Blog de Hildy
The Hour: una hora menos, una hora más
Qué curioso. Sin haberlo pensado previamente, he dedicado parte de mi tiempo de este fin de semana que dura una hora menos a ver una serie
Qué curioso. Sin haberlo pensado previamente, he dedicado parte de mi tiempo de este fin de semana que dura una hora menos a ver una serie británica titulada The Hour, que compré hace un tiempo en el Amazon británico por la módica cantidad de 10,81 libras esterlinas, o sea, 12,93 euros. No me parece un precio demasiado caro, en absoluto, para seis horas de entretenimiento más que digno, lo digo por los piratas empedernidos que siempre andan en busca de un botín gratis sumergido en las aguas del océano de internet.
La verdad es que los británicos hacen series televisivas magníficas, creo que me las vería todas, o casi. No hace falta remontarse a los clásicos de Retorno a Brideshead (1981) y Yo, Claudio, lo cierto es que no paran de ofrecer productos memorables, desde su constante acercamiento a Charles Dickens o Jane Austen -la Romola Garai de The Hour hizo hace nada una memorable Emma (miniserie)-, al Sherlock contemporáneo de Benedict Cumberbatch y Martin Freeman, pasando por el Wallander de Kenneth Branagh o la fantástica Downton Abbey.
The Hour quizá no sea perfecta, pero tiene el aire de diseño artístico de Mad Men, y comparte con esa serie la presencia y creciente poder de la mujer en un mundo, el del periodismo televisivo de la BBC, eminentemente masculino. Grandes actores, buenas dosis de intriga, un contexto político que los más jóvenes desconocen por completo, configuran un paradigma de lo que puede ser un buen entretenimiento para la pequeña pantalla.
Spielberg tiene un consejo para los directores de "Backrooms" y "Obsession"
El veterano cineasta Steven Spielberg ha lanzado un consejo tan sencillo como contundente a dos de las grandes revelaciones del cine de terror actual: Curry Barker, de 26 años, y Kane Parsons, de apenas 20.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.