In memoriam
Fallece a los 104 años la actriz Luise Rainer
Luise Rainer tiene el récord de ser la actriz más joven en ganar dos Oscar consecutivos a la mejor actriz. Sucedió en los años 1936 y 1937. Pero después de aquellos maravillosos años tan sólo despuntó en algunas películas, y al final quedó relegada a breves apariciones en series televisivas. Un caso tan triste como curioso, porque resulta totalmente un misterio cómo se esfumó su aura de estrella.
Luise Rainer nació el 12 de enero de 1910 en Düsseldorf (Alemania), en el seno de una familia judía. Se educó en Viena, aunque fue en su ciudad natal cuando por primera vez se subió a un escenario. Era el año 1928. El director Max Reinhardt quedó encandilado con su talento natural y le pidió que formara parte de su compañía teatral. Y allá que fue, de modo que por los primeros años 30 se dedicó a actuar en Berlín y Viena. Entre 1932 y 1933 trabajó en tres películas de cine alemanas, pero coincidiendo con el antisemitismo que empezó a vivirse en su patria, un cazatalentos de Hollywood le ofreció un contrato de siete años con la MGM. Luise Rainer no se lo pensó dos veces y emigró a Estados Unidos.
En Norteamérica debutó en 1935 de la mano de Robert Z. Leonard en Escapade, una comedia romántica con el galán William Powell. Con idéntico equipo tocaría el cielo al año siguiente, gracias a El gran Ziegfeld, un estupendo musical biográfico que consiguió 3 Oscar, entre ellos el de Mejor Película y Mejor Actriz para Luise Rainer. Y sin tiempo para reponerse la Academia volvió a premiarla con el Oscar con su siguiente aparición en pantalla: el papel de O-Lan en La buena tierra, adaptación de la novela de Pearl S. Buck dirigida por Sidney Franklin. Con esos premios la actriz se había convertido en una gran diva del mundo del cine. 1937 fue además un año prolífico para ella, pues destacó en películas como The Emperor's Candlesticks, de nuevo con William Powell o en el drama de Frank Borzage Big City, con Spencer Tracy. Y no sólo eso, pues en lo personal también su vida dio un vuelco tras su matrimonio con Clifford Odets, aunque se divorciarían tres años después. Y parecía que las cosas iban divinamente también en 1938, en donde sobresale la película El gran vals, film musical de Julien Duvivier y Victor Fleming. Menos lograda fue la romántica The Toy Wife, del tantas veces aventurero Richard Thorpe.
Pero, de repente, ahí acabó prácticamente la historia de Luise Rainer. Salvo un papel muy notable en el drama bélico Hostages (1943), Rainer dejó de recibir ofertas y su filmografía quedó truncada. En 1945 volvió a casarse, esta vez con Robert Knittel, con quien permaneció hasta la muerte de éste en 1989. Desde entonces sólo obtuvo mínimos papeles esporádicos en algunas series televisivas. Al respecto de su vida cinematográfica la actriz declaró: “Por mi segunda y tercera películas gané el premio de la Academia. Nada peor pudo pasarme. El Oscar no es una maldición. La verdadera maldición es que una vez ganado el Oscar piensan que una puede hacer de todo”. A punto estuvo de ser recuperada en 1960 por Federico Fellini, pues escribió un papel para ella en La dolce vita. Sin embargo a la actriz no le agradó el rol y la cosa no prosperó. Aun así, Luise Rainer se despidió del cine con un papel medianamente relevante en la película The Gambler (1997).
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