Reportajes
Saltan chispas tras el cierre de Megaupload
Hasta ahora los piratas de internet surcaban las aguas de la red a sus anchas, saqueando los galeones de los autores de películas, libros, videojuegos y música, y a modo de “amables” Robin Hoods poniéndolos a disposición de todo el mundo, recaudando además botines adicionales. Los intentos legales de poner freno a estas prácticas solían desvelarse infrucuosos.
Ahora leyes como la española Sinde, o la SOPA que se encuentra en trámite en el Congreso de Estados Unidos, han caldeado el ambiente al mostrar que algo se está haciendo para detener la rapiña, lo que se ha visto rematado por la intervención de agentes federales en Estados Unidos, que han procedido al cierre de una de las webs de descargas más populares, Megaupload. La operación, en que han participado el Departamento de Estado y el FBI, ha ido contra dos compañías, Megaupload Limited y Vestor Limited, de modo que las páginas web Megaupload, Megavideo, Megapix, Megalive y Megabox no son accesibles.
En estos momentos hay siete acusados, cuatro en prisión preventiva, y las acusaciones son muy serias, pues pesa el delito de crimen organizado, se estiman en 175 millones de dólares el dinero ganado con la actividad ilegal llevada a cabo, además de causar pérdidas a los propietarios intelectuales y alrededores de 500 millones de dólares. Las penas a las que se enfrenta podrían llegar a los 50 años de prisión. Los acusados, de Alemania, Holanda, Eslovaquia y Estonia, son empresarios y programadores tecnológicos, y sus nombres son Kim 'Dotcom', alias de Kim Schmitz, Finn Batato, Julius Bencko, Sven Echternach, Mathias Ortmann, Andrus Nomm y Bram van der Zolk. La operación ha supuesto intervenciones en nueve países diferentes.
Una operación con vista
Cualquiera diría que la operación ha sido programada con mucha vista, pues ha tenido lugar un día después de que empresas como Wikipedia protestaran contra la ley SOPA ejecutando un apagón de su web durante un día. Lo cierto es que en el comunicado en que se detalla la operación se explicita cómo Megauploads desalentaba cualquier uso personal de compartir archivos –la excusa que suelen dar para sostener que un cierre atenta contra la libertad de expresión e intercambio de información–, y mientras que promovía la descarga de archivos concernientes a las películas más populares del momento.
Las reacciones de los internautas indignados no se han hecho esperar. El grupo Anonymous atacó varias páginas web de sitios gubernamentales o que considera enemigas de su defensa de todo para todos en internet gratis. Así, hackearon las páginas del Departamento de Justicia, Universal Music y MPAA (la Asociación de Productores). Incluso hubo un intento no coronado por el éxito de bloquear la página de la Casa Blanca.
MPAA ha emitido un comunicado tras el ataque sufrido, donde señala “por desgracia algunos grupos creen que las ideas que no comparten deberían ser silenciadas. Esto no podría ser más errado. Cualquiera que sea el punto de vista de uno, tiene derecho a ser escuchado”.
Se desata la polémica por el concierto de Danny Elfman en Madrid
El concierto “Danny Elfman’s Music from the Films of Tim Burton”, celebrado en el ciclo Noches del Botánico 2026, el 6 y 7 de julio, ha generado una fuerte controversia entre parte del público y algunos profesionales del cine y la música. Las críticas no se centran en la calidad musical del espectáculo, sino en la manera en que fue presentado y vendido al público.
Wes Anderson, atrapado en el ascensor del Museo de la Academia
Wes Anderson se quedó atrapado en un ascensor del Academy Museum of Motion Pictures tras el acto de celebración por el 30 aniversario de su debut como director de largometrajes. El cineasta estuvo encerrado durante unos 30 minutos junto al actor Luke Wilson y el productor James L. Brooks, hasta que los bomberos de Los Angeles acudieron a rescatarles.