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Biografía

Robert De Niro

Robert De Niro

76 años

Robert De Niro

Nació el 17 de Agosto de 1943 en Nueva York, EE.UU.

Premios: 2 Oscar (más 1 premios)

Mr. Perfecto

01 Octubre 2001

“Sé que el cine es una ilusión, pero no para mí”. Así ve el cine uno de los mayores “monstruos” de la gran pantalla. Alguien capaz de hacer grande un película mediocre, capaz de obtener esplendor hasta en el más mínimo detalle. Su apellido es sinónimo de talento y, como un día lo bautizó su amigo Martin Scorsese, él es la viva encarnación de “Mr. Perfecto”.

¿Animal cinematográfico capaz de cambiar de matices según las “condiciones ambientales” (léase también, “exigencias del guión”) de una película?. La respuesta desde hace tres décadas es la misma entre público, crítica y compañeros de profesión: Robert De Niro; o si se prefiere, Bobby “Camaleón” De Niro. Porque nadie como él para hacer de la transformación la esencia misma del arte de la interpretación. Lo mismo se atreve a adelgazar 15 kilos que a ponerse fondón con más de 20, a aprender a tocar el saxo que a meterse hasta el tuétano bajo la piel de dispares personajes: desde paranoicos justicieros a misioneros con sed de justicia, desde convictos con cara de ángel a diablos cabroncetes, desde mafiosos poderosos a mafiosillos que no pintan un colín. Ningún papel se le ha resistido a su minucioso método de afrontarlos -rayano a la obsesión- en el que siempre va implícito el sacrificio físico hasta donde haga falta. No en vano, es considerado el actor más cualificado de su generación y ya uno de los mitos de la historia del séptimo arte.

Nada de su brillante futuro podía sospechar el bueno de Bobby cuando debajo del disfraz del cobarde león de El mago de Oz hacía sus primeros pinitos sobre un escenario. Contaba 10 años y entonces este tímido hijo de pintores, nacido un 17 de agosto de 1943 en Greenwich Village (Nueva York), se planteaba lo de ser actor y alejarse definitivamente de las pandillas que circundaban su barrio. Con 16 años recibía clases de Stella Adler y escuchaba las lecciones de Lee Strasberg en el Actor's Studio.

Tras trabajar en teatros marginales del “Off-Broadway”, saltó a la gran pantalla en 1967 de la mano de Brian De Palma, con Greetings. Pero no fue hasta formar tándem con el director Martin Scorsese que empezó a brillar con luz propia y a dar vida a sus mejores papeles. “Nuestros trabajos juntos se caracterizan por una especie de complicidad y solidaridad, así como un mínimo de diversión que aleja el peligro de dolores de cabeza”, De Niro dixit. Malas calles (1973) fue el inicio de esa prolífica relación. Luego continuó en películas tan memorables como Taxi Driver (¿quién no recuerda a Travis Bickle delante del espejo?), El rey de la comedia, Uno de los nuestros o Casino. Pero fue con el intenso papel de Jake La Motta en Toro salvaje (1981) cuando De Niro toca cielo al ganar el Oscar al mejor actor. Un premio que había saboreado como intérprete secundario dando réplica a su admirado Marlon Brandon en el papel de joven Vito Corleone de El padrino II (1974).

El amor de De Niro por dar un paso más en el cine, le ha llevado a probar en la cinematografía europea (1900) y en proyectos de arriesgadas intenciones éticas (El cazador, La Misión). En los rodajes es conocido su afán por aportar ideas que enriquezcan la historia con nuevos diálogos e incluso reescribir escenas enteras. Su inquietud no se ha parado en el magisterio del lenguaje corporal, en su capacidad para la metamorfosis en casi todos los géneros, desde el drama (Jacknife, Despertares) y la comedia (Una terapia peligrosa, Los padres de ella) hasta el thriller (Heat, 15 minutos) y el musical (New York, New York), pasando por el biopic (Hombres de honor), sin olvidar un galería de gángster imborrables. También ha querido estar detrás de cámara. Lo hizo tras fundar su propia compañía TriBeCa Productions y rodar su conmovedora ópera prima Una historia del Bronx (1993).

El estatus de Bobby nada tiene que ver con el estereotipo de actor guapo y con glamour que nos tiene acostumbrados Hollywood. De hecho más allá de la pantalla no quiere saber nada, pone cerco a su vida privada, casi no da entrevistas y el papel couché a podido rellenar tan sólo unas pocas páginas con su divorcio de la actriz Diahnne Abbott (con la que tuvo un hijo) y "affaires" amorosos con conocidas mujeres de color. A él simplemente le interesa que “la gente vaya al cine, vean mis películas y me juzguen por mi trabajo”. Y su trabajo es polvo dorado que se esparce en maravillosas historias. A pesar de que últimamente le llueven algunas críticas por encadenar demasiados papeles -olvidándose de su antigua costumbre de darse tiempo para readaptarse a la realidad de un nuevo personaje- sigue siendo el rey. Quien tuvo retuvo y como un día se publicara en el Newsweek, aún hoy es el mejor ejemplo de actor que combina el super-estrellato con la capacidad creativa. ¿Por qué si no todos quieren trabajar con Bobby?

Oscar
1981

Ganador de 1 premio

Oscar
1975

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

  • Premio Donostia
Filmografía
The Comeback Trail

2020 | The Comeback Trail

Max Barber (Robert de Niro) es un codicioso productor de cine de Hollywood de serie B. Tras el fracaso de su última producción, necesita encontrar un nuevo proyecto que le permita saldar su deuda con un jefe de la mafia local (Morgan Freeman). Decide emprender la producción de una película con escenas de acción de alto riesgo, con el fin de provocar la muerte de su actor protagonista y poder cobrar así el altísimo seguro, solucionando definitivamente sus problemas económicos. El actor elegido para desempeñar el papel protagonista es Duke Montana (Tommy Lee Jones), una vieja estrella deprimida con problemas con la bebida. En definitiva, el blanco perfecto para los planes de Max. Sin embargo, los días de rodaje van transcurriendo y Max no consigue su propósito, sometiendo a Duke a retos cada vez más peligrosos. Paradójicamente, mientras Duke va sobreviviendo escena tras escena, Max, inconscientemente, está rodando la mejor película de su carrera.

War with Grandpa

2019 | War with Grandpa

Joker

2019 | Joker

Original película centrada en Joker, el personaje archivillano de Batman que ha dado lugar a celebradas composiciones de Jack Nicholson para Tim Burton, y Heath Ledger para Christopher Nolan. Se sitúa en una ochentera e inhóspita ciudad de Gotham, degradada por la huelga de basuras y los graffiti, y en que cada uno va a lo suyo. Arthur Fleck cuida amorosamente a su inválida madre Penny, que trabajó antaño para el archimillonario Thomas Wayne, que tiene planes para presentarse a la alcaldía de la ciudad, y que no atiende a las misivas que ella le envía pidiendo ayuda, lo que produce el resentimiento del hijo, aunque ella le disculpa. Con un trastorno que le hace reír a destiempo y compulsivamente, Arthur acude a sesiones de psicoterapia, mientras trata de hacer realidad su sueño de dedicarse a la comedia. Le encantaría contar con el apoyo del cómico Murray Franklin, su ídolo, que tiene un popular programa televisivo, pero de momento ha de contentarse ejerciendo de payaso en hospitales infantiles o como reclamo callejero para invitar a entrar en una tienda. Solitario y enfermo, logrará conectar con una vecina, madre soltera, lo que podría ser un primer paso de reconciliación con la humanidad. Los coguionistas Todd Phillips y Scott Silver, el primero también director que se aleja del tono de su conocida Resacón en Las Vegas, no parten de un cómic concreto de DC a cuya adaptación más o menos libre se habrían aplicado, sino que han imaginado por completo los orígenes del personaje, logrando un resultado brillante. En vez de poner el foco en la faceta “traviesa” del personaje, o en su irracionalidad, como hacían las otras versiones mencionadas, aquí la mirada es de angustioso drama existencial, tratan de dar razón de la sinrazón en que cae el protagonista, cómo se convierte en psicópata influido por un entorno familiar, laboral y social hostil, trayectoria en que hay espacio para la sorpresa. El cuadro de Joker es complejo, y Joaquin Phoenix tiene el mérito de dar coherencia a los diversos elementos que han contribuido a configurar una personalidad hecha añicos, su interpretación es sensacional. Podría pensarse como referente en el célebre Travis de Robert De Niro –actor también presente en este film– en Taxi Driver de Martin Scorsese, ambientado más o menos en esa época, aunque los motivos de su deterioro elemental sean diversos. También Scorsese es una referencia para el papel de De Niro, comparable al de su antagonista en El rey de la comedia. El film usa con inteligencia la figura patética del payaso triste que tiene sin embargo que hacer reír y mostrarse alegre, una idea que aleteaba en Balada triste de trompeta de Álex de la Iglesia, pero a la que Phillips sabe sacar mucho mejor partido. Y con mirada decididamente pesimista muestra una sociedad insolidaria y quebrada en sus ilusiones, con una enorme brecha social entre ricos y pobres, y donde unos y otros tienen comportamientos deshumanizados –véanse los tres ejecutivos en el metro, escena que hace pensar en el personaje real de Bernhard Goetz, el justiciero de Nueva York en 1985, pero también los gamberros que estorban a Arthur en su trabajo–, lo que provoca el desquiciamiento personal –la deriva cuesta abajo del protagonista– y colectivo –las masas despersonalizadas que celebran las humillaciones de un programa televisivo, y que encuentran en la careta de un payaso el modo de dar rienda suelta a su ira y frustración–. En la mirada nihilista a la sociedad desnortada, que se deja guiar por consignas antisistema y actitudes de "yo contra el mundo", el film hace pensar en títulos como V de vendetta y El club de la lucha. Sorprende el vigor de la narración, que avanza todo el rato como un tiro, con múltiples elementos que contribuyen a la solidez del armazón. Pueden ponerse algunas pegas, algunos alargados momentos narcisistas del protagonista –aunque Phoenix maneja maravillosamente sus carreras y pasos de baile, como si fueran una endiablada coreografía–, la relación con la vecina que queda algo suelta, y sobre todo el paroxismo de violencia de una escena concreta, que podría haber sido mucho más contenida, con idénticos resultados. Pero logra avanzar “in crescendo” con la idea de olla a presión que inevitablemente tiene que estallar, a la vez que se enlaza perfectamente con lo que conocemos de Batman.

8/10
El irlandés

2019 | The Irishman

La historia del gangsterismo alrededor del IBT, el sindicato de transportes más importante en Estados Unidos, contada desde el punto de vista de Frank Sheeran con amplio lienzo. Este personaje de origen irlandés, reconoció poco antes de morir en 2003 a Charles Brandt –autor del libro “Heard You Paint Houses”, en que se basa la película– haber asesinado al misteriosamente desaparecido desde 1975 Jimmy Hoffa, presidente del IBT. Martin Scorsese demuestra encontrarse en plena forma creativa, y se nos presenta como auténtico “superhéroe” del cine de personajes y tramas de entidad, dotado de unos “poderes” en la línea de sus dos mejores películas gangsteriles, Uno de los nuestros (1990) y Casino (1995), pero quizá más sabio por más experimentado, los años cuentan. Su film, producido por Netflix, pero con otros pesos pesados como el propio Robert De Niro y el veterano Irwin Winkler, conocerá un estreno limitado en salas de cine, concesión a los cinéfilos y al propio director, pero, los tiempos mandan, su difusión masiva toca en la plataforma de streaming. El experimentado director maneja aquí un sólido guion en solitario de Steven Zaillian, libretista con el que había trabajado en Gangs of New York (2002). Funciona muy bien la estructura narrativa de encapsulamiento de tres hilos, a modo de muñecas rusas: la voz en off de un Frank Sheeran ingresado en una residencia de ancianos, que cuenta el viaje en automóvil que realiza con su mentor Russell Bufalino y las esposas de ambos, para acudir a una boda, y la primera parada frente a una estación de servicio, que sirve para evocar el pasado, cómo se conocieron y el modo en que se produjo su ascenso en el sindicato de transportes y en el mundo criminal en los años de la presidencia de John Fitzgerald Kennedy. Lejos de ser caprichosa, tal estructura responde a una perfecta lógica interna, cuyo sentido se constata cuando en el último tramo acaban uniéndose los hilos hasta quedarnos con el de Sheeran envejecido. Están impregnadas las imágenes de un agradecible clasicismo, incluidos algunos elegantes planos secuencia, y eso que la labor de edición de la habitual colaboradora de Scorsese, Thelma Schoonmaker, es altamente meritoria, a las tres horas y media de metraje no parece sobrarle un solo plano, su labor es auténtico encaje de bolillos. Y al final lo que se nos cuenta con enorme habilidad y con una violencia más contenida de lo que Scorsese acostumbra, sin moralina facilona pero con un indudable punto de vista moral, más nítido que en otros filmes del italoamericano, es la historia del progresivo descenso a los infiernos del protagonista, Frank Sheeran. Su alma cada vez se encuentra más emponzoñada, al aceptar ejecutar personalmente despiadados asesinatos, pero hábilmente se nos presenta un contrapunto interesante, el de una de sus cuatro hijas, Peggy, cuyas miradas, de niña, y luego convertida en mujer, vienen a ser como la voz de la conciencia que le recuerda la inmoralidad de sus acciones. Los dramas personales se combinan con el telón de fondo histórico, sugiriéndose una explicación acerca de la invasión de Bahía de Cochinos ordenada por JFK, y su posterior asesinato, hechos en los que habría tenido que ver la mafia, molesta por la actuación del aguerrido fiscal general Robert Kennedy. Y tienen mucha fuerza los personajes principales, y las relaciones que se establecen entre ellos, singularmente las de Sheeran con su mentor Buffalino y con Hoffa, el hombre al que debe proteger. En tal sentido los actores están soberbios. Las técnicas digitales utilizadas para rejuvenecer en algunas escenas a los personajes no distraen, y tenemos a un magnífico Robert De Niro, del que se pinta una evolución plausible, un Joe Pesci inesperado, porque no hace el papel que habríamos pensado, está muy contenido, y Al Pacino –aquí, sí, por fin, podemos decir que tenemos una película que comparten de verdad con De Niro–, que sabe componer al sindicalista que quiere nadar en un estanque de lodo sin embarrarse e imponer su punto de vista por considerarse intocable. El resto del reparto tiene menor presencia, pero está perfectamente escogido, y cada uno brilla entregándose en las escenas que les tocan.

9/10
The Comedian

2017 | The Comedian

The Wizard of Lies

2017 | The Wizard of Lies

La historia de una gran estafa reciente, la perpetrada por Bernie Madoff, que a través de su grupo de inversión, y siguiendo el llamado esquema de Ponzi, creó una gran bola de nieve gastando el dinero que recibía y captando nuevos clientes para tapar agujeros, algo que se convirtió en imposible de ser ocultado cuando llegó la gran crisis financiera de 2008. La entrevista con una periodista escritora del New York Times con Bernie ya en prisión sirve para entregar los necesarios flash-backs, para mostrar el modo en que llevó a la ruina a tantos, y el gran daño que infligió también a los suyos, su esposa y dos hijos que trabajaban para él, y que siempre negaron tener conocimiento de los trapicheos del patriarca de la familia. A sus 75 años el veterano Barry Levinson, que maneja un guión coescrito por su hijo Sam, y basado en parte en el libro de Diana Henriques, entrega un film interesante en la medida en que los hechos reales lo son, pero algo irregular de ejecución. Este film producido por HBO plantea cuestiones como el de la doble ceguera –si se reprocha a los hijos su supuesta ignorancia de los actos criminales del progenitor, también llama la atención que autoridades controladoras y actores financieros no se olieran el gran engaño–, a la que se puede sumar la del propio Bernie Madoff, por exponer a sus seres queridos al Calvario que siguió a su detención, declaración de culpabilidad y condena. Pero es algo reiterativo al exponer los sentimientos de unos y otros personajes, y el conjunto adolece de frialdad, faltan emociones genuinas. Y eso que el reparto es bueno, destacando quizá Michelle Pfeiffer y Alessandro Nivola –la esposa y uno de los hijos– que un Robert De Niro –también productor– eficaz, pero donde resulta imposible dejar de ver a... Robert De Niro.

6/10
Dirty Grandpa

2016 | Dirty Grandpa

Justo antes de su boda, un joven estirado es engañado para conducir a su abuelo, un ex teniente coronel del ejército, a Florida, para las vacaciones de primavera.

Manos de piedra

2016 | Hands of Stone

Biopic un tanto insípido del boxeador panameño Roberto Durán, conocido popularmente como “Cholo” o Manos de Piedra”. La película muestra cómo el legendario entrenador Ray Arcel interrumpe su retirada para prepararle en su búsqueda del título de campeón mundial en las categorías de peso ligero y welter. Una propuesta de su preparador Carlos Eleta que de entrada no le agrada, odia a los yanquis ya que su padre lo era, y abandonó a su madre cuando él era pequeño. La película, escrita y dirigida por por cineasta venezolano de origen polaco Jonathan Jakubowicz (Secuestro Express), va insertando en el metraje distintos flash-backs: la infancia de Durán durante la nacionalización del Canal de Panamá, cómo conoce al amor de su vida, Felicidad Iglesias, primeros combates, etc. Ello mientras sigue la trayectoria de la relación profesional entre Durán y Arcel. Le falta un hervor a la película que entrega Jakubowicz. Pese a las vistosas escenas de masas de los combates, donde se recrea el marco del Madison Square Garden, se echa en falta el tono épico que requieren las peleas del subgénero de las películas de boxeo, no se vibra ni se sufre en exceso. Edgar Ramírez, Robert De Niro, Rubén Blades, Ana de Armas, están correctos, pero tampoco se esfuerzan demasiado, porque sus personajes no tienen excesivos matices, y desde luego no hay demasiada sutileza a la hora de resaltar el “sex appeal” de la actriz de origen cubano.

5/10
El becario

2015 | The Intern

Ben ha cumplido ya los 70 años. Pero no se conforma con su vida de viudo jubilado, de modo que se presenta a un programa de becarios senior impulsado por una exitosa empresa de venta de ropa on line, que tiene más de 200 empleados, la idea es que aporten su experiencia a los jóvenes trabajadores. Contra lo que podria pensarse, este tipo anticuado con maletín, que lleva chaqueta y corbata y que a duras penas sabe encender el ordenador, se va a convertir en faro luminoso, no sólo para sus compañeros becarios, sino para todo el personal, incluida la jefa y fundadora de la compañía, la hiperactiva Jules, casada y con una niña, buena persona pero que apenas tiene un segundo libre. Nancy Meyers, guionista, directora y productora, tiene un modelo de películas, comedias románticas que te hacen sentir bien, con tendencia acusada al "pastelón", no hay más repasar su filmografía, con títulos como The Holiday (Vacaciones) y No es tan fácil. Nada que objetar, ella da lo que promete, con su pequeña moraleja, ni más ni menos. En este caso Ben, interpretado casi sin esfuerzo por Robert De Niro, es un tipo encantador: humilde, a pesar de su amplio background profesional, no avasalla, él ayuda a todo el que se pone a tiro, a veces sin que lo note el interesado; es discreto, se lo piensa antes de hablar, y los consejos que ofrece son como un regalo. Quizá sea un personaje idealizado, caballero andante sin tacha, y en el que nos faltan algunos elementos que lo definan más, se nos dice que quería mucho a su mujer, y hemos de creerlo, aunque ninguna foto de ella, su hijo o sus nietos vemos en su apartamento. Quizá el principal problema del film es que suma y alarga varios elementos, y además no están apuntados desde el principio. Básicamente, con los primeros pasos de la trama, pensamos que vamos a ver lo que un veterano puede aportar a una empresa innovadora, y concretamente a su brillante jefa. Pero se nos apunta que en la empresa hay una masajista muy simpática, que podría salir con Ben. Y sobre todo, muy avanzada la película, se nos presenta una crisis familiar de Jules para la que no se nos ha preparado previsamente. E incluso puede haber espacio para el slapstick algo disparatado, con la misión comandada por Ben de irrumpir en casa de la madre de Jules para impedir que llegue a sus ojos un correo electrónico nada cariñoso que la hija ha mandado por error en un momento de ira. Sí, Meyers estira demasiado su historia, dos horas nada menos, e igual nos presenta a una niña encantadora, que nos lanza una broma poco elegante a lo Apatow. En fin, que su film es grato en líneas generales, también por Anne Hathaway, siempre encantadora, pero también hay que señalar que resulta irregular y hasta a ratos pesadita.

5/10
Bus 657: El golpe del siglo

2015 | Heist

Un padre cuya hija se encuentra enferma de gravedad se siente desesperado por falta de recursos para ayudarla. decide entonces formar equipo con un compañero y robar un casino. Las cosas, sin embargo, no saldrán como esperaban y se verán obligados a secuestrar un autobús lleno de personas. Correcto thriller cuya premisa de 'padre desesperado' recuerda a John Q, de Denzel Washington. Aquí el director Scott Mann (El gran torneo) se beneficia de un buen tratamiento del guión y un reparto solvente, con numerosos rostros conocidos.

5/10
Joy

2015 | Joy

Historia inspirada con algunas licencias en la vida de Joy Mangano, inventora de una "fregona milagrosa", retráctil y con su cabeza desmontable y lavable en la lavadora, que popularizó a través de un programa de teletienda. La película describe a una familia italoamericana verdaderamente disfuncional, cuya alma es Joy: separada y con dos niños, el ex marido venezolano Tony, cantante frustrado, vive en el sótano; con ellos vive también la abuela y la madre, ésta en la cama todo el día y pegada a la televisión donde está viendo todo el tiempo culebrones; y viene a vivirse el padre, Rudy, separado de la madre, que compartirá temporalmente el sótano con Tony. Joy ha trabajado de todo para sacar a la familia a flote, pero la ocurrencia feliz un día de la mentada fregona, le anima a tratar de hacer realidad sus sueños. Para ello pedirá ayuda a su padre, que ha encontrado una nueva novia, una viuda adinerada que podría financiar el invento. La cinta podía haber derivado en mejunje intragable, por la mezcla diversa de tonos, pues conviven drama y humor, el dibujo de una singular aventura empresarial, y un tono reivindicativo del papel fundamental que la mujer juega y debe jugar en la sociedad. Por fortuna, el guionista y director es el solvente David O. Russell, que sabe manejar y cohesionar rítmicamente todos los elementos, que casi nunca chirrían (alguna excepción hay, pero, ya se sabe, nadie es perfecto, e incluso las alabanzas a Darryl F. Zanuck, legendario jefe de la Fox, compañía productora de la cinta, son aceptables). En el buen funcionamiento del film, tiene buena parte Jennifer Lawrence, gran actriz y creíble como mujer de carácter, ocurrente y con personalidad, pilar de la peculiar familia cuyas andanzas seguimos. Momentos como el de su primera incursión en el programa de teletienda dan la medida de su enorme talento. El resto de personajes pueden considerarse como secundarios, y todos funcionan bien, por supuesto los otros actores russellelianos, Robert De Niro y Bradley Cooper; quizá la que chirría un poquito es Isabella Rossellini, porque a veces es realista, y otras tiene un punto algo caricaturesco. Los obstáculos que debe superar, incluso los propiciados por sus parientes, están bien integrados en el hilo narrativo y mantienen el interés.

7/10
El encargo

2014 | The Bag Man

El matoncillo Jack, después de ejecutar algunos encargos criminales de parte de su jefe, debe permanecer en un motel custodiando una bolsa cuyo contenido no debe mirar. A lo largo de la noche se cruzan en su camino personajes variopintos. Thriller con muy escasa gracia, donde la intriga sobre el contenido de la bolsa a que alude el título original importa al espectador un bledo, se trata de un patético "mcguffin". Los protagonistas, John Cusack y Robert De Niro, están muy perdidos, especialmente el segundo, muy pasado de rosca en su histrionismo.

3/10
Malavita

2013 | Malavita

Más de uno se preguntará qué ha sido del Luc Besson realizador, pues desde la fallida Juana de Arco (1999), poco se sabe de él, pese a que ha rodado las inéditas en España Angel-A y The Lady, y la trilogía iniciada con Arthur y los Minimoys, destinada al público infantil. Continúa, eso sí, prodigándose como productor con películas por lo general excesivamente ligeras, como Colombiana, Transporter, Bandida, casi siempre prescindibles, a excepción de Venganza, y poco más. En Malavita, el realizador galo vuelve a ser el que era cuando dirigió León, el profesional, donde mezclaba bastante bien el thriller con la comedia. Giovanni Manzoni, capo de la mafia que ha testificado contra los suyos, se ha acogido con su esposa y sus dos hijos al programa de protección de testigos, por lo que el clan acaba con identidades falsas en un pueblecito de Normandía Lleva a la pantalla una novela de Tonino Benacquista. El propio Besson ha escrito el guión, asistido por Michael Caleo, no por casualidad autor de algún guión de Los Soprano, con los que este film tiene puntos en común. No en vano, presenta a personajes típicos de la mafia enfrentándose a su manera a situaciones cotidianas, si bien en esta ocasión en clave muy cómica, con momentos hilarantes. Como era de esperar, Besson le saca mucho partido a la contraposición entre la Francia de donde procede, y el mundo de sus personajes, sacados del cine de Hollywood que tanto admira y tan bien imita. Recupera con mucho humor el tema central del cine de mafiosos desde que Howard Hawks rodara Scarface, el terror del hampa, en 1932, la tentación de saltarse a la torera las normas morales para superar los obstáculos, aunque en este caso éstos sean bastante mundanos: el fontanero abusivo, la reunión con vecinos insoportables, el enfrentamiento con los matones del instituto... Aunque a veces resulte excesivo, Robert De Niro sobresale en el reparto de Malavita, demostrando de nuevo que se toma con mucho humor a sí mismo, y a los personajes de gángster en los que en cierta manera se le ha encasillado, como hizo en Una terapia peligrosa. Por su parte, la cada vez más cara de ver Michelle Pfeiffer deja al espectador con ganas de que se pasee más por la pantalla. Tommy Lee Jones realiza un trabajo correcto, pero su personaje apenas tiene presencia. Quizás Malavita resulta a ratos excesivamente irreal y disparatada (véase la reacción de un sacerdote que confiesa a la madre, o cuando esta última vuela con suma facilidad un supermercado). Otros momentos, de tan delirantes, tienen mucha gracia, como cuando el personaje de De Niro acude a una proyección cinematográfica de una película inesperada.

6/10
Plan en Las Vegas

2013 | Last Vegas

Billy, Paddy, Archie y Sam, cuatro amigos desde la más tierna infancia, ya peinan canas, los achaques de salud son múltiples, aunque conservan toda su vitalidad. La noticia de que Billy se va a casar con una joven a la que dobla en edad los reúne en Las Vegas, donde se celebrará el enlace, aunque antes esperan correrse una buena juerga en la despedida de soltero. El problema es que Paddy no ha perdonado a Billy su ausencia el año anterior en el funeral de su esposa. Plan Las Vegas se encuadra en lo que podríamos denominar subgénero de comedia geriátrica, donde un grupo de ancianos se empeñan en demostrar que a pesar del deterioro en la salud, inevitable por el paso de los años, lo importante es la juventud de espíritu y la actitud ante el desafío que la vida propone cada día, donde son primordiales el amor y la amistad. El reparto, cuatro grandes como son Robert De Niro, Michael Douglas, Morgan Freeman y Kevin Kline promete lo mejor, pero al final todo se reduce a una colección de tópicos, donde sólo sólo el buen hacer de los actores puede salvar algunos pasajes. Viagra, condón, biquini, teta, culo, fiesta, alcohol, son vocabulario importante de un film en que la moralina que sigue a los deseos de juerga suena a falsa, como no puede ser de otra manera. Quedan lejanos los días en que Jon Turteltaub sorprendía con una comedia tan simpática como Mientras dormías, aquí se pone al servicio de una historia de muy escaso interés, escrita por Dan Fogelman. Curiosamente lo mejor del film acaba siendo una mujer, Mary Steenburgen, en la que los cuatro amigos encuentran una persona que se hace querer y no un mero “objeto” de diversión banal.  

4/10
La gran revancha

2013 | Grudge Match

Película que parte de una idea de enorme gancho. La gran revancha reúne a los dos pesos pesados del cine pugilístico del último tramo del siglo XX, Robert De Niro, que fue Jake LaMotta, en Toro salvaje, de 1980, y la estrella que triunfó como actor y guionista con Rocky, en 1976, un Sylvester Stallone que últimamente parece triunfar únicamente repitiendo la fórmula 'reunión de viejas glorias', como en Los mercenarios y secuelas. La gran revancha sigue el periplo de Henry Razor Sharp (Stallone) y Billy Kid McDonnen (De Niro), dos púgiles de Pittsburgh que mantuvieron una enconada rivalidad treinta años atrás, hasta que el primero se retiró inesperadamente del ring, antes de poder mantener un tercer combate con el otro, que desempataría, tras una victoria de cada uno. Ambos se reencuentran cuando Dante Slate, Jr., el hijo de un tramposo promotor con el que trabajaron en el pasado, les ficha para prestar su imagen para un videojuego de boxeo, pero acaban a puñetazo limpio. Un vídeo casero de lo sucedido triunfa en la red, lo que revive su popularidad nacional, así que Slate decide organizar una pelea que desnivele la balanza. Poco cabe esperar de una cinta rodada por el rutinario especialista en comedias Peter Segal (50 primeras citas, Ejecutivo agresivo), que cuenta con guionistas televisivos de medio pelo, que además apuestan por un tono disparatado, y aluvión de palabras groseras. Pero a pesar de que su duración cercana a las dos horas se hace desmedida, La gran revancha mantiene el interés, está llena de momentos hilarantes –especialmente los diálogos rudos en los que los dos actores principales se descalifican mutuamente–, y hasta tiene cierto fondo, en torno a la importancia de la familia, y aunque éste resulta predecible, otorga al film una mínima entidad. Sin hacer grandes alardes, De Niro se toma La gran revancha un poco más en serio que la mayoría de comedias que interpreta en las últimas décadas, mientras que el poco versátil Stallone retoma el único registro que se le da bien. Además, el film cuenta como secundarios con la siempre convincente Kim Basinger, y con Alan Arkin, hilarante a pesar de que repite el mismo papel de viejo verde al que tanto jugo le sacó en Pequeña Miss Sunshine. El principio de los títulos de crédito contiene un memorable cameo deportivo.

5/10
La gran estafa americana (American Hustle)

2013 | American Hustle

Finales de la década de los 70. Irving Rosenfeld y Sydney Prosser son dos estafadores profesiones, con talento especial para embaucar a sus víctimas aconsejándoles desastrosas inversiones financieras y de arte. El agente del FBI Richie DiMaso les desenmascara, pero lejos de querer encerrarles entre rejas, desea que trabajen a sus órdenes para detener a mafiosos y políticos corruptos. Lo que les lleva a tratar con el alcalde de Atlantic City, Carmine Polito, en un curioso timo con un falso jeque árabe que implica a destacados congresistas. A tan complicada telaraña de trampas y fingimientos se suma la crisis conyugal en la que están inmersos Irving y su esposa Rosalyn, con la que tiene un niño, y que enredará la situación dando pie a un cóctel explosivo de engaños y amoríos. David O. Russell coescribe con Eric Singer esta singular comedia de timadores, inspirada libremente en hechos reales, el llamado escándalo Abscam. Responde a las convenciones del género en la línea El golpe, donde se hace abstracción en parte de las consideraciones morales, la idea es que frente a los corruptos malos de verdad, los granujas protagonistas son los héroes de la función, que reclaman la simpatía del espectador; algo que ya trabajó Russell en Tres reyes. Y quizá en 2014 esta película funciona especialmente por mostrar estructuras de corrupción que se remontan atrás en el tiempo más de tres décadas, y que casi parecen inocentes comparadas con las actuales. Toda la idea de personajes disfrazados, acentos simulados, sentimientos escondidos, cuadra a la perfección para hablar de cierta crisis de identidad muy actual, que encuentra una buena forma de expresarse en este tipo de historias de engaño, de la que son muy representivas por ejemplo las series televisivas de espías Homeland y The Americans. En tiempos de pensamiento líquido, se puede mantener una cosa, y casi a renglón seguido la contraria, resulta difícil mostrar convicciones acerca de algo, más allá de la propia supervivencia y la gratificación inmediata. En realidad son ideas semejantes a las que maneja Martin Scorsese en El lobo de Wall Street, la idea de ilustrar una situación preocupante, aunque los logros de La gran estafa americana (American Hustle) resultan más afortunados. La película tiene una estructura convincente, muy ágil, bien apoyada en canciones de la época, con suficientes giros sorprendentes y buenos golpes de humor. Hay al parecer algunos momentos improvisados, pero la cosa más o menos funciona, con un formidable reparto, estupendos ellas (Amy Adams, Jennifer Lawrence) y ellos (Christian Bale, Bradley Cooper, Jeremy Renner, e incluso un inesperado Robert De Niro). El vestuario y aspecto de los personajes, más allá de los descocados escotes de Adams, acentúan, con un aspecto que hoy se nos antoja ridículo, la idea de impostura.

7/10
Caza humana (2013)

2013 | Killing Season

Benjamin Ford (Robert De Niro) es un coronel retirado de los Estados Unidos. Vive en una cabaña solitaria situada en los Apalaches. Se adivina que es un hombre atormentado y apenas tiene trato con su hijo y su nieto. Un día encuentra a un excursionista (John Travolta) por esos parajes y decide darle cobijo. En realidad se trata de un antiguo combatiente de la Guerra de Bosnia, que busca vengarse de Ford, el hombre que le dio por muerto. Brioso y violento film de acción cuyo plantemiento no deja de ser muy, muy simple. No hay que más que lo que dice el título. Tras unos breves prolegómenos, la historia es una persecución a muerte en los bosques entre dos hombres entrenados para matar. Ahora uno lleva las riendas y tortura al otro, y al poco tiempo cambian las tornas. La cosa se alarga demasiado con ese esquema, un tanto repetitivo, pero el final funciona medianamente bien, aunque sea inevitablemente un poquito irreal...

5/10
La vida de Flynn

2012 | Being Flynn

Nick Flynn es un joven con habilidades para escribir, pero al que marcó de modo decisivo el abandono de su padre cuando era un niño; su madre siempre mostró ternura para con él, pero su suicidio también le deja profunda huella. Con altibajos sentimentales y algún problema de adicciones, acaba trabajando en un albergue para "homeless" donde, inesperadamente, acaba recalando su padre Jonathan, que ha vuelto a conectar con él tras 18 años sin hacerlo. La relación con el progenitor, que pretende ser un genial escritor incomprendido, entre J.D. Salinger y Mark Twain, no resulta nada fácil. Adaptación del libro autobiográfico de Nick Flynn, donde cuenta su peripecia familiar. Dirige la cinta Paul Weitz, que ya mostró interés por la dificultad en las relaciones paternofiliales en Un niño grande. Aquí decididamente el tono es más oscuro, propio de una sociedad contemporánea sin rumbo, que busca el amor y la felicidad aunque no sabe dónde encontrarlos. Pese a las aristas se apuesta por el esfuerzo por recomponer aquello que se había roto, a lo que puede ayudar el talento literario. Destaca el gran trabajo de Robert De Niro y Paul Dano como padre e hijo.

5/10
El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook)

2012 | Silver Linings Playbook

Se diría que David O. Russell –realizador y guionista que ha amasado un gran prestigio aunque se prodiga poco– va buscando cambiar de género en cada uno de sus títulos. Tras la hilarante Flirteando con el desastre, la bélica Tres Reyes, la surrealista Extrañas coincidencias, y la pugilística The Fighter, recupera el tono tragicómico de Spanking the Money, su prometedor debut, en El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook). Pat Solatano (Bradley Cooper) sale de una institución mental tras pasar ocho meses entre sus paredes, por haber perdido los estribos al sorprender a su esposa con otro hombre. Forzado por las circunstancias, puesto que perdió el trabajo y la casa, Pat se ve obligado a vivir con sus padres, y sigue estando alterado, pues habla sin parar y tiene reacciones extrañas. Con ayuda de Tiffany, una adicta al sexo con numerosos problemas pero clara voluntad de regenerarse, Pat tratará de recuperar a su esposa aunque pesa sobre él una orden de alejamiento. El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbooks) adapta una novela de Matthew Quick. Retrata con frescura y una factura típica del cine indie americano el desconcierto que ha provocado la obsesión por el sexo en la sociedad. En un panorama actual bastante sombrío, resultan reconocibles unos personajes traumados, que sufren todo tipo de problemas psiquiátricos, como los protagonistas de este film. El guión del propio Russell huye de maniqueísmos y trata de acercar al público (que no de justificar) la postura del personaje de Bradley Cooper, que tuvo desafortunadamente una reacción violenta al enterarse de golpe de que su mujer le era infiel, y por eso ha perdido cualquier tipo de apoyo, pese a que él fue el engañado. El realizador equilibra muy bien comedia y drama, imprime un tono romántico que se agradece y se luce en secuencias tan logradas como la del baile amateur. Pero sobre todo acierta en el tono positivo y casi siempre elegante. No en vano, el título original alude a la frase de John Milton "cada nube tiene un revestimiento plateado", que vendría a significar "no hay mal que por bien no venga". David O. Russell ha convertido en su marca de fábrica las destacadas interpretaciones de sus actores. En El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook) sobresale especialmente Jennifer Lawrence. Como viuda problemática, promiscua sexualmente que encuentra a su media naranja, la joven actriz realiza una interpretación magistral que la consagra por completo tras sorprender al público en Winter's Bone, y realizar trabajos más convencionales pero efectivos en Los juegos del hambre y X-Men: Primera generación. Junto a ella, un eficaz Bradley Cooper aprovecha su capacidad para los gags divertidos que le hizo famoso tras Resacón en Las Vegas, pero también demuestra que vale para los momentos dramáticos. Cooper y Lawrence están arropados por secundarios de primera categoría, como Robert De Niro, que por una vez en los últimos años escoge la película indicada, y que le saca tajada al tipo obsesionado por el deporte, padre del personaje de Cooper. También llama la atención la madre del mismo, la excelente Jacki Weaver, candidata al Oscar a la mejor secundaria por Animal Kingdom. El resto del reparto no tiene fisuras, con actores como Chris Tucker y Julia Stiles esforzándose en papeles más episódicos.

7/10
La gran boda

2012 | The Big Wedding

La familia Griffin está alterada pues uno de los tres hijos, el adoptado Alejandro (Ben Barnes), se va a casar con la encantadora Missy O'Connor (Amanda Seyfried), que procede de una familia supuestamente muy católica. El patriarca de los Griffin, Don (Robert De Niro), vive feliz con Bebe (Susan Sarandon) desde hace muchos años, tras su divorcio de Elie (Diane Keaton), y los tres se llevan estupendamente. Elie es la madre biológica de los otros hijos de la familia: Lyla (Katherine Heigl), con problemas matrimoniales, y Jared (Topher Grace), que no encuentra a su media naranja... A toda esta tropa que se da cita en la boda hay que añadir a la madre natural de Alejandro y a su hermana, que viajan desde Colombia para acudir al enlace. Es una verdadera pena que un reparto tan impresionante se dé cita en una película de tres al cuarto como La gran boda. El director, Justin Zackham, destacó como guionista en Ahora o nunca, pero tras las cámaras sus resultados son otro cantar. Debutó en 2001 con la cruda comedia Going Greek y visto lo visto, doce años después, insiste en iguales y fallidos derroteros en su segunda película, en la que también ejerce de productor. El guión de La gran boda es un cúmulo de escenas dispares en torno al inminente enlace matrimonial, protagonizadas por los diversos miembros de esta singular familia. Habrá risas, llantos y secretos que se irán contando a lo largo de la trama, pero Zackman centra el tiro casi siempre en bromas de contenido grosero, usando un lenguaje bastante procaz que desconcierta desde la primera escena. Y aparte de la fijación en los gags sexuales llama la atención el reiterado uso de chanzas en torno a la religión y en particular hacia la Iglesia Católica, sus sacramentos y sus ministros (no es la primera vez que Robin Williams se mete en la piel de un sacerdote con resultados poco satisfactorios). Al final, al margen de un más o menos correcto trabajo de los actores, no queda más que una comedia vulgar y atrevida, muy frívola en sus planteamientos familiares, vacía de contenido y con un desenlace trivial y muy complaciente.

3/10
Unidad de élite

2012 | Freelancers

Sin límites

2011 | Limitless

Eddie es un escritor fracasado, que va dando tumbos por la vida. Hasta que se pone a su alcance NZT, unas pastillas que multiplican por mil su capacidad mental. Es tomarlas y experimentar un subidón, que le hace capaz de escribir un novelón en pocos días, o de imaginar las mejores inversiones que quepa pensar en Wall Street. Desgraciadamente esta misteriosa y clandestina medicina tiene efectos secundarios y crea adicción; y sus atractivos efectos conducen a que un mafioso que prestó dinero a Eddie la quiera para sí. Entretenido y vertiginoso thriller basado en la novela “Los campos oscuros” de Alan Glynn. Está tras la cámara Neil Burger, director de El ilusionista, film con el que comparte algunas ideas sobre el carácter engañoso de las apariencias. Destaca la película por sus cualidades hipnóticas, sobre todo en las escenas donde se recrean los efectos de NZT en los que las ingieren, el aumento de su percepción y de la actividad cerebral se muestra de modo muy visual, con el cambio de la iluminación, la presentación del personaje “multiplicado”, viéndose a sí mismo, y el efecto de rapidísimo viaje por las calles de Nueva York como si uno anduviera subido en un velocísimo vehículo y pudiera ver hasta el infinito y más allá. Quizá donde falla más la película es en sus pretensiones argumentales, donde falta algo más de consistencia. Porque se diría que estamos ante la clásica fábula de “dueño de la lámpara de Aladino”, cuyos ilimitados poderes se le van de las manos, y donde haría un poco el papel de “Pepito Grillo” la novia, que no acaba de reconocerle con su nuevo y artificial talento. Y tal planteamiento no acaba de casar con la idea de contraponer a Eddie –un Bradley Cooper en alza– con un hombre de negocios de la vieja escuela –Robert de Niro, en uno de esos papeles que hace con los ojos cerrados–, sobre todo en el forzado desenlace.

6/10
Another Bullshit Night in Suck City

2011 | Another Bullshit Night in Suck City

Manuale d'amore 3

2011 | Manuale d'am3re

Tercera entrega de la saga italiana, nuevamente dirigida por Giovanni Veronesi. Repite también el cómico Carlo Verdone, presente en las dos anteriores y Monica Belluci, que participó en el film anterior. Ambos tienen en esta ocasión papeles distintos. Como es habitual, el film se divide en diversos segmentos (en esta ocasión tres) en torno al tema del amor. En "Juventud", Roberto, joven abogado, está muy enamorado de Sara, su prometida. Pero debe separarse temporalmente de ella, para acudir a un curioso pueblecito donde debe negociar con unos lugareños para comprarles su propiedad. Su fidelidad se verá puesta a prueba cuando conoce a una atractiva vecina. "Madurez" sigue los pasos de Fabio, maduro presentador televisivo que a espaldas de su esposa inicia una relación con una mujer que resulta ser una peligrosa acosadora. Por último, "Más allá" tiene como protagonista a Adrian, profesor norteamericano que se va a vivir a Roma. Allí le seduce la atractiva hija de su portero, una mujer más joven que le oculta a su padre que trabaja como bailarina de strip-tease. El film es lo suficientemente ameno, y tiene momentos divertidos, como las bromas de los habitantes del pueblo de la primera historia, o los gestos de Verdone, que tiende al histrionismo. Destaca el tramo final, por la interpretación de Robert De Niro. que forma una pareja bastante inusual con Monica Bellucci. Por lo demás, el film resulta insustancial. Además, su humor resulta a veces apolillado, cuando recurre al típico gag del amante que se tiene que esconder porque aparece de improviso el marido de la mujer con la que está.

5/10
Noche de fin de año

2011 | New Year's Eve

Último día del año 2011. Hombres y mujeres se preparan en Nueva York para vivir a su modo las fiestas. Claire tendrá que supervisar el acontecimiento anual de la caída de la bola en Times Square; Ingrid querrá vivir todo lo que no ha hecho, con ayuda del joven Paul; dos mujeres embarazadas se disputarán el premio económico al primer nacimiento del año; Laura será la jefa-chef de una gran fiesta a donde acudirá su ex novio, el famoso cantante Jensen; la adolescente Hailey quiere quedar con el chico que le gusta, pero su madre, Kim, se niega; Elise y Randy quedan atrapados en un ascensor, etc., etc. El director Garry Marshall ( Pretty Woman) entrega un film coral al estilo de su anterior trabajo, Historias de San Valentín, film al que se hace explícita referencia en los divertidos títulos de crédito. La historia da justo lo que se espera: un cúmulo de tópicos, que en este caso giran en torno a las tradiciones de la noche de Fin de Año en Nueva York. Todo aderezado con los valores navideños y la esperanza en un futuro mejor, donde a menudo el comienzo de la buenaventura ha de ser el perdón, la valentía, la compasión y la preocupación por el prójimo. Esto se entrega a modo de 'collage', con multitud de historias y personajes que al final acaban entrelazándose de algún modo. El conjunto se incluye dentro de la tradición hollywoodiense más amable y sentimental, no por eso desdeñable. Es cierto, en cambio, que hay pocos momentos inspirados, aunque ninguno desprenda tan excesivo almíbar como para hacer que el resultado produzca demasiado empacho. El amplísimo reparto contiene numerosísimos actores y actrices célebres, algunos de los cuales tan sólo cuentan con unas breves imágenes y diálogos. Por supuesto, unas historias funcionan mejor que otras, también por la labor de los intérpretes, tal es el caso de Michelle Pfeiffer, que está maravillosa en su papel de mujer madura deprimida y un poco tarambana.

4/10
Luces rojas

2011 | Red Lights

La doctora y profesora universitaria Margaret Matheson ha dedicado toda su vida a desenmascarar fraudes ocultos en supuestos fenómenos paranormales. Con una mente completamente racional, no hay espacio en su vida para creer en algo que no pueda ser probado científicamente. En sus actividades cuenta con la inestimable ayuda del joven Tom Bucklery, obsesionado por la reaparición de Simon Silver, un tipo ciego protagonista de fenómenos parapsicológicos, que abandonó la escena pública muchos años atrás por un sonado incidente. Tom desea acometer el caso Silver, pero la doctora no está tan segura de que sea una buena idea. Nuevo proyecto internacional escrito y dirigido por el español Rodrigo Cortés, con envidiable reparto y cuidadísima producción. Confirma la calidad de la cinta que Buried (Enterrado) no fue un espejismo. Luces rojas se trata de un potente thriller con el viejo debate en primer plano entre ciencia y fe, lo medible y lo que está más allá de nuestra comprensión. Para Margaret, estupenda Sigourney Weaver, su personaje es el mejor definido, uno debe llevar encendido siempre el radar de las "luces rojas", las señales que están ahí afuera para cualquiera que desee verlas, y así suspender su perezosa credulidad. La película funciona estupendamente cuando esta gran actriz tiene presencia, en la pantalla o fuera de ella. En cambio la narración se desinfla un tanto cuando dejamos de verla. Cortés demuestra su talento en la concepción de secuencias, véase la escena de apertura, que sitúa muy bien acerca de a qué se dedican Margaret y Tom, algunos momentos de genuino suspense, o el documental con el test científico dirigido por el personaje de Toby Jones. Pero la deseada tensión, en algunos momentos muy lograda, no funciona siempre, hay pasajes confusos y el efecto sorpresa del desenlace no fluye con la deseable naturalidad. También hay momentos de un efectismo exagerado, que aturde, como algunos pasajes en el teatro, la violenta pelea en el cuarto de baño. Da la sensación además de que algún pasaje ha debido quedarse en la sala de montaje, de modo que personajes como el de Elizabeth Olsen, actriz en alza, quedan poco definidos.

6/10
Asesinos de élite

2011 | The Killer Elite

1980. Danny es un mercenario que quiere retirarse, y llevar una vida tranquila junto a Anne, una ranchera de la que se ha enamorado. Pero un adinerado jeque de Omán secuestra a su mentor, Hunter, que recientemente le había salvado la vida. A cambio de liberarle y de una enorme cantidad de dinero, el jeque le exige a Danny que lleve a cabo uno de sus 'trabajitos'. Se trata de asesinar a los asesinos de tres de sus cuatro hijos. El problema es que los respectivos responsables de cada muerte son hombres del SAS, el Servicio Aéreo Especial de Gran Bretaña, que tiene los hombres mejor entrenados y con menos escrúpulos del mundo. Subproducto de acción, basado en el libro "The Feather Men", de sir Ranulph Fiennes, ex miembro del SAS, que a su vez recrea hechos reales, y que provocó cierta polémica cuando se publicó por sus datos sobre los tejemanejes británicos y asesinatos encubiertos en Omán. Dirige el debutante en el largometraje Gary McKendry, hasta ahora autor del cortometraje "Everything in This Country Must". McKendry rueda muy bien las persecuciones y secuencias de acción, pero es incapaz de remontar un guión excesivamente tópico. Además, toma como modelo filmes de acción de los ochenta, y a veces parece que los está caricaturizando con diálogos 'macarras' forzados. Desaprovecha en cierta medida al reparto. Jason Statham pone la misma cara de duro habitual, y la única diferencia entre su personaje de esta cinta y el de Transporter y similares es que aquí no se ha rapado el pelo del todo. Robert De Niro aún conserva su enorme carisma, pero no se esfuerza excesivamente por interpretar. El único que destaca mínimamente en el reparto es Clive Owen, siempre eficaz, que encarna a un soldado retirado del SAS, con un ojo de cristal, capaz de las acciones más sucias para proteger a antiguos compañeros.

5/10
Stone

2010 | Stone

Tras El velo pintado, eficaz adaptación de la novela de W. Somerset Maugham, Edward Norton repite a las órdenes del director John Curran. Norton vuelve a estar emparejado con el veterano Robert De Niro, con quien rodó en 2001 The Score (Un golpe maestro). Les acompaña Milla Jovovich, en busca de un drama para no encasillarse en Hollywood en la saga de Resident Evil. Jack Mabry (Robert De Niro) está a punto de jubilarse como oficial de libertad condicional. Pero antes, se ocupa de revisar el caso de Stone (Edward Norton), un joven recluso implicado en un incendio en el que murieron sus abuelos. Stone está deseando convencer a Jack de que está rehabilitado y volver con su esposa, Lucetta (Milla Jovovich). Ésta llama por teléfono a casa de Jack, e insiste en hablar con él para convencerle de que realice un informe positivo sobre Stone. El arranque tiene su interés, y podría dar de sí, y los portentosos protagonistas están en papeles que les van muy bien. Pero pronto, la película se desinfla. Parece que puede tener su enjudia en su tratamiento de temas de entidad, como la infidelidad, el complejo de culpa e incluso la fe, pero luego resultan ser una excusa para dar pie a secuencias tan pretenciosas como vacías. El argumento se queda en nada, y se intenta darle algo de emoción introduciendo algún elemento de thriller que tampoco funciona del todo. Todo es premioso y no acaba de resultar creíble.

4/10
Ahora los padres son ellos

2010 | Little Fockers

Tercera entrega de la especie de saga protagonizada por los Focker y los Byrnes, iniciada con Los padres de ella y continuada con Los padres de él. La siguiente película sigue el mismo esquema que las dos anteriores, con el antagonismo bufonesco entre los dos cabezas de familia, Greg Focker por un lado y su suegro Jack Byrnes, por otro. Dirige esta vez Paul Weitz, conocido por sus trabajos en Un niño grande o In Good Company. Han pasado los años y Greg Focker y su mujer Pam tienen ahora dos hijos gemelos, Henry y Samantha. Las relaciones con su suegro Jack, un ex agente de la CIA bastante paranoico, parecen haber prosperado, de modo que cuando Jack tiene un infarto decide elegir a Greg como el nuevo jefe del clan o, como él dice, "The Godfocker". Sin embargo, las cosas se tuercen cuando el suegro sospecha que su yerno tiene una aventura extramatrimonial con una jovencita de buen ver... No hay nada nuevo que reseñar en este film. Es gracioso y se deja ver. Los gags son continuos y algunos resultan, justo es admitirlo, despiporrantes, como algunas payadas de Kevin (Owen Wilson), la cena familiar o los muchos caretos y otras tonterías por el estilo. Pero también es fácil comprobar que la fórmula se agota cuando se recurre con frecuencia a chistes facilones, groseros y zafios. Los actores están en su justo lugar y Ben Stiller y Robert De Niro mantienen el tipo, aunque inevitablemente se repitan. Ocurrente resulta Dustin Hoffman y sus clases de flamenco, y funciona la entrada en escena de la guapa Jessica Alba como chica cañón ligera de cascos.

4/10
Machete

2010 | Machete

Nueva travesura de Robert Rodriguez, que alarga su propio tráiler falso, que se pudo ver antes de su película Planet Terror, y que en Estados Unidos formaba parte del díptico Grindhouse. Rodriguez ha dirigido la cinta junto con Ethan Maniquis, colaborador habitual en la edición de sus películas. Otro asiduo de su cine, el ex presidiario Danny Trejo, el camarero de Abierto hasta el amanecer, asciende por primera vez a protagonista, en un personaje que sin duda le va al pelo, por su aspecto de tipo duro, como ya se pudo ver en el citado tráiler. Machete, ex agente federal mexicano incorruptible, se ha exiliado a Texas tras un enfrentamiento con Torrez, un poderoso narcotraficante. Un tipo le contrata para disparar al senador McLaughlin, un político que pretende tomar medidas drásticas para frenar la inmigración ilegal en la frontera con México. Pero cuando intenta disparar contra él, se da cuenta de que le han tendido una trampa. La intención de Rodriguez es homenajear al cine violento de serie B más cutre. Rueda así de forma premeditadamente torpe, los diálogos son absurdos aposta, los personajes no podrían ser más ridículos, incluye numerosos desnudos gratuitos, elementos de mal gusto e irreverentes a mansalva, y hasta la presencia de un actor tan malo como Steven Seagal se vuelve aquí un ingrediente supuestamente positivo de la broma. Sorprende la sobredosis de violencia, paródica pero bastante salvaje, pues el protagonista llega a usar los intestinos de uno de sus enemigos para salvarse. Se han prestado al juego grandes personalidades de Hollywood, como Robert De Niro, Jessica Alba, Michelle Rodríguez, un recuperado Don Johnson del que hace tiempo que no se sabe casi nada, e incluso la polémica Lindsay Lohan muy ligera de ropa en un papel absurdo. Los más friquis reconocerán entre los malos al legendario Tom Savini, encargado de los efectos especiales de Zombi, que suele salir también en las películas de Rodriguez. Todos aquellos que entren en el juego y no se tomen la película en serio lo pasarán más o menos bien, pues ofrece exactamente lo que promete. De fondo aporta una apología exagerada pero más o menos divertida de la identidad mexicana, y cierta crítica a la hipocresía en el ámbito de la inmigración, pues se restringe la entrada a individuos que después están realizando duros pero necesarios trabajos.

5/10
Todos están bien

2009 | Everybody's Fine

Remake de la película homónima de Giuseppe Tornatore de 1990, cuenta con el mismo andamiaje argumental de aquélla, aunque con traslación espaciotemporal a los Estados Unidos de 2010, lo que supone paisaje y costumbres diferentes. Frank es un tipo jubilado, viudo desde hace unos meses, que contaba con reunir a sus cuatro hijos en casa durante el fin de semana. Pero cada uno ha excusado su asistencia, otra vez será. De ninguna manera, piensa Frank, que a pesar de una dolencia cardíaca, decide visitarlos en sus distintos lugares de residencia, saltando de ciudad en ciudad, con su maleta a cuestas. El planteamiento es que los hijos no han respondido a las expectativas de su progenitor, pero al ser éste muy exigente los cuatro han orquestado una telaraña de 'mentiras piadosas' acerca de su estatus, que al final acaban saliendo a la luz. Sólo la madre les ha conocido de verdad. Y Frank tendrá que aprender a aceptar, en algún caso con dolor, que sus retoños ya no son unos 'niños', y que han hecho cosas bien y cosas mal. El problema es que el film no va más allá de apuntar la importancia de la familia, de la que hay que aceptar sus imperfecciones, y no aporta nada en la dirección de que lo que marcha mal, hay que procurar arreglarlo. Por ello, las emociones brillan por su ausencia en muchos pasajes. Kirk Jones (Despertando a Ned, La niñera mágica) mantiene ideas como las de Frank asociando la visión de sus hijos con la de su 'versión infantil'. Pero el tono nostálgico se rebaja, y desaparecen ciertos pasajes 'fellinianos' de Tornatore. A cambio se introduce un metáfora algo forzada: Frank trabajó en el revestimiento de cables telefónicos, alusión al problema de comunicación padre-hijos (y esposa, si nos apuran), pero la verdad, en plena era de la telefonía móvil, tal símbolo carece de fuerza. O se varían las situaciones familiares-sentimentales-profesionales de los hijos, con novedades tan 'originales' como las dudas de una hija sobre su identidad sexual. Robert De Niro se enfrentaba a la sombra de un gigante, la de Marcello Mastroianni, y se puede decir que soporta la comparación, aunque en los últimos tiempos al actor se le ve algo desganado, como si no supiera qué dirección dar a su carrera como intérprete; y aquí asume un papel que hace prácticamente sin despeinarse. El resto de actores -los hijos interpretados por Kate Beckinsale, Drew Barrymore y Sam Rockwell, más la camionera Melissa Leo- se limitan a estar, ninguna de sus composiciones es memorable.

4/10
Asesinato justo

2008 | Righteous Kill

Robert De Niro y Al Pacino han demostrado que son dos grandísimos actores desde la década de los 70. Pero desde hace algún tiempo, ambos parecen haberse acomodado demasiado, pues escogen papeles que no requieren por su parte el esfuerzo que hicieron en el pasado con títulos como Toro salvaje o Esencia de mujer, por citar un ejemplo de cada uno. Ahora, vuelven a juntarse por tercera vez tras El padrino II, donde sus personajes estaban separados en el tiempo y jamás compartían la pantalla, y Heat, donde aparecían juntos en una excelente secuencia, sentados a la mesa de una cafetería. Estos dos grandes pesos pesados interpretan a Turk y Rooster, veteranos detectives de la policía. El film comienza con un vídeo en el que Turk confiesa que es el culpable de 14 asesinatos que investigaban sus compañeros. Un flash-back muestra lo que ocurrió unos meses atrás, cuando empezó todo. Turk y Rooster andan en busca de pruebas contra un peligroso narcotraficante. Su jefe les reclama para que echen una mano, porque ha aparecido muerto un delincuente. Junto al cadáver se ha encontrado un poema que justifica el crimen porque la víctima estaba fuera de la ley. Es sólo el primero de una serie de asesinatos similares, con poema incluido. Las víctimas han abierto ellos mismos la puerta al asesino, por lo que es posible que le conocieran. Cobra fuerza la hipótesis de que pudiera ser un policía, al que abren cuando éste les enseña la placa... No estamos ante un título del nivel de Heat –con los tiroteos impactantes que filmaba Michael Mann– y desde luego no es El padrino II, una de las obras maestras de la historia del cine. Quizás las expectativas estaban demasiado altas, pero es que la distancia que separa estos dos títulos de este thriller es abismal. Y es que da la impresión de que el director de la cinta también está en decadencia, pues Jon Avnet dirigió en los 90 películas valiosas, como Tomates verdes fritos e Íntimo y personal, pero últimamente rueda cintas decepcionantes. La última fue 88 minutos, también con Pacino, un thriller fallido, por culpa de un guión horrible. Esta vez parte de material un poco mejor rematado, pero excesivamente convencional. Los diálogos no son muy brillantes, y el guionista Russell Gewirtz (autor de la muy superior Plan oculto) es consciente de que la única frase que tiene un poco de gracia es una sobre una placa y una pistola, así que la repite dos veces. Tampoco se ha roto la cabeza a la hora de imaginar secuencias rompedoras. Ya se han visto duelos con revólver como los que salen, y no es la primera vez que en un film unos policías le ponen un micrófono a un testigo para que vaya a conversar con un traficante, a ver si graban una conversación comprometedora. Todo se complica porque el citado Avnet es incapaz de darles una nota de frescura, o filmar de una manera que le dé algo de ‘vidilla’ a la cosa. Se ven tantos desastres en el cine, que se puede decir que esta cinta cumple su función y plantea –de forma mínima– un dilema ético, en torno a la justicia y las imperfecciones del sistema. Además, Pacino y De Niro, sin esforzarse nada de nada –porque no tienen siquiera un momento que parezca especialmente difícil–, y aunque se notan muchísimo los efectos del tiempo, mantienen parte de su inmenso carisma. También es cierto que están rodeados por secundarios de solvencia probada, como Carla Gugino, Brian Dennehy y John Leguizamo, que curiosamente tenía un papel bastante destacado junto a Pacino en Atrapado por su pasado, una cinta para recordar. Eran otros tiempos.

4/10
Algo pasa en Hollywood

2008 | What Just Happened

Barry Levinson reclutó a Robert De Niro en 1997, para convertirle en uno de los protagonistas de La cortina de humo, ácida disección del mundo de la política, sobre un cineasta contratado por el presidente estadounidense para inventar una inexistente guerra con Albania. De nuevo un hombre de cine es el protagonista de esta nueva colaboración del actor con Levinson, un film de tono sarcástico muy similar. En este caso el personaje de De Niro se basa en un personaje real, Art Linson, reputado productor de Hollywood, cuya mano está detrás de títulos tan memorables como Hacia rutas salvajes, Heat y Los intocables de Eliot Ness. El guión de Linson,se inspira en sus propias memorias para seguir a Ben, productor de Hollywood que se la juega con su nuevo trabajo, que protagoniza el mismísimo Sean Penn, y que ha obtenido malos resultados en las pruebas con público por culpa de una secuencia en que un perro muere acribillado, lo que genera auténtica repulsión. El director del film, un “genio” bastante descontrolado e inestable, se niega a cortar la escena, a pesar de las exigencias de Lou, la jefa de los estudios. Ben tiene que lidiar con este problema, al tiempo que trata de recuperar a su esposa, de la que se acaba de separar, e intenta que el popular Bruce Willis se afeite la barba que se acaba de dejar, pues en caso contrario no darán luz verde a la película que va a rodar con él. La película remite a otros títulos de cine dentro del cine como la magistral El juego de Hollywood, de Robert Altman o la injustamente olvidada Gente de Sunset Boulevard, también protagonizada por De Niro. Aporta detalles poco conocidos por los espectadores, como lo crueles que pueden ser los espectadores que opinan en los pases de evaluación, o las presiones a las que se ve sometido un productor, una especie de “apagafuegos”, que tiene que conciliar intereses muy dispares. El protagonista da pie a De Niro a realizar un gran trabajo. Le acompañan grandes actores, como Catherine Keener, John Turturro, Robin Wright Penn y hasta Kristen Stewart, la protagonista de Crepúsculo. Destaca el enorme sentido del humor de dos actores que se interpretan a sí mismos, Sean Penn, y sobre todo de Bruce Willis, que da una imagen suya muy alejada de la realidad. La presencia de todas estas figuras denota que el biografiado, que es el productor de este film, ha hecho muy bien su trabajo, y que además, se le tiene cariño y respeto, puesto que todos han debido renunciar a su caché habitual.

6/10
Stardust

2007 | Stardust

Adaptación al cine de la novela gráfica de 1997 de Neil Gaiman, ilustrada por Charles Vess, que ante su éxito también conoció una novelización del propio Gaiman. Sigue el espíritu de los cuentos de hadas estilo La princesa prometida o Lady Halcón, y tiene tras la cámara a un inesperado Matthew Vaughn, conocido por su faceta de productor en títulos algo salvajes como Snatch. Cerdos y diamantes, o por su debut en la dirección en Layer Cake. La trama arranca en un pueblecito victoriano llamado Muro, que tiene un murete de piedra que delimita un campo. Allí hay perpetuamente un guardián que impide que nadie cruce al otro lado. Y ciertamente, nadie osa pasar. Nadie, excepto, un día, un tipo con ganas de aventuras. Y llega al mundo mágico de Stormhold, donde tiene un escarceo con Una, una princesa esclava. Poco después vuelve a casa, pero le dejan un bebé recién nacido en la puerta de su casa, pasados nueve meses. Se trata de Tristán, su hijo, que pasados los años se convierte en un apuesto mozo, objeto de burlas de los "pijos" del pueblo, también de Victoria, de la que está platónicamente enamorado. Hasta el punto de que promete traerle una estrella, después de ver ambos una estrella fugaz. Tristán cruzará el muro después de que su padre le revele sus orígenes. Y descubrirá que la estrella caída del cielo tiene la forma de Yvaine, una hermosa joven. Y lo curioso es que todo el mundo desea capturar a la estrella: tres hermanas brujas, para recuperar su perdida juventud; los príncipes hermanos con opción a ocupar el trono de Stormhold; y por supuesto, Tristán, con objeto de lograr la aceptación de su amada. Matthew Vaughn entrega un imaginativo cuento, de ritmo agilísimo –buen guión el suyo y de Jane Goldman–, y con personajes bien perfilados, que sigue la clásica estructura del "viaje del héroe", inicialmente un ingenuo paleto, al final un héroe avezado que encuentra el verdadero amor. Atraviesa la trama un romanticismo que se agradece, aunque justo es reconocer que en los cuentos de antaño los héroes no se acostaban con sus amadas hasta después de sonar las campanas de boda, el suyo era un amor puro que en los tiempos que corren se diría que resulta inconcebible. También hay un sentido del humor de buena ley, a veces rozando la humorada negra, pero siempre con cierto equilibrio, incluso en la curiosa afición del pirata capitán Shakespeare, que sigue la línea colateral de travestismo marcada por Shrek. Los actores parecen habérselo pasado en grande haciendo el film, y destacan sobre todo el desconocido protagonista, Charlie Cox, y la "estrella" Claire Danes. Michelle Pfeiffer, con su papel de bruja, parece reafirmarse en un línea de trabajos que quieren gritar su falta de complejos por los años que empiezan a caerle encima, también representada por El novio de mi madre. Con humor y profesionalidad se toman sus personajes Sienna Miller (la novia egoísta) y Rupert Everett (uno de los aspirantes al trono), más Robert De Niro, aunque éste con un punto histriónico que empieza a cansar en el actor. En una historia de fantasía, importa, y mucho, la dirección artística, el aspecto visual. A tal respecto hay mucha imaginación, por ejemplo en la secuencia del vudú, en que la persona afectada se convierte casi en una marioneta en manos de la bruja de turno.

6/10
El buen pastor

2006 | The Good Shepherd

Acercamiento a cómo nacieron y se consolidaron los servicios secretos estadounidenses, primero durante la Segunda Guerra Mundial, en forma de la OSS, y finalmente bajo el apelativo popular de “la Agencia”, o sea, la CIA. La narración pivota sobre Edward Wilson, un agente de aspecto gris y taciturno, pero muy bueno en su trabajo; y transcurre básicamente en dos tiempos: años 60, con la fracasada invasión de Cuba en Bahía de Cochinos; y prolegómenos de la guerra, cuando Wilson, miembro de una fraternidad y universitario idealista, recibe la propuesta de sumarse al incipiente servicio de inteligencia. Con una estructura de idas y venidas temporales compleja pero bien trabada, que se diría inspirada en El padrino II –¿habrá dado ideas el productor ejecutivo Francis Ford Coppola al guionista Eric Roth, y al director Robert De Niro, que intervino precisamente en ese film?–, se consigue transmitir una idea bastante cabal de las duplicidades que marcan la vida de los espías, cuyas consecuencias pagan, a un precio demasiado alto, sus familias, y por supuesto, ellos mismos. Gran parte del mérito de Roth y De Niro es que, a través de las andanzas de su protagonista, consiguen dar una visión del conjunto: en este caso se puede decir que las ramas no sólo no impiden ver el bosque, sino que ayudan a ello. Hay resonancias de gran tragedia en el destino fatal que aguarda a Wilson, con una vida marcada por el suicidio paterno, y cuyos sentimientos, siempre guardados para sí mismo, le han conducido a sacrificar lo que le dictaba el amor, y a hacer daño a sus seres queridos. En ese sentido el modelo ‘padrinesco’ de soledad en la inmoralidad ha sido perfectamente asimilado –Matt Damon parece tomar como referencia de su difícil y frío personaje al Michael Corleone de Al Pacino–, pero sin caer en mimetismos evidentes que le hagan perder fuelle. Incluso la escena de montaje paralelo en que la identidad de un ‘topo’ es puesta al descubierto, homenaje evidente a la saga de Coppola, está tratada con originalidad, pues se trata de planos, no sólo separados espacialmente, sino también temporalmente. Se nota que De Niro es actor, y además un gran actor. Curiosamente, muestra una virtud que bien podría haberse aplicado a sí mismo en los filmes de su última etapa actoral: controla a sus intérpretes para que entreguen unas actuaciones muy contenidas y realistas, sin lugar para el histrionismo. Y así, a un reparto maravilloso, perfectamente escogido, donde conviven los actores conocidos (Damon, Angelina Jolie, Alec Baldwin, el propio De Niro…) con los repescados (Joe Pesci, Timothy Hutton, William Hurt, Keir Dullea, John Turturro…), los que prometen y uno nunca acaba de saber cómo se llaman (Billy Crudup, Martina Gedeck...) y los ‘descubrimientos’ (Oleg Stefan, John Sessions...).

8/10
El escondite

2005 | Hide And Seek

El Dr. David Callaway, prestigioso psiquiatra, trata de superar el inesperado suicidio de su esposa. Decide así mudarse con su hija Emily a una tranquila población rural, para alejar a la pequeña de tan tristes recuerdos. Mientras David intima con Elizabeth, joven vecina madre de una niña, Emily busca consuelo en Charlie, un amigo imaginario. La aparición de muñecas de la niña mutiladas, y otros sucesos sin explicación hacen sospechar al Dr. Callaway que quizás Charlie no sea tan  imaginario como creía. Film precedido de la noticia curiosa de que, cuando se estrenó en EE.UU., la distribuidora no envió el último rollo hasta poco antes de la proyección, para evitar copias piratas. John Polson, cineasta australiano que obtuvo cierto éxito a nivel internacional hace unos años con Fanática, incide en el thriller, filmando un guión architípico. La historia de un caserón, donde habita un fantasma únicamente visible para los niños, no pillará de sorpresa a nadie, pero el director se esfuerza en crear una atmósfera inquietante, en componer sustos efectivos, y en ofrecer un final sorprendente a lo Shyamalan, salvando las distancias,. Eleva la calidad de la cinta el prodigioso reparto. Aunque Robert De Niro enciende el piloto automático interpretando con poco empeño, le acompañan actrices de entidad. En primer lugar, la pequeña Dakota Fanning, la última niña prodigio de Hollywood, tan expresiva como Haley Joel Osment (el chaval de El sexto sentido), que dejó constancia de su buen hacer en El fuego de la venganza y Yo soy Sam, y que resulta ser la mejor baza del film. Junto a ella, las efectivas Famke Janssen, Elisabeth Shue y la veterana Amy Irving, que se lucen pese a lo breve de sus papeles.

5/10
El enviado (2004)

2004 | Godsend

Se suele decir que para un padre y una madre no hay nada peor que perder un hijo. Esto es lo que les sucede a Paul y Jessie, enamorados esposos, y su pena no admite consuelo. ¿O quizá sí? Porque aparece en sus vidas el enigmático doctor Wells, que desea hacer experimentos de clonación a toda costa, y que con las técnicas que ha desarrollado podría devolverles una copia exacta de su hijo Adam. Pero quizá estén jugando con un fuego que puede terminar quemándoles. Jugar a ser Dios es la tentación más vieja del mundo. Y ya sea por la soberbia del científico que desea a toda costa demostrar que sus teorías son ciertas, o por la comprensible añoranza del ser querido muerto, el film señala lo fácil que es sucumbir a ella. Nick Hamm sabe plantear bien la historia, describir toda esta maraña de sentimientos. Pero la cosa se la va un poco de las manos al introducir elementos más propios del cine de terror y del thriller, incluidos los ‘sorprendentes’ traumas de algún personaje. El reparto está en su sitio, con un Greg Kinnear que se aleja de sus tradicionales papeles de comedia, una Rebecca Romijn-Stamos que trata de dejar atrás su imagen de objeto erótico, y un Robert De Niro que compone al médico sin despeinarse.

5/10
Los padres de él

2004 | Meet the Fockers

Al final de Los padres de ella, los protagonistas anunciaban que irían a conocer a los padres de Greg Folien, el novio de Pam Byrnes. En la secuela, se acerca la boda, por lo que se impone que los Folien y los Byrnes se conozcan, para lo que conciertan un encuentro durante un fin de semana en la residencia de los Folien. Greg y Pam harán todo lo posible porque el encuentro no arruine su futura boda, pero Jack Byrnes sospecha que su futuro yerno tuvo un hijo con la criada de sus padres, lo que está a punto de dar al traste con los planes de su hija. Jay Roach, director de Austin Powers 2. La espía que me achuchó, evolucionó a un tipo de comedia más sutil con Los padres de ella, que a pesar de incluir algunos chistes de humor grueso, tenía un estilo más parecido al de las clásicas películas de la screwball comedy, basado en la confrontación entre personajes opuestos. El cineasta le sacó mucha tajada a la capacidad humorística generada por la unión entre Robert de Niro y Ben Stiller. En la secuela, se unen al elenco dos monstruos del cine estadounidense, el mismísimo Dustin Hoffman, y Barbra Streisand, que llevaba una década retirada de la interpretación. Ciertamente, el guión incide en gags bastante similares a los de la primera parte, y baja el nivel, abusando de los chistes escatológicos. Pero los pesos pesados de la interpretación que protagonizan la cinta salvan sobradamente la función, y no faltan momentos hilarantes, como el partido de fútbol entre Robert De Niro y Dustin Hoffman.

4/10
El puente de San Luis Rey

2004 | The Bridge Of San Luis Rey

Adaptación de la célebre novela de Thornton Wilder, escrita en 1927. En el Perú del siglo XVII, el puente del título se rompe y cinco personas que se encontraban en él caen al abismo. Detrás del argumento se plantea la pregunta de si fue el azar, la providencia o la actuación de las personas quien provocó el desastre. La película indaga acerca de por qué esas personas concretas se encontraban en el puente, a través de la crónica de sus vidas. Sobresale la ambientación y el magnífico reparto internacional, con mención especial para la española Pilar López de Ayala.

4/10
Otra terapia peligrosa

2002 | Analize That

Años después de someterse al tratamiento del doctor Ben Sobol, el capo de la mafia Paul Vitti cumple condena en prisión. De repente, se queda en estado de shock, del que sólo sale ocasionalmente para cantar "Tonigh", "America" y hasta "Maria", de West Side Story. Los expertos del FBI dictaminan que salga de prisión, pero debe ponerse bajo el cuidado del doctor Sobol, cuya esposa no quiere que su marido vuelva a tener tratos con un gángster. Secuela de Una terapia peligrosa, comedia que dejó buen sabor de boca por el contraste cómico entre Robert de Niro y Billy Crystal, y su parodia de los tópicos del cine de gángsters. Esta vez el humor es más disparatado, más en la línea de la zafiedad marca de fábrica de los hermanos Farrelly que de la comedia clásica que siguió el director, Harold Ramis, en Atrapado en el tiempo. Lo mejor, los autohomenajes de Robert De Niro, pues sufre una conmoción parecida a la de Despertares y su personaje comenta que le gusta atizar “con un bate de béisbol”, como hacía en Los intocables de Elliot Ness.

4/10
Condenado

2002 | City By The Sea

Vincent LaMarca. Un detective de homicidios de la policía neoyorquina. En el pasado, su padre fue ejecutado por su participación en el secuestro y muerte de un niño: de modo que con su trabajo pretende dejar atrás tan traumática herencia. Divorciado, tiene un hijo, Joey, del que no se ocupa, y que anda metido en el mundo de la droga. Incapaz de asumir sus responsabilidades familiares, mantiene una relación con una vecina, en la no se compromete. Pero profesionalidad de policía y dejadez en la vida familiar van a colisionar en un caso de asesinato que le corresponde investigar, donde su vástago resulta ser el principal sospechoso. Michael Caton-Jones, un artesano competente (Memphis Belle, Vida de este chico), combina bien la intriga policial con el tratamiento de las dificultades en las relaciones padre-hijo. No es superoriginal, pero está bien narrada, y perfila bien a los personajes. El cariz fatalista de la trama tiene interés: sabiendo Vincent que su padre fue un criminal, llega a creer que su hijo está condenado a repetir los mismos errores; y esta idea pugna con el deseo del padre de creer en su hijo.

5/10
Showtime

2002 | Showtime

Un duro detective de la policía, que resuelve todos los casos. Un agente que patrulla las calles, que sueña con ser actor. Y una productora de televisión que sueña con dar con el programa que conquiste todas las audiencias. Juntos conforman un cóctel explosivo: el programa “Showtime”, que pretende informar las 24 horas del día cómo es el trabajo de una pareja de polis, al estilo “Gran Hermano” o, si tomamos la referencia cinematográfica, El show de Truman. El film da una nueva vuelta de tuerca a las llamadas buddy movies con poli blanco y poli negro, uno serio, el otro cachondo, cuyos máximos exponentes son Arma letal y Límite: 48 horas. Hasta se dan dos curiosas circunstancias (¿estarán buscadas adrede?): Eddie Murphy, protagonista del segundo título, actúa en esta puesta al día de la fórmula, que tiene a las cámaras de televisión como estrellas invitadas; y Rene Russo se incorporó a la serie Arma letal en su tercera entrega. En cualquier caso la combinación de acción y comedia funciona razonablemente, y el afán de tantos por chupar cámara y convertirse en carne de "prime time" es ridiculizado y puesto en solfa con ingenio.

4/10
The Score (Un golpe maestro)

2001 | The Score

Nick (Robert De Niro). Un mago del robo. Nunca falla, porque es prudente. Pero piensa que ha llegado la hora de sentar la cabeza: casarse con su chica, y regentar honradamente un club de jazz. Pero Jackie (Edward Norton), un joven ambicioso, y Max (Marlon Brando), su viejo mentor, le convencen para que dé un último golpe. Y no en cualquier ciudad de Europa o Estados Unidos, sino en Montreal, donde vive habitualmente. Lo que supone un riesgo, “trabajar” en casa, nunca tomado hasta ahora. Una de las cosas más curiosas del film es que se pretende robar un objeto cuya existencia ignoran sus guardianes. Se trata de un cetro real, oculto en la pata de una mesa, retenida en el Edificio de Aduanas. Inicialmente el guión señalaba que el robo sucedía en un museo, pero Oz buscaba localizaciones para el rodaje vio el viejo Edificio de Aduanas, actualmente abandonado, y cambió la historia para adecuarla a este estupendo emplazamiento. Reparto de ensueño. Tres grandes actores, que saben dar a sus personajes la hondura dramática que un film de género les permite. La película, entretenimiento puro, se enmarca en la tradición de títulos de robos (Como robar un millón o la reciente La trampa), y sabe jugar perfectamente las cartas del suspense y la sorpresa. Sobre todo en el último tercio de la película, estupendo ejercicio de cómo mantener en vilo al espectador y triunfar en el intento.

5/10
15 minutos

2001 | Fifteen Minutes

Al inspector de homicidios Eddie Fleming (Robert De Niro) le encanta salir en los medios de comunicación. Un asesinato relacionado con un incendio le obliga a colaborar con Jordy Warsaw (Edward Burns), un bombero al que no le gusta nada el circo mediático. Aunque surgen ciertas suspicacias, ambos detectan a Emil y Oleg, dos asesinos recién llegados del Este de Europa, que cometen crímenes sin ton ni son. Emil, que advierte la sed de morbo de la opinión pública, ha trazado un siniestro plan: cometer asesinatos atroces que Oleg graba en vídeo, para forrarse con la exclusiva de su historia. Y luego alegar locura para librarse del merecido castigo. ¿Se saldrán estos tipos con la suya? El director y guionista John Hersfeld traza, impregnada de un humor muy negro, una feroz crítica a la sociedad actual, ávida de información escabrosa. Él lo tiene muy claro y explica con cierto pesimismo: “Nos encontramos en una cultura en la que nadie se hace responsable de sus actos y todo el mundo quiere ser reconocido por nada.” De Niro, además de ser coprotagonista, produce el film. Le acompaña el director y actor Burns, quien asegura que, incluido él, “cualquier actor joven daría su brazo derecho por rodar con De Niro”.

4/10
Las aventuras de Rocky y Bullwinkle

2000 | The Adventures of Rocky and Bullwinkle

Dos malvados personajes de dibujos animados con aire ruso, Boris y Natasha, han encontrado un código secreto que les permite irrumpir en el mundo real. Y tienen el plan de derrocar al presidente de EE.UU con una emisora de televisión. Rocky y Bullwinkle deben impedirlo. Esta peli de aire ingenuo mezcla animación y personajes reales tal y como se hacía en la estupenda ¿Quién engañó a Roger Rabit?

4/10
Hombres de honor

2000 | Men Of Honor

“Dado que el buceo es el trabajo más peligroso de la Armada. ¿Quién querría dejarlo ahora?“ Desde luego el protagonista de esta cinta no, a pesar de que quien lanza tal sugerencia es el oficial de buzos Bill Sunday, un auténtico experto en torturarle la existencia. Pero en Hombres de honor la palabra rendirse no existe. Al contrario, son la fuerza de voluntad, el valor y el orgullo los pilares en esta historia sobrecogedora, basada en la experiencia vital de Carl Brashear, el primer afroamericano que logró ser buzo de la Armada de los Estados Unidos. Todo empieza con la ilusión del joven Carl (Cuba Gooding Jr.) por entrar en la Marina y alejarse de la mediocridad que le ata a las tierras de Kentucky. Su sueño se hace realidad cuando en 1948 el presidente Truman firma una ley que permite el ingreso en la Armada a gente de color. Pero sus ambiciones van más allá: quiere ser buzo y hacer carrera en tan arriesgada actividad. Lo que no imagina es el infierno que tendrá que soportar en sus carnes: el aislamiento de sus compañeros por su piel, la burocracia naval y sobre todo las miles de zancadillas que en su camino le pondrá el oficial de instrucción Bill Sunday (Robert De Niro, nuevamente maestro). Sin embargo, su espíritu indomable no se parará ante nada ni ante nadie hasta conseguir su objetivo, incluso después de perder una pierna. A alguno quizás le produzca urticaria ver en una “peli” el típico entrenamiento militar a base de berridos marciales al estilo “Señor, sí, señor”. De esta parafernalia castrense no se libra Hombres de honor, pero afortunadamente se queda sólo en la superficie. A poco que bajamos a las profundidades del argumento nos encontramos con las caracterizaciones de unos personajes de los que se desprenden actitudes, sentimientos y motivaciones con suficiente cuerpo y volumen para engancharnos a la pantalla y dejarnos arrastrar por el triunfo del espíritu humano que encarnan. “No tuve que ser muy dramático con respecto a la vida de Carl Brashear para presentar una gran historia; es conmovedora tal cual es”, manifiesta Cuba Gooding Jr. Y es que son grandes las emociones que emergen del drama y la aventura de este "biopic" trazado al modo clásico, con excitantes escenas (como la de las pruebas de instrucción) y una narración vigorosa a cargo de George Tillman Jr. A todo ello contribuye el guión de Scott Marshall Smith, que estuvo asesorado en todo momento por el propio Carl Brashear. El guionista inventó el personaje de Bill Sunday como compendio de algunos de los oficiales con los que tuvo que enfrentarse el protagonista.

5/10
Los padres de ella

2000 | Meet The Parents

Cuentan que durante el rodaje de esta película, Robert De Niro y Ben Stiller tuvieron que echar mano de toda su bilis para mantener la seriedad delante de la cámara, pero que no siempre lograron su objetivo. Y es que les resultaba muy difícil aguantar la risa cuando tenían delante a su futuro yerno/suegro en pleno alarde cómico. Tenían razón: hay "gags" francamente despiporrantes. Greg y Pam están felizmente enamorados. Justo antes de pedir su mano, él recibe la noticia de que la hermana de ella va casarse y de que por tanto tendrá que acompañarla a la casa familiar para asistir a la ceremonia. Entonces decide posponer su petición de matrimonio hasta conocer a los padres, Jack y Dina, y obtener de ellos su consentimiento. Greg sabe que Jack, un agente de la CIA jubilado, es un tipo singular, exigente y receloso en cuanto a congeniar con los novios de sus hijas, y se presenta en la casa nervioso como un flan. Pero, poco a poco, lo que parecía castaño pasa a ser oscurísimo y su estancia allí se convertirá en una verdadera pesadilla El argumento no es nada del otro mundo, pero este "handicap" se resuelve satisfactoriamente gracias a unos personajes nítidamente dibujados y a un notable trabajo del equipo de guionistas. El tono amable se compagina además con un lenguaje moderno y desenfadado, del que es buen ejemplo el nombre encubierto del joven enamorado. El director Jay Roach era consciente de que jugaba con un material humano fuera de lo común y la clave ha sido ceder a los actores principales todo el protagonismo y dejar aparte otros elementos visuales, utilizados de modo convencional pero con eficacia. Compruébalo: el "tête-a-tête" De Niro-Stiller logra merecidamente que esta comedia se sitúe muy por encima de la media.

5/10
Nadie es perfecto

1999 | Flawless

Walt es un poli muy viril, que ronda la cincuentena, amante de la acción. Vive en un barrio marginal, y todos los días se cruza con un grupo de homosexuales, a los que mira mal. Tampoco se fija mucho en Rusty, su vecino, que se traviste de drag queen y actúa en un garito nocturno. Pero una acción policial deja a Walt inválido, lo cual le va a obligar a ver más de lo que querría a Rusty. Entretenida comedia sobre la intolerancia y los prejuicios, que evita casi siempre el tonillo didáctico. Aunque previsible, el film cuenta con una extraordinaria pareja de actores: el camaleónico Robert De Niro, y el menos conocido Philip Seymour Hoffman, que ya destacó en El talento de Mr. Ripley y State And Main.

4/10
Una terapia peligrosa

1999 | Analyze This

Paul Vitti: un gángster neoyorkino, respetado y temido por sus colegas. Una crisis: Paul ya no es el matón que era; lloriquea sin motivo, no resuelve sus negocios como antes, le cuesta liquidar a sus oponentes... Definitivamente, algo no marcha. Así que Paul hace de tripas corazón y acude a Ben Sobel, un psiquiatra al que ha conocido de modo casual. El gángster querría que nadie supiera que ha tenido que recurrir a un loquero. Y éste querría no haber conocido nunca a un tipo tan peligroso; menos aún teniendo en cuenta que en pocos días va a contraer matrimonio. Harold Ramis ha demostrado tener una excelente mano para la comedia. Atrapado en el tiempo ha sido una de las mejores películas del género en los 90; y Mis dobles, mi mujer y yo, junto a los guiones de Los cazafantasmas, ofrecían algunos momentos memorables. Ahora acierta de nuevo juntando a dos actores muy distintos (estupendos Robert De Niro y Billy Crystal), que dan el contraste perfecto entre el gángster enloquecido y cabezón y el psiquiatra de vida ordenada y aburrida. El film contiene un buen puñado de escenas tronchantes y, más difícil todavía, están bien trenzadas: no da nunca la sensación de una acumulación de gags sin orden ni concierto. Hay parodia de films míticos de gángsters, como El padrino; pero con medida, sin caer en la simple farsa, o en el puro mimetismo de secuencias clásicas. Las escenas de sesiones de terapia, o el congreso de gángsters, tienen un "timing" perfecto, que provoca el efecto de la carcajada en el momento previsto. Aunque no se pretende una asombrosa construcción de personaje, éstos se revelan de una pieza. Incluso los puramente secundarios (el divetido y simple matón de Paul; el padre de Ben, también psiquiatra; Primo Sindone, el principal rival de Paul; la novia de Ben...) son un apoyo constante a la historia. A la vez se deslizan, sin estridencias, ironías y pullas sobre el psicoanálisis y el deseo de una vida cómoda y sin problemas; o el dibujo, muy atractivo, de lo que acaba siendo una sólida amistad.

6/10
Grandes esperanzas (1998)

1998 | Great Expectations

Adaptación libre de la novela de Charles Dickens, que ya conoció una excelente versión de David Lean,con el título de Cadenas rotas. Presenta la historia de Finn, un niño pobre que se cría con su tío. Cuando consigue trabajo para una excéntrica ricachona se enamora perdidamente de Estella, su sobrina. El mexicano Alfonso Cuarón (La princesita) apuesta por un tratamiento muy sensual de la historia de amor. Y cuida con mimo el diseño artístico. Atentos a la partitura musical de Patrick Doyle: hermosísima.

4/10
Ronin

1998 | Ronin

Una activista irlandesa reúne a un grupo de mercenarios, que deben preparar cuidadosamente un golpe. El propósito es hacerse con un maletín, de misterioso contenido. El film dibuja los caracteres de los distintos componentes del comando: gente dura, que hace pocas preguntas pero quiere estar segura de que no van a 'cagarla'. La palabra "Ronin" está relacionada con los antiguos samurais de Japón que no habían sido capaces de salvar la vida de sus señores, y eran condenados a errar como bandidos. Ahora los Ronin modernos son Robert DeNiro, estratega y ex agente de la CIA; Jean Reno, que coordina las acciones del grupo; Stellan Skarsgård, experto en equipos electrónicos, Skipp Sudduth, el conductor; y Sean Bean, especialista en armas. En su camino se cruza el irlandés Seamus (Jonathan Pryce), que también ambiciona hacerse con el maletín. O sea, un reparto de ensueño. El director John Frankenheimer filma un sólido film de acción a la vieja usanza. Ahora que los espías no tienen bloques soviético o americano a los que apuntarse, buscan otro tipo de trabajos. David Mamet (con el seudónimo de Richard Weisz) articula una trama interesante, que incluye magníficas persecuciones automovilísticas, o la emocionante secuencia en la pista de patinaje.

6/10
La cortina de humo

1997 | Wag the Dog

A 11 días de las elecciones presidenciales, el candidato a la reelección es acusado de mantener una relación sexual con una menor. Los 'fontaneros' de la Casa Blanca deben distraer a la opinión pública durante ese tiempo, inventando guerras y héroes. Y acuden a un profesional en la materia: un productor de Hollywood. No está claro si la realidad imita al arte o viceversa. Sea como fuere esta divertida sátira política se ha anticipado a los escándalos de la Casa Blanca hasta extremos insospechados. Los observadores políticos de la prensa internacional han señalado de modo unánime la similitud entre lo propuesto por el film y el caso Clinton. La coincidencia de los bombardeos de Sudán y Afganistán con la declaración de Monica Lewinsky ante el gran jurado parece un calco del film. El guión urdido por David Mamet (fue candidato al Oscar) destila acidez por todos sus poros al dibujar la manipulación política a través de los medios de comunicación. Dustin Hoffman está memorable como ególatra productor y tuvo una nominación al Oscar por su papel. Merece la pena escuchar las bellas e irónicas canciones de Mark Knopfler.

6/10
Jackie Brown

1997 | Jackie Brown

Jackie Brown es una azafata que para subir sus ingresos realiza contrabando de divisas para Ordell, un violento traficante. Un día, es detenida en el aeropuerto por un policía y un agente de aduanas. Éstos le proponen un trato de favor si les ayuda a llegar hasta Ordell. Jackie finge que acepta el trato, pero en realidad planea engañar tanto a Ordell como a la policía y huir con la pasta. Tarantino adapta "Rum Punch (Un cóctel explosivo)", una novela de Elmore Leonard, en esta película, que visualmente recuerda a las 'Blaxploitation Movies', films de serie B de los 70, protagonizados por actores afromericanos, con argumentos similares a las grandes películas de éxito. Por esta razón, reclutó como protagonista a Pam Grier, una de las grandes estrellas del subgénero. Sin embargo, la interpretación de esta actriz no se puede comparar, ni de lejos, con la genial resurrección de John Travolta, en Pulp Fiction, pues Grier parece estar poco convencida de que aún tiene edad para hacer de dura heroina. Tampoco resulta demasiado convincente Michael Keaton, como inspector de policía de pocas luces. Mucho más divertida es la interpretación de Samuel L. Jackson, como implacable villano, de Robert De Niro, en un papel de ex convicto, y Bridget Fonda, interpretando a una drogadicta. El guión también es menos compacto que el de otras películas del cineasta, pues acumula secuencias interesantes, que sin embargo no aportan nada al núcleo central de la historia. Por ejemplo, al principio le dedica mucho tiempo a describir el personaje de Samuel L. Jackson. A pesar de todo, y sin ser lo mejor del director de Reservoir Dogs, funciona por sus divertidos diálogos y memorables secuencias.

6/10
Cop Land

1997 | Cop Land

Murray (Michael Rapaport) es un policía de Nueva York que tiene un altercado con unos individuos que van conduciendo en el coche que va delante de él. En unos instantes, el coche de ellos, que está atravesando un puente, choca brutalmente y los ocupantes mueren. Al lugar, acuden en seguida, las autoridades policiales y el sheriff Heflin (Sylvester Stallone), que llevará el caso. El suceso empieza a convertirse en una bola de nieve donde Murray no sabe si saldrá bien parado. Entretenido thriller policíaco que, a pesar de no ser la octava maravilla del mundo, alcanza un nivel bastante por encima de la media. Cuenta con un conjunto de buenos actores, donde destaca Harvey Keitel, Ray Liotta, un fugaz Robert De Niro y un orondo Sylvester Stallone, en uno de sus papeles más convincentes. James Mangold (Inocencia interrumpida, En la cuerda floja) dirige la cinta, donde hace una crítica de la corrupción policial.

6/10
Sleepers

1996 | Sleepers

A finales de los años 60, cuatro adolescentes tratan de superar sus complicadas relaciones familiares en el barrio neoyorquino de La cocina del infierno. Tras una peligrosa gamberrada, son enviados a un correccional, donde padecen todo tipo de abusos sexuales a manos de un sádico carcelero. Cuando ya son adultos, dos de ellos asesinan al carcelero y los otros trazan un plan para que sus ex compañeros salgan absueltos, pues consideran que lo sucedido ha sido un acto de justicia. El realizador Barry Levinson (Rain Man) es el artífice de este espléndido drama, pues es el responsable de la dirección, guión y producción. Se basó en los recuerdos del escritor Lorenzo Carcaterra. El reparto es excepcional, sobre todo en cuanto a los veteranos Hoffman y De Niro. Además, el aspecto visual de la película está muy cuidado.

6/10
La habitación de Marvin

1996 | Marvin's Room

Bessie (Diane Keaton) es una mujer que ha estado toda su vida al lado de su padre, cuidándole con inmenso cariño. Pero cuando descubre que está gravemente enferma decidirá pedir ayuda a su hermana Lee (Meryl Streep), que se marchó de su casa hace veinte años. Las diferencias entre ellas son hondas y difíciles de mejorar, pero el hijo de Lee (Leonardo DiCaprio), tenderá un cable entre ambas. Las actrices sobresalientes y el comedido y denso guión componen un melodrama de gran altura.

7/10
Fanático

1996 | The Fan

Gil es un maduro tendero cuya vida fracasada parece que nunca remontará. No tiene buena relación ni con su mujer ni con su hijo, y el 'baseball' es lo único que ocupa su mente. Ver a su jugador favorito de los 'Gigantes', Bobby Rayburn, es lo que le ayuda a sobrellevar su desdichada existencia. Cuando, durante una mala racha en la temporada, el jugador se convierte en el blanco de las críticas, Gil decide hacer algo por Rayburn. Su plan será asesinar a otro jugador que empieza a hacerle sombra. Con Robert De Niro y Wesley Snipes en el elenco, la película ya promete. Y así es. Sin tener un guión brillante ni una acción descomunal, la interpretación de los protagonistas y la intriga de la historia mantienen a cualquiera pegado al asiento. De Niro, borda casi todos sus papeles, y en la cinta está magnífico haciendo de un hombre corriente convertido en un trastornado fanático. Barkin, Leguizamo y del Toro, completan el sólido reparto.

5/10
Las cien y una noches

1995 | Les cents et une nuits

Monsieur Cinema (Michael Piccoli) es un anciano centenario, que vive solo en una enorma villa. Como la memoria empieza a jugarle malas pasadas, requiere los servicios de una joven que debe refrescar sus células grises, contándole historias de películas de todas las épocas y lugares. También vienen a visitarle personajes varios relacionados con el cine, estudiantes y empresarios sin escrúpulos. La película se concibió para celebrar el centenario del cine, pero Agnès Varda se excede en el metraje, es de esos trabajos donde el ejercicio más placentero es reconocer al desfile de actores que pululan por los fotogramas. Nostalgia para cinéfilos.

4/10
Heat

1995 | Heat

Una sofisticada banda de ladrones realiza un robo de enorme audacia. Neil McCauley (Robert De Niro), su cabecilla, es un hombre inteligente, que prefiere evitar crueldades innecesarias, pero de una gran frialdad que cultiva a propósito. Por ello trata de evitar implicarse demasiado a fondo en sus relaciones con las personas: para estar libre de ataduras. El golpe recién cometido lo investiga Vincent Hanna (Al Pacino), un concienzudo policía, a quien su excesiva implicación en el trabajo causa problemas afectivos: se ha divorciado en dos ocasiones, y su esposa actual, a pesar del amor que le profesa, comienza ya a estar algo quejosa. Michael Mann escribe y dirige un film complejo, tanto de estructura como de producción y realización. El director había demostrado su capacidad para conjugar espectáculo de acción e historia de interés humano en El último mohicano. Mann vuelve aquí por los mismos derroteros, pero con mayor acierto, gracias también a unos cuantos momentos intensos, muy bien planificados. No sólo es capaz de coreografiar los robos y persecuciones con la misma o mayor efectividad que cualquier “jungla de cristal”, sino que sabe introducirlos en una historia de entidad, en la que se dibujan dos personajes principales: el ladrón y el policía, los cuales, a pesar de estar en bandos opuestos, tienen más de un punto en común. La idea de introducir un improbable encuentro entre los dos, antes del enfrentamiento final, se revela audaz y eficaz para mostrar esa proximidad. Sin duda que la presencia de dos actores enormes, De Niro y Pacino, contribuye a elevar éste y otros momentos del film. Y es que uno de los grandes aciertos de la película es el muy meditado reparto. A pesar de algunas pegas en personajes poco dibujados –un negro que trata de reinsertarse, la hijastra del policía–, la película funciona muy bien en líneas generales. Hay violencia, pero no regodeo en la misma, y un tratamiento casi siempre contenido de lo morboso. Varias subtramas están desarrolladas con acierto, ya sean las más puramente policíacas, o las que presentan a unos delincuentes y policías en los que late el deseo de llevar una vida familiar normal: poder estar con alguien, compartir lo bueno y lo menos bueno... Pero se trata de personajes con sentimientos contradictorios. Un trabajo para servir a la sociedad, puede no llenar la vida propia y de los que la rodean... El deseo de dejar un determinado estilo de vida no es fácil... Pueden no lamentarse determinados comportamientos bajo el escudo de un sentido fatalista de la vida... El sentimiento de venganza puede dar al traste con decisiones previas... Al final siempre llega en la vida el momento de optar, y cuando a Nel se le presenta –uno de los momentos más excitantes del film no le resulta nada fácil. Dante Spinotti ha fotografíado la película. A él se debe una atractiva visión nocturna de Los Ángeles, iluminada como un maravilloso y enorme árbol de Navidad. También se revela como muy importante su función en la secuencia del clímax, que transcurre en un aeropuerto, y en el que el constante encendido y apagado de las luces para el despegue y aterrizaje de aviones se convierte en una buena metáfora del mundo de luces y sombras en que se mueven los protagonistas.

7/10
Casino

1995 | Casino

Tras introducir la llave en el contacto, el coche de Sam 'Ace' Rothstein vuela por los aires. Así arrancan los recuerdos del director de un casino en Las Vegas. Martin Scorsese vuelve a abordar el mundo gangsteril tratado en Uno de los nuestros, esta vez a partir del libro de Nicholas Pileggi, también coguionista. El director italoamericano se basa en un caso real para repetir un esquema donde abunda la voz en off, que permite a tres personajes hacer digresiones varias, cargadas de cinismo, acerca de su inmoral estilo de vida. La fotografía de Robert Richardson, de buscado colorismo, recoge bien ese mundo falso de luces de neón, propio de la ciudad del juego. Scorsese es descarnado en el brutal tratamiento de la violencia. Pero al tiempo sabe insuflar vida a sus personajes. Robert De Niro compone bien el tipo celoso que no sabe bien lo que quiere; Joe Pesci es el personaje violento a que nos tiene acostumbrados; y Sharon Stone deslumbra como mujer frustrada.

7/10
Frankenstein, de Mary Shelley

1994 | Frankestein

Victor Frankestein lleva una vida feliz en Ginebra, junto a su adorada madre. Pero su ingenua felicidad es de pronto pisoteada debido a la muerte instantánea de su madre. Esto supone un giro radical en la vida de Victor, que sufre un terrible trastorno y se jura a sí mismo enfrentarse a la muerte. Con los años, se convierte en una persona introvertida y misteriosa. Completa con brillantez sus estudios de medicina. En Ingolstadt conoce al tenebroso profesor Waldman, y escucha rumores sobre su dedicación al estudio de las posibilidades de crear vida después de la muerte. Victor enseguida traba amistad con el profesor Waldman. Ambos comienzan a experimentar. Victor está dispuesto a llegar hasta el final a cualquier precio: su obsesión es devolver a la vida a un muerto. Adaptación de la genial novela de Mary Shelley. Se cuenta que los poetas Lord Byron, Shelley y la hermana de éste, Mary, pasaban unos días en una casa de campo. Lord Byron propuso a cada uno escribir un relato de terror, para leerlo después en voz alta. Mary Shelley escribió las primeras páginas de la historia del monstruo de Frankestein, que luego convirtió en novela. Esta historia ha sido llevada al cine en numerosas ocasiones, con distintos grados de inspiración. Aquí Kenneth Branagh realiza una adaptación grandiosa, llena de efectos. Cuenta con una excelente plantilla artística. El resultado es espectacular.

6/10
La chica del gángster

1993 | Mad Dog & Glory

Producción de Martin Scorsese con uno de sus actores fetiches: el gran Robert de Niro. Wayne Dobie es un fotógrafo de la policía al que irónicamente apodan "Perro Loco" debido a su tímida manera de ser. Un buen día, salva por casualidad la vida de Frank Milo, gángster y prestamista del barrio. En pago por el favor realizado, Milo invita al fotógrafo para que pase una noche en su Night-club y a la vez le obliga a aceptar como regalo a Glory, una atractiva camarera, aunque solamente durante una semana. Sin embargo, poco a poco, Wayne se siente cada vez más atraído por Glory, de la que termina enamorándose, por lo que le resultará realmente difícil desprenderse de ella cuando el plazo termine. El dilema del fotógrafo está claro: o renuncia a Glory o tendrá que enfrentarse a Frank, un tipo peligroso y sanguinario. Tres interpretaciones memorables hacen de esta película un verdadero entretenimiento. El camaleónico De Niro y la bella Thurman están bien en sus papeles. Fue la segunda película de McNaughton tras la impactante Henry, retrato de un asesino.

4/10
Una historia del Bronx

1993 | A Bronx Tale

Magnífico debut como director de Robert De Niro, quien contó con un maravilloso guión obra de Chazz Palminteri (quien adapta su propia obra teatral), también coprotagonista del film junto con De Niro. Cuenta, con tono nostálgico pero realista, la fascinación de Calogero (Lillo Brancato), un niño despierto de familia humilde, por un gángster en el Bronx neoyorkino (Palminteri). Mientras, el padre del chico (De Niro), conductor de autobús, trata de llevarle por el buen camino sabedor de los peligros que acechan a su hijo.

8/10
Vida de este chico

1993 | This Boy's Life

En 1989 el novelista norteamericano Tobias Wolff publicó “Vida de este chico”. El autor relataba sus recuerdos de infancia y adolescencia, allá por los años cincuenta, marcados por el divorcio de sus padres, la vida itinerante junto a su madre, y las relaciones con Dwight, su padrastro. Lo hacía en primera persona, en un tono entrañable, como si de un cruce entre Dickens y Twain se tratara. Aunque no faltaban los momentos duros en ese período vital de Wolff, el modo de contar, detallista y repleto de sentido del humor, limaba esas aristas. La labor de Michael Caton-Jones (Memphis Belle, Doc Hollywood), traspasar el espíritu de la novela de Wolff al celuloide, no se presentaba sencilla. Es cierto que él y Robert Getchell, el guionista, han vertebrado bien la película. No han inventado, aunque haya una explicitud en diálogos soeces o erotismo, no presente en el libro de Wolff. Han debido optar, eso sí, por unas cuantas de las anécdotas que conforman la novela, y omitir otras. E hilarlas de vez en cuando con la voz en off del protagonista. Pero a pesar de esto último, la película pierde esa mirada en primera persona, la ternura propia de la evocación. Y los hechos se muestran desnudos, el humor que les acompaña es demasiado irónico, casi negro. El tinte que adquiere la historia es, decididamente, desgarrado y poco atractivo. La película tiene aciertos parciales. Fija bien su atención en las insensateces que es capaz de cometer un adolescente, más si la atención que le prestan sus padres no es toda la debida. Está bien tratados los intentos de una madre desorientada por comunicar con su hijo; y la amistad entre éste y Arthur, el chaval ‘mariquita’, más auténtica que la tiene con su pandilla. También se subrayan los esfuerzos del protagonista por ingresar en un instituto. El esfuerzo de producción ha sido notable ‑por eso uno esperaba más‑, con mención especial a la fotografía de David Watkin. En el capítulo de interpretación destacan Ellen Barkin y Leonardo DiCaprio. En cambio, aparece claramente pasado de rosca Robert De Niro. El personaje de Dwight se prestaba a los excesos y el actor ha sido incapaz de contenerse un poco.

5/10
La noche y la ciudad

1992 | Night and the City

De Niro da vida a un abogado que por promover una demanda contra un boxeador es humillado en público. Se vengará. Jessica Lange acompaña con firmeza al gran Bobby, en esta nueva adaptación de la novela de Gerald Kersh, que ya fue llevada a la pantalla en 1950 de la mano de Jules Dassin.

5/10
Gente de Sunset Boulevard

1992 | Mistress

Sátira del mundo del cine, y más concretamente sobre Hollywood, aunque sin llegar a los extremos cínicos de El juego de Hollywood de Robert Altman. Sigue a un director de cine venido a menos, al que un productor venido a menos, propone rodar un guión del primero que duerme en algún cajón, y que se supone tiene una calidad comparable al cine de Jean Renoir. Lo malo es que los inversores del proyecto se empeñan en que sus novias y amantes tengan algún papel en la película. Robert De Niro produce esta cinta de Barry Primus, perteneciente a ese subgénero de 'cine dentro del cine', que otra llaman narcisismo o 'mirarse al ombligo'. La idea es mostrar con humor la triste condición humana, en el contexto de una declaración de amor al Séptimo Arte.

5/10
Llamaradas

1991 | Backdraft

Dos hermanos han seguido la tradición familiar y forman parte del cuerpo de bomberos en Chicago. Brian se ha refugiado en el departamento menos arriesgado, puesto que se encuentra traumatizado por la trágica muerte de su padre, en acto de servicio. Sin embargo, desea otra oportunidad y trata por todos los medios de ser trasladado. Mientras tanto, una oleada de incendios provocados aterroriza la ciudad. Espectacular filme de catástrofes que incluye las mejores secuencias de incendios filmadas hasta la fecha. Los efectos especiales son inmejorables, por lo que el filme mantiene la emoción hasta el final. Ron Howard (Willow, Apolo 13) era el director ideal para esta superproducción, plagada de estrellas en los papeles principales.

5/10
Caza de brujas

1991 | Guilty By Suspicion

Magnífica y cuidada narración sobre los hechos que conmovieron los estudios de Hollywood en los años 50. El Comité de Actividades Antiamericanas comenzó a perseguir en 1951 a todos aquéllos que profesaban ideas izquierdistas. El objetivo principal de sus ataques fue el mundo del cine. David Merrill (Robert de Niro) es un director de gran talento que cuenta con todos los parabienes de los presidentes de los más grandes estudios del mundo cinematográfico. Pero ahora él está a la cabeza de la lista negra y sólo podrá salvar su carrera de un modo: denunciar públicamente los nombres de amigos y conocidos que compartan las mismas ideas. Hollywood hace en esta película una valiente recreación de una de las épocas más controvertidas de su historia. La lleva a cabo con notable calidad, gracias sobre todo a la enorme versatilidad del gran Robert De Niro.

5/10
El cabo del miedo

1991 | Cape Fear

Sam Bowden (Nick Nolte) y su mujer Leigh (Jessica Lange) son un matrimonio feliz. Tienen una hija maravillosa de 15 años llamada Danielle y acaban de trasladarse a una bonita casa en una ciudad tranquila. Sam es un abogado de prestigio mientras que su mujer se dedica al diseño gráfico. Pero sus vidas tranquilas van a verse azotadas inesperadamente por Max Cady (Robert De Niro), quien acaba de salir de la cárcel, donde ha permanecido 14 años acusado de apalear y violar a una niña. Durante su tiempo de prisión ha estudiado leyes y ha llegado a la conclusión de que la culpa de su condena la tuvo el abogado, que era Sam Bowden. Max está decidido a hacerle pagar su error y va a dedicar cada minuto de su libertad a aterrorizar a los Bowden y convertir su vida en un infierno. Como siempre, Scorsese no ahorra escenas de gran crudeza en esta película interpretada soberbiamente por los tres protagonistas. Heredera de El cabo del terror, con Robert Mitchum a la cabeza, esta nueva y oscura versión aúna igual suspense y angustia y alcanza niveles parecidos a los de su antecesora.

7/10
Cartas a Iris

1990 | Stanley & Iris

Entre una viuda  adinerada y un cocinero analfabeto comienza una más que improbable historia de amor. Tras varias dificultades ambos aprenderán a quererse y a reconocer lo bueno del otro. Gran trabajo de Fonda y De Niro en papeles poco habituales.

6/10
Despertares

1990 | Awakenings

Basada en hechos reales, y publicitada con la frase "los milagros sencillos no existen", el film narra los sucesos acaecidos en una clínica de Estados Unidos, donde un médico llamado Malcom Sayer trata a una serie de enfermos crónicos, que padecen una encefalitis, todos ellos víctimas de una epidemia que afectó a cientos de personas durante los años veinte. La consecuencia es que todos ellos han estado durante treinta años inmovilizados, sin capaz de comunicarse Los métodos del doctor son poco convencionales, pero inesperadamente los enfermos, experimentan un "despertar", que raya lo milagroso, pasados unos meses los enfermos recaen en el estado de letargo anterior, tan misteriosamente como se habían recuperado. Penny Marshall dirige esta hermosa película, cargada de gran interés humano. En el film se dan cita dos gigantes de la interpretación. Robin Williams, en un papel más comedido que de costumbre, y el camaleónico Robert De Niro dando vida a uno de los enfermos. La película cuentra con una esmerada fotografía a cargo de Miroslav Ondrícek y una gran banda sonora de Randy Newman.

6/10
Uno de los nuestros

1990 | Goodfellas

Implacable cuadro del tortuoso e inmoral mundo de la mafia, pasado por el tamiz cínico de Ray Liotta, un inolvidable narrador. “Que yo recuerde, siempre quise ser un gángster”. Ésta es la frase evocadora con que arranca la crónica de Henry Hill, que expone con voz en off su fascinación por el mundo gangsteril, desde su adolescencia, en que es un espectador pasivo, hasta que se involucra en dudosas actividades. Martin Scorsese nunca logró dibujar mejor el mundo de la mafia, aprovechando el toque cínico del protagonista, que no duda en venderse para asegurar su supervivencia. El film se basa en el libro de Nicholas Pileggi, que él mismo convirtió en guión, y que cuenta el caso real de Henry Hill (quien, por cierto, acompaña a Scorsese en el audiocomentario del DVD). Joe Pesci se llevó un Oscar por su personaje de sádico asesino, que marcó su carrera posterior. El virtuosismo de Scorsese puede verse en el largo travelling del restaurante.

7/10
Jacknife

1989 | Jacknife

Un veterano de la guerra de Vietnam vuelve a casa. Y lleva consigo sus traumas, que le ayuda a sobrellevar una abnegada hermana. Diez años después de El cazador, Robert De Niro vuelve a intervenir en un film sobre el conflicto que tanto conmocionó a EE.UU.

5/10
Nunca fuimos ángeles

1989 | We're No Angels

Robert de Niro y Sean Penn interpretan a dos curiosos presidiarios, que debido a una serie de circunstancias, consiguen escapar de la cárcel. El malvado alcaide que se encarga de la prisión, no dejará piedra por remover hasta dar con ellos. Ambos se refugian en una pequeña comunidad, donde se hacen pasar por sacerdotes. Ninguno tiene ni idea de la doctrina cristiana, pero poseen un divertido talento para el engaño y unas increíbles ocurrencias que les sacarán de más de un apuro. Aunque no se llevan muy bien, están obligados a entenderse si quieren conservar su vida y su recién adquirida libertad. En sus caminos se cruzará una bella mujer interpretada por Demi Moore, a la que tendrán que ayudar. Divertida comedia con momentos disparatados que provocan la risa. Cuenta una curiosa historia con mucho ritmo y sentido del humor. Dirigida por el prestigioso Neil Jordan (Juego de lágrimas, Entrevista con el vampiro). Las interpretaciones de Robert De Niro y de Sean Penn, que se entienden a la perfección, son verdaderamente muy brillantes.

5/10
Huida a medianoche

1988 | Midnight Run

Un cazador de recompensas (Robert de Niro) persigue a un contable (Charles Grodin) que ha robado 15 millones de dólares a la mafia y los ha destinado a obras de caridad. Todo se complica cuando entran en juego el FBI y la Mafia, que se disputarán su objetivo con él. El polivalente Robert De Niro demostró ser capaz de cualquier registro actoral con esta mezcla de comedia y acción, muy al estilo de su realizador, Martin Brest, responsable de la exitosa Superdetective en Hollywood. Los múltiples gags están muy bien resueltos, así como las espectaculares persecuciones y escenas de acción.

7/10
El corazón del ángel

1987 | Angel Heart

El detective privado Harry Angel recibe el encargo de dar con un cantante llamado Johnny Favourite. El cliente es Louis Cyphre, un enigmático individuo. El caso lleva a Angel literalmente a un descenso a los infiernos, pues debe moverse en el mundo de las sectas satánicas, donde se cuecen cosas muy siniestras. Morbosa película, entre el thriller y el terror, ambientada en los años 50, muy polémica en el momento de su estreno, también por sus escenas de sexo, aunque a día de hoy haya quedado algo desfasada. Robert De Niro imprime un aire malsano a su diabólico personaje, mientras que Mickey Rourke es el detective desaseado que se inspira en personajes clásicos como Sam Spade y compañía. Alan Parker crea una imaginería visual que contribuye al aire desasosegante de la cinta.

5/10
Los intocables de Eliot Ness

1987 | The Untouchables

Años 20. La ley seca hace estragos y favorece el aumento de la criminalidad. Al Capone es el amo de Chicago. ¿Nadie va a pararle los pies? El inspector Eliot Ness desea hacerlo, pero no es fácil si se juega limpio. Pero con la inestimable ayuda del irlandés Malone, poli perro viejo, y su grupo de intocables, el gángster va a tener más difícil burlarse de la ley. Los intocables de Eliot Ness tiene un buen guión de David Mamet, talento visual de Brian De Palma, excelente recreación de exteriores, reparto en que todos los actores están perfectos, música alucinante e inolvidable de Ennio Morricone... ¿Qué más se puede pedir? Poco, la verdad. Destaquemos la escena de la frontera con Canadá y el final.

7/10
La misión

1986 | The Mission

La misión de Roland Joffé se ha convertido en un auténtico clásico moderno. Producción del británico David Puttnam, de cuya mano han salido títulos como Los duelistas, El expreso de medianoche, Carros de fuego y Los gritos del silencio (esta última dirigida en 1984 también por Joffé), narra con aplomo una de las gestas españolas en el nuevo mundo: la evangelización de los indios guaraníes, llevada a cabo por los jesuitas en las conocidas reducciones. Estas instituciones donde el evangelio se diría hecho realidad, junto al hermosísimo paisaje (increíbles las cataratas de Iguazú, fotografiadas con pericia por el oscarizado Chris Menges), parecen restituirnos al paraíso perdido. Pero cuestiones políticas de diversa índole podrían dar al traste con todo. La historia, escrita por Robert Bolt (Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago, Un hombre para la eternidad), transcurre en el siglo XVIII, cuando España y Portugal han llegado a un acuerdo político, plasmado en el Tratado de Madrid, para gestionar sus colonias americanas. Una consecuencia “colateral” de tal tratado es que los jesuitas, que tienen una misión en tierras de los guaraníes, en Brasil, deberían abandonar el lugar. Pero el padre Gabriel (Jeremy Irons), que esta al frente de la misión, se resiste a dejar a esas almas que tiene encomendadas. Contará con la ayuda de los otros padres, entre los que destaca Rodrigo Mendoza (Robert De Niro), un antiguo traficante de esclavos, que está tratando de redimirse de su pasado disoluto. La película da un magnífico ejemplo de lo que se ha dado en llamar inculturación. Para transmitir a los indígenas la fe cristiana, el padre Gabriel se sirve de la música, y gracias a su oboe logra comunicar con ellos. A este respecto la música del genial Ennio Morricone se revela memorable, con temas hermosísimos, incluido el Ave María guaraní. Para Joffé, que trabajó codo con codo con Bolt, cuyo estado de salud entonces era delicado, la cosa está clara: “Sentí que había algo muy hermoso en aquello que los seres humanos pueden compartir, y aquello se convirtió en la raíz de la historia para mí”. Una de las cosas que mejor funcionan en el film es la diferencia de caracteres entre el padre Gabriel, apóstol convencido de la no violencia y del poder de la oración, y Rodrigo, que debido a su pasado guerrero es partidario de no quedarse de brazos cruzados y combatir la injusticia. Además de a Irons y De Niro, pueden verse en el reparto a unos entonces jovencísimos Liam Neeson y Aidan Quinn.

8/10
Brazil

1985 | Brazil

Cuando Orwell encontró a Kafka. Delirante film futurista del imaginativo Terry Gilliam, cuenta las tribulaciones de un pobre funcionario que trata de corregir un error, lo que le conduce a una espiral de despropósitos.

6/10
Enamorarse

1984 | Falling In Love

Manhattan, Nueva York. Frank (Robert De Niro) y Molly (Meryl Streep) llevan una vida normal y corriente. Ambos se cruzan a diario en el tren que les conduce hacia sus respectivos trabajos, aunque no se conocen. Ambos están casados, y sus matrimonios se han convertido en algo rutinario. Durante sus compras navideñas, coinciden en una librería y se tropiezan el uno con el otro. Entre risas y disculpas, recogen sus paquetes y se despiden. Pero en el día de Navidad, Frank entrega su regalo a su esposa, y descubre que no es el libro que él le compró. Lo mismo le ocurre a Molly con su marido. Es evidente que intercambiaron los regalos en el choque. Un tiempo después, ambos continúan con su vida insatisfecha. Vuelven a encontrarse de manera fortuita y bromean con timidez sobre el intercambio de paquetes. Así empezará una relación llena de pasión. Una película de un romanticismo exacerbado, que se sostiene gracias a sus magníficos protagonistas, Streep y De Niro. La historia se ve con agrado, aunque en algunos momentos discurre demasiado lenta, y sus diálogos son algo melosos.

6/10
Érase una vez en América

1984 | Once Upon A Time In America

Un tipo dormita en un fumadero de opio mientras suena un teléfono. Parece acabado, desesperado. El timbre no deja de sonar, y entre el persistente sonido y su estado letárgico, despiertan los recuerdos de cómo se convirtió en un gángster, que ahora anda metido en problemas hasta el cuello. Sergio Leone juega con las idas hacia atrás y hacia adelante en el tiempo (como hizo Coppola en El padrino II) para dar, con tono desmesurado y complejo, su particular visión del mundo gansteril.

8/10
El rey de la comedia

1983 | The King of Comedy

Rupert Pumpkin, un cómico desconocido, insiste con pesadez a Jerry Langford, un famoso showman televisivo, para que le deje un espacio en su programa donde realizar su número de humor. Tras sacarle de un apuro en un momento de acoso de sus fanas, Langford acepta echar un vistazo al número, pero luego comienza a darle largas, escudándose en la muralla de secretarias y colaboradores. Pero Rupert no se dará por vencido en su camino por conseguir llegar a ser el rey de la comedia, tomando una medida drástica con efectos inesperados. Contundente y agridulce sátira sobre lo que se esconde tras las bambalinas de los programas de humor, que incluye dardos hacia las masas acríticas, que aúpan a la popularidad a las estrellas, o las condenan al ostracismo, con frecuencia caprichosamente. Jerry Lewis, que parecía hacer de sí mismo, es el paciente productor y Robert De Niro, que tan bien se le da el drama como la comedia, el aspirante a cómico. Dirige el maestro Martin Scorsese., que introduce escenas del protagonista Pumpkin fantaseando, en que resulta difícil distinguir de la realidad, opción arriesgada, pero que sirve para incidir en las alienaciones que conforman nuestra vida real. Aunque irregular rítmicamente, contiene algunos momentos memorables, especialmente en el último tramo del número televisado, muy divertido, también por las dosis de realidad que contienen las bromas.

6/10
Confesiones verdaderas

1981 | True Confessions

Robert De Niro interpreta a un monseñor completamente entregado a la iglesia católica. Es una gran promesa y él está encantado, pues es feliz sirviendo al Señor. Sólo hay algo que compite con su amor a la religión y es el amor que siente por su familia. Así que cuando su hermano (Robert Duvall) le pide ayuda para resolver un asesinato, no lo duda. El principal sospechoso es un importante benefactor de la iglesia, por lo que la colaboración del monseñor es crucial. Lo que no sabe es que la investigación policial lo acabará poniendo entre la espada y la pared, pues descubrirá una serie de cosas que lo obligarán a tomar decisiones muy difíciles. La pareja de "Roberts" que protagoniza la cinta hace que todo lo demás quede en segundo plano. Simplemente por ver trabajar juntos a Duvall y De Niro ya compensa con creces su visualización. El grado de compenetración que alcanzan ambos actores hace que pasen perfectamente por hermanos.

6/10
Toro salvaje

1980 | Raging Bull

Robert De Niro se enfunda los guantes de boxeo en un film duro y sobrecogedor. La biografía del boxeador Jake La Motta da argumento para una de las películas más intensas del tándem Scorsese-De Niro. Más allá de una  historia sobre un púgil, Toro salvaje es un descarnado retrato de un ser angustiado por sus complejos, de los que, sólo subido a un ring, puede liberarse. Es también una historia de redención, de amor y odio y del duro camino hacia el éxito y el fracaso. Todo envuelto en escenas de gran realismo y en una evocadora atmósfera en blanco y negro. La portentosa interpretación de Robert De Niro le valió su segundo Oscar.

7/10
The Swap

1979 | The Swap

Película protagonizada por Robert De Niro cuando la fama todavía no había llamado a puerta, inicialmente titulada Sam’s Song, y que luego fue remontada y relanzada para dar más cancha al actor, bajo el nombre de The Swap. En realidad no hay mucha diferencia entre ambos títulos, la mediocridad es muy semejante. Se trata de una historia de venganza, en que Sammy, envuelto en el negocio de películas porno, es asesinado, y su hermano, liberado de prisión diez años después, clama venganza.

2/10
El cazador

1978 | The Deer Hunter

Tres amigos americanos, trabajadores de una fábrica en Pennsylvania, son enviados a Vietnam. Allí son capturados por el Vietkong y sufren todo tipo de vejaciones y torturas. Cuando uno regresa a USA, se entera de que a otro le han amputado las piernas, y otro más sigue allí medio loco... Memorable film de lo que ya es un subgénero dentro del cine bélico: el dedicado al conflicto de Vietnam. El film ofrece la escalofriante secuencia del juego suicida de la ruleta rusa. El film recibió 5 Oscar, entre ellos los de mejor película y director. Christopher Walken se llevó una estatuilla al mejor actor de reparto.

7/10
New York, New York

1977 | New York, New York

La historia de un amor desgraciado, él un saxofonista, ella una cantante, en los años que siguen a la Segunda Guerra Mundial. Es bien sabido la pasión de Martin Scorsese por la música: basta ver las selecciones de temas musicales de sus filmes, o su asociación con grandes nombres de las bandas sonoras. En este film también da pruebas de ello al abordar el género musical. Lo hace con una trama romántica que, fiel a sí mismo, no puede concluir felizmente. En cualquier caso, el italoamericano mira con nostalgia a toda una época, y arriesga con la media hora final del film, completamente musical, pero que dice mucho de los personajes y su drama. Destacan, claro está, las composiciones de la pareja protagonista. Robert De Niro encarna con aplomo al tipo que sacrifica todo a su ambición con el saxo. Mientras que Liza Minnelli, que ya había sobresalido en Cabaret, canta a las mil maravillas. Su interpretación del tema principal, "New Yok, New York", ha quedado para la historia.

6/10
Novecento

1976 | Novecento

Impresionante fresco histórico que recorre la historia italiana del siglo XX a través de la historia de dos hombres que, naciendo el mismo día, pertenecen a clases sociales diferentes: Robert De Niro interpreta al hijo de un rico terrateniente y Gérard Depardieu al de uno de los obreros de su finca. Juntos vivirán experiencias sexuales en su juventud, los horrores de la Guerra en su madurez y seguirán discutiendo ya ancianos en uno de los finales más extravagantes que nunca ha tenido una película. Tan irregular como poderosa, esta producción de Alberto Grimaldi cuenta con un reparto excepcional que reúne a Dominique Sanda, Burt Lancaster, Sterling Hayden, Alida Valli, Stefania Sandrelli y Donald Sutherland, este último, en el papel de un fascista que deja boquiabierto a los espectadores cuando aplasta con su cabeza a un gato y luego despedaza a un niño. Debido a su exagerada duración la película fue estrenada en dos partes. La música de Ennio Morricone y la fotografía de Vittorio Storaro están cerca de la perfección.

8/10
El último magnate

1976 | The Last Tycoon

Adaptación de la obra inconclusa de F. Scott Fitzgerald sobre Hollywood. Curiosamente, este título cierra no sólo la producción del célebre escritor, sino la del cineasta que lo llevó a la pantalla, Elia Kazan. Aunque tiene imperfecciones, el film es una fascinante mirada a la era dorada de la meca del cine, donde los jefes de estudio hacían y deshacían a su antojo. Hay lugar para la visión romántica, no podía ser de otro modo con Fitzgerald, a través del personaje de Monroe Stahr (Robert De Niro), casi tan enigmático como el gran Gatsby.

7/10
Taxi Driver

1976 | Taxi Driver

Travis Bickle, ex marine que ha regresado de la guerra de Vietnam, es un tipo marginal y desarraigado, que sufre graves problemas de insomnio. Acaba ejerciendo el turno de noche en una compañía de taxis. En su taxi atraviesa las peores zonas de la ciudad, y recoge a yonquis, prostitutas, personajes deprimidos, que le hacen darse cuenta de que vive en una sociedad amoral y putrefacta. Un día lleva en su taxi a una atractiva mujer, Betsy, de la que se enamora. Betsy trabaja en la campaña electoral de un destacado político. Aunque consigue que ella acepte una cita, ambos son tan incompatibles que Betsy acaba huyendo de él. Bickle también se encuentra con Iris, una prostituta adolescente tiranizada por su chulo. Aunque ella asegura que no quiere cambiar de vida, Bickle llega a la conclusión de que encontrará su propia redención si libera a la muchacha.  Una de las grandes películas de los años 70, y la mejor tarjeta de presentación del cineasta Martin Scorsese, que en su cuarto trabajo partió de un guión de Paul Schrader. Al parecer, éste pasaba por uno de los peores momentos de su vida, al estar divorciándose de su mujer, por lo que algunos de los problemas de soledad del protagonista están sacados de su propia experiencia personal. Schrader asegura que escribió el guión de un tirón, en pocos días y que apenas hubo que realizar cambios finales. En uno de sus trabajos más estudiados en las escuelas de cine, Scorsese supo retratar la soledad del hombre moderno en las gigantescas urbes que sirven de germen a todo tipo de corrupciones. Recorre temas que están presentes en toda su filmografía, como la génesis de la violencia, los prejuicios y el rechazo social. El cineasta se luce con una utilización modélica de la voz en off del protagonista, unas dinámicas secuencias de éste recorriendo las calles, y sobrecogedores planos que muestran una violencia descarnada y terrible. Además, supo aprovechar la excelente partitura de Bernard Herrmann, habitual compositor de Hitchcock, que murió antes de poder ver el resultado de su trabajo.

8/10
El padrino II

1974 | The Godfather: Part II

Una segunda parte que rompe el tópico de segundas partes nunca fueron buenas. Es cuestionable si es mejor o peor que la genial primera parte pero, como poco, se queda a la misma altura. Cuenta la vida del niño Vito Corleone, el futuro padrino interpretado en la primera parte por Marlon Brando. A los nueve años, Vito Corleone presencia en su Sicilia natal cómo un capo de la mafia local asesina a su padre, a su madre y a su hermano. Él debe emigrar a Estados Unidos, donde dieciséis años después ya es el padrino de una importante familia. Hasta aquí, el personaje es interpretado por Robert De Niro. Cuando muere, le sucede su hijo Michael (Al Pacino), que trata de legalizar los negocios mafiosos de su familia para convertirlos en una empresa respetable. Una secuela formidable. El relato de la ascensión de Vito y el de la venganza de Michael, se combinan de forma muy atractiva en el audaz guión, firmado de nuevo por Coppola y Puzo. Es menos espectacular que la anterior, pero el ritmo narrativo es también impresionante. La actuación de Robert De Niro es brillantísima, y ganó un Oscar al mejor secundario. Al Pacino, Robert Duvall y Diane Keaton están sensacionales. La música, de Nino Rota, inigualable.

10/10
Malas calles

1973 | Mean Streets

Temprano film de Martin Scorsese, situado en el barrio neoyorquino de Little Italy. Dos jóvenes, Charlie y el primo de su prometida, Johnny, se ven envueltos en los trapicheos del mundo gangsteril.

6/10
Muerte de un jugador

1973 | Bang the Drum Slowly

Henry (Michael Moriarty) y Bruce (Robert De Niro) son buenos amigos y compañeros del equipo de béisbol. Henry es la estrella, mientras que Bruce es el típico currante que con su trabajo y forma de ser es un elemento clave de cohesión en el equipo. Bruce está acostumbrado a pasar desapercibido, pero las cosas cambian cuando le diagnostican una enfermedad. Sus compañeros y amigos de equipo, con Henry a la cabeza, deciden hacer lo imposible para que su última temporada con ellos sea memorable. Drama deportivo donde De Niro muestra su cara más amistosa y agradable. Su composición de Bruce, convierten al personaje en el típico amigo y compañero que todo el mundo querría tener.

6/10
Nacido para ganar

1971 | Born to Win

J.J. es un drogadicto que vive su vida al límite. Su única preocupación gira en torno al modo en que conseguirá su siguiente dosis. Con una vida marcada por los excesos y los líos, todo cambia radicalmente cuando conoce a una chica. Es la dueña de un coche al que J.J. intenta hacerle un puente. Su forma de ser lo conquista y decidirá dejar las drogas para siempre. Unos jovencísimos Hector Elizondo y Robert De Niro secundan a la perfección a George Segal, que compone a un fantástico J.J. A pesar de los defectos del personaje, Segal consigue que el público tenga empatía con él desde el primer momento.

5/10
Jennifer on My Mind

1971 | Jennifer on My Mind

Comedia dramática acerca de un joven judío, apuesto y bien situado, que vive en Nueva York, se enamora locamente de Jennifer, una joven californiana, durante un viaje de los dos a Venecia (Italia). Ambos tontearán con el mundo de las drogas, pero la adicción a la heroína puede llegar demasiado lejos... El actor Robert De Niro, por aquel entonces (1971) un completo desconocido, tiene un pequeño papel. La película se basa en la novela "Heir" de Roger L. Simon.

4/10
The Gang That Couldn't Shoot Straight

1971 | The Gang That Couldn't Shoot Straight

Comedieta más o menos graciosilla sobre un ciclista de un equipo italiano que se pierde por las calles de Nueva York. La mala pata hace que entre en disputa con la mafia, por lo que se ve obligado a disfrazarse de cura para sobrevivir. Robert De Niro es el infeliz perseguido. La película se basa en una novela de Jimmy Breslin, adaptada con oficio por Waldo Salt (Sérpico).

4/10
Hola, mamá

1970 | Hi, Mom!

John Rubin es un veterano del Vietnam que de regreso a Nueva York alquila un apartamento. Instalado en su nuevo hogar, decide grabar una película sobre sus vecinos y la gente que pasa por la calle. Su interés por el cine llega a convertirse en obsesión, lo que le acabará provocando más de un problema. Tercera colaboración de Robert De Niro con el gran Brian De Palma. Se trata de uno de los primeros títulos del cineasta, quien en sus trabajos iniciales contó con De Niro por partida triple; es cierto que no colaboró en tantas de sus películas como William Finley, pero sí se puede decir que el protagonista de Taxi Driver compartió con De Palma sus primeros pasos en el cine. Resulta curioso el género de la película -una comedia-, pues la filmografía posterior del cineasta no se ha caracterizado por el sentido del humor.

5/10
Mamá sangrienta

1970 | Bloody Mama

En la América profunda de 1920 "Ma" Barker vive humildemente junto a cuatro hijos: el violento Herman, el drogadicto Lloyd, el psicópata sexual Arthur y el apocado Freddy. Pronto comprende que el mejor método para enriquecerse es el delito, atracando bancos, organizando secuestros y asesinando a los que se ponen en su camino. Producción de bajo presupuesto de Roger Corman para la AIP, filmada íntegramente en Arkansas, y que cuenta la historia real -aunque envuelta en el mito- de esta mujer y sus hijos, que llegaron a conmocionar a la sociedad de la época con sus delitos, al estilo de los también famosos Bonnie and Clyde o John Dillinger. Supuso una de los mejores interpretaciones de Shelley Winters, por aquel entonces de capa caída. Aunque la película será recordada por incluir uno de los primeros y más histriónicos papeles de Robert De Niro que, para tener el aspecto del drogadicto gangster Lloyd, perdió doce kilos ingiriendo únicamente zumos de frutas durante el rodaje.

6/10
Sam's Song

1969 | Sam's Song

Un director de cine se encuentra en Long Island y comienza a relacionarse con las altas esferas llevando una vida a todo plan. Al principio le parece excitante, pero poco a poco empieza cansarse. El film ofreció a Robert De Niro uno de sus primeros papeles importantes, si bien es cierto que el resultado final de la película es muy discreto y carente de interés. Diez años después del rodaje ocurrió algo insólito, pues la película fue montada de nuevo y dio lugar a otra película muy distinta, aunque con los mismos actores, a la que se tituló The Swap, también conocida como "Line of Fire".

2/10
The Wedding Party

1969 | The Wedding Party

Charlie llega a la isla donde vive su prometida con antelación al día de la boda. Pronto descubrirá que la realidad es muy diferente a lo que había pensado. Conoce a una multitud de nuevos parientes y debe enfrentarse a responsabilidades que no había previsto. Tras una conversación con el padre de la novia, se replantea el matrimonio, pero los preparativos siguen adelante. Debut en la realización de Brian DePalma (Carrie, Los intocables de Elliot Ness, Misión imposible), que además ejerce la labor de productor y guionista. Cuenta con una excelente actuación de Robert De Niro, en uno de sus primeros papeles.

4/10
Greetings

1968 | Greetings

Tres neoyorquinos intentan librarse por todos los medios de la guerra del Vietnam en los años 60. Uno tiene la idea de hacerse pasar por pacifista, pero el plan le sale mal y termina siendo destinado a primera línea de fuego. Brian de Palma (Carrie, Los intocables de Elliot Ness, Misión imposible) es el director, co-guionista y montador de esta espléndida comedia, que satiriza la sociedad norteamericana de la época. Contiene uno de los primeros trabajos de Robert De Niro, que realiza un sensacional papel protagonista.

4/10
Tres habitaciones en Manhattan

1965 | Trois chambres à Manhattan

Drama dirigido por el sensible director francés Marcel Carné (Los niños del paraíso), a partir de una novela del belga Georges Simenon, adaptada por el propio Carné. Cuenta cómo un actor fracasado que ha sido recientemente abandonado por su mujer, conoce en Nueva York a otra mujer, ex condesa, de la que se enamora. Se trata de un film hondo, de esos en que la atmósfera (la música es de Martial Solal) es casi tan importante como lo que se cuenta. Gran trabajo de Annie Girardot, por el que ganó la Copa Volpi en el Festival de Venecia en 1965. El actor Robert De Niro debutó en el cine con una breve aparición en este film.

5/10
El buen pastor

2006 | The Good Shepherd

Acercamiento a cómo nacieron y se consolidaron los servicios secretos estadounidenses, primero durante la Segunda Guerra Mundial, en forma de la OSS, y finalmente bajo el apelativo popular de “la Agencia”, o sea, la CIA. La narración pivota sobre Edward Wilson, un agente de aspecto gris y taciturno, pero muy bueno en su trabajo; y transcurre básicamente en dos tiempos: años 60, con la fracasada invasión de Cuba en Bahía de Cochinos; y prolegómenos de la guerra, cuando Wilson, miembro de una fraternidad y universitario idealista, recibe la propuesta de sumarse al incipiente servicio de inteligencia. Con una estructura de idas y venidas temporales compleja pero bien trabada, que se diría inspirada en El padrino II –¿habrá dado ideas el productor ejecutivo Francis Ford Coppola al guionista Eric Roth, y al director Robert De Niro, que intervino precisamente en ese film?–, se consigue transmitir una idea bastante cabal de las duplicidades que marcan la vida de los espías, cuyas consecuencias pagan, a un precio demasiado alto, sus familias, y por supuesto, ellos mismos. Gran parte del mérito de Roth y De Niro es que, a través de las andanzas de su protagonista, consiguen dar una visión del conjunto: en este caso se puede decir que las ramas no sólo no impiden ver el bosque, sino que ayudan a ello. Hay resonancias de gran tragedia en el destino fatal que aguarda a Wilson, con una vida marcada por el suicidio paterno, y cuyos sentimientos, siempre guardados para sí mismo, le han conducido a sacrificar lo que le dictaba el amor, y a hacer daño a sus seres queridos. En ese sentido el modelo ‘padrinesco’ de soledad en la inmoralidad ha sido perfectamente asimilado –Matt Damon parece tomar como referencia de su difícil y frío personaje al Michael Corleone de Al Pacino–, pero sin caer en mimetismos evidentes que le hagan perder fuelle. Incluso la escena de montaje paralelo en que la identidad de un ‘topo’ es puesta al descubierto, homenaje evidente a la saga de Coppola, está tratada con originalidad, pues se trata de planos, no sólo separados espacialmente, sino también temporalmente. Se nota que De Niro es actor, y además un gran actor. Curiosamente, muestra una virtud que bien podría haberse aplicado a sí mismo en los filmes de su última etapa actoral: controla a sus intérpretes para que entreguen unas actuaciones muy contenidas y realistas, sin lugar para el histrionismo. Y así, a un reparto maravilloso, perfectamente escogido, donde conviven los actores conocidos (Damon, Angelina Jolie, Alec Baldwin, el propio De Niro…) con los repescados (Joe Pesci, Timothy Hutton, William Hurt, Keir Dullea, John Turturro…), los que prometen y uno nunca acaba de saber cómo se llaman (Billy Crudup, Martina Gedeck...) y los ‘descubrimientos’ (Oleg Stefan, John Sessions...).

8/10
Una historia del Bronx

1993 | A Bronx Tale

Magnífico debut como director de Robert De Niro, quien contó con un maravilloso guión obra de Chazz Palminteri (quien adapta su propia obra teatral), también coprotagonista del film junto con De Niro. Cuenta, con tono nostálgico pero realista, la fascinación de Calogero (Lillo Brancato), un niño despierto de familia humilde, por un gángster en el Bronx neoyorkino (Palminteri). Mientras, el padre del chico (De Niro), conductor de autobús, trata de llevarle por el buen camino sabedor de los peligros que acechan a su hijo.

8/10

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