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Biografía

Johnny Depp

Johnny Depp

57 años

Johnny Depp

Nació el 09 de Junio de 1963 en Owensboro, Kentucky, EE.UU.

El hombre que no buscaba la fama

01 Diciembre 2006

Johnny Depp ha triunfado en todo el mundo gracias a Jack Sparrow, personaje protagonista de la saga Piratas del Caribe. Pero el actor ya había conseguido la fama y el respeto por una dilatada carrera al margen de los convencionalismos de Hollywood. 

Parece como si Johnny Depp nunca hubiera buscado la fama. La mayoría de títulos en que ha trabajado no parecían indicados para alcanzar la popularidad. Pero sus personajes complejos, alejados del típico galán al uso, le han servido para obtener reconocimiento, y convertirse en asiduo de las listas de hombres guapos y sexys. Nota curiosa teniendo en cuenta que el físico de muchos de esos personajes distaba mucho de lo establecido hoy día como bello.

Johnny Christopher Depp nació en Kentucky en 1963. Su vida transcurrió en Florida. A los 15 años dejó el colegio para convertirse en una estrella del rock. Fueron años de música y drogas. La vida de Depp cambió de modo radical al irse a Los Ángeles. Allí conoció a la maquilladora Lori Anne Allison, con quien se casó en 1983, aunque a los tres años la pareja ya se había separado. Pero la semilla estaba plantada. Lori le había presentado a Nicolas Cage, que animó al rockero a actuar.

Depp ha sido tildado de raro y excéntrico, aunque quizá el calificativo que mejor le encaje sea el de oscuro. El misterio envuelve su figura y lo convierte en alguien ajeno a los tiempos que corren, que disfruta con personajes atípicos y arriesgados. No es raro que su debut cinematográfico fuera en Pesadilla en Elm Street, de Wes Craven (1984), donde era una víctima de Freddy. Años después Depp agradeció la oportunidad que le brindó la terrorífica saga e hizo un cameo en Pesadilla final: La muerte de Freddy (1991). Oliver Stone contó con él para Platoon (1986), donde era un soldado. Pero fue la serie de televisión Jóvenes policías (1987-1990), la que le dio a conocer.

Entonces llegó el gran momento, el primer proyecto conjunto de Tim Burton y Johnny Depp. Burton ha creado en torno a su obra un universo propio entre el cuento, la fantasía, el misterio, el sueño. La atmósfera Burton encontró a su icono en Depp. Desde Eduardo Manostijeras (1990) son el uno para el otro. Juntos han sacado adelante proyectos, con la originalidad por bandera. Así, Depp se hizo famoso gracias a Eduardo, que con sus tijeras por manos se enamoraba de Winona Ryder. La pareja Depp-Burton volvería a demostrar talento en Ed Wood (1994), Sleepy Hollow (1999) y Charlie y la fábrica de chocolate (2005). Además de que Depp prestó su voz a la película animada La novia cadáver (2005).

Los personajes elegidos por Depp a lo largo de su carrera le han llevado a ser un joven disléxico en Benny & Joon (1993), el hermano de un discapacitado mental en ¿A quién ama Gilbert Grape? (1993), un suicida en Don Juan de Marco (1995), un consumidor de drogas en Miedo y asco en Las Vegas (1998) y Blow (2001), un tasador de libros en busca de la puerta del infierno en La novena puerta (1999) y un libertino hedonista en The Libertine (2004). Este tipo de personajes complejos son los que mejor definen la carrera de Depp, pero no los únicos. Cintas como A la hora señalada (1995), La cara del terror (1999) o Chocolat (2000) prueban que Depp también encaja en títulos y personajes más convencionales.

Johnny Depp ha continuado muy vinculado a la música, lo que le posibilitó componer un tema de la banda sonora del film de Robert Rodríguez El mexicano (2003). Sus inquietudes fílmicas le llevaron a debutar como director y guionista en The Brave (1997), su único trabajo tras las cámaras, del que dijo que “era algo que necesitaba hacer”. La cinta narra la historia de un indio que se ofrece a protagonizar una snuff movie, y contó con la presencia de Marlon Brando.

Popularidad y respeto se combinaban a la perfección en Depp. Parecía difícil llegar más lejos, pero lo consiguió con Piratas del caribe. La maldición de la perla negra (2003), de Gore Verbinski. La película le otorgó más fama aún. Su peculiar interpretación de Jack Sparrow, pirata del siglo XXI que aglutina a la perfección los elementos clásicos de la piratería con un aura de modernidad, le valió la nominación al Oscar por segunda vez -la primera fue por Descubriendo nunca jamás (2004)-. El éxito de Piratas fue aplastante, lo que llevó al equipo de Verbisnki a repetir en Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto (2006), con una recaudación de más de 1.000 millones de dólares en todo el mundo en tiempo récord, 9 semanas. No resulta extraño pues que acabe de terminar Piratas del Caribe: En el fin del mundo, que se estrena el año que viene.

Sparrow ha dado un vuelco a la ya consolidada carrera de Depp. El actor ha conseguido hacer suyo al personaje, y tiene la pinta de que será uno de esos que pasan a la historia ligados a la imagen y aire que supo darle Depp. Pero esta indisolubilidad entre actor y personaje no ha llevado a Johnny al encasillamiento. Actualmente se prepara para el próximo proyecto de Tim Burton, el musical Sweeney Todd. Tanto ajetreo profesional hace suponer que Depp está en Los Ángeles, donde tiene una de sus dos residencias. Cuando se aleja de la meca del cine se refugia en Francia, donde vive su novia, y madre de sus dos hijos, Vanessa Paradis. Quizás sea ella, mejor que nadie, la que realmente conozca a este pirata que atesora el reconocimiento del público y de sus compañeros.

Filmografía
Waiting for the Barbarians

2019 | Waiting for the Barbarians

Minamata

2019 | Minamata

The Professor

2019 | The Professor

Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald

2018 | Fantastic Beasts: The Crimes of Grindelwald

Segunda entrega de la saga mágica que transcurre en el mismo universo que las andanzas de Harry Potter, aunque años atrás, y que J.K. Rowling ha escrito directamente para el cine, responsabilizándose ella misma en solitario del guión. El malvado mago Grindelwald –un Johnny Depp transfigurado en una especie de Hitler albino que controla muy bien su carácter– logra escapar de la custodia de las autoridades que le tenían prisionero y se oculta en París, donde pretende convocar a todos los seres mágicos pura sangre, que deberían dominar por encima de la gente sin poderes. Por motivos de ser fiel a un pacto, Albus Dumbledore –en su versión joven le da vida un atinado Jude Law– no se enfrenta directamente a él. En cambio, Newt Scamander, pertrechado de su maleta donde caben todo tipo de animales fantásticos, y que no acaba de decidirse a tomar partido, marcha a la capital de Francia clandestinamente, sobre todo para encontrarse con Tina, una aurora a la que ama secretamente. Le ayuda en la peripecia el no-mago Jacob Kowalski, enamorado de Queenie, Allí descubren que Grindelwald trata de reclutar para su causa a Credence, un huérfano que carga con una crisis de identidad que podría ser explotada con fines malévolos. Tras la agradable sorpresa que supuso Animales fantásticos y dónde encontrarlos, las expectativas eran altas, parecía que Rowling había logrado crear una nueva saga tan potente como la que le dio justa fama. Pero esta segunda entrega, que vuelve a dirigir David Yates –está previsto que se ocupa de otras tres entregas, nada menos–, resulta bastante plúmbea, parece que todo se confía a la parafernalia de los efectos visuales, ciertamente asombrosos a ratos, pero también cansinos en otros, recuerdan demasiado a los creados para el desarrollo de videojuegos. En lo relativo a la narración, hay una subtrama acerca de nuevos personajes y sus misteriosos orígenes, que interesa poco, ya que no se dedica el tiempo necesario para desarrollarlos de modo que puedan interesar mínimamente al espectador. Mientras que los bandos que se forman entre los magos y los prejuicios de poderes, tienen un parecido demasiado obvio y poco ocurrente con los prolegómenos de la situación y la persecución racial que derivó en la Segunda Guerra Mundial, el apellido Kowalski no suena demasiado ario, para entendernos. Claramente existe una añoranza de Potter y Hogwarts, hasta el punto de que se introducen algunos flash-backs juveniles, para poder ver a Newt Scamander y compañía en los años mozos en que practicaban sus primeros hechizos, por ejemplo enfrentándose a su mayor temor. Pero esto y algunos apuntes de humor no bastan, existe una descompensación, con muchos personajes que en su sosería se convierten en meros comparsas, véase a Jacob, que en la primera entrega era un personaje ocurrente y divertido. En fin, entretendrá a los espectadores entregados, que son bastantes, pero resulta claro que la saga ha perdido fuelle en esta segunda entrega, e incluso a Eddie Redmayne se le ve despistado componiendo a su personaje, por ejemplo en la relación con su hermano.

5/10
City of Lies

2018 | City of Lies

London Fields

2018 | London Fields

Un escritor, Samson Young, llega para ocupar el apartamento de un colega en una zona suburbial de Londres. Alí conoce a diversos personajes, como la bella Nicola Six, por la que suspiran el extravagante tirador de dardos Keith Talent y el ricachón Guy Clinch. La joven tiene una premonión sobre su muerte y eso se convertirá en el motor de la novela que Young está escribiendo. No funciona nada esta adaptación de la novela homónima de Martin Amis, en donde el propio autor está acreditado como coguionista. Ni la puesta en escena rebuscada e irreal, ni los variopintos personajes, ni la confusa historia logran atraer lo más mínimo. Algo que literariamente puede tener sentido –ese jugar con la realidad o con la creación del autor–, en pantalla se vuelve totalmente tramposo, lleno de huecos e interrogantes. ¿Es todo fruto de la imaginación del autor? ¿Existe realmente el personaje encarnado por Billy Bob Thornton o el verdadero escritor es únicamente el interpretado por Jason Isaacs? No ha sabido manejar correctamente ese material el director Mathew Cullen. La introducción además de ciertos elementos fantasiosos y la ambientación cutre acaban con la paciencia del espectador, que sólo mantiene la atención gracias a la capacidad seductora de Amber Heard, caracterizada como una mujer fatal que juega a varias bandas, y al esforzado trabajo del resto de elenco, pese a que sus roles dejan mucho que desear (especialmente el de un Jim Sturgess muy pasado de rosca). Llama la atención también que compartan varios planos en pantalla Johnny Depp y Amber Heard, tiempo después de su sonada y violenta separación matrimonial. La explicación es sencilla: el rodaje se produjo en 2013, aunque la producción de la película se cerró en 2018, lo que habla de una película maldita que ha tenido mil y un problemas en su desarrollo.

2/10
Piratas del Caribe: La venganza de Salazar

2017 | Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales

Un antiguo enemigo de Jack Sparrow, el capitán Salazar, sólo piensa en matarlo, pues el pirata del rimmel le condenó a una terrible maldición, por la que navega errante con su ejército de fantasmas. Para localizar a su odiado rival contará con la ayuda de un viejo conocido, el capitán Barbossa. Por su parte, el hijo de Will Turner –éste presa de otro hechizo que lo mantiene en estado fantasmal en el fondo del mar– busca también a Sparrow, pues le puede ayudar a encontrar el Tridente de Poseidón con el que salvar a su padre. Se sumará al equipo Carina Smyth, intrépida chica capaz de leer los mapas estelares. Una entrega más de la saga de "Piratas del Caribe" (y van cinco). Tras el correcto trabajo de Rob Marshall en la anterior película, el equipo de producción, con Jerry Bruckheimer al frente, ha echado mano esta vez de dos cineastas noruegos, Espen Sandberg y Joachim Rønning (Max Manus, Kon-Tiki), acostumbrados a formar equipo, para plasmar en imágenes el cargadito guión de Jeff Nathanson (Atrápame si puedes), que agrupa todo lo que se puede esperar de otra entrega de la franquicia: mucha acción, fantasía a raudales, monumentales efectos especiales, maldiciones mágicas y el consabido sentido del humor. Desde luego hay que reconocer que la historia está narrada con un ritmo trepidante, sostenido durante toda la película, enviando al espectador de un lugar a otro, de una subtrama a otra, de una acción a otra, del mar a tierra firme, de modo que no da tiempo a aburrirse. Otra cosa es que lo que vemos sorprenda de alguna forma, que no es así. Sigue teniendo el tono paródico y fantasioso de anteriores filmes, algo que otorga al conjunto el carácter de un simple divertimento humorístico con poca hondura, y absolutamente previsible en su desarrollo general, aunque también contenga alguna sorpresilla. Ayuda al espectáculo el despliegue de efectos especiales, a veces asombroso, como en la larga secuencia inicial o en el clímax final en el fondo del océano. No se comprende, sin embargo, el pobre papel de la banda sonora, muy desaprovechada por Geoff Zanelli, quien ni siquiera recupera como debiera el "leitmotiv" original de la saga, tan reconocible y gratificante para espectador. Por otra parte, lo peor de Piratas del Caribe: La venganza de Salazar es probablemente un Jack Sparrow que cada vez resulta más tontaina y prescindible. Con el paso de los años Johnny Depp se ha anquilosado en sus gestos y exageraciones y su personaje está fuera de la realidad; su pícara inteligencia, su audacia y su valentía se han evaporado definitivamente, para convertirse ya en un mero comparsa cómico, salvado siempre de los peligros por no se sabe qué casualidades. En cambio, en la línea de lo que viene siendo habitual en el cine de los últimos tiempos el film intenta recuperar el espíritu de los inicios con la inclusión de dos jóvenes aguerridos y valientes que son capaces de arrostrar peligros sin cuento en persecución de sus ideales. Así el impulsivo Henry Turner y la intrépida Carina Smyth vienen a ser un trasunto juvenil de Will Turner y Elizabeth Swann, y son los encargados de aportar a la trama el contenido más clásico y aventurero. El magnífico trabajo de Breton Thwaites (Dioses de Egipto) y Kaya Scodelario (El corredor del laberinto) es crucial en este film y además promete larga vida a la saga. Mientras tanto, el lado aparatoso y fantástico viene de la mano de Barbossa y Salazar, éste interpretado por un Javier Bardem que vuelve a bordar al malvado de turno. El origen de su odio a Jack Sparrow da lugar a una de las mejores escenas de la película. Y aviso para navegantes: permanezcan en sus butacas durante los títulos de crédito, pues al término de los mismos se incluye una breve escena final.

6/10
Asesinato en el Orient Express

2017 | Murder on the Orient Express

Vistosa adaptación de la homónima novela de misterio de Agatha Christie, que ya conoció otra célebre versión cinematográfica a cargo de Sidney Lumet en 1974. Aquí toma el relevo Kenneth Branagh, un director cuidadoso, exquisito incluso, que tiene su punto fuerte en la dirección de actores, en el cara a cara, con lo que la reunión de un grupo de personas que interactúan en un espacio reducido –una casa (Los amigos de Peter), una vieja abadía (En lo más crudo del crudo invierno) o un tren, como es el caso– es sin duda un perfecto caramelito. Durante un trayecto del Orient Express, tren de lujo que parte de Estambul con destino a Londres, se reúnen pasajeros variopintos: una princesa rusa y su sirvienta; un profesor alemán; una institutriz; un doctor; un marchante de arte, su mayordomo y su secretario; una dama madura, tan bella como seductora; un joven empresario hispano; dos nobles rusos; una misionera: y por último el belga Hércules Poirot (o, según corrige él mismo, “Hercule”, ya que nunca ha sido domador de leones), quizá el más célebre detective del mundo. Cuando uno de los pasajeros es asesinado, Poirot tendrá la ocasión de demostrar que su fama responde a la realidad. Lo primero que llama la atención Asesinato en el Orient Express es su acabado visual. Desde las primeras imágenes en Jerusalén (modélico prólogo), siguiendo por la tumultuosa secuencia de Estambul hasta las tomas montañosas que recogen el discurrir del tren, se disfruta de una soberbia recreación de época y un formidable uso de los efectos especiales, magníficamente acompañados de la fotografía de Haris Zambarloukos. Luego el film se sigue con interés, gracias a la variedad de personajes y las intrigas de la investigación, que se despliega en un “in crescendo” hasta el final, con planos muy cuidados y algunos escogidos encuadres mimados por el director. Quizá el guión de Michael Green (Logan, Blade Runner 2049) se precipita un poco en el último tramo, donde la celeridad de algunas deducciones puede hacer perder el hilo, y ciertamente no presta la misma atención a unos y otros personajes, pero en conjunto hay un elogiable equilibrio y también escuchamos algún diálogo portentoso: “si me sigue mirando así, voy a tener que cobrarle el alquiler”, espeta en un momento la seductora Lady Hubbard. Habrá parte del público que prefiera la versión clásica (si se puede hablar así), también porque Branagh moderniza cierto aspecto de la historia y del propio personaje de Poirot, que él mismo encarna a la perfección, cuya puesta en escena final podría parecer excesivamete teatral y melodramática. Aparte, claro está, tenemos la ambigua visión acerca del bien, el mal y la justicia moral, que sin duda sirve en bandeja un magnífico tema para el debate, pero que a algunos puede parecer también desafortunada en los razonamientos expuestos en el film. Entre el espléndido reparto, lleno de rostros conocidos, además de un ajustado Branagh (al que le hubiera venido bien mantener más el humor del arranque), destacan los trabajos de Daisy Ridley y Michelle Pfeiffer. 

6/10
Alicia a través del espejo

2016 | Alice In Wonderland: Through the Looking Glass

Tras su inolvidable aventura en el País de las Maravillas, Alicia Kingsleigh es ahora una valiente capitana de barco, capaz de afrontar cualquier peligro: “Para hacer lo imposible sólo hay que creer que lo imposible es posible”, dice. Ya en tierra, sin embargo, constatará las dificultades económicas en que se encuentran ella y su madre, por culpa de que no aceptó un matrimonio con Lord Ascot, supuestamente ventajoso. En ese situación será “invitada” a atravesar un espejo de la mansión de Ascot y de repente se encontrará de nuevo en el País de las Maravillas acompañada de sus viejos amigos: la reina blanca, la liebre, los gemelos Tweedledee y Tweedledum, etc. Éstos entonces le pedirán ayuda a Alicia para salvar al sombrerero loco, que sostiene que su familia, muerta hace muchos años, está realmente viva. Para muchos Alicia en el País de las Maravillas pasa por ser una de las peores películas dirigidas por Tim Burton. No convencía la frialdad colorida de sus imágenes, adaptadas del relato de Lewis Carroll. En su favor hay que decir que el original literario es un libro verdaderamente extraño, un juego racional que resta continuamente la emoción que requerirían las aventuras de la protagonista. Seis años después llega Alicia a través del espejo, una impecable y entretenida producción con algunas diferencias importantes respecto de su predecesora. Para empezar Tim Burton da un paso atrás personal y se retira a la labores de producción, cediendo el testigo a James Bobin, hasta ahora conocido por la simpática El tour de los Muppets; y en segundo lugar la guionista Linda Woolverton deja de lado el texto original para idear una historia completamente nueva. Aunque es posible que los más puristas se sientan defraudados, lo cierto es que lo que vemos en pantalla no tiene ni una pizca del libro escrito por Carroll. Felizmente, quizás. Y es que visto que adaptar el cúmulo de situaciones rocambolescas, desconcertantes y surrealistas del texto literario era pinchar en hueso –recordemos que Woolverton escribió también la anterior película–, la guionista británica concibe una historia que, en su fondo, está en las antípodas de Carroll. El clasicismo de la aventura es patente, los conflictos comprensibles, las reacciones de los personajes normales y accesibles a todo tipo de público y, sobre todo, el guión pone en claro el objetivo que ha de perseguir la heroína, su misión es algo que no deja jamás de estar presente en una Mia Wasikowska que cuenta con una presentación modélica como intrépida capitana de barco, con un rol muy alejado de la dulce y curiosa Alicia de nuestra infancia. Esto no significa que el guión no ofrezca ideas muy “carrollianas”, como la inclusión del personaje del Tiempo (Sacha Baron Cohen) o el espectacular desenlace contrarreloj, nunca mejor dicho. Alicia a través del espejo es una trepidante película de aventuras, con el tono exótico del mundo “maravilloso” de Carroll pero esta vez sin confusión posible. La imaginería increíble ideada hace años por Burton se mantiene, al igual que los inolvidables personajes del País de las Maravillas vuelven a pulular alrededor de ella –el sombrero loco, la reina roja, la reina blanca, la liebre de marzo, el gato de Cheshire– pero ahora tan sólo como alentadores en su propósito de ayudar al sombrerero a recuperar a su familia, aunque eso implique peligrosamente retroceder hasta el pasado. Se elude en el film desviaciones de la trama principal así como la intrusión de momentos demasiado inquietantes que puedan dañar la imaginación infantil, al tiempo que se incide con fuerza en las cosas que verdaderamente importan en la vida, en primer lugar la familia –el amor del padre, de la madre–, pero también el sacrificio heroico por los amigos. Y quizá el pasado no pueda cambiarse (lo hecho, hecho está), pero siempre se puede aprender de él, perdonar o pedir perdón, y enderezar así el rumbo del futuro. Ni que decir tiene que el diseño de producción del film es absolutamente asombroso, y aunque en ciertas secuencias se abuse de técnicas digitales –los viajes con la cronosfera pueden resultar un tanto reiterativos–, los paisajes y la coloridísima ambientación están diseñados con un perfecto esmero, realzados en la versión 3D. El trabajo de los actores está ajustado: Mia Wasikowska ofrece una Alicia más cercana esta vez, mientras que el sombrerero loco tiene menos presencia con un Johnny Depp menos sobreactuado. Destaca además una más humana Helena Bonham Carter (la reina roja) y un Sacha Baron Cohen muy competente a la hora de encarnar a su difícil personaje temporal.

7/10
Animales fantásticos y dónde encontrarlos

2016 | Fantastic Beasts and Where to Find Them

Con visión preclara, J.K. Rowling se ha dado cuenta de que las andanzas de Harry Potter y demás compañeros de Hogwarts necesitaban pisar el freno, unas merecidas vacaciones, aunque no renuncie a su abordaje, recientemente lo ha hecho en una exitosa obra de teatro. Pero está claro que ese universo mágico permite otras aproximaciones, y es lo que la escritora británica acaba de hacer, partiendo de su libro homónimo, “Animales fantásticos y dónde encontrarlos”, una enciclopedia que remedaba un libro de texto que Potter manejaba durante su aprendizaje en Hogwarts. Estamos ante la primera película de lo que se anuncia como una pentalogía, cinco títulos. Y es la propia Rowling la firmante en solitario de un guión que presenta mimbres sólidos, su debut en estas lides está logrado. Corre el año 1926. Newt Scamander es un eminente zoólogo, que estudia y recoge animales fantásticos que sus colegas magos no acaban de entender, pues les tienen un miedo que les impide aproximarse a ellos con actitud abierta y científica. Acaba de llegar a Nueva York, con su maleta llena de raras criaturas, pero se le escapan unas cuantas, lo que pone muy nerviosos a los magos americanos –entre ellos uno de sus líderes, Percival Graves–, muy aprensivos frente a los nomajs –el término estadounidense para los muggles, la gente normal sin poderes mágicos–, pues hay un grupo que se autodenominan como los segundos salemitas, y que en su particular caza de brujas denuncia su perversa existencia, aunque los poderosos no les creen. Y sin embargo Newt encontrará un colaborador en Jacob Kowalski, un nomaj que trabaja en una fábrica de conservas, aunque su sueño es abrir una pastelería. También interactuarán con las hermanas Goldstein, Tina y Queenie, la primera agente de magos caída en desgracia, la otra belleza ingenua con la que Jacob tendrá una inesperada química. Mientras intentan recuperar los animales fantásticos extraviados, se desatan fuerzas oscuras, existe un poderoso mago malo, Gellert Grindelwald, en paradero desconocido. Tras la breve pausa en su habitual inmersión en el universo Rowling –cuatro títulos harrypotterianos–, que le permitió dirigir La leyenda de Tarzán, David Yates vuelve, y en principio está comprometido con la dirección de los próximos filmes de la saga. Desde luego supone un acierto iniciar un tipo de aventuras completamente nuevas, con personajes distintos, en esta ocasión mayoritariamente adultos. Y las primeras impresiones son, nunca mejor dicho, fantásticas. Eddie Redmayne compone bien a su personaje protagonista, como si hubiera tomado a su Stephen Hawking de La teoría del todo, y le hubiera dotado de un aire tímido y de sabio despistado. Y también Dan Fogler está muy bien como el nomaj Jacob, supone una novedad dar tanto peso, con un simpático punto cómico, a alguien sin poderes mágicos. También resultan interesantes las dos hermanas Goldstein, compuestas por Katherine Waterston y Alison Sudol, y el resto de secundarios funcionan bien. La trama de aventuras fantásticas es muy ágil imaginativa, y permite imbricar cuestiones como la segregación, la convivencia, el respeto a los diferentes, la importancia del conocimiento, la manipulación, el ejercicio del poder, el uso de los dones que uno posee, etcétera. Y llama poderosamente la atención el capítulo de los efectos visuales, realmente alucinantes: tanto la recreación del Nueva York de la época con gran profusión de detalles en calles, edificios y vehículos, como el realismo de animales muy peculiares, el juego que da la maleta, etcétera, un verdadero festín para los sentidos.

7/10
Yoga Hosers

2016 | Yoga Hosers

Black Mass. Estrictamente criminal

2015 | Black Mass

Si hubiera que mencionar un género fílmico genuinamente americano, y el western estuviera descartado, probablemente el cine gangsteril nos vendría inmediatamente a la cabeza. Quizá ante Black Mass. Estrictamente criminal uno puede pensar que ya poco queda que aportar a dicho género, con las aportaciones inolvidables de Coppola y Scorsese. Pero lo cierto es que la realidad siempre logra sorprender. Y al estar basado el film en hechos auténticos bien documentados en el libro de los periodistas del Boston Globe, ganadores del Pulitzter, Dick Lehr y Gerard O'Neill, ser sólido el guión de Mark Mallouk y Jez Butterworth, y cuidada la puesta en escena de Scott Cooper con el respaldo de un gran estudio de Hollywood, el visionado resulta muy grato, si es que se puede usar tal expresión ante una trama criminal y violenta, con chanchullos en el lado de los criminales, pero también en el FBI. Básicamente se nos cuenta la alianza, amistades peligrosas, entre un gángster del sur de Boston, James 'Whitey' Bulger, y un agente del FBI también del barrio y conocido de la infancia, John Connolly. Es la década de 1970, y Connolly propone a Bulger que le pase información que permita desactivar a la mafia italiana, lo que en la práctica le convierte en confidente, aunque tiene la indudable ventaja de despejarle el campo para sus personales actividade criminales. Bulger acepta el trato, e irá copando poder delictivo a medida que transcurre el tiempo, pues los federales no actúan contra él por considerarlo un importante activo. Sin embargo, algunas desgracias familiares le convierte en un hombre básicamente solo, que actúa con pasmosa frialdad a la hora de ordenar asesinatos o cometerlos con sus propias manos. Se nota que la historia sobre el gangsterismo irlandés en Boston daba para más metraje, y que ha habido que meter tijera, por lo que se resiente la humanidad de Bulger, pese al notable esfuerzo interpretativo de Johnny Depp, que vuelve a transformarse físicamente para componer a su personaje; otros elementos que podían haber tenido más peso, la familia o el background católico, quedan diluidos. Y algunas cuestiones como el apoyo de Bulger al IRA, o las relaciones con su hermano senador, apenas quedan apuntadas. De modo que el espectador se queda con ganas de más. Quizá mejor perfilada está "la otra cara de la moneda", Connolly, interpretado por Joel Edgerton, arribista del FBI con la connivencia tácita de los jefes, que empieza a perder los papeles cuando llega un nuevo fiscal. En cualquier caso se incide bien en esa doble moral hipócrita de ciertos personajes narcisistas, que sólo buscan su propio beneficio, aunque se envuelvan de curiosos códigos de honor o del éxito de algunoas operaciones policiales para justificar sus deleznables acciones.

7/10
Transcendence

2014 | Transcendence

Película construida sobre un flash-back, el científico Max Waters recuerda a sus amigos y colegas de investigación artificial, el matrimonio formado por Will y Evelyn Casters, en un futuro distópico próximo, en que las comunicaciones se han colapsado, han desaparecido las redes de internet y telefonía móvil que supuestamente hacían el mundo más pequeño. Will es un científico visionario de gran prestigio pero al mismo tiempo muy controvertido, que en colaboración con varios laboratorios, y al margen de las agencias gubernamentales, ha trabajado en una máquina inteligente con ciertas capacidades emocionales y conocimiento en continua progresión, que podría hacer más fácil la vida al hombre. Pero grupos antisistema, que recurren incluso a actos terroristas para lograr sus objetivos, consideran que su trabajo está dando paso a una especie de versión blasfema de Dios, un ente artificial que podría tomar sus propias decisiones, sin seguir las órdenes de sus creadores, limitando así la libertad del ser humano. De modo que atentan contra la vida de Will utilizando balas radioactivas, y éste, sabiendo que sus días están contados, acelerará con ayuda de su esposa sus trabajos con la idea de transferir su propia conciencia a la máquina. Un modo de proceder que desagrada a Max, que piensa que existen límites éticos en la investigación científica. Los resultados son en cualquier caso increíbles, pero la duda es si Will máquina es el Will humano que todos conocieron. Debut en la realización de Wally Pfister, habitual director de fotografía de las películas de Christopher Nolan, quien figura junto a sus esposa en los créditos del film como productor ejecutivo. Lleva a la pantalla el guión de otro novato en lides fílmicas, Jack Paglen, y en la compleja y sugestiva trama de ciencia ficción se nota la influencia de quien sin duda puede considerarse como una especie de mentor, no en balde Pfister ha hecho con Nolan media docena de películas. Hay que reconocer que lo que se nos cuenta en Transcendence resulta intrigante, el ritmo es excelente, y la capacidad visual del director, ya probada en su rol de operador de cámara, asombrosa. El modo en que progresa el proyecto Transcendence, alimenta los rasgos de la vieja tentación de ser como Dios, en clave semejante a la construcción de la bíblica torre de Babel, pues verdaderamente la máquina es capaz de hacer verdaderos milagros, y a modo de Jesús virtual con gafas de concha, el Will de Johnny Depp incluso tiene un curioso grupo de obreros-discípulos que trabajan para él en su gran proyecto para el Planeta Tierra. La dificultad del film estriba en que Pfister y Paglen no parecen tener muy claro adónde quieren ir a parar. No se trata de caer en el maniqueísmo, se pueden hacer las cosas medianamente complejas, pero algo muy distinto es acabar entregando una verdadera ceremonia de la confusión, donde surgen muchas dudas sobre qué se desea sugerir acerca de la postura correcta del científico ante la tentación de cruzar ciertas líneas que endiosan fatuamente. Así, hay momentos en que parece que se nos quiere decir que estamos siendo testigos de una gran historia de amor, donde es necesario "creer", otros en que se ensalza la labor científica, benefactora de la humanidad, e incluso otros en que las inquietudes de los antisistema y el gobierno estarían sobradamente justificadas. De modo que el desenlace acaba siendo insatisfactorio. Lo que es una lástima en un film ambicioso, que engancha, y que tal vez tenía vocación de convertirse en título de culto.

6/10
Into the Woods

2014 | Into the Woods

Mucho se esperaba de este film por varios motivos. La temática y su planteamiento son atractivos: mezclar, gracias a un leve hilo conductor, varios de los cuentos infantiles más famosos de la historia, creados por los hermanos Grimm –Caperucita roja, Cenicienta, Jack y la habichuela gigante, Rapunzel, etc.– y hacer coincidir a todos sus personajes en un bosque; también atraía la participación de muchos actores de renombre, como Meryl Streep, Johnny Depp, Emily Blunt, Chris Pine, James Corden o Anna Kendrick; y por último se trata de un musical con la dirección y concepción visual de Rob Marshall. Y sin embargo... Mucho ha llovido desde que el autor británico triunfara con Chicago y, si ya bajó el nivel con su siguiente musical Nine, ahora los resultados, sin ser bochornosos, sí son un poco desalentadores. El caso es que da la sensación de que Marshall se ha perdido en el bosque como uno de más de sus personajes. Aunque quizá el gran problema de Into the Woods no haya que achacárselo tanto a Marshall, sino a quien ha ideado esta historia, el guionista James Lapine. Narra cómo, para romper la maldición de una bruja que les impide tener un hijo, un panadero y su mujer deberán entregarle cuatro cosas: una capa roja como la sangre, una vaca blanca como la nieve, un cabello amarillo como el maíz y un zapato dorado como el oro... Pero Lapine se hace un poco de lío con tal mejunje y el caso es que –al contrario que sus protagonistas– no se sabe muy bien qué desea al mezclar tantos hilos narrativos. Necesariamente descuida cada uno de ellos y la consecuencia es que muy pronto se produce una sensación generalizada de desorden, en donde la trama salta de un lado a otro caprichosamente y donde los personajes pierden consistencia. Hasta en algunos casos su presencia es prácticamente anecdótica, como el de Johnny Depp interpretando al Lobo Feroz. Está claro que en el fondo de Into the Woods late una idea un tanto maliciosa, la de que los cuentos infantiles son eso, meras fantasías alejadas de la realidad, en donde las personas mueren o te abandonan y donde las cosas nunca suceden como se deseaban. Cuidado con lo que deseas y cuidado con lo que le cuentas a los niños, viene a decirse. Ese giro radical en la fabulación tradicional se introduce en un momento concreto, con el consecuente desconcierto. Al mismo tempo, el enfoque rompedor o iconoclasta recuerda al de Shrek, pero al contrario de lo que sucedía con las aventuras del entrañable monstruo verde, aquí los conflictos son a menudo cosas de adultos, el tono es ambiguo y en general los personajes carecen de la necesaria empatía. Sin duda estamos ante una película que disfrutarán más los adultos que los niños. No todo son peros en Into the Woods, porque ciertamente las composiciones musicales de Stephen Sondheim –prácticamente continuas a lo largo de las dos horas de metraje– son de altura. Especialmente destacan el estupendo “Prólogo: Into the Woods”, en donde van cantando todos los personajes en una preciosa armonía; el delirante y divertido tema “Agony”; el lamento “Stay With Me”; y el sentido y pedagógico "No One is Alone". Respecto al reparto, la platea femenina se lleva la palma: Meryl Streep vuelve a demostrar su versatilidad cantando y encarnando a la bruja, mientras que Anna Kendrick asombra con una voz fabulosa –la mejor de la película– y Emily Blunt encandila con sus toques de humor habituales y una meritoria interpretación de las canciones.

5/10
Tusk

2014 | Tusk

En busca de un personaje peculiar al que entrevistar para el 'podcast' que graba habitualmente y difunde por internet con cierto éxito, Wallace Bryton viaja a Canadá, donde buscará a un torpe joven que se ha hecho popular por un vídeo de YouTube. Pero éste se ha suicidado por la traumática experiencia. Así que para aprovechar el viaje, Wallace alquila un coche y se traslada al caserón donde reside Howard Howe, anciano que asegura que cuenta experiencias apasionantes. Tras la prescindible pero superior a sus habituales comedias chabacanas Red State, Kevin Smith reincide en el género de terror con Tusk. Repite con el protagonista, el actor Michael Parks, prácticamente lo mejor de aquélla, que compone de nuevo un inquietante personaje. Le rodea de un reparto irregular, conformado por los jóvenes actores en decadencia Justin Long y Haley Joel Osment, por la expresiva Genesis Rodríguez (hija de José Luis Rodríguez "El Puma") y un Johnny Depp sobreactuado, que firma en los títulos como Guy Lapointe, el nombre de su personaje. El realizador salpica el relato desde el principio con sus características 'gracietas', casi siempre groseras y de dudoso gusto. Por ejemplo, abusa de las confusiones causadas por la similitud de la pronunciación en inglés del nombre del programa del protagonista, "Not See Party", y "Nazi Party" (el partido nazi), o arremete contra Canadá. También abundan los detalles de humor negro propios del 'gore', mientras que el desarrollo de la historia resulta demasiado estrambótico. Una etapa más en la caída en picado de Smith desde que debutó con la barata pero prometedora Clerks.

3/10
Mortdecai

2014 | Mortdecai

Agobiado por sus problemas económicos, el pícaro pero supuestamente elegante marchante de arte Charlie Mortdecai fracasa cuando intenta vender un jarrón a un mafioso oriental al que ya estafó una vez. De regreso a su mansión, se desencadena una crisis conyugal, pues a su esposa no le agrada que se haya dejado un bigote similar al de sus ancestros. Acude a visitarle un viejo conocido, el inspector Alistair Martland, que le presiona para que investigue el paradero de una pintura de Goya robada. Para ello, Mortdecai se trasladará a diversas ciudades con su abnegado guardaespaldas Jock. David Koepp se labró un enorme prestigio como guionista, tras escribir títulos como Atrapado por su pasado, Misión imposible y Spider-Man, y generó buenas expectativas como realizador con su debut, El efecto dominó. Tras unos años estancado en proyectos de baja calidad, ha aceptado ponerse al frente de un nuevo vehículo para el lucimiento de Johnny Depp, a quien ya dirigió en la fallida La ventana secreta. La carrera del actor también languidece, pues empieza a ahuyentar a sus incondicionales por exceso de histrionismo. A la estrella se le ha subido Jack Sparrow a la cabeza. Finalizadas sus colaboraciones con Tim Burton, que había llegado al punto de reírle demasiado las gracias, él mismo ejerce como productor e impulsor de este proyecto basado en una saga de novelas del británico Kyril Bonfiglioli. Su protagonista debió parecerle lo suficientemente estrambótico para añadirlo a su lista de personajes 'freaks', pues se trata de un antihéroe fanfarrón, en teoría de clase alta pero arruinado, supuesto buen espadachín pero incapaz de salir airoso de una pelea si no fuera por su duro criado, al que además entorpece. Pero sin una dirección apropiada que le contenga, el actor acaba resultando agotador, repetitivo y fuera de sitio, con sus gestos exagerados y caminando otra vez como un dibujo animado. Su labor oscurece demasiado la de los eficaces secundarios Gwyneth Paltrow, como su dominante esposa, Ewan McGregor en la piel del romántico agente del gobierno, Paul Bettany en el rol del fiel criado y matón que trae a la memoria a Kato, de El inspector Clouseau, y hasta Jeff Goldblum (un tratante de arte). Por lo demás, si se elimina algún chiste demasiado facilón, Mortdecai funciona, al menos de cara a un público sin demasiadas pretensiones. Cuenta con un ritmo ágil, y la trama rinde tributo a los clásicos del cine de atracadores y ladrones.

4/10
El llanero solitario

2013 | The Lone Ranger

1869. El joven fiscal John Reid llega a un pueblo de Oeste, en Texas, lugar inhóspito, con la amenaza constante de los indios –ahora en paz inestable con el hombre blanco–, en auge gracias a la construcción del ferrocarril gracias al poderoso Sr. Cole. En el mismo tren viajan arrestados el asesino Butch Cavendish y el comanche Tonto, que van a ser juzgados. Pero antes Cavendish va a escapar, mientras que Reid y Tonto van a formar por casualidad un tándem que salvará la vida de milagro tras el accidente del tren. Una vez en el pueblo Reid contactará con su hermano Dan, hombre de acción que trabaja como Ranger para desgracia de su joven esposa Rebecca. John marchará con su hermano en busca del asesino fugado y de su banda, pero caerán en una sangrienta emboscada... A los pocos minutos de película, y sin ver los títulos de crédito, cualquier espectador será capaz de adivinar que detrás de esta superproducción están los mismos responsables de la saga iniciada por Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra, comenzando por el productor Jerry Bruckheimer, pasando por el director Gore Verbinski y siguiendo con el equipo de guionistas formado por Ted Elliott y Terry Rossio, al que aquí se suma Justin Haythe (Revolutionary Road). En realidad El llanero solitario sigue esquema tan idéntico de la trilogía sparrowiana que es como si Verbinski sólo hubiera cambiado las aguas del mar por las arenas del Oeste. En cuanto a tipologías humanas, ahí están el hombre blanco, justiciero a su pesar, y el salvaje comanche, unidos únicamente por su objetivo común; la diversificación de enemigos; la damisela en apuros entre ambos bandos; y, por supuesto, el botín (sólo que aquí el oro es cambiado por la plata). Al margen de cualquier obra anterior sobre los personajes creados para la radio en 1933 por George W. Trendle y posteriormente desarrollados para la televisión por Fran Striker, aquí los guionistas se las apañan para elaborar un guión sobre el inicio de la asociación entre el enmascarado justiciero y el comanche Tonto, un relato eficaz, aunque quizá algo enrevesado si se tiene que, a la postre, el argumento es simple. Hacia la mitad del film hay claramente un bajón de ritmo, como era de esperar dada su larga duración y la enorme dosis de acción del inicio de la película y a la absolutamente loca secuencia final, en donde asistimos a una ópera de efectos especiales, ritmo frenético, tiroteos y velocidad que no ofrece respiro. Es indudable que estamos ante un perfecto vehículo de entretenimiento, diseñado inteligentemente para la taquilla. Sin embargo, también lo es que se notan sus defectos. Tanto el prólogo como el epílogo resultan superfluos, y canta demasiado su sentido artificioso: servir de anzuelo para el público infantil. Pero, sobre todo, no funcionan bien y empiezan a ser cansinos los enormes contrastes tan típicos en las películas del equipo de Bruckheimer: por un lado, el vaivén continuo entre el humor infantil, tontorrón (al estilo Sparrow), y la seriedad, con algunas escenas violentas que llaman especialmente la atención; por otro lado, hay dosis de realismo cuando se requiere y luego fantasías de cuento de hadas poco digeribles; por último, los efectos especiales resultan demasiado anacrónicos en una ambientación tan clásica como el lejano Oeste, como ya se pudo comprobar en productos fallidos al estilo Wild Wild West. En este sentido, Verbinski homenajea puntual pero claramente a John Ford, con esas preciosísimas tomas de Monument Valley o con el grupo religioso cantando en el tren la legendaria “Shall We Gather At The River”, para luego olvidarse por completo de ese “mood” clasicista. Son remembranzas del "Far West" que terminan pronto para dar paso a enfoques más modernos, sin importar el territorio. En cuanto a los actores, contra pronóstico el que mejor está es probablemente William Fichtner (Black Hawk derribado), que encarna a un psicópata asesino con un rostro poco reconocible. Johnny Depp vuelve a ser Jack Sparrow –sólo que esta vez en lugar de pirata es indio– y genera serias dudas sobre si es capaz de hacer algo diferente. Por su parte, Armie Hammer (La red social) esta correcto, simpático, aunque le falta un poquito de empatía con la historia, con su personaje, con el tono... La chica, una guapa y poco conocida Ruth Wilson (Luther) está poco aprovechada. Se echa en falta además una banda sonora a la altura, aunque se recuperan ciertos ritmos clásicos de Oeste que cuadran la mar de bien.

5/10
Sombras tenebrosas

2012 | Dark Shadows

Se diría que Tim Burton anda carente de ideas. Se abrió camino con guiones originales, pero a lo largo de la última década ha entregado entre otras cosas dos remakes –Charlie y la fábrica de chocolate, El planeta de los simios (2001)–, y una aproximación al universo de Lewis Carroll (Alicia en el país de las maravillas). Ahora lleva a la gran pantalla Sombras en la oscuridad, culebrón televisivo con tintes sobrenaturales poco conocido fuera de Estados Unidos que se emitió entre 1966 y 1971, alcanzando la friolera de 1.225 episodios. 1752, en la ciudad de Collinsport (Maine). El rico inmigrante inglés Barnabas Collins (cuyo apellido da nombre a la localidad) rompe el corazón de Angelique, que resulta ser una bruja. Para vengarse, ésta incita a su novia a suicidarse, y a él le convierte en un vampiro al que sus vecinos acaban enterrando vivo. Pero en 1972, unos obreros le liberan accidentalmente de su tumba, por lo que vuelve a su mansión, donde residen sus descendientes: la matriarca Elizabeth Collins al frente de su disfuncional familia. Su antigua enemiga sigue viva y se ha convertido en una mujer muy poderosa. Burton mantiene en Sombras tenebrosas su potencia visual, y logra los mejores resultados en las secuencias que ilustra con clásicos de la música de los 70. El elemento nostálgico tiene gran importancia en la trama, que sigue el típico esquema de pez fuera del agua con un personaje del XVIII desfasado que se despierta en el siglo XX. La época de los hippies, cuando transcurrió la infancia del realizador, y de donde proviene la serie, se describe con amabilidad. Tampoco ha perdido el toque para caracterizar como estrambóticos seres a actores de primer orden, como Johnny Depp (en su octava colaboración juntos) y Eva Green (la otra actriz que tienen más peso), una recuperada Michelle Pfeiffer que fue la Catwoman de Batman vuelve, Jackie Earle Haley, Chloë Moretz, la prometedora Bella Heathcote (In Time) y por supuesto, unos Christopher Lee y Helena Bonham Carter, su esposa, a los que suele dar papeles siempre. Por desgracia, Burton no logra remontar el mayor punto débil, un guión muy poco inspirado de su nuevo descubrimiento, Seth Grahame-Smith, al que ha apoyado también como productor de la adaptación al cine de su novela Abraham Lincoln: Cazador de vampiros que dirige Timur Bekmambetov. Para empezar, quedan absolutamente desdibujados todos los secundarios, y aunque el original venía a ser similar a La familia Addams y La familia Monster, en Sombras tenebrosas parecen sobrar todos los descendientes del personaje de Johnny Depp. Está lleno de elementos que no encajan en el universo de Burton, como algún chiste grosero y una escena de sexo sobrenatural, que el realizador parece haber rodado con muy poca autoconvicción. Los golpes cómicos no acaban de funcionar, y el romanticismo decimonónico que pretende imprimir al vampiro protagonista acaba rompiéndose al involucrar a éste en relaciones sexuales. Debido a estos defectos, Burton no puede evitar ofrecer cierta sensación de agotamiento, pues en el fondo, al ritmo de otra partitura de Danny Elfman, ha vuelto a convertir a Depp en inadaptado que a pesar de sus buenas intenciones choca con su entorno, como el protagonista de Ed Wood, Eduardo Manostijeras, Jack Skeleton, etc.

5/10
Piratas del Caribe: En mareas misteriosas

2011 | Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides

Cuarta entre de la saga iniciada por Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra. Entonces, allá por 2003, ese film significó la recuperación por todo lo alto de las películas de aventuras que han poblado siempre la imaginación infantil, desde las creaciones de Daniel Defoe hasta Emilio Salgari, pasando por Jules Verne o Robert Louis Stevenson. Jack Sparrow y compañía recuperaron un mundo legendario que parecía perdido. Ahora asistimos a una nueva aventura pirata con algunos elementos novedosos, efectos especiales llamativos –ampliados gracias al 3D- y la introducción de nuevos personajes. Y por supuesto el rey de la función sigue siendo el “capitán” Johnny Depp. Los reinos de España e Inglaterra se disputan la hegemonía de los mares, y sus respectivos reyes buscan encontrar la mítica Fuente de la eterna juventud, localizada al parecer por el descubridor Ponce de León. Jack Sparrow, quien ha estado investigando por su cuenta el itinerario hacia el misterioso lugar, será capturado por el rey inglés y por su aliado el Capitán Barbossa y requerido para conducirles hasta allí. Con sus artimañas Sparrow logrará evadir esa “obligación”, pero lo que no podrá más tarde es esquivar la aparición de un antiguo amor, la bella Angélica, quien también va tras el preciado “tesoro”, al igual que su temible aliado: el legendario pirata Barbanegra. El guión, de nuevo obra de Ted Elliott y Terry Rossio, se sigue más o menos con interés (porque no da tregua), aunque ofrece más o menos lo mismo de siempre y además la inclusión de las diversas aventurillas colaterales puede hacer perder intensidad al conjunto. En realidad los guionistas tienen muy claro que no desean llegar a ningún sitio, más bien se trata de que el camino sea lo más entretenido posible. Eso está logrado, pero también es compatible con cierto regusto general a producto enlatado, de puro diseño, un espectáculo taquillero tan garantizado que carece de verdadera emoción. Y desde luego donde ya queda poco por hacer es con el personaje de Jack Sparrow: el fabuloso pirata ya no fascina tanto y su encanto baja enteros sencillamente porque espectador le conoce tan bien que siempre se adelanta a sus intenciones, a sus golpes de humor, a sus réplicas chistosas. Por lo demás, la historia cae levemente en el tópico al presentar a los españoles (principalmente con el rostro de Óscar Jaenada) como unos fanáticos defensores del catolicismo sin demasiadas luces. Lo dicho, un guión de sólo diseño. Por lo demás, aunque se repiten las mismas constantes de los otros filmes: impresionantes escenas de acción; lograda mezcla de humor y seriedad, incluso en escenas que se supondrían altamente dramáticas; introducción de sortilegios y seres fantásticos; un punto de romance, etc., hay muchos cambios que hacen esta película diferente de las otras. Para empezar abandona la saga el director Gore Verbinski y coge el relevo Rob Marshall, conocido sobre todo por su cine musical (Chicago (2002), Nine). De todas maneras, quizá este sea el cambio menos significativo, puesto que Marshall se mantiene absolutamente fiel al espíritu de la saga en cuanto a acción a mansalva a lo Jerry Bruckheimer, puesta en escena grandiosa y atmósfera aventurera. Donde sí se nota una importante modificación es en la desaparición de la pareja Will Turner–Elizabeth Swann, que eran interpretados por Orlando Bloom y Keira Knightley. En su lugar el romance viene ahora de la mano de la española Penélope Cruz, encargada de sacar el lado más tierno de Sparrow. La actriz no está a la altura de su colega británica, pero la verdad es que logra un trabajo convincente. Por su parte, destaca la composición de la jovencita Astrid Berges-Frisbey (Bruc: El desafío) como una bella sirena que se niega a derramar una lágrima por los humanos.

5/10
Los diarios del ron

2011 | The Rum Diary

Paul Kemp es un periodista que llega a Puerto Rico en 1960 para trabajar en el periódico San Juan Star, que se encuentra en horas bajas y que es sostenido únicamente por el dinero de altos picatostes. Al conocer su condición de escritor, un yanqui de la isla llamado Sanderson, le seduce para que trabaje para él en una suculenta promoción urbanística de la costa. El resultado será una fortuna de dinero y más pobreza para la gente del lugar. Kemp accede a ayudarle y a la vez quedará embelesado con Chenault, la novia del negociante. Los diarios del ron es una de esas películas que promete más de lo que da. No es que sea un desastre. Para nada. Pero con el elenco de actores y el planteamiento inicial es normal que se espere mucho más y, al fin, acaba inevitablemente por resultar fallida. Bruce Robinson (Jennifer 8), director y guionista, no acierta a centrar el tiro, el tono es demasiado ambiguo y por momentos se pierde en vericuetos secundarios de la historia que no hacen sino restarle garra. Y desde luego le tiemblan las piernas al cerrar la película, cosa que hace casi por sorpresa y con escasa gracia. El quid de su discurso es algo así como una reivindicación del buen periodismo, el que cuenta la verdad, no el que vende, el periodismo que no se arredra ante el poder y la avaricia sangrante de los poderosos (yanquis banqueros, yanquis promotores, yankis militares). Pero todas las escenas que diseña en Los diarios del ron tienen esa clase de humor latente, irreal, que no ayuda a tomarse en serio lo que vemos. Por el contrario, la ambientación es muy buena y de lo mejor son las imágenes de la isla cuando van a acompañadas del sonido del jazz con ritmo caribeño. Johnny Depp repite interpretando a un personaje perdedor salido de la pluma de Hunter S. Thompson (Miedo y asco en Las Vegas). Kemp es de esos tipos que le gusta encarnar a Depp, zarrapastroso y dandy a la vez, un periodista borracho que pasea su estupor por el Caribe con un punto de humor, la ironía siempre a flor de piel. Sin duda su personaje de Los diarios del ron “bebe” (y el de sus compañeros de reparto también, porque aquí la graduación etílica de la sangre es alta para todos) de otros alcohólicos y célebres teclistas de Underwoods, al estilo Bukowski, Fante, Lowry y del propio Thompson, claro. Aunque la emulación no llega, la verdad, más que al intento. Del resto del reparto es de obligada mención el desfasado, surrealista y majara personaje de Giovanni Ribisi, al igual que el de Richard Jenkins como editor del periódico. De la guapísima Amber Heard no se puede decir mucho, simplemente que pone el glamour hasta que desaparece por arte de magia.

5/10
Jack y su gemela

2011 | Jack and Jill

Director de publicidad de éxito, felizmente casado, Jack llevaría una vida feliz de no ser porque todos los años va a verle por Acción de Gracias su hermana gemela Jill, empeñada en hacerle la vida imposible, y que vive en el otro extremo de los Estados Unidos. En su última visita Jill –que se siente sola tras la muerte de su madre– parece tener la intención de instalarse definitivamente con Jack. Como éste no la puede soportar, utilizará todas las artimañas que se le ocurran para espantarla. En busca de la risa a cualquier precio de sus incondicionales, Adam Sandler interpreta a los dos personajes principales de esta comedia, el protagonista y su gemela. Sigue así la tradición de otros cómicos que han hecho de mujer en el cine, como Paco Martínez Soria en La tía de Carlos, aunque el film de Sandler se parece mucho más a Norbit, donde Eddie Murphy –experto en travestismos y toda clase de conversiones– era el protagonista y también una monstruosa mujer con la que se casa. El propio Sandler es coguionista de esta cinta concebida para que dé rienda suelta a su histrionismo, y que está dirigida por su amigo Dennis Dugan, responsable de algunos de sus peores títulos, como Niños grandes y Os declaro marido y marido. Apenas tiene interés, salvo en último caso por los cameos de deportistas como Shaquille O'Neal y John McEnroe, y los actores Al Pacino, Johnny Depp y nada menos que el amiguete Santiago Segura.

3/10
Alicia en el País de las Maravillas

2010 | Alice in Wonderland

Vibrante adaptación de las imaginativas obras de Lewis Carroll sobre el viaje de Alicia al País de las Maravillas. Tim Burton, un artista enamorado de los originales, da, a partir del guión de Linda Woolverton, su personal visión de la historia. Lo que implica el despliegue de una imaginería apabullante, que casa bien con las nuevas tecnologías del 3D, aunque sin alcanzar la altura del listón de Avatar, al fin y al cabo a James Cameron le pirran los ‘inventitos’, mientras que Burton se toma esa parte de la creación con más calma. Aunque se basa en Carroll, claro está, y se encuentran presentes sus temas y personajes, hay una mirada relativamente libre en esta incursión de Alicia, una jovencita de 18 años, al País de las Maravillas, como si fuera uno de otros tantos viajes que ha hecho antes allí, siendo niña, y que siempre ha interpretado como si fueran sueños. En esta ocasión Alicia sigue a un conejo también, pero mientras huye de la encerrona que le ha preparado su madre, para prometerla en matrimonio. Gracias a la bebida y a la comida menguará o aumentará de tamaño, para poder acceder al País de las Maravillas. Allí Alicia sabrá que se espera a una joven con su nombre, que debe enfrentarse a un tremendo monstruo, siervo de la reina de corazones. Mientras esquiva a ésta, Alicia tiene ocasión de conocer a variadas criaturas, entre ellos al excéntrico sombrerero loco. Puede ser éste uno de los títulos más comerciales de Burton, pues presenta un ritmo endiablado, y quizá huyendo del recuerdo de la versión animada de Disney, que aburría un tanto a los niños, aquí se planta hasta un duelo final, espectacular batalla climática, que retrotrae a las sagas de El Señor de los Anillos y Las Crónicas de Narnia, e incluso, por qué no mencionarla, a la reciente Avatar. Las consideraciones sobre sueño y realidad, cuál es la diferencia, o sobre las decisiones que conforman la personalidad, están ahí, pero esquemáticamente. Sobre todo Burton entrega un espectáculo visualmente brillante, donde las criaturas y escenarios digitales presentan un extraordinario fotorrealismo, de modo que los personajes ‘normales’ interaccionan con ellos perfectamente, no hay sensación de ‘engañifla’. Se juega bien al contraste entre el mundo convencional –la fiesta de pedida– y un mundo fantástico que huye de la ñoñería, de atmósfera gótica, bosques frondosos y personajes muy originales, de modo especial la reina de corazones y su ejército. Habrá que estar atentos a la protagonista, Mia Wasikowska, todo un descubrimiento, está muy natural; mientras que Johnny Depp se lo pasa en grande como el sombrerero, con un trabajo contenido lo justo.

6/10
The Tourist

2010 | The Tourist

Elise es una enigmática mujer, vigilada por la policía en París, pues esperan que se ponga en contacto con un célebre estafador que ha robado dinero a la mafia, y con el que mantiene una relación sentimental. Como no conocen el rostro del hombre que buscan, éste pide a Elise que se enrede en el tren que la lleva a Venecia con el primer tipo que tenga con él cierto parecido físico. El elegido es Frank, un turista americano, profesor universitario que ignora el significado de la expresión “emociones fuertes”. Hasta ahora. Remake de la estupenda película francesa El secreto de Anthony Zimmer, que ha dirigido el alemán responsable de La vida de los otros Florian Henckel von Donnersmarck, en su primera aventura de corte hollywoodiense. Entre los guionistas de la cinta figura Christopher McQuarrie, que deslumbró con el sorprende libreto de Sospechosos habituales. En realidad, y con respecto a su modelo, la cinta poco aporta si se deja a un lado el generosísimo presupuesto, el marco maravilloso de Venecia, y el glamour de la pareja protagonista, Angelina Jolie y Johnny Depp. Por supuesto que se mantienen las sorpresas y la idea hitchcockiana de tipo normal metido en líos y deslumbrado por una mujer bellísima. Pero, si nos apuran, hay que decir que la nueva cinta tiene algún momento de estancamiento, cuando se trata de reforzar la descripción de la subtrama romántica. En cualquier caso es un digno divertimento, pero debemos ser honrados y subrayar que se está aprovechado un buen film previo.

5/10
El imaginario del Doctor Parnassus

2009 | The Imaginarium of Doctor Parnassus

El doctor Parnassus presenta en Londres su espectáculo de feria, que consiste en un espejo mágico que traslada a quien lo desee a otra dimensión, en la que se hacen realidad sus deseos. Parnassus viaja con su hija Valentina, que según asegura él va a cumplir 12 años, aunque en realidad se aproxima a los 16. El padre sabe que está a punto de pasar a ser propiedad de Mr. Nick –en realidad el mismísimo demonio–, con el que hizo un pacto años atrás. A cambio de la juventud y la inmortalidad, Parnassus le dará sus hijos a Mr. Nick en cuanto éstos lleguen a los 16. Cuando Mr. Nick se presenta a por la chica, Parnassus hace una apuesta con él. Para poder ganar y quedarse con su hija contará con la ayuda de Tony, un tipo que se esconde de unos rusos que le persiguen. Al visionario director Terry Gilliam no le acompaña la suerte. Tras los problemas que dieron al traste con el rodaje de The Man Who Killed Don Quijote, en este film tuvo que afrontar la inesperada muerte del protagonista, Heath Ledger, que acababa de interpretar al Joker en El caballero oscuro. Finalmente optó por mantener las secuencias que llegó a rodar Ledger y sustituirle cada vez que su personaje, Tony, se adentra en el espejo y se transporta a otro mundo. Se prestaron a ello los actores Johnny Depp, Colin Farrell y Jude Law, que donaron el salario a la hija de Ledger. Parece que llegó a rodar con Ledger las suficientes imágenes como para que los cambios de actor no sean demasiado bruscos, por lo que la jugada no le ha salido del todo mal. Destaca el carismático Johnny Depp, aunque su breve intervención sabe a poco. Como es habitual en su filmografía, Gilliam ofrece imágenes deslumbrantes y sugerentes. Visualmente apabullante, y rica en referencias a clásicos del género fantástico como “Alicia a través del espejo” o “Fausto”, es cierto que esta fábula fantástica se excede en surrealismo, y le falta describir mejor a los personajes y lograr hacerlos atractivos. Esto aleja al film del gran público, y reduce su alcance a los apasionados de Gilliam y a quienes busquen un tipo de cine diferente. Pero es muy superior a la fallida Tideland, el anterior trabajo de Gilliam, y  por momentos recuerda a la potencia visual de Brazil y los mejores trabajos del ex Monty Python. Sugiere una reflexión sobre el escapismo, la fantasía y también la responsabilidad personal, pues los personajes acaban recogiendo lo que ellos mismos han cosechado. También tienen su interés sus críticas al cinismo en el mundo de las organizaciones benéficas, pues el personaje de Ledger aspira a ser reconocido como un abnegado filántropo únicamente por la gloria que esto le proporciona, no porque tenga ningún interés en ayudar a los demás.

6/10
Enemigos públicos

2009 | Public Enemies

Nueva incursión en el mundo de los forajidos al margen de la ley del veterano Michael Mann, que debutó en el cine con la notable Ladrón, y ha indagado sobre el tema en títulos como Hunter, Heat, Collateral y Corrupción en Miami (2006). Esta vez se basa en hechos reales, recogidos en el libro ‘Public Enemies: America’s Greatest Crime Wave and the Birth of the FBI, 1933-34’, de Bryan Burrough. Recoge las peripecias de John Dillinger –personaje auténtico ya llevado al cine con desiguales resultados por John Milius (Dillinger), Lewis Teague (La dama de rojo) y Max Nosseck (Dillinger (1945))–. Fue el más afamado ladrón de bancos de todos los tiempos, a pesar de la competencia, pues vivió en una época prodiga en criminales míticos, como Baby Face Nelson o Pretty Boy Floyd. El guión –que remite a cintas como Bonnie and Clyde y Los intocables de Eliot Ness– sigue los pasos de John Dillinger durante 14 meses, a partir de su salida de la cárcel, en julio de 1934. Inicia entonces una oleada de atracos que le convirtieron en una presencia habitual de los periódicos. En ese tiempo, se enamora de Billie Frechette, una humilde empleada de un guardarropa. Dillinger debe esquivar a los hombres del agente federal Melvin Purvis, un experto tirador encargado de atraparle. Michael Mann se luce con una esmerada reconstrucción de la época, y hace hincapié en la lucha de J. Edgar Hoover, porque el congreso le dote de los medios legales y financieros suficientes para perseguir a los delincuentes que cometieran robos en un lugar y después cambiaran de estado. Uno de los puntos de interés es la lucha de Hoover por transformar el Bureau of Investigation que dirigía por aquel entonces en el actual FBI: Por otro lado, el cineasta transmite muy bien la fascinación que sentían los ciudadanos medios, en plena época de la Gran Depresión, por los grandes gángsteres y ladrones de bancos, que por entonces tenían mucha presencia en los medios de comunicación. Dillinger se convirtió en una especie de ídolo, en una época donde ciudadanos incapaces de saltarse una señal de tráfico admiraban a aquellos que habían solucionado sus problemas desafiando la ley. Como los bancos eran extremadamente impopulares, el asaltante Dillinger era aclamado como una especie de Robin Hood. Mannn ha sabido reflejar todo esto en muchos detalles, como la sesión de preguntas de unos periodistas emocionados con Dillinger, tras ser detenido, o en la pasión que despertaba el actor especializado en mafiosos James Cagney –al que imita un compinche de Dillinger– y películas como El enemigo público nº 1, que cobra gran importancia en el desenlace de este film. Sorprendente es la interpretación de Johnny Depp, en un registro más realista de lo habitual, que sabe transmitir la elegancia de su personaje, a pesar de sus métodos violentos, y añade un toque romántico que recuerda a alguna película de gángsteres de Humphrey Bogart, como El bosque petrificado o El último refugio. Es un personaje con muchos matices, descritos con sutileza en el guión, pues tuvo una infancia desgraciada, y a pesar de vivir al margen de la ley, tiene una especie de código de honor y valora la amistad por encima de todo, como los viejos personajes de las películas de Sam Peckinpah. Le secunda con convicción el prolífico Christian Bale, como un policía obsesionado por su presa, pero en el fondo honrado. Cuenta también el film con ilustres secundarios en papeles a veces muy menores, como Marion Cotillard, Channing Tatum, Giovanni Ribisi, Stephen Dorff y la casi olvidada Leelee Sobieski, que a pesar de su calidad, aquí casi no tiene papel. En su relato de ascensión y caída de un gángster, Michael Mann parte de viejos esquemas, que tan buenos resultados le dieron a Howard Hawks, en Scarface, el terror del hampa. Un planteamiento clásico filmado con el moderno estilo eminentemente visual del director de El dilema, un montaje trepidante y una sabia utilización de las cámaras digitales. Muchos son los momentos deslumbrantes, aunque cabe destacar el último atraco al banco, la huida de la posada y una surrealista y poco probable visita de Dillinger a la oficina desde donde se dirige su busca y captura. También se anota un tanto Michael Mann a la hora de integrar las canciones de la época en la trama.

8/10
Joe Strummer: vida y muerte de un cantante

2007 | Joe Strummer: The Future Is Unwritten

Excelente documental sobre una de las figuras más señeras de la música de finales del siglo XX: Joe Strummer (1952-2002), uno de los creadores del llamado Punk Rock y líder de la mítica banda The Clash, que estuvo en activo durante una década. El director Julien Temple, autor de diversas obras en torno a bandas musicales y amigo personal de Strummer, ofrece un documento muy rico en contenido, un vastísimo material que incluye grabaciones de los primeras actuaciones del protagonista, momentos de su vida personal y familiar, entrevistas a sus amigos y conocidos, divertidos insertos de películas de animación o de cine político –como la versión inglesa de "1984", con Peter Cushing–, reportajes de sus giras y conciertos, etc. Ah, y por su puesto, música, mucha música. Pero gran parte del interés de la película está en la vida del propio Strummer, aunque sea muy meritorio también el vibrante modo de narrarla. Con vivísimo ritmo, el film nos presenta la vida del carismático músico –cuyo nombre real era John Mellor, que él cambió por Joe "Strummer" (que significa "rasgueador", pues no se consideraba muy virtuoso con la guitarra)–, desde su infancia, con las dolorosas y escasas relaciones con su hermano y sus padres, hasta su muerte a los cincuenta años, debido a una dolencia cardiaca congénita. A lo largo de dos horas somos invitados a impregnarnos de su mundo musical (iniciado tras escuchar a The Rolling Stones), de su atractivo pensamiento, de su pacifismo y rechazo de cualquier guerra, de la formación del grupo 101'ers y luego de The Clash en 1977, de su itinerario rebelde en los sesenta (con los movimientos hippie y okupa), de su don para componer letras de gran calado, de su odio a las drogas y al mundo del consumismo y el dinero, de su propia pose personal y de sus crisis musicales y vitales, de sus colaboraciones con el cine y de la creación de su banda postrera, The Mescaleros. Temple recoge las declaraciones de conocidos, familiares y fans del músico, dispuestos en torno a una hoguera. No es casualidad que así sea, pues "la hoguera" era para Strummer un lugar privilegiado, casi sagrado, en el que la gente charlaba, hacía amigos y se mostraba auténtica. Y además de los rostros que vemos y las voces que oímos –gente como Johnny Depp, Matt Dillon, John Cusack, el rockero Bono, etc.– también tiene su punto de originalidad que el propio Strummer tome la palabra de la narración de su propia vida. El film adquiere así una especie de entidad de testamento, emotivo y profundo. Es cierto que puede achacársele al documental que sea demasiado elogioso con el protagonista. Se sobrevuela demasiado superficialmente por algunos serios defectos de su vida, como su escaso compromiso paterno y familiar, o su excesiva liberalidad para elegir compañeras de cama. Pero también es reconfortante que se hable de lo más positivo de Strummer, un hombre que dejó huella más allá de la música, y que, bajo el lema de que "el futuro no está escrito", estaba convencido de que todos podíamos luchar por hacer un mundo mejor; un artista, en fin, que llegó a afirmar que "la verdadera madurez es la preocupación por el prójimo".

7/10
Sweeney Todd, el diabólico barbero de la calle Fleet

2007 | Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street

Inspirada adaptación burtoniana del sangriento musical de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler, basado a su vez en una criminal leyenda urbana, de la que algunos aseguran que tiene cierta conexión con la realidad, cosa poco clara. La trama se ambienta en el Londres contemporáneo de Jack el Destripador y demás facinerosos de esa ralea. Allí Benjamin Barker llevaba una feliz vida de hombre casado y padre de una niña, pero el desalmado juez Turpin puso sus lujuriosos ojos en la esposa; de modo que se las arregló para condenar injustamente a Barker, y robarle a su familia. Pasados los años Barker, ayudado por un joven marinero, regresa a Londres bajo otro nombre, el de Sweeney Todd; la única idea que ocupa su cabeza es la de venganza, acrecentada cuando le comunican la trágica muerte de su esposa, y que su hija es la pupila de Turpin. Traza entonces el plan de poner una barbería encima del garito de empanadas asquerosas que regenta la señora Lovett; la idea es rebanar el pescuezo a su mortal enemigo, y antes irá tomando práctica con los incautos que acudan a solicitar sus servicios; para deshacerse de los cuerpos, nada mejor que incorporar nuevos y sabrosos "ingredientes" a las empanadas de la señora Lovett. Esta macabra película encaja muy bien en el cine de Tim Burton por su conjunción de elementos feístas con componentes exacerbadamente románticos. A lo largo de una trama trufada de bellas canciones, que han debido ser convenientemente adaptadas y a veces recortadas con respecto al original, hay muchas historias de amor. Por supuesto la truncada de Barker-Todd con su esposa, pero también la de la señora Lovett por Todd, la del marinero por Johanna, la hija de Todd, o esa suerte de amor maternofilial entre la señora Lovett y el niño ayudante del barbero Pirelli; por no referirnos a la degradación del amor a que apunta Turpin. Y se trata sobre todo de una nostalgia de amor, de un deseo más que de algo verdaderamente logrado. En ese sentido resulta curioso que Burton haya contado de nuevo con Johnny Depp y Helena Bonham Carter, los protagonistas animados de La novia cadáver. A pesar de que la película que nos ocupa está recorrida por un sentido más trágico, existen puntos de conexión, por las dificultades del amor, por el componente musical, e incluso por la paleta de colores, esos tonos oscuros y apagados, que sólo son negados en los pasajes en que la señora Lovett imagina una imposible vida familiar con Todd y el niño, un esquema semejante a la confrontación mundo de los vivos-mundo de los muertos del film citado. Burton cada vez tiene un mayor dominio del oficio de cineasta. Esta película se prestaba a los excesos, pero logra mantener cierto equilibrio. Parece claro que no le interesa la violencia por la violencia. Aunque desde luego, tiene un toque "gore", sobre todo en la primera "faena" de Todd, donde carga la mano tal vez para que nadie le pueda tachar de blando. Hay una magnífica dirección artística, una fotografía excelente, un cuidado vestuario y reconstrucción de Londres, también con ordenador. Los actores cantan todos, y están muy bien en sus diferentes papeles. Johnny Depp exhala todo el tiempo en su rostro la tragedia que le ha carcomido el alma, un papel en las antípodas de su Jack Sparrow, por poner un poner; Helena Bonham Carter sabe conjugar algunos momentos cómicos con su despertado deseo de maternidad, y su conciencia de prestarse a un horror. Los villanos, Alan Rickman y Timothy Spall, hacen lo que cabe esperar de ellos, con gran profesionalidad; mientras que Sacha Baron Cohen tiene un personaje que le va al pelo, de opereta.

7/10
Piratas del Caribe: En el fin del mundo

2007 | Pirates of the Caribbean: At World's End

El colofón de la trilogía disneyana de piratas, tras Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra y Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto. Como se recordará, el segundo film dejaba atrapado al capitán Jack Sparrow en el Fin del Mundo, algo de lo que Elizabeth Swann se siente culpable, motivo por el cual impulsa su rescate. Por otro lado, a Will Turner se le parte el alma viendo navegar eternamente a su padre en el Holandés Errante, de modo que está trazando sus propios planes acabar con esa maldición. Y mientras los jerifaltes de la Compañía de las Indias siguen conspirando al servicio de sus propios intereses. Si este film fuera el primero de la saga, en vez del tercero, tal vez el éxito del conjunto habría sido muy diferente. Aquí Gore Verbinski juega “a caballo ganador”, al menos en lo que a taquilla se refiere. Sabe que haga lo que haga, la gente irá a verlo. Y aunque mil críticos al unísono declaren que se trata del peor título de la trilogía (la cosa nos recuerda a El retorno del jedi, la película menos lograda, con diferencia, de la trilogía original de La guerra de las galaxias), muchos espectadores querrán comprobarlo personalmente. Y nostálgicos tal vez por los buenos momentos pasados con Sparrow, sobre todo en el primer film, hasta pueda que algunos defiendan este tercero a capa y espada. Hay algo de pereza en la acumulación de elementos, poco vertebrados en la trama urdida por Ted Elliott y Terry Rossio: la secuencia inicial de ahorcamientos en masa (por cierto, hay más violencia en este film que en los otros), los piratas de Singapur (¿de verdad aporta algo Chow Yun-Fat y sus exóticos corsarios?), la reunión de los piratas ligados por nueve monedas (¿un guiño a la ONU, piratas de todo el mundo mundial, o deseos de agradar a cualquier espectador de los cinco continentes?), la diosa Calipso, las escenas surrealistas de Sparrow… Y resulta difícil entender que la primera aparición de Johnny Depp se haga esperar… ¡tres cuartos de hora! Y si el éxito de la saga reside en el sentido del humor de su personaje, aquí hay que decir que no cuenta con demasiados hallazgos para provocar la risa. En realidad, todos los personajes protagonistas parecen agotados, incapaces de dar más de sí… Convertir a Elizabeth en intrépida capitana tal vez sea un guiño a las feministas recalcitrantes pero, francamente, no es coherente con lo que sabemos de ella. Casi acaban teniendo más gracia y despiertan más simpatía los piratas eternos secundarios, Ragetti, Gibbs y Cotton. Por supuesto que los efectos especiales son espectaculares, y que especialmente el último tramo de batallas en el mar, bajos los efectos de una tempestad, es trepidante. Pero la sensación de una película interminable (casi tres horas, y encima, una escena adicional tras los diez minutos de crédito) y poco mimada domina. Lástima.

4/10
Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto

2006 | Pirates of the Caribbean: Dead Man's Chest

Han pasado tres años desde que los Piratas del Caribe. La maldición de la Perla Negra obtuviera un sustancioso botín al desembarcar en las carteleras. Sus responsables daban por hecho desde el estreno que al film le seguirían otras entregas de la saga. Finalmente decidieron rodar a la vez dos nuevos capítulos. Ambos vuelven a estar dirigidas por Gore Verbinski, que también ha contado con la mayor parte del equipo técnico y artístico de la primera. El film retoma la acción justo en el punto donde finalizaba su predecesor. Will Turner está a punto de contraer matrimonio con su amada Elizabeth Swann, en Port Royal (Jamaica). Justo antes de la boda, aparece Lord Cutler Beckett, cazador de piratas, que acusa a la pareja de haber ayudado a escapar al capitán Jack Sparrow. Beckett encarcela a Elizabeth y hace un trato con Will: liberará a su prometida si le trae una brújula en poder del capitán Sparrow. Will encuentra a su amigo embarcado en la búsqueda de un cofre que contiene el corazón del pirata Davy Jones, capitán del Holandés Errante. Resulta que Sparrow hizo un pacto en el pasado con Jones, y si no encuentra el cofre, deberá servir en su tripulación por toda la eternidad. Ciertamente Verbinski logra por momentos superarse a sí mismo en espectacularidad, sobre todo en algunos combates de masas. Los maquillajes de criaturas y efectos especiales son aún mejores, sobre todo en el ataque del monstruo marino al barco, o en algunos momentos divertidos en que Jack Sparrow parece un auténtico personaje de dibujos animados, rebotando mientras permanece atado a un poste. Por su parte, Johnny Depp despliega sus dotes de 'clown' montando un show hilarante, y se luce sobre todo en la parte de la isla de los caníbales, lo mejor del film. Todo esto ayuda a que se conserve parte del encanto del primer film, pero no le llega a la altura por varias razones. Para empezar, se alarga en exceso, introduciendo secuencias innecesarias, mientras que otras, como la lucha de los protagonistas con Jack Davenport, se alargan hasta la extenuación. Y aunque en otras ocasiones han mostrado su altura interpretativa, Orlando Bloom y Keira Knightley no están a la altura de Depp, ni de algunos ilustres secundarios. Y además, la trama está incompleta, pues en el momento más emocionante, el film se acaba para que el espectador pique, y vaya a ver la tercera parte.

6/10
Charlie y la fábrica de chocolate

2005 | Charlie And The Chocolat Factory

Hay historias que parecen existir para ser llevadas a la gran pantalla por Tim Burton, y eso ocurre con las aventuras de Charlie Bucket, un chaval cuya vida gris se convierte de un día para otro en algo muy, muy dulce… Y es que la familia de Charlie es tan pobre que ni siquiera tiene algo para comer. Viven en una casucha que se cae materialmente a trozos (la habitación de Charlie no tiene techo), aunque eso no quita que todos los miembros de la familia –el abuelo Joe y la abuela Josephine, el abuelo George y la abuela Giorgina, y el señor y la señora Bucket– estén muy unidos y vivan una existencia feliz. Pero todos sufren por el pequeño Charlie, y es que un chico de su edad necesita un lugar de recreo, amigos con quienes pasarlo bien y sobre todo comida abundante. Se entiende, por tanto, que la gran atracción de Charlie sea la enorme fábrica de chocolate que domina la ciudad. Para él ese lugar es como el cielo, todo lleno de caramelo, azúcar glass, chocolate con miles de sabores... Y quizá el sueño de visitar la fábrica –cerrada al público desde hace mucho tiempo– se haga realidad si le toca una de las cinco invitaciones que el extraño dueño de la fábrica, Willy Wonka, ha escondido en forma de billetes dorados entre las chocolatinas repartidas por todo el mundo. La historia de Charlie tiene el aire de cuento fantástico y algo siniestro que le gusta a Tim Burton, y eso por no hablar de Willy Wonka, uno de los personajes más genuinamente burtonianos que ha dado el cine. La fidelidad al texto hace que el film sea un alarde de imaginación, pleno de colorido y con brillantes efectos especiales en la reproducción de las estancias de la fábrica, los ríos de chocolate y los diferentes destinos de los compañeros de Charlie. Burton ha contado con dos de sus actores fetiche: Johnny Depp es el solitario y travieso Willy Wonka, y Helena Bonham Carter la Señora Bucket. Aunque quien se lleva la palma es el chico Freddie Highmore, cuya natural expresividad ya nos dejo pasmados en Descubriendo Nunca Jamás.

6/10
La ventana secreta

2004 | Secret Window

Al guionista (Parque Jurásico, Atrapado por su pasado, Spider-Man, Misión imposible) y director (El último escalón, El efecto dominó) David Koepp le pega adaptar una novela de Stephen King. Si acaso, extraña que no se haya puesto manos a la obra antes. Aquí parte de un material muy ‘King’, truculento, cómo no, que bascula entre el terror y el thriller: escritor deprimido, retirado en una casita solitaria, próxima a un villorrio con el clásico sheriff provinciano; no ha superado la infidelidad de su esposa, que le ha dejado por otro hombre; y para colmo de males, se presenta en su casa un paleto psicótico de Ohio, que le acusa de haberle plagiado una historia. Koepp maneja una historia algo complicada, al menos a la hora de plasmarla en imágenes, y hay que reconocerle el esfuerzo por ser muy visual, singularmente en el plano inicial y en el sorprendente final, alejado hasta cierto punto del tópico. Pero no acierta del todo a la hora de dar pistas sobre ese algo extraño que le pasa al escritor. El reparto está bien, sobre todo Johnny Depp, que lleva todo el peso de la narración, y que ha entendido a la perfección el esfuerzo del director por recrear la atmósfera en la que se mueve un novelista en horas bajas. No obstante domina una sensación de trama demasiado alargada, de que a la postre el film se reduce a un simple ‘cuento asombroso’. Al fin y al cabo se basa en una historia breve de King, "Secret Window, Secret Garden".

6/10
The Libertine

2004 | The Libertine

La historia de un personaje auténtico de la Inglaterra del siglo XVII, en tiempos de la Restauración. John Wilmot (1647-1680), segundo conde de Rochester, estaba casado con la rica heredera Elizabeth Malet, pero su estilo de vida libertino e iconoclasta le condujo a mantener relaciones con numerosas amantes, hasta que se encaprichó con la actriz de teatro Elizabeth Barry; al rey Carlos II le hacían gracia sus modos desinhibidos, pero tanta extravagancia acabó chocando con el monarca. Cuando aplica su talento literario a una obra subversiva, se colma el vaso de la paciencia del rey. El film es una especie de confesión de Vilmot, quien nos invita a no tenerle demasiada simpatía, ante una vida egoísta que sólo busca satisfacer su propio placer. Pero a medida que conocemos su trayectoria, vemos que tras ese `demonio´ hay un hombre, con sus flaquezas, pero a quien se puede compadecer. El conde ve en la actriz, no sólo un objeto de deseo, sino alguien que podría llegar a la cima de la interpretación, siempre que esté bajo su protección. El modo de proceder de ella, le afectará decisivamente. Curiosamente, y tal hecho es histórico, Wilmot acabó arrepentido de su vida disoluta, por lo que este duro film, no apto para todos los paladares, acaba adquiriendo un formato de `vida no ejemplar´, excepto en el tramo final. Cabría decir que el conde de Rochester ha tenido que rebozarse en el fango para descubrir el atractivo de una vida limpia. Johnny Depp hace una gran composición del personaje, con momentos tan memorables como el de su comparencia en el Parlamento, cuando ya está gravemente enfermo.

5/10
Descubriendo Nunca Jamás

2004 | Finding Neverland

La historia de las aventuras de Peter Pan en su país de Nunca Jamás es considerada una de las cumbres de la imaginación humana; su idílica visión de la infancia perdida, de sus deseos y quimeras, junto con la huida de la responsabilidad que exige la madurez, son ideas vertebrales de una obra inmortal, considerada un hito de la literatura moderna. Cómo surgió este mundo, qué lo desencadenó, qué pensaba y sentía el escritor J.M. Barrie y, en fin, todo lo que rodeó su proceso creativo es el tema de esta sensible película dirigida por Marc Forster con exquisito refinamiento. La película comienza con un Barrie en horas bajas. Sus obras teatrales le han dado renombre y han obtenido un considerable éxito en los círculos pudientes de la Inglaterra del incipiente siglo XX, pero lleva tiempo sin inspiración y su alma se está anquilosando: necesita algo nuevo. Un día soleado, mientras se encuentra en los jardines de Kensington, halla por casualidad lo que buscaba. Se trata de la familia Llewelyn Davies: cuatro niños revoltosos y su madre, una viuda guapa y joven. James se hace amigo de ellos. Durante meses, los chavales se divierten con sus ocurrencias, sus trucos de magia, sus imaginativos juegos, y Barrie aprende a quererlos, a disfrutar de su compañía, al tiempo que algo comienza a fraguarse en su imaginación. Con el tiempo, su íntima relación con los Llewelyn Davies agudizará su crisis matrimonial y provocará habladurías, pero también fructificará en una obra inolvidable que remite a la infancia e invita a los adultos a creer de nuevo en los sueños. Forster (Monster's Ball) adapta la obra teatral “El hombre que era Peter Pan”, escrita por Allan Knee, y es sorprendente el ingenioso modo de plasmarla en imágenes. Los planos desprenden una belleza melancólica enorme, acentuada por una ambientación muy natural, gran variedad de estampas idílicas y una cálida y preciosa luminosidad. Johnny Depp, nominado al Oscar, compone un Barrie comedido y realista, pero todo el reparto está fantástico, especialmente Kate Winslet y el pequeño y expresivo Freddie Highmore. Aunque exquisita en su aspecto formal y con una deliberada y notable carga de emotividad, la película no es, sin embargo, un simple cuento de hadas: hay drama serio, conflictos afectivos profundos, una egoísta y condescendiente ruptura matrimonial, dolor y lágrimas. Es decir, mucha dosis de realidad.

7/10
El mexicano

2003 | Once Upon a Time in Mexico

Para olvidar un pasado marcado por la violencia, “El mariachi” se ha refugiado en un lugar solitario. Pero Sands, agente corrupto de la CIA, acude en su busca para proponerle una misión: impedir que un importante narcotraficante, Barrillo, asesine al presidente de México. Puesto que tiene sus propios motivos para vengarse de Barrillo, “El Mariachi” acepta el encargo. Le ayudan Lorenzo y Fideo, dos fieles secuaces. Con El mariachi, rodada con medios caseros, Robert Rodríguez llamó la atención de los ejecutivos de Hollywood, que le contrataron para seguir la trama con más medios en Desperado. Animado por su amigo Quentin Tarantino, que le dio la idea central del guión, Rodríguez cierra una trilogía ejerciendo como realizador, guionista, montador y director de fotografía, y al parecer más interesado en las secuencias de acción que en buscar una trama sólida. A Antonio Banderas y Salma Hayek, protagonistas de la segunda entrega, les acompañan en esta ocasión Johnny Depp, Willem Dafoe y Mickey Rourke. Banderas, Hayek y Depp hacen sus pinitos como cantantes, mientras que un famoso cantor, Enrique Iglesias, debuta como actor.

4/10
Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra

2003 | Pirates Of The Caribbean: The Curse Of The Black Pearl

Con una historia ficticia en torno a la maldición aludida en el título, el productor Jerry Bruckheimer ha conseguido romper otra que presuntamente ocurre en la vida real. Por desgracia para los amantes del cine clásico, ninguna película de piratas ha sido rentable desde hace décadas, incluidas algunas que habrían merecido una mejor acogida por parte del público, especialmente la ingeniosa y desmitificadora Piratas, de Roman Polanski. Significativo fue el fracaso de La isla de las cabezas cortadas, que con todos sus defectos, era un digno espectáculo que tendría que haber obtenido una mayor recaudación. Al contrario, estos nuevos filibusteros se han hecho al abordaje con las arcas de las taquillas de cine este verano, y presumiblemente obtendrán un buen botín en su desembarco en vídeo. Siglo XII. A la colonia británica de Port Royal, en pleno mar Caribe, llega el capitán Sparrow, un excéntrico pirata que pretende robar una embarcación para a su vez recuperar su propio barco, La Perla Negra, cuya tripulación le traicionó. Un joven herrero, Will, enamorado en secreto de Elizabeth, la hija del gobernador, intenta detener a Sparrow, y mantiene con él una pelea que acaba con la detención del pirata por parte de los soldados. Esa misma noche, la tripulación de La Perla Negra ataca la ciudad y captura a Elizabeth, que posee un medallón necesario para acabar con una extraña maldición. Así las cosas, a Will no le queda otro remedio que ayudar a escapar a Sparrow, aliarse con él a su pesar, y ayudarle a robar un barco para rescatar a su amada. A partir de un guión que se inspira fielmente en una famosa atracción de Disneylandia California (que también se puede ver en Disneyworld en París), Gore Verbinski (Un ratoncito duro de roer, The Mexican) demuestra finalmente que puede ser un magnífico artesano si cuenta con los ingredientes adecuados. Con ritmo trepidante y mucho sentido del humor, recupera con elegancia (aunque sin pretender meterse en grandes profundidades) los grandes temas de la novela de aventuras, presentes en la obra de Dumas, Stevenson o London, como la lealtad, el amor, el honor, la amistad, y la sinceridad. El tono es similar al de aquellas viejas películas toleradas para todos los públicos, lo que se ve reforzado por sutiles homenajes a escogidos clásicos del género, especialmente El capitán Blood, El halcón y la flecha y El temible burlón. A través de una ambientación irreal, el director integra con mucho talento los elementos fantásticos de la trama, con ingeniosos diálogos y grandes coreografías de batallas. También se merecen un sobresaliente los encargados de escoger al reparto. Memorables resultan Geoffrey Rush en el papel de villano, pero también el joven Orlando Bloom, que demuestra que no será recordado únicamente como Legolas, en El Señor de los Anillos, y Keira Knightley, la chica británica en Quiero ser como Beckham. Pero se lleva la palma Johnny Depp, que no suele participar en grandes superproducciones de aventuras, y que realiza una exagerada pero divertida interpretación que recuerda a sus trabajos con Tim Burton. Su Jack Sparrow es un pirata enloquecido, con apariencia de borracho, o bien de un tipo que ha pasado demasiado tiempo embarcado. A pesar de su condición de bucanero, Sparrow no miente, por muchos problemas que esto pueda ocasionarle. Cuando los guardias del puerto le preguntan quién es, confiesa sin ningún pudor que es un pirata y que ha llegado allí para robar un barco. Como se puede imaginar, no suelen creerle, aunque diga la verdad como un boy scout. Los espectadores atentos descubrirán que Sparrow siempre dice lo que tiene en la cabeza, incluso si el malo le pregunta cuáles son sus planes para derrotarle.

8/10
Blow

2001 | Blow

Poder. Dinero. Sexo. Tres imanes poderosos, que muchos creen indispensables para vivir una vida que merezca la pena. Es lo que piensa George Jung (Johnny Depp), que desea romper con la vida conformista heredada de sus padres. Casi por casualidad se mete en el negocio de la coca. Empieza en plan chapucilla, pero el chico tiene talento y establece contactos con los carteles de Colombia. Y empieza a ganar pasta. No falta nada de lo que el dinero puede comprar. ¿Pero es bastante? Ascenso y caída de un personaje auténtico, que en los 70 creó una red para la introducción de polvo blanco en Estados Unidos. El film tiene la virtud de meternos en harina (un polvo blanco muy distinto a la coca), de modo que entendemos lo que empuja a Jung a su pozo sin fondo. Sin moralina barata, Blow comparte con Traffic el logro de inducir a la reflexión. El guión de David McKenna y Nick Cassavetes (éste ha heredado las dotes de pintor de lo cotidiano de su padre John) es inteligente. También resulta acertado el internacional reparto. Entre los españoles destaca Jordi Mollà, con un personaje bombón, el amigo en la cárcel de George. Más decepcionante resulta Penélope Cruz, cuyos papeles en Hollywood, al menos al principio, no están a la altura de su supuesto talento.

5/10
Desde el infierno

2001 | From Hell

Dos hermanos, los afroamericanos Albert y Allen Hughes, se suman a las parejas cinematográficas de los Coen, Wachowski y Farrelly. Su filmografía previa, inédita en España, se centra en las vicisitudes de tipos negros en barrios marginales. Aquí cambian de color y época al narrar los crímenes de Jack el Destripador en el Londres victoriano. Los Hughes parten del cómic de Alan Moore y Eddie Campbell para lanzar una hipótesis sobre la identidad del celebérrimo asesino de prostitutas, variante de la de «la conspiración real». Se advierte un notable esfuerzo en recrear la atmósfera degradada del barrio de Whitechapel y se usa con acierto un inteligente componente romántico. Eso sí, no faltan las sanguinolencias, y las nebulosas ensoñaciones que sufre el inspector Abberline (Johnny Depp, con su clásica mirada de pez muerto) por su afición a la absenta. Destaca la interpretación de Ian Holm, como un interesante doctor, y la en alza Heather Graham, como la prostituta Mary Kelly.

4/10
Vidas furtivas

2000 | The Man Who Cried

Un pueblecito de la estepa rusa. El padre, campesino y viudo, emigra a Estados Unidos, en busca de una vida mejor. Le sigue al poco su hija pequeña Suzie, pero, esas cosas que ocurren, no puede pasar de Londres. Allí es retenida por los autoridades británicas, que le asignan una familia de adopción. Los años pasan, la chiquilla crece, y se va desarrollando su gusto por la música y la danza. Hasta el punto de entrar a formar parte de una troupe teatral en París, con su amiga del alma Lola. Ésta es la típica “trepa”, que se convierte en amante del ególatra tenor Dante. Mientras, a Suzie le hace tilín un apuesto gitano llamado César. El inicio de la II Guerra Mundial no dejará a nadie indiferente; tampoco a Suzie, que es judía. Y en medio de tantos avatares, Suzie nunca renuncia a la idea de reunirse un día con su padre. La británica Sally Potter (Orlando, La lección de tango) aporta su mirada femenina a este relato con personajes de mujeres fuertes, que buscan un lugar en el mundo donde poder echar raíces y cubrir las necesidades afectivas. Christina Ricci es la mujer a la que le toca padecer el antisemitismo, mientras Cate Blanchett compone de modo muy convincente su papel de mujer mundana y arribista. Como es típico en Potter, la dirección artística y el resto de los aspectos visuales llaman la atención por su empaque y exquisitez. Hasta el punto de que a veces, junto a la música, sobrepasan a sus personajes, algo esquemáticos. Resulta muy emotivo el desenlace, que justifica el título original de la película.

4/10
Chocolat

2000 | Chocolat

Vianne y Annouk: una madre soltera y su hija. Viajan de aquí para allá, y nunca suelen durar mucho en los pueblos donde deciden quedarse a vivir. El último donde lo intentan es Lansquenet, un villa rural francesa, muy cerrada en sí misma y tristona. Vianne pretende alegrar la vida a la gente abriendo una chocolatería, donde tiene dulces para todos los gustos y necesidades. Igual sirven de afrodisíaco para la mujer cuyo marido no le da todo el gusto que quisiera, que para lograr la atención de la persona amada. Pero el alcalde, fundamentalista recalcitrante, piensa que no es una buena idea inaugurar una chocolatería en Cuaresma. Y hace frente a Vianne. Un cuentecillo servido en forma de delicioso bombón de chocolate, aunque con ocultas dosis de (mala) leche. Vianne se presenta como la persona capaz de iluminar la vida de un grupo de personas vencidas por la rutina diaria y el dominio que ejercen las personas de orden. Pues tenemos, como “lobo feroz” del cuento, a la gente reprimida del pueblo, fanáticos religiosos incapaces de gozar. Lasse Hallström (Las normas de la casa de la sidra) firma la historia y explica que “habla de la intolerancia y de las consecuencias de no permitir a otras personas vivir sus propias existencias y creencias”.

6/10
Antes que anochezca

2000 | Before Night Falls

“Tomé todos aquellos papeles y los envolví en unos nailons negros que yo me robaba cuando iba a plantar bolsas de café alrededor de La Habana, en lo que entonces se llamó el cordón de La Habana...” Así cantaba el poeta cubano Reinaldo Arenas en su obra Antes que anochezca, que da título a esta película sobre su vida. El norteamericano Julian Schnabel aborda las andanzas del escritor: su sensibilidad artística, la represión del régimen castrista, su homosexualidad... Lo mejor de este film algo farragoso viene de la mano del camaleónico Javier Bardem, que borda el papel de Arenas, por el que fue candidato al Oscar este año.

6/10
Sleepy Hollow

1999 | Sleepy Hollow

A lo largo de su filmografía, Tim Burton ha plasmado en la pantalla personajes increíbles... Pee Wee, Eduardo Manostijeras, Jocker, Catwoman, Pingüino, Bitelchús, Ed Wood, Jack Skellington... son algunos de ellos. Una galería de tipos estrafalarios, marginales, que configuran su muy particular mundo fantástico. Sleepy Hollow cuenta también con un personaje, el del jinete sin cabeza, que encaja a la perfección en el universo burtoniano. Burton presenta poco a poco los elementos con que arranca la inquietante e intrigante película. Ichabod Crane es un investigador policial, que ha de resolver los crímenes que acontecen en Sleepy Hollow. Las fuerzas vivas de la villa no ayudan mucho en sus primeras indagaciones. Son pasajes tranquilos, hasta que se desata la tempestad. Uno de los conflictos más interesantes del film es el que se plantea el investigador Ichabod, entre el racionalismo a ultranza al que se apuntó tras un trauma infantil, y la fe necesaria para encarar el caso que le ocupa. El guión de Andrew Kevin Walker, quien trató este mismo tema en su libreto de Seven, sabe preparar la cuestión, sin sacar desde el principio los ases que guarda en su manga. Mención aparte merece el trepidante final de la historia, que funciona con la precisión de un mecanismo de relojería. Johnny Depp –que ya había trabajado con Burton en Eduardo Manostijeras y Ed Wood– da muestras otra vez de su buen hacer interpretativo, al dotar a su personaje de variados matices. Lo exagera cuando es necesario –véanse las autopsias con instrumentos de su invención–, muestra su determinación y, al tiempo, su fragilidad; su carácter frío en apariencia, y su ternura; su apego a la razón y su creciente espíritu romántico. Todo el reparto resulta muy ajustado pero Depp es, sin duda, la estrella.

7/10
La novena puerta

1999 | The Ninth Gate

Dean Corso es especialista en libros antiguos. Un cliente multimillonario le enseña su última adquisición: La novena puerta, un libro para invocar al diablo, cuyo autor acabó en una hoguera de la Inquisición. Y le encarga al experto que coteje el libro con otros dos ejemplares similares de coleccionistas privados, para comprobar su autenticidad. Lo que parece un encargo sencillo, se convierte en una aventura demoníaca. Adaptación de la novela "El club Dumas" de Arturo Pérez-Reverte. El guión, que ha pasado por distintas manos (desde las de Anthony Shaffer a las de Enrique Urbizu, para acabar en las de Roman Polanski), reduce la larga trama a la parte relativa al demonio. ¿Qué le pasa a Polanski, que asegura no creer en el ángel caído, y en cambio lo repite como personaje en varias películas? Misterio misterioso. El hecho es que el film deja de lado lo concerniente a Dumas y los mosqueteros. La historia se beneficia de su tono detectivesco y del aura de veneración con que se trata a los libros. El esfuerzo de producción (con iniciativa y gran parte de capital españoles) se nota: la parte visual cuenta con la fascinante imaginería creada por el director artístico Dean Tavoularis y el de fotografía Darius Khondji; la música de Wojciech Kilar resulta inquietante. En el reparto, muy internacional, brilla el camaleónico Johnny Depp, que asegura que le encantó la historia porque “yo tengo una gran colección de libros y vivo buscando manuscritos por el mundo”.

5/10
La cara del terror

1999 | The Astronaut’s Wife

Una nave espacial. El astronauta Spencer Armacost y sus compañeros pierden contacto con el control de su misión durante unos minutos. Cuando vuelven a casa ya no son los mismos. Jillian, la esposa de Spencer, advierte más de una rareza en su marido. Al principio lo achaca al shock sufrido en el espacio. Pero a medida que el tiempo pasa, se hace más y más preguntas. Inquietante film de pesadilla, que transmite angustia a raudales. No es la clásica y previsible película de extraterrestres sino que, a la vez que entretiene, dibuja dos personajes interesantes, encarnados muy bien por Johnny Depp y Charlize Theron. El contraste entre el amor y la desconfianza que existe en el matrimonio protagonista depara más de una escena impactante, hasta el sorprendente desenlace. Como comenta Theron, "creo que todos tenemos miedo de despertarnos un día junto a alguien con quien hemos convivido durante años, y darnos cuenta de que ha cambiado".

5/10
Miedo y asco en Las Vegas

1998 | Fear and Loathing in Las Vegas

Años 70. Por una carretera cercana a las Vegas viajan dos individuos en un coche rojo lleno de todo tipo de drogas. Su labor es hacer un reportaje de la carrera de motos que tiene lugar en el desierto, pero ni siquiera acuden al encuentro. El reportero Raoul Duke y su abogado, el Dr. Gonzo, que así se llaman, dedican el tiempo a consumir pastillas, hierbas alucinógenas y marihuana, y a meterse en todo tipo de embrollos, mientras se cruzan con otros variopintos personajes. Terry Gilliam, el niño travieso de Hollywood, y autor de Los caballeros de la mesa cuadrada o El sentido de la vida, dirige este inclasificable film. Su estilo es inconfundible y la mezcla de personajes estrambóticos dentro de situaciones inverosímiles es su sello de identidad. Los protagonistas son dos tipos, drogados hasta las patillas, convencidos de vivir su auténtico sueño americano, y que ven su realidad según la percepción que les causa las drogas. Las escenas ilógicas y las alucinaciones encadenan las secuencias del film, y tan solo se interrumpen con la intervención de los demás personajes. Los frenéticos Johnny Depp y Benicio del Toro encabezan el reparto, pero también Tobey Maguire, Gary Busey o Christina Ricci se van encontrando con ellos a lo largo de la cinta. La película es una historia transgresora y delirante, y una crítica, al fin y al cabo, de ese mundo tramposo que engancha y mata a la vez.

5/10
Donnie Brasco

1997 | Donnie Brasco

Joe Pistone es un joven agente del FBI que toma el nombre falso de 'Donnie Brasco' para acabar con una peligrosa banda de mafiosos. Para ello, hace amistad con Lefty Ruggiero, el líder de los Bonnano, y de este modo consigue infiltrarse entre ellos y recoger información. Basado en hechos reales, Mike Newell contó con Johnny Depp (Ed Wood) y Al Pacino (Pactar con el diablo) para los papeles principales. Destaca también la presencia de Bruno Kirby y Michael Madsen, correctos ambos, aunque se le acusa al director de haber contado con buen material y no lograr un film redondo sobre la mafia, como lo hubiera hecho Martin Scorsese, valgan las comparaciones.

6/10
The Brave

1997 | The Brave

Debut en la dirección del actor Johnny Depp, que también protagoniza el film. Raphael es un ex delincuente, de origen indio, que malvive con su familia en un lugar perdido del desierto. Tan desesperado está el protagonista que acepta una sorprendente proposición: participar en una snuff-movie (películas en que se filman auténticos asesinatos), en la que perderá la vida. A cambio recibirá una importante suma de dinero, que podrá hacer llegar a sus seres queridos. La temática de las snuff-movies fue tratada con singular fortuna por Alejandro Amenábar en su primer largometraje, Tesis. Curiosamente, el protagonista de Ed Wood y Donnie Brasco ha escogido un tema semejante para estrenarse detrás de la cámara. Depp asegura que eligió dirigir este film porque "habla del mayor sacrificio que se puede hacer en esta vida. Nos pasamos la vida diciendo que seríamos capaces de morir por nuestra familia, que mataríamos por ellos. ¿Pero lo haríamos en serio? ¿Se puede llegar a querer tanto a alguien?". Se entiende que la historia atrayera al actor, e incluso que consiguiera convencer al mítico Marlon Brando para que hiciera un pequeño papel.

5/10
Don Juan DeMarco

1995 | Don Juan DeMarco

Johnny Deep interpreta a un joven que está a punto de suicidarse desde lo alto de una valla publicitaria. Las autoridades consiguen salvarle. El joven parece salido de otra época. Afirma ser Don Juan, un personaje del siglo XVII famoso por su éxito con las mujeres. Como es natural, todo el mundo piensa que está como un cencerro. Es enviado a un escéptico psiquiatra interpretado por Marlon Brando. Poco a poco el psiquiatra queda cautivado con las narraciones que le hace Don Juan, en las que relata sus numerosas conquistas, sus fantásticas aventuras y sus peligrosos duelos. Don Juan viste como en el siglo XVII, con capa y espada y una máscara con la que se cubre el rostro de vez en cuando. Lo cierto es que lleva una vida de auténtico Don Juan de nuestro tiempo. Es capaz de conquistar a cualquier mujer con su gallardía y sus bonitas palabras. Pero ahora Don Juan atraviesa una crisis y su psiquiatra debe ayudarle. Basada en el mito del personaje de Don Juan, común a varias culturas e inmortalizado por escritores como Zorrilla y Lord Byron, o por Mozart en su genial Don Giovanni. En esta película conoció el boyante Johnny Depp a Marlon Brando, y se hicieron grandes amigos. Aunque el argumento se desarrolla a trompicones, la película se deja ver gracias al atractivo de sus intérpretes y a algunas curiosas situaciones. Merece la pena destacar la composición musical de Michael Kamen. En el score original se incluye una canción interpretada por Bryan Adams con la guitarra de Paco de Lucía.

5/10
Dead Man

1995 | Dead Man

Un hombre llamado William Blake (¿guiño al célebre poeta romántico?) llega al Oeste para trabajar en una fábrica. Pero allí el director de la empresa ya ha contratado a alguien en su puesto. Más tarde, diversas aventuras convierten a Blake en un forajido. Dentro de la filmografía independiente del norteamericano Jim Jarmusch, este western se encuentra entre lo más rarito. Rodado en blanco y negro, y plagado de personajes estrafalarios, contiene pasajes tan magnéticos como incomprensibles. Destaca el pequeño papel del veterano Robert Mitchum y los punteos minimalistas de Neil Young.

6/10
A la hora señalada

1995 | Nick Of Time

Gene Watson (Johnny Depp) y su hija pequeña, bajan del tren en la Estación Central de Los Angeles un día cualquiera a las doce del mediodía. De repente, dos extraños les abordan y les conducen una furgoneta. Allí proponen a Watson un terrible trueque: debe matar a la gobernadora Eleanor Grant, que se encuentra en plena campaña política en un hotel frente a la estación, si quiere volver a ver a su hija con vida. Película de acción e intriga servida con intensidad. Un joven Johnny Depp y un malvado Christopher Walken realizan unas interpretaciones convincentes. Aunque abusa de efectismos, la emoción que supone la carrera contrarreloj de Watson por salvar la vida de su hija es provocada con inteligencia por el director John Badham.

4/10
Ed Wood

1994 | Ed Wood

El peor director de cine de la historia tiene un estusiasmo contagioso, tipo Orson Welles. Sus historias son espantosas, y rueda chapuceramente. Por no hablar de las limitaciones de presupuesto. Pero tiene un don: ama el cine, y ningún obstáculo le detiene. Lo que explica que Ed Wood lograra filmar un buen puñado de películas, involucrando en su aventura al mismísimo Bela Lugosi. Tim Burton aplica con acierto un filtro romántico al empeño de Ed Wood, y crea una relación conmovedora entre el director y Bela Lugosi. No tienen sólo un trato profesional, sino que llegan a ser auténticos amigos, que se ayudan el uno al otro dejándose el pellejo. Son magníficas las composiciones de Johnny Depp y Martin Landau (que se llevó el Oscar). El blanco y negro de Stefan Czapsky y la música inquietante de Howard Shore se revelan perfectas para un film ya mítico.

8/10
¿A quién ama Gilbert Grape?

1993 | What's Eating Gilbert Grape?

Gilbert Grape vive en Iowa con su familia. Allí dedica gran parte de su tiempo a cuidar de su hermano Arnie, un retrasado mental, y de su madre, inválida desde hace algunos años y condenada a vivir en una silla de ruedas debido a su obesidad. Arnie, es fuente de preocupaciones ya que no tarda mucho tiempo en verse envuelto en problemas. Un día es detenido por la policía y ambos hermanos se pelean. Arnie encontrará cariño y consuelo en Beckie, la nueva amiga de Gilbert. Johnny Depp y Juliette Lewis encabezan los títulos de creditos, pero llama especialmente la atención el trabajo de un jovencísimo Leonardo DiCaprio (Titanic, La playa, La habitación de Marvin), cuya soberbia interpretación le valió merecidamente una nominación al Oscar en la categoría de mejor actor secundario. El sueco Lasse Hallström (Las normas de la casa de la sidra) dirige este encantador film, de claro aire independiente, acerca de los sentimientos, el amor, el cariño y la amistad. Gran parte del mérito es debido a la estupenda novela de Peter Hedges, autor también del guión, y que tiempo más tarde debutó también en la dirección con la más que estimable Retrato de April. Y la fotografía es del mítico Sven Nykvist.

7/10
Benny & Joon

1993 | Benny & Joon

Estrafalaria y a ratos emotiva historia de amor en la que Johnny Depp encarna a Sam, un joven disléxico. Sam, que se comporta como un actor de cine mudo, se enamora de Joon, una joven con un trastorno psiquiátrico que vive con su hermano Benny.

5/10
El sueño de Arizona

1993 | Arizona Dream

El joven Axel se traslada a un pueblo de Arizona, donde empieza a trabajar con su tío, que tiene un concesionario de coches. El bosnio Emir Kusturica dirigió en EE.UU. este drama que recuperó al veterano actor cómico Jerry Lewis.

5/10
Pesadilla final: la muerte de Freddy

1991 | Freddy's Dead: The Final Nightmare

Última película (en teoría) de la saga Pesadilla en Elm Street. En 2003, Ronny Yu retomó al personaje enfrentándolo con otro monstruo de características similares, que era Jason X, el asesino de Viernes 13. En el film que nos ocupa, adelanta en el título el final del susodicho criminal, para alivio de sus víctimas, que una vez más se las ven y desean para luchar contra él. En su trama, un joven que padece amnesia será la principal víctima de Krugger para fortalecer sus poderes de introducirse en los sueños. Destaca la presencia de Tom Arnold (Mentiras arriesgadas), Roseanne (Ellas también se deprimen) y una breve aparición de un joven Johnny Depp.

3/10
Cry-Baby (El Lágrima)

1990 | Cry-Baby

Quizá el film más ‘normal’ del ‘rarito’ John Waters, recrea el ambiente de las pelis de jovenes de bandas rivales tipo ‘Elvis Presley’. En el film ‘Lágrima’ Johnny Depp es un ‘drape’ o pijo, y Amy Locane una ‘square’ que le hace tilín.

5/10
Eduardo Manostijeras

1990 | Edward Scissorhands

Una mujer mayor cuenta a sus nietos una historia. Ellos piensan que se trata de un cuento, pero en realidad está basado en una historia real. Un inventor vivía en un castillo en la cima de una colina y había creado un ser vivo llamado Eduardo. Era un joven atractivo, pero tenía un grave defecto, en lugar de manos tenía unas tijeras de metal. Tras la muerte de su creador, Eduardo se queda solo en el castillo, hasta que una vendedora a domicilio se lo lleva a su casa a vivir con su familia. Uno de los títulos esenciales del ecléctico Tim Burton (Batman, Ed Wood). Se trata de una especie de versión moderna de Frankenstein, de Mary Shelley, pues un extrafalario inventor da vida a un ser sensible y bondadoso, que en lugar de dedos tiene tijeras, lo que conducirá su vida hasta la tragedia. Se da la paradoja de que el científico muere poco antes de poder ponerle las manos de verdad que le había construido. Sus características principales son una surrealista puesta en escena, espléndidas interpretaciones y cierta crítica a la frivolidad de la sociedad moderna. Lo mejor es el tono, que recuerda al de los cuentos infantiles y la bella banda sonora de Danny Elfman, colaborador habitual de Tim Burton en títulos como Batman, Mars Attacks o Pesadilla antes de Navidad. Con este filme el realizador de Bitelchus se consagró como el más imaginativo, sobre todo en el aspecto visual, de los directores del Hollywood de los 90. Del reparto destaca el joven Johnny Deep, en uno de sus primeros éxitos y la secundaria habitual del cine de Woody Allen Diane Wiest, ganadora de dos Oscar.

6/10
Jóvenes policías

1987 | 21 Jump Street | Serie TV

La única serie televisiva en la que ha participado Johnny Depp, y que le permitió impulsar luego su carrera en el cine. Se emitió durante cinco temporadas. Sigue a un grupo de policías especializados en casos relacionados con la juventud; sus componentes se caracterizan por sus rasgos juveniles, lo que les permite infiltrarse en institutos u otros lugares frecuentados por mozalbetes, y dar el pego de que tienen menos años de los reales.

6/10
Platoon

1986 | Platoon

Un universitario deja sus estudios para alistarse como soldado en la guerra de Vietnam. Pronto descubre que no todo es tan heroico como había pensado, pues una misión de reconocimiento termina con un cruel asesinato sin ningún sentido. Los hombres del pelotón dividen su lealtad entre los dos sargentos, totalmente opuestos: Elías, un hombre que intenta mantener ciertos valores morales por encima del infierno de la guerra, y el violento y agresivo Barnes. Tras recibir cuatro Oscar, entre ellos los de mejor película y director, Oliver Stone se consagró como uno de los más importantes realizadores de Hollywood. También es el autor del guión, que se basa en sus propias vivencias, pues Stone fue veterano del conflicto, que refleja de forma inusualmente realista.Explica especialmente bien la evolución del protagonista, de muchacho ingenuo a curtido veterano. Lanzó al estrellato a sus protagonistas, aunque los que más han perdurado han sido Willem Dafoe y Johnny Depp.

7/10
Private Resort

1985 | Private Resort

Típica comedieta frívola de adolescentes con las hormonas disparadas, el único interés es que les ponen cara y voz dos jovencitos Rob Morrow y Johnny Depp. Ambos están invitados a pasar el fin de semana en las preciosas playas de Florida, aunque ellos piensan en otro tipo de preciosidades, o sea, en la caza y captura de chicas de buen ver, de su edad o mayores, poco importa... La picantilla película es lo que es, broma sexual tras broma sexual, poco más se puede decir.

3/10
Pesadilla en Elm Street

1984 | A Nightmare on Elm Street

En una comunidad de Norteamérica están apareciendo una serie de jóvenes terriblemente asesinados. El teniente de policía Thompson llevará el caso con la ayuda de su hija, la cual sospecha de un tipo solitario con el rostro desfigurado que anda por la zona. Mítica película de Wes Craven que tuvo cinco secuelas más y lanzó a la fama al monstruo de las cuchillas, Freddy Krueger. Johnny Depp aparece aquí en el que sería su primer film.

5/10
The Brave

1997 | The Brave

Debut en la dirección del actor Johnny Depp, que también protagoniza el film. Raphael es un ex delincuente, de origen indio, que malvive con su familia en un lugar perdido del desierto. Tan desesperado está el protagonista que acepta una sorprendente proposición: participar en una snuff-movie (películas en que se filman auténticos asesinatos), en la que perderá la vida. A cambio recibirá una importante suma de dinero, que podrá hacer llegar a sus seres queridos. La temática de las snuff-movies fue tratada con singular fortuna por Alejandro Amenábar en su primer largometraje, Tesis. Curiosamente, el protagonista de Ed Wood y Donnie Brasco ha escogido un tema semejante para estrenarse detrás de la cámara. Depp asegura que eligió dirigir este film porque "habla del mayor sacrificio que se puede hacer en esta vida. Nos pasamos la vida diciendo que seríamos capaces de morir por nuestra familia, que mataríamos por ellos. ¿Pero lo haríamos en serio? ¿Se puede llegar a querer tanto a alguien?". Se entiende que la historia atrayera al actor, e incluso que consiguiera convencer al mítico Marlon Brando para que hiciera un pequeño papel.

5/10
The Brave

1997 | The Brave

Debut en la dirección del actor Johnny Depp, que también protagoniza el film. Raphael es un ex delincuente, de origen indio, que malvive con su familia en un lugar perdido del desierto. Tan desesperado está el protagonista que acepta una sorprendente proposición: participar en una snuff-movie (películas en que se filman auténticos asesinatos), en la que perderá la vida. A cambio recibirá una importante suma de dinero, que podrá hacer llegar a sus seres queridos. La temática de las snuff-movies fue tratada con singular fortuna por Alejandro Amenábar en su primer largometraje, Tesis. Curiosamente, el protagonista de Ed Wood y Donnie Brasco ha escogido un tema semejante para estrenarse detrás de la cámara. Depp asegura que eligió dirigir este film porque "habla del mayor sacrificio que se puede hacer en esta vida. Nos pasamos la vida diciendo que seríamos capaces de morir por nuestra familia, que mataríamos por ellos. ¿Pero lo haríamos en serio? ¿Se puede llegar a querer tanto a alguien?". Se entiende que la historia atrayera al actor, e incluso que consiguiera convencer al mítico Marlon Brando para que hiciera un pequeño papel.

5/10

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