La inteligencia artificial ha abierto una nueva puerta al fraude en Hollywood. Diversos delincuentes están suplantando la identidad de algunos de los directores de casting más prestigiosos de la industria para captar a actores aspirantes, ganarse su confianza y, finalmente, intentar sacarles dinero mediante falsas cuotas sindicales, contratos inexistentes o trámites fraudulentos.
La práctica, que lleva meses extendiéndose por Estados Unidos, ha sido investigada por THR, que recoge numerosos casos de intérpretes contactados por supuestos responsables de casting de producciones de primer nivel. Entre las personalidades cuya identidad ha sido utilizada figuran Linda Lowy, Carmen Cuba, Avy Kaufman, Margery Simkin o J.J. Ogilvy.
Uno de los casos más llamativos es el de Isabella Schaub, una joven actriz de 24 años que se trasladó a Nueva York con la esperanza de abrirse camino en la interpretación. Según relata, recibió un correo electrónico aparentemente enviado por Linda Lowy. Tras solicitarle una fotografía y una prueba interpretativa, los supuestos responsables del casting le comunicaron que había conseguido un papel en la serie Hacks.
La ilusión comenzó a desmoronarse cuando le exigieron afiliarse urgentemente al sindicato de actores (SAG-AFTRA, por sus siglas inglés) mediante el pago de 3.000 dólares. El supuesto administrador sindical utilizaba una dirección de correo sospechosa y no aparecía en ningún registro oficial. Cuando Isabella Schaub contactó directamente con el sindicato, descubrió que todo era falso.
Una estafa cada vez más elaborada
Los delincuentes no se limitan a enviar mensajes genéricos. En muchos casos solicitan fotografías, currículos, videopruebas o monólogos grabados. Incluso ofrecen comentarios sobre las interpretaciones para aumentar la credibilidad del proceso. Solo después de semanas de intercambio llega la petición económica.
La directora de casting Tiffany Little Canfield, responsable de la selección de actores de la adaptación cinematográfica de Wicked y vicepresidenta de comunicación de la Casting Society, asegura que los estafadores "están imitando un proceso de casting real" en lugar de limitarse a prometer fama inmediata.
Según los testimonios recogidos, muchas de las comunicaciones proceden de cuentas de Gmail que imitan los nombres de profesionales reales. Aunque algunos directores de casting trabajan como autónomos y utilizan correos personales, los impostores suelen cometer errores que terminan delatándolos: solicitudes de dinero ilegales, contratos inexistentes o instrucciones para realizar transferencias a cuentas bancarias particulares.
La IA permite copiar incluso la voz
El caso más inquietante afecta a Margery Simkin. Un actor recibió una nota de voz enviada por una supuesta Margery Simkin para demostrar que la oferta era auténtica. El audio reproducía con notable fidelidad la voz de la verdadera directora de casting gracias a herramientas de clonación vocal basadas en inteligencia artificial.
"Fue espeluznante escuchar mi propia voz", reconoció Margery Simkin al conocer la grabación.
Los expertos en fraude consideran que Hollywood se ha convertido en un objetivo especialmente atractivo para este tipo de engaños. La enorme cantidad de imágenes, entrevistas y grabaciones disponibles de figuras públicas facilita la creación de identidades falsas cada vez más convincentes.
Aunque la tecnología ha sofisticado el método, el mecanismo básico no es nuevo. Desde hace décadas existen falsos representantes, agentes o cazatalentos que prometen oportunidades profesionales a cambio de pagos previos.
La diferencia es que ahora la inteligencia artificial permite generar correos impecables, reproducir voces reales, crear documentos aparentemente oficiales y personalizar cada interacción con las víctimas.
La Casting Society ha creado un comité específico para combatir estas prácticas y ha comenzado a recopilar direcciones fraudulentas. Solo en el caso de Avy Kaufman se han identificado más de una docena de cuentas falsas activas.
Los expertos recomiendan desconfiar de cualquier oferta que implique pagos previos, verificar siempre la identidad del remitente a través de canales oficiales y recordar que la afiliación a SAG-AFTRA no puede obtenerse simplemente abonando una cuota sin cumplir previamente los requisitos profesionales establecidos por el sindicato.
