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Biografía

Benedict Cumberbatch

Benedict Cumberbatch

44 años

Benedict Cumberbatch

Nació el 19 de Julio de 1976 en Hammersmith, Londres, Reino Unido

Premios: 0 Oscar (más 1 nominaciones)

Elemental, querido espectador

23 Noviembre 2011

Actor de altura, 1,84 metros de estatura, Benedict Cumberbatch se ha hecho tremendamente popular gracias a su moderno Sherlock Holmes, papel que promete ser el trampolín de una estupenda carrera actoral.

Benedict Timothy Carlton Cumberbatch nació el 19 de julio de 1976 en Londres, Reino Unido. Como “de casta le viene al galgo”, su dedicación profesional estuvo claramente facilitada por sus padres, también actores, Timothy Carlton y Wanda Ventham. Hijo único y educado en un ambiente acomodada, ya en la escuela intervino en obras teatrales, aunque curiosamente, antes de estudiar drama en la Universidad de Manchester se tomó un año para enseñar inglés en un monasterio tibetano. Sin duda que tal decisión le permitiría conocer las técnicas de meditación y relajación de los lamas, a la vez que descubría las delicias de vivir con casi lo indispensable. Tras graduarse, Cumberbatch quería más, así que siguió formándose en la Academia de Música y Arte Dramático de Londres.

Su trabajo actoral de entidad no empieza hasta el tercer milenio. En Regent’s Park, al aire libre, intervendrá con papeles pequeños en la representación de obras de William Shakespeare como “Trabajos de amor perdido” y “Romeo y Julieta”. Y logrará en 2005 un premio Olivier por su composición de Tesman en “Hedda Gabler”, la obra de Henrik Ibsen.

Un campo siempre excelente labrarse un currículum lo constituye sin duda la pequeña pantalla, y Cumberbatch no lo desaprovecha. Destacan sus papeles en las series Cambridge Spies (2003) y To the Ends of the Earth (2005), que adapta la obra de William Golding. También destaca su encarnación del famoso astrofísico tetrapléjico Stephen Hawking en el telefilm Hawking (2004), papel por el que es nominado al BAFTA. Está claro que componer personajes reales se le da bien, pues será William Pitt, el principal apoyo del abolicionista William Wilberforce, en Amazing Grace (2006), William Carey en Las hermanas Bolena (2008), un amigo de el evolucionista Charles Darwin en Creación (2009) y el pintor Vincent Van Gogh en el docudrama Van Gogh: Painting with Words (2010).

Pero como no sólo de realidad vive el espectador de cine, Cumberbatch también ha dado vida a personajes de ficción muy interesante. El más importante, elemental, querido lector, es cierto famoso detective trasladado a la época actual en la gran serie televisiva Sherlock. Curiosamente va a ser el dragón Smaug con el doctor Watson-Bilbo Bolsón (Martin Freeman) en El hobbit: un viaje inesperado. Otras ficciones basadas en novelas de prestigio donde ha estado el actor son Expiación (2007), según la novela de Ian McEwan, y El topo (2011), basada en el clásico de espías de John le Carré, donde es Peter Guillam, importante colaborador de George Smiley. Además es el mayor Stewart en el film equino de Steven Spielberg War Horse (Caballo de batalla). Por lo visto el actor, tras terminar una película, aseguró en broma que se iba a tomar un descanso a no ser que le llamara Spielberg, cosa que sorprendentemente ocurrió pasada una semana. En teatro ha hecho una aplaudida versión de "Frankenstein" a las órdenes de Danny Boyle, donde ha alternado los papeles del doctor y su criatura.

En lo personal, Cumberbatch ha sido novio de la actriz Olivia Poulet durante doce años, pero rompieron la relación en 2010. Lo que hace difícil por el momento su deseo de ser padre de muchos niños, tal vez como contraste a la soledad que le tocó vivir como hijo único.

Oscar
2015

Nominado a 1 premio

Filmografía
Ironbark

2020 | Ironbark

Durante la guerra fría entre Estados Unidos y Rusia, el ingeniero Greville Wynne (Benedict Cumberbatch) se infiltra como espía en el MI5, servicio de inteligencia británico. Cuando la crisis de los misiles cubanos promete inclinar la balanza a favor del país soviético, Wynne comenzará a trabajar con la CIA para filtrar información sobre el plan que tienen en marcha los rusos y así evitar una catástrofe.

Brexit

2019 | Brexit: The Uncivil War

Una de las mejores películas de los últimos años sobre el mundo de la política y el contexto actual facilitado por las nuevas tecnologías y el descontento social. Aborda un acontecimiento muy reciente y aún inconcluso,  la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el célebre referéndum sobre el Brexit, siguiendo los pasos del que dirigió la campaña a favor, Dominic Cummings. Con el lema "Vote Leave" y consignas como la de recuperar el control, la supuesta cifra que le cuesta semanalmente al país estar en la Unión, y el miedo a la inmigración y a la incorporación de Turquía, y tomando el pulso a la realidad social con los big data para dirigir mensajes específicos a los indignados o marginados que no suelen participar en las elecciones, se nos cuenta cómo se dio la vuelta a lo que parecía una segura victoria del "I'm In", estamos dentro de Europa. El guión de James Graham facilita la comprensión de la lucha política, mostrando a los diversos actores de los dos bandos, populistas, conservadores y laboristas, establishment, gobierno, gurús, intelectuales, burócratas, gente de la calle y tecnólogos. La dirección de Toby Haynes, conocido por dirigir capítulos de series como Black Mirror y Sherlock, resulta tremendamente ágil, y se beneficia de la interpretación de Benedict Cumberbatch, que da el tipo perfecto de personaje encantado de dar la vuelta a la tortilla, de tener una clarividencia de la que los demás carecen, aunque a la postre su modo de proceder puede llevar a su país y al mundo entero... a ninguna parte. Curiosamente el actor durante la campaña se mostró partidario de la permanencia en la UE, lo que da idea de su amplitud de miras al interpretar a alguien que logró el resultado contrario al que él deseaba. Y es que una de las virtudes del film es no demonizar al protagonista, ni tampoco convertirlo en un héroe. Hay un esfuerzo de objetividad, e incluso ese encuentro de Cummings con el jefe de la la campaña a favor de seguir en la Unión, tras verse en el metro frente a frente, tiene su magia. La cinta logra despertar un miedo y respeto a las redes sociales y los big data, pues sabe comunicar el poder de manipulación de estos medios, al dibujar la trastienda desde la que se procura marcar tendencias, aprovechando gustos e inquietudes de los indecisos que no tienen una opinión marcada sobre algunos temas. Los pasajes de los grupos que sirven para marcar estrategias electorales ayudan a entender que incluso en democracia se puede jugar e invertir lo que piensa la gente, con enorme facilidad.

7/10
1917

2019 | 1917

La Gran Guerra. En territorio francés, ocupado por los alemanes. El general británico Eninore encomienda a los soldados Schofield y Blake una importante misión. Deben atravesar el territorio enemigo, teóricamente despejado, para entregar a MacKenzie, comandante de otra división, una contraorden: la paralización del ataque que tenía previsto, pues en caso contrario, los mil seiscientos hombres que tiene a su cargo, incluido un hermano de Blake, caerán en una trampa y serán exterminados. En su octavo largometraje como realizador, Sam Mendes parece haber rodado la antítesis de su anterior incursión en la temática bélica. Si Jarhead, el infierno espera, de 2005, retrataba sobre todo a soldados descerebrados, que sólo pensaban en obscenidades y manifestaban poco apego a sus lazos familiares, aquí se recurre a dos protagonistas honrados, y afectuosos, que se convierten en auténticos héroes, pese a que hacer lo correcto a veces vaya en su contra. Como consecuencia, su mensaje en contra de las guerras resulta más sólido, unos jóvenes de buen corazón como sus personajes no merecen estar viviendo un auténtico infierno, pasando continuamente junto a cuerpos destrozados. Inspirado por el recuerdo de su abuelo, al que dedica el film, el propio Mendes ha escrito un guión sin fisuras junto a Krysty Wilson-Cairns –forjada en la serie Penny Dreadful, donde él ejercía como productor ejecutivo– que muestra que la Primera Guerra Mundial fue peor que la Segunda, mucho más recreada por el cine, porque aún se podían ver los ojos de los adversarios. Al estilo de La soga o Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia), el film está rodado en teoría en un único plano-secuencia. Todo indica que se ha hecho un poco de trampa, un par de momentos bien permiten haber cortado (sobre todo el desvanecimiento de uno de los soldados), pero el espectador tiene la sensación de que está viendo una cinta rodada del tirón. De hecho está acreditado como editor nada menos que Lee Smith, habitual asistente de Christopher Nolan en títulos como Dunkerque, otro de los más sobresalientes filmes del género de los últimos años, que esta vez se ha ganado a pulso el título de montador más sigiloso de la historia audiovisual. Habrá ayudado mucho a representar la función casi sin interrupciones la enorme experiencia teatral de Mendes, que triunfó como director de escena antes de pasar al cine con American Beauty, pero aún así impresiona mucho su cinta, porque no transcurre precisamente en un espacio limitado, sus personajes principales recorren toda la trinchera británica, para pasar después a campo abierto, a una aldea de la campiña, etc. Como resultado, el espectador no tiene la sensación de contemplar el relato desde fuera, sino de estar en medio de los acontecimientos, parece que los personajes pueden caminar hacia cualquier punto, y que se saldrán de un decorado, ni dejarán atrás a los extras. Resulta increíble la sincronización de intérpretes para estar siempre en el lugar justo, pero también la de aviones e incluso de ratas, y nada parece calculado, sino casual. También se supera a sí mismo otro ilustre técnico, Roger Deakins, director de fotografía habitual de los hermanos Coen, con el que casi siempre rueda también Mendes, que no sólo logra transmitir claustrofobia cuando la ocasión lo demanda, pues otras veces muestra escenas de masas, por ejemplo una carga de los soldados. En un momento de la historia del cine donde los efectos visuales por ordenador han avanzado tanto que pocas veces se consigue sorprender al espectador, Mendes deja boquiabierto a cualquiera, con más de un fragmento de pericia técnica asombrosa, como la del personaje enterrado entre rocas, el agua, el avión que se estrella, etc., donde no se adivina dónde acaban los gráficos, y empiezan a actuar actores de verdad. Otras veces uno se pregunta cómo habrá conseguido Deakins mover su cámara, para conseguir tomas inauditas. En esta coyuntura, lo tenían muy difícil los jóvenes relativamente desconocidos Dean-Charles Chapman (Juego de tronos) y George MacKay (hijo mayor de Viggo Mortensen en Captain Fantastic) para lograr empatía con sus personajes, apenas descritos, porque se pretende que sean representativos de cualquiera de los combatientes en el trágico conflicto. En caso de fracaso y que al espectador le importase poco lo que les ocurriera, todo el esfuerzo técnico no valdría para nada. Pero aprueban con nota, sobre todo MacKay, que sería un digno ganador del Oscar. Les apoyan actorazos que muestran su carisma, pero en apariciones bastante breves, que casi parecen cameos, como Colin Firth (Eninore), Benedict Cumberbatch (Mackenzie) o Mark Strong (un oficial que ofrece un importante consejo). Si Alfred Hitchcock admitió haber concebido Extraños en un tren a través de la imagen de los espectadores de un partido de tenis, mirando de izquierda a derecha la evolución de la pelota, mientras uno de ellos miraba fijamente a uno de los jugadores, 1917 tiene también un momento icónico. Un pelotón de soldados carga hacia el frente enemigo, al más puro estilo de Senderos de gloria, de Stanley Kubrick, mientras un hombre les atraviesa perpendicularmente, corriendo al otro flanco, necesitado de encontrar a quien les envía a la muerte.

8/10
Vengadores: Infinity War

2018 | Avengers: Infinity War

Meritoria película en lo que supone de enorme desafío de desarrollo y producción, al reunir a la mayor constelación de superhéroes Marvel jamás vista, lo que incluye idear una trama que justifique y dé algo de lustre a la presencia de cada uno de ellos, cuadrar las agendas de los actores que los interpretan y manejar una parafernalia de efectos especiales que hace realidad el dicho circense “más difícil todavía”. Los hermanos Russo, Anthony y Joe, avezados en el mundo de los superhéroes con sus películas de Capitán América -Capitán América: El soldado de invierno es de lo mejor que se ha hecho en este terreno en los últimos años, si exceptuamos la trilogía del caballero oscuro de Christopher Nolan-, parten de un guión hipersimple, concebido por dos colaboradores habituales, Christopher Markus y Stephen McFeely. Cuando se produjo el Big Bang que dio origen al universo, seis gemas se desperdigaron por los cuatro puntos cardinales, dando lugar a la diversidad galáctica que se observa en el film, con nuestra vieja amiga la Tierra, planetas ocupados por personajes olímpicos al estilo Thor y guardianes de la galaxia más de andar por casa. Ante el riesgo de la extinción total, el poderoso Thanos intenta reunir las seis piedras para aplicar una evolución selectiva, y salvar, principio del mal menor, la mitad del universo. Pero los vengadores, divididos antaño, volverá a unir fuerzas con otros poderosos aliados para tratar de impedirlo. Espero hasta ahora no haber hecho “spoilers”, desde la distribuidora nos ruegan encarecidamente silencio, plis. ¿Será “spoiler” decir que la Viuda Negra luce pelo rubio? Uy, perdón, ya me callo. En fin sea como fuere, el esquema argumental de defender o reunir piedras, según el bando donde uno se encuentre, permite dar entrada a todos los personajes e ir avanzando a golpe de espectaculares enfrentamientos a mamporro limpio, la acción no puede faltar, aunque ello punteado con algún pasaje más dramático y con muchos chistes y juegos de palabras. Y así el lienzo poco a poco se amplía, pasamos de la lucha persona a persona, o grupo a grupo, a la que mantienen auténticos ejércitos. Todo esto podía estar bien, pero el film guarda sorpresas en su chistera, y verdaderamente el clímax y desenlace que no deja a la espera de la próxima entrega, resulta muy notable y poderoso. Como cabe imaginar, no es una película para destacar las interpretaciones. Los actores se pliegan a sus personajes, la mayoría es de suponer que no habrán tenido que trabajar muchos días, y sus trajes y los efectos habrán facilitado su ausencia en escenas donde en otros tiempos deberían haber estado presentes. La película, naturalmente, es lo que es, pura diversión, pero se arriesga a ir un poco más allá sin duda, en la concepción de su final.

6/10
Patrick Melrose

2018 | Patrick Melrose | Serie TV

La serie comienza en 1982, con un Patrick Melrose a punto de volar a Nueva York para recoger el cadáver de su padre. A partir de ese momento da comienzo un viaje que hace parada en la Francia de los años 60, el Nueva York de los 80 y Reino Unido a principios de los 2000. En el trayecto, se presenta a un personaje traumatizado por una infancia marcada por un padre inflexible y una madre negligente y alcohólica. Esos acontecimientos darán lugar a un Patrick Melrose adulto adicto a la droga y al alcohol, sustancias que utiliza para apartarse de una clase social a la que tiene tanto apego como desprecio.

Thor: Ragnarok

2017 | Thor: Ragnarok

Tercera película de superhéroes Marvel con protagonismo principal para el personaje inspirado en los dioses de la mitología nórdica. Aquí, tras la muerte de su padre Odín, Thor debe impedir que ocurra el Ragnarok, una especie de terrible apocalipsis que destruiría la civilización asgariana; además, ha de enfrentarse con su malvada hermana primogénita Hela. Pero queda atrapado en un planeta donde debe combatir en un circo, a modo de gladiador. Y no puede ni imaginar el tremendo rival que le espera. El poco conocido Taika Waititi, guionista de la cinta de animación Disney Vaiana y director de la curiosa cinta familiar A la caza de los ñumanos, entrega un film entretenido, aunque desde luego no memorable, en que juega sobre todo con los cameos y la reunión de varios superhéroes –se autollaman en cierto momento “Los Vengativos”, a modo de broma sobre “Los Vengadores”–, ofrece peleas a granel con muchos y agotadores rayos, y añade elementos de humor, en ocasiones, justo es reconocerlo, muy divertidos. En el reparto Cate Blanchett está desaprovechada como villana, mientras que Jeff Goldblum se toma a broma su papel de organizador de combates, como reclama el guión, y supone un descubrimiento la “valkiria” Tessa Thompson, que destacó en Creed.

6/10
Sherlock (4ª temporada)

2017 | Sherlock | Serie TV

Tras la sorprendente y momentánea incursión de Sherlock y Watson en la época victoriana, en el especial navideño de La novia abominable, ambos retornan a la época actual con los tres episodios que constituyen la cuarta temporada de la serie, y donde se combinan los casos misteriosos a resolver, con la posible sombra tras ellos del inmortal enemigo Moriarty, y la vida hogareña del doctor, que va a ser padre de una niña. La nueva tanda de episodios de la serie creada por Mark Gatiss y Steven Moffat a partir de los personajes y obra de Conan Doyle mantienen el buen nivel, con un ritmo trepidante donde están presentes las nuevas tecnologías –Sherlock es un auténtico adicto al móvil, resolviendo casos on line de modo asombroso–, y esa intuición que va a la velocidad del rayo del genial detective. La moderna combinación de intriga y humor contenido funciona, en el primer episodio, a cuento de unos misteriosos bustos de escayola de la que fuera primera ministro británica, Margaret Thatcher. También hay opción para la sorpresa al final del primer episodio, un inesperada giro dramático que no es cuestión de desvelar, y que pone a prueba la amistad de Sherlock y Watson, por tanto también la capacidad interpretativa de Benedict Cumberbatch y Martin Freeman para hacernos creer el modo en que evolucionan sus personajes.

6/10
La guerra de las corrientes

2017 | The Current War

A finales del XIX, Thomas Alva Edison se dispone a iluminar Nueva York, con su tecnología de corriente continua, que sin embargo encierra algunos riesgos, pues puede inflamarse con facilidad. Le sale un duro competidor, George Westinghouse, que fichará al revolucionario joven Nikola Tesla, que aporta la corriente alterna. Para imponerse al otro, ambos bandos lucharán con todas las armas a su alcance, incluyendo difamaciones de los contrarios, de cara a lograr las ansiadas concesiones de licencias. Sobre todo les interesa iluminar la Exposición Universal de Chicago de 1893, pues supone una oportunidad de consagrarse ante la opinión pública mundial. Tras la excelente cinta independiente Yo, él y Raquel, de 2015, el texano Alfonso Gómez-Rejón se puso al servicio de Harvey Weinstein, con una cinta concebida para arrasar en los Oscar que debía estrenarse a finales de 2017. Pero la caída en desgracia del magnate por culpa de sus escándalos sexuales, pospusieron el estreno de la cinta, que también cuenta como productores con el mismísimo Martin Scorsese, el guionista Steven Zaillian, y Timur Bekmambetov, responsable de Guardianes de la noche. Pese al interés que tiene el episodio histórico que se recrea, la expansión de la electricidad, el guionista Michael Mitnick (Vinyl), no consigue darle ninguna chispa. Abusa de diálogos explicativos, a veces demasiado técnicos, al tiempo que desaprovecha subtramas, y no logra secuencias que transmitan emoción. Gómez-Rejón no consigue arreglarlo con sus trabajados movimientos de cámara, una brillante banda sonora de los poco conocidos Danny Bensi y Saunder Jurriaans (autores de La autopsia de Jane Doe), un vestuario trabajado y un diseño de producción vistoso. Tampoco remonta la cinta el excelente reparto, con Benedict Cumberbatch correcto como Edison, y un brillante Michael Shannon, que logra insuflar humanidad a Westinghouse, un tipo sin muchos escrúpulos. Por su parte, los secundarios están totalmente desaprovechados, sobre todo Nicholas Hoult, lo que resulta especialmente lamentable, por el potencial que tiene su personaje, Tesla, Katherine Waterston, la esposa de Westinghouse, y Tom Holland, en su peor trabajo en la pantalla, ya que su ayudante de Edison se queda en mera comparsa.

4/10
Zoolander 2

2016 | Zoolander 2

Retirados desde hace tiempo, los supermodelos Derek Zoolander y Hansel Mcdonald han caído en el olvido. Pero el diseñador del momento vuelve a reclutarles para trabajar con Todo, nuevo ídolo de las pasarelas. Mientras, la detective Valentina, miembro de la división de Moda de la Interpol, investiga quién está detrás de la muerte de varios iconos de belleza. Tras el paréntesis de la tragicómica La vida secreta de Walter Mitty, Ben Stiller vuelve a dirigir comedia con la secuela de una de sus películas más celebradas, rodada quince años antes. Zoolander 2 mantiene en parte las críticas del original a la superficialidad del mundo de la alta costura. La secuencia inicial, que muestra el asesinato de Justin Bieber haciendo de sí mismo, marca el tono surrealista y disparatado a ultranza del film, que acumula gags, algunos muy locos, otros tienen su gracia. La simplona trama sirve como mera excusa para un desfile de rostros famosos, que incluye a grandes diseñadores, como Tom Ford y Valentino, y otras figuras de la moda, pero también artistas de otros ámbitos, como los cantantes Sting, Lenny Kravitz, Kanye West, y Ariana Grande, y muchísimos actores, como Billy Zane, Kiefer Sutherland, Demi Lovato y hasta el mismísimo Macaulay Culkin. Por desgracia, la mayoría de apariciones no vienen a cuento, da la impresión de que a falta de ideas Stiller quiere distraer al público con el juego de reconocer a los famosos, en la línea de las secuelas de Torrente. Tiene cierta gracia Penélope Cruz, principal protagonista femenina, mientras que Benedict Cumberbatch resulta desconcertante como modelo andrógina.

4/10
Sherlock: La novia abominable

2016 | Sherlock: The Abominable Bride | Serie TV

Entretanto llegaba la 4ª temporada de Sherlock, se estrenó este episodio independiente algo juguetón, pues nos encontramos a los protagonistas, no en la habitual época actual, sino en la victoriana donde les imaginó Arthur Conan Doyle, lo que acaba teniendo, cómo no, una explicación, todo lo disparatada que se quiera, pero que se acepta como una pequeña broma para los fans, y permite ver dos universos paralelos y alternativos. El caso que deben resolver Holmes y Watson tiene que ver con una novia suicida, que de modo fantasmal se aparece a su viudo con aviesas intenciones, hecho intrigante que el racional detective se niega a aceptar. No es de los mejores capítulos protagonizados por Benedict Cumberbatch y Martin Freeman, pero se deja ver.

6/10
Doctor Strange (Doctor Extraño)

2016 | Doctor Strange

El doctor Stephen Strange es un afamado neurocirujano asentado en Nueva York, cuyas manos obran algo parecido al milagro a la hora de acometer delicadas operaciones en el cerebro de sus pacientes. Con un ego bastante subido, sólo vive para el trabajo, pero su mundo va a venirse abajo cuando sufre un terrible accidente de automóvil: aunque salva la vida, sus manos han sufrido múltiples lesiones, y conservan un temblor que no parece fácil que desaparezca. A pesar de su empeño en recuperarse con rehabilitación, los avances son lentos, y se convierte en un tipo amargado. Hasta que se entera de la recuperación de quien debía ser un tetrapléjico, un tal Pangborn, quien le explica que ha sido gracias a la sabiduría ancestral de una mujer conocida como la Anciana. Aunque escéptico, Stephen viaja a Nepal, y aprenderá que existen unos conocimientos diferentes a la ciencia en la que siempre ha confiado. De modo que se empapa de misticismo, y de la existencia de multiversos, universos paralelos, hasta el punto de que encuentra un nuevo sentido a su vida, hay otras metas y posibilidades para ayudar a los demás más allá de la mesa de operaciones del hospital. Adaptación de las andanzas del personaje de cómic, creado por Steve Ditko en 1963. Aunque no es de los más populares, parece claro que Walt Disney pretende sacar el máximo partido a la amplia galería de personajes de superhéroes de cuyos derechos es propietaria tras la compra de Marvel en 2009. La idea aquí es entregar aventuras con un componente mágico, y de este modo explorar nuevos terrenos frente a las tramas de los típicos superhéroes con su superpoder correspondiente, los grupetes de superhéroes, u otras recientes vías "innovadoras" que incluyen el cine negro (Jessica Jones y compañía) o la parodia (Deadpool). De modo que se presenta el conflicto fe-razón, para lo que parece muy adecuada la elección del director, Scott Derrickson (que brilló en la cinta sobre posesión diabólica El exorcismo de Emily Rose), que es también uno de los autores del guión. Además se incide en la egolatría inicial del protagonista (el eficaz Benedict Cumberbatch), que recibe la correspondiente cura de humildad, a la que contribuyen primero su compañera de hospital Christine Palmer (Rachel McAdams), y luego sus compañeros de aprendizaje (la Anciana a la que da vida Tilda Swinton), más Mordo (Chiwetel Ejiofor) y Wong (Benedict Wong). Los efectos visuales están muy cuidados, con esos edificios que se pliegan y la dinámica acción con las peleas de rigor, deudores de títulos como Origen y Matrix. Y aunque puede agotar la pirotecnia digital, que a veces resulta excesiva, los conflictos aligerados con dosis de humor bien calculadas, hacen que el visionado del film sea en líneas generales altamente disfrutable. Quizá el villano de Mads Mikkelsen sea demasiado hierático, pero en fin, tiene su lado medianamente inquietante, y da pie a un clímax bucle la mar de ingenioso.

6/10
Black Mass. Estrictamente criminal

2015 | Black Mass

Si hubiera que mencionar un género fílmico genuinamente americano, y el western estuviera descartado, probablemente el cine gangsteril nos vendría inmediatamente a la cabeza. Quizá ante Black Mass. Estrictamente criminal uno puede pensar que ya poco queda que aportar a dicho género, con las aportaciones inolvidables de Coppola y Scorsese. Pero lo cierto es que la realidad siempre logra sorprender. Y al estar basado el film en hechos auténticos bien documentados en el libro de los periodistas del Boston Globe, ganadores del Pulitzter, Dick Lehr y Gerard O'Neill, ser sólido el guión de Mark Mallouk y Jez Butterworth, y cuidada la puesta en escena de Scott Cooper con el respaldo de un gran estudio de Hollywood, el visionado resulta muy grato, si es que se puede usar tal expresión ante una trama criminal y violenta, con chanchullos en el lado de los criminales, pero también en el FBI. Básicamente se nos cuenta la alianza, amistades peligrosas, entre un gángster del sur de Boston, James 'Whitey' Bulger, y un agente del FBI también del barrio y conocido de la infancia, John Connolly. Es la década de 1970, y Connolly propone a Bulger que le pase información que permita desactivar a la mafia italiana, lo que en la práctica le convierte en confidente, aunque tiene la indudable ventaja de despejarle el campo para sus personales actividade criminales. Bulger acepta el trato, e irá copando poder delictivo a medida que transcurre el tiempo, pues los federales no actúan contra él por considerarlo un importante activo. Sin embargo, algunas desgracias familiares le convierte en un hombre básicamente solo, que actúa con pasmosa frialdad a la hora de ordenar asesinatos o cometerlos con sus propias manos. Se nota que la historia sobre el gangsterismo irlandés en Boston daba para más metraje, y que ha habido que meter tijera, por lo que se resiente la humanidad de Bulger, pese al notable esfuerzo interpretativo de Johnny Depp, que vuelve a transformarse físicamente para componer a su personaje; otros elementos que podían haber tenido más peso, la familia o el background católico, quedan diluidos. Y algunas cuestiones como el apoyo de Bulger al IRA, o las relaciones con su hermano senador, apenas quedan apuntadas. De modo que el espectador se queda con ganas de más. Quizá mejor perfilada está "la otra cara de la moneda", Connolly, interpretado por Joel Edgerton, arribista del FBI con la connivencia tácita de los jefes, que empieza a perder los papeles cuando llega un nuevo fiscal. En cualquier caso se incide bien en esa doble moral hipócrita de ciertos personajes narcisistas, que sólo buscan su propio beneficio, aunque se envuelvan de curiosos códigos de honor o del éxito de algunoas operaciones policiales para justificar sus deleznables acciones.

7/10
Sherlock (3ª temporada)

2014 | Sherlock | Serie TV

Tercera temporada de la excelente serie de la BBC sobre los personajes creados por sir Arthur Conan Doyle y trasladados a los inicios del siglo XXI, de nuevo enfrentados a casos intrigantes y al inmortal enemigo y némesis de Sherlock Holmes, Moriarty. La acción arranca tras el suicidio de un Sherlock Holmes afectado por la presión mediática en un difícil caso, y un doctor John Watson que ha pasado dos años hecho fosfatina, aunque está a punto de rehacer su vida con una mujer a la que ama, la encantadora Mary. Pero lo cierto es que Sherlock no murió, sino que con ayuda de su hermano Mycroft fingió su muerte, y ahora va a volver para una importante amenaza terrorista que se cierne sobre Londres en torno a la famosa fecha del “Remember, remember...” de Guy Fawkes, el 5 de noviembre. De nuevo queda claro que esta ficción televisiva es de lo mejor que ha surgido en los últimos años. El ritmo es trepidante, y la complicidad entre los personajes perfecta, con la mezcla perfecta de emoción, humor e ironía. Surgen nuevas ideas, como la de la novia de Watson y la aparición de unos anodinos padres de Sherlock, manteniendo las constantes de la excelente química entre la mente cerebral del detective y la emotividad a flor de piel de su amigo el doctor. El montaje es muy inteligente y moderno, bien apoyado en la música inquietante y la fotografía tenebrista, y el primer episodio juega con eficacia a diversas versiones de como Sherlock pudo salvar la vida cuando cayó del vacío. Benedict Cumberbatch y Martin Freeman se han hecho con sus personajes, a los que encarnan con gran naturalidad, bien respaldados por secundarios como Una Stubbs, la señora Hudson, o Mark Gatiss, además de guionista, es el hermano de Sherlock, además de la recién llegada Amanda Abbington, eficaz amor de Watson.

7/10
El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos

2014 | The Hobbit: The Battle of the Five Armies

Broche de oro para la trilogía de Peter Jackson basada en la novela de J.R.R. Tolkien, un gran logro fílmico más allá de la realidad de que este cuento no posee la misma entidad de El Señor de los Anillos, por mucho que el director y sus tres coguionistas se empeñen esmeradamente en la tarea. Smaug, el dragón, dispuesto a asolar la Ciudad del Lago, no es el mayor de los problemas que amenazan a la Tierra Media, pues el enano Thorin Escudo de Roble está cegado por las riquezas que encierra la montaña de Erebor, y está dispuesto a defenderlas con las armas de elfos y hombres, antes que compartir con ellos lo que es justo. Un ejército de orcos y la amenaza en la sombra de Sauron abrirá los ojos a unos y otros, y no tendrá parte pequeña en el nuevo enfoque de la situación un mediano que solía vivir cómodo en un agujero, llamado Bilbo Bolsón. Un guión bien trenzado, donde la ambición del oro ocupa el lugar que en El Señor de los Anillos tenía el atractivo fatal del Anillo Único, y en que la amistad, el amor, y el aprecio del hogar son poderosas razones por las que actuar con espíritu de sacrificio, es plasmado en vistosas imágenes por el director neozelandés, que imprime un formidable aire épico a las escenas de la gran batalla, incluidos los duelos individuales, verdaderamente sobrecogedores y de enorme fuerza visual. Jackson, Fran Walsh, Philippa Boyens y Guillermo del Toro tienen el mérito de conjugar una acción trepidante, cuyo desarrollo se entiende perfectamente, con un buen perfilado de los personajes, donde destacan Martin Freeman y Richard Armitage, las escenas que comparten como Bilbo y Thorin tienen fuerza, bien bañadas por la humanidad que puede desprender una simple bellota encerrada en una mano. Las diferencias entre elfos, enanos y hombres se dibujan bien, con la cabezonería de no ceder un ápice en las respectivas posiciones, e incluso la subtrama del inventado triángulo amoroso de la elfa Tauriel, que implica a otro elfo y a un enano y supone un claro riesgo, se resuelve bien. Se incluye algún desahogo humorístico con el traicionero Alfrid, y Jackson se permite algún momento de diversión con el bestiario de criaturas malignas, aunque es el tono épico con apuntes de entrañable camaradería lo que domina. Una vez alcanzado el momento climático, el epílogo en la Comarca, y el enlace con lo que contará El Señor de los Anillos, están bien concebidos.

7/10
Descifrando Enigma

2014 | The Imitation Game

El director noruego Morten Tyldum escoge una historia real para rodar su primera película en inglés, la adaptación del libro de Andrew Hodges realizada por un guionista debutante, Graham Moore. Con mucho talento y jugando en la estructura con tres tiempos narrativos, describe la contribución al desenlace de la Segunda Guerra Mundial del gran matemático y experto en computación Alan Turing, que lideró el equipo de criptógrafos de Bletchley Park en Inglaterra, responsable de romper el código de cifrado que los nazis utilizaban en sus comunicaciones con el uso de la máquina Enigma. Producen la cinta los hermanos Weinstein. Gran mérito de Moore y Tyldum es el modo en que se imbrican el presente, en que la casa de Turing sufre un asalto con robo, y de la investigación policial empiezan a asomar indicios de tareas de espionaje, pero también de posible homosexualidad; los años de la guerra, que ocupan la mayor parte del metraje, con la petulancia e insensibilidad de Turing en el trato con la personas –sus superiores y los miembros de su equipo–, pero también con su admirable genialidad; y sus años de jovencito estudiante en el internado de Sherborne en Dorset, con la afinidad que siente por un estudiante algo mayor que él, Christopher Morcom. La narración, bien apoyada por montaje, fotografía y partitura musical, fluye con un ritmo asombroso, donde se conjugan la intriga, la humanidad de los personajes, el drama pero también el humor, propiciado éste en gran parte por la arrogancia en parte inconsciente del protagonista. Lo cierto es que hay un buen puñado de escenas modélicas en su concepción, y parece latir de fondo en todo el film la idea de que no sólo estamos descifrando Enigma, sino que de Turing también estamos rompiendo su código, para descubrir lo que encierra su aparente frialdad, pues en el fondo y paradójicamente es una persona hipersensible. Incluso el título original, "The Imitation Game", alusión al conocido artículo de Turing "Computing Machinery and Intelligence", tiene su subtexto a la hora de aludir a las capas con que se protege de los demás. Tienen fuerza los componentes del grupo que trabaja con Turing, la única chica del grupo –Joan Clarke, compuesta por Keira Knightley–, o el líder desbancado Hugh Alexander, Matthew Goode. También los superiores de inteligencia –el comandante Denniston, Charles Dance, que no traga al matemático, y el contacto con el gobierno Stewart Menzies, Mark Strong–, o el policía intrigado por el enigma Turing –Rory Kinnear–. Lo cierto es que ésta es una de esas películas que merece un premio a su reparto al completo, aunque por supuesto hay que destacar entre todos a Benedict Cumberbatch, que como Turing demuestra ser uno de los grandes actores del momento. El film quiere ser una reivindicación de las contribuciones científicas y patrióticas de Alan Turing, que sufrió un proceso por “indecencia y perversión sexual” en los años 50 por su condición homosexual. Algo que ya acometió en Reino Unido la mismísima reina Isabel II, que le concedió en 2013 un indulto de todos los cargos que se le imputaban. De todos modos, Tyldum tiene la inteligencia de aludir a la cuestión sin convertirla innecesariamente en “causa belli”.

7/10
El quinto poder

2013 | The Fifth Estate

La historia de WikiLeaks y su principal impulsor, Julian Assange, que hizo temblar a las altas esferas del poder con la publicación masiva en internet, gracias a fuentes anónimas, de actuaciones secretas inmorales o fuera de la legalidad. El film de Bill Condon, que se basa en los libros "Inside WikiLeaks: My Time with Julian Assange at the World's Most Dangerous Website" –del antiguo socio de Assange, Daniel Domscheit-Berg– y "WikiLeaks: Inside Julian Assange's War on Secrecy" –de Luke Harding y David Leigh–, apunta al nacimiento de un quinto poder de rasgos todavía difusos, que habría sobrepasado a los medios de comunicación, por el aprovechamiento de las nuevas tecnologías para propagar desde un website material sensible que atañe al resto de los estamentos de poder, y que podría configurar a una especie de nuevo “perro guardián”, pero también a un “Gran Hermano” de los vaticinados por George Orwell. La idea es que se ha abierto una “caja de Pandora” que lo está cambiando todo. Estamos ante una cinta que maneja abundante información y puntos de vista sobre un episodio de la historia reciente, y el guión de Josh Singer, bregado en la serie televisiva El ala oeste de la Casa Blanca, se las arregla para que no nos perdamos en la maraña de información, y disfrutemos de un relato que puede hacer pensar en Todos los hombres del presidente, o más reciente en el tiempo, y también con la revolución tecnológica bien presente, La red social. Junto a una foto bastante completa de lo ocurrido, hay una buena definición de personajes, y jugadas inteligentes, como la escena final, en que el propio Assange (su “alter ego” Benedict Cumberbatch) opina sobre la película y los libros publicados sobre WikiLeaks. Quizá el principal acierto del film es no erigirse en juez implacable de unos y otros. De modo que se pinta el idealismo que mueve a los activistas de WikiLeaks, aunque sin dejar de señalar el vértigo que les proporciona su recién estrenado poder, que puede conducir a egocentrismo algo despiadado –el retrato de Assange en tal sentido no es demasiado amable, y se apunta a secretos del pasado que habrían marcado su personalidad– o a plantearse la necesidad de marcarse ciertos límites –el dilema de Daniel Domscheit-Berg, al que da vida Daniel Brühl imprimiéndole humanidad–. Se señalan las consecuencias que puede tener la publicación de información confidencial, incluso en lo relativo a poner vidas en peligro. O se plantea la redefinición de los medios de comunicación tradicionales por la llegada de nuevos agentes informativos que operan con reglas nuevas, y ante los que cabría exhibir ciertos estándares de superioridad moral aplicados en el pasado, prácticas como el contraste de la información con varias fuentes y su protección.

6/10
Star Trek: En la oscuridad

2013 | Star Trek Into Darkness

Aunque el capitán Kirk acaba de ser degradado como superior de la Enterprise, por saltarse la reglas en su misión de observar y explorar el universo, pronto recupera el mando cuando un peligrosísimo terrorista, casi un superhombre, golpea el mismo corazón de la Federación. Kirk y su tripulación parten extraoficialmente en su busca, pues corren el riesgo de enfurecer a los Klingon, ya que el fugitivo se oculta en sus dominios. Segunda entrega de la revisitación de la franquicia Star Trek a cargo de J.J. Abrams y equipo, o sea, Roberto Orci, Alex Kurtzman y Damon Lindelof. Como en sus populares series televisivas –Alias, Perdidos, Fringe– se las arreglan para combinar la emoción trepidante de una trama de acción con la creación de conflictos en sus personajes, no tremendamente complejos, pero si más que la media de los que pueblan este tipo de filmes. Y el primer acto terrorista tiene cierto verismo, el tipo de atentados que podemos ver en el mundo real, salvando las distancias que se quieran. De modo que el capitán Kirk (Chris Pine) y el doctor Spock (Zachary Quinto) tienen sus arcos de transformación: el primero, impulsivo y emocional, aprenderá a desarrollar sus dotes de líder y tomar decisiones difíciles pensando en su tripulación y en la misión; y el otro, más allá de su proverbial falta de emociones típica de los vulcanos, será capaz de entender que en la vida no sólo hay que seguir reglas, y que existen relaciones tan importantes como la de la amistad. De los demás, Scotty (Simon Pegg) pone la nota humorística. Las chicas (Zoe Saldana y Alice Eve), la verdad es que pintan poco, mientras que el villano Benedict Cumberbatch sí tiene carisma, al igual que Peter Weller, que encarna a Marcus. Star Trek: En la oscuridad es muy entretenida, que es lo que se le exige. No obliga a estar al cabo de la calle de los intrígulis del mundo “trekkie”, pero los fans encontrarán muchos, muchos elementos, para vibrar y relacionar la películas con el extenso universo creado por Gene Roddenberry. El 3D aporta poco, pero a cambio no distrae, lo que se agradece. Algunas escenas son muy vistosas, sobre todo el clímax de Spock zumbándose con el villano de la función.

6/10
El hobbit: La desolación de Smaug

2013 | The Hobbit: The Desolation of Smaug

Segunda de las tres películas en las que Peter Jackson ha dividido la trama de "El hobbit", primera de las novelas en las que el británico J.R.R. Tolkien desarrolló su universo mitológico. El hobbit: La desolación de Smaug mantiene una absoluta unidad con su predecesora, pues se nota que como en el caso de El Señor de los Anillos, se han rodado todas las entregas de un tirón, antes de someter las imágenes a un largo proceso de postproducción. El hobbit: La desolación de Smaug retoma a los protagonistas, el hobbit Bilbo Bolsón, y sus acompañantes, que tras escapar de Azog, rey de los orcos de Moria, continúan su viaje hacia Erebor, para enfrentarse al dragón Smaug y recuperar el tesoro y el hogar que antaño perteneció al pueblo enano. Para llegar hasta allí se impone atravesar el Bosque Negro, hogar de los elfos silvanos, cuyo monarca, Thranduil, muestra un especial desprecio hacia los enanos. Se nota, más que en su trilogía predecesora, que Jackson ha estirado demasiado el chicle, al sacarse de la chistera tres películas de un único libro, muy inferior en número de páginas a su continuación. Aunque empieza con el ritmo adecuado y mucha acción, El hobbit: La desolación de Smaug acaba alargándose demasiado, en elementos como la subtrama de la búsqueda del Nigromante por parte de Gandalf y Radagast, y sobre todo en el tramo final. Pesa también a veces cierta sensación de estar viendo más de lo mismo, que se habría evitado con el cambio de director con el que amagó Jackson antes de iniciar el rodaje, cuando estaba en el proyecto Guillermo del Toro, que habría desarrollado una visión un tanto distinta. Tal y como han quedado las cosas, ni el film aporta nada a la carrera de Peter Jackson, ni Jackson suma mucho más al mundo de J.R.R. Tolkien. Matizado esto, resulta bastante evidente que no decepciona ni mucho menos. El hobbit: La desolación de Smaug logra la necesaria espectacularidad con secuencias como la huida de los protagonistas en los barriles, y sobre todo a través del meritorio esfuerzo técnico que ha supuesto la creación del dragón Smaugh. Además, la recreación de escenarios 'tolkienanos' resulta memorable, especialmente la ciudad del Valle, junto a la montaña de Erebor, un antiguo punto comercial importante, actualmente en decadencia, donde transcurre gran parte de la acción. Para darle entidad propia a esta entrega, el equipo de guionistas, nuevamente formado por el propio Jackson, su esposa Fran Walsh, la experta en Tolkien Philippa Boyens, y el citado Del Toro, han subrayado la importancia de la Piedra del Arca, el mayor tesoro robado por Smaug a los enanos, que como saben quienes hayan leído la novela será objeto de desavenencias entre las razas que deberían estar unidos frente a las amenazas oscuras. Gracias a un prólogo en Bree (Peter Jackson realiza un cameo como ciudadano de este lugar, al igual que hizo en El Señor de los Anillos: La comunidad del anillo), donde Thorin habla con Gandalf sobre esta gema, El hobbit: La desolación de Smaug adquiere un subtexto en torno a la reconciliación y la unidad de quienes deberían estar juntos para afrontar el futuro, presente también en la sugerida y poco propia del universo 'tolkieniano' atracción entre la elfa Tauriel (excelente trabajo de Evangeline Lilly, conocida por Perdidos) y uno de los enanos. En cuanto a las interpretaciones, poco queda decir sobre la apropiadísima elección de Martin Freeman, un excelente Bilbo Bolsón, que hace gala de detalles sorprendentes como el movimiento de los pies. Lo mismo ocurre con el trabajo de actores como Richard Armitage y el resto de enanos, al mismo nivel que en el film anterior, y de los veteranos de la saga, como el gran Ian McKellen (Gandalf) y los recuperados un tanto artificiosamente Orlando Bloom y Cate Blanchett. Entre los recién llegados, cabe citar a Luke Evans, un bardo muy bien defendido, a pesar de que en principio se desconoce si será leal o no a los protagonistas, y a la anteriormente referida Lily. En la versión original se puede disfrutar –como Smaug y el Nigromante– de la profunda y apabullante voz de Benedict Cumberbatch, compañero de Freeman en la excelente serie Sherlock.

7/10
12 años de esclavitud

2013 | 12 Years a Slave

Norte de los Estados Unidos. Solomon Northup es un hombre negro, casado y con dos hijos, que goza de una buena posición. Con la excusa de ofrecerle un atractivo trabajo, y aprovechando la ausencia de su familia, dos desalmados le secuestran y es vendido como esclavo. A lo largo de 12 años pasará por distintas plantaciones sureñas, sirviendo a distintos amos. No perderá la esperanza de recobrar la libertad, pero la supervivencia pasa por no mostrarse como alguien con educación, y por el dilema moral de cuál debe ser su reacción ante tremendas injusticias de las que es testigo. Formidable película, quizá el mejor drama que se ha filmado en cine sobre la esclavitud en Estados Unidos, destinado a tener el impacto que sobre el holocausto tuvo La lista de Schindler. Se basa en una historia real, que contó el propio Solomon Northup en un libro publicado en 1853. Steve McQueen (II) ha probado sobradamente sus capacidades como cineasta en Hunger –las huelgas de hambre de terroristas del IRA– y Shame –las adicciones sexuales–. Aquí se aplica con realismo en describir las penalidades de un hombre libre reducido al estado de esclavitud sin que pueda hacer nada por impedirlo, lo que supone una inmersión en el infierno de algo socialmente aceptado, disponer de las personas como si pudieran ser propiedad de alguien. Hay innegable crudeza en varios pasajes –las flagelaciones, el impuesto despojo de la intimidad...–, pero justificable y medianamente elegante. Lejos del director y de su guionista John Ridley caer en la sensiblería, o en el trazo caricaturesco del hombre blanco. Hay un esfuerzo claro por la objetividad, se procura penetrar en el punto de vista de la época sin condenas explícitas, ya sea el del propietario buena persona pero con problemas económicos, que no considera que sea labor suya cambiar las cosas; el capataz pendenciero de enorme ego; el depravado dueño de una plantación, y su no menos depravada esposa, por los celos que alimenta hacia una esclava de la que abusa el otro; los que usan del engaño para servir a sus propios fines; y los que tienen claro que no existen diferencias reales entre los blancos y los negros. Mientras que entre los esclavos las actitudes oscilan entre el extremo de la desesperación y el intento de la huida, y el de aceptación de lo que hay. McQueen demuestra maestría en la composición de muchos planos -repite colaboración con su operador habitual Sean Bobbitt-, verdaderos cuadros “pintados” con talento, podemos citar dos ejemplos sorprendentes, el de la carta que arde quedando reducida a unos rescoldos, y finalmente llevando a la oscuridad, algo en lo que casi coincide el estado anímico de su autor; o el del esclavo semiahorcado, sosteniéndose de puntillas para no ahogarse, mientras alrededor sus demás compañeros, despojados de la libertad, despliegan una inusitada actividad. El completo reparto hace un trabajo extraordinario. Incluido Brad Pitt, a quien hay que felicitar aún más por ser productor de la película, o sea, uno de los responsables de su existencia. Pero puestos a destacar a alguien, es obligado mencionar al protagonista, formidable Chiwetel Ejiofor, y Michael Fassbender, que compone a un sádico al que te puedes creer.

9/10
Agosto

2013 | August: Osage County

Cuando Beverly Weston muere, los miembros de su familia se darán cita para darle el último adiós en el funeral. En la gran casa situada en las llanuras de Oklahoma se reunirán las tres hijas mayores –Barbara, meticulosa, seria, con problemas matrimoniales; Ivy, solícita, servicial, harta de su vida sin alicientes; y Karen, alocada y superficial–, junto a sus acompañantes, tíos y primos. El centro de la reunión será la madre de familia, Violet, una mujer enferma, enganchada a las pastillas y que sufre un completo desequilibrio emocional, con una crueldad verborreica difícil de controlar. Con el amparo de George Clooney como productor, el actor, guionista y dramaturgo Tracy Letts adapta para el cine su propia obra de teatro, en donde se pone detrás de las cámaras John Wells, que dirigió con buen tino The Company Men y cuenta con amplia experiencia televisiva. El resultado es un drama familiar de alto voltaje, con puntos tragicómicos, en donde saldrá a la luz un maremágnum de secretos, mentiras y sorprendentes verdades del que ninguno –madre, hermanas, cónyuges, primos– saldrá ileso. Muy turbia es la visión de Letts sobre el matrimonio y la familia, un estado de convivencia imposible, donde la paz brilla por su ausencia y donde reina un imperial cinismo respecto al amor y la comprensión hacia los demás. Los lazos familiares no son nada, dice Letts, “unas células al azar” sin significado, y no merecen el esfuerzo por conservarlos. Agosto bebe indudablemente de la tradición dramatúrgica del sur norteamericano. Hay momentos en que la sombra de Tennessee Williams es alargada, como en esa comida de funeral, en donde la disputa dialógica será exasperante y se producirá una desenfrenada catarsis que afectará especialmente a la madre de familia, pero que acusarán cada uno de los convidados. Tras la explosión ya nada será lo mismo, sólo restará que cada uno vaya asumiendo en su propia carne el fracaso familiar y vital, hasta llegar a la más ciega amargura, al completo desafecto. Porque aquí, paradójicamente, sólo se apoyan quienes no comparten la sangre. La mayor parte de la película sucede en un solo día, en una enorme casa, aislada en el inmenso y desértico páramo de Oklahoma (la familia, ése mundo infernal que te separa del mundo). Fiel a su origen teatral, se trata, pues, de un film de personajes, de diálogos, de enfrentamientos cara a cara. Hay por tanto un enorme espacio para el brillo interpretativo, y vaya si lo hay. Resulta cansino citar el talento de Meryl Streep, pero aquí vuelve a generar un personaje único, neurótico, cruel, desconcertante, que bien podría valer un Oscar. Pero todo el elenco acompañante está magnífico, comenzando por una muy convincente Julia Roberts hasta llegar a la ya no tan joven Abigail Breslin y pasando por Juliette Lewis, Ewan McGregor, Chris Cooper, Dermot Mulroney, o por la menos conocida aunque igualmente estupenda Julianne Nicholson.

6/10
Sherlock (2ª temporada)

2012 | Sherlock | Serie TV

Convertir las aventuras literarias del estrafalario y brillante Sherlock Holmes en un thriller cargado de acción y humor ambientado en el Londres del siglo XXI, era un proyecto arriesgado que quizás sólo podría haber llevado a buen puerto la BBC . La prestigiosa productora británica sorprendió en 2011 con la primera temporada de Sherlock, una serie de tan solo tres capítulos, de 90 minutos de duración cada uno. Aquella narraba los inicios de una amistad, la del doctor Watson y la del detective Sherlock Holmes, dos desconocidos que de manera fortuita acababan compartiendo piso y aventuras. Tras el aplauso de público y crítica, la segunda entrega era una cuestión de tiempo. En la segunda temporada se mantienen el buen nivel de los guiones, el interés de las tramas y la riqueza de unos personajes al alza. De nuevo la fórmula se repite con éxito, tres episodios en los que unos supertecnológicos Holmes y Watson investigan complicados y enrevesados casos, que sólo la tenacidad y la perspicacia del detective, con la ayuda de su (a veces) inocente colaborador (a quien da vida un genial Martin Freeman), pueden resolver. La acción nunca se detiene, corre a la misma velocidad con la que piensa Holmes (brillantemente interpretado por Benedict Cumberbatch, al que se ha visto en El topo). Éste con tan solo mirar a una persona, ver cómo se mueve y va vestida es capaz de descubrir su personalidad y hasta sus más recónditos secretos. A lo largo de los nuevos episodios correrán mil y un peligros intentando descubrir quién chantajea a la mismísima Isabel II, o averiguando si en realidad existe el “sabueso de Baskerville”. Inspirados en la obra de Sir Arthur Conan Doyle, Sherlock es un producto fresco, cargado de ironía, arriesgado y con unos personajes tan complejos que siempre sorprenden. Las tramas están muy elaboradas y los giros argumentales abundan en todos y cada uno de los capítulos. En esta segunda temporada a los intérpretes protagonistas se les ha unido la compañía de conocidos actores británicos, como Lara Pulver (Spooks) y Russell Tovey (Being Human), ambos con papeles muy relevantes que vienen a aumentar la calidad de una serie que con sólo una temporada consiguió 25 premios, entre ellos el BAFTA al mejor drama y al mejor actor secundario para Freeman. Casi nada.

7/10
Parade's End

2012 | Parade's End | Serie TV

War Horse (Caballo de batalla)

2011 | War Horse

Vísperas de la Primera Guerra Mundial en Inglaterra. El tozudo Ted Narracott se empeña en comprar un caballo pura sangre para las tareas de su granja pagando un elevado precio, por una estúpida rivalidad con el terrateniente que le arrienda sus tierras. Su joven hijo Albert se ocupará de domar a Joey para lograr lo que parece imposible, que sea capaz de arar un campo. Las dificultades económicas obligarán a vender al caballo al ejército, el primer paso de un emocionante periplo para el animal, que se prolonga a lo largo de toda la contienda. Notable adaptación de la novela de Michael Morpurgo, que estaba narrada con talento desde el punto de vista del caballo del título. Steven Spielberg y sus dos guionistas Richard Curtis y Lee Hall han renunciado a intentar trasladar esta óptica a la pantalla, un desafío del que seguramente podían haber salido escaldados, lo que no obsta para que en un buen puñado de escenas Joey sea protagonista principal, y exista una clara fidelidad al original. De modo que el film sigue un enfoque más tradicional, en la línea del western Winchester 73, en que vemos cómo el caballo pasa por distintas manos que se ocupan de él, la primera de ellas y la más importante la del joven Albert. Ello permite presentar distintos escenarios y personajes donde cambia el tono, pero siempre está presente la humanidad, seres de carne y hueso con ilusiones, y que al tiempo sufren diversas penalidades: los padres sufridores, el oficial de palabra, los adolescentes obligados a alistarse, el cuidador de caballos, el abuelo que se ocupa de su nieta enferma... Hay acierto en un reparto sin grandes estrellas pero sí con grandes actores. No se hurta el horror de la guerra y el inevitable miedo, pero no hay regodeo en mostrar sus peores efectos, prevaleciendo en cambio el tono épico, la idea del cumplimiento del deber y de la lucha como “brothers in arms”, en el combate todos son hermanos aunque hayan podido tener diferencias. Ayuda mucho a la atmósfera la formidable partitura musical de John Williams. En realidad gran parte del equipo habitual de Spielberg -el director de fotografía Janusz Kaminski, el montador Michael Khan, la productora Kathleen Kennedy...- ayudan a que la ambientación sea perfecta. Hay mucha cinefilia y maravilloso clasicismo en el film de Spielberg, mucho más logrado que su otro trabajo de 2011, la tarea imposible de llevar Tintín satisfactoriamente a la pantalla grande. Enmarcan el film pasajes deudores de John Ford, el desafío en la granja del primer acto, o la escena con el sol poniéndose con que se llega al final. Pero entre medias hay guerra, mucha guerra, la maravillosa carga de la caballería, o las trincheras que nos retrotraen a Stanley Kubrick y sus Senderos de gloria. Hay momentos maravillosos, que sólo el talento de un gran cineasta sería capaz de pasar satisfactoriamente del papel a la pantalla: destaca esa versión equina de la tregua de Feliz Navidad, o aquel que no es cuestión de destripar y que podríamos calificar de “milagroso”, con un “ciego que ve” y un incrédulo que no mete las llagas en ningún costado como Santo Tomás, pero casi.

8/10
El topo

2011 | Tinker, Tailor, Soldier, Spy

Años 70. Los servicios de espionaje británicos están en entredicho tras el fiasco de una operación encubierta en Budapest, Hungría. Son los años de la guerra fría, y todo apunta a que la Unión Soviética tiene infiltrado un topo en la cúpula del MI6. Para descubrir su identidad, el gobierno acude a uno de sus mejores agentes, George Smiley, que fue obligado a jubilarse unos meses atrás. Se diría que Smiley y otros veteranos espías han sido retirados de la actividad gracias a las jugadas maestras de Karla, uno de los jefes de los espías soviéticos, que mueve con extrema habilidad la pieza de su topo en el gran tablero ajedrecístico del espionaje. Intensa y lograda adaptación de la que seguramente es la mejor novela de espías de John le Carré. No era una tarea sencilla armar en dos horas esta tupida tela de araña argumental, ya que existe una excelente miniserie televisiva de 1979 de más de cinco horas, Calderero, sastre, soldado, espía, basada en la misma obra, con un reparto fantástico encabezado por Alec Guinness. Aquí toma el relevo en el rol de inteligentísimo espía gris Gary Oldman, y le acompaña un elenco de actores maravilloso, estamos ante la clásica película que merecería un Oscar al mejor reparto si tal categoría existiera en los premios de la Academia. Tiene gran mérito el guión trabado por Bridget O'Connor y Peter Straughan, hay una sabia labor de condensación de la novela y disposición de los saltos temporales, agil e intrigante, que conserva la emoción del original junto a esa presentación del mundo de los espías como un mundo gris y burocrático, en que las hojas impiden ver el bosque, con el peligro de olvidar en qué y para qué está uno trabajando. Si en Déjame entrar el sueco Tomas Alfredson tenía el mérito de mostrar vampiros en un entorno realista, quizá aquí su gran aportación es presentar a los espías como almas en penas que arrastran sus existencias hacia no se sabe dónde. De algún modo estaríamos ante la otra cara de la misma moneda, hay algo etéreo e inconsistente en ese mundo de duplicidades y traiciones, donde conceptos como lealtad y patriotismo se desdibujan, y el amor de una esposa o unos hijos es sacrificado, ahí está la “fantasmal” Anne, la eternamente nombrada y apenas vislumbrada mujer de Smiley, que tanto le hace sufrir. Logra el director decir mucho sin palabras, lo que tiene gran mérito en una película donde los diálogos con nombres e información importantes no escasean. Las miradas entre los “camaradas de armas”, los silencios que siguen a frases significativas, el espejo que resulta ser un niño para uno de ellos, todo tiene importancia, y Alfredson sabe sacarle valioso partido para dotar a su película de la misma densidad que presentaba la novela de Le Carré, y mostrar con pudor, como pidiendo perdón, las heridas que los personajes presentan en sus almas.

8/10
Wreckers

2011 | Wreckers

Un matrimonio recién casado vuelve al pueblo donde él pasó la infancia, con la ilusión de que la familia crezca, pero la llegada del hermano del marido propiciará la rivalidad, mientras secretos no revelados ponen en peligro la relación. Lo mejor es la pareja protagonista, dos actores que pronto descollarían, Benedict Cumberbatch y Claire Foy.

5/10
La verdad oculta

2010 | The Whistleblower

Tras la guerra de los Balcanes, una agente de la policía de Nebraska que viaja a Bosnia como observadora de las Naciones Unidas denuncia ante la ONU a una multinacional por haber encubierto varios casos de tráfico sexual. El guión se basa en la historia de Kathryn Bolkovac, que fue a Bosnia en 1999 como miembro del comité de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

Four Lions

2010 | Four Lions

Omar, un musulmán de ideas radicales, que reside en Gran Bretaña, está desencantado de la cultura occidental. Decide cometer un acto violento contra los infieles, con ayuda de otros tres individuos: Waj (su hermano, un tipo de pocas luces), Barry (británico convertido al islam) y Faisal, un tipo ingenuo que ha fracasado en su intento de usar cuervos para colocar bombas. El grupo adquiere materiales para fabricar explosivos, fija un objetivo que llame la atención y dos de sus miembros (Omar y Waj) viajan a Pakistán, a un campo de entrenamiento de terroristas. Los cineastas Ernst Lubitsch ( Ser o no ser), Charles Chaplin ( El gran dictador) y Roberto Benigni (La vida es bella) lograron la hazaña de denunciar un tema tan espinoso como la crueldad nazi a través de comedias, divertidas pero también llenas de elementos reflexivos, y compuestas con una elegancia extrema y cuidada. ¿Es lícito rodar una comedia negra y disparatada sobre un tema tan delicado como el terrorismo islámico? La respuesta es sencilla: depende de cómo se haga. En su debut como realizador de largometrajes, el director televisivo y actor de Bristol Christopher Morris, se mete en camisa de once varas, pues no llega ni de lejos a la altura de los tres cineastas citados. Aunque es cierto que Four Lions condena de forma absoluta el terrorismo, critica los fanatismos que llevan a cometer actos inhumanos, apuesta por el valor de la vida por encima de ideologías, y logra algún momento de humor eficaz. Además cuenta con actores solventes como Riz Ahmed (Camino a Guantánamo). Estrenado en el Festival de Sundance de 2010, tuvo buenas críticas en las publicaciones americanas. Pero en general, el film tiene un tono disparatado y exageradísimo. Los personajes resultan poco creíbles, y abusa de gags de mal gusto. Además, trivializa tanto el tema central que ofrece pocas conclusiones sobre las causas y consecuencias de la triste realidad que retrata.

5/10
Sherlock

2010 | Sherlock | Serie TV

Watson es un bloguero y veterano médico del ejército que se ha quedado cojo tras pasar por la Guerra de Afganistán, y cuya vida carece de rumbo. Necesitado de un lugar donde vivir, un amigo le presenta a un curioso personaje con el que podría compartir piso: Sherlock Holmes. Éste es una especie de “friqui” dotado de un prodigioso talento para la deducción, que es capaz de adivinar que Watson ha estado en el ejército, busca piso y no es hijo único con sólo echarle una mirada... Asombrado ante la agilidad mental de su nuevo amigo, Watson le echará una mano cuando el inspector Lestrade, de Scottland Yard le pida ayuda para esclarecer una serie de aparentes suicidios relacionados entre sí. BBC conmemora el 80 aniversario de la muerte de sir Arthur Conan Doyle con una miniserie de tres episodios –posiblemente habrá más– que adapta a los tiempos actuales a su personaje más conocido, Sherlock Holmes, sin duda una de las creaciones literarias más llevadas a la pantalla. La serie tiene como creadores y guionistas a Mark Gatiss y Steven Moffat, conocidos por la versión moderna de Doctor Who, aunque el segundo también actualizó otro personaje clásico en la serie Jekyll, y es uno de los guionistas de Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio, de Steven Spielberg. La serie logra conjugar elementos de comedia con un tono típico de thriller, y cuenta con una atmósfera sombría y un montaje dinámico. Incorpora muy bien la presencia de las nuevas tecnologías, como los teléfonos móviles, en tramas muy acordes con las obras originales de Conan Doyle. Además, acierta con los protagonistas, Martin Freeman (futuro protagonista de “The Hobbit”) como un Watson lacónico y melancólico, y Benedict Cumberbatch, que encarna a un Sherlock tan superdotado como estrafalario. El primer episodio “Estudio en rosa”, homenajea a “Estudio en Escarlata”, la primera novela del personaje.

7/10
Van Gogh: Painted with Words

2010 | Van Gogh: Painted with Words

La duda de Darwin

2009 | Creation

Miss Marple (4ª temporada)

2009 | Agatha Christie's Marple | Serie TV

Cuatro episodios componen la cuarta temporada de esta serie protagonizada por Miss Marple, célebre personaje creado por Agatha Christie. En esta temporada Geraldine McEwan fue sustituida por Julia McKenzie en el papel protagonista, que repetiría como Marple hasta la sexta y última temporada de las serie. En "Un puñado de centeno" Marple tendrá que investigar el asesinato de un detestable hombre de negocios, en cuyos bolsillos han aparecido puñados de centeno; en "Matar es fácil" numerosas muertes aparentemente accidentales están ocurriendo en un pueblo, pero Marple cree que pueden estar siendo provocadas; en "El truco de los espejos" Marple investiga los hechos sucedidos –envenenamiento, incendios, asesinato– en un reformatorio de jóvenes delincuentes regentado por un amigo suyo; y en "Trayectoria de Boomerang" unas misteriosas palabras pronunciadas por un moribundo ponen a Marple tras la pista de unos secretos ocuros ocultados por una familia.

6/10
Amazing Grace

2006 | Amazing Grace

Cine histórico de calidad, en la mejor tradición inglesa. Narra la titánica lucha conducida por William Wilberforce (1759-1833) en el Parlamento británico durante más de quince años, para lograr la abolición de la esclavitud. El film combina la narración en dos tiempos: la actualidad, que mostraría a un Wilberforce cansado, porque pese a las adhesiones logradas no ha alcanzado sus objetivos, y el pasado, en que se nos muestran sus primeras y juveniles escaramuzas oratorias en el parlamento, cuando sueña con su amigo William Pitt en cambiar las cosas en tantos órdenes, incluido el del tráfico de esclavos. Le sirve de inspiración John Newton, negrero arrepentido que lleva ahora una vida religiosa, y que compuso como acción de gracias el conocido himno que da título al film, "Amazing Grace", donde se dice aquello tan hermoso y tan evangélico de "Yo antes era ciego, y ahora veo". Michael Apted, que ya ha tratado antes historias auténticas –piénsese en Gorilas en la niebla– se pone completamente al servicio de ésta, poderosa, y sabe manejar bien el guión que le ofrece Steven Knight (Promesas del Este, Negocios ocultos). En efecto, funciona la narración en dos tiempos y están bien trenzados los sólidos mimbres de que se compone. Así se incide en el horror de la esclavitud; se muestran con tino las intrigas políticas y los duelos en la Cámara; se habla del dilema del protagonista entre una carrera política o una vida al servicio de Dios, donde tal vez puedan ser perfectamente conciliadas ambas posibilidades; y se entrega la historia romántica, que permite además algún leve desahogo de comedia. El reparto es excelente, aunque ciertamente los actores cuentan con unos sólidos personajes y sus relaciones interesan. Ioan Gruffudd demuestra que sabe hacer algo más que Los 4 fantásticos, y está rodeado de un magnífico elenco de secundarios: los veteranos Michael Gambon y Albert Finney, además de Toby Jones, Ciarán Hinds, Rufus Sewell, Youssou N'Dour, Benedict Cumberbatch, Romola Garai, cuyos rostros, si no también los nombres, sonarán seguramente al espectador avisado. Al igual que el título, esta película es una "asombrosa gracia", muy emotiva, perfecta para conmemorar el bicentenario de la esclavitud en Gran Bretaña.

7/10
Viaje a los confines de la Tierra

2005 | To the Ends of the Earth | Serie TV

1812. El aristócrata británico Edmund Talbot se enrola en un viaje en barco que le llevará desde Inglaterra hasta Australia. La travesía estará llena de dificultades, entre ellas las desaveniencias de la tripulación y el capitan con respecto el refinado joven, demasiado inmaduro e insolente. Para Talbot será una experiencia de maduración para conocerse a sí mismo. Brillante adaptación de la novela de William Golding (El señor de las moscas) a cargo de David Attwood que logra ofrecer una entretenida miniserie. Estupenda definición de personajes, de tiras y aflojas, para componer la situación histórica de una época donde las clases sociales marcaban el futuro de las personas. Desstaca el rol protagonista de Benedict Cumberbatch en uno de sus primeros papeles destacados.

6/10

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