa menor de Joel y Ethan Coen, tras su triunfo en los Oscar con No es país para viejos. Los hermanos se toman a broma el mundo del espionaje al situar su trama en Washington. La acción se inicia en el cuartel general de la CIA en Langley, donde el analista Osborne (John Malkovich) es puesto de patitas en la calle. Su esposa Katie (Tilda Swinton) no parece demasiado amargada por el tema, pues desprecia al marido, quien opta por holgazanear todo el día mientras escribe sus memorias e ingiere cantidades desmesuradas de alcohol; además le engaña con Harry (George Clooney), un agente del tesoro casado con una autora de libros infantiles, que a su vez sale con mujeres variadas. Una será Linda (Frances McDormand), que trabaja en un gimnasio, y está obsesionada por someterse a cirugía para mejorar su físico; el hallazgo casual de un cedé con las memorias de Osborne, de supuesto contenido sensible, anima a Linda y a Chad (Brad Pitt) a ofrecer su devolución a cambio de una importante suma de dinero. Las descripción del enredo urdido por los traviesos cineastas podría alargarse más, pero lo dicho en el párrafo anterior debería bastar. Los Coen retratan a un grupo de mediocres perdedores, con vidas amorosas insatisfactorias, obsesionados por el aspecto físico y el dinero, cierto bienestar o felicidad que ignoran cómo alcanzar. Lo que sirve para entregar un buen puñado de situaciones divertidas -la llamada telefónica a Osborne, la incursión en la embajada rusa, las surrealistas conversaciones en Langley...-, pero también algún pasaje zafio, de humor facilón. El reparto es estupendo, y los actores parecen habérselo pasado en grande haciendo el ganso, en una película sin demasiadas pretensiones, donde su crítica a ciertas actitudes contemporáneas, que miran demasiado a ras de suelo, resulta limitada por el propio planteamiento del film.

6/10
Michael Clayton

2007 | Michael Clayton

Debut como director del neoyorquino Tony Gilroy, memorable guionista de la saga de Bourne. Su opera prima afronta el tema de la abogacía, que ya había tratado como escritor en Pactar con el diablo. Michael Clayton, abogado de mediana edad, trabaja como ‘basurero’ para Kenner, Bach & Ledeen, un importante bufete de abogados de Nueva York. Su tarea consiste en lavar como sea los trapos sucios que puedan tener las empresas clientes de su firma. También tiene problemas el mismo Clayton en su vida personal, un auténtico caos, pues su mujer le pidió el divorcio y apenas le deja ver a su adorado hijo. Además, es ludópata, y aunque quisiera volver a ejercer la abogacía tradicional, cansado de hacer trabajos en la sombra, sus superiores prefieren que siga en el mismo puesto. Le encargan ayudar a su amigo y colega Arthur Edens, que trabaja en un caso para la multinacional U/North, un cliente importante que se enfrenta a una demanda porque su producto presuntamente ha causado intoxicaciones. Pero el estrafalario comportamiento de Edens, que sufre una crisis de conciencia que le lleva a identificarse con los demandantes, está causando una gran preocupación. El reparto no podía ser más ajustado, sobre todo en lo referente al cuarteto protagonista, todos en papeles que le van ‘al pelo’. Clooney es sin duda la mejor opción para interpretar a un ‘arreglador de problemas’ realista, claro y directo, con pinta de triunfador, pero en el fondo un fracasado. Igualmente ideales son Tilda Swinton (ejecutiva sin escrúpulos de U/North), Tom Wilkinson (abogado arrepentido de sus malas acciones) y Sydney Pollack (jefe del bufete), que sorprendentemente casi no parece haber envejecido desde que interpretó en 1982 su personaje de Tootsie, una de sus películas. Frente a otras películas de abogados, centradas en el caso que da pie a la trama, Michael Clayton pasa de puntillas por el asunto de la multinacional y desarrolla más las consecuencias de la corrupción y los problemas de conciencia del protagonista, así como las relaciones entre vida personal y ocupación profesional. Gilroy se perfila como un prometedor director, en un estilo que recuerda al de Steven Soderbergh, productor ejecutivo. Pero es mucho mejor guionista, pues parte de un libreto propio, que en un primer momento parece enmarañado y oscuro, estilo Syriana, Confesiones de una mente peligrosa, El buen alemán, Solaris y otras películas de Clooney, pero en el que todos los cabos sueltos casan con aparente facilidad.

6/10
Ocean's Thirteen

2007 | Ocean's Thirteen

Danny Ocean y sus chicos están de vuelta. Y dispuestos a dar el golpe, faltaría más. La ocasión, honor de ladrones obliga, es reparar el daño ocasionado a su buen amigo Reuben, que había pactado con el todopoderoso Willie Bank llevar un super hotel y casino de lujo juntos. Bank, a pesar de pertenecer al club de “los que han dado la mano a Frank Sinatra” birla su parte del negocio a Reuben, a resultas de lo cual éste sufre un infarto que primero le pone al borde de la muerte, y luego le deprime. Como Bank no atiende a las razones de Ocean para restituir lo robado, planea un golpe tan sofisticado al menos como las medidas de seguridad que tiene el lugar. La idea es lograr que en cierto momento todos los asistentes a la preinauguración empiecen a ganar en el juego; al tiempo deben bloquear un sofisticado sistema informático que mide las emociones corporales del público, lo que hace muy, muy difícil, hacer trampas. Después del relativo fiasco que fue Ocean's Twelve (al director le dio por incluir rarezas experimentales y bromas que sonaban a tomadura de pelo), Steven Soderbergh apuesta por un guión de hechuras clásicas –la sofisticación tecnológica asociada al robo no debería ocultar este hecho–, escrito por Brian Koppelman y David Levien, acertados fichajes para la saga. De modo que una buena vertebración de la historia, emoción trepidante y sentido del humor, y buenas escenas para todos los actores, con líneas bien escritas, acentúan la atmósfera de camaradería masculina que caracterizan a la saga. A un reparto estupendo, como es habitual, que parece habérselo pasado en grande y donde repiten casi todos (no están ni Julia Roberts ni Catherine Zeta-Jones), se suman Al Pacino, que compone a un villano que se hace odioso, y Ellen Barkin, manager del casino-hotel, que logra que no parezca que supera sobradamente los 50 añitos. Y se da alguna graciosa vuelta de tuerca, como la de convertir a Andy García en inesperado aliado del golpe. O la de traer para un cameo de postín a la célebre Oprah Winfrey, en un doble gag muy ingenioso. Soderbergh sirve bien al guión, dando el film comercial y resultón que se espera que entregue, con buen ritmo, sin aburrir. Donde se permite alguna experimentación es en el encuadre y la planificación, y se nota su mano de gran cineasta en detalles pequeños pero que revelan talento, como en la escena en que Ocean y Rusty contaminan una habitación del hotel.

6/10
El buen alemán

2006 | The Good German

Los alemanes han sido derrotados en la Segunda Guerra Mundial, y los líderes de las naciones vencedoras –Truman, Churchill, Stalin– van a reunirse en la Conferencia de Postdam. Con este telón de fondo llega a Berlín el capitán estadounidense Jacob 'Jake' Geismer, periodista, al que asignan como chófer al soldado Patrick Tully, un joven con cara de no haber roto nunca un plato, aunque en realidad es un arribista taimado, que ha hecho fortuna en el mercado negro. Casualidades de la vida (¿o no?), Tully comparte techo y cama con la alemana Eva Brandt, antigua corresponsal de Geismer, a la que siempre cortejó, y que se ha prostituido durante la guerra. Este singular triángulo se enreda aún más por el hecho de que Eva se casó con un científico, presumiblemente muerto en la actualidad. Despierta las simpatías del espectador el simple inicio del film, con el sello de los años 40 de la Warner, el formato de pantalla de 1.33:1 (que tras los títulos de crédito pasa a un 1.66:1, más digerible para el público actual), la fotografía en blanco y negro, y una partitura musical grandilocuente, elementos todos ellos que retrotraen al cine de la época que retrata el film. Y también el marco de la historia, el Berlín destrozado por los bombardeos, semejante al de Berlín Occidente de Billy Wilder, también por las circunstancias que empujan a Eva a la supervivencia, aunque sea dejándose en el camino su integridad moral. Otras referencias de pura cinefilia conducen a Casablanca, ya sea por la historia de amor, donde ‘el buen alemán’ del título sería equivaldría al héroe de la resistencia Laszlo, o por la escena hacia el final en el aeropuerto; e incluso a El tercer hombre y los alcantarillados de una ciudad dividida en zonas. Pese a todos los elementos atractivos que presenta el film, entre los que el cuidado reparto no es el menor (Tobey Maguire deja atrás su pijama de superhéroe, para componer a un canalla), no logra evitar Steven Soderbergh un tono algo plomizo en el desarrollo narrativo del guión de Paul Attanasio, que a su vez se basa en una novela de Joseph Kanon. No casan bien los momentos abruptos, punteados con arrebatos de inusitada violencia, con el discurrir parsimonioso de la trama, los secretos e intereses oscuros que mueven a rusos y americanos; aunque resulta interesante el paralelismo apuntado entre la entrega de media Europa a la Rusia soviética, y la pequeña historia que narra el film.

6/10
Syriana

2005 | Syriana

Complejo thriller político donde los intereses económicos y políticos en torno al petróleo se enredan hasta configurar una densa trama, lo que exige al espectador que sus cinco sentidos trabajen al cien por cien. El film muestra un imaginario país de Oriente Medio, rico en 'oro negro', cuya explotación podría recaer en China. Lo que no hace gracia a las multinacionales estadounidenses del sector. Para cambiar las cosas, y dado que el jeque árabe que gobierna el país es de edad avanzada, el que le suceda uno u otro de sus hijos –uno es más fácilmente corruptible, el otro desea implantar la democracia en su nación– puede decantar la concesión petrolífera en una u otra dirección. La descripción de la actividad de la CIA, del trabajo de un analista de inversiones, padre de familia al que sacude una desgracia, y de gente 'de a pie' del país árabe, son otros elementos que completan el cuadro. El oscarizado guionista de Traffic, Stephen Gaghan, tiene afición a las tramas de contenido político y social, como demuestra su contribución a las series televisivas El abogado y Policías de Nueva York, su tratamiento del mundo del narcotráfico en la citada Traffic, del acoso a una embajada americana en Yemen en Reglas de compromiso, o la heroica resistencia tejana en El Álamo. En cambio, su debut en la dirección, La desaparición de Embry, era un curioso thriller que pasó casi inadvertido. Ahora, en su segundo largo, se apunta a lo que parece una costumbre estadounidense algo masoquista: la de la autoflagelación con ocasión o sin ella, a la hora de apuntar a la implicación de su gobierno en la consolidación de regímenes políticos injustos y autoritarios. En cualquier caso logra un título político de altura, en la tradición de filmes como Todos los hombres del presidente, que hurgan en los entresijos del poder. El reparto, muy coral, es perfecto, ninguno de los actores trata de robar la función, lo que es muy de agradecer.

7/10
Buenas noches, y buena suerte

2005 | Good Night, And Good Luck

Estamos en los 50, la etapa más dura del comité de Actividades Antiamericanas, promovido por el senador Joseph McCarthy, que ve comunistas por todas partes. Multitud de personas son juzgadas con argumentos sensacionalistas del senador, muchas veces sin pruebas. Funcionarios públicos pierden su empleo y directores y guionistas de Hollywood, acusados por sus propios compañeros, son incluidos en las tristemente célebres listas negras, circunstancia que les impide trabajar. Cunde el pánico entre la población. Pero alguien se atreverá a cuestionar a McCarthy. Se trata de Edward Murrow, pionero de la televisión, director y presentador del programa 'See it Now', de la cadena CBS. Murrow, famoso porque después de comentar sus impresiones se despedía con la frase “buenas noches y buena suerte”, se fijó en un caso claramente injusto, el de un piloto del ejército destituido por la única razón de que su madre y su hermana, en algún momento, acudieron a reuniones del partido comunista. Murrow y su equipo elaboraron un programa sobre este asunto, y posteriormente emitieron una declaración del propio senador, que había reclamado su derecho de réplica. George Clooney es hijo de un presentador televisivo, se hizo famoso con la serie Urgencias y reflexionó sobre el mundillo de la pequeña pantalla en Confesiones de una mente peligrosa, su prometedora opera prima. Confeso admirador de Murrow, Clooney era el hombre adecuado para adaptar al cine su enfrentamiento con el senador. Y lo hace con un estilo sobrio, cercano al documental, con una estupenda fotografía en blanco y negro, sin concesiones a secuencias sentimentales forzadas. Clooney denuncia el abuso de poder y homenajea al medio televisivo, que se usa habitualmente para entretener –casi narcotizar– con productos de evasión, pero que si se usa bien puede servir para garantizar la libertad de los ciudadanos. Los críticos estadounidenses trazaron paralelismos entre el film y la actualidad de su país, pero en realidad Clooney realiza una apología intemporal de la libertad de expresión y el periodismo bien hecho. No obtuvo ningún Oscar, a pesar de las seis nominaciones con las que contaba. El siempre efectivo David Strathairn encarna a Murrow, mientras que Clooney se ha reservado un papel secundario, el del fiel colaborador del protagonista: Fred Friendly.

7/10
Ocean's Twelve

2004 | Ocean's Twelve

Tan redondo le salió al director Steven Soderbergh su Ocean's Eleven, remake de una célebre película de 1960 protagonizada por Frank Sinatra, que poco después no ha podido evitar contarnos una segunda aventura de la mejor banda de ladrones del celuloide. Ahora, la gran novedad es la participación estelar de Catherine Zeta-Jones como investigadora criminal, por si el espectacular reparto anterior no fuera suficiente. La historia que nos cuenta el director de Traffic tiene mucho de picaresca, de malentendidos, de engaños y sorpresas, en torno al robo de una de las joyas más importantes del mundo. Todo parte de la inesperada aparición de Terry Benedict, el empresario que vio cómo los chicos de Danny Ocean desvalijaban su hotel de Las Vegas hace años. Ahora ha regresado para recuperar sus 160 millones de dólares, con intereses. Danny no tendrá más remedio que volver a las andadas, pero es que, además, un competidor hace acto de presencia en la figura de François Toulour, quien afirma ser el mejor ladrón del mundo. Y para aumentar el glamour de la aventura, dejamos atrás los fríos terrenos de Nevada y nos trasladamos a los bellos paisajes de Amsterdam, lago Como, París, Montecarlo y Sicilia. Quizá nunca segundas partes fueron buenas, pero sí pueden ser entretenidas. Si por algo destaca Soderbergh es por su endiablada habilidad para rodar y para imprimir un estilo personal a su cine, siempre muy cercano a la pirueta técnica. Aquí el ritmo vuelve a ser colosal, los personajes tienen sus propias y pequeñas historias, y aunque la trama no aporta nada nuevo ni original, la elegancia teñida de comedia cínica vuelve a ser el plato fuerte. Ni que decir tiene que con tal reparto era difícil errar el blanco.

4/10
Spy Kids 3-D Game Over

2003 | Spy Kids 3-D Game Over

Un nuevo supervillano amenaza al mundo. Se trata de ‘El fabricante de juguetes’ (que tiene la acartonada cara de Sylvester Stallone), que planea lanzar al mercado un videojuego con el que volver poco menos que idiotas a los niños de todo el planeta. Menos mal que andan por ahí Juni y Carmen Cortez. Pero el modo de enfrentarse a la amenaza lo es todo menos sencillo. Pues los chicos deben introducirse virtualmente en el juego, e ir superando diversos niveles. En el camino encontrarán la ayuda de varios chavales que también andan introducidos en el juego. Robert Rodríguez culmina su entretenidísima trilogía de cine infantil, dedicada a una familia de espías, los Cortez, que incluye a tres generaciones. La baza que juega en esta ocasión tiene atractivo doble. Por un lado, el film está situado en el mundo de los videojuegos, y quien esté enganchado a ellos, comprobará que Rodríguez ha hecho los deberes; es decir, habla con conocimiento de causa. Y por otra parte, en su versión tridimensional (pues el DVD ofrece la posibilidad de ver la peli de modo convencional), se recupera el viejo cine que se veía con gafas de colores, y que aunque no sea perfecto, tiene un muy agradable sabor añejo que nos retrotrae a viejas películas como Los crímenes del museo de cera. De nuevo los efectos especiales son la mar de originales, y el peso del protagonismo recae sobre todo en los dos chavales Alexa Vega y Daryl Sabara (de hecho, a Antonio Banderas y Carla Gugino casi no les vemos el pelo).

5/10
Urgencias (10ª temporada)

2003 | ER | Serie TV

Nueva temporada de esta serie, una de las más premiadas de la televisión y con mayor aceptación por parte del público. la serie, que dio a conocer a George Clooney, se prolongó desde 1994 hasta 2009, lo que no está nada mal. En ella seguimos las vidas, alegrías tristezas y amores de los trabajadores, médicos y enfermeras del Hospital General de Chicago.

5/10
Crueldad intolerable

2003 | Intolerable Cruelty

Miles Massey (George Clooney) es un abogado especializado en divorcios, inventor de una cláusula matrimonial infalible, pensada para solteros de oro que no desean ser esquilmados por potenciales pretendientes depredadores. A él acude un marido pillado "in fraganti" con otra mujer, cuya esposa, Marilyn Rexroth (Catherine Zeta-Jones), solicita el divorcio. El descubrimiento de que Marilyn se casó por dinero, facilita a Massey la defensa de su cliente; pero con lo que no podía contar es con enamorarse de esa increíble mujer, que volverá a cruzarse en su vida. Con la excusa de una comedia más o menos alocada, con pareja de intensidad y química sorprendentes (magníficos George Clooney, al que cada vez le viene menos grande la comparación con Cary Grant, y Catherine Zeta-Jones, bellísima y muy contenida), los hermanos Joel y Ethan Coen sirven una aguda crítica a una sociedad en que los divorcios están a la orden del día, y donde los repartos de bienes enriquecen a picapleitos y cónyuges ambiciosos. Los acuerdos que tienen en cuenta el “por si acaso”, o los pactos por los que “no me enfadaré si sales con otro”, hablan a las claras, con un divertido toque cínico, de matrimonios donde hay de todo menos amor. Los Coen apuestan en esta ocasión por una narración muy clásica, donde la cámara apenas se hace notar. Siguen presentes los detalles surrealistas que les han hecho célebres (las apariciones con fondo negro de un abogado mentor enchufado a un gotero, el genial asesino asmático, el marido maltratado haciéndose una foto Polaroid de sus lesiones…), pero más integrados en la historia. Al fondo de una línea asumidamente disparatada, donde la exageración es norma, late sin moralinas el anhelo de un amor verdadero y para siempre, como lo único capaz de satisfacer a las personas. A Massey le sale el dinero por las orejas, y Marilyn tiene una fortuna al alcance de su mano: pero no les basta, lo saben y están insatisfechos. De un modo quizá menos brillante que en otras ocasiones pero eficaz, los Coen entregan un film entretenido, en el que funciona el juego del ratón y el gato. Desentonan un par de detalles zafios, aunque se incluyan con la intención de subrayar las patéticas infidelidades conyugales de algunos personajes.

7/10
Solaris (2002)

2002 | Solaris

El doctor Chris Kelvin recibe una llamada de auxilio que proviene de la base espacial Prometheus, situada en el lejano planeta Solaris, constituido por un inmenso océano. Cuando una expedición de rescata llega al lugar, encuentra un panorama sombrío. Casi todos los miembros de la base han muerto, y los que quedan parecen haber enloquecido. Lo mismo que podría estar sucediéndole a Chris, pues se despierta junto a su mujer, fallecida unos años atrás. Esta cinta de ciencia ficción dura a lo 2001, supone la tercera colaboración entre Steven Soderbergh y George Clooney, tras Un romance muy peligroso y Ocean's Eleven. Además de escribir el guión, Soderbergh se ha encargado de la dirección de fotografía; pero ha tenido que utilizar el seudónimo de Peter Andrews, de acuerdo con las reglas de los sindicatos estadounidenses. El argumento se basa en una novela del polaco Stanislaw Lem, ya adaptada por Andrei Tarkovsky en 1972, cuya trama central describe el contacto con inteligencia extraterrestre, los esfuerzos de los humanos por comunicarse con un inmenso ser vivo al que no pueden comprender: el lago del planeta. Soderbergh se ha centrado en la historia romántica, el reencuentro del protagonista con la mujer que amaba, interpretada por Natascha McElhone (La ciudad de los fantasmas, El show de Truman). El productor ejecutivo es James Cameron, que no quiso dirigirla.

5/10
Bienvenidos a Collinwood

2002 | Welcome to Collinwood

Mientras cumple condena, un delincuente recibe un soplo que le permitirá ejecutar un “bellini”, que en el dialecto local significa “robo perfecto”. Para ponerse manos a la obra necesita salir de prisión, por lo que pide a su novia que busque a alguien que se declare autor del crimen por el que está detenido, a cambio de una jugosa cantidad de dinero. No encuentra a nadie que quiera ir a la cárcel, pero sí a un grupo de fracasados dispuestos a cometer el delito. El director de Traffic, Steven Soderbergh, descubrió en Collinwood, un barrio humilde de las proximidades de Cleveland, a los dos prometedores cineastas que firman esta cinta, los hermanos Russo. Cuando se dio cuenta de su talento, decidió financiarles este proyecto con su productora, Section Eight, en la que también participa George Clooney, que tiene un breve papel. Está inspirada sin duda en la comedia italiana Rufufu, aunque sitúa la trama en Estados Unidos.

6/10
Confesiones de una mente peligrosa

2002 | Confessions of a Dangerous Mind

Chuck Barris es un reputado productor televisivo que también se dedica a ser un asesino a sueldo de la CIA, ni más ni menos. Entre trabajo y trabajo tendrá que decidirse entre el amor de la buena Penny o de la ambiciosa Patricia Watson. George Clooney hizo su primera incursión como director en esta biografía del sicario y productor Barris, que obtuvo buenas críticas. Con un buen plantel de actores aparte de Clonney, donde destacan Sam Rockwell (Dos torpes en apuros), Drew Barrymore, Maggie Gyllenhaal o Julia Roberts, el film mezcla peligrosamente humor y thriller y cuenta con una cuidada realización y fotografía en cada plano. Destaca el excelente guión de Charlie Kaufman (¡Olvídate de mí!). Interesante.

5/10
Spy Kids

2001 | Spy Kids

Ingrid y Gregorio Cortez son dos espías internacionales que han dejado su trabajo para formar una familia. Al menos, supuestamente. En realidad, están investigando la misteriosa desaparición de siete espías de la Oficina de Servicios Estratégicos. Todo apunta a que Floop, un excéntrico mago de la tecnología cuyo programa de televisión tiene engatusados a todos los niños, puede estar detrás de las desapariciones. Cuando los agentes Cortez caen en la trampa de su enemigo, el destino mundial dependerá de Carmen y Juni Cortez, unos niños que acaban de descubrir la oculta profesión de sus padres y que pronto aprenderán a manejar los artilugios que pueden llevarles a recuperar a su familia. Tras el El mariachi y Desperado, Robert Rodriguez vira 180 grados y ofrece una entretenida y deliciosa película familiar, escrita también por él mismo. Para él: “Mantener a la familia unida es un eterno desafío. Quiero decir, ¡es como una misión imposible! Pero vale la pena la lucha y el desafío porque no creo que haya algo más gratificante en la vida que la familia”. Spy Kids aúna comedia y acción a grandes dosis, con una puesta en escena de apabullante color e impactantes decorados que parecen salir de la imaginación de los niños protagonistas. De hecho, el acierto del film es precisamente esa identificación entre la realidad y los sueños, algo que ha hecho que miles de niños y jóvenes se identifiquen con los protagonistas. Los efectos especiales son primorosos, igual que la enorme galería de artilugios (mochilas voladoras, coches anfibio, vainas submarinas, aviones infantiles con mandos de video-juego, chicles bomba, etc.) ideadas por la imaginación de Robert Rodriguez.

7/10
Ocean's Eleven

2001 | Ocean's Eleven

Los once de Ocean (George Clooney) pretenden desvalijar los tres casinos más importantes de Las Vegas. En teoría es sólo un trabajo más. Pero en realidad, Danny Ocean quiere dar una lección a Terry Benedict (Andy García), que le birló a su novia Tess (Julia Roberts) mientras estuvo en la cárcel; y recuperar a su chica, claro está. Después de triunfar con Traffic, Steven Soderbergh sirve un entretenimiento de primera clase.

6/10
Fail Safe

2000 | Fail Safe

Un avión americano sobrevuela Moscú con la orden equivocada de lanzar la bomba atómica. La posibilidad de una guerra nuclear parece cercana. Rodada en blanco y negro, el film nos lleva a los peores momentos de la guerra fría. Un reparto de lujo se encarga de mantener la tensión psicológica y la emoción argumental de este remake de un film de Sidney Lumet. 

5/10
O Brother!

2000 | O Brother, Where Are Thou?

Pieza magistral de los hermanos Coen, esos originales genios venidos desde Minnesota. En este caso modernizan la "Odisea" de Homero y trasladan las peripecias de Ulises a la época de la Gran Depresión americana, a ritmo de blues y con un preciso toque surrealista marca de la casa. Los protagonistas, Ulyses, Pete y Delmar, son tres fugitivos que han escapado de la cárcel y emprenden un viaje con unas palabras resonándoles en la cabeza: “Encontraréis una fortuna, pero no la fortuna que estáis buscando”. Esta premonición es pronunciada por un anciano ciego pero visionario, encarnación moderna del Tiresias clásico. Los tres compañeros viajarán por el Estado de Mississippi sin descanso, en busca de un tesoro escondido en el fondo de un valle. Pero su aventura estará llena de peligros, sorpresas y encuentros con los personajes más variopintos: el malvado Cíclope Goodman, un vendedor de biblias con intenciones no precisamente amistosas; un célebre gángster al más puro estilo James Cagney, con el que entablan amistad después de un atraco; un encantador grupo de sirenas capaces de embaucarles con sus idílicas notas musicales; el gobernador del Estado, en plena campaña electoral; y una Penélope que espera y espera en el ideal territorio de Ithaca. Con estas coordenadas de poema épico, Joel y Ethan Coen diseñan una comedia única y originalísima desde el punto narrativo, visual y dramático. El resultado es simplemente tan encantador y magnético como el canto melodioso de las sirenas. Una de las mayores bazas de la película es la banda sonora de T-Bone Burnett, donde se recogen admirables canciones de blues, entre ellas la fascinante "I am A Man of Constant Sorrow". El reparto está plagado de nombres conocidos como John Turturro, John Goodman o Holly Hunter. Pero entre ellos es obligado felicitar a un George Clooney que ofrece un verdadero recital de interpretación. Nadie era capaz de figurarse lo que podía hacer este rompecorazones en manos de los Coen. Su impecable metamorfosis en Ulises con fachada a lo Clark Gable le ha supuesto merecidamente el Globo de Oro al mejor actor de comedia. Y es que los "brother" Coen convierten en oro todo lo que tocan.

8/10
La tormenta perfecta

2000 | The Perfect Storm

Gloucester es el puerto pesquero más antiguo de EE.UU. Pero en 1991 la población de peces de los Grandes Bancos estaba en franco declive, debido en parte a la pesca de arrastre industrial. Pero algunos pescadores se resistían a dejar su noble oficio, y se adentraban mar adentro en el Atlántico. Lo que no saben el capitán Billy Tyne y sus hombres del Andrea Gail es que está a punto de desencadenarse la llamada “tormenta perfecta”, en la que un huracán está a punto de colisionar con dos frentes increíbles. George Clooney, el protagonista, estuvo tres semanas saliendo en barco para acostumbrarse a su manejo: “Por suerte, no destruí el muelle, que es algo que se pide encarecidamente a cualquier capitán que no haga. Practicamos algo de pesca de altura y pasamos algunas noches en el mar, lo que me dio la oportunidad de apreciar el modo en que se ganan la vida los pescadores.”

5/10
Tres reyes

1999 | Three Kings

Durante la Guerra del Golfo, un grupo de soldados estadounidenses en Irak siente la terrible tentación de robar el oro kuwaití, en manos del tirano Sadam Hussein. Esta ambición inicial se ve frenada por la miseria de la que son testigos, que les lleva a arriesgar sus vidas para ayudar a un grupo de rebeldes iraquíes que luchan contra el régimen de Bagdad. La experiencia cambia la vida de los “tres reyes”. David O. Russell (Flirteando con el desastre) ha logrado una interesante película, con una fotografía del desierto deslumbrante y un ritmo sencillamente frenético. El tono irónico que preside la ambición de los soldados (entonadísimos George Clooney, Mark Wahlberg e Ice Cube) recuerda a aquella magnífica adaptación de Kipling llevada a cabo por John Huston en El hombre que pudo reinar. George Clooney está de acuerdo en que el film tiene “un buen mensaje, transmitido de forma inteligente y divertida”; sin embargo se muestra bastante crítico con la intervención americana en esa guerra, al asegurar que “nunca le dimos una oportunidad a Sadam Hussein”.

6/10
Urgencias (5ª temporada)

1998 | ER | Serie TV

La estudiante Lucy Knight se incorpora al Hospital County General: Carter la supervisa. Benton se entera de que su hijo se está quedando sordo, el ascenso de Weaver  se retrasa, Corday y Greene viven un romance y Ross se salta los protocolos.

6/10
La delgada línea roja

1998 | The Thin Red Line

Segunda Guerra Mundial. Invasión de Guadalcanal por tropas estadounidenses. El soldado Witt (Jim Caviezel), que se había refugiado en una isla paradisíaca, es obligado a reincorporarse a filas. Allí, en medio del horror de la batalla, convive con compañeros muy dispares: el escéptico sargento Welsh (Sean Penn); el dubitativo capitán Staros (Elias Koteas); el enamorado soldado Bell (Ben Chaplin); el belicoso y resuelto teniente coronel Tall (Nick Nolte); y otros muchos. Todos quedan marcados por la experiencia bélica. Sus pensamientos persisten a lo largo de las casi 3 horas de metraje, con sus distintas voz en off. El film, Oso de Oro en Berlín y candidato a 7 Oscar, muestra el dolor y las terribles heridas propias del combate… Pero va más allá. En un escenario de gran belleza, se asiste al miedo y a cómo se mina la moral de los combatientes. Conviven escenas de cuerpos mutilados con estampas bellísimas de la naturaleza. La misma lucha cobra cierto atractivo estético. El misterioso cineasta Terrence Malick (autor dos filmes visualmente subyugantes, Malas tierras y Días del cielo) vuelve de un retiro de casi 20 años con una arriesgada meditación sobre la guerra. Su adaptación de la novela de James Jones es profundamente personal y reflexiva, pausada; se aleja de la versión que en 1964 hiciera Andrew Marton, o de De aquí a la eternidad (1953) de Fred Zinnemann, basada en una novela de Jones. El director apuesta por el lirismo y el pensamiento sobre la condición humana, aunque hace convivir esa opción con abundantes escenas de acción bélica. Los personajes tienen hondura, vida interior… Sobre el telón de fondo de un profundo pesimismo sobre la condición humana, cuelgan diversas situaciones individuales que al final parecen casi coincidentes, en el sentido de que no hay asideros donde uno pueda agarrarse: ya sean Dios, la mujer amada o el teórico paraíso de los indígenas, al final resultan falibles. El espectador acaba preguntándose con Sean Penn dónde está “la chispa” capaz de dar un poco de luz a tanta oscuridad. Entre las muchas secuencias impactantes que incluye la película, destaca la de la difícil toma de una colina, narrada con auténtico rigor militar. Los distintos comportamientos (pánico, horror, heroísmo, aunque no se le llame con ese nombre...) resultan muy reveladores de la condición humana y resultan creíbles. A destacar la fotografía de John Toll y la música de Hans Zimmer. 

7/10
Un romance muy peligroso

1998 | Out of Sight

Jack es un elegante atracador de bancos. Sus golpes los calcula con exquisito detalle y sin violencia innecesaria. Pero siempre le pillan por algún pequeño detalle. Después de uno de esos robos fallidos, va a dar con los huesos en la cárcel. Pero enseguida planea una fuga con otros dos presos. Cuando sale al exterior del penal, se encuentra casualmente con Karen, una agente del FBI, que espera en su coche. Ella trata de hacerles frente, pero con escasa fortuna. La toman como rehén, y hasta se obligada a "compartir maletero" con Jack. El caso es que, pese a la situación, Jack y Karen se caen bien. ¿Se trata de amor a primera vista? Una vez más es llevada al cine una novela de Elmore Leonard. El film tiene los ingredientes típicos de Leonard: delincuentes simpáticos, situaciones con ingenio, referencias cinéfilas... Leonard asegura que cuidó mucho el dibujo de los personajes (estupendos George Clooney y Jennifer López: "Lo más importante es desarrollar los personajes. No empiezo con un argumento. Empiezo con los personajes. Llego a conocerlos bien –qué suelen desayunar, qué tipo de calzado llevan– y ellos me ayudan a descubrir el argumento, que es algo que siempre viene después."

6/10
Urgencias (4ª temporada)

1997 | ER | Serie TV

Una cirujana inglesa y una pediatra se incorporan al hospital County General, de Chicago. Mientras tanto, Doug y Carol retoman su relación amorosa. Sorpresas y novedades en la serie creada por Michael Crichton.

5/10
Batman y Robin

1997 | Batman & Robin

Cuarta entrega de las aventuras del hombre murciélago. Batman debe enfrentarse en esta ocasión a Mr. Freeze (Arnold Schwarzenegger), un villano con la manía de convertir en hielo todo cuanto le rodea, y a Poison (Uma Thurman), una bellísima pero chiflada especialista en botánica, que pretende dominar el mundo. La ciudad de Ghotam estaría perdida si no contara con la ayuda de su alado protector, Batman (George Clooney), y de su infatigable compañero Robin (Chris O'Donnell), que hartos de su vida de solterones empedernidos fichan para su equipo a una explosiva Batgirl (Alicia Silverstone), encargada de dar un toque femenino al equipo. Joel Scumacher dirige esta nueva aventura de Batman, en la que la acción y aventuras están garantizadas, logrando entretener al espectador en todo momento. Estupendos son los decorados, y excelentes los efectos especiales. Destacamos como curiosidad la breve aparición de la guapísima top model Elle Mc Phershon, como novia del millonario Bruce Wayne.

4/10
El pacificador

1997 | The Peacemaker

Thomas Devoe (George Clooney) es un rudo e implacable coronel de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos. Su nueva misión consiste en ayudar a recuperar unas cabezas nucleares desaparecidas en un lugar de la antigua Unión Soviética. La atractiva especialista norteamericana Dra. Julia Kelly (Nicole Kidman), sospecha que esas peligrosas cabezas nucleares no han desaparecido por azar. Todo forma parte de una compleja trama elaborada por unos terroristas. Enseguida los antagónicos caracteres del coronel Devoe y la doctora Kelly se enfrentan. Pero a la fuerza deberán colaborar para que una de las cabezas nucleares llegue hasta las Naciones Unidas. Irremediablemente, el amor surgirá entre ellos. Película de pura acción que cuenta con todos los ingredientes del género. La atractiva Kidman está brillante en su papel, con el que demuestra su versatilidad, mientras que George Clooney, entonces famoso médico de la serie televisiva Urgencias, deja notar su carisma en uno de sus papeles más espectaculares para el cine. Además, el incipiente y obligado romance entre los protagonistas está llevado con audacia, lo que también se agradece. La música es del eficiente Hans Zimmer. Fue la primera película de la productora de Spielberg DreamWorks.

5/10
Urgencias (3ª temporada)

1996 | ER | Serie TV

Un recién llegado, John Carter, llega al hospital County General de Chicago. Nuevos episodios de la serie creada por el novelista Crichton, licenciado en medicina, pero que decidió no ejercer "por el bien de sus pacientes", según sus declaraciones.

5/10
Tú asesina que nosotras limpiamos la sangre

1996 | Curdled

Gabriela es una asistenta que desde pequeña ha estado fascinada por la muerte, lo prohibido y todo lo que gira alrededor del horror. Un día siente la necesidad de seguirle la pista a un asesino en serie, apodado "Sangre Azul", al que la policía no ha logrado capturar. Humor negro en esta película de Red Braddock donde no evita mostrar víctimas sufrientes y sangre a raudales. Quentin Tarantino, intervino como productor ejecutivo y sin duda la película está influida  por su estética. Así, morbo y violencia son servidos con irreverentes cargas de humor. Red Braddock es el encargado de dirigir el film  al más puro estilo Tarantino y Angela Jones y William Baldwin (Sliver (Acosada)) son los actores principales. Resalta la banda sonora que cuenta con excelentes canciones de diversos solistas y grupos latinos tales como Rosana o Marta Sánchez.

3/10
Un día inolvidable

1996 | One Fine Day

La comedia romántica que permitió que a George Clooney se le denominara “el nuevo Cary Grant”. Él y Michelle Pfeiffer son dos padres, cada uno separado y con un hijo, que se conocen cuando esperan a sus retoños a la salida del cole. El día se les complica para ambos debido a sus respectivas responsabilidades, y tendrán que dividirse los quehaceres entre los dos. Inevitable es de esperar la química que surge entre ambos.

6/10
Abierto hasta el amanecer

1996 | From Dusk Till Dawn

Steh (George Clooney) y Richard (Quentin Tarantino) son dos atracadores de bancos perseguidos por la justicia. Con el FBI a sus espaldas toman como rehenes a la familia Fuller (Harvey Keitel y Juliette Lewis). Con ellos atraviesan la frontera mejicana; una vez en Méjico deciden pasar la noche en un local de carretera. Los acontecimientos toman un brusco giro, cuando al llegar la medianoche los demás clientes del garito se transformen en unos espeluznantes "zombies" ávidos de sangre humana. Robert Rodriguez dirige este film, que mezcla bruscamente ingredientes de distintos géneros cinematográficos: thiller, cine de terror..., todo ello aderezado de la peculiar estética de Tarantino (Pulp Fiction), tan proclive a mezclar la violencia más salvaje con un ácido humor tirando a cutre.

5/10
Urgencias (2ª temporada)

1995 | ER | Serie TV

Pese a la oposición de sus compañeros, la doctora Kerry Weaver es elegida jefe de los médicos residentes. Además, llegan nuevos estudiantes. Así comienza la segunda temporada de la serie de médicos creada por Michael Crichton.

6/10
Urgencias

1994 | ER | Serie TV

Un edificio de Chicago se derrumba producciendo varias víctimas. Los heridos son trasladados al hospital Country General, donde todo el personal se dispone a atender la emergencia. Allí, el pediatra Doug Ross vuelve al trabajo con resaca. La doctora Susan Lewis atiende a un paciente de cáncer. Así empieza la primera temporada de una de las series de mayor éxito de los últimos años, creada por el escritor de best-sellers Michael Crichton. Antes de dar el salto a la gran pantalla, George Clooney se hizo famoso por su papel del doctor Ross.

6/10
Without Warning: Terror in the Towers

1993 | Without Warning: Terror in the Towers

Antes de que el atentado del 11-S hiciera mella en todos los norteamericanos, un hecho parecido ocurrió el 26 de febrero de 1993, cuando una bomba explotó en el aparcamiento de las torres gemelas, causando seis muertos y centenares de heridos. Alan J. Levi dirigió esta película basado en el atentado terrorista. George Clooney, James Avery y Fran Drescher protagonizan la cinta.

4/10
La cosecha (1993)

1993 | The Harvest

Un guionista cinematográfico llamado Charlie Pope se va a México a pasar unos días de tranquilidad para terminar el guión de su próxima película. En su retiro es secuestrado, pero lo peor viene cuando tras haber perdido la conciencia se despierta en un hospital con un riñón extirpado, y todo parece estar relacionado con una guapa mujer a la que ha conocido. Miguel Ferrer (Twin Peaks: El fuego camina conmigo) es el desdichado protagonista en esta película de David Marconi. A destacar, la fugaz aparición de George Clooney travestido.

3/10
Unbecoming Age

1992 | Unbecoming Age

Julia es un ama de casa que acaba de cumplir 40 años y se siente insatisfecha pues lo único que hace es limpiar la casa y cuidar de los hijos. Como regalo de cumpleaños recibe una misteriosa botella de burbujas y pide como único deseo, olvidar su edad. A partir de ese momento empieza a vivir como una mujer nueva, cambiando su estilo y sus perspectivas, y conocerá a un guapo hombre llamado Mac que se enamorará de ella. Los hermanos Ringel dirigen una comedia que habla de una segunda oportunidad para vivir la madurez. Protagonizan actores desconocidos, a excepción de George Clooney, antes de saltar a la fama con películas de mayor trascendencia. La cinta se distribuyó también con el título de 'The Magic Bubble'.

3/10
Surf Connection

1990 | Red Surf

Remar y Attila son unos surfistas que se traen entre manos unos asuntos sucios con contrabando de droga, lo que les aporta un dinero fácil con el que subsistir. Cuando Rebecca, la novia de Remar anuncia que espera un hijo, el joven decide buscar un trabajo decente, pero no será fácil pues él y Attila están metidos hasta el cuello en un trabajito con un importante mafioso y un amigo de los chicos les traiciona confesándoselo todo a la policía. Una de las primeras películas de George Clooney, que sale acompañado por Doug Savant (Mujeres desesperadas) y por la hermana de Michelle Pfeiffer.

5/10
Sunset Beat

1990 | Sunset Beat

Un grupo de policías patrullan por las calles de Los Angeles en motocicleta. A Chic Chesbro, uno de ellos, le gusta tocar en una banda de rock en su tiempo libre y de vez en cuando ha de batallar con su drogadicta ex mujer. Tim Kelly es otro compañero que ha abandonado los estudios de medicina sin habérselo dicho a sus padres; y Bradley Coolidge es otro poli que proviene de una acomodada familia. Juntos formarán un buen equipo para luchar contra el crimen. La película fue considerada el episodio piloto de lo que más tarde iba a ser una serie, que ya no contaba con George Clooney y que apenas tuvo dos episodios.

3/10
Roseanne

1988 | Roseanne | Serie TV

Popular serie compuesta por nueve temporadas que supuso la respuesta a tanta familia ideal que había en las comedias de situación norteamericanas. En un mundo televisivo donde todo era perfecto y ejemplar, la familia de Roseanne tenía mucho que decir. Los Connor son una familia que lidia con problemas varios como los de carácter económico. Ninguno tiene un físico espectacular y de entrada no parecen ser la familia que más amor se tiene en el mundo. Pero si algo son los Connor, es muy divertidos.

5/10
El regreso de los tomates asesinos

1988 | Return of the Killer Tomatoes!

Tras el primero y sorprendente ataque de los gigantescos tomates creados por medio de radiación, ahora vuelven en esta secuela para cargarse a toda la humanidad. En este caso, todo el tinglado se debe a un loco profesor, Gangreen, que trabaja para crear una especie de humanoides tomateros con espíritus asesinos. Segunda parte de la hilarante El ataque de los tomates asesinos. No aporta nada nuevo y se vuelve a ver ese terror absurdo que más que miedo da bastante risa. Entre el reparto aparece un jovencito George Clooney, que por aquella época tonteaba por las series y alguna película de serie B.

3/10
Return to Horror High

1987 | Return to Horror High

En un instituto estadounidense ocurrieron unos terribles asesinatos hace unos años y el criminal nunca fue encontrado. Pasado un tiempo, un equipo de cineastas quieren llevar la historia al cine y recrear los hechos en una película que van a rodar justo en el mismo instituto, ahora abandonado. Una vez empezado el rodaje, los miembros del equipo empiezan a ser asesinados uno por uno. Viendo el cartel de la película, el espectador puede imaginar que la cinta es una comedia que se toma a chufla el tema de la muerte. Un poco sí, pero no le basta con algún chiste desafortunado, sino que el film tiene también buena carga de violencia, sangre, cuerpos mutilados... y de paso alguna escenita subida de tono para atraer a la audiencia. A George Clooney le engañaron para participar en esta película de serie B, que ha pasado desapercibida.

3/10
Grizzly 2: El Depredador

1987 | Predator: The Concert

Un gigantesco oso pardo comienza a hacer estragos en una pradera cercana a las montañas donde se está celebrando un concierto. Los asistentes no sabrán cómo hacer frente a tan temible bestia. Secuela de Grizzly que no aporta nada nuevo pero que mantiene el interés gracias a la presencia de George Clooney, Laura Dern (Parque Jurásico) y Charlie Sheen (Arma joven).

4/10
Loca academia de combate

1986 | Combat High

Max y Perry son dos jóvenes gamberros que traen de cabeza a la autoridad debido a sus continuas bromas de mal gusto. Tras colmar el vaso de la paciencia, se les impone un castigo, y es que deben ingresar en el servicio militar. Allí conocerán la disciplina y el respeto. Burda comedia televisiva que se alimenta de los chistes fáciles y vulgares propios del ejército, protagonizada por dos muchachos descerebrados. Primera aparición en el cine de George Clooney, que interpreta a un oficial.

4/10
Trampa 22

2019 | Catch-22 | Serie TV

Suburbicon

2017 | Suburbicon

  A finales de los años 50, la familia Lodge se ha mudado al teóricamente idílico barrio de Suburbicon, donde sin embargo existe una tensión racial creciente por la presencia en el vecindario de una familia negra. Componen el hogar de los Lodge Gardner, el padre, su esposa Rose, ligada perpetuamente a su silla de ruedas por la parálisis que siguió a un accidente automovilístico, su hermana gemela soltera Maggie, que muy solícita ayuda en las tareas domésticas, y el hijo pequeño y único Nicky. Una mala noche irrumpen unos ladrones en la casa, y la desgracia vuelve a cebarse con los Lodge. Una dosis excesiva de cloroformo se lleva por delante la vida de Rose. George Clooney director ha firmado los guiones de la mayoría de sus películas como director en compañía de Grant Heslov. En esta ocasión suma la colaboración en el libreto de los hermanos Coen, a cuyas órdenes interpretó O Brother!, Crueldad intolerable y Quemar después de leer. Y renuncia por primera vez a asumir un rol actoral. La trama bebe de varias fuentes. Se reconoce la huella de los Coen en los elementos de cine negro de la trama, Sangre fácil mayormente, que bebía de clásicos como Perdición y El cartero llama siempre dos veces, basados en James M. Cain, en lo relativo a crímenes impulsados por amantes y timos a las compañías de seguros; y Fargo en lo relativo a los momentos de crímenes sanguinolentos ejecutados chapuceramente. Por otro lado, el enfoque de los momentos de suspense tiene muy en cuenta el cine de Alfred Hitchcock, incluso en la banda sonora de Alexandre Desplat que claramente se inspira en algunos momentos en Bernard Herrmann. A esto se suma el componente social, que da la impresión de ser la aportación de Clooney, al poner como telón de fondo el racismo, que hace a los blancos clamar contra los indeseados negros del barrio, mientras ni siquiera imaginan los asesinatos que pueden producirse tras en el interior de lo que parecen hogares impolutos. La película resulta entretenida aunque algo artificial, Clooney acaba exagerando algunas situaciones, convirtiendo el conjunto en una especie de gran guiñol. Matt Damon entrega una interpretación diferente a las que nos tiene acostumbrados, como tipo frío y envarado. Mientras que a Julianne Moore le toca un doble papel, aunque la cabeza de la leona es su Maggie, con rasgos clásicos de aparente mujer abnegada pero posesiva y siniestra. Y Oscar Isaac asume con contundencia su rol de investigador de la agencia de seguros. Quien más sorprende es el chaval Noah Jupe, lo hace muy bien, como también ha demostrado en Wonder, donde tiene a otro chaval actor enfrente muy valioso, Jacob Tremblay.  

6/10
Monuments Men

2014 | The Monuments Men

Durante los años de la Segunda Guerra Mundial, y con el apoyo del presidente Roosevelt, se creó el Grupo de Monumentos, Bellas Artes y Archivos, con la misión de poner a salvo las obras de arte expoliadas por Adolf Hitler, quien planeaba crear en Linz, su ciudad natal, el Führermuseum; cuando las tornas de la guerra se torcieron, el tirano nazi firmó el conocido como Decreto Nerón, por el que se ordenaba la destrucción de este tesoro artístico antes de dejarlo caer en manos aliadas. Un grupo de sietes hombres liderado por Frank Stokes, conformado por directores de museos y marchantes de arte que no eran aptos para el combate debido a su edad, librarán otra guerra diferente tratando de poner a salvo unas piezas que mostraban los grandes logros de que es capaz el ser humano, por encima de su tendencia al enfrentamiento y la destrucción. Película dirigida, producida, coescrita y protagonizada por George Clooney, basada en apasionantes hechos reales, y que cuenta con un estilo muy clásico, deudor de películas bélicas corales como Doce del patíbulo y La gran evasión. Frente a trabajos anteriores del cineasta de mayor calado político -Los idus de marzo, Buenas noches, y buena suerte-, aquí hay una apuesta por el aliento épico en las acciones de unos héroes corrientes, donde conviven drama y sentido del humor en los momentos de riesgo y en la contraposición de caracteres. El tratamiento narrativo y el diseño de producción, junto al tratamiento visual de Phedon Papamichael y la partitura musical de Alexandre Desplat, apuntan eficazmente en esa dirección, que a algunos le podría parecer algo ligera, pero que resulta muy adecuada a la hora de evocar los títulos citados. Clooney tiene el mérito de contagiar al espectador el amor por las obras de arte, por cuya defensa merece la pena arriesgar la vida. Y hace muy atractiva la integridad y coherencia de vida, la posibilidad de redimirse de los errores del pasado, y la camaradería. El reparto es excelente, de modo que aunque los personajes están apenas esbozados con unos pocos trazos, Clooney, Matt Damon, Cate Blanchett, John Goodman, Bill Murray, Bob Balaban, Hugh Bonneville y compañía se las arreglan para darles la necesaria entidad.

7/10
Los idus de marzo

2011 | The Ides of March

Estados Unidos, elecciones presidenciales. En las primarias de los demócratas, sólo quedan dos aspirantes a candidato a presidente. Uno de ellos es el gobernador Mike Morris, para quien trabaja en la campaña con papel destacado el ambicioso joven Stephen Meyers. Un ligue con una becaria y una conversación inoportuna con el jefe de campaña del otro aspirante, en medio de la decisiva pugna por el estado de Ohio, van a colocar a Stephen en una situación muy delicada. Adaptación de la obra teatral de Beau Willimon “Farragut North”, en la que el propio autor ha participado en colaboración con George Clooney –también director y actor– y Grant Heslov. El libreto final ha logrado la única candidatura al Oscar del film. Willimon se inspiró en su experiencia durante la campaña de 2004 para el demócrata Howard Dean, y hay que reconocer que le película es todo un varapalo al cinismo que con frecuencia domina la escena política. Ritmo trepidante y diálogos bien escritos ayudan a hacer avanzar una narración que tiene un sostén fundamental en un reparto formidable, empezando por el protagonista indiscutible, Ryan Gosling, y siguiendo por los “satélites” George Clooney, Paul Giamatti, Philip Seymour Hoffman, Marisa Tomei y Evan Rachel Wood. En Los idus de marzo se pinta bien la hipocresía, el juego sucio, la “flexibilidad” de lo que se suponían unos sólidos principios, el desprecio de la vida ajena, la banalidad de ciertas relaciones amorosas... La metáfora a la que alude el título está bien traída, y permite intuir pero no desvelar por donde irá el film. Un gran acierto de Clooney es no haber hecho una película partidista. Para alguien más fácilmente identificable con los demócratas, resulta inteligente que conceda esta adscripción política a sus personajes, pues al final de lo que está hablando sobre todo es de principios en la actuación pública, para lo cual es necesario tenerlos, en primer lugar, en la vida personal, con independencia de los colores del espectro político al que uno se adscriba. En la óptica de la película no hay ingenuidad, pero tampoco se cae en el cinismo fustigado, sino que hay realismo, una constatación de cierto status quo generalizado que habría que cambiar. Lo que incluye, por supuesto, a los medios de comunicación.

7/10
Ella es el partido

2008 | Leatherheads

El actor George Clooney cambia radicalmente de registro en su tercera película detrás las cámaras, después de la vitriólica y oscura Confesiones de una mente peligrosa, y de la excelente Buenas noches, y buena suerte, de marcado contenido ideológico. Aquí todo es fresco y desopilante y da la sensación de que Clooney se lo ha pasado en grande rodando esta comedia romántico-deportivo-costumbrista, que ensalza los gloriosos y despreocupados años veinte en Estados Unidos, que coinciden con el nacimiento de la Liga Profesional de Fútbol americano. Estamos en 1925, una época de libertad, llena de oportunidades y donde apenas hay reglas en la sociedad, ni siquiera en el deporte. El fútbol profesional es muy minoritario y genera muy pocos ingresos, por lo que sus horas están contadas. El jugador Dodge Connolly es el líder de los Duluth Bulldogs, un equipillo de cuarentones, obligado a abandonar el deporte cuando el patrocinador decide retirar su inversión. Por el contrario, en la universidad el fútbol vive un momento de esplendor gracias a la aparición del joven y apuesto Carter “Bala” Rutherford, una gran estrella que además ha visto cómo su celebridad llegaba a lo más alto tras convertirse en héroe de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, la historia heroica del soldadito puede no ser tan heroica y la ambiciosa y atractiva periodista Lexie Littleton está dispuesta a descubrir la verdad mientras se camela a Rutherford. Entretanto, Dodge ve la oportunidad de hacer dinero y de salvar el fútbol profesional con la explosión mediática de una celebridad como Rutherford, pues se da cuanta de que la gente pagará mucho dinero para verle. Lo mejor de la película es la química que desprenden George Clooney y Renée Zellweger, que demuestran ser dos comediantes de altura. Ambos le sacan partido a esa gran complicidad, apoyados en unos excelentes diálogos, muy divertidos e inteligentes, llenos de réplicas agudas y ocurrentes, al estilo de la "screwball comedy" de los años 30 y 40. Clooney explota su lado más seductor y cómico, un tipo de personaje que verdaderamente borda y que bien podría ser deudor de los que ya ofreció en las "coenianas" Crueldad intolerable y O Brother!. Y la Zellweger demuestra que le sientan muy bien las damiselas de época y de los sombreritos de plumas, perfectas para dar rienda suelta a su colección de mohines picarones y su rostro de manzanita madura. Frente a ellos es inevitable que el tercero en discordia –Rutherford, interpretado por John Krasinski– quede un poco desamparado. De hecho, el film acusa que su personaje esté poco trabajado y que la rivalidad entre los dos jugadores de fútbol no acabe de funcionar del todo. En este sentido, la historia va de más a menos. La película sirve para ofrecer una idea de cómo surgieron las ligas profesionales en América y de cómo las estrellas se fueron convirtiendo en reclamos de algo que muy pronto dejaría de ser un entretenimiento deportivo ('no rules', sin reglas) para convertirse en una industria, con su publicidad, sus representantes y sus contratos millonarios, y todo supervisado directamente por el Estado. Clooney critica esta visión "regulada" del deporte con mucho humor, sobre todo en el partido final. En cuanto al aspecto formal, destaca la preciosa fotografía de Newton Thomas Sigel. Hay una visión idílica de la época, que Clooney acentúa con profusión de tonos ocres, otoñales, llenos de bucolismo. Por otro lado, la puesta en escena es excelente, en especial en las tomas de tono pastel en los bares nocturnos –estamos en plena prohibición–, con peleas al más puro estilo del Oeste. A la vez todo desprende un aire muy ligero, casi de vodevil, y por momentos uno puede creerse en un film de Woody Allen, con el jazz sonando por doquier. La despiporrante huida de la policía es un genial ejemplo de esta atmósfera cómica, que incluso puede llegar a recordar a los gags del cine mudo.

6/10
Buenas noches, y buena suerte

2005 | Good Night, And Good Luck

Estamos en los 50, la etapa más dura del comité de Actividades Antiamericanas, promovido por el senador Joseph McCarthy, que ve comunistas por todas partes. Multitud de personas son juzgadas con argumentos sensacionalistas del senador, muchas veces sin pruebas. Funcionarios públicos pierden su empleo y directores y guionistas de Hollywood, acusados por sus propios compañeros, son incluidos en las tristemente célebres listas negras, circunstancia que les impide trabajar. Cunde el pánico entre la población. Pero alguien se atreverá a cuestionar a McCarthy. Se trata de Edward Murrow, pionero de la televisión, director y presentador del programa 'See it Now', de la cadena CBS. Murrow, famoso porque después de comentar sus impresiones se despedía con la frase “buenas noches y buena suerte”, se fijó en un caso claramente injusto, el de un piloto del ejército destituido por la única razón de que su madre y su hermana, en algún momento, acudieron a reuniones del partido comunista. Murrow y su equipo elaboraron un programa sobre este asunto, y posteriormente emitieron una declaración del propio senador, que había reclamado su derecho de réplica. George Clooney es hijo de un presentador televisivo, se hizo famoso con la serie Urgencias y reflexionó sobre el mundillo de la pequeña pantalla en Confesiones de una mente peligrosa, su prometedora opera prima. Confeso admirador de Murrow, Clooney era el hombre adecuado para adaptar al cine su enfrentamiento con el senador. Y lo hace con un estilo sobrio, cercano al documental, con una estupenda fotografía en blanco y negro, sin concesiones a secuencias sentimentales forzadas. Clooney denuncia el abuso de poder y homenajea al medio televisivo, que se usa habitualmente para entretener –casi narcotizar– con productos de evasión, pero que si se usa bien puede servir para garantizar la libertad de los ciudadanos. Los críticos estadounidenses trazaron paralelismos entre el film y la actualidad de su país, pero en realidad Clooney realiza una apología intemporal de la libertad de expresión y el periodismo bien hecho. No obtuvo ningún Oscar, a pesar de las seis nominaciones con las que contaba. El siempre efectivo David Strathairn encarna a Murrow, mientras que Clooney se ha reservado un papel secundario, el del fiel colaborador del protagonista: Fred Friendly.

7/10
Confesiones de una mente peligrosa

2002 | Confessions of a Dangerous Mind

Chuck Barris es un reputado productor televisivo que también se dedica a ser un asesino a sueldo de la CIA, ni más ni menos. Entre trabajo y trabajo tendrá que decidirse entre el amor de la buena Penny o de la ambiciosa Patricia Watson. George Clooney hizo su primera incursión como director en esta biografía del sicario y productor Barris, que obtuvo buenas críticas. Con un buen plantel de actores aparte de Clonney, donde destacan Sam Rockwell (Dos torpes en apuros), Drew Barrymore, Maggie Gyllenhaal o Julia Roberts, el film mezcla peligrosamente humor y thriller y cuenta con una cuidada realización y fotografía en cada plano. Destaca el excelente guión de Charlie Kaufman (¡Olvídate de mí!). Interesante.

5/10
Suburbicon

2017 | Suburbicon

  A finales de los años 50, la familia Lodge se ha mudado al teóricamente idílico barrio de Suburbicon, donde sin embargo existe una tensión racial creciente por la presencia en el vecindario de una familia negra. Componen el hogar de los Lodge Gardner, el padre, su esposa Rose, ligada perpetuamente a su silla de ruedas por la parálisis que siguió a un accidente automovilístico, su hermana gemela soltera Maggie, que muy solícita ayuda en las tareas domésticas, y el hijo pequeño y único Nicky. Una mala noche irrumpen unos ladrones en la casa, y la desgracia vuelve a cebarse con los Lodge. Una dosis excesiva de cloroformo se lleva por delante la vida de Rose. George Clooney director ha firmado los guiones de la mayoría de sus películas como director en compañía de Grant Heslov. En esta ocasión suma la colaboración en el libreto de los hermanos Coen, a cuyas órdenes interpretó O Brother!, Crueldad intolerable y Quemar después de leer. Y renuncia por primera vez a asumir un rol actoral. La trama bebe de varias fuentes. Se reconoce la huella de los Coen en los elementos de cine negro de la trama, Sangre fácil mayormente, que bebía de clásicos como Perdición y El cartero llama siempre dos veces, basados en James M. Cain, en lo relativo a crímenes impulsados por amantes y timos a las compañías de seguros; y Fargo en lo relativo a los momentos de crímenes sanguinolentos ejecutados chapuceramente. Por otro lado, el enfoque de los momentos de suspense tiene muy en cuenta el cine de Alfred Hitchcock, incluso en la banda sonora de Alexandre Desplat que claramente se inspira en algunos momentos en Bernard Herrmann. A esto se suma el componente social, que da la impresión de ser la aportación de Clooney, al poner como telón de fondo el racismo, que hace a los blancos clamar contra los indeseados negros del barrio, mientras ni siquiera imaginan los asesinatos que pueden producirse tras en el interior de lo que parecen hogares impolutos. La película resulta entretenida aunque algo artificial, Clooney acaba exagerando algunas situaciones, convirtiendo el conjunto en una especie de gran guiñol. Matt Damon entrega una interpretación diferente a las que nos tiene acostumbrados, como tipo frío y envarado. Mientras que a Julianne Moore le toca un doble papel, aunque la cabeza de la leona es su Maggie, con rasgos clásicos de aparente mujer abnegada pero posesiva y siniestra. Y Oscar Isaac asume con contundencia su rol de investigador de la agencia de seguros. Quien más sorprende es el chaval Noah Jupe, lo hace muy bien, como también ha demostrado en Wonder, donde tiene a otro chaval actor enfrente muy valioso, Jacob Tremblay.  

6/10
Monuments Men

2014 | The Monuments Men

Durante los años de la Segunda Guerra Mundial, y con el apoyo del presidente Roosevelt, se creó el Grupo de Monumentos, Bellas Artes y Archivos, con la misión de poner a salvo las obras de arte expoliadas por Adolf Hitler, quien planeaba crear en Linz, su ciudad natal, el Führermuseum; cuando las tornas de la guerra se torcieron, el tirano nazi firmó el conocido como Decreto Nerón, por el que se ordenaba la destrucción de este tesoro artístico antes de dejarlo caer en manos aliadas. Un grupo de sietes hombres liderado por Frank Stokes, conformado por directores de museos y marchantes de arte que no eran aptos para el combate debido a su edad, librarán otra guerra diferente tratando de poner a salvo unas piezas que mostraban los grandes logros de que es capaz el ser humano, por encima de su tendencia al enfrentamiento y la destrucción. Película dirigida, producida, coescrita y protagonizada por George Clooney, basada en apasionantes hechos reales, y que cuenta con un estilo muy clásico, deudor de películas bélicas corales como Doce del patíbulo y La gran evasión. Frente a trabajos anteriores del cineasta de mayor calado político -Los idus de marzo, Buenas noches, y buena suerte-, aquí hay una apuesta por el aliento épico en las acciones de unos héroes corrientes, donde conviven drama y sentido del humor en los momentos de riesgo y en la contraposición de caracteres. El tratamiento narrativo y el diseño de producción, junto al tratamiento visual de Phedon Papamichael y la partitura musical de Alexandre Desplat, apuntan eficazmente en esa dirección, que a algunos le podría parecer algo ligera, pero que resulta muy adecuada a la hora de evocar los títulos citados. Clooney tiene el mérito de contagiar al espectador el amor por las obras de arte, por cuya defensa merece la pena arriesgar la vida. Y hace muy atractiva la integridad y coherencia de vida, la posibilidad de redimirse de los errores del pasado, y la camaradería. El reparto es excelente, de modo que aunque los personajes están apenas esbozados con unos pocos trazos, Clooney, Matt Damon, Cate Blanchett, John Goodman, Bill Murray, Bob Balaban, Hugh Bonneville y compañía se las arreglan para darles la necesaria entidad.

7/10
Los idus de marzo

2011 | The Ides of March

Estados Unidos, elecciones presidenciales. En las primarias de los demócratas, sólo quedan dos aspirantes a candidato a presidente. Uno de ellos es el gobernador Mike Morris, para quien trabaja en la campaña con papel destacado el ambicioso joven Stephen Meyers. Un ligue con una becaria y una conversación inoportuna con el jefe de campaña del otro aspirante, en medio de la decisiva pugna por el estado de Ohio, van a colocar a Stephen en una situación muy delicada. Adaptación de la obra teatral de Beau Willimon “Farragut North”, en la que el propio autor ha participado en colaboración con George Clooney –también director y actor– y Grant Heslov. El libreto final ha logrado la única candidatura al Oscar del film. Willimon se inspiró en su experiencia durante la campaña de 2004 para el demócrata Howard Dean, y hay que reconocer que le película es todo un varapalo al cinismo que con frecuencia domina la escena política. Ritmo trepidante y diálogos bien escritos ayudan a hacer avanzar una narración que tiene un sostén fundamental en un reparto formidable, empezando por el protagonista indiscutible, Ryan Gosling, y siguiendo por los “satélites” George Clooney, Paul Giamatti, Philip Seymour Hoffman, Marisa Tomei y Evan Rachel Wood. En Los idus de marzo se pinta bien la hipocresía, el juego sucio, la “flexibilidad” de lo que se suponían unos sólidos principios, el desprecio de la vida ajena, la banalidad de ciertas relaciones amorosas... La metáfora a la que alude el título está bien traída, y permite intuir pero no desvelar por donde irá el film. Un gran acierto de Clooney es no haber hecho una película partidista. Para alguien más fácilmente identificable con los demócratas, resulta inteligente que conceda esta adscripción política a sus personajes, pues al final de lo que está hablando sobre todo es de principios en la actuación pública, para lo cual es necesario tenerlos, en primer lugar, en la vida personal, con independencia de los colores del espectro político al que uno se adscriba. En la óptica de la película no hay ingenuidad, pero tampoco se cae en el cinismo fustigado, sino que hay realismo, una constatación de cierto status quo generalizado que habría que cambiar. Lo que incluye, por supuesto, a los medios de comunicación.

7/10
Buenas noches, y buena suerte

2005 | Good Night, And Good Luck

Estamos en los 50, la etapa más dura del comité de Actividades Antiamericanas, promovido por el senador Joseph McCarthy, que ve comunistas por todas partes. Multitud de personas son juzgadas con argumentos sensacionalistas del senador, muchas veces sin pruebas. Funcionarios públicos pierden su empleo y directores y guionistas de Hollywood, acusados por sus propios compañeros, son incluidos en las tristemente célebres listas negras, circunstancia que les impide trabajar. Cunde el pánico entre la población. Pero alguien se atreverá a cuestionar a McCarthy. Se trata de Edward Murrow, pionero de la televisión, director y presentador del programa 'See it Now', de la cadena CBS. Murrow, famoso porque después de comentar sus impresiones se despedía con la frase “buenas noches y buena suerte”, se fijó en un caso claramente injusto, el de un piloto del ejército destituido por la única razón de que su madre y su hermana, en algún momento, acudieron a reuniones del partido comunista. Murrow y su equipo elaboraron un programa sobre este asunto, y posteriormente emitieron una declaración del propio senador, que había reclamado su derecho de réplica. George Clooney es hijo de un presentador televisivo, se hizo famoso con la serie Urgencias y reflexionó sobre el mundillo de la pequeña pantalla en Confesiones de una mente peligrosa, su prometedora opera prima. Confeso admirador de Murrow, Clooney era el hombre adecuado para adaptar al cine su enfrentamiento con el senador. Y lo hace con un estilo sobrio, cercano al documental, con una estupenda fotografía en blanco y negro, sin concesiones a secuencias sentimentales forzadas. Clooney denuncia el abuso de poder y homenajea al medio televisivo, que se usa habitualmente para entretener –casi narcotizar– con productos de evasión, pero que si se usa bien puede servir para garantizar la libertad de los ciudadanos. Los críticos estadounidenses trazaron paralelismos entre el film y la actualidad de su país, pero en realidad Clooney realiza una apología intemporal de la libertad de expresión y el periodismo bien hecho. No obtuvo ningún Oscar, a pesar de las seis nominaciones con las que contaba. El siempre efectivo David Strathairn encarna a Murrow, mientras que Clooney se ha reservado un papel secundario, el del fiel colaborador del protagonista: Fred Friendly.

7/10

Últimos tráilers y vídeos