Entrevistas
"Cuando la humanidad y los cuidados chocan con el dinero, siempre habrá un conflicto"
Eddie Redmayne nos descubre su papel en "El ángel de la muerte"
Eddie Redmayne ha interpretado personajes imaginarios, como el célebre de Newt Scamander de “Animales fantásticos y cómo encontrarlos”. Pero como actor ha brillado con sus personajes con telón de fondo histórico, ya sea en “Los miserables”, o el Stephen Hawking de “La teoría del todo” que le dio el Oscar. Ahora deslumbra con su enfermero de “El ángel de la muerte”, del que nos cuenta todos los detalles. (entrevista de Netflix, traducción de Decine21)
¿Qué atrajo a Eddie Redmayne de esta película?
Había dos cosas. Primero, el guión de Krysty Wilson-Cairns, que trataba el tema de una manera profundamente humana. No sabía nada sobre Charlie Cullen. No había oído hablar de estos asesinatos, por lo que enterarme de esta historia resultó aterrador, pero a medida que avanzaba en la lectura del guión, también encontré una manera de reconocer de alguna manera la infraestructura y los sistemas que dieron pie a este comportamiento. Luego estaba Tobías [Lindholm]. Había visto sus películas danesas y Una guerra y Secuestro (A Hijacking) había algo muy singular en su visión. Comprendió la responsabilidad de contar esta historia increíblemente frágil y la experiencia de hacer que se cumpliera con todas sus promesas. Tobias, el set que dirigía, sus instintos como cineasta, los instintos de Krysty como escritora, todo el equipo y, en particular, Jessica [Chastain], nunca me dejaron boquiabierto.
Eddie Redmayne con Tobias Lindholm comentando la escena con que arranca la película
Este es un papel diferente a cualquier otro en el que te hayamos visto antes. ¿Qué te hizo querer abordar un personaje tan oscuro?
Estaba en un punto de mi carrera en el que realmente quería ser desafiado por un director y zarandeado por el guión y el personaje. Hay un momento, cuando lees un guión y lo disfrutas, en que te proyectas en el guión, y luego tienes como una sensación de malestar en el estómago. Eso tiende a significar que debo hacerlo, o intentarlo. La ansiedad entra en acción y dices: "Si me siento ansioso, probablemente sea algo bueno". Y ese fue el caso con El ángel de la muerte, y con la tranquilidad de que tendría a Tobias y Jessica [Chastain] para tomarme de la mano mientras interpretaba a este personaje.
Intencionadamente o no, la mayoría de las películas que se centran en asesinos en serie tienden a tener un tono morboso. No hay ni una pizca de eso aquí, aunque El ángel de la muerte no deja de ser un thriller. ¿Puede hablar sobre el enfoque que tomó para humanizar esta historia, particularmente en lo que respecta a la relación entre Amy y Charlie, sin que se perdiera el suspense?
Para mí, era importante que el público solo supiera lo mismo que Amy acerca de Charlie. Quería poner a los espectadores en el lugar de Amy para permitirles comprender la conexión emocional entre los dos y hacerles dudar de las cosas tal como sucedieron, al igual que le pasaba a Amy debido a esa conexión. No queríamos profundizar demasiado en los secretos de Charlie. Creo que muchas películas de asesinos en serie intentan proporcionar una lógica detrás de los asesinatos, pero no creo que se pueda encontrar ninguna lógica o razón en los motivos de Charlie. Lo único que podíamos hacer era entregar momentos honestos y convertir la suma de esos pasajes en una especie de verdad.
¿Cuál fue su enfoque al interpretar a Charlie Cullen?
Basé gran parte de mi investigación en el libro de Charles Graeber, que había cubierto con extraordinario y meticuloso detalle toda la vida de Charlie Cullen. Es un regalo increíble para un actor tener la biografía completa de alguien, escrita con tanta especificidad. Luego conocí a Charlie Graeber, quien fue más allá al darme algunas de sus notas, secuencias de video y otras fuentes. Todo lo que intentaba hacer era interpretar a este hombre, en este momento de su vida, con la mayor veracidad posible.
Y, por supuesto, Amy Loughren fue lo bastante generosa como para contarme todo sobre su relación y cómo era él: la forma en que vestía, cómo eran sus vanidades, su amabilidad, sus excentricidades. Una cosa que fue muy importante para nosotros en la narración fue evitar cualquier momento en el que la audiencia pudiera decir: "Vamos, Amy. No seas estúpida", porque Amy no era estúpida, era formidable, especialmente cuando conoces los detalles de cómo Charlie pudo volverse invisible, mezclarse y no resultar una amenaza, lo que le permitía entrar y salir de estas instituciones y llevar a cabo estos horribles asesinatos.
¿Cómo lo hizo para encarnar físicamente a Cullen?
Hay una frase interesante en el libro, en que Graeber menciona a alguien que describe a Charlie con la postura de un signo de interrogación. Así que trabajé con Alexandra Reynolds, la entrenadora de movimiento con la que he trabajado desde La teoría del todo, y pasamos un día viendo la mayor cantidad de imágenes que pudimos: de los juicios, de un reportaje de “60 Minutes” y algunas otras imágenes que consiguió para la película. Y Alexandra observó algo que me pareció interesante: que casi parecía como si alguien lo estuviera sujetando con los dedos en el cuello de su camisa. Inclinaba la cabeza, y tenía formas específicas de mirar a los otros, con la cabeza siempre baja y acobardada, y a menudo miraba hacia arriba desde esa posición acobardada. Practiqué ese aspecto físico en casa solo la mayor parte del tiempo, y luego trabajaba con Michael Buster, un entrenador de diálogos, para conseguir la voz de Charlie. También perdí un poco de peso, pero el mérito es principalmente de nuestro increíble equipo de maquillaje y vestuario, para hacer sobresalir la delgadez de su apariencia.
Eddie Redmayne con Jessica Chastain, una relación que se estrecha
Gran parte de la tensión de la película se basa en la relación de Charlie con Amy. ¿Cómo trabajó con Jessica Chastain para impulsarse mutuamente en estos roles?
Jessica es absolutamente formidable, una mujer maravillosa y una compañera de escena deslumbrante. Fue una gran alegría para mí trabajar con ella, porque abordamos el trabajo de manera similar. Somos un poco obsesivos. Nos gusta investigar tanto como podemos. Tuvimos mucha suerte de que Tobias consiguiera que un maravilloso enfermero de la UCI llamado Joe Fugelo viniera a darnos clase. Así que hicimos juntos la escuela de enfermería, y fue absolutamente tronchante. Jessica era una excelente estudiante y era muy buena en todos los aspectos técnicos: lo aprendió de inmediato. Tuve que ir a practicar con muñecos que simulaban ser pacientes durante días, para que el trabajo con agujas intravenosas pareciera real.
Investigamos y rastreamos juntos la trayectoria de nuestra relación a lo largo del guión para que cuando comenzáramos a filmar, sintiéramos que teníamos las cosas bien atadas. Pero también es un placer pasar el rato con Jess. Teníamos un lazo de amistad y respeto que hizo que nuestro trabajo en esta película fuera un placer a pesar del tema oscuro. Una cosa, cuando estás haciendo una historia muy oscura, es que nunca quieres que nuble tu vida real. Así que conocerla en un nivel puramente social fue muy especial para mí. La adoro absolutamente.
¿Qué esperas que el público se lleve de la película?
Había cosas en ella que encontré extraordinariamente reveladoras, la primera es que se permitió que esto sucediera, y la segunda es una idea de cómo es la vida de un enfermero y cómo una de las razones por las que se dejó que esto sucediera es porque se trata de un trabajo brutal, mal pagado, poco respetado y con escaso personal. Cuando la humanidad y los cuidados chocan con las consideraciones financieras, siempre habrá un conflicto, y uno complicado. Es una visión convincente de un sistema que está roto.
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