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Su último fiasco se llama "High Rollers"
John Travolta sigue cayendo en picado a la hora de elegir papeles
John Travolta toca fondo.
Su nueva película, High Rollers, se ha convertido en otro naufragio directo a plataformas de baja estofa, confirmando que el otrora ídolo de Hollywood ahora reina en el trono del cine de saldo. El filme, en el que John Travolta interpreta a un veterano ladrón tentado para “un último golpe”, no solo suena a déjà vu, sino que parece filmado con el piloto automático encendido.
El protagonista de clásicos como Pulp Fiction, Grease o Cara a cara acumula en los últimos años un catálogo que parece más una lista de pasatiempos fiscales que de proyectos cinematográficos: Mob Land, Paradise City, Trading Paint, I Am Wrath, Life on the Line, The Forger... una sucesión de títulos que apenas se han estrenado en salas y cuyo impacto se mide más en memes que en millones. Mob Land, por ejemplo, recaudó 179 libras en su estreno en Reino Unido. No es un error tipográfico: ni para pagar la gasolina del jet privado que Travolta tiene aparcado en su mansión de Florida.
Es una caída libre que choca con el breve destello de su resurrección en 2016, cuando brilló en la serie American Crime Story: El pueblo contra O.J. Simpson como el abogado Robert Shapiro. Incluso sorprendió con su papel en En el valle de la violencia, de Ti West. Pero aquel amago de retorno se esfumó en un abrir y cerrar de guion.
Ahora, John Travolta parece haberse instalado cómodamente en un purgatorio creativo donde las tramas se repiten y los presupuestos se evaporan. Pero no todo está perdido: Quentin Tarantino ha dejado caer en más de una ocasión que estaría encantado de volver a trabajar con él. Y si los rumores sobre The Movie Critic son ciertos, tal vez aún le quede un as bajo la manga.
Mientras tanto, High Rollers queda como otro peón más en este tablero de cine olvidable. Travolta rueda, sí. Pero sin frenos.
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