Noticias
Con producción de Leonardo DiCaprio
Los guionistas de "Ed Wood" firman un biopic de Bela Lugosi
Universal Pictures y Appian Way, la productora de Leonardo DiCaprio, están desarrollando una película biográfica sobre Bela Lugosi, el legendario actor húngaro que encarnó al conde Drácula en el clásico de 1931.
El proyecto contará con guion de Scott Alexander y Larry Karaszewski, responsables de Ed Wood (1994), el filme de Tim Burton que narraba la relación entre el excéntrico cineasta y un envejecido Bela Lugosi, papel que le valió a Martin Landau el Oscar al mejor actor secundario.
La nueva cinta se centrará en un Bela Lugosi joven, el inmigrante soñador que pasó del teatro húngaro a convertirse en icono del terror, y cuya carrera posterior se vio marcada por el encasillamiento. Según fuentes cercanas al estudio, el enfoque será el de un “anti-biopic”, en la línea de títulos como Man on the Moon, Mi nombre es Dolemite o El escándalo de Larry Flynt, todos escritos por el mismo dúo.
Aún no se ha anunciado director, pero los cinéfilos sueñan con un posible regreso de Tim Burton, que colaboró con Alexander y Karaszewski tanto en Ed Wood como en Big Eyes. El proyecto supondría un reencuentro simbólico: Burton, Universal y la figura de Bela Lugosi, unidos nuevamente para explorar la humanidad oculta tras el monstruo más célebre del cine. Leonardo DiCaprio se prodiga en su faceta de productor.
Lo último del mundo del cine
El Cerro de los Ángeles se convierte en cine por un día
El Cerro de los Ángeles, situado en Getafe (cerca de Madrid), uno de los lugares más emblemáticos de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús en España, se convertirá en una sala de cine al aire libre este jueves 10 de septiembre. Unas 1.200 personas asistirán a la proyección de “Sagrado Corazón”, docu-ficción francesa que ha superado ya los 500.000 espectadores en Francia y que llega ahora a los cines españoles de la mano de Bosco Films.
A la casa de Nicolas Cage le sale un enorme socavón
Nicolas Cage vuelve a tener problemas con una propiedad. Esta vez no se trata de vender una casa, perder una fortuna o descubrir que una de sus adquisiciones extravagantes ha salido regular: el enemigo es la propia tierra.