La cosa rosa
Matar a una golondrina
Roger Moore ha confesado que cuando era un niño mató de una pedrada a una golondrina. El actor ha afirmado que nunca debió hacerlo, pues se sintió mal desde el mismo momento en que el animal cayó al suelo. Una mala decisión de la que se ha arrepentido toda su vida.
Roger Moore acaba de revisar el clásico de Robert Mulligan Matar a un ruiseñor en una historia igualmente trágica que bien podría titularse “Matar a una golondrina”. Martin Campbell mostró en 007 Casino Royale a un Bond mucho más humano, aunque la historia estaba incompleta. El fallido amor con Eva Green no fue lo que marcó de por vida al agente, sino que su tragedia personal se remonta a un pasado más remoto. El doble cero era sólo un niño. Tenía la cara de Roger Moore y jugaba con un par de amiguetes en un establo. “Vimos una golondrina anidando en una de las vigas. Yo era muy estúpido, como la mayoría de los niños, y, en un momento de locura, le tiré una piedra y el pájaro cayó muerto al suelo. Me sentí terriblemente mal, como un asesino. El incidente ha permanecido conmigo todos estos años”, confesó Moore a la revista Country Living. El actor añadió que siempre ha estado en contra de la caza y de cualquier deporte que implique el daño o muerte de un animal, otro motivo por el que no sobrelleva nada bien su pedrada de juventud.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.