In memoriam
Fallece Tony Burton, entrenador de Apollo Creed en "Rocky"
Tras el éxito en carteleras de "Creed. La leyenda de Rocky", ha fallecido un actor vinculado a la saga pugilística. Tony Burton, que encarnó a Tony "Duke" Evers en la franquicia, tenía 78 años. El fallecimiento del actor en su residencia de California ha sido dado a conocer por Carl Weathers, su pupilo en la pantalla. "Su intensidad y talento contribuyó al éxito de las películas", comenta.
Nacido el 23 de marzo de 1937, en Flint (Michigan), Anthony Burton fue un destacado deportista en su juventud. Formó parte de varios equipos de fútbol, después fue 'pitcher' de béisbol, y finalmente se convirtió en boxeador profesional, ganando algún título local.
Tras una temporada en prisión, por robo, Burton logró reencauzar su vida, apareciendo como secundario en diferentes series televisivas, como Baretta. De ahí pasó al cine, rodando títulos como Asalto a la comisaría del distrito 13, antes de interpretar al entrenador de Apollo Creed, en Rocky. Apareció en las cinco secuelas posteriores, todas menos la última, donde no pudo participar por estar gravemente enfermo.
Posteriormente se prodigó en numerosas películas como El resplandor, donde interpreta a Larry Durkin, un tipo que posee habilidades telepáticas, pero que sólo aparece en la versión estadounidense, más larga, y no en la que se pudo ver en el resto del mundo. Durante el rodaje se llevaba cada día un tablero de ajedrez al set, para jugar con Stanley Kubrick.
Vivió durante 30 años en California, con Rae, su esposa. Su hijo, Martin, falleció en 2014 por un ataque al corazón. Debido a sus problemas de salud, Burton no pudo acudir a ver la última entrega, donde se le rinde homenaje, pues su retrato aparece en el restaurante de Rocky Balboa.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.