Zona friki
Diferencias entre un apasionado del cine y un hincha de fútbol
Por ejemplo, los hinchas del balón se ponen tan contentos cada vez que alguien marca un gol. Se les queda una cara como si se hubieran enterado de que les han tocado 200 millones de euros en la Bonoloto, y hasta dan saltos de alegría. Debe ser genial, pues los cinéfilos no damos botes si los hermanos Dardenne ganan una segunda Palma de Oro en Cannes. Y desde luego, al conocer la noticia no se nos ocurriría meternos en el coche con la bandera de Bélgica, y conducir hasta la Cibeles despertando con el claxon a media ciudad.
Los más puristas del cine sólo gozan de las delicatessen. Van a ver el primer fin de semana lo último de Asghar Farhadi (paradójico director de El viajante, pese a que él no puede viajar). Pero si no se estrena nada de interés, se ponen música clásica, no lo sustituyen por el telefilm alemán que ponen en la sobremesa de Telecinco para jubilados, idéntico al del día anterior.
Lo que más rabia me da: no gozar de la misma comprensión y aceptación social que los balompédicos. Por ejemplo, si juega España a las cuatro de la tarde, aquí no trabaja ni Tarzán. Los cuatro desdichados que no han tenido más remedio que acudir a la oficina se reúnen en el rincón en el que tienen instalado un televisor para animar a su equipo. No, ningún jefe aparece por el lugar para amonestarles, porque… ¡están siguiendo el partido en su casa!
Imaginad que no aparezco por el trabajo porque ha llegado a las carteleras una peli de los hermanos Coen. No, no iba a encontrar la misma comprensión.
Ni los médicos dan palo al agua durante la final de la Liga de Campeones. Claro, que en casos semejantes no resulta necesario. Una vez me tocó estar en Urgencias durante una semifinal del Mundial, y durante las dos horas que duró, no apareció ni un enfermo. Nadie había sufrido accidentes… ¡los habían pospuesto para cuando terminara! Eso sí, fue pitar el árbitro el final, y ya apareció la primera ambulancia con uno que se había roto una pierna, pero no llamó a Emergencias hasta ver la conclusión.
Por supuesto, no quiero imaginar que por ejemplo en la Final de la Copa del Rey alguien de la organización le quitara el trofeo de las manos al capitán del Real Madrid argumentando que se ha producido un error como el de los Oscar, y que en realidad va… ¡para el Barça! Hordas enfurecidas destruirían las calles.
Matt Damon y Zendaya podrían reunirse en la saga Bourne
La saga de Jason Bourne podría estar preparando un relevo generacional con dos rostros de enorme popularidad. Según los últimos rumores, Matt Damon y Zendaya podrían compartir protagonismo en la próxima entrega de la franquicia de espionaje, con la joven actriz posicionada como la posible heredera del personaje.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.