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Biografía

Kevin Costner

Kevin Costner

65 años

Kevin Costner

Nació el 18 de Enero de 1955 en Lynwood, California, EE.UU.

Premios: 1 Oscar

Ángel y demonio

11 Diciembre 2002

Su éxito continúa inmutable entre el amor del público y el odio de la crítica.

Contra viento y marea, Kevin Costner se ha forjado una admirable carrera apoyada en su atractivo y en su capacidad de afrontar retos que se presuponen insuperables. Como contrapartida, gran parte de la crítica le ha acusado en ocasiones de magalómano, creído y ligón (como si eso escaseara en Hollywood). Kevin ha permanecido imperturbable ante los ataques y ha continuado haciendo lo que sabe hacer: actuar y ganarse a su público, sobre todo al femenino. Capaz de encarnar papeles de todo tipo, su talento dramático se engrandece sin embargo cuando se mete en la piel de seductores, aventureros o deportistas, roles éstos con los que ha cosechado sobrados éxitos cinematográficos.

Nacido el 18 de enero de 1955 en Lynnwood, California, Kevin disfrutó desde niño con la literatura y vibraba especialmente con los deportes. Estudió Empresariales en la Universidad Pública de California y se licenció en 1978. Por esa época comenzó a estudiar interpretación y, aunque aceptó inicialmente un trabajo de marketing en Orange County, parece que un encontronazo casual con Richard Burton en un avión le convenció de cuál debía ser su camino profesional. Abandonó su empleo y marchó a Hollywood, donde sobrevivió por un tiempo conduciendo camiones o haciendo de guía turístico. Debutó en el cine con Turno de noche (1982) y luego se paseó por películas de poca monta. En una de ellas, Reencuentro (1983), el director Lawrence Kasdan suprimió su presencia en el montaje y quizá para solventar la “deuda”, dos años más tarde ofreció a Costner su primer gran papel: el del joven y alocado pistolero de Silverado. Posteriormente dejaría a todos con la boca abierta protagonizando Los intocables de Eliot Ness (1987), entre dos monstruos como Connery y De Niro. A partir de ahí fomentó la intriga –No hay salida (1987)– y el béisbol –Los búfalos de Durham (1988), Campo de sueños (1989)–, hasta que llegó la excepcional Bailando con lobos (1990). Kevin Costner dirigió, produjo y protagonizó un film épico inolvidable, de vastísima sensibilidad. La Academia le otorgó 7 Oscar, uno de ellos por la realización.

Pero las vacas flacas esperaban a la puerta. Tras notables intervenciones en Robin Hood, príncipe de los ladrones (1991), JFK (1991) o Un mundo perfecto (1993), Costner emprendió un proyecto de enorme presupuesto que acabó con su prestigio por los suelos: Waterworld (1995). La película no funcionó mal en taquilla, pero los críticos se ensañaron con ella. Quiso resarcirse dirigiendo Mensajero del futuro (1997), pero su divorcio con la crítica se hizo más hondo. No tuvo más remedio que plegar alas y elegir papeles más discretos en los románticas Mensaje en una botella y Entre el amor y el juego, ambas de 1999. En los últimos tiempos ha triunfado con Trece días (2000) y quizá eso le ha dado fuerza para emprender su tercera película como director: el western Open Range. Veremos quién gana el tercer asalto.

Oscar
1991

Ganador de 1 premio

Filmografía
Let Him Go

2020 | Let Him Go

Tras la pérdida de su hijo, el sheriff ya retirado George Blackledge (Kevin Costner) y su mujer Margaret (Diane Lane) dejan su rancho en Montana para recuperar a su pequeño nieto. Al descubrir que está atrapado por una peligrosa familia que vive al margen de la sociedad en Dakota, George y Margaret se embarcarán en una lucha por la supervivencia de su familia.

Emboscada final

2019 | The Highwaymen

Miriam “Ma” Ferguson, primera mujer gobernadora de Texas, ha disuelto a los antiguos ‘rangers’ para reemplazarlos por una fuerza policial más moderna, similar a los federales de J. Edgar Hoover. Pero ante la amenaza que supone la prolongada actividad delictiva de la banda liderada por Bonnie Parker y Clyde Barrow, el jefe de policía Lee Simmons la convence para recuperar a Frank Hamer y Maney Gault, dos antiguos miembros del cuerpo, que cazarían a los forajidos al viejo estilo. Arthur Penn enloqueció a la generación de la contracultura con Bonnie and Clyde, estrenada un año antes del mayo del 68, que no condenaba explícitamente los delitos de los protagonistas, a quienes se presentaba como modernos Robin Hood, que ponían en jaque a los ‘malvados’ bancos, que habían provocado la crisis de 1929. Este título anticipó la revolución con la que títulos como Easy Rider, Grupo salvaje y demás removerían los cimientos de Hollywood. De ahí que resulte arriesgado rodar una revisión, condenada a recibir duras críticas antes de su estreno. Más todavía si se toma la opción del especialista en trasladar historias reales a la pantalla John Lee Hancock (The Blind Side, un sueño posible) que ha elegido centrarse en los tipos que atraparon a la pareja, componiendo una visión realista y nada acomodaticia de sus fechorías. En realidad, el cineasta se ha puesto al frente de un proyecto de largo desarrollo, que nació como potencial último vehículo de emparejamiento de los legendarios Paul Newman y Robert Redford. El desmitificador guión de John Fusco (Arma joven) hace hincapié en que los celebérrimos fugitivos en realidad fueron asesinos despiadados, capaces de liquidar policías o ciudadanos sin miramientos, por lo que resulta un error que la multitud les jaleara, como muestra una de las mejores secuencias del film, o que sus entierros congregaran a las masas. Se intenta comprender a los controvertidos en su día Hamer y Gault, para quienes detener a los forajidos a balazos supone un acto de legítima defensa social. Por contra, se ha elegido la opción de no dar voz a Bonnie y Clyde, interpretados fugazmente por dos actores físicamente mucho más discretos que Warren Beatty y Faye Dunaway, quienes suscitaban simpatía del público únicamente por su apariencia, por muy malos que fueran sus personajes. Queda un film bien desarrollado de corte fordiano, pues no sólo recupera temas de los westerns del maestro John Ford, sino que muestra las consecuencias de la Gran Depresión, con campamentos de jornaleros que recuerdan a su obra maestra basada en la novela de John Steinbeck Las uvas de la ira; estos desfavorecidos serían los auténticos héroes de este período. La mayor parte del metraje se apoya en el buen trabajo de Kevin Costner y Woody Harrelson, dos representantes de la ley contrapuestos al estilo clásico de las ‘buddy movies’, el primero obstinado, el segundo un tipo con problemas de alcohol que se convertirá en su conciencia. Cuentan con buenos apoyos de Kathy Bates, cuya cínica política sirve para darle un palo a este estamento, o del actor de peculiar físico John Carroll Lynch (Lee Simmons), que fue uno de los hermanos McDonald en El fundador, anterior trabajo del realizador.

6/10
El arte de vivir bajo la lluvia

2019 | The Art of Racing in the Rain

Gracias al vínculo especial que le une a su dueño Denny Swift, un aspirante a corredor de Fórmula 1, Enzo tiene una espectacular visión de la condición humana y da por hecho que las técnicas que uno necesita para ganar una carrera son las mismas que se necesitan para desenvolverse felizmente y con éxito por el viaje de la vida. La película recorre la historia de Denny y los amores de su vida: su mujer Eve, su hija Zoë, y por último su mejor amigo, su perro Enzo.

Molly's Game

2017 | Molly's Game

Debut en la dirección del creador de El ala oeste de la Casa Blanca, y guionista de títulos como La red social y Moneyball. Como en las dos películas citadas, Aaron Sorkin parte de hechos reales que le interesan para trazar la historia de un personaje complejo, Molly Bloom, que fue conocida como “la princesa del póker” por organizar partidas de cartas clandestinas con apuestas altas e invitados de postín, entre ellos conocidas estrellas de Hollywood como Tobey Maguire, Leonardo DiCaprio y Ben Affleck, aunque ninguno de los nombres de estas “celebrities” aparece citado tal cual en el film. Curiosamente, la estructura del guión de Molly's Game se asemeja bastante al de otro título reciente protagonizado por la misma actriz, Jessica Chastain, me refiero a El caso Sloane. Como en esa película, se combinan los trazos biográficos de Molly Bloom, desde su carrera truncada como esquiadora acrobática y la relación difícil con su padre, entrenador y psicólogo, hasta su ascenso organizando partidas de póker cuyas ganancias personales declara puntualmente al fisco, con la preparación de su defensa después de que el FBI irrumpa en su casa, le embargue su cuenta corriente, y le acuse de conspiración por la organización de esas timbas en que habrían participado miembros destacados de la mafia rusa. Desvalida, acudirá al abogado Charlie Jaffey, célebre por su integridad, para que la represente. En él encontrará una suerte de nueva figura paterna, no en balde lo primero que Molly descubre en Charlie es el cuidado con éste sigue la educación de su hija adolescente, recomendándole valiosas lecturas. Se nota inmediatamente que un guionista está detrás de la película, Sorkin maneja un libreto de hierro, muy bien armado a partir de las memorias escritas por la propio Bloom, lo que evidentemente significa que ella queda bastante bien, a pesar de lo discutible de su profesión, que se explica por diversos condicionamientos familiares, y destaca la preocupación por sus clientes, cuando empiezan a excederse en sus apuestas, o su firme determinación de no proporcionar datos que puedan exponer su vida privada y destrozar a familias enteras. Hasta hay una especie de ética profesional que impide ligues con los clientes –se viste sexy, o se flirtea, pero ahí queda todo–, o entrar en turbios negocios de prostitución, o de connivencia con la mafia; y si hay abusos de sustancias o alcohol, se reconoce como lo que es, un error garrafal. Quizá en los tecnicismos de las partidas el neófito puede perderse, pero tampoco es de vital importancia. La narración es ágil, los saltos entre hilos narrativos coherentes, el uso de la voz en off el justo. Hay drama intenso y un puntito de intriga. Y los personajes secundarios, como algunos de los jugadores, están cuidados, aunque a veces sea con unos pocos trazos. Además de que Jessica Chastain sabe apropiarse de su personaje, ofreciendo una gran interpretación, como alguien deseosa de tocar poder, conocedora de las reglas del juego donde se ha sumergido, pero a la que falta un afecto en su vida actual. Aunque las carencias familiares, o el trato con el abogado llenan un poco ciertas lagunas, resulta extraña la ausencia de una vida personal en Molly adulta digna de ese nombre, e incluso la aparición del padre en cierto momento resulta un tanto postiza.

6/10
Batman v Superman: El amanecer de la justicia

2016 | Batman v Superman: Dawn of Justice

Por salvar a su adorada Lois Lane, Superman se ve involucrado en un incidente con terroristas que le obliga a comparecer en el Senado. Por su parte, Bruce Wayne, millonario que combate el crimen como Batman, observa con recelo las actividades del hombre de Krypton, porque le considera en cierta manera responsable del derrumbe de su edificio, acontecido mientras el superhéroe se enfrentaba al general Zod, peligroso archivillano procedente de su mundo. Mientras tanto, el maquiavélico Lex Luthor conspira en la sombra. Le ha caído un encargo demasiado complejo a Zack Snyder, pues este film nació como secuela de su trabajo anterior, El hombre de acero, de nuevo con el mismo reparto, encabezado por Henry Cavill, pero también se vende como el enfrentamiento entre los dos personajes más emblemáticos de la editorial DC, Batman y Superman, y aparecen otras creaciones de la casa para tender un puente con The Justice League Part One, que se estrena en 2017, y la segunda parte de la misma, prevista para 2019. Acaban saliendo demasiadas cosas, y el que mucho abarca, poco aprieta... Le habría venido mejor un tono desenfadado y tipo cómic, similar al del modelo que se trata de imitar, Marvel Los Vengadores, que el que tiene, en la línea de la trilogía del Hombre Murciélago dirigida por Christopher Nolan, aquí productor ejecutivo, mientras que repite uno de los guionistas de la misma, David S. Goyer, que ha escrito el libreto con Chris Terrio (Argo). Demasiada tono hiperdramático y poco sentido del humor para un film que mezcla alienígenas, amazonas que luchan con espada, etc. También sobran algunos diálogos pretenciosos, que tratan de aportar simbología teológica a lo que en el fondo es un entretenimiento distendido. Pero nadie quedará decepcionado, pues ofrece mucha acción, efectos sofisticados, una ambientación sugerente, y una esmerada banda sonora compuesta por Hans Zimmer. También tiene nivel el reparto, con algún veterano que le da lustre a papeles sobre el papel un tanto simples, en los casos de Holly Hunter, Laurence Fishburne, Diane Lane y Kevin Costner, mientras que Amy Adams deslumbra como es habitual, el citado Cavill cumple, Ben Affleck no es un Batman tan desastroso como temían los fans, y como mucho se puede decir que a pesar de sus esfuerzos Jesse Eisenberg no acaba de dar con el tono, su Lex Luthor tiene un toque psicótico alejado del que interpretó Gene Hackman que no convence. Por salvar a su adorada Lois Lane, Superman se ve involucrado en un  incidente con terroristas que le obliga a comparecer en el Senado. Por  su parte, Bruce Wayne, millonario que combate el crimen como Batman,  observa con recelo las actividades del hombre de Krypton, porque le  considera en cierta manera responsable del derrumbre de su edificio,  acontecido mientras el superhéroe se enfrentaba al general Zod,  peligroso archivillano procedente de su mundo.  Mientras tanto, el  maquiavélico Lex Luthor conspira en la sombra.En principio viene a ser la secuela de El hombre de acero, de nuevo  con Zack Snyder en la realización, y Henry Cavill como Superman, pero  también se ha aprovechado la coyuntura para enfrentarle a Batman, con  el que forma el dúo de personajes más emblemáticos de DC. Y además, a  Warner le interesa que el film sea un puente con The Justice League  Part One, que se estrena en 2017, y la segunda parte de la misma,  prevista para 2019, que viene a imitar la jugada de Marvel Los  Vengadores, con diversas películas entrelazadas entre sí.Con estas directrices dictadas desde la productora, se acaban  mezclando demasiados elementos y personajes, algunos desaprovechados,  como Wonder Woman, superheroína que parece que pasaba por allí. Además  a Snyder, y a los guionistas Chris Terrio (Argo) y David S. Goyer (El  caballero oscuro) les ha faltado un poco de humor, pues tratan de  imitar el tono el tono de tensión dramática extrema de los films del  hombre murciélago de Christopher Nolan, acreditado como productor  ejecutivo, pero sin mantener su realismo, es más manejando situaciones  muy de cómic juvenil, con alienígenas, amazonas que luchan con espada,  etc.Pero nadie quedará decepcionado, pues se le da al público la acción  prometida, efectos sofisticados, una ambientación sugerente, y una  esmerada banda sonora compuesta por Hans Zimmer. También tiene mucho  nivel el reparto, con algún veterano que le da lustre a papeles sobre  el papel un tanto simples, en los casos de Holly Hunter, Laurence  Fishburne, Diane Lane y Kevin Costner, mientras que Amy Adams  deslumbra como es habitual, Henry Cavill deslumbra, Ben Affleck no es  un Batman tan desastroso como temían los fans, y eso sí, el otras  veces estupendo Jesse Eisenberg no acaba de dar con el tono, su Lex  Luthor tiene un toque psicótico alejado del que interpretó Gene  Hackman que no convence.

6/10
Criminal

2016 | Criminal

Bill Hope, agente de la CIA en Londres, es asesinado por Xavier Heimdahl, un terrorista español que pretende acabar con todos los gobiernos del planeta. Resulta que la información que Bill poseía sobre el paradero de “El holandés”, quien tiene la llave para llevar a cabo tal catástrofe, ha quedado enterrada en su cerebro. La CIA decide entonces llevar a cabo un experimento: trasladar la información cerebral de Bill a un tal Jericho, presidiario carente de emociones, para poder así encontrar al holandés antes de que lo haga Heimdhal y lleve a cabo sus planes asesinos. Película de acción del director Ariel Vromen, responsable de algunos filmes medianamente estimables aunque poco conocidos, como Danika o The Iceman. Llama la atención el extraordinario elenco de actores que ha conseguido reunir Vromen, más si cabe cuando se trata de una película muy de género, donde el dibujo de los personajes no importa demasiado. Consigue el director imprimir mucho ritmo a la historia, de modo que en el movidito juego del gato y el ratón es complicado aburrirse. Sin embargo, hay una cuestión que limita demasiado el resultado desde el inicio, y es que su premisa de la doble personalidad resulta excesivamente inverosímil, de modo que todo el realismo que se pretende transmitir con la persecución a la que se ve sometido el protagonista y su arco de transformación no acaban de colar. Tampoco el tándem de guionistas formado por Douglas Cook y David Weisberg –que vuelven al cine tras casi veinte años en el dique seco– raya a gran altura. Los diálogos y las reacciones de los personajes son a menudo simplonas y contradictorias, mientras que el desarrollo de la acción incluye simplificaciones bastante tramposillas; tanto rizar el rizo hace escaso favor a la credibilidad. También es una pena contemplar a un desubicado Gary Oldman en esta situación embarazosa, o ver a Tommy Lee Jones de triste comparsa, mientras que lo de Jordi Mollà haciendo de villano de tebeo empieza a rozar el ridículo. Al final, el trabajo más convincente resulta ser el de Kevin Costner, y no precisamente por lo empático de su personaje.

5/10
Figuras ocultas

2016 | Hidden Figures

Una de esas películas capaces de elevar el espíritu, que hacen pensar que todo es posible cuando uno se deja guiar por la divisa del trabajo bien hecho y de hacer lo correcto. Se basa en hechos reales, y su título alude a los tres personajes femeninos retratados, tres mujeres negras que en los años 60 en Estados Unidos, con la segregación racial plenamente vigente, fueron capaces de labrarse una asombrosa carrera profesional en la NASA, la agencia espacial americana, tarea que compatibilizaban con su trabajo en casa como madres de familia. En el elocuente prólogo en que las seguimos en la niñez, descollando por su pasión científica, vemos cómo son capaces de descubrir bellas y perfectas figuras geométricas en los elementos cotidianos que les rodean. En 2014 un desconocido Theodore Melfi sorprendió con St. Vincent, una divertida comedia con su punto dramático protagonizada por Bill Murray, que se atrevía a plantear en cine la idea de que podemos ser santos en la vida cotidiana, buenas personas, una aspiración que tal vez nos cuesta distinguir en los que nos rodean, quizá porque ni ellos mismos son conscientes de que justamente eso es lo que desean. Ahora, en el fondo, aletea idéntica idea en Figuras ocultas, película de hechuras más clásicas, por partir de personajes auténticos. Y sabe destacar a los personajes que habitualmente estarían en segundo plano, dejando precisamente en este lugar a los heroicos astronautas, incluido el mítico John Glenn, que en otros filmes habrián tenido un protagonismo absoluto, más en esa carrera contrarreloj con los soviéticos durante la guerra fría, por no quedarse atrás en la carrera espacial. Melfi dirige, produce y coescribe con Allison Schroeder con talento, pues tiene la virtud de no atascarse en las aristas de las injusticias que les toca vivir a las tres protagonistas, sin que ello signifique su omisión. La idea es hacer prevalecer el tono amable, se diría que la divisa de Katherine G. Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson –estupendas Taraji P. Henson, Octavia Spencer y la recién llegada Janelle Monáe– es poner a mal tiempo buena cara, y seguir esforzándose un día y otro en hacer las cosas mejor, ya llegará en su momento el reconocimiento, si tiene que llegar. De modo que situaciones como la de tener que perder literalmente un cuarto de hora en ir a la carrera al cuarto de baño, porque en la zona donde trabaja Katherine no hay aseos para "gente de color", se convierte en algo próximo al vodevil, se critica inteligentemente por reducción al absurdo. El guión es modélico a la hora de describir las funciones de Johnson como calculadora, Vaughan como supervisora in pectore que acaba siendo una experta en el recién adquirido superordenador IBM de fichas perforadas, Jackson completando su estudios para ser la primera ingeniera sfroamericana. Y no cae en buenismos anacrónicos a la hora de describir a los personajes blancos de la NASA, grandes profesionales y capaces de detectar lo que es injusto, pero humanos e hijos de su tiempo, lo que puede verse en el jefe del proyecto Kevin Costner, en la encargada de personal Kirsten Dunst, o en el ingeniero celosillo Jim Parsons, dando la vuelta a su Sheldon de The Big Bang Theory.

7/10
McFarland, USA

2015 | McFarland, USA

Jim White, casado y con dos hijas, y profesor de educación física y entrenador del equipo de fútbol americano de un instituto, se queda sin trabajo, su difícil carácter con unos chicos que se esfuerzan poco le ha jugado una mala pasada. Corre el año 1987 y debe aceptar un nuevo puesto y mudarse con su familia a McFarland, un pueblecito de California habitado sobre todo por inmigrantes mexicanos que trabajan como jornaleros. Será también profesor de educación física, pero una serie de circunstancias le hacen reencontrarse consigo mismo dejando el fútbol y preparando a un grupo de 7 chicos para correr, pues tienen especiales condiciones físicas para las carreras campo a través. Después de Whale Rider y En tierra de hombres, la prometedora directora neozelandesa Niki Caro ha pasado más bien desapercibida. Sin embargo retorna con fuerza dirigiendo esta película basada en hechos reales, un drama deportivo que sabe introducir algo de originalidad a las convenciones de este subgénero tan querido en Estados Unidos. La gran novedad es dibujar la aportación que los inmigrantes hispanos traen a la cultura estadounidense, renovar en los whasp (White Anglo Saxon People, las personas blancas de origen anglosajón) la conciencia de que también ellos vinieron a América desde otros países, a cumplir su sueño americano. La idea está subrayada en el propio título del film, que recuerda que un pueblo donde se habla español, y habitado por personas procedentes de México, es, también, Estados Unidos; y en el uso de una canción al inicio que recuerda que países como Argentina, Uruguay, etcétera, son América, un modo sutil de recordar la cierta arrogancia que supone identificar América con Estados Unidos. El film, producido por Disney, dibuja bien el inicial choque cultural de la recién llegada familia White (ironías de la vida, su apellido se traduce como "Blanco") con los hispanos, para poco a poco encontrar en esa sociedad pobre de personas humildes donde no faltan los problemas, un cariño y darse a los demás que no cambiarían por nada del mundo, y que tiene una de sus cúspides en la fiesta de la quinceañera. La relación del entrenador, un eficaz Kevin Costner, con los chicos, actores desconocidos y casi todos debutantes, está bien trazada, y hay un buen ritmo y gusto en la composición de los planos, por ejemplo en las sesiones de entrenamiento en esos montículos formados por cáscara de almendra y cubiertos con plásticos. Con habilidad la trama incide de modo inteligente en cuestiones educativas de alto interés, como el trabajo en equipo, la unidad familiar, y el espíritu de sacrificio de unos padres, a veces analfabetos, por sacar adelante a sus hijos. El trabajo duro de jornaleros, que también implica a los chicos, es una de las muchas lecciones que el profesor Costner aprende mientras trata de preparar a los chicos para las competiciones deportivas.

7/10
3 días para matar

2014 | Three Days to Kill

El galo Luc Besson (acreditado como productor en un centenar de títulos desde que se iniciara el siglo XXI, ahí es nada) continúa apadrinando a buen ritmo los proyectos de su compañía EuropaCorp, tanto es así que 3 días para matar se estrena en las carteleras españolas dos semanas después de Brick Mansions (La fortaleza), su film anterior. De nuevo se trata de un thriller de acción pensado para el mercado internacional. 3 días para matar tiene como protagonista a Ethan Runner, uno de los mejores agentes de la CIA, capaz de salvar al mundo una y otra vez de las amenazas más inverosímiles sin despeinarse, que sin embargo es un desastre a la hora de conciliar esas tareas con su vida familiar. Después de que le diagnostiquen una enfermedad mortal, se traslada a París para reconectar con su esposa y su hija, pero allí se ve obligado a verse las caras con un peligroso terrorista. Besson, también coautor del guión, parece haberlo cortado por el mismo patrón que el de Malavita, que precisamente firmó como realizador mientras se preparaba 3 días para matar. También se repite aquí la mezcla de acción y comedia, los intentos por llevar una vida normal a pesar de los tiroteos, y la figura de americanos en Francia, lo que permite rodar con estrellas de Hollywood en casa. Esta vez, el galo ha reclutado como director a McG, más contenido a nivel visual que en las dos entregas de Los ángeles de Charlie, donde jugaban en su contra las ganas de llamar la atención con un montaje videoclipero. Aquí se limita a seguir con profesionalidad las indicaciones que le debe haber dado su jefe, lo que resulta mucho más efectivo. A pesar de algún apunte sobre la importancia de la familia, el film hace gala de la ligereza habitual de Besson, autor de la máxima "el cine no salva vidas, pero sirve como aspirina haciendo la vida más fácil durante dos horas". Quizás sus 117 minutos de metraje se hacen excesivos, pues abusa de la fórmula "protagonista se enfrenta a alguien muy peligroso, pero suena el teléfono y tiene que atender rápidamente a su hija". Pero en general 3 días para matar cumple su objetivo, e incluso se eleva mínimamente sobre el nivel de otras producciones 'bessonianas' gracias al reparto. Kevin Costner está bien elegido como un James Bond enfrentado a su vida privada, y hace una buena pareja con Hailee Steinfeld, joven revelación de Valor de ley (True Grit), en el rol de su hija. Se lucen también Amber Heard, como mata-hari explosiva, y la veterana Connie Nielsen, muy creíble como abnegada mujer que ya no se cree las buenas intenciones del protagonista.

5/10
Draft Day

2014 | Draft Day

Jack Ryan: Operación Sombra

2014 | Jack Ryan: Shadow Recruit

El joven héroe de guerra Jack Ryan es reclutado por el agente de la CIA William Harper para realizar labores de analista. Gracias a su tapadera en una gran empresa de Wall Street descubrirá ciertos tejemanejes bursátiles con sus socios rusos y de ahí colegirá que se acerca un gran peligro para la seguridad de los Estados Unidos. Marchará a Rusia para investigar y allí se verá obligado a convertirse en el más letal agente de campo para salvar su vida y la de su país. Lejos en el tiempo quedan los días en que el actor y director Kenneth Branagh ofrecía adaptaciones de Shakespeare o películas originales, con personajes singulares y diálogos muy elaborados, tales como Morir todavía o Los amigos de Peter. Tan hollywoodiense se ha vuelto Branagh que se lanza a adaptar al personaje de acción más célebre del escritor Tom Clancy, el analista de la CIA Jack Ryan, ya llevado al cine anteriormente en películas como La caza del Octubre Rojo, Juego de patriotas o Pánico nuclear. Desgraciadamente el resultado no alcanza las cotas de esas películas, de las que la última es probablemente la más lograda, la más verosímil. Precisamente Branagh ha optado por primar la acción por encima de cualquier otra consideración, cosa que no ocurría con la película protagonizada por Ben Affleck, por seguir con la comparación. Falta mayor entidad dramática en el guión del experimentado David Koepp y del debutante Adam Cozad, pues las iniciales explicaciones empresariales, términos bursátiles y sesudos temores al futuro, en realidad no son más que excusas para repartir los tortazos de siempre. Reina al fin y al cabo un esquematismo alucinante en la trama y en los personajes de Jack Ryan: Juego de sombras, mientras que la narración va adelgazando en seriedad hasta convertirse en un juego plano de buenos y malos, en donde la resolución de las escenas es de lo más ligera (véase el engaño de chiste en la cena del restaurante, el rescate de la chica, las inverosímiles superdeducciones en la camioneta, la casual localización del terrorista, etc.), un cúmulo de momentos límite al más puro cine de palomitas. Dicho lo cual, el film es un entretenido divertimento, pura evasión. Las escenas de acción están bien rodadas, alguna de modo espectacular. Está claro que Hollywood busca "encontrar" su 007 yanqui en Jack Ryan y en este sentido se emula en ciertas fases el estilo realista del agente interpretado por Daniel Craig, como en la lucha cuerpo a cuerpo en la habitación del hotel. Pero, en fin, Chris Pine no alcanza a tener el carisma necesario para sacar adelante un personaje tan delicado, siempre en riesgo de caer en el ridículo de tan listo que es (al tipo no se le escapa ni una). Kenneth Branagh se reserva, como a él le gusta, el personaje del ruso malvado, un tipo malencarado con reminiscencias muy tópicas de la Guerra Fría. Mientras que Keira Knightley aporta poco más que su glamour femenino y casi dan ganas de pedir más protagonismo a un sólido Kevin Costner, aquí reducido a maduro espía tras las bambalinas.

5/10
Lo mejor para ella

2014 | Black or White

Película de la que da mejor idea su título original, “Black or White”, “blanco o negro”, juego de palabras con el color de la piel y el maniqueísmo de no distinguir los grises a la hora de juzgar situaciones. Sigue a Elliot, que tras enviudar por un accidente mortal de su esposa, deja temporalmente su trabajo para cuidar de su nieta mestiza Eloise, fruto de la relación de su hija –fallecida al dar a luz– con Jess, hombre negro de vida desarreglada. No cuenta con que la abuela negra de la niña va a luchar por la custodia de la niña, que piensa podría enderezar la vida de Jess. Mike Binder, guionista y director de carrera irregular –su mejor trabajo es En algún lugar de la memoria, drama en torno al 11-S–, entrega una cinta sobre desajustes familiares no hiperbrillante –le falta un hervor–, pero que da qué pensar, pues habla de sacrificio y egoísmo, y de adicciones fatales, sin dejar de señalar –y aquí el título español da en el clavo– que al tomar decisiones hay que pensar en los más frágiles, los niños. Produce Kevin Costner, también protagonista como el abuelo de la niña, la cara de una moneda en cuyo reverso estaría el padre, al que da vida Anthony Mackie; el desdén que siente el primero hacia el segundo por sus evidentes problema es matizado por quien sabe que también se enfrenta a sus propios demonios. La abuela negra, interpretada por Octavia Spencer, es quizá un personaje más predecible, mientras que la niña no tiene la importancia de otros chavales objeto de litigio en filmes como Kramer contra Kramer o Campeón, por citar dos posibles referentes, aunque ahí la lucha tiene lugar en un contexto de padres divorciados.

5/10
El hombre de acero

2013 | Man of Steel

Warner trató de recuperar la franquicia del primer superhéroe de la historia del cómic en 2006 con Superman Returns, de Bryan Singer, que ni convenció ni obtuvo la recaudación que se esperaba. Ahora, la productora le confía el carismático personaje al realizador Zack Snyder, que ha adaptado para la pantalla los comics 300 y Watchmen. Además, El hombre de acero cuenta con el respaldo como productor nada menos que de Christopher Nolan, que ha obtenido altas cotas de calidad con Batman, la otra gran creación de DC. Si Singer trató de crear lazos con los anteriores filmes del personaje, Snyder y Nolan van en la línea de romper por completo con todo lo anterior, en sintonía con El caballero oscuro. Así, la trama conserva elementos ya vistos pero es sustancialmente diferente. Aconsejado por su padre adoptivo en la Tierra, que teme el miedo de la población a lo que no entiende, Clark Kent ha decidido mantener sus poderes en secreto, en la medida de lo posible, aunque cuando tiene ocasión no puede evitar echar una mano a escondidas para salvar vidas, al tiempo que recorre el mundo en busca de pistas sobre sus orígenes. Por ejemplo, ayuda a la avispada periodista del Daily Planet Lois Lane, que inicia una investigación para determinar quién es su extraño salvador. Pero la llegada de la astronave alienígena del general Zod, al mando de un grupo de siniestros supervivientes del planeta Krypton, del que también procede Kent, pondrá a este en un dilema ético. Zod exige a los terrícolas que se entregue el superhombre que habita en secreto entre ellos, hijo de su antiguo enemigo, o de lo contrario destruirá el planeta. Varios son los aciertos de El hombre de acero, especialmente un guión tan sólido como este metal (discúlpese el chiste fácil), elaborado por David S. Goyer, colaborador habitual de Nolan en la saga del murciélago, que parte de un argumento desarrollado conjuntamente entre ambos. Desde luego existe una enorme habilidad a la hora de darle frescura a la historia, y de sortear tópicos del género superheroico y del personaje, como la capa oculta no se sabe muy bien cómo debajo de la camisa, la cabina para cambiarse, etc. Los cinéfilos más veteranos reconocerán que Goyer ha usado de forma muy inteligente un esquema típico del western, estilo ‘forajidos que llegan a un pueblo’ (Solo ante el peligro, Río Bravo), maniobra que da un aire muy clásico al relato a pesar de que aquí los enfrentamientos se resuelvan con secuencias de muchos efectos especiales. También funciona muy bien el tono, tremendamente trágico, al estilo de los filmes de Nolan, subrayado por la intensa banda sonora de Hans Zimmer. A diferencia de lo que ocurría en las otras adaptaciones de las peripecias de Supermán, aquí hay poco espacio para el humor, y cuando lo hay (por ejemplo, en la forma que elige el personaje para vengarse de un camionero sin escrúpulos, o en las inspiraciones celestiales de Jor-El a Lois Lane) se introduce de forma sutil para no estropear la enorme tensión dramática que han logrado las imágenes. Los tintes fantásticos de la historia no rompen el realismo, pues aquí no vale todo (no hay besos que hagan olvidar a la chica la identidad secreta del héroe, giros alrededor de la tierra que hacen que el tiempo vaya hacia atrás, ni otras licencias de fantasía ingenuas y poco creíbles de anteriores largometrajes). La historia de El hombre de acero, que reflexiona sobre temas como la moralidad y el sacrificio, acaba convirtiéndose en una interesante fábula sobre la capacidad del ser humano para alcanzar grandes logros, y superar sus limitaciones, si se siguen los modelos adecuados. Curiosamente, en esta versión cobran más importancia que nunca los paralelismos con el Evangelio presentes en mayor o menor medida en las anteriores cintas y en los comics originales creados por Jerry Siegel y Joe Shuster (curiosamente ambos eran judíos). Esta vez, se recalca que el protagonista ha sido enviado a la tierra por su padre ‘celestial’ con el objetivo de que sirva con sus actos como un modelo para los humanos, éste permanece 33 años–el dato se llega a repetir por si alguien no lo ha pillado– oculto –limitándose a realizar pequeños milagros– antes de salir a la luz pública, y para subrayar el carácter espiritual-religioso del relato, cuando se plantea ofrecer su vida para salvar a la humanidad, recurre a un sacerdote cristiano que le ofrece un inteligente consejo. El hombre de acero apuesta por el individuo corriente del mundo, o sea el que no es un superhombre. Así, adquieren más valor que en otros filmes de superhéroes las heroicidades humanas, y las hazañas ‘corrientes’ de un científico, un grupo de militares y la periodista Lois Lane resultan claves para resolver la situación, con el apoyo de su aliado sobrenatural. Un reparto de primera fila aprovecha que los personajes son de carne y hueso, todos ellos –tanto los protagonistas como los más episódicos– muy bien definidos. Destaca un esforzado Russell Crowe como el padre planetario de Supermán, Jor-El, con más papel que nunca, pues su espíritu está muy presente a lo largo del metraje, pero también realiza un trabajo igual de bueno Kevin Costner, como el padre terrícola, un hombre honesto que recomienda sensatez y discreción. Existen valiosos trabajos en roles secundarios de Diane Lane –la madre adoptiva–, Laurence Fishburne –como Perry White, el astuto editor jefe del periódico– y sobre todo de Michael Shannon, actorazo de títulos como Take Shelter, que defiende muy bien al villano de la función, obsesionado hasta la locura por salvar a su planeta. Los protagonistas también vuelan alto (nunca mejor dicho). Amy Adams compone sin duda a la mejor Lois Lane que se ha visto en una pantalla –y ha habido muchas–, una periodista comprometida en esclarecer la verdad que no duda en arriesgarse si hace falta. También Henry Cavill (que ha trabajado en títulos como la serie Los Tudor) supera a sus predecesores, pues compone un Supermán que sigue un enorme recorrido emocional, mucho menos plano que el bonachón ingenuo que encarnó el (justamente recordado y admirado, pero menos meritorio) Christopher Reeve, y que llega incluso a llorar, de forma creíble. Por supuesto, el público más ‘palomitero’ saldrá entusiasmado. El hombre de acero tiene un ritmo dinámico, rico en acción, con grandes dosis de espectacularidad en secuencias como las persecuciones en Krypton, el incendio en la plataforma petrolífera, el combate en Kansas y el brutal enfrentamiento final en Metrópolis, que se esfuerzan por lograr cierta originalidad.

6/10
Hatfields & McCoys

2012 | Hatfields & McCoys | Serie TV

La guerra de secesión. En el bando sudista luchan codo con codo “Devil” Anse Hatfield y Randall McCoy, jefes de sus respectivas familias. Pero el descreído y pragmático Devil, dando la contienda por perdida, decide desertar y volver a casa en Fork Tug, en Kentucky. Decisión que no entiende Randall, hombre de honor y temeroso de Dios. Se ha abierto una grieta en su relación, que el tiempo no hace sino agrandar. Porque Devil prospera en casa talando árboles, mientras Randall sobrevive a una matanza y acaba en un campo de prisioneros. Y el resentimiento irá “in crescendo” cuando un pariente de Randall es asesinado por haber servido con los unionistas. De modo que el enfrentamiento entre clanes será inevitable. Cuidada miniserie televisiva que supone el retorno al western de Kevin Costner, un género en el que tiene los logros notabilísimos de Silverado, Bailando con lobos, Wyatt Earp y Open Range. Tras la cámara está Kevin Reynolds, un viejo conocido de Costner, pues han trabajado juntos en Robin Hood, príncipe de los ladrones y Waterworld. La historia se basa en hechos reales, y el hecho de que History Channel esté tras producción avala el rigor en la descripción del violentísimo enfrentamiento entre los Hatfield y los McCoy. Reynolds, con los guiones de Ted Mann, Bill Kerby y Ronald Parker, acentúa los aspectos atávicos y brutales ya desde el inicio, en el campo de batalla, y luego los asesinatos y tiroteos que se van sucediendo. La paleta de colores del relato, donde abundan los grises y los tonos pardos, siempre apagados, va en esa línea de subrayar cierto realismo documental, a lo que se suman detalles como el de los personajes escupiendo todo el tiempo. Sin duda que Hatfields & McCoys no da una visión demasiado optimista sobre la naturaleza humana, pues Devil y Randall, con sus familias, se mueven con reacciones demasiado primarias, la venganza, o un sentido del honor o religioso poco profundo, ligado a reglas poco racionales, que imperan en ambos bandos. Por ejemplo a la hora de tratar el romance a lo “Romeo y Julieta” que implica a los Hatfield y los McCoy. Y el pragmatismo del que hace gala Devil puede parecer tal vez más atractivo en nuestra sociedad contemporánea, pero no deja de llamar la atención la frialdad del personaje que se reserva Costner, quien al fin confía sólo en su propio criterio. El esfuerzo de producción es sin duda importante, y se ha contado con un gran reparto donde destacan los patriarcas, Costner y Bill Paxton. Y hay abundantes elementos sugerentes sobre la civilización del salvaje oeste, como la actuación de los tribunales, o la acción de los detectives de la agencia Pinkerton.

6/10
La otra hija

2010 | The New Daughter

John (Kevin Costner) y sus dos hijos acaban de ser abandonados por su esposa y madre. Dadas las circunstancias, John decide que lo mejor que pueden hacer es mudarse a una gran casa de campo situada a las afueras de un pequeño pueblo. Nada más instalarse, comienzan a oír una serie de inquietantes ruidos. Pero lo más aterrador es que la hija de John, Louisa (Ivana Baquero), comienza a mostrar un comportamiento perturbador. Debut en el largometraje del director español Luis Berdejo, responsable del guión de títulos de terror como Rec e Imago Mortis. Uno de sus máximos aciertos ha sido la elección de actores. Kevin Costner está muy bien como el padre abandonado que intenta mantener el tipo como puede e Ivana Baquero está estupenda como la joven protagonista. La española repite como “la elegida” y vuelve a enfangarse recorriendo oscuros pasadizos como ya hiciera en El laberinto del fauno. Precisamente de este título conoce a Javier Navarrete, responsable de las bandas sonoras de las dos películas. El inicio de La otra hija resulta prometedor. Berdejo deja claro que sabe manejar la tensión en una escena poco trascendente pero muy desasosegante como es la de la escopeta. A estas esperanzas iniciales también se une el hecho de que al principio opte por no mostrar a la criatura o criaturas culpables de lo que sucede en la casa. Pero el mayor problema es que no sabe dosificar esta capacidad para mantener en vilo al espectador y acaba perdiendo el ‘tempo’ de la historia. Así pues, llega un momento en que el ritmo se descompensa hasta tal punto que la película se hace larga. Dicho lo cual, es inevitable que el final resulte precipitado, pues no estamos ante una cinta de tres horas de metraje. Hay interés por cuidar el guión en detalles como la historia familiar de los protagonistas y la de los antiguos inquilinos de la casa, pero luego tiene elementos incomprensibles como el paralelismo engañoso entre los culpables de lo que sucede en la casa y las hormigas, que deriva en la un tanto absurda explicación de lo que está pasando.

4/10
The Company Men

2010 | The Company Men

Aunque su nombre no es demasiado conocido, John Wells es un peso pesado de la televisión. Ha sido productor ejecutivo y guionista de series de altura, como El ala oeste de la casa blanca y Urgencias, cocreador de la serie Turno de guardia, e incluso ha llegado a ser presidente del Sindicato de Guionistas de la Costa Oeste. En esta ocasión, Wells debuta como director de largometraje con un film también escrito por él que explora las consecuencias de la crisis económica internacional. Casualmente, la trama es una especie de versión americana de Los lunes al sol, pues sigue los pasos de varios trabajadores de los astilleros que se quedan en el paro. La diferencia con el film de Fernando León de Aranoa es que los protagonistas son ejecutivos de sólida posición. La cinta dedica más tiempo a Bobby Walker (Ben Affleck), acostumbrado a jugar al golf, y a presumir de Porsche, que tras encontrarse repentinamente en la calle tiene que acostumbrarse a reducir gastos, se da cuenta de que no se lo rifan las otras empresas como imaginaba en un primer momento, y hasta tiene que reconvertirse ocasionalmente en obrero de la construcción al aceptar un trabajo con su cuñado (Kevin Costner). La cinta también sigue el periplo de uno de sus compañeros, Phil Woodward (Chris Cooper), que aunque dura un poco más en la empresa también acaba despedido, y de Gene McClary (Tommy Lee Jones), su jefe, que también acaba fuera. Se nota la procedencia televisiva del cineasta, pues la realización es más propia de un telefilm de sobremesa. Todo resulta excesivamente convencional y previsible. Los personajes son planos, aunque les insuflan bastante vida los actores, ya que Wells ha contado con un reparto de excepción en el que sobresalen, como era de suponer, Chris Cooper y Tommy Lee Jones, aunque sus personajes están desdibujados. En cualquier caso, la cinta cumple sus objetivos, y avisa de las consecuencias de obsesionarse con las apariencias y el dinero. Además, acaba resultando muy positiva en su reivindicación de la unidad familiar en tiempos duros, y en su reflexión sobre la necesidad de ingeniárselas para seguir adelante como sea.

5/10
El último voto

2008 | Swing Vote

Bud Johnson es un pobre tipo, cuarentón y divorciado, al que acaban de despedir de su empleo en una fábrica. Vive en una casa cochambrosa, en un pequeño pueblo de Nuevo México, llamado Texico, que ni siquiera aparece en los mapas. Bud es un buen tipo, pero no es muy lumbreras, se emborracha con frecuencia y no se toma nada en serio. Toda su vida sería un completo desastre si no fuera por Molly, su hija de 12 años, una niña buena, inteligente y precozmente responsable. El día de las elecciones Molly convence a su padre para que vaya a votar, pero por cosas del destino éste no lo hace y Molly decide hacerlo en su lugar. Sin embargo, un apagón estropea el sistema y su voto no queda contabilizado. El problema llega cuando los dos candidatos a presidente empatan en el estado de Nuevo México, y es entonces cuando el resultado final dependerá del voto de Bud, pues éste habrá de votar de nuevo por error electoral. El próximo presidente de los Estados Unidos depende de él. El director Joshua Michael Stern entrega una simpática y previsible comedia, medianamente entretenida, llena de buenos sentimientos, amor y sensiblería, y cuyo rebuscado planteamiento no esconde ni un ápice de su servidumbre a una sacralizada democracia estadounidense. El film responde a la máxima política “un hombre, un voto” y apuntala didácticamente –y quizá también durante demasiado metraje– la consigna de ejercer con responsabilidad las obligaciones cívicas. La idea inicial tiene su gracia, pero en general falta algo de magia para elevar la calidad y el interés del conjunto, tanto que al final puede resultar demasiado convencional y pasteloso. Hay momentos divertidos, sobre todo en lo referente a las estrategias que llevan a cabo los partidos republicano y demócrata para granjearse el voto del protagonista. Y se agradece cierta clase en los guionistas, que retratan a los dos candidatos presidenciales por igual, como seres normales, con defectos y virtudes, con dudas y con principios, lejos de estúpidos clichés maniqueos. También es interesante constatar cómo los temas clave de la política son siempre temas morales. El reparto reúne a grandes actores, pero es justo destacar a un Kevin Costner que da bien el pego como perdedor. Y también merece especial mención la jovencita Madeline Carroll, que encarna espléndidamente a Molly.

4/10
Mr. Brooks

2007 | Mr. Brooks

En 1947, Charles Chaplin, que hasta ese momento sólo había interpretado a personajes entrañables, dio un giro radical en su carrera al dirigir y protagonizar Monsieur Verdoux, una criticadísima obra maestra, en la que interpretaba a un asesino de mujeres, que a pesar de los horribles crímenes que cometía, era también un hombre de familia que caía bien en cierta medida a los espectadores. El film, aparentemente sencillo, es muy complicado de elaborar. Está bastante lejos de la genialidad de Chaplin el cineasta y guionista Bruce A. Evans, que como director sólo había rodado la mediocre Kuffs, poli por casualidad, y que intenta hacer una jugada parecida –hasta el título se parece– convirtiendo a Kevin Costner en un asesino que a la vez es un padre de familia que debe caer bien. El protagonista de JFK es un buen actor, casi siempre en papeles heroicos, pero que con un trabajo impecable logró que el público conectara con su personaje, un delincuente que secuestra a un niño, en Un mundo perfecto, un film mucho mejor construido que el que nos ocupa. Costner interpreta esta vez a Earl Brooks, empresario que ha logrado mucho éxito con su empresa fabricante de cajas. Aparentemente, es un hombre feliz, casado, con una hija adolescente, eso sí, bastante rebelde. Sin embargo, Brooks sufre alucinaciones pues se le aparece constantemente Marshall, un amigo imaginario. Éste le incita a regresar al crimen, pues aunque lleva mucho tiempo inactivo, Brooks en realidad es el ‘Asesino de las huellas’, un peligroso psicópata que aniquila parejas en pleno acto sexual. Durante uno de sus crímenes, deja la ventana abierta, por lo que no puede evitar que le fotografíe un individuo que le va a chantajear: Si no quiere que envíe las fotos a la policía, deberá llevarle consigo a su próximo asesinato. Mientras, una policía que se está divorciando de un impresentable investiga el asunto. El film es un correcto thriller que se sigue más o menos con cierto interés. Pero no acaban de funcionar las secuencias de Costner conversando con Marshall, su lado oscuro, encarnado por William Hurt. Esta dualidad del protagonista recuerda demasiado peligrosamente a El club de la lucha, un film superior. Tampoco es gran cosa la trama de la policía, en parte por el nefasto trabajo de la actriz que la interpreta, Demi Moore, pero también porque su historia introduce demasiadas subtramas que entorpecen el ritmo (se divorcia de ella un vividor que quiere exprimirla, sale de la cárcel un tipo al que encerró que pretende eliminarla). Se supone que el film intenta establecer cierta conexión entre la perseguidora y el perseguido, pero no lo consigue. Llega a resultar especialmente ridículo que el protagonista asista a las sesiones de Alcohólicos Anónimos (AA) a ver si consigue superar su adicción, dando pie a una odiosa comparación entre la patología del protagonista con el alcoholismo, que sinceramente no tiene sentido. De hecho, el protagonista invoca continuamente la famosa oración que se suele usar en AA (“Señor, concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las que si puedo y sabiduría para distinguir la diferencia”). Es evidente que la cinta pretende ser un entretenimiento muy ligero, pero llama mucho la atención que el contenido esté tan descuidado que no resista el mínimo análisis crítico. Por ejemplo, en esta película la maldad se transmite hereditariamente, como el color de los ojos, lo que nos remite a las teorías biologicistas, desfasadas desde la década de los 30.

4/10
Dicen por ahí...

2005 | Rumor Has It...

En plena crisis por su cercano matrimonio, que le asusta, Sarah añade nuevos ‘inputs’ a su vida que contribuyen a desorientarla más. Su hermanita, de repente, ha anunciado su boda, y a través de su abuela empieza a sospechar que historias familiares del pasado inspiraron la novela El graduado y el posterior film de Dustin Hoffman y Anne Bancroft. Lo cual podría significar que su padre no es su padre. Cualquiera sabe. El caso es que acude a conocer al auténtico ‘graduado’, y se siente atraído por él. El lío está servido. Rob Reiner sigue lejos de los buenos tiempos de antaño (La princesa prometida, Cuenta conmigo, Algunos hombres buenos). Aquí maneja la trama de enredo lo mejor que puede, urde alguna situación graciosa y saca partido al atractivo reparto encabezado por Kevin Costner y la guapa Jennifer Aniston.

4/10
Más allá del odio

2005 | The Upside Of Anger

Terry Wolfmeyer intenta superar la repentina ausencia de su marido. Consigue sacar adelante a sus cuatro hijas, pero acaba teniendo problemas con el alcohol. Empezará a salir del hoyo cuanto intima con Denny, su vecino, antigua estrella del béisbol. Éste se convertirá en un buen apoyo. Drama romántico, con algunos momentos humorísticos, e ingeniosos diálogos, sobre la desestructuración familiar. Algunas secuencias son intensas, como la del hospital.

5/10
The Guardian

2005 | The Guardian

Ben Randall es un legendario nadador de la Guardia Costera estadounidense. Aunque pasa los 50, edad a la que sus compañeros se han ido retirando a puestos administrativos, él sigue participando en misiones de rescate, sacando del agua a buceadores en apuros o a tripulantes de barcos que se hunden. Se hunde también su matrimonio, pues su esposa, convencida de que está más enamorado de su trabajo que de ella, le abandona. Tras perder a su equipo por una avería del helicóptero en el que viajaban durante una misión, Randall es enviado a la escuela A, donde se adiestra a los futuros nadadores de rescate. Allí tendrá de alumno a Jake Fischer, aspirante chulito que proclama que batirá todos los récords que ostenta Randall. Años después de irse a la deriva con Waterworld, Kevin Costner intenta salir a flote con esta cinta de acción que parte de una idea original, pues abundan las películas de bomberos, policías y otros colectivos profesionales heroicos, pero a Hollywood no parecen haberle interesado los guardias costeros. Éstos le han brindado al especialista en acción Andrew Davis, responsable de El fugitivo, una oportunidad de oro para lucirse con escenas de acción trepidantes y de cierta frescura. El film está bien construido, con los actores en su sitio. A Costner le viene bien el papel de vieja leyenda en horas bajas, mientras que Kutcher no desentona como mocoso arrogante. El mayor defecto del film su alargamiento innecesario, hasta la extenuación, con secuencias que no aportan nada, como algunos rescates, o la tópica visita de Costner y Kutcher a un bar donde acaban a puñetazos. De no ser así, habría quedado uno de esos films academicistas, nunca mejor dicho, estilo Hombres de honor, sobre una academia de élite, que giran en torno a la superación personal y la maduración.

5/10
Open Range

2003 | Open Range

Cuatro hombres transportan ganado por la ancha pradera. Su relación se basa en la confianza, como aprende Button, el más joven, de origen mexicano, casi sacado del arroyo, e incorporado al grupo del que forman parte Mose, grandullón con aspecto de oso, que mantiene un trato entre paterno y fraternal con Button; Boss, que está al mando, hombre sabio y moral; y White, tipo duro y taciturno, leal, que esconde un pasado dejado atrás gracias al ejemplo de Boss. En un viaje que no debería ser problemático, se topan con la intransigencia de un ganadero que no admite su presencia, y que piensa emplear a un sheriff corrupto para acabar con ellos y robarles el ganado. Se plantea entonces el dilema de entregar o no sus reses para salvar la vida. Pero por una cuestión de principios (hay situaciones en la vida en que no se puede ceder), defenderán su posición, aunque resulte suicida. Kevin Costner vuelve al western. Como director y como actor. Quizá no con la originalidad que exhibió en Bailando con lobos, pero sí con idéntico sentido de la épica y del clasicismo. Grandes espacios, la frontera entre el salvaje oeste y la pujante civilización, música vibrante, hermosos parajes… Todo ese paisaje mítico que construyeron directores como John Ford, Howard Hawks, Georges Stevens y Fred Zinnemann, citados profusamente en el film (Centauros del desierto y Raíces profundas en el secreto anhelo de un hogar, Río Rojo en el transporte del ganado, Río Bravo con la cárcel del sheriff, Solo ante el peligro en la actitud de los habitantes del pueblo…), asoma en todo su esplendor. Pero Costner lo presenta con personalidad propia, dándole nuevas vueltas de tuerca, sin caer en el mimetismo. Y hace una apuesta por la opción de responder con medios proporcionados a la injusticia del otro, junto a una negación radical de la venganza. Se aleja aquí de modelos recientes como Sin perdón; esa ausencia de cinismo puede chirriar en los tiempos que corren, pero resulta una bocanada de aire fresco muy necesaria. El film aprovecha las posibilidades técnicas actuales para presentar las escenas de tiroteos con realismo inusitado, que evitan al tiempo el regodeo en la violencia. Por otra parte, Costner sabe crear personajes de entidad: por ejemplo, Robert Duvall es perfecto para el hombre cuya sabiduría se acrecienta con los años. Incluso los pequeños personajes tienen su atractivo, como el tipo que les guarda los caballos, que se diría un homenaje a los que encarnó el inolvidable Walter Brennan.

7/10
Dragonfly (La sombra de la libélula)

2002 | Dragonfly

¿La muerte es el fin o es sólo el paso a otro estado de la existencia del ser humano? ¿Es posible la comunicación entre vivos y muertos? Eso se pregunta el Dr. Joe Darrow después de las experiencias que comienza a sufrir tras la trágica muerte de su esposa cuando ésta viajaba en autobús en tierras sudamericanas. La pérdida deja al doctor en fuera de juego y su aislamiento se va haciendo cada vez más poderoso cuando empieza a ver por todas partes unos extraños signos con forma de libélula. La obsesión de Darrow por encontrar un sentido a esas curiosas imágenes se explica por el hecho de que su mujer tenía una pequeña marca en el tobillo con esa misma forma. ¿Será esto una inoportuna coincidencia o más bien significa que su esposa quiere comunicarle algo? La película mezcla con acierto varios aspectos de diferentes géneros –drama, romance, terror, suspense, ciencia ficción– y los pone al servicio de un guión trabajado, aunque en algunas escenas eche mano de sustos fáciles y de ciertos planteamientos etéreos, al estilo New Age, que quizá pueden resultar demasiado tópicos. El hacer de Kevin Costner es elogiable y logra encarnar con profundidad al descentrado protagonista que lucha denodadamente por encontrar respuestas. Le acompaña Kathy Bates, notable en sus breves apariciones. La atmósfera del film está medida para huir del efectismo y hay que decir que el sorpresivo desenlace es todo un acierto, ya que consigue dar al conjunto la necesaria coherencia que demandan este tipo de films.

5/10
Los reyes del crimen

2001 | 3000 Miles To Graceland

Cada año, en Las Vegas, se celebra una convención de imitadores de Elvis. Aprovechando la coyuntura, cinco atracadores deciden asaltar el casino Riviera. Pasarán desapercibidos entre la multitud vestidos como “el rey del rock”. Consiguen llevar a buen término el atraco, provocando muchos destrozos, y emprenden la huida a través del desierto, donde se encuentran con una madre soltera que no tiene dónde ir. Además, el líder de la banda, Thomas Murphy, no es trigo limpio y tiene planeado desembarazarse de todos sus socios para quedarse él solo con el dinero. Una de atracos, uno de los géneros que mejores resultados ha dado en el celuloide. El reputado autor de vídeos musicales Demian Lichtenstein, que ha trabajado con Sting, mezcla golpes de comedia con secuencias de acción a lo Tarantino, y aprovecha que tiene un reparto de primera. Aunque sus carreras profesionales no atraviesan su mejor momento, Kevin Costner y Christian Slater consiguen darle un divertido aire de chulería a sus macarras personajes, típicos perdedores que en el fondo esperan un golpe de suerte para rehabilitarse y formar una familia. Y el que más se luce es sin lugar a dudas Kurt Russell, otro de los delincuentes, que en el fondo tiene buen corazón.

6/10
Trece días

2000 | Thirteen Days

16 de octubre de 1962. La Casa Blanca recibe información fidedigna acerca de la instalación de rampas lanzamisiles en Cuba. Durante trece días, las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Soviética se convierten en un tenso “tira y afloja”. ¿Habrá guerra nuclear? A septiembre de 2001, obviamente, sabemos que la respuesta es “no”. Por tanto, el interés de Trece días no reside tanto en saber cómo termina lo que se cuenta, sino en conocer los entresijos del entorno del presidente John F. Kennedy: las discusiones entre “halcones” y “palomas”, los dilemas morales planteados a la hora de dar una respuesta adecuada a la provocación rusa, las decisiones que se toman cuando el contrario “mueve ficha”. En su guión, David Self se ha inclinado por: 1) inventar lo menos posible; y 2) quedarse con el punto de vista americano, de modo que el pensamiento soviético lo hemos de adivinar, como Kennedy y compañía. Así las cosas, Roger Donaldson orquesta un film “lección de historia”, donde se narran con detalle los acontecimientos de los “trece días”, siguiendo el esquema de otro título con “trece”, Apolo 13. Como ocurría en este film, Donaldson atrapa y crea suspense, a pesar de que conozcamos cómo va a discurrir todo. Además muestra el lado humano de los personajes, hasta el punto de que participamos de sus dudas y temores. Era inevitable contar con la estrella de turno, y gracias a Kevin Costner es el escogido protagonista, en el papel de un asesor presidencial, y productor.

6/10
Entre el amor y el juego

1999 | For Love of the Game

Billy Chapel es un veterano jugador de béisbol de los Tigres de Detroit, que debería ir pensando en la retirada, y en asentar de una vez por todas su vida familiar y sentimental. En torno a un partido decisivo y a una crisis con su novia, se despliega el conjunto de hechos que han llevado a Billy a tal situación. Nueva muestra del subgénero deportivo. Dirige Sam Raimi, especialista en cine fantástico (El ejército de las tinieblas), que viene ensanchando sus horizontes últimamente en distintos géneros: western (Rápida y mortal) y thriller (Un plan sencillo). El director y su guionista ofrecen una historia entretenida, con buenos sentimientos y reflexiones sobre en qué elementos se debe apoyar una relación amorosa. Además hay vibrantes jugadas de béisbol que entenderá hasta el más neófito en este deporte.

6/10
Mensaje en una botella

1999 | Message in a Bottle

Theresa es una joven y ambiciosa periodista. Un día encuentra casualmente en la playa una vieja botella, que contiene una carta de amor de un desconocido viudo, a su mujer recién fallecida. La historia ocupa la primera plana del Chicago Tribune, y Theresa, tras varias pesquisas, descubre la identidad del viudo: se trata de Garret, un constructor de barcos. Cómo no, surgirá el flechazo, pero... ¿será capaz Garret de volver a amar a otra mujer? El film tiene bastantes puntos a su favor. El trepidante comienzo, con delirio en el mundo de la prensa, recuerda al Frank Capra como Vive como quieras. El legendario Paul Newman tiene un papel secundario pero jugoso. Kevin Costner y Robin Wright Penn componen una creíble pareja. La creciente historia de amor es pesadita a ratos, pero la música y las canciones románticas, o la formidable fotografía de Caleb Deschanel, hacen más llevaderos esos momentos.

4/10
Mensajero del futuro

1997 | The Postman

Tras una guerra nuclear, los Estados Unidos han desaparecido. Perviven pequeñas poblaciones que rinden pleitesía a un tiránico grupo paramilitar. La esperanza renace con 'El Cartero', un embaucador que quita uniforme y saca al cadáver de quien ejercía ese oficio. Las noticias de parientes y amigos, y la patraña de unos Reconstituidos Estados Unidos, une a la gente y despierta ilusiones perdidas. Así, 'El Cartero' se convierte en inesperado mesías. El film es coherente con otros interpretados por Kevin Costner (Robin Hood, príncipe de los ladrones, Rapa Nui, Waterworld), donde se dibujaban dos grupos (los dominadores, violentos sin escrúpulos, y el pueblo, gente sencilla de sentimientos puros) y sus conflictos; pero resulta irregular. Lejos de Bailando con lobos, equilibrada descripción de la trayectoria vital del teniente Dunbar, desde su desesperanza hasta el descubrimiento del ser humano, el segundo film como director de Costner se empantana en un metraje innecesariamente largo. Las dudas del personaje (huir o representar su papel) no tienen reflejo adecuado en la pantalla, y el romance interesa poco. Las hermosas imágenes en un marco que recuerda a El planeta de los simios y una bella partitura no levantan el film, que falla en su decepcionante desenlace. El tono épico es a veces artificioso, y apela en exceso a la fibra sensible del público. Sólo en contadas ocasiones hay sabia medida dramática.

4/10
Tin Cup

1996 | Tin Cup

Roy McAboy es un jugador de golf retirado, un poco borrachín, que se dedica a dar clases de este deporte. Un día recibe la oferta de ser el caddy de David Simms, un antiguo rival, y además, le proponen a Roy enseñar a jugar a Molly, la guapa novia de David. La chispa entre ambos no tarda en encenderse. Ron Shelton dirigió una de las comedias románticas del año, aunque bastante ligerita, colocando como protagonistas a Kevin Costner, que acababa de dejar mal sabor de boca al espectador tras el fiasco de Waterworld, y a Rene Russo, actriz de moda en los 90. El tercero en discordia es un pijo Don Johnson, que se había hecho muy célebre con la serie Corrupción en Miami. La historia presenta a una estrella del golf retirada, que anda de capa caída, pero que decide competir ahora por el amor de una mujer. A la historia se le acusa de contener bastantes tópicos, y de un guión algo cogido por los pelos, pero gustará a las fans de Costner, que le reclaman en películas de este género.

4/10
Waterworld

1995 | Waterworld

El hielo de los casquetes polares se ha fundido, y las aguas cubren la Tierra. Sus habitantes malviven en infectas ciudades acuáticas con la esperanza de pisar un día la mítica Tierra Seca. La llegada a un atolón de Mariner, un solitario y taciturno navegante, altera la vida de la colonia que allí habita. Y aún se altera más cuando los "smokers", un grupo de violentos delincuentes, asaltan el lugar. Mariner huirá del caos acompañado de una mujer y una niña que tiene en la espalda un misterioso tatuaje. Ríos de tinta acompañaron a esta película, una forma muy particular de marketing. Primero trataron de convencernos de que se trataba del mayor despilfarro de la historia del cine, y de que su valor fílmico era nulo; luego aseguraron que la película estaba bastante bien, y que todo era un montaje de cierta prensa contra Kevin Costner. Sea como fuere, lo cierto es que el film no fue la debacle económica que algunos auguraban, y más o menos recuperó lo invertido en él. Propaganda extrafílmica aparte, estamos ante una película futurista entretenida, de guión muy simple, donde los personajes son poco interesantes; desde el antipático héroe de acción, Costner, que nunca se hace amable al espectador, hasta el villano "diácono", que Dennis Hopper interpreta rayando el histrionismo. Como se busca lo comercial, no faltan las concesiones a la galería, incluida alguna burda secuencia erótica. El principal valor del film proviene del tratamiento visual y del diseño de producción. El "look" de una película cuyos horizontes paisajísticos sólo ofrecen agua tiene un indescriptible encanto, y Kevin Reynolds lo aprovecha filmando unas cuantas secuencias de gran fuerza, originalidad y mérito técnico.

5/10
The War (La guerra)

1994 | The War

La familia Simmons vive de modo precario en el Sur de los Estados Unidos. Stephen (Kevin Costner), el padre, arrastra las secuelas que dejó en su psique la Guerra de Vietnam, lo que le dificulta encontrar empleo. El proceso de maduración de los hijos, Stu (Elijah Wood) y Lidia (Lexi Randall) se ha acelerado por esta situación, y por sus constantes peleas con los Lipnicki, hijos de un chatarrero. Pese a todo los dos chicos, con la ayuda de sus amigos de pandilla, se empeñan con ilusión en construir un refugio en la copa de un gran árbol; una meta que les hace olvidar los momentos amargos de su existencia, siquiera sea momentáneamente, a la vez que mantiene en ellos la conexión con la magia propia de la infancia. Jon Avnet, director de la magnífica Tomates verdes fritos, vuelve a sumergirse en una historia sureña rica y llena de interés humano, en la que se mezclan los momentos divertidos –los más propiamente infantiles– con los dramáticos. Tiene como materia prima un guión de Kathy McWorter, a quien hay que reconocer que sabe tratar el manido tema de la guerra de Vietnam de manera diferente, al establecer un paralelismo entre la experiencia de Stephen en el sudeste asiático y las peleas que los Simmons han de librar cada día en casa, en su propio país. Incomprensión, paro, discriminación por enfermedad, racismo, accidentes, muerte, son los enemigos de la guerra que acontece en casa. Estos problemas son observados con mirada perpleja por unos chicos, sobre todo Stu, que están despertando sin saberlo a la adolescencia. La película es ambiciosa, y preciso es reconocer que a veces Avnet pierde el norte. El entretenimiento excesivo en determinados pasajes, un querer abarcar demasiado, dan como resultado un film algo deslavazado, que puede desorientar al espectador, que quizá no adivine a dónde, exactamente, le quiere llevar el director. Un poquito más de orden y claridad de ideas habrían mejorado una película, a pesar de todo destacable. Bien fotografíada, con una hermosa banda sonora de Thomas Newman, el film goza además de un ajustado reparto encabezado por el veterano actor infantil Elijah Wood, la desconocida niña Lexi Randall y el carismático Kevin Costner. Pero el balance de La Guerra es positivo, sobre todo, por su apuesta a favor de la hondura. Especialmente atractivo resulta el tratamiento de las relaciones humanas: entre padre y Stu, que muestra los esfuerzos del primero por educar y ganarse la confianza del hijo; entre hermanos, amigos, adversarios... La generosidad que lleva a estar dispuesto a arriesgar la vida por el amigo está muy presente en la historia. También, olvidando falsos pudores, Avnet trata con acierto la muerte y la tentación subsiguiente de rebelarse contra Dios.

5/10
Wyatt Earp

1994 | Wyatt Earp

Lawrence Kasdan ya dio muestras de su interés por el western al dirigir Silverado en 1984, momento en que el género parecía muerto. Kasdan revisitó luego al legendario personaje de Wyatt Earp, casi al mismo tiempo que George P. Cosmatos en Tombstone. La leyenda de Wyatt Earp. El film se inicia de modo inteligente, con el anuncio del inminente enfrentamiento de los Earp y Doc Holliday con los Clanton en el O.K. Corral. A partir de ahí se retrocede en el tiempo para trazar un amplio arco que comprende la mayor parte de la vida de Wyatt Earp. Esta es una de las novedades de la película. El deseo de abarcar, de dar un pasado a su personaje, que explique su comportamiento como duro sheriff en Dodge City y Tombstone. Ello se hace a veces de un modo fragmentado, aunque las piezas terminan finalmente encajando con bastante coherencia. Kasdan y Kevin Costner ‑éste productor, además de protagonista‑ consiguen una película paradójica. Mitificadora y desmitificadora, realista y legendaria, y ello no de forma inconsciente. Kasdan parece tener como referencia a Clint Eastwood y Sin perdón, pero a la vez se siente demasiado cautivado por la leyenda de Earp. El epílogo del film apuesta por ella, aunque antes se haya contribuido a demolerla un poco. Pues trata de ofrecerse un relato complejo de Wyatt Earp. Los pilares de su vida se los enseñó su padre: la familia y la ley. Pero fuerzas exteriores e incontrolables echan sus planes abajo. Muere la mujer a la que amaba, y se desespera. Trata de ser refugio para otra mujer de la que no está enamorado, y cuando aparezca otra en su vida, su corazón se desgarra. Lucha por mantener unida a la familia, pero a un precio demasiado caro. Y la ley que representa no siempre ayuda a hacer justicia. La misión del sheriff que defiende a los ciudadanos está bastante oscurecida. Los motivos se diluyen en la violencia y el resentimiento que existe entre los Earp y los Clanton. La venganza será motivo suficiente para matar a un hombre. En este mundo desencantado sólo brilla el cariño entre los hermanos Earp, el amor de los esposos, y la sólida amistad entre Wyatt y el tuberculoso Doc Holliday. En los momentos en que Wyatt está a punto de derrumbarse, Doc le sostiene. Y al revés sucede cuando el tuberculoso, al que la vida se le escapa, discute con Big Nose Kate. La película está magníficamente ambientada. Algunas secuencias son de gran intensidad, especialmente las que comparten Wyatt y Doc, éste muy bien interpretado por Dennis Quaid. Pero algo le pasa a este pulcro e irreprochable film. Le falta un poco de alma. O tal vez lo que pesa es que, a pesar de las novedades, la historia de Wyatt Earp se ha contado muchas veces.

6/10
Un mundo perfecto

1993 | A Perfect World

Butch (Kevin Costner) es un delincuente que escapa de la cárcel y secuestra a Phillip, un niño de siete años. En compañía del pequeño huye por todo Texas en un coche robado y va cometiendo pequeños delitos allí por donde va. El policía Red Garnett (Clint Eastwood) le sigue la pista, junto a la criminóloga Sally Gerber (Laura Dern) y algunos otros ayudantes. Por el camino, Butch y el chaval entablarán una relación muy especial, casi como de un padre y un hijo. Dicha unión llega a ser conmovedora y tierna por momentos, a pesar de la delicada situación en que ambos viven. El director Eastwood parece que convierte en oro todo lo que toca, y aquí entrega una singular "road movie" repleta de sentimientos profundos y del fatalismo marca de la casa. El resultado es excelente y el film ha llegado a convertirse en un clásico de los 90. Eastwood intercala con gran ligereza el drama con otros momentos donde el espectador no puede reprimir una sonrisa. Un equilibrado Kevin Costner realizó uno de sus mejores trabajos y el pequeño T.J. Lowther, pese a su debut, sorprendió con el talento que derrochó en pantalla.

7/10
El guardaespaldas

1992 | The Bodyguard

Frank Farner (Kevin Costner) es uno de los mejores guardaespaldas de Estados Unidos. Su método se centra en la concentración en el absoluto control de sus sentimientos. Trabajó para el Servicio Secreto norteamericano, pero un error le desvió de una brillante carrera como protector de los máximos representantes de su país. Un error al que aún da vueltas y que le martiriza. Es contratado por Rachel Marron (Whitney Houston), una superestrella del pop, caprichosa, insensata y rodeada de glamour, todo lo que Farner detesta. Pero irremediablemente, el amor nace entre ellos. Entretenida película, escrita por el prestigioso Lawrence Kasdan, guionista entre otras de El imperio contraataca (1980) o En busca del arca perdida (1981). Cuenta la relación entre dos personas desengañadas y reacias a poner en juego sus sentimientos. Contentará sin duda a los fans de Houston y Costner. Fue nominada al Oscar a la mejor canción.

5/10
Robin Hood, príncipe de los ladrones

1991 | Robin Hood: Prince Of Thieves

Kevin Costner ofreció la imagen moderna del famoso héroe de Nottingham. El actor volvió a ponerse a las órdenes de Kevin Reynolds, que le había dirigido en ¿Dónde dices que vas?, uno de sus primeros éxitos. El cineasta aprovechó los avances técnicos en las secuencias de acción, o para seguir a las flechas con la cámara. La principal novedad de la nueva versión es que Robin Hood cuenta con la ayuda incondicional de un amigo de origen árabe (Morgan Freeman), que ha venido con él de las Cruzadas. En el apartado femenino, Mary Elizabeth Mastrantonio está fantástica como Lady Marian.

6/10
JFK

1991 | JFK

Basada en la investigación del fiscal del distrito de Nueva Orleans, esta película pone en tela de juicio las conclusiones a las que llegó la Comisión Warren sobre el asesinato del presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy. Frente a la tesis defendida por la Comisión de que el magnicidio fue realizado por un solo hombre (Lee Oswald), el fiscal Jim Garrison defiende la existencia de una conspiración que implica a altos miembros del Gobierno y de la CIA y a un grupo de guerrilleros anticastristas Oliver Stone, director caracterizado por comprometerse políticamente en sus películas, consigue mantener un ágil ritmo narrativo, a la vez que nos proporciona una información exhaustiva y documentada sobre los hechos acaecidos en Dallas. Testimonios contradictorios, muertes oportunas y repentinas, ocultación de pruebas, terminan por hacernos dudar de la versión oficial. En el film, galardonado con 2 Oscars, Stone contó con un amplio reparto de estrellas, tanto en papeles principales como secundarios, lo que contribuye a enriquecer la película. Sólidas actuaciones de Kevin Bacon, Tommy Lee Jones, Gary Oldman y Donald Sutherland. La música es del sensacional John Williams.

7/10
Revenge

1990 | Revenge

Un piloto norteamericano se licencia y decide pasar una temporada de vacaciones en Puerto Vallarta, en la casa de un viejo amigo suyo mafioso, que le debe un favor ya que le salvó la vida. Sin embargo, no puede evitar enamorarse de la esposa de su amigo, con la que mantendrá un apasionado idilio a pesar de la amistad que le une con su marido. Cuando éste les descubre iniciará una terrible venganza. Un excelente reparto protagoniza este famoso título del realizador Tony Scott (Días de trueno). Entre todos ellos destaca el veterano Anthony Quinn, pero el joven Kevin Costner se consolidó como uno de los actores más reputados de Hollywood, al tiempo que Madeleine Stowe se convirtió en el gran descubrimiento de la temporada.

4/10
Bailando con lobos

1990 | Dancing With Wolves

En plena conquista de los territorios inexplorados del Oeste en 1860, un intrépido soldado de la Unión decide visitar la frontera con los indios antes de que esta desaparezca. Allí, entra en contacto con una tribu de Sioux, con los que vive una mujer blanca que fue secuestrada cuando era pequeña. Tras tomar el nombre de ‘Bailando con lobos’ y pasar una temporada con los indios, consigue su admiración y respeto, a la vez que él comienza a sentir amistad por ellos y vive un apasionado romance con ‘En pie con el puño en alto’, la mujer blanca. Uno de los más exitosos debuts como realizador fue este filme dirigido por el reputado actor Kevin Costner, que era en aquel momento la estrella más taquillera de Hollywood. No sólo fue una de las películas más vistas del año, sino que a pesar de sus defectos de primerizo consiguió 7 premios oscar en la edición de 1991: Mejor Película, Director, Fotografía, Montaje, Guión Adaptado, Banda Sonora y Sonido. La fotografía de grandes espacios de Dean Semler es excelente y muestra de forma espectacular las grandes llanuras del estado de Dakota –donde fueron rodados todos los exteriores– en Panavisión. Por otra parte el guión ensambla con soltura los ingredientes de una clásica historia épica, como son la historia de amor, las batallas y, sobre todo, en esta ocasión, la naturaleza, uno de los personajes más importantes.

7/10
Campo de sueños

1989 | Field of Dreams

Al igual que en su anterior comedia, Ellas los prefieren jóvenes, el director Phil Alden Robinson regresa sobre el tema de la inocencia perdida y la búsqueda de la felicidad a través de lo imposible. Está basada en el libro “Shoeless Joe”, de W.P. Kinsella, donde un granjero de Iowa hace crecer en sus tierras un campo de béisbol para que vengan a jugar ocho jugadores fallecidos, que en 1919 fueron objeto de un gran escándalo al perder sus partidos intencionadamente (y cuya trama había dado lugar en 1988 al filme Eight Men Out, de John Sayles). Una comedia repleta de fantasía, imaginación y buenos sentimientos que hizo que la Academia la recompensase con nominaciones como mejor película, director y banda sonora para James Horner.

6/10
Corrupción

1989 | The Gunrunner

Una de las primeras películas con protagonismo de Kevin Costner. Se trata de un thriller criminal sin demasiado interés y poco afortunado en cuanto a la realización. La acción transcurre en la guerra civil China, en 1926. Ted presencia cómo ejecutan a su novia. Él logra escapar pero luchará por vengarse y para ello entrará en relación con el tráfico de armas. En el desarrollo de su empresa se enamorará de una hermosa mujer llamada Maude, dueña de un club.

3/10
Los búfalos de Durham

1988 | Bull Durham

Película ambientada en el atractivo mundo del beisbol. Narra las relaciones entre Crash Davis (Kevin Costner), un veterano catcher amargado por su pasado; Ebby, el pitcher más rápido entre todos sus compañeros; y la turbadora Annie (Susan Sarandon), sexy animadora del equipo de beisbol. Crash recibe el encargo de sacar a los Bufalos de Durham de la racha más larga de malos resultados que ha tenido en la historia de la liga de Carolina. Para ello deberá emplearse a fondo en el entrenamiento de su estrella más consagrada: Ebby. Pero lograr que la mente y los brazos del rápido pitcher estén más pendientes del juego que de Annie, parece mucho más difícil de los que se esperaba. Tres de los más grandes actores de Hollywood se dan cita en esta película de relaciones y los tres llevan a cabo unas interpretaciones estupendas; y de entre ellos sobresale un Kevin Costner que comenzaba a travesar sus mejores momentos. Gustará a los incondicionales del deporte y de las amistades complicadas.

4/10
Los intocables de Eliot Ness

1987 | The Untouchables

Años 20. La ley seca hace estragos y favorece el aumento de la criminalidad. Al Capone es el amo de Chicago. ¿Nadie va a pararle los pies? El inspector Eliot Ness desea hacerlo, pero no es fácil si se juega limpio. Pero con la inestimable ayuda del irlandés Malone, poli perro viejo, y su grupo de intocables, el gángster va a tener más difícil burlarse de la ley. Los intocables de Eliot Ness tiene un buen guión de David Mamet, talento visual de Brian De Palma, excelente recreación de exteriores, reparto en que todos los actores están perfectos, música alucinante e inolvidable de Ennio Morricone... ¿Qué más se puede pedir? Poco, la verdad. Destaquemos la escena de la frontera con Canadá y el final.

7/10
No hay salida

1987 | No Way Out

Un oficial de Marina que trabajaba en el Pentágono investiga el asesinato de una joven, con la que mantuvo un romance. Nada más convertirse en estrella con Los intocables de Eliot Ness, Kevin Costner protagonizó este sólido thriller. La impecable dirección de Roger Donaldson destaca por el magnífico uso de la intriga, con un guión muy trabajado, que adapta una novela de Kenneth Fearing y que depara grandes sorpresas. En la platea femenina se sitúa una seductora Sean Young (Blade Runner).

6/10
Cuentos Asombrosos

1985 | Amazing Stories | Serie TV

Tras el éxito norteamericano de la serie televisiva Cuentos asombrosos, en España se estrenaron en el cine una recopilación de los mejores episodios. Se trata de una producción de Steven Spielberg y otros grandes nombres de la industria norteamericana, como Robert Zemeckis (Regreso al futuro). Ellos mismos dirigieron algunos de los episodios y, en esta recopilación se haya uno de los mejores, "La misión", dirigido por el propio Rey Midas de Hollywood. La misión cuenta la historia de un grupo de aviadores que, durante la Segunda Guerra Mundial realizan una misión en un bombardero. Sin embargo, y tras ser alcanzados por el enemigo, un joven soldado queda atrapado en una de las torretas de ametralladoras.

5/10
Silverado

1985 | Silverado

En medio del desierto del Oeste norteamericano, en una vieja ciudad llamada Silverado, un ambicioso sheriff interpretado por Brian Dennehy está haciendo cundir el pánico. Es un tipo que domina la región con mano dura, y no duda en asesinar a cualquiera que pretenda hacerle frente. Tiene a todos los habitantes atemorizados y dominados, pero no cuenta con la valentía de cuatro forasteros que acaban de llegar a la ciudad. Son cuatro temibles pistoleros obsesionados con imponer la justicia allá por donde pasan, interpretados por Kevin Kline, Scott Glenn, Kevin Costner y Danny Glover. El enfrentamiento entre pistoleros es inevitable. Un entretenido western que resucita algunos de los mejores elementos del género, aunque no posee la fuerza del los clásicos. Hay mucha acción y buenas interpretaciones por parte de un plantel artístico prometedor. Escrita y dirigida por el prestigioso Lawrence Kasdan, que comenzó como guionista de algunas de las películas de George Lucas y de Steven Spielberg.

6/10
La misión (1985)

1985 | The Mission | Serie TV

Para muchos, el mejor episodio de la serie televisiva de corte fantástico “Cuentos asombrosos”, rodado con gran pericia por Steven Spielberg. Describe la misión de un bombardero americano durante la Segunda Guerra Mundial. Para el joven encargado de la ametralladora Jonathan va a ser su misión número 23, un auténtico récord de éxitos. Aunque el capitán se resiste a que Jonathan arriesgue una vez más su vida, ante la presión del resto de la tripulación, lo admite en la nueva incursión. Jonathan es muy popular por las caricaturas y dibujos que hace de cada uno del grupo, y le consideran como su amuleto de la suerte, por así decir. Y en efecto, el chico cumple con su cometido. Sólo hay un problema: Jonathan se ha quedado atascado en su posición en la panza del avión, y el tren de aterrizaje está roto. Sólo un milagro podría salvar su vida... Spielberg dota a la historia de un adecuado aire mágico, donde están muy presentes la nostalgia y la camaradería. El cineasta crea un genuino suspense, que crece de modo gradual, tal vez algo estirado, pero muy efectivo; hasta llegar a un final que en manos de otro resultaría sencillamente ridículo, y que él logra convertir en razonable, porque ha sabido prepararnos de modo conveniente para ello. Coprotagoniza la cinta un joven Kevin Costner.

6/10
Testamento final

1983 | Testament

Scottie y Mary, los niños de una familia estadounidense, son los más afectados por la radiación tras la guerra nuclear que acaba de acontecer. Además, la familia ha perdido la comunicación con el mundo exterior. Catastrofista cinta dirigida por Lynne Littman donde Jane Alexander fue nominada al Oscar como mejor actriz. Destaca la música de James Horner (Apolo 13, Titanic), así como la presencia del joven Lukas Haas, que debutaba en el cine.

4/10
Open Range

2003 | Open Range

Cuatro hombres transportan ganado por la ancha pradera. Su relación se basa en la confianza, como aprende Button, el más joven, de origen mexicano, casi sacado del arroyo, e incorporado al grupo del que forman parte Mose, grandullón con aspecto de oso, que mantiene un trato entre paterno y fraternal con Button; Boss, que está al mando, hombre sabio y moral; y White, tipo duro y taciturno, leal, que esconde un pasado dejado atrás gracias al ejemplo de Boss. En un viaje que no debería ser problemático, se topan con la intransigencia de un ganadero que no admite su presencia, y que piensa emplear a un sheriff corrupto para acabar con ellos y robarles el ganado. Se plantea entonces el dilema de entregar o no sus reses para salvar la vida. Pero por una cuestión de principios (hay situaciones en la vida en que no se puede ceder), defenderán su posición, aunque resulte suicida. Kevin Costner vuelve al western. Como director y como actor. Quizá no con la originalidad que exhibió en Bailando con lobos, pero sí con idéntico sentido de la épica y del clasicismo. Grandes espacios, la frontera entre el salvaje oeste y la pujante civilización, música vibrante, hermosos parajes… Todo ese paisaje mítico que construyeron directores como John Ford, Howard Hawks, Georges Stevens y Fred Zinnemann, citados profusamente en el film (Centauros del desierto y Raíces profundas en el secreto anhelo de un hogar, Río Rojo en el transporte del ganado, Río Bravo con la cárcel del sheriff, Solo ante el peligro en la actitud de los habitantes del pueblo…), asoma en todo su esplendor. Pero Costner lo presenta con personalidad propia, dándole nuevas vueltas de tuerca, sin caer en el mimetismo. Y hace una apuesta por la opción de responder con medios proporcionados a la injusticia del otro, junto a una negación radical de la venganza. Se aleja aquí de modelos recientes como Sin perdón; esa ausencia de cinismo puede chirriar en los tiempos que corren, pero resulta una bocanada de aire fresco muy necesaria. El film aprovecha las posibilidades técnicas actuales para presentar las escenas de tiroteos con realismo inusitado, que evitan al tiempo el regodeo en la violencia. Por otra parte, Costner sabe crear personajes de entidad: por ejemplo, Robert Duvall es perfecto para el hombre cuya sabiduría se acrecienta con los años. Incluso los pequeños personajes tienen su atractivo, como el tipo que les guarda los caballos, que se diría un homenaje a los que encarnó el inolvidable Walter Brennan.

7/10
Mensajero del futuro

1997 | The Postman

Tras una guerra nuclear, los Estados Unidos han desaparecido. Perviven pequeñas poblaciones que rinden pleitesía a un tiránico grupo paramilitar. La esperanza renace con 'El Cartero', un embaucador que quita uniforme y saca al cadáver de quien ejercía ese oficio. Las noticias de parientes y amigos, y la patraña de unos Reconstituidos Estados Unidos, une a la gente y despierta ilusiones perdidas. Así, 'El Cartero' se convierte en inesperado mesías. El film es coherente con otros interpretados por Kevin Costner (Robin Hood, príncipe de los ladrones, Rapa Nui, Waterworld), donde se dibujaban dos grupos (los dominadores, violentos sin escrúpulos, y el pueblo, gente sencilla de sentimientos puros) y sus conflictos; pero resulta irregular. Lejos de Bailando con lobos, equilibrada descripción de la trayectoria vital del teniente Dunbar, desde su desesperanza hasta el descubrimiento del ser humano, el segundo film como director de Costner se empantana en un metraje innecesariamente largo. Las dudas del personaje (huir o representar su papel) no tienen reflejo adecuado en la pantalla, y el romance interesa poco. Las hermosas imágenes en un marco que recuerda a El planeta de los simios y una bella partitura no levantan el film, que falla en su decepcionante desenlace. El tono épico es a veces artificioso, y apela en exceso a la fibra sensible del público. Sólo en contadas ocasiones hay sabia medida dramática.

4/10
Bailando con lobos

1990 | Dancing With Wolves

En plena conquista de los territorios inexplorados del Oeste en 1860, un intrépido soldado de la Unión decide visitar la frontera con los indios antes de que esta desaparezca. Allí, entra en contacto con una tribu de Sioux, con los que vive una mujer blanca que fue secuestrada cuando era pequeña. Tras tomar el nombre de ‘Bailando con lobos’ y pasar una temporada con los indios, consigue su admiración y respeto, a la vez que él comienza a sentir amistad por ellos y vive un apasionado romance con ‘En pie con el puño en alto’, la mujer blanca. Uno de los más exitosos debuts como realizador fue este filme dirigido por el reputado actor Kevin Costner, que era en aquel momento la estrella más taquillera de Hollywood. No sólo fue una de las películas más vistas del año, sino que a pesar de sus defectos de primerizo consiguió 7 premios oscar en la edición de 1991: Mejor Película, Director, Fotografía, Montaje, Guión Adaptado, Banda Sonora y Sonido. La fotografía de grandes espacios de Dean Semler es excelente y muestra de forma espectacular las grandes llanuras del estado de Dakota –donde fueron rodados todos los exteriores– en Panavisión. Por otra parte el guión ensambla con soltura los ingredientes de una clásica historia épica, como son la historia de amor, las batallas y, sobre todo, en esta ocasión, la naturaleza, uno de los personajes más importantes.

7/10

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