La cosa rosa
Gérard Depardieu, enemigo número uno francés
Gérard Depardieu pasa de pagar impuestos en Francia y levanta críticas por instalarse en Bélgica.
El Obélix más internacional vuelve a acaparar titulares. Y no precisamente por una de sus hazañas en Astérix y Obélix al servicio de su majestad. Esta vez Gérard Depardieu se ha situado en el ojo del huracán por su decisión de mudarse a Bélgica y así evadir la subida de impuestos en Francia, planeada por el presidente François Hollande.
De esta forma, la decisión de Depardieu de instalarse en el país vecino ha acabado con la tolerancia que hasta ahora le habían mostrado los franceses. Aunque, por otra parte es una "travesura" más en su lista de “malos comportamientos”, que incluye excentricidades como la de grabar un dueto con la hija del dictador uzbeco, Islom Karimov.
La nueva residencia de Gérard Depardieu está situada en Néchin, un pueblo belga en la frontera con Francia. El alcalde de este pueblo ha explicado que la huida del actor francés se debe no solo a razones fiscales, sino que también esta motivada por una búsqueda de paz y calma, fuera de la ruidosa París.
La prensa francesa ha arremetido estos días contra el actor, de tal manera que el periódico Libération ve en su exilio una locura más de una estrella a la deriva. Gérard Depardieu ha encontrado la forma de estar cerca de casa, pero lejos del fisco.
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