In memoriam
John Crawford, ilustre secundario
Nunca llegó a ser la estrella, pero sus facciones son sobradamente conocidas por los aficionados al cine. Intervino en numerosos títulos, casi siempre en películas de acción, hasta su retirada en los 80. John Crawford ha fallecido en su residencia de Newbury Park el 21 de septiembre, aunque el dato se ha dado a conocer un mes después. Tenía 90 años.
Su verdadero nombre era Cleve Richardson, y nació en Colfax (Washington) el 13 de septiembre de 1920. Mientras estudiaba Arte Dramático en la Universidad de Washington, un ojeador de Warner Bros reparó en su talento. El chico hizo una prueba para el estudio, pero finalmente no le contrataron, así que acabó en RKO, donde antes de ejercer como actor, estuvo desempeñando diversas ocupaciones menores.
Debutó en el drama Thoroughbreds, de 1944. Poco a poco, le empezaron a dar pequeños papeles, en westerns de serie B, como Old Oklahoma Plains y Adventures of Frank and Jesse James, de Republic. Como su carrera no despegaba, se trasladó a Gran Bretaña, donde le ofrecieron papeles de secundario en películas de entidad, como La llave, de Carol Reed y Orden de ejecución, de Anthony Asquith.
De vuelta a Estados Unidos ya era un actor de carácter consagrado, por lo que le contrataron para títulos como Salomón y la reina de Saba, La historia más grande jamás contada, El día más largo, Éxodo, La aventura del Poseidón, El coloso en llamas y Harry el ejecutor. Su carrera televisiva fue muy extensa, aunque adquirió notoriedad especialmente, en Estados Unidos, como el sheriff Ep Bridges, en la serie Los Walton. Crawford fue un hombre discreto, reservado con su vida privada.
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