Las bulopelículas
Solo en casa 7: Vigilancia en el Geriátrico
¿Y si el mayor peligro para la seguridad de una residencia de ancianos no fuera una inspección de sanidad, sino un hombre de 65 años con traumas infantiles de abandono y una habilidad sobrenatural para el bricolaje defensivo?
Tras El diablo viste de Prada 2 llega otra secuela tardía, “Solo en casa 7: Vigilancia en el Geriátrico” estira el chicle de la nostalgia hasta que se rompe, convirtiendo un andador en una máquina de guerra.
Disclaimer
La siguiente “bulopelícula” ha sido creada para reírnos de nuestra propia vejez. Cualquier parecido con el estado actual de las rodillas del lector, el precio de las cremas antiarrugas o la tendencia de Disney a resucitar franquicias muertas es pura y dolorosa realidad.
Origen del proyecto
Tras ver que ya no quedaba ningún superhéroe por explotar, un ejecutivo de Hollywood miró una foto de Macaulay Culkin y gritó: —¿Y si Kevin McCallister nunca superó lo de quedarse solo en Navidad y ahora sufre paranoia clínica en una residencia de lujo? —¡Brillante! ¿Podemos ponerle trampas con tecnología de 1990 en un mundo de 2024? —Sí, y que los villanos no quieran robarle la pasta, sino simplemente obligarle a comer puré de verduras sin sal. Así nació este thriller geriátrico que mezcla el trauma infantil con el reuma, explorando qué pasa cuando el niño que defendió su casa se convierte en el abuelo que defiende su autonomía.
Sinopsis
A sus 65 años, Kevin McCallister vive en la exclusiva residencia "Villa Olvido". Tras décadas de paz, la dirección del centro contrata a dos enfermeros de "gestión agresiva" que pretenden que Kevin se tome la pastilla de la tensión media hora antes de lo habitual. Detectando una invasión a su soberanía personal, Kevin decide que la residencia es su castillo.
Mientras los enfermeros intentan entrar en su habitación, Kevin despliega un arsenal de defensa adaptado: dentaduras postizas con muelle escondidas en los cajones, aceite de bebé esparcido estratégicamente en las zonas de andadores y un hilo invisible que activa un televisor a todo volumen con debates políticos sobre las pensiones, lo cual causa confusión inmediata y mareos. El clímax llega cuando Kevin utiliza su silla de ruedas motorizada para una persecución a 5 km/h por los pasillos, mientras suena una versión en clave de requiem de "Rockin' Around the Christmas Tree".
Frases promocionales
—“Esta vez... no se le olvidó la dentadura”.
—“En el geriátrico, nadie puede oír tus gritos... porque todos tienen el audífono apagado”.
—“Solo. Viejo. Y más peligroso que una oferta en el supermercado”.
Producción y reparto
Macaulay Culkin es Kevin McCallister, un hombre que no necesita GPS porque ya no sale de casa, pero que conoce cada centímetro del suelo radiante de su habitación. Su famoso grito con las manos en las mejillas ahora es por un repentino dolor de muelas.
Jamie Lee Curtis interpreta a La Enfermera jefa Ratched-McCallister, una mujer que solo quiere que Kevin se ponga la bata de boatiné y que sospecha que el bote de polvos de talco es, en realidad, una bomba de humo.
Joe Pesci y Daniel Stern hacen un cameo como Harry y Marv, que ahora son compañeros de dominó de Kevin y le dan consejos tácticos sobre cómo sabotear el bingo del viernes.
Dirección: M. Night Shyamalan promete un giro final donde descubrimos que los padres de Kevin no lo olvidaron en casa de pequeño, sino que él todavía está escondido en el ático de la primera película imaginando toda su vida.
¿Habrá más secuelas?
Solo en casa 8: Solo en el Imserso, donde Kevin se pierde en un viaje organizado a Benidorm y tiene que defender su hamaca en la piscina frente a una horda de turistas alemanes armados con crema solar de factor 50.
Solo en casa 7 próximamente en cines de verano y en salas con calefacción reforzada.
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