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Biografía

Ben Affleck

Ben Affleck

47 años

Ben Affleck

Nació el 15 de Agosto de 1972 en Berkeley, California, EE.UU.

Premios: 1 Oscar (más 1 premios)

Actor con ojo

01 Diciembre 2001

Sin duda, 1998 fue el año mágico de Ben. Gracias a El indomable Will Hunting obtuvo el Oscar al mejor guión original, junto con su colega Matt Damon. Pistoletazo, o más bien cañonazo, para empezar a llamar la atención de Hollywood.

Si algo le sobra a este joven nacido en Berkeley (California) un 15 agosto de 1972, es iniciativa. Además de meterse en la producción independiente, ha creado una empresa de entretenimiento por Internet, Live Planet, a través de la cual se canalizan guiones con marchamo de convertirse en buenas películas. Como además el chico es guapo, le cuelgan romances de todo pelaje y condición: “Me han relacionado con Britney Spears y con Carrie Fisher. Ya no sé si tengo complejo de Lolita o de Edipo”. Talento y presencia física, un binomio perfecto para triunfar en la meca del cine, aunque de su carrera se espera mucho más de lo hasta ahora alcanzado.

Su aparición en Armageddon poco puede hacer por salvar una aventura espacial con poco gas; y el rollito romántico de Algo que contar, tiene menos chicha que su pareja en el film, Gwyneth Paltrow. No obstante los aires cálidos de la corte en Shakespeare enamorado le sentaron muy bien, al igual que los fríos de la movida y divertida Operación Reno. Pearl Harbor ha sido el segundo bombazo en su carrera y su deflagración ya ha tenido positivas consecuencias. Después de Harrison Ford, será Jack Ryan en Pánico nuclear, una precuela de los anteriores films protagonizados por el famoso agente de la CIA. Ben pilota su carrera como sus queridas motos, con rumbo fijo.

Oscar
1998

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Filmografía
Su último deseo

2020 | The Last Thing He Wanted

Descafeinada película que parece que va a ser la típica trama de periodista cubriendo una zona en conflicto –la Centroamérica de los años de Reagan y la Contra–, y se transforma en una descripción plomiza de la relación de una hija y su padre, que está relacionado con el tráfico de armas, y que no ha encajado la muerte de quien fuera su querida esposa. Todo debe confluir en conspiración de altos vuelos. Se basa en una novela de Joan Didion, que han convertido en guion el debutante Marco Villalobos y la también directora Dee Rees. Estamos ante una de esas producciones con las que Netflix puede presumir de “Originales” de calidad, y desde luego tiene un reparto de lujo, con nombres como los de Anne Hathaway, Ben Affleck, Willem Dafoe y Rosie Perez. Esto y el curioso método que tiene la plataforma de medir su audiencia –basta que un espectador vea dos minutos de metraje de un contenido, para que se considere visto–, puede explicar que figure en su recién estrenado top 10 de las películas más vistas en Netflix, pero no debería llevar a engaño a nadie, la película es completamente insípida. Pocas veces hemos visto a la Hathaway más inexpresiva, sin saber qué hacer, imposible creérsela como intrépida reportera. El gancho periodístico no es tal, por una la torpeza narrativa de unos letreros de información imposible de asimilar, y porque nos limitamos a ir viendo encuentros de la protagonista con diversos personajes que al espectador, francamente, le importan un bledo.

3/10
Deep Water

2020 | Deep Water

The Last Duel

2020 | The Last Duel

The Way Back

2020 | The Way Back

Tras un desgraciado suceso, la antigua promesa del baloncesto Jack Cunningham, que ahora trabaja como obrero de la construcción, ha caído en desgracia. Tras separarse de su mujer, malvive solo en un apartamento y ahoga sus penas en cerveza, hasta el punto de que no puede dejar de beber ni en la ducha. En esta coyuntura, el director del instituto católico en el que estudió le pide que se convierta en entrenador del equipo de baloncesto, que no logra buenos resultados desde su marcha. Tras pensárselo muy bien decide aceptar el reto. Gavin O’Connor dirigió un modélico film de superación personal en el deporte, El milagro, de 2004, centrado en el mundo del hockey. Esta vez aborda un proyecto que a primera vista parece similar, salvo porque se desarrolla en el mundo del baloncesto, pero que sorprende porque encubre señas de identidad propias. En primer lugar, Ben Affleck realiza la que quizás sea su interpretación más sentida, pues como su personaje ha luchado para librarse del alcoholismo, por lo que logra transmitir una enorme sinceridad. Por otra parte, el guión de Brad Ingelsby parte del típico esquema de este tipo de películas, pero pone mucho el acento en las dificultades para salir del bache del protagonista, y se encamina a derroteros un poco inesperados en su tramo final. Se abordan muy bien otras cuestiones, como el dolor que provoca la enfermedad infantil, o el compromiso de los educadores que buscan convertir a sus alumnos en adultos con principios. El realizador ha filmado secuencias realistas de las competiciones, y consigue de sobra que el espectador se interese por la historia. Affleck está arropado por otros actores que sin destacar demasiado, al menos no desentonan, como Janina Gavankar, esposa del protagonista, o el joven Brandon Wilson, único de sus pupilos que tiene entidad en el libreto y un mínimo de conflicto, ya que el resto de componentes del equipo quizás estén un poco descuidados.

6/10
Triple frontera

2019 | Triple Frontier

Santiago, miembro de las fuerza de élite de Estados Unidos en operaciones especiales, ha intervenido en varias operaciones contra el narcotráfico. Gracias a un contacto dentro de su organización, averigua la localización del cuartel general del jefe de un cártel Gabriel Martín Lorea, en plena selva en Brasil, en una zona fronteriza. En una operación privada con el visto bueno oficial pero sin que el gobierno asuma responsabilidades, Santiago reúne un grupo de asalto con antiguos compañeros, lo que incluye la recuperación de Redfly, retirado y con su hogar desestructurado. La operación consiste en liquidar a Lorea y arramblar con la fortuna que esconde en su casa. No faltarán dificultades en su ejecución. Entretenida cinta de acción dirigida por J.C. Chandor, aunque no alcanza el nivel de sus anteriores trabajos, Margin Call, Cuando todo está perdido y El año más violento. Maneja un guión coescrito con Mark Boal, que suele trabajar con la especialista en acción Kathryn Bigelow, para ella ha escrito los libretos de En tierra hostil, La noche más oscura y Detroit. De hecho ella figura en los créditos como productora ejecutiva, y el tipo de film se parece más a los realizados por esta directora. Funciona bien la idea de afán de aventuras combinado con la camadería masculina, bien representada por un estupendo reparto integrado por Oscar Isaac, Charlie Hunnam, Ben Affleck, Pedro Pascal, Adria Arjona y Garrett Hedlund. Y hay cierta habilidad en las escenas de acción, con marcos urbano, selvático y el montañoso de los Andes, y capacidad de sorprender, la trama no se reduce a describir el asalto de la casa-fortaleza de Lorea. No dejan de cuestionarse las actividades mercenarias, donde la pérdida de vidas sería lamentable pero incluible en los denominados "daños colaterales". Y es que aun revestidas del afán noble de terminar con un narcotraficante impresentable, no deja de señalarse el precio a pagar y el valor muy relativo del dinero, que a tantos ciega, un poco en la línea del clásico El tesoro de Sierra Madre. A veces quemarlo literalmente, o prescindir de él por una causa más noble, tiene un valor incalculable, mayor que el de vil metal. Y es que la amistad, los lazos humanos, el formar parte de una familia, vale más que todo el dinero del mundo.

6/10
Torrance

2019 | Torrance

Jay y Bob el Silencioso: El reboot

2019 | Jay and Silent Bob Reboot

Jay y Bob el Silencioso son engatusados por un abogado, de modo que pierden el derecho de sus propios nombres, y aceptan que en Hollywood se haga un “reboot” sobre las andanzas de Bluntman y Chronic. Además se va a encargar de hacer la película un director nefasto, nada menos que Kevin Smith. Kevin Smith sigue haciendo películas autorreferenciales, que sólo interesan a sus incondicionales. Remake, secuela, reboot, qué más da, la idea del nuevo film es hacer gracietas con frecuencia zafias sobre Jay y Bob el Silencioso –interpretados por Jason Mewes y el propio Smith–, o aludiendo a temas de cultura popular, ahora mencionando además de cómics, Star Wars y superhéroes, a Netflix, o sacando los kioskos de Red Box de alquiler de películas. Una especie de parodia de ComicCon tiene escasa gracia, y la idea de decirnos que Jay tuvo una hija con Justice, que resulta que ahora es lesbiana, en fin, no sé, parece ocurrencia propia de los hiperfumados protagonistas. Y ver al Silencioso aporreando las teclas de su “smartphone” resulta sencillamente patético. Pero en fin, los amiguetes de Kevin Smith siguen prestándose a ayudar al cineasta, véanse los cameos tontorrones de Matt Damon y Ben Affleck.

3/10
Vivir de noche

2017 | Live by Night

Adaptación de una novela de Dennis Lehane ambientada en los años de la Ley Seca, sigue las evoluciones en el mundo del crimen de Joe Coughlin, tras regresar de combatir en las trincheras europeas de la Primera Guerra Mundial. De origen irlandés, católico desencantado, hijo de un capitán de la policía de Boston, Joe comete atracos con la complicidad de Emma, la amante de Albert White, un gángster, y de él en secreto. Y aunque querría mantener cierta independencia en su carrera delictiva, se acaba enredando, primero con White, y luego con su rival italiano Maso Pescatore, lo que le acaba llevando a Tampa, en Florida, lugar donde se encarga de hacer funcionar a pleno rendimiento la red de producción y contrabando de alcohol en la zona, mientras piensa en el futuro, con la idea de sacar adelante un casino. A pesar de marcarse ciertos límites éticos en su inmoral actividad, le tocará descubrir que quien juega con fuego se quema irremediablemente. Ben Affleck escribe, dirige, produce y protagoniza este violento film, cuyo título alude a lo que supone vivir en la noche u oscuridad de una existencia donde sólo parece importar el "juego", lograr una cuota de poder que te permita ser el amo del cotarro, de tu cotarro al menos, pagando un precio. Lo que ocurre es que somos responsables de nuestras acciones y decisiones, que no dejan de tener consecuencias; y trazar límites a lo que está mal resulta cuando menos ingenuo. Esta es seguramente la idea de fondo de la trama, que afecta a Joe Coughlin, con un amplio telón de fondo, el del contrabando de alcohol, primero en Boston, y luego en la más exitosa Tampa, donde la producción de tabaco y la cercanía de Cuba tienen su importancia, además del racismo, el Ku Kux Klan. La película, en cuya producción destaca el nombre de Leonardo DiCaprio, se sigue con interés, pero también adolece de cierta frialdad, y ello a pesar de las subtramas románticas, cuesta empatizar con un Ben Affleck que parece perpetuamente reconcomido, a disgusto porque las circunstancias le obliguen siempre a dar un paso más allá de donde quisiera. El reparto es fantástico, con algunos secundarios sobresalientes, como Sienna Miller o Chris Messina, por citar a dos especialmente destacados. Hay acción dinámica y brutal, con momentos "padrinescos", por así decir, y el excelento diseño del sonido ayuda al impacto de las escenas, con algunos planos visualmente muy atractivos. Y la dirección artística de la reconstrucción de época es notable, en algún elegante garito, y en Tampa.

6/10
Liga de la justicia

2017 | Justice League

En ausencia de Superman, el mundo se ha vuelto más peligroso, como constata Batman cuando se enfrenta a una peligrosa criatura insectoide. Resulta ser uno de los sicarios del alienígena Steppenwolf, que roba a las Amazonas una poderosa caja que custodiaban desde tiempos ancestrales. La princesa de las mismas, Diana, más conocida como Wonder Woman, acude a la llamada del Hombre Murciélago, que pide ayuda para formar un equipo de metahumanos que pueda hacer frente a tan peligroso enemigo. Conseguirán fichar a Cyborg, mitad humano, mitad máquina, el atlante Aquaman y el veloz Flash. Todo indica que Liga de la Justicia iba a ser muy similar a Batman v Superman, el amanecer de la Justicia, o sea una sucesión de combates tan espectaculares como interminables con un tono dramático y trascendente muy exagerado. Tras sufrir una terrible tragedia familiar –el suicidio de su hija–, el director Zack Snyder se vio obligado a abandonar la postproducción del film, siendo sustituido por Joss Whedon, responsable del modelo a imitar, Marvel Los Vengadores, que aparece acreditado como coguionista. Pese a que no logra salvar el carro del todo, ha recortado el metraje previsto, y ha rodado nuevas escenas en las que ha introducido bastante humor. Este cambio le da un tono más luminoso al conjunto, más propio de los cómics, que le viene bastante bien. También acierta la banda sonora, en la que Danny Elfman no ha dudado en meter su propio tema de Batman de los filmes de los 90, y el de Superman, del maestro John Williams. Lo mejor del reparto es el recién llegado Ezra Miller (The Flash), en el que se centra la mayor parte de la comicidad, un poco en la onda de Spider-Man: Homecoming, así como Gal Gadot, aunque su personaje no está tan bien perfilado y aprovechado como en Wonder Woman, su film en solitario. Menos interesantes resultan Batman con una voz ronca patética, un Superman que parece eternamente deprimido, un Aquaman que sobra, y un Cyborg que habría merecido mayor atención. El guión, demasiado esquemático, sobre todo naufraga en lo relativo al estereotipado villano, sin motivación aparente para conquistar la Tierra, salvo hacer el mal. Whedon ha traído como herencia de Marvel las secuencias postcréditos, que Snyder evitaba. Aparecen dos, una al finalizar todos los letreros.

6/10
Batman v Superman: El amanecer de la justicia

2016 | Batman v Superman: Dawn of Justice

Por salvar a su adorada Lois Lane, Superman se ve involucrado en un incidente con terroristas que le obliga a comparecer en el Senado. Por su parte, Bruce Wayne, millonario que combate el crimen como Batman, observa con recelo las actividades del hombre de Krypton, porque le considera en cierta manera responsable del derrumbe de su edificio, acontecido mientras el superhéroe se enfrentaba al general Zod, peligroso archivillano procedente de su mundo. Mientras tanto, el maquiavélico Lex Luthor conspira en la sombra. Le ha caído un encargo demasiado complejo a Zack Snyder, pues este film nació como secuela de su trabajo anterior, El hombre de acero, de nuevo con el mismo reparto, encabezado por Henry Cavill, pero también se vende como el enfrentamiento entre los dos personajes más emblemáticos de la editorial DC, Batman y Superman, y aparecen otras creaciones de la casa para tender un puente con The Justice League Part One, que se estrena en 2017, y la segunda parte de la misma, prevista para 2019. Acaban saliendo demasiadas cosas, y el que mucho abarca, poco aprieta... Le habría venido mejor un tono desenfadado y tipo cómic, similar al del modelo que se trata de imitar, Marvel Los Vengadores, que el que tiene, en la línea de la trilogía del Hombre Murciélago dirigida por Christopher Nolan, aquí productor ejecutivo, mientras que repite uno de los guionistas de la misma, David S. Goyer, que ha escrito el libreto con Chris Terrio (Argo). Demasiada tono hiperdramático y poco sentido del humor para un film que mezcla alienígenas, amazonas que luchan con espada, etc. También sobran algunos diálogos pretenciosos, que tratan de aportar simbología teológica a lo que en el fondo es un entretenimiento distendido. Pero nadie quedará decepcionado, pues ofrece mucha acción, efectos sofisticados, una ambientación sugerente, y una esmerada banda sonora compuesta por Hans Zimmer. También tiene nivel el reparto, con algún veterano que le da lustre a papeles sobre el papel un tanto simples, en los casos de Holly Hunter, Laurence Fishburne, Diane Lane y Kevin Costner, mientras que Amy Adams deslumbra como es habitual, el citado Cavill cumple, Ben Affleck no es un Batman tan desastroso como temían los fans, y como mucho se puede decir que a pesar de sus esfuerzos Jesse Eisenberg no acaba de dar con el tono, su Lex Luthor tiene un toque psicótico alejado del que interpretó Gene Hackman que no convence. Por salvar a su adorada Lois Lane, Superman se ve involucrado en un  incidente con terroristas que le obliga a comparecer en el Senado. Por  su parte, Bruce Wayne, millonario que combate el crimen como Batman,  observa con recelo las actividades del hombre de Krypton, porque le  considera en cierta manera responsable del derrumbre de su edificio,  acontecido mientras el superhéroe se enfrentaba al general Zod,  peligroso archivillano procedente de su mundo.  Mientras tanto, el  maquiavélico Lex Luthor conspira en la sombra.En principio viene a ser la secuela de El hombre de acero, de nuevo  con Zack Snyder en la realización, y Henry Cavill como Superman, pero  también se ha aprovechado la coyuntura para enfrentarle a Batman, con  el que forma el dúo de personajes más emblemáticos de DC. Y además, a  Warner le interesa que el film sea un puente con The Justice League  Part One, que se estrena en 2017, y la segunda parte de la misma,  prevista para 2019, que viene a imitar la jugada de Marvel Los  Vengadores, con diversas películas entrelazadas entre sí.Con estas directrices dictadas desde la productora, se acaban  mezclando demasiados elementos y personajes, algunos desaprovechados,  como Wonder Woman, superheroína que parece que pasaba por allí. Además  a Snyder, y a los guionistas Chris Terrio (Argo) y David S. Goyer (El  caballero oscuro) les ha faltado un poco de humor, pues tratan de  imitar el tono el tono de tensión dramática extrema de los films del  hombre murciélago de Christopher Nolan, acreditado como productor  ejecutivo, pero sin mantener su realismo, es más manejando situaciones  muy de cómic juvenil, con alienígenas, amazonas que luchan con espada,  etc.Pero nadie quedará decepcionado, pues se le da al público la acción  prometida, efectos sofisticados, una ambientación sugerente, y una  esmerada banda sonora compuesta por Hans Zimmer. También tiene mucho  nivel el reparto, con algún veterano que le da lustre a papeles sobre  el papel un tanto simples, en los casos de Holly Hunter, Laurence  Fishburne, Diane Lane y Kevin Costner, mientras que Amy Adams  deslumbra como es habitual, Henry Cavill deslumbra, Ben Affleck no es  un Batman tan desastroso como temían los fans, y eso sí, el otras  veces estupendo Jesse Eisenberg no acaba de dar con el tono, su Lex  Luthor tiene un toque psicótico alejado del que interpretó Gene  Hackman que no convence.

6/10
Escuadrón suicida

2016 | Suicide Squad

Amanda Waller, oficial de Inteligencia de Estados Unidos, logra que el gobierno le dé luz verde para formar un equipo a base de supervillanos encarcelados, que pueda hacer frente a terribles amenazas metahumanas, a cambio de una reducción de su condena. Reclutará al asesino a sueldo Deadshot, la psiquiatra enamorada de El Joker Harley Quinn, el monstruoso  reptiliano Killer Croc, el delincuente australiano Bumerang, la experta en artes marciales Katana, el maestro en el uso de cuerdas Slipknot, el pirokinético El Diablo, y la arqueóloga June Moone, que ha sido poseída por el espíritu de una hechicera. Todos estarán coordinados por el novio de esta última, el experto militar Rick Flag. A Moone le encargan enfrentarse a una horda de monstruos que aparecen en una estación de metro de Midway City, pero ésta aprovecha para convertirse en la jefa de todos, y traer de vuelta a la Tierra a Incubus, su malévolo hermano. Sus compañeros tendrán que hacerles frente. Robert Kaniger y Ross Andru crearon en 1959 el cómic en que se basa Escuadrón Suicida, que desde entonces ha sido reinventado una y otra vez por la editorial DC. Su concepto, cercano al de Doce del patíbulo, aporta frescura en pleno aluvión de caras producciones de superhéroes. Le toca llevar a estos personajes a la pantalla a David Ayer, guionista de Training Day, y director de títulos como Sin tregua, y Corazones de acero, que también se ha ocupado del libreto. Le va que ni pintado el proyecto, pues hasta ahora todos sus trabajos han ido en torno a la camaradería, y la línea difusa que separa el bien del mal. La trama enlaza con El hombre de acero y Batman v. Superman, el amanecer de la Justicia, con los que construye una red de films inspirada por las adaptaciones de personajes de Marvel. El proyecto ha sufrido numerosos problemas de producción, pues Ayer tuvo que empezar el rodaje con poco tiempo para pulir el guión, y puesto que los primeros test del film con espectadores dieron resultados negativos, se realizaron diversos remontajes. Así las cosas, no resulta extraño que Escuadrón Suicida tenga algunos defectos, sobre todo que sólo estén bien definidos dos de los personajes centrales, Deadshot y Harley Quinn, encarnados por los inspirados Will Smith y Margot Robbie. Pero otros se quedan a medio hacer, algunos, como Katana y Bumerang están totalmente desdibujados, explicados con un par de frases, y uno de ellos Slipknot, podría haberse eliminado sin que nadie le echara en falta. El argumento puede resultar algo confuso por la acumulación de giros (¿quién controla a la Hechicera y por que se escapa?), y se apuntan críticas a la labor encubierta de la CIA que no acaban de estar bien desarrolladas. Por otro lado, Jared Leto se lleva a su terreno al Joker, logrando que el espectador no se acuerde del magistral trabajo de Heath Ledger en la piel del personaje, pero sus apariciones secundarias amenazan con robar el film, al igual que la mínima presencia de Ben Affleck como Batman. A pesar de todo, queda un notable espectáculo que no aburre en ningún momento, pues los espectadores no podrán apartar la mirada. Sus reflexiones sobre la redención humanizan a unos personajes con los que a priori resulta difícil empatizar, por ejemplo en la escena en la que éstos discuten en un bar el camino que tomarán, que logra dramatismo. Además, aporta algunos golpes de humor que hasta ahora brillaban por su ausencia en las adaptaciones de comics de DC, tiene el ritmo adecuado, y una banda sonora a base de éxitos de rock (“House of the Rising Sun”, de The Animals, “Gangsta”, de Kehlani) que encaja muy bien con el tono oscuro del film. Conviene quedarse a ver los títulos de crédito, pues incluyen enseguida una secuencia con Ben Affleck y Viola Davis importante para la continuidad cinematográfica del universo DC.

6/10
El contable

2016 | The Accountant

Christian Wolff arrastra su autismo desde niño, vive en su propio mundo, tiene dificultades para empatizar y adivinar lo que sienten los otros. Esto fue una losa en su hogar, los progenitores se separaron, y el padre le educó a él y a su hermano con mano dura, su profesión de militar le impulsó a prepararles para los desafíos de la vida. Ya adulto, Christian ha utilizado su prodigiosa cabeza para las matemáticas para ejercer de contable, lavando las cuentas a impresentables criminales. Su asesora le recomienda un trabajo más tranquilo, pues el Departamento del Tesoro va tras su pista. Pero investigar incongruencias en los libros de una empresa de robótica va a resultar más peligroso que cualquiera de sus trabajos previos. Después de ver El contable, uno casi está esperando ver en los créditos la leyenda "basada en una novela de John Grisham", por el tipo de historia e incluso el título, pero no, su guionista es alguien bastante desconocido, Bill Dubuque, aunque firmó hace dos años el libreto de una película bastante apañada, El juez, el primero de sus guiones llevado a la pantalla. Tras la cámara está Gavin O'Connor, un director que llamó la atención en 1999 con una historia diferente, Tumbleweeds, aunque luego ha derivado a tramas más comerciales, como la épica deportiva que dio lugar a El milagro, o la que nos ocupa, un thriller que tiene al espectador más o menos en vilo durante todo el metraje. El guión maneja diversos puntos de vista, y también juega con saltos temporales, sobre todo flash-backs de la infancia del protagonista. La mención en varios momentos al concepto "puzzle" bien puede aplicarse al entramado narrativo, donde las piezas encajan bastante bien, es una lástima que el desenlace, bastante forzado estropee el conjunto un tanto. Lo que es una pena, porque hay escenas casi de manual de guión, muy bien escritas, por citar alguna del principio, la de la consulta del neurólogo con tres niños en danza, el médicos, y los padres de uno de ellos. De algún modo el esquema argumental responde al paradigma de algunos superhéroes Marvel relativamente normales como Daredevil al que curiosamente Ben Affleck dio vida en la mediocre versión cinematográfica. Ahí tenemos a alguien lacónico que no tiene superpoderes, pero sí habilidades especiales que trata de manejar con cierta honradez, aunque fuera de la legalidad y anónimamente, y en sus peligrosas andanzas pone en riesgo la vida de los que se cruzan con él, ya sea el pacífico matrimonio cuyas cuentas lleva, o la colega contable a la que da vida la menudita Anna Kendrick. El conjunto es bastante entretenido, con una correcta puesta en escena y un reparto bien escogido. Carga un poco la violencia, últimamente el realismo en los disparos en películas y series resulta excesivo.

6/10
Perdida

2014 | Gone Girl

Amy, la esposa de Nick, ha desaparecido el día en que ambos celebraban su quinto aniversario de boda en North Carnage, Misuri. Un decir, lo de celebrar, pues aunque se casaron enamorados, la relación se había deteriorado en gran medida. Algunas pistas sospechosamente dispuestas sugieren a la policía que Nick ha tenido que ver algo en el asunto. De modo que la desmesurada atención al caso de la opinión pública a través de los medios, le convierte inmediatamente en culpable, aunque la realidad es muy diferente. David Fincher ha abordado el thriller con diversas ópticas, el de un juicio al declive moral de la sociedad en Seven, concebido como un juego en The Game, con mirada objetiva y desapasionada en Zodiac. Aquí se encuentra más cerca de Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres, por su mirada nihilista a los personajes, donde nadie es inocente, y porque vuelve a insistir en la carga sexual morbosa que exhibía en ese film. También coincide con ese título en que adapta un best-seller de éxito que promete nuevas entregas, debido a Gillian Flynn, quien también firma el guión. Está claro que la trama es medianamente entretenida, tiene los giros suficientes para sorprender al espectador y mantenerle pegado a la butaca, y está bien respaldada por el poderío visual del director y su capacidad de crear una atmósfera envolvente. En su cínica mirada al matrimonio, que pone en valor el dicho de que "hay amores que matan", el film recuerda a ratos a Atracción fatal, también por algunos pasajes exagerados, casi de guiñol, y por el morbo que recorre la trama. Lo cierto es que resulta muy pobre la mirada que se ofrece a lo que debería ser una relación de pareja comprometida y los obstáculos que pueden dar al traste con ella. Los actores se esfuerzan, y sin duda a Ben Affleck le va bien hacer de tipo normal en apuros, pero Rosamund Pike en más de un momento parece un tanto pasada de rosca. Mientras que otros secundarios se pegan demasiado al estereotipo caricaturesco, como el policía que nunca duda o la presentadora televisiva. El otro gran tema que atraviesa la trama es la del gran circo mediático que se organiza en torno a la desaparición, donde se ponen en la picota los "reality-shows" y en general cualquier programa televisivo donde la gente habla y habla, y por qué no, también las tertulias caseras, donde se juzgan las acciones de los demás aunque no se dispongan de datos. La cuestión permite entregar algunas escenas bien servidas por Fincher en torno a la mentira y el fingimiento, pero también se acaba cayendo en la reiteración, algo que no se entiende en un film que dura innecesariamente dos horas y media.

5/10
Runner Runner

2013 | Runner Runner

Richie, estudiante de Princeton, pierde el dinero que necesita para continuar sus estudios en una partida de póker online. Como intuye que ha sido víctima de un timo, viaja a Costa Rica, donde está alojada la web en la que ha jugado, para enfrentarse con el responsable de la misma, Ivan Block, que acaba seduciéndole con su vida lujosa, hasta el punto de que acaba convirtiéndose en su mano derecha. Mientras el FBI intenta coaccionarle para que colabore en la captura de Block, Richie acaba sintiéndose atraído por Rebecca, una socia de éste. Architípico thriller sobre la atraccion del mundo del dinero fácil y las consecuencias de escoger el camino de la ilegalidad. La pareja de guionistas especializada en juego y casinos formada por Brian Koppelman y David Levien (Rounders, Ocean’s Thirteen) apenas tiene nada que ofrecer que le dé originalidad a Runner Runner, salvo que advierte sobre el peligro de los casinos online, en los que un jugador puede perderlo todo, sin salir de casa. Por lo demás, no incluyen nada que no se haya visto en numerosos filmes del mismo corte. Al menos, el realizador Brad Furman, que sorprendió gratamente con El inocente (The Lincoln Lawyer) rueda con corrección, le imprime el ritmo preciso y aprovecha que cuenta con un reparto de lo más adecuado, encabezado por un Justin Timberlake que vuelve a demostrar su valía, esta vez como joven atraído por el lado oscuro. A su lado, ni Ben Affleck ni Gemma Arterton decepcionan, si bien tampoco le sacan una enorme tajada a sus personajes de jefazo mafioso y su colaboradora. Además, Runner Runner dura unos agradecidos 90 minutos, lo justo para que el espectador no se dé cuenta de que le quieren vender un 'farol'.

6/10
Argo

2012 | Argo

Argo, dirigida por Ben Affleck, es una buena película, tiene todas las papeletas para estar esta año en los Oscar. Entre los productores, además de Affleck, figura George Clooney. El film se basa en un caso real, una parte no excesivamente conocida de la crisis de los rehenes de la embajada americana en Irán, acontecida en 1979, en plena revolución del ayatollah Jomeini. Que gran parte del personal diplomático fue retenido y humillado durante cerca de un año, y que la tristemente célebre operación de “ResCarter” fue un fracaso sí suena. Pero el film se centra en seis personas que lograron salir de la legación y refugiarse en la embajada canadiense. Ante la falta de opciones para sacarles del país, un agente de la CIA alumbra la peregrina idea de simular que un equipo de cine canadiense, aliado con Hollywood, anda buscando localizaciones para una desopilante película de corte fantástico titulada precisamente “Argo”. El guión de Argo es obra del desconocido Chris Terrio, y Ben Affleck sabe dar al relato un aire setentero, lleno de emoción, pero también de las justas dosis de humor. El tempo es perfecto: la presentación al público de los antecedentes, las opciones de rescate, los preparativos, el caldeado ambiente en las calles de Teherán, las dudas de la administración Carter, la vida en la embajada canadiense... El riesgo de tomar este caso particular y dejar orillada la gran crisis de la embajada americana se sortea con éxito. Quizá el clímax es excesivo, muy peliculero y hollywoodiense, pero en general tenemos una de esas grandes producciones de las que puede enorgullecerse con razón el cine americano y con las que el espectador empatiza enseguida. El reparto es sencillamente perfecto, componen unos personajes creíbles, tanto en el mundo de los espías -el propio Affleck y Bryan Cranston...- como en el de Hollywood -John Goodman y Alan Arkin- y el diplomático -Tate Donovan, Victor Garber y Clea DuVall, entre otros-.

7/10
To the Wonder

2012 | To the Wonder

Neil y Marina. Él americano, ella francesa, madre de una niña. Se quieren, se aman, conviven en un goce extático en Francia que parece no tener fin. Ella querría casarse -aunque un matrimonio previo le impide hacerlo por la Iglesia-, él no desea atarse mediante un compromiso. Los tres se mudan a Oklahoma, Estados Unidos, donde Neil trabaja en cuestiones medioambientales. Marina sigue tan enamorada como siempre, pero aspira a más, intuye al amor que ama, y acude a rezar a una iglesia católica, donde el padre Quintana se esfuerza en remover los corazones de sus feligreses y prestarles mil servicios de caridad, aunque su propio corazón se encuentre a veces gélido como el hielo. La incapacidad de Neil para tomar decisiones podría propiciar la separación de Marina, y el reencuentro con Jane, un antiguo amor. Terrence Malick, un cineasta siempre enigmático, a modo de J.D. Salinger peliculero que acometía sus filmes muy de vez en cuando -veinte años transcurrieron entre Días del cielo y La delgada línea roja- se diría de pronto acometido por un sentido de urgencia que le está llevando a encadenar trabajos que abordan los temas clave del ser humano, la sed de amor, felicidad y trascendencia. Ocurrió con El árbol de la vida, y pasa con To the Wonder, una obra claramente en la misma dirección. Sorprende la habilidad del director para ofrecer con enorme sensibilidad y, milagro, lejos de toda cursilería, el vértigo del “eros”, el amor de un hombre y una mujer que lleva a desear estar todo el tiempo con la amada, con el amado. Esos ratos compartidos, de contraste entre el “baile” sin fin de la luminosa Olga Kurylenko, y la alegría más contenida pero innegable del retraído Ben Affleck, tienen un curioso sencillo de autenticidad, se palpa el lirismo de un poeta de la imagen y el sonido. La línea entre lo que entrega un spot de perfume videoclipero es delgadísima -¿diremos 'roja'?- y Malick se las arregla para no traspasarla, de modo que bien podemos decir que 'No hay Malick malo', ni siquiera en este caso, donde los prolongados trazos impresiones del disfrute amoroso pueden llegar a ser reiterativos, y por tanto, cansar. La narración de To the Wonder, servida con elaborado montaje, viene acompañada de la certera voz en off de los personajes en distintos idiomas, subrayando la universalidad de lo propuesto, reflexiones interiores en el caso de Neil y Marina, oración angustiosa ante el silencio de Dios en el caso del padre Quintana, un acertado Javier Bardem, que evita cualquier exageración en el personaje. De modo que resulta atinada y sugerente la idea de que tras la fuerte atracción y el eros, se hace necesario la reflexión, la orientación de los otros, el respaldo de la fe y los sacramentos y la apertura a la trascendencia, la toma de decisiones y el compromiso y la caridad para con los otros. Malick ofrece cine espiritual y muy humano, y quizá la película más religiosa de su filmografía; y como es habitual en su obra, exige al espectador una actitud activa, no es el suyo decididamente simple cine 'de palomitas'.

7/10
The Company Men

2010 | The Company Men

Aunque su nombre no es demasiado conocido, John Wells es un peso pesado de la televisión. Ha sido productor ejecutivo y guionista de series de altura, como El ala oeste de la casa blanca y Urgencias, cocreador de la serie Turno de guardia, e incluso ha llegado a ser presidente del Sindicato de Guionistas de la Costa Oeste. En esta ocasión, Wells debuta como director de largometraje con un film también escrito por él que explora las consecuencias de la crisis económica internacional. Casualmente, la trama es una especie de versión americana de Los lunes al sol, pues sigue los pasos de varios trabajadores de los astilleros que se quedan en el paro. La diferencia con el film de Fernando León de Aranoa es que los protagonistas son ejecutivos de sólida posición. La cinta dedica más tiempo a Bobby Walker (Ben Affleck), acostumbrado a jugar al golf, y a presumir de Porsche, que tras encontrarse repentinamente en la calle tiene que acostumbrarse a reducir gastos, se da cuenta de que no se lo rifan las otras empresas como imaginaba en un primer momento, y hasta tiene que reconvertirse ocasionalmente en obrero de la construcción al aceptar un trabajo con su cuñado (Kevin Costner). La cinta también sigue el periplo de uno de sus compañeros, Phil Woodward (Chris Cooper), que aunque dura un poco más en la empresa también acaba despedido, y de Gene McClary (Tommy Lee Jones), su jefe, que también acaba fuera. Se nota la procedencia televisiva del cineasta, pues la realización es más propia de un telefilm de sobremesa. Todo resulta excesivamente convencional y previsible. Los personajes son planos, aunque les insuflan bastante vida los actores, ya que Wells ha contado con un reparto de excepción en el que sobresalen, como era de suponer, Chris Cooper y Tommy Lee Jones, aunque sus personajes están desdibujados. En cualquier caso, la cinta cumple sus objetivos, y avisa de las consecuencias de obsesionarse con las apariencias y el dinero. Además, acaba resultando muy positiva en su reivindicación de la unidad familiar en tiempos duros, y en su reflexión sobre la necesidad de ingeniárselas para seguir adelante como sea.

5/10
The Town, ciudad de ladrones

2010 | The Town

Charlestown, Boston. Una barriada, criadero innegable de criminalidad. De ahí ha salido la banda que lidera Doug, especializada en el asalto de bancos y furgones blindados pertrechados con máscaras. Jem, recién salido de la cárcel y miembro del grupo, es como un hermano para Doug, pero su confinamiento ha desatado su vena más violenta y asocial. Lo que aflora sin tapujos en su último golpe, donde hiere gravemente al subdirector del banco y toma como rehén a Claire, directora de la entidad. Tras liberarla se dan cuenta del error cometido, pues esta mujer vive en su barrio y podría tal vez identificarles. Doug asumirá la tarea de comprobar que Claire no puede aportar ninguna pista al FBI sobre la banda, pero no cuenta con que se va a enamorar de ella. Lo que le empuja aún más en serio en la idea que le ronda de abandonar su carrera delictiva. Adaptación de una novela de Chuck Hogan, cuyo nombre puede sonar porque firmó junto a Guillermo del Toro la novela de terror Nocturna. Se trata de una agilísima película perteneciente al subgénero de robos y atracos, cuyo oscuro guión sabe conjugar la ejecución de los distintos golpes con la perfecta definición de los personajes, una auténtica golosina para los actores. Ben Affleck no sólo dirige y coescribe el guión –tareas que aunó en la valiosa Adiós pequeña adiós–, sino que asume el papel protagonista de tipo cansado de la vida delictiva, que trata de salir de la charca inmunda donde se encuentra enfangado, en busca de redención y algo parecido a la normalidad. Se trata de un personaje rico en matices, también en lo referente a la ausencia materna en su vida, que marcó la distancia con el padre; y su reflexión final, servida con voz en off, tiene muchísima enjundia. Pero hay más roles de interés. Sobresalen los del brutal Jem, encarnado por Jeremy Renner (En tierra hostil), que da miedo, pero que es humano, sobre todo en su sentido de la lealtad; el de Rebecca Hall, muy bien como mujer con el canguelo en el cuerpo, y que cree descubrir el amor; y el de Jon Hamm (que debe su popularidad a la serie televisiva Mad Men), como antagonista sabueso del FBI. Hasta las brevísimas pero intensas composiciones de Chris Cooper y Pete Postlethwaite son de las que dejan huella. Estamos ante una película muy violenta, pero en la que es preciso reconocer su sólida dirección de las escenas de acción, con persecuciones automovilísticas brillantes y atracos impactantes. Se trata desde luego de una historia de género, con personajes arquetípicos, pero donde junto a la idea de que el entorno te puede empujar a no hacer lo correcto, aletea también la de que la libertad puede llevarte a sacar cabeza y cuerpo del fango; aunque, claro está, hay que pagar un precio.

6/10
Qué les pasa a los hombres

2009 | He's Just Not That Into You

Película basada en “He's Just Not That Into You: The No-Excuses Truth to Understanding Guys”, libro coescrito por Greg Behrendt y Liz Tuccillo, que se adentra con sentido del humor en la forma de pensar masculina y femenina a la hora de afrontar las relaciones hombre-mujer. Figura como productora la actriz Drew Barrymore, que se reserva un pequeño papel, y ha contado con la pareja de guionistas Abby Kohn-Marc Silverstein, que ya hicieron para ella el libreto de Nunca me han besado. Se trata de jugar con la idea de las mil y una excusas que uno puede inventar para no admitir lo que no marcha en una relación amorosa. Para ello, punteada la trama con varias frases creadas a partir de lugares comunes y falsas encuestas a personas que opinan desde su experiencia, se plantea una historia coral, donde somos testigos de los altibajos que atraviesan distintas parejas, todas interconectadas. Después de 7 años de convivencia, Beth no logra que Neil piense en el matrimonio; Janine se ha vuelta muy racional en la vida conyugal, lo que empuja a un Ben con mala conciencia a interesarse por la aspirante a cantante Anna; Conor está desesperado porque su relación con Anna parece estancada; Mary, amiga de Anna, busca una relación a través de internet; y Gigi es una ingenua que no acierta con los hombres, hasta que empieza a atender los consejos de Alex, vecino de Conor y observador excepcional de la mente de hombres y mujeres. La película es ágil, cuenta con un plantel de actores difícilmente mejorable -entre ellas Jennifer Aniston, Jennifer Connelly, Scarlett Johansson, y la poco conocida pero encantadora Ginnifer Goodwin; y entre ellos Justin Long, magnífico, además de Ben Affleck, Bradley Cooper y Kevin Connolly- y se sigue con agrado porque sabe penetrar bien en los complicados engranajes del alma masculina y femenina, que hacen difícil, e incluso muy difícil, lo sencillo, pues al final, en una relación, todo es cuestión de amor. Hija de su tiempo, la visión que se ofrece del compromiso en las relaciones amorosas es simplista, se concede una preponderancia excesiva a los sentimientos y al sexo, mientras se ignoran, casi siempre, otras necesarias actitudes como la paciencia, el espíritu de sacrificio, o la capacidad de ceder por amor al otro. Atender a “señales”, o pensar en “técnicas de conquista y seducción” suena muy interesante, y nadie negará que se puede llamar la atención o adivinar intenciones gracias a unas u otras, pero no deja de resultar una mirada demasiado elemental, muy a ras de suelo. De todos modos, en la completa madeja argumental hay muchos hilos, y algunos son muy sugerentes, como el de la mentira, que lo echa todo a perder -esas colillas de cigarrillos-, el del “sabio” que tiene consejos para todos y es incapaz de analizar su propia situación amorosa, o el de agachar la cabeza y acudir junto a la persona amada cuando lo necesita, aunque se haya discutido previamente con ella. Hay un inteligente equilibrio de sonrisas y lágrimas, y cierta contención en la inevitable frivolidad.

6/10
Extract

2009 | Extract

Joel Reynolds parece llevar una vida perfecta. Después de todo, ser el propietario de tu propio negocio – la lucrativa patente de una conocida marca de condimentos culinarios – debería hacerte el hombre más feliz del mundo. Sin embargo, aunque laboralmente no podría tener más éxito, su vida amorosa dista mucho de ser plena, pues su esposa Suzie ha perdido todo interés romántico en su marido. Sexualmente frustrado, Joel llora sus penas en el hombro de su mejor amigo, Dean, quien le aconseja poner a prueba su matrimonio contratando a un gigoló que intenté seducir a su esposa, con el único objetivo de que esta pique el anzuelo y Joel pueda tener vía libre para intentar atraer a la enigmática Cindy, una de sus nuevas empleadas.

La sombra del poder

2009 | State of Play

A la redacción del Washington Globe llegan para ser cubiertas dos historias en apariencia inconexas, ocurridas en la ciudad capitolina. Por un lado, la muerte de un ladrón de poca monta y las heridas casi mortales de un repartidor de pizzas, a manos de un tirador profesional. Por otro, la muerte de Sonia Baker, investigadora para el congresista Stephen Collins, arrollada en el metro. Este último suceso tiene diversas connotaciones: Stephen tenía una relación extramarital con la difunta, quien estaba reuniendo pruebas en su investigación de la principal empresa privada contratista del Ministerio de Defensa; y el periodista del Globe Cal McAffrey es el mejor amigo de Stephen y de su esposa Anne. McAffrey se ocupa del primer caso, pero echará una mano a la novata Della Frye, que se ocupa del escándalo político. Adaptación de la miniserie de la BBC creada en 2003 por Paul Abbott, ha contado con un curtido equipo de guionistas, especialistas en intrigas con visos de gran conspiración: Matthew Michael Carnahan (La sombra del reino), Tony Gilroy (Michael Clayton) y Billy Ray (El espía); a lo que se suma un director al que le gustan las tramas políticas, Kevin Macdonald (El último rey de Escocia). El resultado es un entretenimiento de gran calidad, con una madeja argumental lo suficientemente enrevesada para captar la atención, y lo suficientemente inteligible para que el espectador no se pierda. El film se esfuerza en rendir un sincero homenaje a lo mejor de la profesión periodística, que trata de desvelar la verdad por muy escandalosa que resulte, lo que la emparenta con títulos como Todos los hombres del presidente, un referente claro. Así, Cal es un reportero de la vieja escuela, que busca los hechos, contrasta la información, maneja bien las fuentes; su fobia a las nuevas tecnologías –tiene un ordenador antediluviano– es una pose frente a las facilidades blogueras, capaces de decir inmediatamente cualquier cosa de modo irresponsable, sin la preocupación de la verdad que contengan o el daño que puedan hacer, y la presión aumentada por la primicia. Funciona bien el contraste con la novata –que potencialmente representa el peligro de decadencia de la profesión–, el equipo de apoyo de Cal, y la figura de la editora, donde se diría que la composición de Helen Mirren homenajea a Katharine Graham, mítica figura del Washington Post. Hay inteligencia en el modo en que se imbrica la intriga política y la investigación periodística, con lo estrictamente personal, que afecta a Stephen y Cal, una amistad puesta a prueba por dos complicados triángulos amorosos, y por el telón de fondo de un grupo paramilitar de aviesas intenciones, y por los tejemanejes de los politicastros, que en vez de servir al público, sirven a su propio interés. E incluso hay espacio para la sorpresa. Aunque puede haber pasajes discutibles –el interrogatorio en el motel, por ejemplo–, en general se dota a la narración de una densidad adecuada, con tiempo para que los personajes se nos aparezcan como de carne y hueso, principalmente los compuestos por Russell Crowe (extraordinario, como siempre), Ben Affleck (correcto) y Robin Wright Penn (estupenda en su breve pero intenso papel). Hay además buenos pasajes de acción e intriga, donde se logra sorprender, algo no tan sencillo cuando un espectador hastiado de efectos especiales, cree haberlo visto ya todo: sin parafernalia digital, funcionan bien por su suspense la escena del hospital y la del garaje subterráneo.

6/10
Ases calientes

2006 | Smokin' Aces

Buddy ‘Ases’ Israel, un cantante de medio pelo, ha logrado crearse un nombre en el mundo del espectáculo gracias al respaldo de la mafia. Tan creído se lo tiene el tipo, que piensa que él mismo puede comportarse con modos gangsteriles, liderando una banda, y llevando sus propios y sucios negocios. Pero no piensan lo mismo los que le apoyaron en otro tiempo, que creen que ha llegado la hora de quitarle de en medio. Entretanto la policía le tiene pillado, y lo retienen ‘hiperprotegido’ en un hotel, mientras negocian un acuerdo a cambio del cual él testificará contra importantes mafiosos. Este cúmulo de circunstancias justifica que el hotel esté a punto de convertirse en un sanguinario ‘camarote de los hermanos Marx’, donde distintos grupos de asesinos y cobradores de apuestas, cada uno por su cuenta, comparten el mismo objetivo: llegar hasta la lujosa suite de Buddy para matarlo, o lo que sea… Hace cuatro años Joe Carnahan llamó la atención con Narc, un duro y realista film sobre el tráfico de drogas. Aquí, inicialmente, parece optar también por un estilo visual pegado al mundo real. Pero la impresión dura poco, pues este vertiginoso film, pródigo en acción y violencia, enseguida sigue sendas ‘tarantinescas’, con personajes como las dos negras asesinas a sueldo, bromas como la fugaz presencia de Ben Affleck, y ensaladas de tiros cercanas al spaghetti-western, singularmente la que acontece en torno a un ascensor. Así, todo deviene en puro juego con apañado reparto, muy movidito, de lealtades y deslealtades, con alguna que otra increíble (?) sorpresa. O sea, tenemos un aplicado ejercicio, de cineasta que sabe rodar, pero que no tiene qué rodar, o al menos ese ‘qué’ es bien poca cosa.

6/10
Hollywoodland

2006 | Hollywoodland

El 16 de junio de 1959 marcó el final de la inocencia para millones de niños de todo el mundo, conmocionados por la noticia de que Supermán había muerto. Ese día aparecía el cadáver del primer actor que encarnó al personaje en televisión, George Reeves, que presuntamente se disparó con un revólver en su dormitorio, aunque la policía encontró dos orificios de bala en la moqueta, por lo que se llegó a barajar entre otras la hipótesis de un posible asesinato. Este suceso dio mucho que hablar en Hollywood en su momento, e inspira este film, con varios puntos en común con La dalia negra, basada en una novela de James Ellroy, que también es cine negro a partir de un célebre asesinato real. El guión de Paul Bernbaum, que en su momento fue uno de esos niños que no se perdían ni un solo episodio de Supermán, introduce a un personaje real, el detective privado de medio pelo Louis Simo, que para rehabilitar su buen nombre, investiga el ocaso de la carrera de Reeves, en busca de una explicación a su muerte, tras ser contratado por la madre del actor, convencida de que su retoño nunca habría sido capaz de suicidarse. Adrien Brody, Diane Lane y Bob Hoskins realizan interpretaciones tan sólidas como siempre. Pero la crítica se ha fijado especialmente en el trabajo de Ben Affleck, bastante correcto, lo que no suele ser habitual en un actor que muchas veces resulta poco convincente. Esto explica su nominación al Globo de Oro, y su Copa Volpi al mejor actor en el Festival de Venecia. Así las cosas, puede calificarse de prometedor esta opera prima en cine de Allen Coulter, forjado en series de éxito como Los Soprano, A dos metros bajo tierra y Roma. Coulter muestra los mecanismos internos de Hollywood, centrándose en los aspectos más oscuros y sórdidos, como los productores ávidos de poder, la ambición de los aspirantes a estrella, las relaciones sexuales motivadas por intereses creados, y sobre todo el declive de estrellas que no han sabido asimilar ni el éxito ni el fracaso. Todo esto, narrado con un tono propio de clásicos del ‘film noir’ como El sueño eterno y El halcón maltés, podría haber dado lugar a una película memorable. Desgraciadamente, Coulter no llega a rematar la jugada, perdiéndose con escenas muchas veces reiterativas, pues filma tres hipótesis posibles del asesinato que llegan a resultar insufribles, pues no aportan nada nuevo. También pesa excesivamente el hecho de que el film no se moje aportando una posible resolución al caso, como hacía La dalia negra.

5/10
Diario de un ejecutivo agresivo

2006 | Man About Town

Mirada al mundo laboral, y a los desquiciamientos que se producen cuando no se sabe compatibilizar el trabajo con la vida familiar, o se olvida algo tan elemental de que en uno y otro caso se está tratando con personas, seres humanos pensantes y con su corazoncito. El film se centra en Jack, un egocéntrico agente de talentos en Hollywood, que se encuentra en plena crisis, aunque no acaba de admitirlo. Sin que lo sepa su esposa o sus compañeros de trabajo, acude a unas clases de terapia, en que el conductor de las sesiones aconseja a los asistentes escribir un diario, según determinadas pautas. Eso debería ayudar a superar los problemas, pero los obstáculos en el camino, incluidos el escepticismo de Jack y los problemas conyugales, no faltan. Y cuando el diario de Jack desaparece, su pánico alcanza cotas insospechadas, por el miedo a que se sepan cosas de él que no deberían saberse. Mike Binder –que ya llamó la atención con su anterior film, Más allá del odio– escribe, dirige, e incluso interpreta el film, hecho al margen de los estudios con la ayuda de su hermano Jack en el capítulo de producción. Lo que no parece haber sido obstáculo para contar con actores de relumbrón, incluido Ben Affleck (aunque justo es decir que el actor conoce horas bajas) y Rebecca Romijn , la conocida Mística de la saga X-Men. Lo que más atrajo al actor, según sus palabras, era el hecho de que es “una película llena de humor y patetismo”. Y en efecto, en la parte de comedia que exhibe el film, se despierta una sensación agridulce, ante situaciones tristes, en que la respuesta espontánea es reír, por no llorar. Uno de los apuntes del diario, “He llegado a un punto en mi vida en el que no sé quién soy. No sé cómo estar casado, y eso me ha asustado”, lo dice todo de un modo terrible.

5/10
Clerks 2

2006 | Clerks 2

Muy desesperado tiene que andar Kevin Smith para retomar doce años después a Dante y Randal, los deslenguados empleados de Clerks, el film que le lanzó a la fama. Aquí tenemos más de lo mismo, pero sin la frescura, por así decir, de antaño. Los dos tipos, que deberían ir pensando en sentar la cabeza, trabajan en una hamburguesería, y uno de ellos va a casarse, aunque a quien realmente ama es a su jefa. Ni que decir tiene que tal trama es mera excusa para encadenar una interminable retahíla de bromas obscenas que harían las delicias de Torrente. Así las cosas, los mejores momentos quedan para el duelo de fanes de El Señor de los Anillos contra el fan de la saga Star Wars.

4/10
Sobreviviendo a la Navidad

2004 | Surviving Christmas

Drew Latham es un joven experto en marketing que en Navidad se siente solo, ya que no tiene familia con la que pasarla. Ante la desesperación, decide acercarse a la casa donde pasó su infancia, ocupada ahora por los Valco. Decide contratarles durante unos días para que finjan que son sus familiares. Pero las cosas no son tan fáciles. El punto de partida –que recuerda en cierta medida a la española Familia– podría haber dado lugar a una comedia amable y divertida. Pero el director Mike Mitchell, responsable de Gigoló (1999), no consigue hacer interesante la historia. Y sus constantes chistes soeces apartan el film del público familiar al que se supone que se dirige.

3/10
Una chica de Jersey

2004 | Jersey Girl

Ollie es un consumado relaciones públicas, siempre estresado, que nunca tiene tiempo para atender a su mujer y a su hijita, a quienes quiere un montón. La inesperada muerte de la esposa hace que su mundo se venga abajo. Una importante metedura de pata profesional le convierte en un paria laboral, por lo que deberá hacer lo que pueda para ganarse el pan; estos hachazos de la vida hacen que Ollie descuide a su niña. Menos mal que tiene los consejos de su anciano padre, y que va a conocer a una guapa joven, que trabaja en un videoclub. Kevin Smith, oh, sorpresa, se nos pone tiernecito. Un cineasta, célebre por la elevada tasa de palabras malsonantes en sus películas, parece algo cambiado gracias a que él, personalmente, acaba de descubrir la paternidad. Así que nos ofrece una película que habla de la responsabilidad que corresponde a un padre de familia. El director no evita pese a todo alguna grosería que casa poco con el tono del film (el alquiler de pelis porno, las conversaciones subidas de tono), pero hay que reconocerle su ingenio como guionista y director, sobre todo en la escena que Ben Affleck comparte con un inesperado Will Smith, quien por cierto no es pariente de Kevin.

4/10
Una relación peligrosa

2003 | Gigli

Un matoncillo (Ben Affleck) debe secuestrar al hermano, retrasado mental, de un fiscal antimafia. Le echará una mano en el “trabajillo” una experimentada y dura gángster lesbiana (Jennifer López). Acabarán enamorándose. Pocas películas han sido tan vapuleadas como la que nos ocupa. Y eso que el film tiene detrás a un director competente, Martin Brest (Esencia de mujer, Huida a medianoche), y a dos actores con gancho, Affleck y López, que encima, en el momento del estreno, salían juntos. Hay que verla, para juzgarla.

3/10
Daredevil

2003 | Daredevil

A diferencia de héroes que pueden trepar por las paredes, como Spiderman, Matt Murdoch es un hombre normal, y además es ciego. Su único poder excepcional consiste en que los residuos radiactivos que le dejaron ciego en un accidente, le proporcionaron un nuevo sentido, que como un sónar le permite percibir formas y movimientos a través de las vibraciones de los sonidos. El asesinato de su padre, un púgil que se niega a amañar un combate para la mafia, marcará a Murdoch, que a partir de entonces decide dedicar su vida a la justicia en dos frentes. Por un lado, estudia derecho y abre un bufete en la Cocina del Infierno, conflictivo barrio de Nueva York donde ha vivido siempre. Además, harto de comprobar que algunos delincuentes escapan a los tribunales, decide tomarse la justicia por su mano adoptando la personalidad de Daredevil, un héroe callejero  enmascarado. Los aficionados al popular cómic de Marvel pueden estar tranquilos con esta adaptación, porque la han rodado auténticos entusiastas del superhéroe. Además de algún productor que se autodefine como “enciclopedia del personaje”, el más incondicional es el propio director. El debutante Mark Steven Johnson confiesa que a los diez años esperaba horas junto al kiosco a que llegara el último número. Otro tanto sucede con el protagonista, Ben Affleck, seguidor del personaje de toda la vida, que incluso había escrito una introducción para los cómics escritos por su amigo el director Kevin Smith. No faltan vistosos efectos especiales, una banda sonora que recopila a grupos de moda, un guión típico del género superheroico, escrito por el propio director, y diseños muy originales del mundo del personaje. Pero está claro que el aspecto más cuidado es la acción. Precisamente, los dos grandes momentos de la cinta lo son por su espectacularidad, más que por su tensión dramática. Se trata de un combate en un bar y otro en una catedral. Por supuesto, hay un mítico coreógrafo de artes marciales de Hong Kong, en este caso Cheun Yan Yuen, que también ha hecho lo propio en Los ángeles de Charlie y Matrix Reloaded. Con su asesoramiento, Ben Affleck y algunos de los secundarios hicieron ellos mismos la mayoría de secuencias peligrosas, sin apenas recurrir a dobles.

5/10
Paycheck

2003 | Paycheck

Jennings es un ingeniero informático excepcional: con un talento innato, puede descifrar los programas más complicados y mejor protegidos. Tal habilidad la usan empresarios sin escrúpulos para robar tecnología: le contratan para realizar el trabajo, y luego, de acuerdo con él, le borran la memoria para evitar que en el futuro pueda convertirse en testigo incómodo. Pero en el último encargo, ha pasado algo raro. Cuando Jennings va a cobrar sus honorarios, descubre que ha renunciado a ellos a cambio de una bolsa que contiene una serie de objetos aparentemente inútiles. En realidad, son las piezas de un puzzle, que deberían ayudarle a recordar lo que nunca debiera haber olvidado. Las lenguas malévolas aseguran que el director formado en Hong Kong John Woo, al venirse a trabajar a Estados Unidos en títulos como Blanco humano, Cara a cara, Misión imposible II, Windtalkers…, olvidó parte de su talento en Oriente. ¿Serán envidiosos? Especializado en un cine de acción con coreografías inconfundibles, Woo adapta en esta ocasión un relato corto del novelista de ciencia ficción Philip K. Dick, con un atractivo punto de partida. La historia le permite desplegar todo su católogo de imaginería visual, sobre todo en las escenas de persecuciones. Asume el protagonismo absoluto Ben Affleck, mientras que a Uma Thurman le toca esta vez ser mera comparsa.

5/10
Al límite de la verdad

2002 | Changing Lanes

Viernes Santo en Nueva York. Gavin, abogado en un bufete de postín, tiene un importante caso ante los tribunales: muchos dólares están en juego. Doyle, perdedor nato, ex alcohólico: separado de su familia, aspira a a reunirse con ellos algún día; todo depende de una cita con el juez. Los destinos de los dos hombres, nunca mejor dicho, chocan: sus automóviles colisionan, por lo cual el primero pierde unos importantes documentos, y el otro llega tarde a su decisiva reunión. Comienzan 24 horas de auténtico calvario: los papeles extraviados obran en poder de Doyle, que culpabiliza a Gavin de su mala suerte y los retiene. La pregunta que se plantea es: ¿llegará tras la pasión y muerte, la resurrección? Cambio de tercio del director de Persuasión y Notting Hill. Roger Michell ofrece una historia urbana, que al abordar el creciente estrés de los protagonistas recuerda a Un día de furia: las desgracias se acumulan una tras otra conformando una enorme bola de nieve que aplasta y conduce a decisiones terribles. Un aspecto interesante abordado en el film es la necesidad de orientación que todo ser humano tiene a la hora de tomar decisiones: casi todos los personajes que giran alrededor de Gavin y Doyle otorgan su consejo, ejercen de guías, para bien o para mal: las esposas de ambos, la ex amante y compañera de despacho, los socios del bufete, el sacerdote confesor, el asesor del banco, el gurú de alcohólicos anónimos…

6/10
Una noche perfecta

2002 | The Third Wheel

Un tímido empleado. Cuando conoce al nuevo fichaje de la empresa, una chica monísima, se propone conquistarla a toda costa. Pero pasan los días, las semanas, un año… y no ha sido capaz siquiera de dirigirle la palabra. Pero haciendo de tripas corazón, logra concertar una cita, que incluye sesión de teatro, cena romántica… Mientras, surge un corrillo de apuestas entre los compañeros de oficina. Todo tiene buena pinta, hasta que el pobre hombre, torpe él, atropella a una persona. La noche perfecta podría convertirse en pesadilla. Simpática comedia romántica, que cuenta en la producción con la pareja Ben Affleck-Matt Damon, que incluso se reservan un par de pequeños papeles. En la línea de títulos alocados que acumulan desgracias a lo largo de una noche (como Jo, ¡qué noche! o la más reciente Un mal día lo tiene cualquiera), el dúo romántico lo configuran Denise Richards (El mundo nunca es suficiente) y Matthew Perry (Una rubia muy legal), mientras que Jay Lacopo tiene un papel algo capriano, en plan “ángel de la guarda”.

4/10
Pánico nuclear

2002 | The Sum of All Fears

1973. Conflicto árabe-israelí. Un caza de Israel, que transporta una bomba atómica, es abatido. Su “explosiva” carga queda perdida en el desierto, hasta que unos tipos traficantes de armas dan con ella muchos años después. Sin saber muy bien lo que tienen entre manos, venden la bomba a precio de risa a unos neonazis que han trazado un maléfico plan: gastar su único cartucho, esa bomba, para provocar un conflicto de dimensiones planetarias que enfrente a los dos grandes superpotencias: Estados Unidos y una Rusia con problemas en Chechenia, y a la que, para colmo de males, se le muere el presidente. De las cenizas, esperan que llegue el turno del retorno al fascismo. Menos mal que anda por ahí el doctor Jack Ryan, analista de la CIA, bastante rejuvenecido si comparamos a Ben Affleck con el talludito Harrison Ford. Además el héroe de las novelas “tecnothriller” de Tom Clancy no está casado ni tiene una preciosa hijita. Para la ocasión le encontramos como soltero de oro, presuntamente temeroso de la palabra “compromiso”, lo que no acaba de gustar a su novieta Cathy, médico residente en un hospital. Y es que el chico todavía ni siquiera ha sido capaz de confesarle que trabaja para la célebre agencia del gobierno. Aunque tendrá ocasión de hacerlo cuando sea requerido por los jerifaltes de la nación: él es el máximo experto en el recién nombrado presidente ruso, el enigmático y poco conocido Nemerov. Phil Alden Robinson, director de la estupenda Campo de sueños y de la interesante Sneakers (Los fisgones), es el responsable del “lifting” a que ha sido sometido Ryan para la ocasión. Y tiene la suerte –suerte según se mire, pues los tambores de guerra que se escuchan en el mundo son para echarse a temblar– de que su trama es de rabiosa actualidad: el terrorismo practicado por grupúsculos de fanáticos incontrolados, sin respeto alguno por la vida humana. Tras el 11 de septiembre, la idea de que una bomba atómica pueda explotar en una gran urbe no es, desgraciadamente, ningún desatino. “Cambiar” de Ryan era un riesgo, pero Affleck cumple con las expectativas de tipo joven y apuesto. Además están muy bien secundado por Morgan Freeman, su mentor en la CIA, James Cromwell, el presidente americano, y Liev Schreiber, un inesperado espía con licencia para matar, que hace su papel estupendamente. Muchas escenas se pueden destacar. Pero se lleva la palma la conclusión del film, un montaje paralelo con varios asesinatos, deudor indudable de El padrino de Coppola.

6/10
Jay y Bob el Silencioso contraatacan

2001 | Jay and Silent Bob Strikes Back

Alocado quinto trabajo de Kevin Smith, con protagonismo de dos populares personajes secundarios de sus cuatro anteriores filmes y de Scream 3. Son Jay y Bob el silencioso, éste último interpretado por Smith. También él es el autor del guión, en el que aparecen antiguos personajes y algún amiguete como Ben Affleck o Gus Van Sant. El film está repleto de guiños a los trabajos previos de Smith. Un cómic que dibujaban los protagonistas de Persiguiendo a Amy, inspirado en Jay y Bob, va a ser adaptado al cine. Pensando que la película dará una imagen negativa de ellos, Jay y Bob parten a Hollywood, donde se enfrentarán a Mark Hamill, intérprete de Luke Skywalker en La guerra de las galaxias. Aquellos que no piensen que este argumento es una locura incomprensible, lo pasarán de fábula. Los demás, mejor que ni se acerquen. El reparto está plagadito de nombres conocidos.

2/10
Daddy and Them

2001 | Daddy and Them

Un matrimonio de Arkansas intenta ayudar a un familiar, que ha sido acusado de asesinato y enviado a prisión. La situación no será fácil entre ellos y los demás familiares debido a las turbulentas relaciones que tuvieron en el pasado.  Tercera cinta como director de Billy Bob Thornton (El otro lado de la vida, Todos los caballos bellos) , que también escribe y protagoniza. A pesar de que cuenta con un impresionante elenco de buenos actores, se trata de una comedia negra, de ambientación sureña, que fracasó estrepitosamente en Estados Unidos, y que en otros países se estrenó directamente en vídeo.

4/10
Pearl Harbor

2001 | Pearl Harbor

El 7 de diciembre de 1941 el mundo entero se estremeció cuando la aviación japonesa descargó toda su furia contra la base estadounidense de Pearl Harbor, en Hawai. Cerca de 3.000 personas perdieron la vida y el ataque significó la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Ahora 60 años después estos hechos se recogen en la filmación más cara llevada a cabo por una sola productora. Para lograr los mejores resultados se contrató al director Michael Bay, un auténtico especialista en películas de acción de gran presupuesto, artífice de éxitos como Armageddon o La Roca. El guión corre a cargo del reputado Randall Wallace y narra la historia de Rafe (Ben Affleck) y Danny (Josh Hartnett), dos amigos de la infancia que aprendieron a volar en aviones fumigadores y que pasado el tiempo entran a formar parte del cuerpo de pilotos del Ejército del Aire de los Estados Unidos. Ambos van a parar a la base de Pearl Harbor, y allí Rafe se enamora de Evelyn (Kate Beckinsale), una bella enfermera que sirve a la Marina. Pero Rafe es un atrevido idealista y no duda en alistarse en el Escuadrón del Águila, un grupo internacional que junto a los pilotos británicos plantaron cara en el aire a los alemanes durante la Batalla de Inglaterra. Se trata de una misión extremadamente arriesgada. Él lo sabe: la diferencia entre un combate real y la vida de un soldado en Hawai es abismal. Y por eso mismo no ha contado con Danny, cuya vida quedará asegurada en los tranquilos parajes de Hawai, y el cual, en compañía de Evelyn, esperará el feliz regreso de su mejor amigo. Pero, por entonces, los japoneses ya planean un ataque que cambiará la historia de Estados Unidos y del mundo entero. La película es una demostración del poderío cinematográfico de Hollywood. Las escenas bélicas son de una verosimilitud soberbia. Hay planos a un tiempo espectaculares y terribles, como el del portaviones hundiéndose con una agónica carga humana en su interior. Entre Ben Affleck y Josh Hartnett (¡vaya descubrimiento de actor!) hay la química suficiente como para encender la pantalla durante la primera hora. Y es que, en el fondo, por encima de las escenas de acción, de factura insuperable, Pearl Harbor es una película sobre la amistad y la lealtad, el valor y el patriotismo. Vamos, que al final uno tiene tentaciones de exclamar a pleno pulmón: “God Bless America”.

5/10
Algo que contar

2000 | Bounce

Buddy, ejecutivo de éxito, se encuentra atrapado en el aeropuerto de Chicago a causa de un temporal. En su larga espera conocerá a Greg, un padre de familia que va a pasar las navidades con los suyos, y una bella y enigmática mujer. Buddy tendrá que decidir embarcar en su vuelo o disfrutar de una aventura amorosa en Chicago. Affleck y Paltrow, dos estrellas en alza, protagonizan este drama romántico cuyo argumento esconde más de un enigma, porque aquí no todo es lo que parece. Don Roos escribe y dirige con pulso firme esta historia llena de verdades a medias.

4/10
El informador

2000 | Boiler Room

Seth es un joven de extraordinaria inteligencia, pero algo cabeza loca. Expulsado de la universidad, decide complacer a su rico padre, y entra a trabajar en una oficina de brokers de Wall Street. Seth resulta ser un genio para vender acciones a jóvenes profesionales con altos ingresos; pero aquello resulta no ser muy diferente a un casino ilegal que montó en su casa en sus años mozos. Seth, cuando ve a sus compañeros exudando adrenalina por los cuatro costados, y desplegando una agresividad inaudita para ganar dinero, se planteará algunos dilemas morales. El film, en línea con títulos como Wall Street y Glengarry Glen Ross se basa en hechos reales, y presenta un cuadro muy contemporáneo del mundo económico en que nos toca vivir, donde algunos privilegiados hacen fortuna en la Bolsa a costa del resto del mundo. El director, Ben Younger, trabajó en una oficina parecida a la que se ve en la peli, y cuenta que le impresionó que un jefe les dijera, como si tal cosa, “que a los dos años de trabajar ahí íbamos a tener un millón de dólares”.

5/10
Operación Reno

2000 | Reindeer Games

El veterano director John Frankenheimer nos regala una aventura de acción con reparto explosivo. Narra la historia de Rudy Duncan (Ben Affleck), un simple ladrón de coches que sale de la cárcel días antes de Navidad, después de estar encerrado una breve temporada. Ése parece ser el comienzo de una nueva vida, pero pronto se dará cuenta de que estar libre puede ser todavía peor que estar privado de libertad. Aunque lo que Rudy desea por encima de todo es la tranquilidad de una comida navideña junto a su familia, el caso es que una vez fuera de la cárcel decide en un impulso hacerse pasar por su compañero de celda fallecido y verse con Ashley (Charlize Theron), una bella joven con quien su compañero mantenía una relación epistolar. Pero el idilio se complica con la aparición de Gabriel (Gary Sinise), el psicópata hermano de Ashley, el cual acabará por implicar al protagonista en el atraco de un casino. A partir de ahí se desata un peligroso juego de atracción, redención, traición, equívocos y trampas del que Rudy no podrá escapar. Frankenheimer sabe hacer cine, no cabe duda. Después de notorios éxitos como El hombre de Alcatraz, Domingo negro o la fantástica Ronin (genial De Niro), editada ya en vídeo, vuelve a poner todas sus armas al servicio de una película donde cabe todo: acción, intriga, psicología y comicidad. Su modo de hacer cine se refleja también en el tratamiento de la imagen, como él mismo dice: “Siempre miro de no saturar los colores tanto como puedo”. A este respecto, la película es rica en tonos grises y colores opacos, los cuales consiguen el propósito de dar a las escenas un tono sombrío. Además maneja a la perfección a un magnífico plantel de actores, donde sobresale un Ben Affleck realmente convincente en un papel que le va como anillo al dedo. Le secundan con eficacia una hermosísima Charlize Theron y un descerebrado Gary Sinise. Hay que resaltar el trabajado guión de Ehren Kruger, un tipo que sabe llevar al espectador al territorio del desconcierto y de los giros inesperados sin perder verosimilitud, como ya demostró con creces con Arlington Road. Y aquí hay más de una sorpresa que, una vez vista, conviene no desvelar a los amigos.

5/10
Dogma

1999 | Dogma

Un obispo norteamericano decide, ante la alarmante disminución de fieles católicos, conceder indulgencia de las penas por los pecados a quien pase bajo el arco de su iglesia (una condición tan tonta como la de un concurso televisivo). Dos ángeles desobedientes a Dios no fueron enviados al Infierno en su momento, sino a una especie de purgatorio, a Nueva Jersey; y quieren ganar esa indulgencia plenaria propuesta, ¡para volver al Cielo! Si uno busca teología en este film de un Kevin Smith que se dice “católico practicante”, quizá deba consultar otras fuentes. Su película es una comedia que se mueve en el terreno del disparate, y que se aleja de títulos como Clerks o Persiguiendo a Amy. Seguramente Smith no pretende herir sensibilidades, pero el film toca cuestiones delicadas, y... no llueve, desde luego, a gusto de todos. El reparto está plagado de rostros muy populares, entre ellos los de Ben Affleck y Matt Damon.

5/10
Las fuerzas de la naturaleza

1999 | Forces of Nature

Ben está inmerso en los preparativos de su boda. De pronto, todos los elementos, las fuerzas de la naturaleza, se alían para que no se case. Y no sólo las voces que dicen que matrimonio y compromiso son una locura, o los malos ejemplos de personas cercanas. Un accidente de aviación, un tren que se detiene, temporales y huracanes… y la aparición de la simpática y alocada Sarah, parecen gritar “¡no te cases!”. Pero… El film intenta ser una simpática comedia romántica. La idea alrededor de la cual giran las bromas es lo difícil que es comprometerse en el matrimonio, vista la cantidad de separaciones e infidelidades que hay. Como resultado, algunos gags graciosos, y la curiosidad de ver juntos en la pantalla a Ben Affleck y Sandra Bullock.

3/10
200 cigarrillos

1999 | 200 Cigarettes

East Village neoyorkino. Nochevieja de 1981. La vida de un nutrido grupo de jóvenes se va a cruzar en un ático. Allí se prepara una fiesta, que al principio, para desconsuelo de la anfitriona, parece un completo fracaso. Sentimientos, incertidumbre, miedos, amores y desamores se dan cita en una película en la que circula muchos pitillos. Nueva película que explora en el desconcierto vital de la juventud. El reparto es excelente, hay buena música, y algunos de los temas planteados presentan un innegable interés. La directora explica que “deseaba hacer una comedia romántica fuera de onda, que explorase las relaciones en sus momentos más elevados y desesperados”. Las caras más conocidas son las de Christina Ricci y Ben Affleck.

7/10
Phantoms

1998 | Phantoms

La doctora Pailey viaja con su hija a Snowfield, un pequeño pueblo de Colorado. Al llegar se encuentran con la sorpresa de que todos sus habitantes han desaparecido. La culpa es de algo maléfico que se esconde en el subsuelo, capaz de adoptar terroríficas formas. Un experto en epidemias a lo largo de la historia, tiene las claves de lo que hay detrás de este horror. Adaptación de una novela de Dean R. Koontz, supuesto mago del terror. Los seguidores del género aseguran que tiene el mismo nivel que el más conocido Stephen King. El autor ha escrito el guión de un film repleto de sustos, mutaciones y sanguinolencias varias. Destaca la presencia en el la película del veterano Peter O'Toole y del más joven Ben Affleck.

4/10
Shakespeare enamorado

1998 | Shakespeare in Love

El joven autor William Shakespeare está preparando una obra de teatro que piensa titular "Romeo y Ethel, la hija del pirata". Pero no se encuentra demasiado inspirado. Hasta que se presenta a los ensayos un joven que dice llamarse Thomas Kent, y que resulta ser una mujer disfrazada (Viola), cuya mayor ilusión en la vida es actuar en la escena. Descubierta su identidad femenina, Shakespeare se enamora sin remedio de la chica. De tal modo que se convierte en su musa para una obra que será, finalmente, Romeo y Julieta. El guión de Marc Norman y Tom Stoppard es superoriginal. Ambos inventan una conjunción de posibles sucesos que podrían haberle ocurrido al genial autor inglés, hasta inspirarle de modo decisivo en la obra. Así conjugan humor, ingenio (es un buen entretenimiento para el espectador descubrir qué sucesos de los narrados recoge luego Shakespeare en la historia de los Capuleto y los Montesco) y romance amoroso. John Madden, el director, ha querido acabar con la idea de que la obra de Shakespeare es para gente sesuda: "He devuelto a Shakespeare a su sitio, junto a la gente". No es de extrañar que el film arrasara en la ceremonia de los Oscar de 1999. Se llevó 7 estatuillas, entre ellas las de mejor película (desbancando a la favorita Salvar al soldado Ryan), guión original y actriz principal, una estupenda Gwyneth Paltrow. La actriz confiesa que "crecí mirando y escuchando las obras de Shakespeare. Creo que si eres una actriz es imposible no estar perdidamente enamorada de él".

7/10
Armageddon

1998 | Armageddon

Un asteroide se dirige hacia la Tierra. En pocos días podría acabar con todo rastro del ser humano, como ocurrió muchos años atrás con los dinosaurios. ¿Qué hacer? Expertos de la NASA, consejeros presidenciales y estrategas militares se devanan los sesos. La única idea que podría funcionar es enviar una nave tripulada hasta el meteorito. Allí habría que hacer un agujero a una profundidad adecuada, e introducir en su interior un explosivo nuclear. La explosión debería romper el asteroide en mil pedazos, que tomaran una trayectoria no mortífera. ¿Pero quién es capaz de hacer un agujero lo bastante profundo para que la misión tenga éxito? ¡Está clarísimo! Expertos perforadores que buscan petróleo en los fondos oceánicos. Y el mejor es Harry S. Stamper (un Bruce Willlis tan duro como siempre) y su equipo. El problemas es que, aunque son muy buenos en su trabajo, son algo "bruticos". No en vano, el director Michael Bay ha definido la película como una especie de Doce del patíbulo del espacio, en referencia al célebre film sobre un grupo de reclusos que realizan una importante misión, enmarcada en la Segunda Guerra Mundial. Acción trepidante desde el minuto uno. El inconfundible estilo de Michael Bay (un bombardeo de planos que apenas duran más de dos segundos cada uno) ayuda a crear ese ritmo apabullante, que deja sin aliento. Así es esta película. Desde la furia incontenida de Bruce Willis al descubrir a su hija líada con uno de sus hombres, pasando por la secuencia en la estación espacial rusa, hasta llegar al asteroide. Y por supuesto que no faltan algunos fragmentos de asteroide, que destruyen ciudades y monumentos emblemáticos de todo el mundo. Si la reciente Deep Impact se centraba en los sentimientos de los personajes, los responsables de Armageddon apuestan sin dudarlo por el espectáculo con enormes dosis de adrenalina. Eso no implica que hayan descuidado el argumento, que ha contado con todo un batallón de prestigiosos guionistas: Jonathan Hensleigh y Scott Rosenberg (Con Air (Convictos en el aire)), Robert Towne (Chinatown, Marea roja), Tony Gilroy (Medidas desesperadas), J.J. Abrams (A propósito de Henry) y Ann Biderman (Las dos caras de la verdad). En el reparto tampoco se han regateado esfuerzos. Al imprescindible Willis hay que añadir a Ben Affleck (coganador de un Oscar por el guión de El indomable Will Hunting), Liv Tyler, Billy Bob Thornton, Steve Buscemi, Will Patton... Un reparto atractivo y a la vez arriesgado, que funciona perfectamente.

5/10
Demasiado lejos

1997 | Going All the Way

1954. Sonny Burns, corresponsal de guerra que ha cubierto la guerra de Corea, regresa a casa. En el tren de vuelta, se encuentra con Tom Casselman, un antiguo compañero de clase. Ambos compartirán recuerdos de su juventud durante el trayecto. El irregular Mark Pellington (Arlington Road) adapta una novela del desconocido Dan Wakefield, que también se ha ocupado del guión. Destaca el trabajo de Rachel Weisz y Rose McGowan, que cuando se rodó la película eran completas desconocidas.

4/10
Persiguiendo a Amy

1997 | Chasing Amy

Holden y Banky, dos autores de cómic, conocen en una convención a Alyssa, que también dibuja su propio título. Consiguen quedar con ella un par de veces, y Holden acaba enamorándose de ella. Aunque cree que ella le corresponde, descubre que es lesbiana. Tercera película de Kevin Smith, tras la fresca Clerks y la decepcionante Mallrats, que se inspira en sus vivencias personales con la actriz Joey Lauren Adams, que interpreta a la protagonista. El film ganó los premios Independent Spirit al mejor guión y al mejor secundario (Jason Lee). Aunque algunos de los diálogos tienen gracia, por lo general abusa de las frases groseras. Sus inmaduros personajes están obsesionados con el sexo.

5/10
El indomable Will Hunting

1997 | Good Will Hunting

Will Hunting es un genio. Y parece no darse cuenta: tan poca importancia concede al hecho de ser un superdotado. Su prodigiosa cabeza sólo la usa para humillar a sus rivales cuando está ligando con alguna chica. Un buen día, un profesor universitario descubre que el joven que limpia las aulas es capaz de resolver los más complicados teoremas matemáticos. Y lo toma bajo su protección. Pero existe un problema: el difícil carácter del chico, que requiere atención psiquiátrica. Y lo malo es que Will, gracias a su inteligencia prodigiosa, se dedica a hacer trizas –psicológicamente hablando­– a todos los médicos que le tratan. Hasta que se topa con Sean McGuire, un psiquiatra viudo que hará que cambie su perspectiva de la vida. Grandes interpretaciones, personajes complejos, entretenimiento... El film gustará a jóvenes y mayores, pues la sangre joven corre por las venas de Matt Damon, Ben Affleck y Minnie Driver, mientras que los maduros Robin Williams y Stellan Skarsgård representan un punto de vista más adulto. Al enfrentamiento generacional y al tratamiento de los problemas de los superdotados se suma una preocupación social (Will Hunting vive en los suburbios de Boston) y la inevitable y poderosa historia de amor.

7/10
Días de gloria (1996)

1996 | Glory Daze

Jack vive tan bien en la universidad, siempre de juerga, que cuando llega el momento de licenciarse decide quedarse más tiempo, aunque sus amigos empiezan a pensar en el mundo laboral. Ben Affleck rodó esta descerebrada comedia, estilo American Pie, un año antes de despuntar con El indomable Will Hunting. Le acompañan otros jóvenes que posteriormente han triunfado, como Matthew McConaughey y Sam Rockwell.

3/10
Mallrats

1995 | Mallrats

Dos amigos acaban de ser dejados por sus respectivas novias. Deciden que para combatir la depresión, lo mejor es ir a un centro comercial para ver a gente y distraerse. Una vez allí llegan a la conclusión de que tienen que reconquistar a sus novias, por lo que traman un complejo plan. Tras el éxito de Clerks el director Kevin Smith rindió homenaje al mundo de los cómics, del que se declara un completo fan, con esta cinta, segunda entrega de lo que denominará Trilogía de New Jersey. El mismo Smith realiza una aparición especial, en el personaje de Silent Bob, así como también aparece, intérpretándose a sí mismo, uno de los mayores creadores del cómic norteamericano, Stan Lee.

4/10
Movida del 76

1993 | Dazed and Confused

Indagación tragicómica acerca de la desorientación y superficialidad de la vida de un grupo de estudiantes de instituto a mediados de los años 70. Están los mayores, que deben pensar que van a hacer con sus vidas, y los jóvenes que empiezan a tener sus primeras salidas nocturnas, sus particulares botellones y primeras experiencias amorosas. La película cuenta con una imaginería notable y unas interpretaciones verosímiles. Narra el final de las clases antes de las vacaciones de verano de 1976. Es una época donde aún perviven con fuerza los estimulantes juveniles nacidos en los años sesenta: el sexo libre está a la orden del día y las drogas son concebidas aún como una vía de escape. Pink, Mitch, Jodie y sus amigos se preguntan de vez en cuando sobre el sentido de sus vidas, mientras se centran en lo inmediato, que es divertirse y autoafirmarse. Se trata de una nostálgica radiografía juvenil de cierta frescura, con una interesante galería de personajes todavía muy actuales y que muestra a las claras cuán superficial puede llegar a ser una vida si carece de asideros sólidos. Junto a American Graffiti forma un tándem imprescindible del cine adolescente de Estados Unidos. En el reparto de distinguen actores que llegarían lejos, como Ben Affleck y Matthew McConaughey, y otros que tuvieron que conformarse con una trayectoria más discreta.

6/10
Private School

1992 | School Ties

David Greene (Brendan Fraser) es un adolescente de clase media que ha conseguido una beca para estudiar en una escuela privada. Todo se debe a su enorme capacidad física para la práctica del deporte. Sus compañeros en la elitista escuela están interpretados por Chris O'Donnell, Matt Damon y Ben Affleck. Aunque levanta algunos recelos por su relación con una hermosa joven, interpretada por Amy Locane, no tienen problemas en su convivencia. Hasta que un día se descubre el secreto que tan cuidadosamente guardaba David: su condición judía. Esto plantea entre ellos una revisión de sus valores y de la manera de comportarse. En esta película se reúnen varios actores llamativos de los últimos años 90. Los cuatro saltaron al estrellato desde interpretaciones muy diversas, pero han demostrado sus excelentes cualidades para la interpretación. La película nos transporta a una época complicada, en un atractivo ambiente estudiantil. Una historia sobre la amistad y la tolerancia.

4/10
The Last Duel

2020 | The Last Duel

Vivir de noche

2017 | Live by Night

Adaptación de una novela de Dennis Lehane ambientada en los años de la Ley Seca, sigue las evoluciones en el mundo del crimen de Joe Coughlin, tras regresar de combatir en las trincheras europeas de la Primera Guerra Mundial. De origen irlandés, católico desencantado, hijo de un capitán de la policía de Boston, Joe comete atracos con la complicidad de Emma, la amante de Albert White, un gángster, y de él en secreto. Y aunque querría mantener cierta independencia en su carrera delictiva, se acaba enredando, primero con White, y luego con su rival italiano Maso Pescatore, lo que le acaba llevando a Tampa, en Florida, lugar donde se encarga de hacer funcionar a pleno rendimiento la red de producción y contrabando de alcohol en la zona, mientras piensa en el futuro, con la idea de sacar adelante un casino. A pesar de marcarse ciertos límites éticos en su inmoral actividad, le tocará descubrir que quien juega con fuego se quema irremediablemente. Ben Affleck escribe, dirige, produce y protagoniza este violento film, cuyo título alude a lo que supone vivir en la noche u oscuridad de una existencia donde sólo parece importar el "juego", lograr una cuota de poder que te permita ser el amo del cotarro, de tu cotarro al menos, pagando un precio. Lo que ocurre es que somos responsables de nuestras acciones y decisiones, que no dejan de tener consecuencias; y trazar límites a lo que está mal resulta cuando menos ingenuo. Esta es seguramente la idea de fondo de la trama, que afecta a Joe Coughlin, con un amplio telón de fondo, el del contrabando de alcohol, primero en Boston, y luego en la más exitosa Tampa, donde la producción de tabaco y la cercanía de Cuba tienen su importancia, además del racismo, el Ku Kux Klan. La película, en cuya producción destaca el nombre de Leonardo DiCaprio, se sigue con interés, pero también adolece de cierta frialdad, y ello a pesar de las subtramas románticas, cuesta empatizar con un Ben Affleck que parece perpetuamente reconcomido, a disgusto porque las circunstancias le obliguen siempre a dar un paso más allá de donde quisiera. El reparto es fantástico, con algunos secundarios sobresalientes, como Sienna Miller o Chris Messina, por citar a dos especialmente destacados. Hay acción dinámica y brutal, con momentos "padrinescos", por así decir, y el excelento diseño del sonido ayuda al impacto de las escenas, con algunos planos visualmente muy atractivos. Y la dirección artística de la reconstrucción de época es notable, en algún elegante garito, y en Tampa.

6/10
The Town, ciudad de ladrones

2010 | The Town

Charlestown, Boston. Una barriada, criadero innegable de criminalidad. De ahí ha salido la banda que lidera Doug, especializada en el asalto de bancos y furgones blindados pertrechados con máscaras. Jem, recién salido de la cárcel y miembro del grupo, es como un hermano para Doug, pero su confinamiento ha desatado su vena más violenta y asocial. Lo que aflora sin tapujos en su último golpe, donde hiere gravemente al subdirector del banco y toma como rehén a Claire, directora de la entidad. Tras liberarla se dan cuenta del error cometido, pues esta mujer vive en su barrio y podría tal vez identificarles. Doug asumirá la tarea de comprobar que Claire no puede aportar ninguna pista al FBI sobre la banda, pero no cuenta con que se va a enamorar de ella. Lo que le empuja aún más en serio en la idea que le ronda de abandonar su carrera delictiva. Adaptación de una novela de Chuck Hogan, cuyo nombre puede sonar porque firmó junto a Guillermo del Toro la novela de terror Nocturna. Se trata de una agilísima película perteneciente al subgénero de robos y atracos, cuyo oscuro guión sabe conjugar la ejecución de los distintos golpes con la perfecta definición de los personajes, una auténtica golosina para los actores. Ben Affleck no sólo dirige y coescribe el guión –tareas que aunó en la valiosa Adiós pequeña adiós–, sino que asume el papel protagonista de tipo cansado de la vida delictiva, que trata de salir de la charca inmunda donde se encuentra enfangado, en busca de redención y algo parecido a la normalidad. Se trata de un personaje rico en matices, también en lo referente a la ausencia materna en su vida, que marcó la distancia con el padre; y su reflexión final, servida con voz en off, tiene muchísima enjundia. Pero hay más roles de interés. Sobresalen los del brutal Jem, encarnado por Jeremy Renner (En tierra hostil), que da miedo, pero que es humano, sobre todo en su sentido de la lealtad; el de Rebecca Hall, muy bien como mujer con el canguelo en el cuerpo, y que cree descubrir el amor; y el de Jon Hamm (que debe su popularidad a la serie televisiva Mad Men), como antagonista sabueso del FBI. Hasta las brevísimas pero intensas composiciones de Chris Cooper y Pete Postlethwaite son de las que dejan huella. Estamos ante una película muy violenta, pero en la que es preciso reconocer su sólida dirección de las escenas de acción, con persecuciones automovilísticas brillantes y atracos impactantes. Se trata desde luego de una historia de género, con personajes arquetípicos, pero donde junto a la idea de que el entorno te puede empujar a no hacer lo correcto, aletea también la de que la libertad puede llevarte a sacar cabeza y cuerpo del fango; aunque, claro está, hay que pagar un precio.

6/10
Adiós pequeña adiós

2007 | Gone Baby Gone

La pequeña Amanda ha desaparecido. Nadie conoce su paradero. Se produce un gran revuelo entre la opinión pública, la ola mediática no para de crecer. La ciudad de Boston está conmocionada. Una tía de la niña pide ayuda a una pareja de detectives para que investiguen en el barrio, con idea de aprovechar que son vecinos del barrio, por lo que la gente será menos reacia a hablar con ellos que con la policía. Al principio Patrick y Angie son reacios a aceptar el caso; temen cómo les puede afectar el acabar encontrando el cadáver de la niña o, peor aún, no averiguar nunca qué ocurrió y cargar con ello en su conciencia. Ben Affleck ganó un Oscar con su amigo Matt Damon en 1998 gracias a su guión de El indomable Will Hunting. Desde entonces ambos han optado por cultivar más su faceta de actores. Pero una década después Ben Affleck vuelve a coescribir un guión –esta vez con Aaron Stockard, a partir de la novela de Dennis Lehane–, y además debuta en la dirección, con su hermano Cassey como protagonista. Como el lector avezado habrá notado, la trama tiene puntos comunes con un caso real de rabiosa actualidad, el de la desaparición de la niña Madeleine McCann. De hecho, se retrasó el estreno del film en Gran Bretaña por no herir susceptibilidades. Y algo que se preguntaban todos los expertos era si el flujo continuo de noticias sobre el caso McCannn ayudaría o perjudicaría cara a la taquilla. La impresión es que no fue un apoyo, la gente no quería un caso de ficción después de desayunarse todos los días con un caso de verdad. Pero independientemente de esto, Ben Affleck logra entregar una historia desasosegante, que procura huir de lo convencional, y que depara alguna que otra sorpresa. Una de las cuestiones planteadas son los dilemas morales a que se enfrenta el protagonista, de formación católica, algo que se introduce desde el principio con una cita evangélica, la de los enviados como ovejas en medio de lobos: en efecto, en el desenlace, Patrick debe optar por lo que le dicta su conciencia o por una solución acomodaticia y pragmática; y su decisión final le deja un regusto amargo.

6/10
El indomable Will Hunting

1997 | Good Will Hunting

Will Hunting es un genio. Y parece no darse cuenta: tan poca importancia concede al hecho de ser un superdotado. Su prodigiosa cabeza sólo la usa para humillar a sus rivales cuando está ligando con alguna chica. Un buen día, un profesor universitario descubre que el joven que limpia las aulas es capaz de resolver los más complicados teoremas matemáticos. Y lo toma bajo su protección. Pero existe un problema: el difícil carácter del chico, que requiere atención psiquiátrica. Y lo malo es que Will, gracias a su inteligencia prodigiosa, se dedica a hacer trizas –psicológicamente hablando­– a todos los médicos que le tratan. Hasta que se topa con Sean McGuire, un psiquiatra viudo que hará que cambie su perspectiva de la vida. Grandes interpretaciones, personajes complejos, entretenimiento... El film gustará a jóvenes y mayores, pues la sangre joven corre por las venas de Matt Damon, Ben Affleck y Minnie Driver, mientras que los maduros Robin Williams y Stellan Skarsgård representan un punto de vista más adulto. Al enfrentamiento generacional y al tratamiento de los problemas de los superdotados se suma una preocupación social (Will Hunting vive en los suburbios de Boston) y la inevitable y poderosa historia de amor.

7/10
Vivir de noche

2017 | Live by Night

Adaptación de una novela de Dennis Lehane ambientada en los años de la Ley Seca, sigue las evoluciones en el mundo del crimen de Joe Coughlin, tras regresar de combatir en las trincheras europeas de la Primera Guerra Mundial. De origen irlandés, católico desencantado, hijo de un capitán de la policía de Boston, Joe comete atracos con la complicidad de Emma, la amante de Albert White, un gángster, y de él en secreto. Y aunque querría mantener cierta independencia en su carrera delictiva, se acaba enredando, primero con White, y luego con su rival italiano Maso Pescatore, lo que le acaba llevando a Tampa, en Florida, lugar donde se encarga de hacer funcionar a pleno rendimiento la red de producción y contrabando de alcohol en la zona, mientras piensa en el futuro, con la idea de sacar adelante un casino. A pesar de marcarse ciertos límites éticos en su inmoral actividad, le tocará descubrir que quien juega con fuego se quema irremediablemente. Ben Affleck escribe, dirige, produce y protagoniza este violento film, cuyo título alude a lo que supone vivir en la noche u oscuridad de una existencia donde sólo parece importar el "juego", lograr una cuota de poder que te permita ser el amo del cotarro, de tu cotarro al menos, pagando un precio. Lo que ocurre es que somos responsables de nuestras acciones y decisiones, que no dejan de tener consecuencias; y trazar límites a lo que está mal resulta cuando menos ingenuo. Esta es seguramente la idea de fondo de la trama, que afecta a Joe Coughlin, con un amplio telón de fondo, el del contrabando de alcohol, primero en Boston, y luego en la más exitosa Tampa, donde la producción de tabaco y la cercanía de Cuba tienen su importancia, además del racismo, el Ku Kux Klan. La película, en cuya producción destaca el nombre de Leonardo DiCaprio, se sigue con interés, pero también adolece de cierta frialdad, y ello a pesar de las subtramas románticas, cuesta empatizar con un Ben Affleck que parece perpetuamente reconcomido, a disgusto porque las circunstancias le obliguen siempre a dar un paso más allá de donde quisiera. El reparto es fantástico, con algunos secundarios sobresalientes, como Sienna Miller o Chris Messina, por citar a dos especialmente destacados. Hay acción dinámica y brutal, con momentos "padrinescos", por así decir, y el excelento diseño del sonido ayuda al impacto de las escenas, con algunos planos visualmente muy atractivos. Y la dirección artística de la reconstrucción de época es notable, en algún elegante garito, y en Tampa.

6/10
Argo

2012 | Argo

Argo, dirigida por Ben Affleck, es una buena película, tiene todas las papeletas para estar esta año en los Oscar. Entre los productores, además de Affleck, figura George Clooney. El film se basa en un caso real, una parte no excesivamente conocida de la crisis de los rehenes de la embajada americana en Irán, acontecida en 1979, en plena revolución del ayatollah Jomeini. Que gran parte del personal diplomático fue retenido y humillado durante cerca de un año, y que la tristemente célebre operación de “ResCarter” fue un fracaso sí suena. Pero el film se centra en seis personas que lograron salir de la legación y refugiarse en la embajada canadiense. Ante la falta de opciones para sacarles del país, un agente de la CIA alumbra la peregrina idea de simular que un equipo de cine canadiense, aliado con Hollywood, anda buscando localizaciones para una desopilante película de corte fantástico titulada precisamente “Argo”. El guión de Argo es obra del desconocido Chris Terrio, y Ben Affleck sabe dar al relato un aire setentero, lleno de emoción, pero también de las justas dosis de humor. El tempo es perfecto: la presentación al público de los antecedentes, las opciones de rescate, los preparativos, el caldeado ambiente en las calles de Teherán, las dudas de la administración Carter, la vida en la embajada canadiense... El riesgo de tomar este caso particular y dejar orillada la gran crisis de la embajada americana se sortea con éxito. Quizá el clímax es excesivo, muy peliculero y hollywoodiense, pero en general tenemos una de esas grandes producciones de las que puede enorgullecerse con razón el cine americano y con las que el espectador empatiza enseguida. El reparto es sencillamente perfecto, componen unos personajes creíbles, tanto en el mundo de los espías -el propio Affleck y Bryan Cranston...- como en el de Hollywood -John Goodman y Alan Arkin- y el diplomático -Tate Donovan, Victor Garber y Clea DuVall, entre otros-.

7/10
The Town, ciudad de ladrones

2010 | The Town

Charlestown, Boston. Una barriada, criadero innegable de criminalidad. De ahí ha salido la banda que lidera Doug, especializada en el asalto de bancos y furgones blindados pertrechados con máscaras. Jem, recién salido de la cárcel y miembro del grupo, es como un hermano para Doug, pero su confinamiento ha desatado su vena más violenta y asocial. Lo que aflora sin tapujos en su último golpe, donde hiere gravemente al subdirector del banco y toma como rehén a Claire, directora de la entidad. Tras liberarla se dan cuenta del error cometido, pues esta mujer vive en su barrio y podría tal vez identificarles. Doug asumirá la tarea de comprobar que Claire no puede aportar ninguna pista al FBI sobre la banda, pero no cuenta con que se va a enamorar de ella. Lo que le empuja aún más en serio en la idea que le ronda de abandonar su carrera delictiva. Adaptación de una novela de Chuck Hogan, cuyo nombre puede sonar porque firmó junto a Guillermo del Toro la novela de terror Nocturna. Se trata de una agilísima película perteneciente al subgénero de robos y atracos, cuyo oscuro guión sabe conjugar la ejecución de los distintos golpes con la perfecta definición de los personajes, una auténtica golosina para los actores. Ben Affleck no sólo dirige y coescribe el guión –tareas que aunó en la valiosa Adiós pequeña adiós–, sino que asume el papel protagonista de tipo cansado de la vida delictiva, que trata de salir de la charca inmunda donde se encuentra enfangado, en busca de redención y algo parecido a la normalidad. Se trata de un personaje rico en matices, también en lo referente a la ausencia materna en su vida, que marcó la distancia con el padre; y su reflexión final, servida con voz en off, tiene muchísima enjundia. Pero hay más roles de interés. Sobresalen los del brutal Jem, encarnado por Jeremy Renner (En tierra hostil), que da miedo, pero que es humano, sobre todo en su sentido de la lealtad; el de Rebecca Hall, muy bien como mujer con el canguelo en el cuerpo, y que cree descubrir el amor; y el de Jon Hamm (que debe su popularidad a la serie televisiva Mad Men), como antagonista sabueso del FBI. Hasta las brevísimas pero intensas composiciones de Chris Cooper y Pete Postlethwaite son de las que dejan huella. Estamos ante una película muy violenta, pero en la que es preciso reconocer su sólida dirección de las escenas de acción, con persecuciones automovilísticas brillantes y atracos impactantes. Se trata desde luego de una historia de género, con personajes arquetípicos, pero donde junto a la idea de que el entorno te puede empujar a no hacer lo correcto, aletea también la de que la libertad puede llevarte a sacar cabeza y cuerpo del fango; aunque, claro está, hay que pagar un precio.

6/10
Adiós pequeña adiós

2007 | Gone Baby Gone

La pequeña Amanda ha desaparecido. Nadie conoce su paradero. Se produce un gran revuelo entre la opinión pública, la ola mediática no para de crecer. La ciudad de Boston está conmocionada. Una tía de la niña pide ayuda a una pareja de detectives para que investiguen en el barrio, con idea de aprovechar que son vecinos del barrio, por lo que la gente será menos reacia a hablar con ellos que con la policía. Al principio Patrick y Angie son reacios a aceptar el caso; temen cómo les puede afectar el acabar encontrando el cadáver de la niña o, peor aún, no averiguar nunca qué ocurrió y cargar con ello en su conciencia. Ben Affleck ganó un Oscar con su amigo Matt Damon en 1998 gracias a su guión de El indomable Will Hunting. Desde entonces ambos han optado por cultivar más su faceta de actores. Pero una década después Ben Affleck vuelve a coescribir un guión –esta vez con Aaron Stockard, a partir de la novela de Dennis Lehane–, y además debuta en la dirección, con su hermano Cassey como protagonista. Como el lector avezado habrá notado, la trama tiene puntos comunes con un caso real de rabiosa actualidad, el de la desaparición de la niña Madeleine McCann. De hecho, se retrasó el estreno del film en Gran Bretaña por no herir susceptibilidades. Y algo que se preguntaban todos los expertos era si el flujo continuo de noticias sobre el caso McCannn ayudaría o perjudicaría cara a la taquilla. La impresión es que no fue un apoyo, la gente no quería un caso de ficción después de desayunarse todos los días con un caso de verdad. Pero independientemente de esto, Ben Affleck logra entregar una historia desasosegante, que procura huir de lo convencional, y que depara alguna que otra sorpresa. Una de las cuestiones planteadas son los dilemas morales a que se enfrenta el protagonista, de formación católica, algo que se introduce desde el principio con una cita evangélica, la de los enviados como ovejas en medio de lobos: en efecto, en el desenlace, Patrick debe optar por lo que le dicta su conciencia o por una solución acomodaticia y pragmática; y su decisión final le deja un regusto amargo.

6/10

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