In memoriam
Escribió libretos de dramas deportivos
Muere por un cáncer la guionista Bettina Gilois
Estaba especializada en dramas deportivos. Bettina Gilois ha fallecido a los 58 años en su residencia de Los Ángeles, como consecuencia del cáncer.
Nacida el 9 de julio de 1961, en Berlín Occidental, entonces parte de la República Federal Alemana, Bettina Gilois se graduó en Historia por la Universidad de Columbia, en 1985. Mientras estudiaba había ejercido como asistente del director Slava Tsukerman, en Cielo Líquido. El productor Joel Silver la contrató para el departamento de guiones de Warner.
Debutó como libretista escribiendo Camino a la gloria, donde Josh Lucas daba vida a Don Haskins, un entrenador de baloncesto real. Le siguió McFarland, USA, con Kevin Costner también al frente de un equipo, en este caso de fútbol americano, que tras ser despedido guiará a unos jóvenes atletas que se presentan a una carrera de campo a través. En 2015, Bettina Gilois recibió una nominación al Emmy por coescribir Bessie, historia de la legendaria intérprete de blues Bessie Smith, a quien daba vida Queen Latifah. Poco antes de su fallecimiento trabajó en Muscle Shoals, una serie producida por Johnny Depp sobre un famoso estudio de grabación de Alabama.
Gilois también escribió libros sobre el boxeador Johnny Tapia y el pintor Thomas Kinkade. Durante mucho tiempo escribió en Huffington Post, en la sección de Cultura.
La fusión de Paramount y Warner es suspendida temporalmente
La multimillonaria fusión entre Paramount/Skydance y Warner Bros. Discovery ha sufrido un importante revés judicial. Una jueza federal ha ordenado la suspensión temporal de la operación durante 14 días, dando más tiempo a una coalición de doce estados de EE.UU. para defender su demanda por presuntas vulneraciones de las leyes antimonopolio. La decisión pone en duda el calendario previsto para cerrar una de las mayores operaciones de la historia de Hollywood.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.