Blog de Hildy
¿Es cuestión de fe? Noé, La Pasión de Cristo y Ben-Hur
¿Es necesario tener fe para salir airoso de la realización de una película de contenido religioso? Pienso que no, o no del todo, igual que no se requiere necesariamente una vida intachable; dicho esto, parece evidente que el hecho de creer ayuda.
Me explico. Puede ocurrir, como en el caso de Darran Aranofsky y Noé, que el director y coguionista de un film se confiese ateo, pero al menos debe tener otro tipo de fe: en las posibilidades dramáticas de la historia, y en algunas ideas poderosas que la atraviesan como la del cumplimiento de las tareas que uno asume y el precio a pagar por ser fiel a lo que la conciencia exige, la defensa de la maltratada naturaleza, la protección de tu familia ante las amenazas que se cierne sobre ellos, el conocimiento del bien y el mal que pugnan dentro de todas las personas, la justicia y la misericordia, etc, etc... Aranofsky en este sentido es un “creyente”, y aunque puedan ponérsele peros a su imperfecta película, con algunos elementos mejores que otros, el resultado es más que digno y de gran consistencia.
No encaja en el perfil de cineasta católico timorato Mel Gibson, que siempre ha manifestado su fe sin ambajes, y al tiempo fue capaz de rodar una película tan poderosa e incontestable como esa obra maestra llamada La Pasión de Cristo. Más allá de su complicada personalidad, que tantos disgustos le ha dado y que al final dio al traste con su matrimonio, resulta indudable que cree en lo que cuenta, y que ha puesto mucho de sí mismo en la película. El cineasta siempre contó que quiso que la mano que clava los clavos de Cristo en el film es la suya, y esto no debido a un frívolo cameo, sino por su profunda convicción de que él era un pecador, y fueron sus pecados y los de los demás hombres los que enclavaron a Jesús en la Cruz.
En efecto, William Wyler, como Aranofsky, era judío, y el hecho de que Judá Ben-Hur también lo fuera y luchara contra la dominación romana, sirvió para hacer lecturas políticas algo rebuscadas en torno a una metáfora del enfrentamiento entre el moderno Israel y Egipto. Algo rebuscado sin duda, ya que entre los grandes amigos de Ben-Hur se encuentra el jeque Alcarim, de origen árabe y su principal mentor en la carrera de cuadrigas. Otra polémica extrarreligiosa fue el empeño de Gore Vidal, que había sido requerido para colaborar en el guión, para insinuar una atracción homosexual entre Ben-Hur y Messala, ocurrencia argumental propia de quien no ha entendido nada, y que por supuesto no fue incorporada a la película.
Curiosamente, la película que mejor refleja la poco definida religiosidad de Wyler no es Ben-Hur, sino La gran prueba, western donde pintaba las vicisitudes de una familia cuáquera, y concretamente del cabeza de familia, que rechazaba el uso de la violencia.
No todos los días se tiene la oportunidad de ver Ben-Hur en una gran pantalla de cine. Si estás en Madrid te animo a acompañarme en la oportunidad única que decine21.com brinda el próximo sábado 12 de abril. Pincha aquí para conocer todos los detalles, y nos vemos, espero.
Una película de fútbol arrasa en la taquilla china
El rey de la comedia hongkonesa vuelve a demostrar que sigue teniendo un toque mágico. Stephen Chow ha convertido “Kung Fu Soccer”, el esperado spin-off de “Shaolin Soccer”, en uno de los grandes fenómenos cinematográficos del verano en China, donde ya ha superado los 214 millones de dólares de recaudación en apenas nueve días.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.