Zona friki
Charles Bronson sigue vivo… ¡y hasta estrena película!
Triunfan los chistes sobre Chuck Norris, el tipo que una vez pidió un Big Mac en un Burger King… ¡y se lo hicieron! Pero pienso que no tendría nada que hacer si se enfrentara a Charles Bronson, el único aún más duro que él en la gran pantalla. Rudo y varonil como nadie, mientras otros actores estudian interpretación en el Actor’s Studio y otras chuminadas y se preparan los papeles durante meses, a este ex trabajador de una mina le bastaba poner la cara para lograr unas de las presencias más poderosas vistas en una pantalla.
Cierto que no todos sus filmes tienen la calidad de Los siete magníficos, La gran evasión, Doce del patíbulo, Propiedad condenada y Hasta que llegó su hora, pero reconozco el placer culpable de disfrutar de los desmadrados subproductos que protagonizaba, que hicieron furor en los videoclubs en los 80, fantasmadas machirulas que ya nadie tiene pelotas para rodar en el Hollywood post #MeToo.
De pequeño la familia de Charles Dennis Buchinsky –su verdadero nombre– era tan pobre, tan pobre, tan pobre, que no le podían comprar ropa. Así que tenía que ir al colegio… ¡con una falda de su hermana! Claro que él podía hacerlo, porque… ¡a ver quien era el guapo que tenía narices para meterse con él! Curiosamente, Charles Bronson tenía el mismo agente que Ingmar Bergman, que en una ocasión tuvo que dejar Suecia por un problema de impuestos. Lo primero que hizo fue visitar Los Ángeles. Bronson se encontraba en el set de una de sus pelis, ocupado con una escena, cuando el agente le presentó al reputado realizador al actor, al que pidieron que les contara qué estaba rodando.
—En esta escena me disparan, tengo estas bolitas que reventarán con sangre falsa, pero estoy seguro de que usted, que es director, ya sabe cómo funcionan…
—No, de ninguna manera —respondió Bergman—, por favor explíqueme…
—¿Quiere decir —exclamó Bronson extrañadísimo— que usted no usa armas de fuego en sus películas? ¡No me lo puedo creer! ¿Entonces qué rayos rueda?
Se suponía que el intérprete de origen lituano había fallecido en 2003, como consecuencia del Alzheimer. Pues no, estábamos equivocados, pues la terrible enfermedad no tenía nada que hacer contra esta bestia. Echadle un vistazo al tráiler de Death Kiss, continuación clandestina de la saga de Death Wish, que se acaba de rodar, para comprobar que goza de enorme salud. En realidad, tiene truco, pues el film tiene como protagonista a Robert Kovacs, un intérprete húngaro que guarda un parecido asombroso con Charles Bronson. ¡Parece una fotocopia! No sé si es muy ético aprovecharse de la imagen de un actor fallecido para algo así, pero está claro que yo no me la pierdo.
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El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.