Reportajes
Se donarán todos los ingresos de este fin de semana a organizaciones pro derechos de la mujer
Un pintalabios busca publicidad a cuento de los escándalos sexuales de Hollywood
¿Todo vale a la hora de vender productos? Quizás roce el límite la campaña de Lipslut, compañía de cosméticos fundada por la jovencísima estudiante Katie Sones, que se “solidariza” con las actrices que han elegido vestirse de negro en los Globos de Oro.
De esta forma, donará la totalidad de las ganancias de este fin de semana de su pintalabios “F*ck Hollywood”, a diferentes organizaciones que combaten el acoso sexual, incluida Time’s Up, campaña cuyo manifiesto han firmado estrellas como Jennifer Lawrence y Emma Stone. Un acto desinteresado que no encubre que este producto (cuyo nombre podría traducirse como “que te den, Hollywood”), lanzado en noviembre a rebufo de los escándalos sexuales, ya ha generado 80.000$ de beneficio. En descarga de la empresa, se debe mencionar que la mitad de sus ingresos van a ONGs que apoyen los derechos de las mujeres.
“No creo que unas pocas buenas películas que salen cada año justifiquen una mala conducta sexual por sistema", explica Sones en el comunicado oficial. "Con la opinión pública centrada en estos temas durante la temporada de premios, creo que existe la posibilidad de que participemos y llamemos la atención sobre la gravedad del sexismo y el abuso en el lugar de trabajo”.
Lipslut ha arrasado también con su lápiz labial “F*ck Trump”, que salió a la venta tras la victoria del 45ª presidente a finales de 2016.
Martin Scorsese proyecta "Aldeas" en el Vaticano, el último sueño del papa Francisco
La Santa Sede se viste de cine… y de emoción. El Vaticano acogerá este 21 de abril una proyección muy especial: el documental “Aldeas, The Final Dream of Pope Francis”, impulsado por el mismísimo Martin Scorsese y centrado en la figura del recordado Papa Francisco.
No ser fan de Taylor Swift pasa factura a Josh Hutcherson
En Hollywood también hay dramas fuera de la pantalla… y esta vez el protagonista es Josh Hutcherson, que ha confesado que una inocente opinión sobre Taylor Swift le metió de lleno en una tormenta digital de la que no quiere saber nada.