Entrevistas
noticia-261
Tiene una carrera prodigiosa, ha trabajado junto a los grandes. Y el espectador ha tenido incluso la oportunidad de meterse en su mismísima cabeza en una película titulada Cómo ser John Malkovich. Tuve oportunidad de hablar con este gran actor con motivo de su divertido trabajo en el último film de Joel y Ethan Coen, Quemar después de leer.
¿Qué se siente cuando te dicen que los hermanos Coen han escrito un papel expresamente para ti y luego lees el guión y te das cuenta de que es el idiota de la película?
Sinceramente, es un alivio enorme no tener que fingir que soy inteligente.
¿Fue más una diversión que un trabajo?
Me lo pasé muy bien en el rodaje. Fue muy divertido, me encanta trabajar con los Coen porque son muy precisos y saben exactamente lo que quieren. A mí me gusta trabajar con ese buen ambiente, con esa calma, pero teniendo claro lo que se va a hacer.
¿Fue un consuelo ver que Brad Pitt y George Clooney también eran tontos?
Teniendo en cuenta lo que acabo de decir, me daba igual que ellos también fueran tontos.
Dices que había calma en el rodaje. Pero te pasas el día gritando en la película.
Lo que hacemos los actores es lo que hace todo el mundo, lo que todo el mundo quiere hacer, o lo que hace la gente sin que el resto del mundo se entere de que lo ha hecho. Estos son los tres tipos de personas que existen, y los actores interpretamos a los tres.
Una de las escenas más divertidas de la película se produce cuando recibes la llamada telefónica en qué te chantajean. ¿Cómo se rodó esta escena?
(se ríe al recordarlo) Cuando rodamos la secuencia yo estaba en París dirigiendo una obra de teatro. Me llamaron en mitad de la noche, para que grabara la llamada telefónica de la película. Me puse a gritar como un loco porque me habían despertado. Después de tres tomas empecé a pensar lo que iban a pensar mis vecinos cuando me oyeran gritar así, porque yo estaba en mi apartamento. Así grabaron mi voz y ya la tenían para cuando quisieran; luego rodamos los planos en qué aparezco.
¿Debemos preocuparnos o reírnos de los servicios de inteligencia que controlan nuestros datos?
Tenemos que aprender a reírnos, porque no tenemos otra opción. Realmente, hoy en día no existe la intimidad. La gente como yo, que lleva años a la vista del público, ya sabemos en qué consiste esa pérdida de la intimidad, pero ahora le va a pasar a todo el mundo, y ya veremos si les gusta o no. Las cosas son así. Yo creo que no debería uno poder ser fotografiado por el móvil de cualquiera, o que debería estar prohibido que tus datos estén dando vueltas al mundo gracias a internet, pero es lo que hay. No se puede cambiar, es así y hay que vivir con ello. Si no te gusta que llueva, cuando llueve te parece que es una mierda, pero no puedes hacer nada por evitarlo, es así y se acabó. A lo mejor se pueden cambiar las leyes de privacidad, pero hasta que eso llegue, esto es lo que hay. No hay nada que hacer, no importa lo que yo diga o lo que yo haga.
¿Crees que el mundo está gobernado por la violencia como insinúan muchas películas?
El mundo está gobernado por la violencia y el caos, tal como dijo Dylan.
Acabas de aludir al hecho de ser el centro de atención de la gente. ¿Qué has llevado peor de ser un personaje público?
Podemos hablar de ahora y de hace veinte años. Entonces todo era muy distinto y no había nada malo en ser famoso, incluso era algo agradable. La gente te trataba bien, a veces incluso sin venir a cuento. Te dejaban en paz y podías llevar tu vida íntima sin ningún problema. Pero ahora es como si de repente nos hubiéramos convertido en una nación de paparazzi. La semana pasada fui a una fiesta en París para ver a un amigo mío. No quería ir porque pensaba que iba a ser una pesadilla. Mi amigo insistió y al final fui. Y… (se levanta y haciendo teatro de un modo descomunal, hace como si fuera un tipo que te apunta con la cámara a escasos centímetros de distancia) No quería porque no soporto la sensación de que cuarenta personas te rodeen, cada uno con su cámara. ¿Por qué? ¿Para qué quieren tener mi imagen? Mi impresión es la de que todos son unos pervertidos. Es su forma de ganarse la vida, pero a la vez, cuando te están sacando las fotos, están demostrando su poder sobre ti. No lo entiendo, ¿para qué quieren mi foto o mi autógrafo?
Una de las consecuencias de la fama es que te etiquetan. A ti alguna vez se te ha calificado de dandy. ¿Te sientes cómodo con ese calificativo?
Me interesa la moda, pero no me considero un dandy. De hecho, no me considero a mí mismo como nada porque no me intereso a mí mismo como nada en concreto. No me interesa la opinión que tengan otros sobre mí.
¿Tienes pensado sacar una nueva colección de moda?
Lo dejé hace unos años. Este verano tuve una reunión al respecto pero aún no sé qué haré. El problema es que lleva mucho tiempo.
¿Cómo te has sentido trabajando junto a George Clooney y a Brad Pitt? Porque a Brad Pitt le das un buen puñetazo…
Bueno, los dos son encantadores. Con George coincidí poco. Y en cuanto al puñetazo, lo difícil no es darlo, sino la reacción del otro. Y Brad lo hizo muy bien. Es muy listo y muy simpático, lo conocí hace años y ya entonces me impresionó. Es muy sencillo y muy listo. Tiene muchas ganas y hace un trabajo muy bueno.
Carmen Machi, Premio Nacional de Cinematografía 2026
Carmen Machi ha sido galardonada con el Premio Nacional de Cinematografía 2026, uno de los reconocimientos más prestigiosos del cine español, concedido por el Ministerio de Cultura y dotado con 30.000 euros. El jurado ha destacado por unanimidad su extraordinaria trayectoria artística y la ha definido como «una de las actrices de comedia más importantes de la historia del cine español».
Sharon Stone revela que fue agredida hace años aunque no recuerda nada de lo ocurrido
Sharon Stone ha revelado por primera vez que fue víctima de una agresión física grave hace años, un episodio que asegura no comprendió plenamente hasta una década después, cuando unas pruebas médicas descubrieron lesiones compatibles con un ataque violento.