Reportajes
Leyendas Urbanas de Hollywood
Tom Cruise no permite que se le mire a los ojos durante los rodajes
Circulan numerosas historias en torno a Tom Cruise, muchas de las cuales parecen fruto de la envidia que provoca que lleve cuatro décadas en la cima del estrellato.
La leyenda: Tom Cruise exige bajo contrato que los actores que ruedan con él no le miren a los ojos, salvo por necesidades de la acción. Los extras y técnicos nunca podrían hacerlo.
Hechos empíricos: Existen diversos personajes, como Walt Disney, más proclives a que se creen leyendas urbanas alrededor suyo, a veces sin explicación aparente. En el caso de Tom Cruise nacen muchas, quizás al tratarse de un personaje algo estrambótico, muy volcado en la defensa de la Iglesia de la Cienciología, a la que pertenece. En 2003 varios medios internacionales publicaron que la estrella de Eyes Wide Shut había incluido una cláusula en su contrato para rodar en Nueva Zelanda El último samurái, de Edward Zwick, que los actores, extras y técnicos tuvieran expresamente prohibido mirarle a los ojos.
¿Qué hay de cierto? Se trata de una falsedad bastante curiosa. Resulta imposible determinar por qué se ha generado semejante bulo, y cuáles fueron las fuentes de los periodistas que la divulgaron. Si se pregunta a los compañeros de reparto, o del equipo de diversos filmes del astro, todos responden que desconocen el tema, y que al tratar con él podían mirarle a los ojos perfectamente.
Sean Penn se va al asalto del Capitolio con Bradley Cooper
Sean Penn vuelve a ponerse detrás de la cámara con un proyecto tan ambicioso como inevitablemente polémico. El actor y director, que acaba de conquistar su tercer Óscar gracias a "One Battle After Another", prepara una película todavía sin título sobre la vida de un policía relacionado con los sucesos del asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. Y para encarnar al protagonista, ya negocia con Bradley Cooper.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.