La cosa rosa
Una obsesión que malogró su carrera actoral
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.
“Me destrocé a mí mismo”, afirmó Rupert Everett en una entrevista publicada por The Guardian. “Ahora estoy casi inválido como resultado de ello”. El actor explicó que, durante años, se centró en levantar pesas sin prestar atención a ejercicios complementarios como los estiramientos, algo que considera fundamental para evitar lesiones a largo plazo.
“Mis tendones se iban tensando cada vez más. Era aburridísimo, así que nunca hacía esos ejercicios”, recordó. Como consecuencia, cree que su deterioro físico estará relacionado precisamente con el sistema musculoesquelético. “Supongo que mi final llegará por ahí”, bromeó con ironía.
Rupert Everett alcanzó la fama en los años ochenta gracias a películas como Another Country, junto a Colin Firth, y Dance with a Stranger, coprotagonizada por Miranda Richardson. Sin embargo, su popularidad internacional se disparó al interpretar al mejor amigo gay del personaje de Julia Roberts en La boda de mi mejor amigo. Más tarde protagonizó filmes como Un marido ideal y The Next Best Thing, donde compartió cartel con Madonna.
El actor también desveló una curiosa estrategia que utilizó al inicio de su carrera para aparentar un físico más atlético. Antes de entregarse a las rutinas de gimnasio, recurría a prótesis corporales confeccionadas por dos especialistas de Londres.
“Me hicieron un trasero falso, pantorrillas falsas, hombros falsos... prácticamente todo era falso”, confesó. Según explicó, llegó a utilizarlas en numerosos rodajes sin que los directores lo supieran, ya que acudía a las pruebas de vestuario con las prótesis ya colocadas.
Las declaraciones de Rupert Everett vuelven a poner sobre la mesa la presión estética que durante décadas ha marcado la carrera de actores y actrices en Hollywood. Una exigencia que no sólo afecta a las mujeres, sino también a los hombres, especialmente en una industria cada vez más obsesionada con los cuerpos musculados y las transformaciones físicas extremas.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.