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A vueltas con Crossing Over
El último proyecto de Harrison Ford, Crossing Over, ha sembrado la polémica en la comunidad iraní residente
El último proyecto de Harrison Ford, Crossing Over, ha sembrado la polémica en la comunidad iraní residente en Estados Unidos. Ford, que comparte cartel con Sean Penn (Mystic River) y Ashley Judd (Giro inesperado), encarna a un agente de inmigración que investiga el caso de un iraní-norteamericano que mata a su hermana para mantener el honor de la familia después de enterarse de que mantiene una relación con un latino. La comunidad iraní de EE.UU. se mostró contraria a este argumento pues considera que serviría para fomentar hostilidades. Al parecer, estas quejas han surtido efecto, pues los afectados han influido en la reescritura del guión, leyendo varias versiones hasta dar su visto bueno. Este hecho, confirmado por la propia comunidad iraní, ha sido desmentido por Wayne Kramer (Golpe de suerte), director y guionista de la película, que afirma que nadie vio el guión, ni mucho menos influyó en él. El cineasta ha mandado un correo electrónico a The Times donde dice que los cambios en el guión se deben a razones puramente dramáticas, y no a ninguna presión externa. Según él, antes de que la comunidad iraní se pronunciara, ya había decidido eliminar el crimen por motivos de honor de la historia. Unas declaraciones contradictorias en las que cada una de las partes ha aprovechado para colgarse la respectiva medalla.
Una película de fútbol arrasa en la taquilla china
El rey de la comedia hongkonesa vuelve a demostrar que sigue teniendo un toque mágico. Stephen Chow ha convertido “Kung Fu Soccer”, el esperado spin-off de “Shaolin Soccer”, en uno de los grandes fenómenos cinematográficos del verano en China, donde ya ha superado los 214 millones de dólares de recaudación en apenas nueve días.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.