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Lista de cine

Las 100 mejores comedias españolas

En España hemos destacado en todos los terrenos cinematográficos, últimamente abunda el cine de terror y el thriller de calidad, y hasta hemos rodado algún título bélico decente.

Pero no cabe duda de que si hubiera que escoger un género nacional, todo el mundo estaría de acuerdo en que habría que quedarse con la comedia, nos gusta reír, incluso de nuestros grandes problemas. Recopilamos las 100 mejores comedias españolas de todos los tiempos, con el deseo de que todos podamos echarnos unas buenas risas. No todas son perfectas, pero se agradece el intento.

Las 100 mejores comedias españolas
(2019) | 98 min. | Comedia Tráiler
Javier es padre de familia numerosa, cinco hijos pequeños, la mayor preadolescente, muy dedicado a su trabajo de informático, el peso de educar a los niños recae sobre todo en su esposa. No ha sido capaz de conseguir los días de permiso para irse con su mujer a celebrar los 15 años de matrimonio, pero le anima a ella a que se vaya con su cuñada, él lo tendrá todo bajo control, y no le faltará la ayuda de la asistenta Rosaura, y en caso de necesidad puede acudir a su hermano. Pero llevar el día a día familiar va a resultar una tarea más absorbente y difícil de lo que imaginaba. Comedia familiar dirigida y protagonizada por Santiago Segura, quien asegura haber tenido como referente al clásico La gran familia de Fernando Palacios, aunque le falta algo de su peso específico, son otros tiempos en que la mirada es más leve, prima la superficialidad. El guión es del propio Segura y de Marta González de la Vega, con quien ya escribió otra comedia “blanca”, Sin rodeos. Y como en ese caso, se basa en una película previa de cierta repercusión en Argentina, Mamá se fue de viaje, que protagonizaba Diego Peretti. El film resulta simpático, y pone en valor el auténtico heroísmo cotidiano de algunos padres de familia, que se desviven día a día por sacar adelante a su prole, en vez de satisfacer sus metas narcisistas; pero la verdad es que podía haber dado más de sí. Es evidente que Santiago Segura tiene una gracia natural, y maneja bien a los correctos niños protagonistas, dos de ellos hijas suyas en la vida real. Algunos gags, por ejemplo los propiciados por las nuevas tecnologías, los chats, las apps y la moda de los youtubers, tienen su gracia. Y hay riesgo en un par de ocasiones en que se juega con calculada ambigüedad a ser políticamente incorrecto, rompiendo el saque con los estereotipos sobre las familias numerosas, o las preguntas incómodas de los niños. De todos modos, puede llegar a ser reiterativa la acumulación de pequeñas catástrofes propiciadas por los pequeños, y no se saca partido ni al viaje caribeño de las cuñadas ni a Leo Harlem. A veces uno duda si el director no ha temido que el otro cómico le robara la función, desde luego su charla con un pequeño acerca de los zombies chinos es tronchante, y se echan en falta más momentos como ése.
5/10
(2019) | 110 min. | Comedia Tráiler
Cádiz. Mientras crea el material que cantará su grupo de chirigotas en los próximos carnavales, Quique comienza a trabajar a media jornada como jardinero en un almacén donde se guardan los narcóticos requisados en operaciones policiales, de cara a incinerarlos. El Tuti, capo mafioso local que admira sus letras, le propondrá que participe en un robo de la mercancía de aquel sitio, lo que le proporcionará un dinerillo que no le viene mal, ya que Quique debe mantener a su madre, tras la muerte de su progenitor, vigilante de seguridad tiroteado, y el encarcelamiento de su hermana por ejercer como camella. Más de cuatro décadas después de inventar la comedia madrileña con Tigres de papel, el veterano Fernando Colomo inaugura el género denominado narcochirigota gaditana, siguiendo la línea de comedia amable que tan buenos resultados le dio en su anterior largometraje de ficción, La tribu, uno de sus mayores éxitos, que transcurría en Barcelona. Funciona mejor la parte cómica, sobre todo por los localismos del lenguaje, recogiendo expresiones como “no, ni na”, etc., y como retrato costumbrista de la realidad actual de la provincia andaluza, centrándose en sus problemas con las drogas y el desempleo y la precariedad laboral. También como aproximación al fenómeno de las chirigotas, que desatan pasiones en la zona; los espectadores llenan el Teatro Falla de la capital, y vitorean a las diferentes congregaciones como si fueran ídolos del rock. Por el contrario, lo relativo al robo resulta demasiado convencional, y acusa cierta falta de fuerza, sobre todo cuando se incluye una escena de acción que no funciona. A su favor cuenta con el espontáneo trabajo del reparto, pese a que su creíble acento gaditano muchas veces requeriría de subtítulos, como en Roma. En su primer papel protagonista, el habitual secundario Salva Reina (La isla mínima) retrata muy bien a un pícaro que podría encontrarse fácilmente en la zona, de buen corazón. Le acompañan intérpretes sólidos, como Manuel Manquiña –el ladrón gallego–, Maggie Civantos –la hermana de Quique, Meme, encarcelada como su célebre personaje en Vis a vis– o Manuela Velasco –Rosario, la conductora de los ladrones–.
6/10
(2018) | 90 min. | Comedia Tráiler
Curro se supone que tiene una estupenda preparación para ser asesor financiero. Pero la vida es compleja, y le toca ser comercial vendiendo robots de cocina. El tipo fantasea pensando que va a colocar muchos aparatos, pero casi todos los coloca en el entorno familiar. Ahora el jefe ha puesto en marcha un programa de incentivos, quien venda mucho avanzará, pero otros pueden verse de patitas en la calle. En tal tesitura, su esposa empieza a estar un poco harta y ronda la sombra de la separación. Por otra parte se acerca el verano, y el imaginativo Curro promete a su hijo Nico de nueve años que si saca todo sobresalientes le pagará el verano de su vida. Contra pronóstico, el chico logra excelentes notas, y el padre se irá sólo con Nico para vivir ese verano inolvidable. Pero como no hay dinero para costearlo, tendrá que convencerle de que no hay vacaciones mejores que las que uno puede pasar en su pueblo. Tras entregar la irregular comedia El pregón, Dani de la Orden repite en este terreno de nuevo con telón de fondo rural, pero con más tino y teniendo a sus órdenes a uno de los mejores cómicos españoles del momento, Leo Harlem. El actor demuestra tener la gracia por arrobas, y con sus largas parrafadas trufadas de chistes y fantasmadas, sostiene una simpática trama familiar vertebrada por el estrechamiento de los lazos entre padre e hijo, en que trata de convencer al peque de que nada hay mejor que "el sol a cántaros" del pueblo, y los amigos que supuestamente puede hacer ahí. Además el film sabe derramar buenos sentimientos cuando en el periplo veraniego se topan con una madre con una niña, que se niega a hablar, y se aprovechan los momentos en que toca socializar con la "jet", con un gurú y con un inversor, para hacer bromas en torno a la banalidad de cuidar las apariencias a toda costa, y en cifrar todo en tener dinero y posición.
6/10
(2018) | 90 min. | Comedia Tráiler
A punto de cumplir los 40 años, en la vida de Paz hay de todo menos paz. Divorciada y sin hijos propios, vive con su nueva pareja, Dante, un argentino con ínfulas de artista, que no pega golpe, y que aporta al hogar, por llamarlo de algún modo, a un adolescente no menos gandul. Aunque es buena en su trabajo, creativa publicitaria, se encuentra alienada por un jefe hijo de papá, que ha heredado su empresa, y que sólo piensa en contratar mujeres espectaculares por motivos poco profesionales; la última que le ha hecho, es colocarle por encima a una jovencita que sólo piensa en redes sociales. Al borde de un ataque de nervios, decide acudir a la consulta de un chamán indio muy publicitado, que le prescribe una pócima que va a cambiar del todo su personalidad. Primer largometraje de Santiago Segura como director sin su emblemático cutrepolicía Torrente. Su propuesta es una comedia más comedida y de enredo, aunque ha tenido la mala pata de coincidir con otra reciente y con la misma protagonista, Maribel Verdú, de temática comparable, Abracadabra. Curiosamente el guión original pertenece a un film mexicano-chileno también de este año, Una mujer sin filtro, y la jugada corre paralela a la de un amiguete de Segura, Álex de la Iglesia, quien recientemente entregó la versión hispana de una comedia italiana en Perfectos desconocidos. La cinta es entretenida, con algunos gags divertidos, pero desde luego no es memorable. De desarrollo poco elaborado, se podría decir que tiene dos posiciones, off y on. En off, la primera parte, Paz es una mujer que se traga todo tipo de desplantes y comportamientos impresentables de las personas que la rodean; la trama pasa al on tras la visita al chamán, personaje secundario que Segura interpreta con gracia, y entonces ella es capaz de soltar cuatro frescas y decir todo lo que se le antoja, al fin ha tomado las riendas de su vida. Como le gusta al director, abundan en el film los famosetes amigos haciendo cameos, como la absurdamente célebre Cristina Pedroche, que debuta en el cine. Si se pretende hacer una lectura de fábula contemporánea, hay poco que rascar. Su visión antropológica resulta bastante paupérrima, porque de la alienación inicial de Paz, se pasa a una posición de autorrealización individualista que tampoco da para mucho; ni siquiera parecen muy sinceras las pretensiones feministas. En cualquier caso queda la ligera diversión, mientras se reparten críticas suaves a la cultura del postureo en internet, el culto al aspecto físico y a la eterna juventud, y a los excesos en el cariño a los animales, aquí mininos.
5/10
(1962) | 90 min. | Comedia
Uno de los filmes más divertidos del cine español. En la que seguramente es su mejor película, José María Forqué aprovechó el talento cómico de un inconmensurable José Luis López Vázquez y de otros nombres ilustres como Alfredo Landa, Cassen, Gracita Morales, Agustín González... para contar el atraco de los trabajadores de un banco a su propia sucursal.
7/10
(1945) | 92 min. | Comedia
Comedia clave dentro del cine español y demostración palpable del inmenso talento atesorado por su autor, conocedor de los resortes de éxito y ritmo del cine americano con el que tuvo bastante contacto desde su estancia en Hollywood en 1928. El film cuenta cómo una viuda conoce en un tren a una adivina que le cuenta su historia: de cómo pasó una aburrida vida en compañía de un hombre cuando, en realidad, el destino le podría haber brindado la oportunidad de tener una existencia muy distinta. Una fábula sentimental sobre las pequeñas causas y los grandes efectos, que logró ganar el premio al mejor guión por el Círculo de Escritores Cinematográficos. No es para menos, después de conocer la importancia que Neville otorgaba a este apartado: “El guión es lo fundamental, más importante que la dirección y que todo. La obra, el diálogo, es lo que contiene el nervio de la película”. Poco debió aprender de estas palabras Gerardo Vera cuando, en 1992, dirigió una nueva versión de este argumento en Una mujer bajo la lluvia, cuyo único dato positivo es la aparición de Conchita Montes en un breve papel.
9/10
(1944) | 120 min. | Comedia
Arturo Salazar es un joven millonario al que le van estupendamente los negocios. Como desea emparentarse con alguien de sangre noble, pide ayuda a un amigo aristócrata para que le busque novia. Éste piensa que alguien de su propia familia podría valer, ya que están arruinados... El prestigioso director Juan de Orduña (Locura de amor) ofrece una amable comedia que no acaba de desembarazarse del estilo teatral del que procede. El reparto es brillante.
5/10
(1955) | 92 min. | Comedia
Encantadora recreación de los comienzos radiofónicos en España. Hay películas entrañables, pero pocas como ésta del talentoso José Luis Sáenz de Heredia (Raza). En ella se narran tres concursos radiofónicos enlazados por el locutor Gabriel y su prometida. La mezcla de la mecánica del programa, de los divertidos gags provocados por los concusantes y de las vidas de los protagonistas, hacen del film una de las obras más paradigmáticas de la sociedad española de posguerra. Quien no suelte una lagrimita en el episodio final del maestro es que no tiene corazón.
7/10
(1950) | 85 min. | Comedia
Brillante comedia escrita y dirigida por Edgar Neville, a medio camino entre el neorrealismo y la farsa, que se convirtió en una de las películas favoritas del escritor Azorín. En su argumento, Fernando (Fernando Fernán Gómez, en una de sus creaciones más recordadas) es un soldado de caballería que se entera de que su regimiento va a ser motorizado y que, por lo tanto, los caballos serán vendidos para que sean usados en las plazas de toros. Hay que tener en cuenta que, en esa época, los caballos de los picadores carecían de protección, y que muchos de ellos morían por asta de toro. Fernando tiene un enorme cariño a uno de sus caballos, así que decide gastarse los ahorros de su boda en comprarlo. Cuando llega a Madrid con el animal encontrará numerosos problemas para mantenerlo. Humor y crítica social unidos en un paisaje urbano que convierte a Madrid en parte esencial de la historia. El Círculo de Escritores Cinematográficos premió a Neville como guionista y a Fernán Gómez como mejor actor protagonista.
9/10
(1943) | 109 min. | Comedia
Uno de los títulos más representados en la historia del teatro español, procedente de la inteligencia de Enrique Jardiel Poncela, que consiguió una obra casi perfecta comenzando por su título. Rafael Gil cosechó un gran éxito en pantalla llevando el argumento a su terreno de cine social y personajes creíbles, mezclando la comedia con el cine negro en una fusión de contrastes ciertamente ingenioso. El Sindicato Nacional del Espectáculo la consideró la 4ª mejor película del año. Tras sus estudios en el extranjero, Fernando regresa a su casa. Allí tendrá que hacerse cargo de una misteriosa misión que, a través de una carta, le encomienda su difunto padre: encontrar al culpable de la muerte de su amante. En sus pesquisas, Fernando encontrará todo tipo de extraños tipos más cercanos a la locura que lo que él hubiese imaginado.
8/10
(1953) | 84 min. | Comedia
Película conjunta de dos pesos pesados de nuestro cine, Berlanga y Bardem, que ya habían coescrito Bienvenido, Mr. Marshall. En ella un modesto matrimonio gana un concurso.
5/10
(1953) | 85 min. | Comedia
Villar del Campo... perdón, del Río. Un pueblecito castellano, como cualquier otro. Son los años cincuenta, y la llegada del delegado del gobierno revoluciona el lugar. Los americanos están de visita en España, cargaditos de dólares. El plan Marshall está ayudando a reconstruir a una Europa castigada por la guerra, y hay esperanzas de que también los españoles reciban un buen pellizco. Todos los pueblos de la zona están haciendo preparativos para agasajar a los visitantes. Las ideas para hacerlo –banderitas, fuegos artificiales, fuentes con chorrito...– no son demasiado originales. Pero en Villar del Río cuentan con el asesoramiento del representante de la folklórica Carmen Vargas, que ha montado muchos espectáculos en Boston, y que tiene una idea ‘genial’: maquillar el pueblo al más puro estilo andaluz, para responder a la idea algo ‘sui generis’ que en Estados Unidos tienen de España. En 1951 Juan Antonio Bardem y Luis García Berlanga habían escrito y dirigido a cuatro manos Esa pareja feliz. Al año siguiente repitieron colaboración en el guión, con la ayuda de Miguel Mihura, bajo la batuta única de director de Berlanga, en Bienvenido Mister Marshall Resulta curioso observar cómo Berlanga y Bardem realizaron sus mejores trabajos durante el franquismo, y es que la censura reinante les obligaba a aguzar el ingenio, como en la escena del discurso, parodia nada velada de las soflamas de Franco. El blanco de su inteligente crítica era la exclusión de España de los planes de reconstrucción de Europa, y el resultado, lejos de la amargura, fue una comedia entrañable, agridulce, que no dejaba de ser mordaz. Esos Estados Unidos, que en el imaginario colectivo ofrecían un panorama tan variado e ilusionante –mostrado en el sueño de los habitantes del pueblo, que abarcaba desde el Ku Klux Klan, los gángsters y la caza de brujas hasta los indios nativos, pasando por los vaqueros del viejo oeste que se paseaban por el ‘saloon’ hablando en un macarrónico inglés–, acababan pasando de largo, sin dejar huella, un sueño roto que  sólo había ocasionado gastos, cuando de verdad se necesitaba su ayuda. La imagen en el suelo de una triste banderola con sus barras y estrellas, arrastrada por el agua de la lluvia, resultaba bien elocuente. El film acertó con la voz del narrador, Fernando Rey, que mostraba la vida cotidiana de los lugareños, su vida dura y sus esperanzas, al estilo de Thornton Wilder en Sinfonía de la ciudad, permitiéndose audacias como la congelación de la imagen, para reclamar tal o cual plano de detalle de alguien en particular. En el reparto destacaban Pepe Isbert, el alcalde, y Manolo Morán, el representante, pero se trataba en realidad de una interpretación intensamente coral, donde estaban representados con aciertos diversos tipos humanos: el cura, el boticario, el secretario del ayuntamiento, la maestra, el empollón de la clase, la folklórica, el pregonero, el humilde campesino, el orgulloso hidalgo...
8/10
(1961) | 89 min. | Comedia
Cuatro años después de dirigir Los jueves, milagro, Luis García Berlanga estrenó Plácido, hoy en día considerada una de sus mejores películas, integrante de la gran terna del director valenciano, junto con Bienvenido Mr. Marshall (1953) y El verdugo (1963). En este caso, la historia acontece durante la tarde de un día de Navidad en una ciudad de provincias. Los pudientes del lugar han organizado grandes festejos bajo el lema "siente un pobre a su mesa". Los actos incluyen una gran cabalgata con actrices llegadas de Madrid, y un sorteo promovido por la marca Cocinex. La idea es promover entre los ciudadanos que ese día la caridad ha de reinar en cada hogar. Entre toda la gente implicada destacan Quintanilla, encargado de la organización, y Plácido, un transportista que anda de un lado para otro intentando pagar la primera letra de su carricoche recién adquirido. Como es habitual en su cine, Berlanga y su guionista Rafael Azcona, pergeñan una aguda aunque sutil crítica social de la España de la época, en donde la disparidad entre pobres y ricos no se podía, aunque se quisiera, ocultar con una caridad ficticia. La película está plagada de personajes entrañables, auténticos, pero Berlanga les llena de sibilina hipocresía al hacerles caer en una caridad oficial, ridícula, vacía de verdadero sentido. Resulta muy original la larga secuencia del enfermo del corazón en casa de los Helguera, rodada y planificada con una pericia impresionante, y que ofrece una crítica mordaz tanto de la filantropía falsa como de la chata idea de la religión que reinaba entre las "beatas" lugareñas. Al menos, ésa es la limitada visión del escéptico Berlanga... Los diálogos se solapan con gran realismo y rapidez, y los momentos cómicos son variadísimos. Destaca sobremanera un impresionante José Luis López Vázquez, cuyo resfriado es claramente heredero del que un año antes tenía Jack Lemmon en El apartamento. Y muy gracioso resulta el pobre comilón interpretado por Luis Ciges.
8/10
(1963) | 75 min. | Comedia
Amadeo es un verdugo que acaba de jubilarse. Su hija Carmen no encuentra novio por la macabra profesión de su padre. Finalmente se queda embarazada de José Luis, un empleado de pompas fúnebres que tampoco encontraba pareja por su trabajo. A Amadeo le van a conceder un piso por su condición de funcionario, pero sabe que cuando se lo entreguen ya estará jubilado. Tratará de convencer a José Luis para que acepte convertirse en su sustituto como verdugo, lo que les permitirá conservar el inmueble. Le promete que no tendrá que matar a nadie. Pero cuando se hace cargo del puesto, llega una orden de ejecución, lo que asusta terriblemente y se plantea dimitir aunque esto signifique que se quedará en la calle. Comedia negra que sin duda es una de las mejores películas de Luis García Berlanga, junto con Bienvenido Mister Marshall y Plácido. El realizador aprovecha un inspirado guión de Rafael Azcona que lanza una clara crítica contra la pena de muerte, pero también describe problemas de la España de la época, como la dificultad para acceder a una vivienda, la burocratización, etc. También describe fenómenos como el turismo emergente del momento. Según el propio Berlanga también quería tratar la dificultad del ciudadano para seguir su propio camino en libertad. "Lo importante en la historia es, a mi juicio, la facilidad con que el hombre contemporáneo acaba cediendo a los condicionamientos sociales, se trague inconscientemente -o quizá no- los elementales cebos que las circunstancias le tienden y quede así, sujeto a las garras de un estado de vida que no es el que íntimamente habría deseado", comentó el realizador. Como curiosidad, el director valenciano ha contado en más de una ocasión que la censura le hizo eliminar el sonido de los hierros del garrote vil, que el verdugo lleva en su maleta. Genial la escena de la cueva de Mallorca, con los guardias civiles gritando en las grutas el nombre "José-Luis-Rodríguez". En el reparto destaca especialmente el gran José Isbert, que imprime gran humanidad y humor a su peculiar personaje de Amadeo. Le acompañan unos correctos Nino Manfredi y Emma Penella, e inspirados secundarios como José Luis López Vázquez, María Luisa Ponte, Alfredo Landa y Chus Lampreave. A nivel técnico, destaca la inspirada fotografía del italiano Tonino delli Colli, operador habitual del cine de Pier Paolo Pasolini.
8/10
(1978) | 95 min. | Comedia
Despiadada crítica sobre los estertores del régimen franquista en una exhibición del cine de Berlanga y Azcona, con memorables planos secuencia y diálogos que no dejaban títere con cabeza sobre algunos temas –ejército, religión, dictadura– hasta entonces intocables en España. Su acción tiene lugar a comienzos de los años 70, cuando el industrial catalán Jaume Canivell llega a Madrid para participar en una cacería donde también están presentes personas muy bien relacionadas con el Pardo. Lo que pretende Canivell es que un futuro ministro que participa en la caza le financie su proyecto de porteros automáticos. Con un antológico José Sazatornil al frente, tiene uno de los mejores repartos de todo nuestro cine con Agustín González, Mónica Randall, José Luis López Vázquez y un recuperado Luis Escobar como el pervertido e inolvidable marqués de Leguineche. Todo un éxito de público aupado también por críticas como la de un revanchista Fernando Trueba en El País: 'Un filme directo, sin concesiones, salvaje, en el que se destapa y tortura a quienes, durante 40 años, nos han estado haciendo la puñeta'.
5/10
(1985) | 117 min. | Comedia
En plena Guerra Civil española unos soldados republicanos planean robar la vaquilla que el pueblo enemigo cocinará en el banquete de la fiesta en honor a la Virgen de Agosto. Esto echaría al traste los festejos, pero animaría a las tropas que sufren escasez de alimentos debido a la guerra. Comedia al más puro estilo del equipo formado por Luis García Berlanga y Rafael Azcona, ambientada en la Guerra Civil y con moraleja de fondo. Hay algunos aspectos tópicos, como las caracterizaciones del comandante franquista (Agustín González), del marqués o del cura, con el anticlericalismo propio de Berlanga, y también excesiva tendencia a la grosería burda. De todas maneras, el tono cómico resta seriedad y maniqueísmo a la visión de la época. La odisea del intento de rapto de la vaca es la parte más divertida del film, que cuenta entre el reparto con actores de la talla de Alfredo Landa, José Sacristán o María Luisa Ponte.
6/10
(1959) | 87 min. | Comedia
Los talentos de Rafael Azcona y Marco Ferreri se unen para pintar, con trazos de humor negro, un cuadro de la sociedad española de los años 50. El tiempo pasa, pero los problemas e ilusiones de entonces, siguen siendo los de ahora. En El pisito, una pareja de novios de condición humilde busca vivienda para poder casarse. Él acabará planteándose un primer matrimonio con una anciana, con la esperanza de heredar pronto el piso del que ella es propietaria.  Rafael Azcona trabajaba en la publicación humorística "La codorniz", y nunca había tenido relación con el cine, cuando el italiano Marco Ferreri, inicialmente productor, le requirió para trabajar juntos. Tras diversos proyectos tumbados por la censura, pudieron hacer El pisito, basado en una novela del propio Azcona.
6/10
(1960) | 85 min. | Comedia
Los talentos de Rafael Azcona y Marco Ferreri se unen para pintar, con trazos de humor negro, un cuadro de la sociedad española de los años 50. El tiempo pasa, pero los problemas e ilusiones de entonces, siguen siendo los de ahora. En El cochecito tenemos a un anciano, que anhela hacerse con un cochecito de inválido para desplazarse a sus anchas por Madrid; y para conseguirlo recurrirá a todo tipo de artimañas. Clásico entrañable.
6/10
(1958) | 90 min. | Comedia
Antonio y Josefina son una pareja que, tras acabar la carrera, ella de doctora y él de abogado, buscan trabajo para poder comprarse un piso y vivir juntos, pero ambas cosas están tremendamente complicadas. Uno de los mejores trabajos de Fernando Fernán Gómez en los años 50, que destaca entre los varios títulos que protagonizó con Analía Gadé.
6/10