Reportajes
Cameron Díaz promociona “The Green Hornet”
Tuve ocasión de entrevistarme con Cameron Díaz en el ya lejanísimo año 1997 cuando ella había rodado Una historia diferente. Ha pasado el tiempo, y aunque tenemos exactamente la misma edad, mientras que yo he envejecido brutalmente, ella sigue estando estupenda. La actriz fue la gran estrella de la rueda de prensa que ofreció con Seth Rogen, Christoph Walz, Jay Chou y el director Michel Gondry, para promocionar The Green Hornet, otra de superhéroes. Actualiza las peripecias de un personaje que ya dio lugar a una serie con Bruce Lee.
Cameron Díaz vuelve a estar en otra cinta de acción, como Los Ángeles de Charlie. ¿Tanto le gusta el género?
Cameron Díaz: Me gusta hacer películas de todo tipo, pero la verdad es que siempre me ha llamado la atención el cine de acción. Desde pequeña. Yo quería ser Indiana Jones.
Acepté esta cinta porque Michel Gondry y Seth Rogen me habían hablado mucho del proyecto, y al final me convencieron. Me dijeron que mi personaje no era el típico objeto de deseo, sino el cerebro de la trama, y eso me pareció muy divertido.
¿Trató Seth Rogen, protagonista e impulsor del proyecto, de que el film fuera muy fiel al original?
Seth Rogen: Aunque guardo un buen recuerdo de la serie, no investigamos el material previo. La idea era partir de cero, como si no se hubiera hecho nada antes. Tenía que resultar una película fresca. Respetamos la versión original y a Bruce Lee, alejándonos de lo que se había hecho antes.
Con tanto superhéroe por la pantalla, ¿qué aporta éste de nuevo?
S.R.: Es un hombre egoísta que evoluciona, y además ha tenido una relación en cierto modo dramática con su padre. Es una historia muy distinta a la de las típicas películas del género.
¿Qué ha visto Michel Gondry en esta superproducción?
Michel Gondry: Lo que más me interesaba es que el protagonista es un antihéroe. También se centra en la relación entre un empleado y su jefe, y eso me gustaba. En suma, antes del rodaje vi que esta película funcionaría y aunque había muchos directores que podrían haberse encargado de este proyecto, decidí rodarla yo mismo.
Pero no se parece a sus personalísimas películas, como Olvídate de mí. ¿Cómo es posible que apostaran por usted para The Green Hornet?
M.G.: Desde luego, he tenido el mayor presupuesto de mi carrera. Fue bastante sencillo conseguir que me ficharan para el proyecto. Me vestí con traje y fui a una reunión con grandes ejecutivos. Nada más entrar me preguntaron si yo sería capaz de rodar una película comercial.
Dije que sí, se lo creyeron, y me puse manos a la obra.
La verdad es que esa pregunta tiene su trampa, porque claro, luego ellos juegan contigo a nivel cerebral, y siempre esgrimen que yo les había prometido que mi película era para el gran público. He tenido mucha libertad para rodar lo que he querido, aunque me sentía obligado a ser comercial. Al fin y al cabo, había dado mi palabra.
¿No teme que sus incondicionales dejen de seguirle?
M.G.: Pues lo que trato de conseguir es llegar a un público más amplio. Espero lograrlo. Me ha encantado la experiencia de hacer cine más popular, con una actriz tan conocida como Cameron Díaz. No me siento identificado con este tipo de trabajos, pero he rodado según mi forma de trabajar habitual.
¿Por qué se ha adaptado la acción al presente, pero el protagonista lleva un coche de estética retro?
M.G.: Los diseñadores hicieron varios planos de prototipos, y ése fue el que más nos gustó. Al final construyeron muchos, por lo que en el rodaje podíamos romperlos sin ningún problema.
Tras hacerse famoso con Malditos bastardos, ¿va bien la carrera de Christoph Waltz en Hollywood?
Christoph Waltz: Hasta ahora, mi carrera en Hollywood se reduce a esta película, y a estas personas que tengo a mi alrededor (risas). Así que puedo decir que me va genial.
¿Cómo es posible que consiga darle esos toques cómicos a sus villanos?
C.W.: Supongo que la maldad no está reñida con el sentido del humor. No hay contradicción. Yo en realidad no pienso en cómo tiene que ser el personaje, ni si debe tener sentido del humor o no. Dejo que los directores decidan y yo me ciño a lo que se espera de mí. Espero que después las mentes pensantes sepan unir todas las piezas, y componer con todos los planos míos y de los otros actores una buena película.
¿Por qué aceptó el papel de Kato el taiwanés Jay Chou?
Jay Chou: Me dedico a la música, en Taiwan, donde he hecho carrera, y el director es también músico, por lo que me llevo muy bien con él. Me mandaron el guión, me gustó y me pareció genial tener la oportunidad de darme a conocer fuera de mi país. Ha sido un desafío, y espero que mis canciones se escuchen también en occidente, si la película tiene éxito.
C.D.: Jay Chou aprendió a hablar inglés gracias a los diálogos de esta película y ahora lo hace muy bien.
M.G.: La verdad es que yo le daba un montón de indicaciones. Él asentía. Pero en realidad no entendía nada. (risas)
¿Fue complicado comunicarse con fluidez con Jay Chou y los actores americanos para usted, que es francés?
M.G.: La verdad es que yo pensaba que sí, que se me daba muy bien el idioma. Pero resulta que un día estaba dando indicaciones al equipo, y después de una larga parrafada con instrucciones, ¡me di cuenta de que los actores estaban traduciéndose unos a otros lo que yo acababa de decir! (risas)
C.D.: Sí, es que Michel Gondry tiene mucho acento francés. Yo no entendía del todo a Michel, pero sin embargo Jay le entendía mejor que yo.
M.G.: Se ve que los que hablamos mal inglés nos entendemos mejor entre nosotros.
¿Teme Jay Chou las comparaciones con Bruce Lee?
J.C.: Espero que no se me compare, ya que él es un mito, irrepetible. Nadie puede reemplazarle. Yo he intentado realizar una aproximación al personaje muy distinta. Por ejemplo, toca el piano, ya que la música tiene gran importancia.
S.R.: Lo que más nos gustaba de Jay Chou era que no nos recordaba a Bruce Lee. No hubiera funcionado una mala imitación.
¿Seguirá Cameron Díaz más encasillada en la comedia que en otros géneros?
C.D.: Nunca pienso qué voy a hacer a continuación. Me dejo llevar. No se me da bien trazar directrices y por eso no planifico mi carrera. Espero seguir rodando mucho cine, y trataré de hacer bien aquello que me vaya llegando. Si me llegan comedias buenas, no tengo ninguna pega en rodarlas, y en caso contrario igual encuentro buenos proyectos en otros géneros.
¿Fue difícil para Michel Gondry rodar en 3D?
M.G.: El 3D se produce cuando tu cerebro está en desacuerdo, e intentas ponerlo de acuerdo. Me pasó exactamente eso, al principio me hacía un lío, porque la perspectiva que dan las cámaras en 3D es distinta a la de las cámaras convencionales. Por ejemplo, el primer día me di cuenta de que tenía a Seth Rogen y Jay Chou el uno al lado del otro, y en 3D salían como si estuvieran alejados y tuvieran mucho espacio entre ellos. Intenté acostumbrarme y sacar lo mejor de ese formato.
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