Reportajes
Se estrena "Operación Panda"
Los osos más inolvidables de la animación
En "Operación Panda", que llega hoy a las carteleras de la mano de la distribuidora Vercine, una despistada cigüeña deja por error a un bebé de oso panda en el jardín del malhumorado oso grizzli Mic Mic. Éste emprenderá un viaje para entregar al recién nacido a sus verdaderos padres.
Pero Operación Panda, dirigida por Vasiliy Rovenskiy, uno de los fundadores de la compañía rusa Licensing Brands, no ha sido la única cinta de animación que ha ofrecido plantígrados sobresalientes. Muchos han quedado para el recuerdo de los espectadores.
La principal compañía de animación, Walt Disney, ha creado algunos de los más recordados, como Baloo, el encargado de transmitir la Ley de la Jungla en El libro de la selva. Little John acompañaba con sus chistes y su simpatía al heroico protagonista de Robin Hood. La factoría también se encargó de llevar a la pantalla las peripecias del personaje de libros infantiles Winnie the Pooh.
Más recientemente, Pixar, que pertenece a la multinacional, colocó como antagonista de la memorable Toy Story 3 a Lotso, de apariencia suave y tierna, pero en realidad un auténtico monstruo. En el terreno de la animación digital, se debe citar a Po, personaje central de Kug Fu Panda y secuelas, y a Sid, el perezoso de la saga iniciada con Ice Age, la edad de hielo. Boog llevaba una vida tranquila en Colegas en el bosque.
En televisión, los reyes son El oso Yogui, y su inseparable amiguete Bubu, que pasaban el día robando cestas de comida a los visitantes del parque de Jellystone, por cortesía de la factoría Hanna-Barbera. También quedaron para el recuerdo Jackie y Nuka, oseznos de El bosque de Tallac. El osito Misha narraba las peripecias de la mascota olímpica de los Juegos Olímpicos de Moscú, de 1980.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.