Zona friki
Martin Scorsese elige entre zombies y vampiros
Cuando nos reunimos varios periodistas para tomar unas cervezas, conversamos sobre las cuestiones más absurdas. Alguna vez ha surgido un tema
Cuando nos reunimos varios periodistas para tomar unas cervezas, conversamos sobre las cuestiones más absurdas. Alguna vez ha surgido un tema recurrente: ¿a qué personalidades aún vivas nos encantaría entrevistar? Yo suelo decantarme por grandes directores de cine, como Martin Scorsese, con quien sería apasionante conversar durante horas y horas de la génesis de Taxi Driver, del cine clásico del que es un gran conocedor, etc.
Se me ocurren 'tropecientas' preguntas de entidad que consultarle al veterano cineasta, pero claro, a veces los profesionales de los medios somos tremendos, pues tenemos que adecuar las preguntas a los lectores de nuestro medio, así que si trabajamos en Padres y bebés, le tenemos que preguntar al maestro de qué color eran los sonajeros que le compraba a sus niños. Así las cosas, temblaba cuando me disponía a leer la entrevista de Scorsese en la revista CQ, de moda, estilo y tendencias, aunque no nos engañemos, en realidad se vende por sus galerías de chicas.
El caso es que le pidieron su opinión sobre un tema de calado: ¿prefiere los zombies o los vampiros? ¡Es que están tan de moda ambos no muertos que ahora llevamos pegatinas suyas super-mega-guays en lugar de las de Snoopy!
"Los vampiros siempre hacen las cosas por alguna razón. Creo que me gustan más que los zombies", contestó sin despeinarse el director. "En el caso de un vampiro, podrías mantener una conversación con él... Tiene una sexualidad... Sin embargo, ¿qué iba a hacer con un zombie? ¡Sólo se le podría disparar y disparar".
Quizás tampoco estaría de mal disparar contra un realizador desconocido que cual muerto viviente se alimenta de cerebros ajenos, pues necesitado de ideas, ha tenido la feliz idea de embarcarse en el rodaje de Toro salvaje 2 (título provisional). Se filmará en junio, y lo único bueno que se puede decir del proyecto es que tiene como protagonista a William Forsythe, buen actor como saben de sobra los seguidores de Boardwalk Empire, donde interpretó al gángster judío Manny Horvitz, y al que supongo que le han fichado porque ya se apropió una vez de un papel de Robert De Niro, pues fue Al Capone en la serie televisiva que salió a rebufo del éxito de Los intocables de Eliot Ness. Han sido tontos, pues, ¿por qué no han fichado al propio De Niro en un momento de su carrera en el que parece capaz de rodar cualquier cosa con tal de que le paguen lo que sea, aunque sea la tercera o cuarta parte de Los padres de ella?
El responsable de este despropósito no es otro que el director argentino Martin Guigui, cuya única peli que me suena que está estrenada en España lleva el estimulante título de Casting de pelotas. Es curioso, pues hace unas décadas los especialistas en secuelas apócrifas eran los italianos, que produjeron títulos como Tiburón 3 y Alien invade la Tierra, de infausta memoria. Pero ahora les están comiendo el terreno los argentinos (¿será por su sangre italiana?), pues ya escribieron la abominable secuela de "El principito".
Para el film, el ambicioso Guigui ha concebido un montaje paralelo entre la juventud del personaje, o sea lo que pasa antes de la cinta de Scorsese, y su madurez, todo lo que le ocurrió a continuación. Es decir que también ha robado ideas de El padrino II.
Desde luego, no gana uno para disgustos leyendo las noticias de cine, primero lo de Ashton Kutcher interpretando a Steve Jobs y ahora esto...
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