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Alec Baldwin desvela detalles ocultos de su pasado en su autobiografía, donde también afirma que odia a Harrison Ford y Kim Basinger
El actor Alec Baldwin detalla sus más íntimos secretos en su libro de memorias “Neverthless”, que salió a la venta en Estados Unidos el pasado jueves.
Algunos son bastante dramáticos, pues por ejemplo cuando tenía 25 años se vió sumergido en el mundo de las drogas. A principios de los 80, Baldwin se convirtió en un adicto a la bebida y a la cocaína. Casi muere de sobredosis durante el rodaje de Knots Landing en Oregon.
También resulta sorprendente que afirme que se parece a Donald Trump –a quien ha imitado paródicamente con gran éxito– más de lo que se piensa, pese a definirse como demócrata liberal. Opina que ambos son fáciles de enojar, aman y odian con pasión y son bastante rencorosos.
Para confirmar esto último, afirma que sigue enfadado con Kim Basinger, tras su divorcio en 2002. También que no le cae bien Harrison Ford. Tras interpretar a Jack Ryan en La caza del octubre rojo, esperaba negociar para repetir el papel en la secuela. Pero entonces se enteró de que la productora estaba hablando con Ford a sus espaldas para reemplazarlo. Por el contrario le agradan Matt Damon y Ben Affleck, considera a Michelle Pfeiffer su amor platónico, y asegura que se enamoró de Tina Fey, su compañera de reparto en 30 Rock.
Aunque lleva en el mundo del cine más de 30 años, asegura que lo único de todo su trabajo que puede ver, son los últimos diez minutos de El desafío. En el libro niega el rumor de que se vaya a postular para alcalde de Nueva York.
Una película de fútbol arrasa en la taquilla china
El rey de la comedia hongkonesa vuelve a demostrar que sigue teniendo un toque mágico. Stephen Chow ha convertido “Kung Fu Soccer”, el esperado spin-off de “Shaolin Soccer”, en uno de los grandes fenómenos cinematográficos del verano en China, donde ya ha superado los 214 millones de dólares de recaudación en apenas nueve días.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.