decine21.com

In memoriam

Tenía 70 años y trabajó con el reciente Nobel de Literatura László Krasznahorkai

Adiós a Béla Tarr, el cineasta que filmaba el tiempo y la dignidad

José María Aresté 06 Enero 2026

Béla Tarr era un cineasta fascinado por la forma estética, lo que no quita para que su visión melancólica y pesimista del mundo impregne cada fotograma de su filmografía. Su cine mira al ser humano, y lo que ve le produce una infinita tristeza, que se contagia al espectador. El artista ha fallecido a los 70 años tras una larga enfermedad.

Béla Tarr nació el 21 de julio de 1955 en Pécs, Hungría. De familia de clase obrera, creció en Budapest. A su amor al cine ayudaría su trabajo juvenil en un centro cultural, y la filmación de cortos en súpero 8 como aficionado. Pero su entrada en el mundo del cine no fue como director, sino como actor, y ocurrió a una edad muy temprana, diez años, cuando su madre le llevó a una prueba de casting para una versión televisiva de La muerte de Iván Ilich, la obra de León Tostói. En efecto, el pequeño Béla logró el papel del hijo del protagonista. Pero lo cierto es que la carrera interpretativa no fue mucho más allá, y sólo volvería a aparecer ante la cámara en una película de su compatriota Miklós Jancsó: Szörnyek évadja, de 1987.

Aparentemente el régimen autoritario de Hungría determinó la ocupación profesional de Tarr. En su juventud deseaba estudiar filosofía en la universidad. Pero observando los cortos de Béla, las autoridades consideraron que tenían delante a un potencial intelectual peligroso, motivo por el que le denegaron el ingreso en la facultad. De modo que el cine pasaría sin él buscarlo a un primer plano. Las filmaciones que realizaba inicialmente, documentales de la clase trabajadora que reflejan su preocupación social, llamaron la atención de los estudios Béla Bálazs, cuya ayuda sería decisiva para la realización en 1977 de su primer largometraje, Nido familiar. Tenía 22 años cuando hizo esta película, rodada en seis días con actores no profesionales, y que trataba el problema del acceso a la vivienda, con las subsiguientes crisis familiares. Ya apunta aquí Tarr algunas de sus constantes estilísticas, como la fotografiar sus historias en blanco y negro, su morosidad narrativa y el cuidado de la planificación. Pero mantiene el tono documental de sus primeros trabajos, algo que iría abandonando para adquirir una forma de rodar más estilizada. El film le daría la oportunidad de recibir una formación académica en la Escuela Húngara de Artes Cinematográficas y Teatrales.

Szabadgyalog (1981), la historia de un músico, y Panelkapcsolat (1982), las dificultades de una familia, son películas aseaditas, aunque no suponen un gran avance estético para Tarr, que sigue pegado al estilo documental y a las influencias del realismo socialista. No obstante, en el segundo título ya cuenta con actores profesionales. Y ese mismo año hará para televisión una versión de la shakespeareana “MacBeht”: con una duración de 55 minutos, Tarr la rodó en sólo dos planos. De nuevo en dirección realista, Öszi almanach (1985) describe la vida y enfrentamientos de las personas que comparten un amplio apartamento.

Aunque no hay grandes cambios en el planteamiento desencantado y existencialista de La condena (1987), el film sí presenta algunas novedades. Por un lado, Tarr deja de firmar sus guiones en solitarios, inicia su colaboración con el escritor László Krasznahorkai, laureado en el Premio Nobel de Literatura en 2025, del que dice “me ha transmitido su forma de pensar a escala global”. Además, adquieren todo su esplendor los planos secuencia, enigmáticos y misteriosos, que junto a la música de su compositor habitual, Mihály Vig, aportan densidad a la mirada triste que Tarr dirige a la condición humana. Porque, evidentemente, La condena habla de la condena a vivir sin alicientes e ilusión, que acompaña en mayor o menor medida a cada hombre.

Varios años de trabajo llevará la adaptación de la compleja novela de Krasznahorkai Sátántangó (1994), que tiene la desmesurada duración de más de siete horas. La película habla de los problemas de una pequeña comunidad rural, que se apresta a cobrar unas deudas para iniciar una vida mejor en otra parte; sin embargo uno de ellos -curiosamente encarnado por Mihály Vig-, propone que todos compartan el dinero para mejorar las cosas allí mismo. El film ganaría el premio Caligari en el Festival de Berlín. Cuando se le habla de los minutos que consumen los largos planos de sus películas, de elaboradísima coreografía, Tarr explica que “la duración de una escena refleja la importancia de una capa que quiero enfatizar”.

Tarr no volvería llamar la atención hasta 2000, cuando presentó Armonías de Werckmeister, película también basada en una obra de Krasznahorkai. De nuevo se habla de los miedos que acechan al ser humano, que impiden que los deseos de equilibrio y armonía se cumplan. Una simbología críptica -esa enorme ballena disecada-, acompaña al protagonista, testigo de los excesos de una turba desorientada, y del desentendimiento de su tío, que ante el caso existencial no puede hacer nada, únicamente puede cuidar su propio orden interior. En el pesimista film aparece por primera vez Ágnes Hranitzky, esposa de Tarr, como codirectora, aunque había montado todas sus películas desde Szabadgyalog. En 2008 el director acude a una fuente literaria francesa: George Simenon. El hombre de Londres podía no haber visto nunca la luz, después de que el productor Humbert Balsan se suicidara en 2005. Pero Tarr pudo, con el inevitable retraso, conseguir financiación. En este film se muestra más estilizado que nunca, cercano al expresionismo en su mimo hasta el paroxismo de la forma estética. Describe las andanzas de un protagonista que no puede resistir la tentación de guardar para sí un maletín lleno de dinero, encontrado por azar. Y domina de nuevo la mirada melancólica y de parálisis vital, la incapacidad para la acción de los personajes, que se dejan arrastrar por la fuerza de los acontecimientos, y que con resignación deben conformarse con su suerte.

Con Krasznahorkai hizo El caballo de Turín, considerada su última gran obra, aunque en 2019 firmó su último trabajo, Missing People, un documental singular, como todo su cine. Su fiel colaborador ha publicado un comunicado ante la muerte de su amigo y colaborador en la que afirma: "Béla no filmaba historias; filmaba el tiempo mismo y la dignidad que queda cuando todo lo demás se ha perdido. Trabajar con él fue encontrar un lenguaje común para el silencio. El mundo hoy es un lugar más oscuro, pero sus sombras seguirán iluminándonos."

  • In memoriam
  • obituario
  • fallecimiento
  • Béla Tarr
  • László Krasznahorkai
  • Cine húngaro
José María Aresté
  • Linkedin
  • Twitter
Noticias

21 Abril 2026

Martin Scorsese proyecta "Aldeas" en el Vaticano, el último sueño del papa Francisco

La Santa Sede se viste de cine… y de emoción. El Vaticano acogerá este 21 de abril una proyección muy especial: el documental “Aldeas, The Final Dream of Pope Francis”, impulsado por el mismísimo Martin Scorsese y centrado en la figura del recordado Papa Francisco.

Por qué James Wan se salió de la proyección de "La momia, de Lee Cronin"

21 Abril 2026

La adaptación del videojuego "Elder Ring" ya tiene reparto

21 Abril 2026

Ice Cube y Tommy Lee Jones, un ex preso y carpintero

21 Abril 2026

La cosa rosa

21 Abril 2026

No ser fan de Taylor Swift pasa factura a Josh Hutcherson

En Hollywood también hay dramas fuera de la pantalla… y esta vez el protagonista es Josh Hutcherson, que ha confesado que una inocente opinión sobre Taylor Swift le metió de lleno en una tormenta digital de la que no quiere saber nada. 

Paz Vega anuncia su divorcio

20 Abril 2026

La “reina de la ketamina” de Hollywood, condenada a 15 años

09 Abril 2026

Meryl Streep charla con Anna Wintour en "Vogue"

08 Abril 2026

Nuestros Blogs

Blog de Hildy
Kill Films: Lo que Quentin Tarantino esconde
Zona friki
La inteligencia artificial resucita a Val Kilmer mientras Javier Fesser se niega a utilizarla
Podcast

15 Abril 2026

Entrega 202. "El chico de los pantalones rosas", "We the Hispanos" y "Prime Crime: A True Story", de Gus Van Sant

Los responsables de Decine21 comentan los estrenos de "El chico de los pantalones rosas", "We the Hispanos" y "Prime Crime: A True Story", el último trabajo de Gus Van Sant. Como todas las semanas, José María Aresté, Pablo de Santiago y Juan Luis Sánchez, recomiendan un clásico, una película reciente y una serie.

Copyright ©2026 decine21.com


main version