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Biografía

Julia Roberts

Julia Roberts

52 años

Julia Roberts

Nació el 28 de Octubre de 1967 en Smyrna, Georgia, EE.UU.

Premios: 1 Oscar (más 1 premios)

Caché de lujo

01 Marzo 2002

Simpática, temperamental y poderosa. Así es Julia Roberts, la mujer mejor pagada de la historia del cine, la única actriz capaz de reducir los límites de la pantalla con su interminable sonrisa.

Para muchos, ella siempre será Vivien Ward, la pelirroja cenicienta que redescubre el amor y es rescatada finalmente en su castillo urbano de Beverly Hills. Y es que Pretty Woman es mucho más que un título, es la esencia de Julia, su seña de identidad. Haga el papel que haga, ella siempre será la chica guapa, emotiva, desenvuelta y romántica, que un día enamoró a Richard Gere allá por 1988.

La actriz más querida de América nació el 28 de octubre de 1967 en Smyrna, una pequeña ciudad del norte de Atlanta (Georgia). Su faceta de actriz tiene algo de genético, ya que sus padres fundaron la Asociación de Actores y Escritores de Atlanta, la primera organización teatral del Estado con carácter interracial. Gracias a ello, los Roberts se granjearon la simpatía de los líderes negros, hasta el punto de que la esposa de Martin Luther King se hizo cargo de los gastos hospitalarios debidos al nacimiento de la futura actriz. Antes de Julia, habían nacido Eric y Lisa, y su padre los mantenía a duras penas vendiendo aspiradoras. Quizá la falta de ingresos acentuara la crisis familiar, el caso es que sus padres se divorciaron cuando Julia contaba 4 años.

Julia Fiona Roberts estudió en la escuela Griffin Middle y luego en la Campbell High School, ambas de Smyrna. Desde joven quería ser veterinaria, aunque luego decidió estudiar periodismo en Atlanta. Pero poco le duró su afán estudiantil: abandonó los estudios y marchó con su hermana Lisa a Nueva York para probar suerte como actriz. Su hermano Eric ya había hecho sus pinitos en Hollywood y le consiguió una entrevista con el encargado de la agencia Click, quien al verla –1,78, 52 kilos y unas piernas de 112 cm– la contrató inmediatamente como modelo. Pero Julia tenía otros sueños. Gracias otra vez a su hermano, logró su primer papel cinematográfico en la película Blood Red (1987). Sólo dos años más tarde alcanzaría el éxito con el melodrama Magnolias de acero, junto a actrices de la talla de Shirley MacLaine y Sally Field. Julia recibió el Globo de oro a la mejor actriz de reparto y la nominación al Oscar.

Pero el encumbramiento definitivo vendría con Pretty Woman, versión sui generis de la cenicienta: los espectadores comenzaron a adorar la inmensidad  de su sonrisa. Nueva nominación al Oscar. Su caché se disparó y la actriz comenzó a elegir papeles más dramáticos. Mala opción. En Hook (1991), Durmiendo con su enemigo (1991), El informe Pelícano (1993) o Mary Reilly (1996), se apartó de roles románticos y el público no respondió al envite. Antes, en 1992, había rechazado el papel de Sharon Stone en Instinto básico: “Cuando actúas vestida es interpretación. Cuando lo haces sin ropa es un documental. Y yo no hago documentales”. Vaya con Julia, a ver quién es el guapo que le tose... En 1997 su estrella vuelve a brillar con la comedia La boda de mi mejor amigo, por la que cobra 12 millones de dólares. Luego, tras acompañar a Mel Gibson en Conspiración (1997), recupera el aura romántica en Notting Hill (1999) y en la menos original Novia a la fuga (1999), de nuevo con Richard Gere. Un año más tarde, su inmenso papel en Erin Brockovich (2000) la catapulta al Oscar y sus ingresos alcanzan los 20 millones de dólares por película. Últimamente, tras la desigual The Mexican y La pareja del año, ha vuelto a aliarse con el director de moda, Steven Soderbergh, en Ocean's Eleven (2001), para quien también ha rodado Full Frontal. Su última apuesta es Confessions of a Dangerous Mind, ópera prima como director de su amigo George Clooney.

Pero si profesionalmente la vida de Julia es reflejo del éxito, su vida sentimental no lo es tanto. En 1993 se divorció del cantante Lyle Lovett y ha tenido multitud de novios. Mientras tanto ella dedica su tiempo libre a hacer punto –su gran pasión–, ir al cine y leer a autores como F. Scott Fitzgerald o Anton Chejov, su favorito.

Oscar
2001

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

  • Premio Donostia
Filmografía
Homecoming

2018 | Homecoming | Serie TV

Original serie de Amazon Prime basada en un podcast de Gimlet Media, donde suma fuerzas Sam Esmail –el creador de Mr. Robot–, con los recién llegados a la tarea Micah Bloomberg y Eli Horowitz. Describe en dos tiempos, que se distinguen por el formato de pantalla, normal en un caso, cuadrado en el otro, lo ocurrido en un centro que atiende a veteranos de las guerras de Irak y Afaganistán, antes y después de una fecha crítica, el 14 de mayo de 2018, en que se supone que ocurrió un importante incidente. En Homecoming, que gestiona una empresa que tiene una subcontrata con el ejército estadounidense, se atiende a militares que vuelven de la guerra y necesitan terapia antes de reincorporarse a la vida normal, y se supone que ofrecen una novedosa metodología para prestarles ayuda. En la parte del "antes", Heidi Bergman ejerce tareas de trabajadora social y terapeuta, y empatiza especialmente con un soldado afroamericano, Walter Cruz, que empieza a andar mosqueado con el modo en que se opera en el centro. Tampoco Heidi acaba de entender la presión a que le somete su supervisor, Colin Belfast. Mientras que en el "después" Heidi trabaja de camarera, y no recuerda qué pasó el 14 de mayo, el incidente que le obligó a dejar su trabajo en Homecoming e irse a vivir con su madre. Al mismo tiempo Thomas Carrasco investiga para el Pentágono, tratando de averiguar si ha habido malas prácticas en la empresa que gestiona Homecoming. Siguiendo el estilo de su anterior serie, y con capítulos de no más de media hora, Esmail, que también ejerce de director, pergeña una serie que combina intriga de tintes hitchcockianos –la amnesia, los estados mentales vertiginosos, las terapias– con un poderoso elemento humano, donde los personajes arrastran traumas, tratan de averiguar la verdad, o ejercen actividades manipuladoras. La trama juega con ideas como la simulación y el fingimiento, los seres humanos usados como cobayas de un experimento, de modo que resulta difícil saber dónde se encuentra los personajes, no sólo físicamente –el soldado que duda que realmente Homecoming se encuentre en Florida, las palmeras podría ser de pega, y consistir todo en un montaje–. sino emocionalmente. Hacía tiempo que no se abordaba en la pantalla de modo tan logrado los peligros de la deshumanización, la consideración de los demás como objetos para utilizar, olvidando su condición de personas, cada una irrepetible; incluso quien trata de hacer lo correcto, Carrasco, puede verse atrapado en la maraña de la burocracia despersonalizada. Julia Roberts atrapa bien la fragilidad de Heidi, incluidas sus inseguridades a la hora de maquillarse y ponerse guapa –da gusto recuperar su proverbial sonrisa, aquí de doble uso, como bienvenida a Homecoming, pero también de conexión emocional con Walter–, al igual que Stephan James encaja en el perfil de "buen chico", Shea Whigham en el de investigador concienzudo, y Bobby Cannavale en el de tipo con doblez y engaño. Como madres, de Heidi y de Walter, están perfectas Sissy Spacek y Marianne Jean-Baptiste.

7/10
El regreso de Ben

2018 | Ben is Back

Holly Burns ultima los preparativos para celebrar la Navidad, con su marido Neal y sus hijos, la adolescente Ivy y los niños Lacey y Liam. Pero al regresar a casa con los chicos, se encuentra con la sorpresa de que les aguarda Ben, su hijo mayor, que está ingresado en un centro de rehabilitación por su adicción a las drogas, y se ha presentado inesperadamente para celebrar con ellos la Nochebuena. Asegura que su padrino considera que es una buena idea, pero la ansiedad que exhibe, la desconfianza familiar fundamentada en malas experiencias pasadas y la necesidad de control externo –su madre no le quita el ojo de encima–, invitan a pensar que la cosa puede acabar mal. Peter Hedges, director y guionista, ha demostrado en su filmografía previa –¿A quién ama Gilbert Grape?, Un niño grande, Mi mapa del mundo, Retrato de April, La extraña vida de Timothy Green– su interés y habilidad dramática para describir conflictos familiares, donde pueden surgir chispas, pero también el "pegamento" del amor, cara a lograr la ansiada unidad y cohesión, el estrechamiento de los lazos a pesar de las diferencias. Curiosamente El regreso de Ben coincide casi con el estreno de Beautiful Boy, de temática parecida y basada en hechos reales, aunque puestos a comparar, Hedges logra un film mejor, realista y abierto a la esperanza como el de Felix Van Groeningen, pero mejor resuelto. El director utiliza muy bien el telón de fondo navideño, presenta con convicción las tentaciones de Ben y el encuentro con "fantasmas del pasado" e imprime bríos al periplo que sigue a la asistencia familiar a la misa del gallo, un verdadero descenso a los infiernos en que la Nochebuena se convierte en Nochemala, con madre e hijo compartiendo experiencia. Julia Roberts compone una magnífica madre coraje, y hay química con Lucas Hedges, que da vida a Ben, y que en la vida real es precisamente hijo del director Peter Hedges, el joven se está labrando una carrera de prestigio tras asumir papeles secundarios en Tres anuncios a las afueras, Lady Bird y protagonismo en Identidad borrada. Los secundarios, familia, delincuentes y drogatas, están muy cuidados, se definen bien incluso los de menor presencia, los padres de una compañera de Ben, muerta de sobredosis.

6/10
Wonder

2017 | Wonder

Lograda adaptación de la popular e inspiradora novela de R.J. Palacio. Narrada igual que el libro desde el punto de vista de diversos personajes, se centra en August Pullman, más conocido como Auggie, un chaval de diez años con una rara enfermedad genética por la que tiene el rostro terriblemente deformado, y ha debido someterse a numerosas intervenciones quirúrgicas. Sus padres Nate e Isabel le han prestado sus mejores atenciones, y ella ha sacrificado su carrera profesional por cuidarle, dándole una educación escolar personalizada en casa. También ha sido duro para su hermana adolescente Via, pues Auggie es el centro de atención, de modo que sus problemas han pasado a un segundo plano. Las cosas están a punto de cambiar, porque Auggie va a empezar a ir al colegio, en un intento de que pueda llevar una vida lo más normal posible. Y aunque el atento director suaviza su llegada animando a tres alumnos a que le sirvan de guías, el cambio va a ser duro. Todo el mundo le mira como a un bicho raro, y hasta hay quien se empeña en hacerle la vida imposible. Frente a tanta tonta y frívola película de colegios e institutos, u otros enfoques altamente depresivos –viene a la cabeza la no muy aleccionadora serie televisiva Por trece razones–, Wonder cuenta una historia emotiva y positiva, con personajes y situaciones sólidamente desarrollados, y que sabe sortear en todo momento el riesgo de la ñoñería, lo que no impide que sea una película muy conmovedora. Impacta la madurez de un niño que sabe lo que es el sufrimiento pero que mantiene su alma infantil, Jacob Tremblay, el coprotagonista de La habitación, hace un magnífico trabajo, nos conmueve con su corazón de oro, y también por el modo en que sobrelleva el rechazo y los chascos –las personas decepcionan, pero hay que saber perdonar–, la ilusión que despierta su pasión por la ciencia, o lo mucho que le encanta la fiesta de Halloween o La guerra de las galaxias. Y están muy bien presentados los compañeros de clase, con las distintas actitudes, desde el desdén lindante con el bullying puro y duro, hasta la buena acogida con aspectos vergonzantes, pasando por el que tiene valor para hacer lo correcto sin importarle el qué dirán. La película tiene además el valor de saber entregar con los trazos justos la dedicación de los padres –qué bien lo hacen Owen Wilson y Julia Roberts–, la inspiración de los profesores –ese lema de “Cuando tengas que escoger entre tener razón o ser amable, escoge ser amable”– o mostrar otros momentos más o menos traumáticos a esas edades, los que atraviesa Via dejada un poco de lado, con una amiga que en plena edad de pavo ha cambiado de intereses, aunque todas las cosas hay que saber verlas desde distintas ópticas para hacerse una idea más ajustada, y esto lo hace muy bien el film. Stephen Chbosky ya demostró habilidad para reflejar problemas juveniles en la adaptación de su libro Las ventajas de ser un marginado. Aquí se basa en obra ajena, pero que sabe hacer propia bien arropados por los compañeros de libreto Steve Conrad y Jack Thorne, es notable el importante esfuerzo de condensación, que sabe atrapar con fidelidad el espíritu del original, e incorporar ideas propias muy visuales, a partir del gusto de Auggie por su casco de astronauta, y de Star Wars, aúpa Chewbacca.

8/10
Feliz día de la madre

2016 | Mother's Day

Varias historias entrelazadas en torno a la celebración del Día de la Madre. Dos hermanas, Jesse y Gabi, no se hablan con sus padres desde hace tiempo, hasta el punto de que ignoran que una se casó con un indio, y les ha hecho abuelos, y la otra es lesbiana. Un viudo, Bradley, no sabe cómo lidiar con sus dos hijas, sobre todo la mayor, que se está haciendo mujer. Sandy, madre de dos hijos, había soportado la separación de su marido, hasta que éste le presenta a la jovencita con la que se ha casado. Miranda es una exitosa presentadora de teletienda, emprendedora que ha amasado una fortuna pero que está muy solita. Kristin no acaba de decidirse a casar con su novio aspirante a cómico Zack, a pesar de que han tenido un bebé, y es que ella, dada en adopción, teme conocer a su madre biológica. Especialista en lo que se ha dado en llamar “cuentos de hadas contemporáneos”, de los que sería exponente máximo su Pretty Woman, en los últimos tiempos Garry Marshall ha estrechado aún más sus películas, al haber dirigido tres seguidas de tipo coral en torno a alguna celebración, y tras el día de los enamorados (Historias de San Valentín) y el fin de año (Noche de fin de año), ahora se apunta al día de la madre. El resultado es más que previsible, un pastelito amable de apetitoso aspecto, con Julia Roberts de guinda sonriente, Jennifer Aniston y compañía, que demuestran su buen hacer. Se puede saborear con gusto, si a uno o una le van los dulces empalagosos, y olvidar luego con celeridad, pues todo es tópico y facilón, o sea, la consabida receta de buenos sentimientos y mensajitos muy políticamente correctos, sin un ápice de capacidad para el riesgo. Por ejemplo, no hay familias normales, ya se ve que eso sería arriesgar demasiado.

5/10
Money Monster

2016 | Money Monster

La crisis económica golpea y el cine no es ajeno a esa realidad, como ha quedado suficientemente claro con películas oscarizadas como La gran apuesta o Margin Call. Pero las finanzas son algo más que un entramado de valores bursátiles, sobre todo cuando esos mercados afectan al ciudadano de a pie, a personas de carne y hueso, y no tanto a grandes corporaciones empresariales. Por eso Money Monster parte de una premisa que todos podemos comprender: la desesperación de una persona que ve cómo se esfuman todos sus ahorros de la noche a la mañana y que no tiene a quién acudir para pedir explicaciones. Sencillamente esas cosas pasan, se nos dice a menudo. Es el riesgo del juego económico, de la oferta y la demanda, de los algoritmos bursátiles, etc. Ante esta situación dramática, Kyle, un joven que ha perdido 60.000 dólares invertidos en una empresa llamada Ibis, se planta en medio del plató neoyorquino de un programa económico de gran éxito llamado Money Monster, presentado como si fuera un espectáculo de circo por el histriónico Lee Gates, quien pone al día de la situación económica, las cotizaciones, las alzas, las bajas, y da los consejos pertinentes a los espectadores. Pistola en mano, Kyle amenazará a Lee y tras ponerle un chaleco-bomba pide hablar con el presidente de Ibis. Tras el shock inicial, la directora del programa, Patty Fenn, junto con los técnicos y cámaras mantendrán en antena la emisión y tratarán de responder a las peticiones de Kyle. Nunca antes la actriz Jodie Foster había demostrado tanta madurez tras las cámaras. Cinco años después de rodar El castor entrega esta más que interesante película que vuelve a poner el dedo en la llaga del sistema económico de los países occidentales. Pero, al contrario que otras películas sobre el tema, aquí el metraje se pasa en un suspiro. Funciona la triple repartición de líneas narrativas ideada por el equipo de guionistas: mientras tiene lugar el asalto en el plató, seguimos a su vez los planes policiales y las investigaciones propiamente empresariales sobre las causas económicas del desastre. El modo en que Foster combina estas acciones paralelas es perfecto y logra insuflar intriga propia a cada subtrama. Además de la ambiental música televisiva de Dominic Lewis, el ritmo –la acción tiene lugar en tiempo real– se vale sabiamente además del recurso del pinganillo: la voz de la directora del programa va dando instrucciones ocultas a su presentador, al tiempo que va repartiendo tareas a diestro y siniestro como un director de orquesta. Por eso, ante este soberbio despliegue, podría achacársele al film un desenlace que quizá no está a la altura de los visto previamente. Tiene la película mucho de denuncia, y también aletea en su colofón cierto derrotismo. Algo falla en el sistema si el fraude, el robo, el engaño, pueden quedar impunes cuando hablamos de desfalcos económicos a gran escala. Algo, dice Money Monster, en donde los medios de comunicación tienen su parte de responsabilidad, aunque también puedan servir a la sociedad como altavoces de la injusticia. Por eso este film es también un espléndido homenaje a la profesión periodística, y especialmente al mundo de la televisión, también en su parte de espectáculo (es fácil ver conexiones con películas como Network o Mad City), con tantos operarios anónimos que logran que la información llegue a los televisores. Money Monster engancha también sin duda gracias al genial reparto. George Clooney tiene un carisma que se sale de la pantalla y borda su personaje del presentador Lee Gates, un caradura vanidoso para quien el mundo gira a su antojo. Igual de impresionante está Julia Roberts en su papel de la directora Patty Fenn, vulnerable pero firme. Ambos demuestran que la química entre ellos (ya les vimos en Ocean's Eleven) no ha disminuido un ápice. Y mientras Jack O'Connell (Invencible) da la talla como tipo corriente, la actriz Caitriona Balfe (Outlander), ofrece un soberbio y matizado personaje que habla a las claras de que no todo en el mundo de la empresa son intereses personales. 

7/10
El secreto de una obsesión

2015 | Secret in Their Eyes

2002. Ray Kasten y su compañera Jess Cooper, agentes de la policía de Los Ángeles, reciben una llamada anónima que les alerta de que una joven ha sido violada y asesinada. Resulta ser la hija de la segunda, y aunque el dúo se deja la piel por encontrar al culpable, no resulta posible. Trece años después, Kasten acude a la Oficina del Fiscal de Distrito, ahora dirigida por su antigua amiga Claire Sloan. Le quiere pedir que reabra un caso ocurrido tres años atrás, cuando fue encontrada asesinada la hija de Jessica Cobb, compañera del cuerpo. Ha descubierto nuevas pistas que pueden inculpar a un sospechoso. Remake en inglés de El secreto de sus ojos, adaptación de una novela de Eduardo Sacheri con la que Juan José Campanella obtuvo un justo Oscar al mejor film de habla no inglesa, en 2009. Sigue el mismo esquema, aunque se han realizado sustanciales cambios respecto al original, por ejemplo de raza, sexo y ocupación de los personajes centrales, pues el protagonista, ahora negro, no es agente retirado judicial, sino del FBI, mientras que el padre viudo de la víctima, que fuese Pablo Rago, aquí es una mujer, también policía. La acción se ha trasladado a Estados Unidos, por lo que el trasfondo anterior –la dictadura argentina– se ha sustituido por la conmoción posterior a los atentados del 11-S. El desenlace también se ha cambiado. Supone el tercer trabajo como realizador de Billy Ray, tras las interesantes El precio de la verdad y El espía, aunque en los últimos años ha adquirido un enorme prestigio sobre todo como guionista de títulos ajenos, como Los juegos del hambre y Capitán Phillips. Consigue imprimir al relato la necesaria tensión, con una puesta en escena que funciona y poco más, pues le falta nervio, basta como ejemplo decir que el famoso plano secuencia del argentino, ahora en el estadio de béisbol de los Dodgers (no del Atlético Huracán, de fútbol), ya no está filmado del tirón. Por lo demás, cuenta con trabajos honestos de los componentes del reparto, pues Chiwetel Ejiofor demuestra su solvencia, y que no se ha echado a dormir tras la repercusión de su trabajo en 12 años de esclavitud. Aunque roba la película la veterana Julia Roberts, que compone una madre destrozada muy humana, a pesar de que pasa poco tiempo en pantalla, luciéndose en secuencias como cuando encuentran el cadáver o aquélla en la que coincide en el ascensor con el asesino.

5/10
The Normal Heart

2014 | The Normal Heart

Adaptación de la obra teatral underground de Larry Kramer sobre los inicios del sida entre los homosexuales, contemporánea a los primeros tiempos de la enfermedad, cuando se ignoraba casi todo sobre ella. Se centra en la campaña de Ned Weeks, homosexual, que impulsa una asociación para tratar de sensibilizar al mismo tiempo a la opinión pública general y a sus compañeros gays, que no acaban de salir del armario ni de comprometerse en serio en la lucha contra “el cáncer gay”. El propio Ned era bastante indiferente hasta que le abrió los ojos la doctora Emma Brookner, que desde la silla de ruedas a la que le tiene clavada la polio trata de entender las causas de la enfermedad. 20 años después de ser escrita, y cuando el poder de influencia del lobby gay ha alcanzado cotas nunca vistas, Ryan Murphy -gay declarado y celebérrimo gracias a la serie televisiva Glee- ofrece la versión fílmica de la la obra de Kramer gracias al apoyo en la producción de la HBO y de Brad Pitt a través de su compañía Plan B. Contada desde dentro de la comunidad gay, se convierte en una especie de documento didáctico autocomplaciente de “memoria histórica”, para explicar las muchas dificultades a que se han enfrentado históricamente los homosexuales, no sólo por el sida, sino por el rechazo social, crisis de identidad, problemas afectivos, promiscuidad, etc, etc. Más allá de la aceptación o rechazo de sus postulados, el film resulta muy desequilibrado y narcisista, aunque esté movido por la loable intención de que entendamos el dolor que causó el sida entre los gays. Lo lastran los discursos teatrales algo exagerados y grandilocuentes, casi histéricos; las comparaciones con la persecución judía de los nazis; los diálogos descriptivos; los datos continuos de muertes de personas que para el espectador son anónimas y no conmueven; y el rechazo que produce la vehemencia del protagonista, Mark Ruffalo, alter ego de Larry Kramer un tanto pasado de rosca, también en su amor por un periodista del New York Times. No faltan imágenes algo cansinas de un hedonismo homoerótico; pasajes algo almibarados, como el baile de Ned con la doctora, una Julia Roberts esforzada, pero sin magia; un lacrimógeno discurso fúnebre; o el caso del enfermo en el avión, tal y como se cuenta absolutamente grotesco.

3/10
Agosto

2013 | August: Osage County

Cuando Beverly Weston muere, los miembros de su familia se darán cita para darle el último adiós en el funeral. En la gran casa situada en las llanuras de Oklahoma se reunirán las tres hijas mayores –Barbara, meticulosa, seria, con problemas matrimoniales; Ivy, solícita, servicial, harta de su vida sin alicientes; y Karen, alocada y superficial–, junto a sus acompañantes, tíos y primos. El centro de la reunión será la madre de familia, Violet, una mujer enferma, enganchada a las pastillas y que sufre un completo desequilibrio emocional, con una crueldad verborreica difícil de controlar. Con el amparo de George Clooney como productor, el actor, guionista y dramaturgo Tracy Letts adapta para el cine su propia obra de teatro, en donde se pone detrás de las cámaras John Wells, que dirigió con buen tino The Company Men y cuenta con amplia experiencia televisiva. El resultado es un drama familiar de alto voltaje, con puntos tragicómicos, en donde saldrá a la luz un maremágnum de secretos, mentiras y sorprendentes verdades del que ninguno –madre, hermanas, cónyuges, primos– saldrá ileso. Muy turbia es la visión de Letts sobre el matrimonio y la familia, un estado de convivencia imposible, donde la paz brilla por su ausencia y donde reina un imperial cinismo respecto al amor y la comprensión hacia los demás. Los lazos familiares no son nada, dice Letts, “unas células al azar” sin significado, y no merecen el esfuerzo por conservarlos. Agosto bebe indudablemente de la tradición dramatúrgica del sur norteamericano. Hay momentos en que la sombra de Tennessee Williams es alargada, como en esa comida de funeral, en donde la disputa dialógica será exasperante y se producirá una desenfrenada catarsis que afectará especialmente a la madre de familia, pero que acusarán cada uno de los convidados. Tras la explosión ya nada será lo mismo, sólo restará que cada uno vaya asumiendo en su propia carne el fracaso familiar y vital, hasta llegar a la más ciega amargura, al completo desafecto. Porque aquí, paradójicamente, sólo se apoyan quienes no comparten la sangre. La mayor parte de la película sucede en un solo día, en una enorme casa, aislada en el inmenso y desértico páramo de Oklahoma (la familia, ése mundo infernal que te separa del mundo). Fiel a su origen teatral, se trata, pues, de un film de personajes, de diálogos, de enfrentamientos cara a cara. Hay por tanto un enorme espacio para el brillo interpretativo, y vaya si lo hay. Resulta cansino citar el talento de Meryl Streep, pero aquí vuelve a generar un personaje único, neurótico, cruel, desconcertante, que bien podría valer un Oscar. Pero todo el elenco acompañante está magnífico, comenzando por una muy convincente Julia Roberts hasta llegar a la ya no tan joven Abigail Breslin y pasando por Juliette Lewis, Ewan McGregor, Chris Cooper, Dermot Mulroney, o por la menos conocida aunque igualmente estupenda Julianne Nicholson.

6/10
Blancanieves (Mirror, Mirror)

2012 | Mirror, Mirror

Continúa la moda de revitalizar los cuentos tradicionales, renovando más o menos su argumento, en la línea de Por siempre jamás, Shrek y Alicia en el País de las Maravillas. Dos Blancanieves llegan a las carteleras casi simultáneamente, pues ésta se estrena poco antes que Blancanieves y la leyenda del cazador, con Kristen Stewart y Charlize Theron. En esta ocasión, la madrastra rememora su historia. Se trata de una hechicera que se mantiene joven y guapa gracias a tratamientos de belleza extremos, se casó con el monarca de un lugar próspero donde la gente era bastante feliz, le hizo desaparecer, y mandó asesinar a Blancanieves, la heredera del reino. Pero a ésta le deja escapar su verdugo –agradecido porque tiene un buen recuerdo de su padre–, por lo que se refugia en la casa de siete enanos ladrones. Se ha enamorado del Príncipe de Valencia, un joven un tanto arrogante, pero guapo y refinado. Aunque el planteamientopromete dar la otra versión del famoso relato, en algún momento de la preproducción se ha optado por olvidarse por completo de la idea. Desde luego no apuesta por tratar de entender más a la villana en la línea de King Kong, de Peter Jackson, por poner un ejemplo. Las novedades van por otro lado, pues ofrece bastante humor sencillo, duelos a espada y acción, y una protagonista muy ajustada al siglo XXI, muy lejos de ser aquella joven a la que se engaña fácilmente con una manzana, o que necesita ser salvada con un beso del príncipe. En esta ocasión, ella lleva la batuta por completo. Blancanieves (Mirror, Mirror) mantiene el tono familiar, aunque incluye algún guiño para mayores un poco más atrevido. Tarsem Singh –que cuando tiene un guión sugestivo rueda la potente The Fall. El sueño de Alexandria– ha entregado ésta muy poco después de Immortals. Aporta un enorme esfuerzo por crear imágenes visualmente rompedoras, y un aire de irrealidad que cuadra muy bien con la historia. El cineasta indio llega al extremo de cerrar el film con un número musical a lo Bollywood. Sus actores resisten el envite más o menos, sobre todo Julia Roberts, que expresa una gran comicidad. El galán Armie Hammer, que no para de trabajar desde su doble papel en La red social, da el tipo. No deslumbra, pero tampoco desentona Lily Collins, que fuera la hija de Sandra Bullock, en The Blind Side (Un sueño posible).

6/10
Larry Crowne, nunca es tarde

2011 | Larry Crowne

Larry Crowne es un tipo afable y servicial con los clientes, siempre gasta bromas a sus compañeros de trabajo en una gran superficie, pero... no tiene un título universitario, motivo por el que es despedido sin contemplaciones. Pende además sobre su cabeza la espada de una hipoteca a ejecutar sobre su casa. Total, que el tipo –que estuvo 20 años en la marina de cocinero– se matricula en la universidad, en un curso de oratoria y otro de economía. Para ahorrar en gasolina se compra una vespa y se hace un montón de amiguetes que tienen vespa. Además tiene de profe a una “seño” con la cara de Julia Roberts, que al principio es un poquito-bastante borde con los alumnos, pues está frustrada por un matrimonio sin amor y la poca asistencia de estudiantes a sus clases. Pero Larry, o sea, Tom Hanks, le hará cambiar. Comedieta romántica que supone el segundo largometraje de Tom Hanks tras The Wonders, y una nueva colaboración con Nia Vardalos, coguionista, a quien le produjo Mi gran boda griega. La idea es revalidar este mentado logro de película amable que te hace salir a gusto del cine. Para ello Hanks y Vardalos ha pergeñado una trama que quisiera ser una fábula capriana, de protagonista a lo Forrest Gump, que con su sencillez y bondad desarmantes logra que la gente a su alrededor mejore. Aunque en realidad se podía decir en castizo aquello de “To er mundo e güeno”, porque la mayoría de los personajes, a no ser el marido impresentable, son bastante buena gente, sin ir más lejos una chiquita llamada Talia se convierte en poco menos que la asesora de imagen y estilista de Larry, le cambia el nombre, el peinado, el vestuario, el diseño interior de su casa... El principal problema de este film en su inconsistencia, la arquitectura interna brilla por su ausencia. Una vez planteado el paro forzoso de Larry y su ingreso en la universidad, todo son divagaciones hacia no se sabe dónde. Hay algún elemento aislado que funciona, probablemente el mejor es el ejercicio final de oratoria de Larry, que alguno puede tachar de cursi, pero que más o menos funciona, y se entiende que para un actor es una perita en dulce. Resulta difícil hablar de química entre Hanks y Roberts porque su historia de amor, que uno podría prever de entrada –¿por qué otro motivo pagaría alguien la entrada de esta película?–, llega sin justificación bien avanzado el metraje, cuando la película ya no tiene mucho remedio.

4/10
Historias de San Valentín

2010 | Valentine's Day

El español Fernando Palacios tuvo la misma idea con su comedia romántica El día de los enamorados, de 1959, que por su éxito tuvo una continuación titulada Vuelve San Valentín. Encadenaban ambos filmes las peripecias de variopintos personajes el 14 de febrero. Como esas películas no tuvieron ninguna repercusión internacional, no resulta probable que hayan sido la inspiración de esta comedia romántica de Garry Marshall, el director de Pretty Woman, que sin embargo sí parece haber tenido muy presente Love Actually, que entrecruzaba historias en torno al día de Navidad de muchos personajes, interpretados por grandes actores británicos. Historias de San Valentín repite la jugada con famosos actores americanos y sustituye Londres por Los Ángeles. Reed Bennett (Ashton Kutcher), dueño de una floristería que va a tener mucho trabajo en San Valentín (el día en que realiza más ventas), le pide a su novia, Morley (Jessica Alba), que se case con él y ésta acepta. Sin embargo, Bennett empieza a darse cuenta de que en realidad la mujer de su vida es su mejor amiga, Julia, que ha encontrado por fin a un hombre serio y responsable, el Dr. Harrison Copeland, después de numerosos desengaños con impresentables. El tal Dr. Bennett entra en la tienda de Reed y le encarga que le envíe discretamente flores a Julia, pero también a su esposa, puesto que está casado. También tienen gran importancia una mujer madura, que le cuenta un secreto del pasado a su marido, un niño que encarga en la floristería un ramo para la persona de la que está enamorado, una mujer que combina su trabajo de recepcionista-secretaria con la atención a una línea erótica, un célebre jugador de fútbol, y una capitana del ejército que vuela en avión a Los Ángeles aprovechando un permiso para encontrarse con “el hombre” de su vida. No llega a la altura de su referente británico, pues la guionista Katherine Fugate (El príncipe y yo) carece del ingenio de Richard Curtis. Así, guarda pocas sorpresas, y parece planificada con tiralíneas en su pretensión de representar a todos los rangos de edad (hay niños y jubilados), diversas minorías étnicas, y hasta una pequeña historia homosexual forzada, para contentar a todo el público. El nivel de las historias es irregular, pues algunas son un poco “facilonas”. Sin embargo, sus pequeñas y evidentes pinceladas en torno a la fidelidad, la sinceridad y el miedo al compromiso funcionan. Logra su objetivo de entretener, sobre todo por el “glamouroso” reparto, que por ejemplo reúne a Julia Roberts (la militar) con su “sobrinísima” Emma, una joven que se plantea perder la virginidad con su novio. Destaca Jennifer Garner, que le pone bastante pasión a su personaje de mujer desengañada, Anne Hathaway (la telefonista erótica) y el siempre sorprendente Jamie Foxx, como periodista deportivo forzado a hacer un reportaje sobre San Valentín. Tienen menos presencia pero demuestran su solvencia Topher Grace, Jessica Biel, Kathy Bates, Jessica Alba, Shirley MacLaine y Queen Latifah. Algunos diálogos derrochan simpatía (“si encuentras a una mujer demasiado buena para ti, cásate con ella”), y un par de referencias metacinematográficas tienen su gracia, cuando el hombre lobo que mostraba pectorales en Luna nueva, Taylor Lautner, declara que no quiere quitarse la camiseta en público porque le da vergüenza, o el momento en que la veterana Shirley MacLaine acude a una proyección de su vieja película Hot Spell.

5/10
Come, reza, ama

2010 | Eat, Pray, Love

Película basada en la experiencia personal de la escritora Elizabeth Gilbert, cuando atravesaba una profunda crisis que dio al traste con su matrimonio, dura peripecia vital cuyo camino de superación recogió en un libro convertido en auténtico best-seller. El film arranca con la vida conyugal cansina de Liz, que cree que se está autoengañando y engañando a su marido Stephen con la farsa de existencia que llegan. De modo que decide pedirle el divorcio, algo que el otro no entiende. Tras embarcarse en una relación con un joven actor que está representando uno de sus textos, Liz observa que debe ser más radical en el cuestionamiento de la vida que ha llevado hasta ese momento. De modo que rompe con todo, se toma un año sabático, y descubre el placer de la comida y el "dolce far niente" en Italia, la espiritualidad oriental en India, y la posibilidad de un nuevo amor en Bali. El film que coescribe y dirige Ryan Murphy –responsable de Recortes de mi vida, y bastantes episodios de las series Glee y Nip/Tuk: a golpe de bisturí– se esfuerza en plasmar en la pantalla el viaje, sobre todo interior, de la protagonista, representativo de muchas personas en Occidente, inmaduras e insatisfechas con sus vidas, que anhelan algo que no saben lo que es. Lejos de nosotros cuestionar el equilibrio alcanzado personalmente por Elizabeth Gilbert, pero lo cierto es que la descripción en la pantalla de su itinerario resulta aburrido y no demasiado atractivo, no basta con pasearnos por lugares de hermoso exotismo o por la eterna Roma para mantener la atención. Murphy se detiene en exceso en cada etapa de la protagonista, quizá con la intención de que los descubrimientos de ella sean también los del espectador, pero lo cierto es que todo parece demasiado elemental –el "salir" con los amigos italianos, las conversaciones con el chamán, la relación con el actor, el encuentro con otras personas que buscan también su lugar en el mundo...–, rebosante de "buenismo" poco consistente. El reparto de Come, reza, ama es formidable, desde la omnipresente Julia Roberts todos los actores saben insuflar vida a sus personajes, pero no hay composiciones memorables, por la sencilla razón de que sus papeles no lo son.

4/10
Duplicity

2009 | Duplicity

Dos grandes multinacionales del mundo de la cosmética, Equikrom y Burkett & Randle, se encuentran en guerra. El mercado lo es todo y sus dirigentes saben que el primero que saque a la calle el producto estrella hundirá a la competencia. Ray y Claire son espías profesionales. Inesperadamente se encuentran cuando ella ha de entregar una importante información a la empresa Equikrom y el contacto de esa empresa resulta ser Ray. Ambos se conocieron años atrás, cuando trabajaban para sus respectivos gobiernos -él en el M-16 y ella en la CIA-, pero pronto se pasaron al sector privado y ahora los dos trabajan para la misma empresa. La única diferencia es que él lo hace normalmente y ella infiltrada en la compañía de la competencia, Burkett & Randle, con el objetivo de birlar cualquier información empresarial. Y ahora esa ‘bomba informativa’ es el anuncio de un nuevo producto que revolucionará el mundo de la estética... Uno puede ser un excelente chef, pero si los ingredientes que utiliza son de baja calidad el plato que resulte siempre será decepcionante, por mucho condimento, aroma o presentación artística que le quiera dar. Y eso es lo que le ha sucedido a Tony Gilroy. Estamos ante un consumado guionista, cuyos trabajos para la fantástica 'Trilogía de Bourne' y más tarde para Michael Clayton, son ejemplos excelentes de su maestría para entrecruzar hilos narrativos y pergeñar intrincadas conspiraciones internacionales de la más moderna actualidad. También son filmes que revelan su preferencia por el mundo clásico de los espías, con una carga importante de nostalgia. Hay en Duplicity claras reminiscencias de los tiempos de la Guerra Fría, con sus agentes, topos, señuelos, falsas identidades, escuchas secretas, engaños y microfilms (ahora sustituidos por fórmulas químicas). Y, como en la película protagonizada por George Clooney, aquí las grandes potencias son reemplazadas por las multinacionales que hoy en día mueven el mundo. También explota el film el viejo tema del amor entre espías o agentes de ambos bandos, algo que hemos visto en numerosas películas de éxito, desde Con la muerte en los talones hasta Sr. y Sra. Smith. Sin embargo, aunque Gilroy intenta dar una forma dinámica a la trama, jugando con todos esos elementos, con una inspirada música de James Newton Howard y con un montaje muy ágil, visual y temporal, la verdad es que al final hay mucha parafernalia y poca ‘chicha’. Mucha alta cocina y mínimas calorías, para seguir con el símil. La historia apenas avanza durante la primera hora y media de película. Y eso es mucho. Demasiado. El film juega juega continuamente la baza del engaño propio de las películas del subgénero del espionaje. El problema no es entonces la enmarañada red de contactos, diálogos, ambigüedades y planes de acción, diseñada para atrapar al espectador, invitándole al principio a preguntarse quién engaña a quién, y quién dice la verdad, algo a lo que acaba claudicando por puro aburrimiento. No, el problema es más bien que Gilroy no ofrece más que un vacío divertimento, una gran parodia de todo ese idealizado mundo de los espías antes mencionado. Y eso es llevar la broma demasiado lejos. Al final queda poco más que una improbable historia de amor, y un suspense que se podría llamar ‘anecdótico’. El atractivo de la película estriba entonces casi únicamente en el reparto. Y hay que reconocer que Julia Roberts y Clive Owen –que ya trabajaron juntos en la infame Closer- forman una buena pareja en pantalla, con un toque humorístico natural. Su reiterado juego de diálogos funciona y hay química entre ellos.

4/10
Luciérnagas en el jardín

2008 | Fireflies in the Garden

Dennis Lee, que obtuvo el Oscar al mejor corto, debuta en el largometraje con este drama, también escrito por él. Al parecer, contiene muchos elementos autobiográficos sacados de la muerte de su propia madre. A pesar de ser un debutante, Lee ha logrado reunir un elenco de gran altura. Michael Taylor, novelista de éxito, viaja en avión a su ciudad natal, para asistir a una particular celebración. Su madre, Lisa, se acaba de licenciar en la universidad, muchos años después de haber abandonado sus estudios para cuidar a su familia. Acude a buscarle al aeropuerto su hermana Ryne, que le lleva en coche hasta su casa. Pero cuando llegan allí, descubren que ha ocurrido una gran desgracia. Sus padres han tenido un accidente automovilístico y la madre ha perdido la vida. Mientras se prepara el funeral de su madre, Michael retoma la tensa relación con su padre –que le hizo la vida imposible durante su infancia– y también se reencuentra con su tía, con la que estuvo muy unido en el pasado. Con este punto de partida, podría haber dado lugar a una película de mayor calado sobre la comunicación paternofilial, la superación de los traumas del pasado, y el dolor por la pérdida de un ser querido. Pero la realización es demasiado convencional, y el guión –que combina el funeral con flash-backs del pasado– acaba siendo un poco tópico y previsible. Aunque el reparto está formado por figuras, no termina de resultar creíble por ejemplo que Julia Roberts –que apenas sale– sea la madre de este clan disfuncional, o que la animadora de Héroes, Hayden Panettiere, interprete de joven el mismo personaje que Emily Watson. Al menos, Ryan Reynolds realiza un buen trabajo como hijo traumatizado, y Willem Dafoe logra hacer creíble a su personaje, el padre autoritario, a pesar de que sobre el papel es demasiado plano al principio, y va ganando en humanidad sólo en el tramo final. 

5/10
La guerra de Charlie Wilson

2007 | Charlie Wilson's War

El veterano Mike Nichols retoma el mundillo de la política estadounidense, diez años después de Primary Colors. Esta vez, adapta un libro de George Crile, que rescata la figura de Charles Wilson, un congresista estadounidense del partido demócrata de medio pelo, más famoso por su escandalosa y desenfrenada vida que por sus iniciativas políticas. Y sin embargo, Wilson tuvo un papel destacado en el apoyo encubierto de Estados Unidos a los muyahidines, de Afganistán, cuando el país fue invadido por tropas de la URSS, en plena Guerra Fría. El film presenta a Wilson justamente así, como un impresentable, aficionado al alcohol, las drogas y proclive a buscarse amantes continuamente. Una de ellas, la millonaria Joanne Herring –teóricamente una fervorosa cristiana, a pesar de que no vive la religión de forma coherente ni mucho menos– convence a Wilson de la necesidad de ayudar a los muyahidines, para parar los pies a los soviéticos, en su afán de expandir el comunismo por el mundo. En su tarea de conseguir financiación para comprar el material que más se adapte a las necesidades de los afganos, Wilson encontrará un valioso aliado, Gust Avrakotos, un poco ortodoxo agente de la CIA resentido con sus superiores. Nichols satiriza a sus personajes, y usa un tono sarcástico que puede irritar a parte del público. Además, se narra con extrema ligereza la licenciosa vida sexual de Wilson y no entra en valoraciones morales cuando narra los puntos más oscuros del protagonista. Por ejemplo, sólo le preocupa haberse drogado porque el entonces fiscal Rudolph Giulianni –conocido por su lucha contra la corrupción– ha iniciado una investigación de sus trapos sucios. Más que a la elegante La cortina de humo, el tono recuerda a las comedias más ácidas de Robert Altman, estilo El juego de Hollywood. Las andanzas de Wilson, en plena conciliación de los intereses de países árabes con Israel, está contada como si fuera una comedia, aunque el espectador se preguntará si realmente algunas de esas cosas ocurrieron de forma parecida a como se muestran en pantalla. Cinematográficamente, es un film de nivel, con réplicas divertidas y grandes actores en los principales papeles. Tanto Tom Hanks como Julia Roberts, casi siempre asociados a personajes honestos, sorprenden en registros diferentes a lo que se espera de ellos. Especialmente brillante es la composición de Philip Seymour Hoffman, nominado con toda justicia al Oscar al mejor secundario, por su modélica composición de Gust, un peculiar agente de la CIA, que se suma a su memorable galería de personajes que casi siempre tiran hacia lo  estrambótico. Se trata además de un film que da que pensar sobre la política internacional, se esté de acuerdo o no con las posiciones que claramente defiende: pues la conclusión es que la intervención soterrada en Afganistán fue un factor que tuvo su importancia en la desintegración del Telón de Acero. No es un film plúmbeo, pues al mismo tiempo critica al gobierno estadounidense porque a pesar de haber expulsado a los soviéticos, no invirtió en educación, ni puso medios para evitar el avance de los fundamentalistas religiosos que se hicieron con el poder en Afganistán. 

6/10
Closer

2004 | Closer

El veterano Mike Nichols lleva a la pantalla la obra de teatro de Patrick Marber, quien también se ha encargado de escribir el guión cinematográfico. Su película es un monumento –a su modo también una crítica implacable– a la vaciedad afectiva que reina en la sociedad moderna, a través de la historia de dos parejas, dos chicos y dos chicas. A vive con B, pero quiere acostarse con C, quien vive con D, quien a su vez se liará con B. ¿Comedia romántica de toda la vida? Nada de eso. Estamos ante un drama exageradamente sórdido, muy duro y pesimista, sobre la incapacidad de amar de verdad, de entregarse. Los personajes viven exclusivamente para complacer su impulso sexual, irracional y violento. Ese planteamiento, excesivamente esquemático, da lugar a situaciones increíblemente groseras, cuya obscenidad se transmite por medio de diálogos tan procaces que a veces resultan inverosímiles, y que, por supuesto, pueden molestar incluso al espectador más preparado. Nichols, director de la célebre El graduado, incide en el móvil erótico como fuente de envidias, odios y sobre todo de tristeza. El ser humano es mostrado así semejante a un pelele dominado por tres amos que se alimentan mutuamente: el egoísmo, el sexo y la mentira. Ni una pizca de alegría. Closer no escapa a su origen teatral, ya que la trama avanza a base de los innumerables diálogos y los encuadres se limitan, salvo en pocas excepciones, a recoger primeros planos. De este modo, para que la cosa funcione es necesario un reparto de altura, cosa que desde luego no falta en esta película. Los cuatro están estupendos. Natalie Portman y Clive Owen recibieron 2 Globos de Oro y sendas nominaciones al Oscar, pero Jude Law no desmerece para nada y el trabajo de Julia Roberts es absolutamente soberbio. Nadie llora como ella en pantalla.

4/10
Ocean's Twelve

2004 | Ocean's Twelve

Tan redondo le salió al director Steven Soderbergh su Ocean's Eleven, remake de una célebre película de 1960 protagonizada por Frank Sinatra, que poco después no ha podido evitar contarnos una segunda aventura de la mejor banda de ladrones del celuloide. Ahora, la gran novedad es la participación estelar de Catherine Zeta-Jones como investigadora criminal, por si el espectacular reparto anterior no fuera suficiente. La historia que nos cuenta el director de Traffic tiene mucho de picaresca, de malentendidos, de engaños y sorpresas, en torno al robo de una de las joyas más importantes del mundo. Todo parte de la inesperada aparición de Terry Benedict, el empresario que vio cómo los chicos de Danny Ocean desvalijaban su hotel de Las Vegas hace años. Ahora ha regresado para recuperar sus 160 millones de dólares, con intereses. Danny no tendrá más remedio que volver a las andadas, pero es que, además, un competidor hace acto de presencia en la figura de François Toulour, quien afirma ser el mejor ladrón del mundo. Y para aumentar el glamour de la aventura, dejamos atrás los fríos terrenos de Nevada y nos trasladamos a los bellos paisajes de Amsterdam, lago Como, París, Montecarlo y Sicilia. Quizá nunca segundas partes fueron buenas, pero sí pueden ser entretenidas. Si por algo destaca Soderbergh es por su endiablada habilidad para rodar y para imprimir un estilo personal a su cine, siempre muy cercano a la pirueta técnica. Aquí el ritmo vuelve a ser colosal, los personajes tienen sus propias y pequeñas historias, y aunque la trama no aporta nada nuevo ni original, la elegancia teñida de comedia cínica vuelve a ser el plato fuerte. Ni que decir tiene que con tal reparto era difícil errar el blanco.

4/10
La sonrisa de Mona Lisa

2003 | Mona Lisa Smile

O El club de los poetas muertos, con faldas y a lo loco. Katherine Watson (Julia Roberts) ficha como profesora de arte en el Wellesley, un prestigioso ‘college’ femenino (allí estudió, entre otras, Hillary Clinton). Corre el año 1953 y la mujer se halla aún lejos de estar emancipada. De hecho en la escuela, aunque se da una educación esmerada, a las alumnas se las prepara sobre todo para ser madres y esposas, o para mantener una conversación medianamente inteligente con los amigos del futuro marido. De modo que la pretensión de Watson de hacer pensar a las alumnas por sí mismas, choca con otras profesoras de la institución, e incluso con algunas jovencitas. Como ella misma tiene sus fallos (p. ej., a la hora de encarrilar sus relaciones sentimentales), muchas estudiantes se sentirán inspiradas por su ejemplo. Nuevo film de profesores, dirigido por Mike Newell (Cuatro bodas y un funeral), con feminismo quizá algo obvio: la ‘ceguera’ de las chicas, contrasta con la ‘clarividencia’ de su maestra, aunque hacia el final se acerquen un poco las posturas, para que no se diga. Lo mejor del film está en el reparto (la Roberts y las jóvenes Dunst, Stiles, Gyllenhaal y cía) y en la acertada selección musical.

6/10
Grand Champion

2002 | Grand Champion

Buddy, un imaginativo niño, gana un premio en una feria de animales con su mascota Hokey, un ternero. Es el primer paso para que Hokey se convierta en campeón nacional, pero importantes empresas tratarán de impedirlo. Buddy contará con la ayuda de su madre y sus hermanas, mujeres de carácter que no se echan atrás ante nada. Comedia pensada para un público familiar, con un tono amable y algún giro de guión simpático. Destaca la interpretación de la niña Emma Roberts, sobrina de Julia Roberts. Ésta última se presta a hacer un pequeño papel, al igual que Bruce Willis.

4/10
Full Frontal

2002 | Full Frontal

Un guionista, dos actores, una productora ejecutiva y una masajista, preparan una fiesta de cumpleaños para un productor. A lo largo de un día se entrecruzan las peripecias de estos personajes, que se distinguen por su falta de horizontes y vacío vital, y que están relacionados con el rodaje de una película en Los Angeles. En sólo 18 días y con presupuesto mínimo, el responsable de Traffic y Erin Brockovich, el norteamericano Steven Soderbergh, filmó este experimento cinematográfico, para el que contó con sus ‘amiguetes’ Brad Pitt y Julia Roberts. Se trata de un experimento que mezcla secuencias de vídeo digital con otras de nítida fotografía. El guión tiene una estructura compleja, difícil de hilar, pues parece que Soderberg dejó mucho margen de improvisación a los actores, sin decirles siquiera hacia dónde debía avanzar la cinta. Aún así ofrece secuencias interesantes, como las entrevistas de la deprimida ejecutiva, o las conversaciones entre Julia Roberts y Blair Underwood. Por cierto, al empezar la cinta verá que los títulos de crédito indican que comienza una película titulada Rendez-vous, con un director e intérpretes rarísimos, pero no se preocupe, no se ha equivocado de DVD.

4/10
Confesiones de una mente peligrosa

2002 | Confessions of a Dangerous Mind

Chuck Barris es un reputado productor televisivo que también se dedica a ser un asesino a sueldo de la CIA, ni más ni menos. Entre trabajo y trabajo tendrá que decidirse entre el amor de la buena Penny o de la ambiciosa Patricia Watson. George Clooney hizo su primera incursión como director en esta biografía del sicario y productor Barris, que obtuvo buenas críticas. Con un buen plantel de actores aparte de Clonney, donde destacan Sam Rockwell (Dos torpes en apuros), Drew Barrymore, Maggie Gyllenhaal o Julia Roberts, el film mezcla peligrosamente humor y thriller y cuenta con una cuidada realización y fotografía en cada plano. Destaca el excelente guión de Charlie Kaufman (¡Olvídate de mí!). Interesante.

5/10
La pareja del año

2001 | America's Sweethearts

Gwen (Catherine Zeta-Jones) es una superestrella de Hollywood, guapa y caprichosa, que cuenta con la eficaz ayuda de su hermana Kiki (Julia Roberts). Divorciada del también actor Eddie (John Cusack), con el que ha hecho filmes de enorme éxito en taquilla, se encuentra en plena promoción de su última película conjunta. Pero para nada desea volver a encontrarse con su esposo. Lo malo es que el excéntrico director de la película, que tiene en su poder la única copia de la misma, desea mostrarla directamente a la prensa, sin la aprobación del jefe del estudio. El veterano jefe de prensa Lee (Billy Crystal) debe lidiar con tan delicada situación: reunir a los dos actores, y distraer a los periodistas mientras consigue al fin la película. Para volver a la dirección tras más de diez años de ausencia, Joe Roth ha escogido una comedia al estilo clásico ­–el director cita como referencias las películas de Frank Capra y Preston Sturges–, ambientada en el mundo del cine. Definida como “un cuento de hadas”, en el guión ha intervenido el mismísimo Billy Crystal. No se trata de la primera vez que Roberts hace una película de “cine dentro del cine”, pues en Notting Hill daba vida a una actriz de la gran pantalla; pero en este caso, le toca hacer de patito feo, auténtica Cenicienta que a pesar de su atractiva personalidad, se encuentra a la sombra de su dominante hermana, Zeta-Jones, ella sí estrella cinematográfica.

4/10
The Mexican

2001 | The Mexican

Jerry Welbach (Brad Pitt) es un mafioso, joven y gafado, que malvive de trabajitos de poca monta. Aunque ha decidido acabar con ese tipo de vida lo antes posible, se ve obligado bajo amenazas a realizar un último encargo. Una vez hecho estará en disposición de recuperar su vida sentimental junto a su novia Samantha (Julia Roberts), quien le ha puesto de patitas en calle al comprobar que a Jerry siempre le queda “algo” por hacer. Esta vez, el trabajo en cuestión parece cosa fácil: viajar a México y recuperar una pistola con aura de leyenda y fama de maldita, cuya fabricación encierra una historia de amores turbulentos en el México del siglo XIX. Lo malo es que la pieza es deseada por más de un “coleccionista”, cosa que Jerry constata cuando la pistola se le resiste más de la cuenta y Samantha es secuestrada por el loco asesino Leroy (James Gandolfini). La historia tiene encanto, humor, acción y ambientación suficiente para colocarla por encima del género “comedia tonta con sex symbols de sonrisa profidén”. Gore Verbinski (Un ratoncito duro de roer) realiza una dirección sobrada de oficio y tiene la osadía de transformar la trama mafiosa en una comedia negra con mucho, mucho, de realismo mágico. Algunas escenas tienen un singular toque Coen, como la del disparo en el pie, las lágrimas de Gandolfini o el esperpéntico síndrome de Estocolmo de Samantha. La historia, al vibrante ritmo de canciones mexicanas estridentes, es más que entretenida, pero lo que es un verdadero acierto es el "flash-back" en tonos ocres que narra el origen de la pistola. La película está estructurada en historias paralelas, de tal manera que Brad Pitt y Julia Roberts apenas aparecen juntos en pantalla. Una originalidad un tanto arriesgada, es cierto, pero que logra que un secundario como James Gandolfini gane protagonismo y pueda asombrar al espectador con su fantástica caracterización de Leroy, quizá lo mejor del film. Y Brad Pitt, con el mismo "look" zarrapastroso de El club de la lucha y Snatch. Cerdos y diamantes, sigue demostrando película a película que es algo más que una cara bonita.

6/10
Ocean's Eleven

2001 | Ocean's Eleven

Los once de Ocean (George Clooney) pretenden desvalijar los tres casinos más importantes de Las Vegas. En teoría es sólo un trabajo más. Pero en realidad, Danny Ocean quiere dar una lección a Terry Benedict (Andy García), que le birló a su novia Tess (Julia Roberts) mientras estuvo en la cárcel; y recuperar a su chica, claro está. Después de triunfar con Traffic, Steven Soderbergh sirve un entretenimiento de primera clase.

6/10
Erin Brockovich

2000 | Erin Brockovich

Erin Brockovich, una madre soltera y sin empleo, sufre un accidente de automóvil. Por culpa de unos abogados desbordados de trabajo pierde la indemnización a que tenía derecho. Su enfado es comprensible, pero le conduce a una petición ciertamente original: ya que le han hecho perder el caso, pide trabajo en el bufete de abogados. Su testarudez es premiada con el empleo. Erin se sumerge en papeles, y nota algo extraño en los correspondientes a una inmobiliaria: los terrenos y viviendas tienen un suministro de agua contaminada. Lo cual ha provocado daños en la salud de varias familias. Película de abogados, con una intriga interesante y, sobre todo, con la presencia impagable (aunque le lluevan millones de dólares por película) de Julia Roberts. Esta chica es, sin duda, la actriz que mejor llena la pantalla en la actualidad, con un carisma digno heredero del de una Katharine Hepburn, por poner un poner. Su personaje, una mujer con ganas de trabajar y una vida sentimental y familiar complicada, que viste de modo llamativo, es un regalo para Julia, que lo borda. En esta película tiene además la suerte de contar con un actor masculino a su altura: Albert Finney, el protagonista de Tom Jones. La novia de América se llevó merecidamente el Oscar a la mejor actriz.

7/10
Novia a la fuga

1999 | Runaway Bride

Una joven ha dejado ya plantados a tres novios ante el altar. El curioso hecho ha servido de tema a un prestigioso columnista del diario USA Today para un artículo. Pero algunas falsedades vertidas en el mismo provocan que sea puesto de patitas en la calle. Ahora se dirige al pueblo donde vive la peculiar novia, dispuesto a comprobar que la esencia de lo que escribió es cierto. Una nueva boda puesta en marcha por la insegura jovencita puede ser el test decisivo. El argumento es disparatado, permite un buen arranque. Pese a todo, Garry Marshall prefiere evitar riesgos en las posibilidades argumentales. Así que para hacer una buena comedia ha acudido a recursos de probada eficacia –la presencia de dos actores con tirón, secuencias románticas, muchas canciones evocadoras…– para asegurarse el agrado del gran público. En cualquier caso, el film que firma Garry Marshall es amable y huye de las estridencias. Se apoya sobre todo en la componente amorosa, a la que aportan su indudable química Julia Roberts y Richard Gere. Siendo así, y como debe hacer cualquier film que se precie de romántico, trata de ser una apuesta por ese amor duradero que todos anhelamos, “a pesar de las dificultades, que vendrán seguro”. La película procura jugar además con el contraste entre los dos protagonistas: él es un cínico de vuelta de todo; y ella, una enamoradiza, a la que falta confianza en sí misma. Conviene destacar, además, el excelente plantel de actores secundarios. Hector Elizondo y Rita Wilson (esposa, por cierto, de Tom Hanks, en la vida real) están muy bien, pero vale la pena resaltar el trabajo de esa magnífica actriz de comedia llamada Joan Cusack (Two Much, Nueve meses).

4/10
Notting Hill

1999 | Notting Hill

William es el dueño de una tienda de libros de viajes en Londres, en el barrio de Notting Hill. Un día entra a la tienda Anna Scott, actriz hiperfamosa de Hollywood, pero a la que el poco cinéfilo William no reconoce. Lo que sí surge es el flechazo instantáneo. Pero cortejar a una persona tan famosa, que no puede dar dos pasos sin que le asalten los admiradores, resulta ser bastante complicado. Pese a todo Anna se siente atraída por el torpe y tímido William: disfruta visitando el piso que comparte con el inefable Spike, o tratando con gente normal, como son los familiares de William. ¿Será posible este amor entre un desconocido y una estrella, carne de cañón para columnas de cotilleo y paparazzi desaprensivos? Esta película es una verdadera delicia, en la tradición de las mejores comedias de Hollywood tipo Historias de Filadelfia. Hay lugar para el humor, servido con ingenio. Tenemos una historia de amor atractiva, en la que tienen fiel reflejo las distintas dificultades a superar. Y contamos con dos actorazos como la copa de un pino: Julia Roberts, a la que bien podríamos calificar como la Katharine Hepburn de nuestro tiempo, y Hugh Grant, que trata de seguir los pasos de un James Stewart o un Cary Grant. El guión es de Richard Curtis (que dio el golpe en su día con Cuatro bodas y un funeral) y la dirección la acomete Roger Michell (Titanic Town, Persuasión). A las muchas y divertidas situaciones del film se ha sumado el descubrimiento del actor Rhys Ifans, que da vida a Spike, el cutre y maloliente compañero de piso de Hugh Grant, quien pese a su aspecto externo tiene buen corazón.

7/10
Quédate a mi lado

1998 | Stepmom

Drama familiar al que hay que acudir pertrechados con abundantes kleenex. Luke y Jackie están separados desde hace algún tiempo. Sus dos hijos, la adolescente Anna y el pequeño Ben, viven con Luke y con Isabel, la novia del padre. Los sentimientos de los chicos hacia Isabel, sobre todo los de Anna, no son demasiado favorables. En cambio, adoran a su madre, que les mima y demuestra su cariño hasta la extenuación. El caso es que un mejor conocimiento, y la aparición de un cáncer que golpea a Jackie cambian las cosas. Chris Columbus cambió de tercio, tras sus comedias Solo en casa o Señora Doubtfire, y se mete de lleno en un drama. Aunque el tema de la familia, y concretamente el de los efectos del divorcio, coincide con el segundo film citado. Pese a que el guión podía estar mejor trabado (hasta cinco aparecen acreditados, entre ellos Ronald Bass), el film tiene a su favor un reparto de primera división. Ed Harris es un simple comparsa, pero el duelo entre Julia Roberts y Susan Sarandon merece verse.

6/10
Conspiración

1997 | Conspiracy Theory

Jerry es un excéntrico y algo paranoico taxista de la ciudad de Nueva York, que aburre a sus clientes con sus historias acerca de la existencia de tremendas conspiraciones para dominar el mundo. Sólo una persona parece escuchar sus fabulosos relatos: Alice (Julia Roberts), una abogada del departamento de justicia. Un descubrimiento de Jerry hará que ambos se vean perseguidos por un grupo de agentes de la CIA. Partiendo de un original planteamiento, algo humorístico, Richard Donner (Superman, Arma Letal, Asesinos...) nos introduce en un espléndido thriller en el que la acción y el suspense están garantizados. El ritmo es sobresaliente y la pareja protagonista realiza una magnífica interpretación: Donner sabe aprovechar la química existente entre los dos astros de la pantalla.

7/10
La boda de mi mejor amigo

1997 | My Best Friend's Wedding

Julianne y Michael, amigos desde niños, hicieron un curioso pacto: que se casarían, si antes de los 28 años no habían encontrado a su otra media naranja. Al llegar ese momento, Julianne recibe una llamada de Michael, en la que le anuncia su compromiso con Kimmy. Julianne queda destrozada por la noticia, pues ahora comprende que el amor de su vida es Michael, y que tal amor se le va a escapar ante sus propias narices. No obstante Julianne no se da por vencida, y hará todo lo posible para evitar esa boda. Divertida y alocada comedia dirigida por el australiano P.J. Hogan (La boda de Muriel), llena de enredos y situaciones equivocas que homenajea a los grandes clásicos al estilo Historias de Filadelfia. Una elaborada puesta en escena y unas soberbias interpretaciones hacen que el film no decaiga en ningún momento. Julia Roberts da vida a Julianne, mientras que Cameron Díaz interpreta a Kimmy, la angelical y cursi novia de Michael. Pese a que se trata de un papel en principio ingrato, Cameron sale airosa del reto, llegando a eclipsar a la entonces ya consagrada Julia Roberts. Genial la secuencia del "Karaoke".

6/10
Todos dicen I Love You

1996 | Everyone Says I Love You

El argumento sigue las peripecias de los familiares de D. J., una adolescente con una madre adinerada que dedica la mayor parte de su tiempo a obras sociales, y un padrastro abogado. Su padre biológico es un escritor de segunda fila que vive en París, y que sufre una grave depresión tras ser abandonado por su última pareja. Woody Allen dirigió por una vez un musical que rinde pleitesía a las comedias musicales protagonizadas por Fred Astaire y Ginger Rogers, o Gene Kelly. El cineasta reunió a un selecto reparto de primeras figuras que no suelen aparecer cantando en las películas, y a los que no les dijo que la película era un musical hasta el último momento. El argumento es muy divertido con momentos delirantes, como el romance entre Julia Roberts y Woody Allen, una de las parejas más extrañas que jamás haya aparecido en la pantalla. Lo mejor, los números musicales compuestos por canciones populares y coreografías sencillas, pero eficaces y divertidas.

6/10
El secreto de Mary Reilly

1996 | Mary Reilly

La escritora Valerie Martin reimaginó la inmortal historia de "El doctor Jekyll y mister Hyde" desde el punto de vista de su doncella, Mary Reilly. Stephen Frears la traslada a la pantalla con un colaborador habitual, Christopher Hampton. Y lo cierto es que la cosa no acaba de funcionar. Sobre todo por que se pierde la inconfundible nitidez moral de la obra de Robert Louis Stevenson, la distinción entre el bien y el mal, con la exploración de los abismos de degradación en que puede caer uno si se decanta por lo segundo. Así, la cosa queda en puro ejercicio de estilo, con dos buenos actores, John Malkovich y Julia Roberts, a los que les falta algo llamado "personaje", que poder llevarse con gusto a la boca. La atracción que siente Mary, sencillamente, es incomprensible.

4/10
Michael Collins

1996 | Michael Collins

El irlandés Neil Jordan escribe y dirige un film que había anhelado hacer durante años. Un cuadro de la independencia de su país, a través de los rasgos y motivaciones del carismático líder Michael Collins. La película describe sus actuaciones, desde el levantamiento de Pascua de 1916 hasta su muerte en atentado terrorista, en 1922, en circunstancias no aclaradas. Jordan fustiga sin contemplaciones el dominio británico sobre la isla, de modo que los atentados promovidos por Collins se presentan como la única manera de obtener la independencia. Sin ahorrar crudeza al mostrar estas acciones violentas, el director las rodea de un aura romántica, al estar dirigidas sobre todo hacia las fuerzas de ocupación, y porque se contraponen con las duras represalias de los ingleses, como la matanza del estadio, una de las secuencias mejor resueltas del film, de gran belleza plástica. Jordan da con la estructura narrativa idónea. Marca con precisión los avatares históricos, como señales en el camino, que guían el relato. Y a la vez insufla vida a los caminantes de la historia: Michael Collins, generoso y legendario (magnífico Liam Neeson, premiado en el Festival de Venecia); Eamon de Valera (Alan Rickman), primer presidente irlandés, político y al que se presenta como envidioso del carisma de Collins; Harry Boland (Aidan Quinn), cuya amistad con Collins se resiente por una disputa amorosa y diferencias políticas; Ned Broy (Stephen Rea), espía en campo británico; Kity Tiernan (Julia Roberts), con el corazón dividido entre Boland y Collins... La humanidad y señas de identidad de los personajes enriquecen la narración, evitando que caiga en la fría exposición de hechos. Afirma el director que su película es "simplemente, una lección de historia". Pero es inevitable plantearse si es posible un cine histórico. ¿Hasta dónde ha de sujetarse a los hechos ciertos conocidos? ¿Con qué margen se cuenta para la conjetura? Jordan, además de tomar partido por la causa irlandesa, carga las tintas en la utilización política de Collins por De Valera en las negociaciones con los ingleses, y arroja la duda sobre la posible implicación del presidente en el asesinato de Collins. El director narra una epopeya, y todos los elementos del film apuntan en tal dirección. Pero la puesta en escena, prodigiosa, conjuga a la perfección drama intimista con acción. Los movimientos de masas están perfectamente coreografiados, el suspense de la entrada en una fortaleza inglesa es sobrecogedor; y a la vez, está la soledad del héroe, sus dudas, bien reflejadas en imágenes. La fotografía de Chris Menges da un maravilloso y realista aire de época, gracias a una rica paleta de grises, azules, verdes y marrones; la partitura de Elliot Goldenthal contribuye al aire épico. La narración en montaje paralelo de algunas escenas —una serie de atentados nocturnos, el asesinato de Collins— son de un vigor formidable. El León de Oro a la mejor película en el Festival de Venecia 1996 está plenamente justificado.

7/10
Algo de que hablar

1995 | Something to Talk About

El sueco Lasse Hallström parece que se encuentra a gusto haciendo películas en Estados Unidos. Así lo demuestran sus filmes Querido intruso y ¿A quién ama Gilbert Grape?. Sus temas típicos —descripción de familias algo excéntricas y con problemas— están presentes en el guión escrito por Callie Khouri, ganadora de un Oscar por su trabajo en Thelma y Louise. Problemas domésticos, cotidianos, de la vida misma, son abordados por Hallström, aunque quizá con mayor realismo que en otras ocasiones. La infidelidad conyugal, presentada como algo que no sucede de repente, y las consecuencias de la falta de diálogo entre padres e hijos, son los desencandenantes de algunos de los momentos más intensos del film. Grace (Julia Roberts) es una mujer joven, a lo que parece felizmente casada, que tiene una niña pequeña. Su vida discurre plácida en una pequeña población del Sur de los Estados Unidos, donde compatibiliza su trabajo en un negocio familiar de cría de caballos con sus obligaciones domésticas. Hasta que descubre que su marido le engaña. Este hecho desata una crisis que afecta a toda la familia de Grace. Hay una historia bien trabada, y humor y ternura en el tratamiento, aunque se eche en falta algo más de profundidad, de honestidad. Resulta una consideración algo estrecha, por ejemplo, reducir el funcionamiento de un matrimonio al de sus relaciones íntimas. También le pesa algo al guión su vena feminista, pues trata de presentar, dentro de las tres mujeres adultas del relato —la madre y dos hijas— a Emma Rae, la hermana de Grace, como la más madura y realizada; cuando lo cierto es que se trata de la menos dibujada, y la única que no ha llegado a comprometerse en nada concreto en la vida. Resulta curioso ver un relato típicamente sureño firmado por un sueco. Pero el hecho es que Hallström bucea con seguridad en la vida provinciana que retrata. Así lo hace en las reuniones de una asociación de mujeres para obras de caridad. La excelente fotografía de Sven Nykvist, con muchos tonos azules y grises, ayuda al espectador a introducirse en la vida corriente, vulgar si se quiere, de los personajes. Un estupendo reparto, encabezado por una Julia Roberts en alza, y apoyado por secundarios de lujo como Robert Duvall, Gena Rowlands y Dennis Quaid, hacen a la película, si no apasionante, sí bastante grata de ver.

6/10
Me gustan los líos

1995 | I Love Trouble

Un veterano reportero y una agresiva periodista novata compiten por una macabra noticia de portada. Incluso son capaces de poner sus vidas en peligro. Nuevo trabajo del matrimonio Charles Shyer y Nancy Meyers, responsables de títulos como Baby, tú vales mucho o El padre de la novia. El tono cómico que han conseguido en esta ocasión se ve reforzado con la buena factura técnica y su excelente reparto, encabezado por los famosísimos Nick Nolte (El príncipe de las mareas, Límite: 48 horas) y Julia Roberts (Pretty Woman, Notting Hill).

4/10
Prêt-à-Porter

1994 | Prêt-à-Porter

La moda está de moda: diseñadores y modelos acaparan espacio en los medios de comunicación. Robert Altman aprovecha este tirón para realizar un film coral, en el que numerosos personajes se reúnen en París para mostrar o ver las últimas creaciones de temporada. Sus historias se entrecruzan en un modo de contar recurrente en el director de Nashville o Vidas cruzadas, con un reparto plagado de estrellas, pero desaprovechado. ¿Qué le falla al film de Altman? Algo bastante importante: el guión. No hay un sustrato sólido, capaz de vertebrar dos horas largas de película, que se reducen a una colección de anécdotas sueltas. La dificultad de vender al espectador una película como ésta es patente en la publicidad que la acompañó en su estreno: ésta trata de convertir Prêt-à-Porter en un film policíaco, cosa que, desde luego, no es. Por otra parte, Altman da una visión corrosiva y amoral del mundo de la pasarela, al que acusa sin tapujos de frivolidad: sorprende por ello que muchos profesionales de la moda hayan colaborado en el film. Fiel a su marcado pesimismo, el director no salva a ningún personaje de la quema que organiza; ésta se completa con un exceso erótico final, que pretende ser ingenioso. Ante tal ambiente degradado –simbolizado de modo agotador con excrementos de perro– Altman parece decir que sólo cabe encogerse de hombros y decir: “Así son las cosas”.

4/10
El informe Pelícano

1993 | The Pelican Brief

Darby (Julia Roberts) es una joven e inteligente estudiante de derecho. Con motivo del reciente asesinato de dos magistrados del Tribunal Supremo americano, realiza un trabajo teórico –el informe pelícano–, en el que vierte una aventurada hipótesis explicativa de los hechos. El informe llega a manos del gobierno, y a partir de entonces comienza a peligrar la vida de todos los que han tenido que ver con él: su contenido parece acercarse bastante a la realidad. Darby entrará en contacto con el periodista Gray Grantham (Denzel Washington) para desvelar la verdad. De nuevo una novela del archipopular John Grisham se convierte en película. En esta ocasión de la mano de Alan J. Pakula, que aúna labores de guionista y director. El responsable de Todos los hombres del presidente retoma algunos de los elementos de este film: escándalo político que salpica a la Casa Blanca, periodismo de investigación... Hasta cita explícitamente el Watergate cuando se especula sobre la posibilidad de que la joven estudiante no existiera y el periodista dispusiera de distintas fuentes de información, idea que también se aplicó al célebre "Garganta profunda". Pakula demuestra que se le da bien componer puzzles, al lograr encajar las distintas piezas de un relato complejo. Ello a pesar de que comienza el film con poca fortuna, acumulando en exceso escenas de suspense sin hilvanar. Es además el momento elegido por el director para transmitir, sin excesiva sutileza, algunas ideas liberaloides: en menos de dos minutos, Pakula ‘adoctrina’ mostrando a un grupo de fanáticos contrarios al aborto; abogando por los derechos homosexuales; y dando por natural la relación sentimental entre una alumna y su profesor. Pero a medida que avanza la película, va ganando en consistencia: acción e información se presentan con coherencia, manteniendo el interés. La relación entre estudiante y periodista funciona perfectamente, y sin duda es el principal motor de la película. El mérito del guión y de los actores es mayor si se tiene en cuenta que apenas existen referencias personales de los personajes; cuando Darby es perseguida no tiene a quién acudir: no se sabe nada de su familia ni de amigos en los que confiar; en cuanto a Gray, pese a sus muchos contactos profesionales, también parece un tipo muy solitario. Por otra parte abundan los personajes secundarios, interesantes aunque se definan con las pinceladas indispensables. Además de ser una intriga política bien construida, el film goza del habitual empaque de producciones de este tipo. La fotografía es impecable, y los escenarios reproducen con eficacia la Casa Blanca o la grandiosa oficina del periódico. A ello se añade la partitura de James Horner, que renuncia a la vistosidad en aras de respaldar la incertidumbre de la trama.

6/10
Elegir un amor

1991 | Dying Young

Enamorarse de un enfermo terminal puede ser algo muy hermoso, pero también duro, ante la cercanía de la muerte. Joel Schumacher firma este lacrimógeno drama, que permite el lucimiento de la pareja Roberts-Scott. Produce el film la actriz Sally Field.

3/10
Hook

1991 | Hook

Peter Banning, es un importante hombre de negocios, casado y con dos hijos. Brillante en su trabajo, lo tiene todo. Pero descuida a su familia, y ha perdido el recuerdo de quién fue en el pasado: Peter Pan, el niño que no quería crecer. El secuestro de sus hijos, llevado a cabo por el villano Capitán Garfio, le hará despertar del letargo en el que ha estado sumido tantos años. Recupera así su identidad, y regresa al País de Nunca Jamás donde, con la ayuda de Campanilla, tratará de liberar a sus retoños, recuperar su amor y enfrentarse a su mortal enemigo. Steven Spielberg, -¡quién si no él!- dirige este magnífico espectáculo sobre las peripecias de Peter Pan. Aventuras, barcos piratas, luchas de espadas, nos harán volver a sentirnos niños, y olvidarnos de los agobios de la vida diaria, aunque sólo sea durante un par de horas. Hay que destacar, el magnífico reparto: Robin Williams es un creíble Peter Pan, en un papel hecho a medida para él; Dustin Hoffman encarna al mítico capitán Garfio; y Julia Roberts es la adorable hada "Campanilla".

6/10
Durmiendo con su enemigo

1991 | Sleeping With the Enemy

Al poco tiempo de casarse, Laura empieza a comprobar como su marido se vuelve maniático y agresivo con ella, con lo que se ve obligada a huir de las peligrosas obsesiones de él. Por ello, Laura simula su muerte y empieza una nueva vida. Él la perseguirá como un verdadero psicópata. Tenso thriller con una bellísima Julia Roberts como protagonista.

5/10
Línea mortal

1990 | Flatliners

Original película que explora un tema apasionante: qué hay después de la muerte. Cinco estudiantes de medicina, ambiciosos, audaces y tremendamente arriesgados, se embarcan en un peligroso experimento con el fin de lograr averiguar qué hay más alla de la línea de la muerte. Para ello, uno a uno se turnarán para provocarse la muerte clínica durante unos minutos. Una vez reanimados y vueltos a la vida traerán consigo una experiencia sobrecogedora y podrán contar lo que se encuentra al otro lado. Sin embargo, este juego científico va a resultar más peligroso de lo que pensaban y es que hay algunas líneas que jamás deberían cruzarse.  Truculenta película de tintes científicos, ambientada de forma magnífica gracias a la fotografía de Jan de Bont. Hay tensión y momentos de gran suspense, próximo al terror, muy bien dosificados por el maestro Joel Schumacher. Destaca la interpretación del siempre siniestro Kiefer Sutherland.

5/10
Pretty Woman

1990 | Pretty Woman

¿Qué se puede decir de esta película que no se haya dicho ya? Se trata seguramente de la comedia romántica más célebre de los últimos años, un singular cuento de la cenicienta en versión moderna con Hollywood como escenario de fondo. Pocas veces ha existido tanta química en la pantalla como la que demuestran tener Richard Gere y Julia Roberts. Por casualidad, Edward (Richard Gere), un millonario egoísta y solitario, conoce a Vivian (Julia Roberts), una prostituta que intenta sacar cada día lo necesario para vivir. Irresistiblemente enamorados casi a primera vista, ambos tendrán que renunciar a su pasado para afrontar un final mágico y romántico. Todo en este film está muy cuidado y los actores demuestran una soltura poco usual. La película tiene una banda sonora sobresaliente y un glamour tan atractivo como sólo pueden tenerlo las situaciones más románticas, casi siempre irrealizables. Inolvidable.

6/10
Magnolias de acero

1989 | Steel Magnolias

Shirley MacLaine, Olympia Dukakis, Sally Field, Julia Roberts, Daryl Hannah y Dolly Parton interpretan a seis mujeres con unas vidas muy distintas. Las seis son amigas, y comparten sus problemas y sus inquietudes, aunque sus caracteres y sus edades son diferentes. Han pasado muchos años juntas y se conocen la mar de bien. Sus conversaciones son muy animadas y departen abiertamente sobre sus vidas, unas veces con ironía y otras con ingenuidad. Una emotiva historia, que no cuenta grandes cosas, pero que cautiva al lector con la relación de un grupo de amigas. Se trata de una divertida comedia sobre el alma femenina, escrita para el teatro por Robert Harling, y adaptada al cine por él mismo. Es una de las piezas teatrales más representadas de los últimos tiempos, por su agudeza y su lucidez. Los diálogos son brillantes y la acción discurre con fluidez. Aquí tuvo uno de sus primeros grandes papeles Julia Roberts.

5/10
Mystic Pizza

1988 | Mystic Pizza

Daisy, su hermana Kat y su amiga Jojo son tres camareras que trabajan en una cafetería de un pueblecito llamado Mystic. Las tres sueñan con progresar y salir algún día del pueblo y parece que la oportunidad le llega a Daisy cuando conoce al joven Charles, pero no es la persona que aparenta ser. Amable drama con puntos de humor, muy del estilo de Magnolias de acero, donde tres chicas comparten sus sueños, alegrías y penas mientras trabajan juntas en la pizzeria del pueblo. Aprenderán que la amistad, la autoestima y el respeto son las claves fundamentales para superar los problemas. Entre el elenco, destaca la presencia de unas jóvenes, y todavía poco conocidas, Julia Roberts, Lili Taylor y Annabeth Gish. En una pequeña aparición, también se puede ver a un adolescente Matt Damon, que debutaba en el cine.

4/10
Satisfacción

1988 | Satisfaction

Hubo un tiempo en el que el rock era mucho más que música. Era vida, acción, aventuras y desmadre. Para los integrantes del grupo "The Mystery" esto es así, por lo que su primera actuación es una oportunidad para una vida nueva. Gracias a un veterano compositor (Liam Neeson) tendrán la oportunidad de pasar el verano tocando en una localidad costera. Unas vacaciones de amor y aventuras en las que el cantante de la banda se planteará su futuro: ¿dedicarse al rock o seguir estudiando? Película adolescente que no se sale de los cánones y cae en los estereoptipos, algo que no sería un problema si la calidad de la cinta fuese mayor.

4/10

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