La cosa rosa
Drew Barrymore practica el judaísmo
La actriz educará a su hija Olive en su nueva religión.
La actriz californiana que encandiló a todos con su interpretación en E.T., el extraterrestre ha decidido formar a su familia en la fe judía. El motivo es que su marido, el tratante de arte Will Kopelman, y la familia de éste son judíos.
Por fin Drew Barrymore ha encontrado al amor de su vida y no está dispuesta a dejarlo escapar. “Usted me conoce, nunca me he metido con esto. Esta es la cosa más importante que voy hacer en mi vida”, admitió la actriz en una entrevista para el programa de la ABC, The View.
“Es un buen hombre judío que viene de una familia judía muy agradable”, confiesa Barrymore. “Soy una shiksa, hago la Hilel y celebramos la Pascua. Yo no me he convertido aún, pero Olive se educará como judía.”, explica. “Tuvimos una boda muy tradicional con un rabino”, afirmó Barrymore. Su decisión de practicar el judaísmo, le ha traído una paz interior, “es una fe hermosa y me siento muy honrada. Las historias son muy hermosas e increíblemente esclarecedoras”, concluye la actriz.
Barrymore ha pasado por el altar tres veces. Primero se casó con Jeremy Thomas, propietario de un bar, y luego con el comediante Tom Green. Así que, judío, cristiano, musulmán, o seguidor del monstruo de las galletas, esperemos que de todas formas esta relación sí le funcione.
Lo último del mundo del cine
El Cerro de los Ángeles se convierte en cine por un día
El Cerro de los Ángeles, uno de los lugares más emblemáticos de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús en España, se convertirá en una sala de cine al aire libre este jueves 10 de septiembre. Unas 1.200 personas asistirán a la proyección de “Sagrado Corazón”, docu-ficción francesa que ha superado ya los 500.000 espectadores en Francia y que llega ahora a los cines españoles de la mano de Bosco Films.
A la casa de Nicolas Cage le sale un enorme socavón
Nicolas Cage vuelve a tener problemas con una propiedad. Esta vez no se trata de vender una casa, perder una fortuna o descubrir que una de sus adquisiciones extravagantes ha salido regular: el enemigo es la propia tierra.